Gomen ._. por problemas de internet no podía subir el siguiente capítulo de mi fic, "El Demonio y La Dama", pero volví y les traigo la continuación, bueno y el próximo capítulo es el final :D… Nada más que decir, comencemos.
El Demonio, alejándose de su Dama.
A la mañana del día siguiente, la joven miko abría sus ojos lentamente esperando encontrarse con el demonio, pero él no estaba sino que al despertar, se encuentra con la sacerdotisa Kikyo quien la miraba diferente, -Lo siento, Kagome…Me deje llevar por mis celos y mi ira, que no me di cuenta de las cosas-le decía la sacerdotisa apenada.
-Acepto tus disculpas, Kikyo-dijo la joven cruzando los brazo.-Pero también, yo nunca te quise robar a Inuyasha, él ya te eligió a ti desde el principio…y por fue que terminamos-insinuaba ella desanimada.
-Sí lo sé, él también me dijo lo mismo por eso vengo a disculparme contigo, Kagome-le decía Kikyo apenada.-Me siento tan mal porque casi te mato, me avergüenza como me comporte-
-Una pregunta… ¿Has visto a Sesshomaru?-pregunto un poco sonrojada.
-Sí y se fue al rio…No sé pero el rostro de ese demonio parecía algo cambiado-dijo la sacerdotisa poniendo cara de ingenua.
-¿Así?-dijo la pelinegra un poco curiosa, -Sera por el beso que le di la otra vez…Creo que diré le iré a contarle lo que siento por el- se decía ella en su mente.
Kagome se levantaba del suelo y sale corriendo de la cabaña, para ir a buscar al demonio.-¡Sesshomaru!-gritaba ella buscándolo por el bosque.
-Amo Sesshomaru, ya le traje su antídoto-le decía Jaken nervioso.
-Te tardaste mucho, Jaken-dijo el demonio agarrando el frasco. La pelinegra encuentra a Sesshomaru y a su sirviente, pero ella para que no lo vea se esconde detrás de unos arbustos, -No quiero, sentir esos malditos "sentimientos humanos"-escuchaba ella muy atenta.
-Entonces, Sesshomaru si estaba enamorado de mí-dijo la joven en su mente.
El youkai comenzaba a beber el antídoto hasta que el frasco quedo completamente vacio…-Lo único que quiero es librarme de esto de una buena vez-decía este en tono serio.
-Y amo, ¿funciona?-indago su sirviente curioso.
-Hasta ahora ciento que una parte de mí, se está durmiendo-respondía el youkai levantando la vista hacia el cielo.-Tendré que alejarme de ella…Porque aunque la odie, esos recuerdos que estuve a su lado, me hacen que la quiera más-se decía este en sus pensamientos.
La joven se tapaba la boca y sus ojos se cristalizaron, porque a pesar de las cosas que vivieron juntos, todavía el sigue pensando en liberarse de ella. Kagome se había olvidado del reto porque ellos solamente se pedían favores, ella sintió como un golpe bajo en su corazón…-Sesshomaru, creí que…estabas enamorado de mi-murmuro desanimada.
El youkai sentía un rico perfume que salía de los arbustos, seguía el aroma hasta encontrarse con esa humana…-¿Tu?-dijo este algo percatado.
La de cabellos negros estaba sentada en el suelo y llorando, por a ver escuchado toda la conversación, se sentía rechazada. – ¡Hola! ¿No?-le decía ella haciendo una sonrisa torcida.
-¿Te sientes bien?-le preguntaba este en tono serio.
-Si estoy bien, no te preocupes…-dijo la chica levantándose del suelo, el demonio podía notar que los ojos de aquella mujer, reflejaban la tristeza aunque lo quiera negar, esa mirada la podía delatar.
-Creo que ya se solucionó todo-le decía Sesshomaru dándole la espalda.
-¿A que te refieres con eso?-indago la miko confundida.
-Me refiero que no tienes problemas con Kikyo y mucho menos con ese Inuyasha.-contestaba el youkai, en tono frio y algo serio.
-Sí, pero fue gracias a ti…-susurraba ella en voz baja, en ese momento Kagome levanta la vista y el demonio ya no estaba, había desaparecido y junto con su sirviente, -Creo que nunca estuviste enamorado de mí… Siempre serás un demonio con orgullo, frio y calculador.-decía la joven en tono triste.-Aunque seas así, me enamore de ti. Sesshomaru-
La pelinegra salía del bosque para dirigirse a la cabaña de la anciana, cuando ella entraba al hogar, estaba su amiga Sango junto con Miroku y con Shippo, cuidando a las gemelas.-¡Kagome!-dijo Shippo saltando de la emoción y abrazando a la muchacha.
-Hola Shippo-dijo la joven correspondiendo el abrazo.
-Kagome, ¿te sientes bien?-preguntaba la castaña al notar la mirada melancólica de la chica.
-Creo que no Sango-respondía la de cabellos negros desviando la mirada.
-Señorita Kagome, conozco esa mirada y se nota que te lastimaron-dijo el monje en tono serio.
-Así es monje Miroku, al parecer nunca fui aceptada…En ese grupito-le decía ella abrazando un poco más al zorrito.
-Entonces, ¿Cuándo fue que te enamoraste de ese demonio?- indago Sango confundida.
-Cuando él me beso por primera vez-contestaba Kagome sonrojada, al recordar esa escena.
-Pero tú misma, dijiste que le debías un favor-dijo el monje tranquilo y sonriendo de lado.
-No era uno solo si no que dos… Y además, le tengo que agradecer de varias cosas que él hizo por mí-le decía la joven miko estando ruborizada, -Ese mismo demonio me salvo la vida, en varias ocasiones…-
-Así, ¿Cuándo?-indago Sango con curiosidad.
-Cuando Kikyo me había puesto un veneno en la sopa, también él me salvo la vida en el bosque y me curo después de que Kikyo me lastimo con sus flechas…-dijo la joven de cabellos negros.-También lo que no puedo olvidar, es su primer favor…-se decía en su mente.
La noche cayo de repente, la hermosa luna llena iluminaba el camino de un cierto youkai, quien se sentía confundido, aunque esa mujer dejo de seguirlo. El por una extraña razón la seguía recordando,-Creo que el antídoto no funciona, aun ciento una partes de mí que hace latir a mi frio corazón, pero era lo mejor para los dos… Era alejarme de ella, de esa humana. Lo único que quería hacer era romperle su orgullo, al fin y al cabo ambos rompimos nuestro orgullo-pensaba al levantar la vista hacia la luna, Sesshomaru comenzaba a recordar algunas cosas como, cuando Kagome se enojaba con él, por las cosas que le decía y más cuando también él le había dicho de los favores…-Ella es mi dama-susurro este, recordando el primer beso que le dio a ella.-Pero que estoy diciendo, yo soy un youkai que odia a los humanos y no puedo caer tan bajo... Creo que me estoy mintiendo a mí mismo, ya no puedo soportar esto, siento como que una flecha me atravesó en mi oscuro corazón.- dijo este en su mente.
Mientras tanto en la cabaña de la anciana, Kagome no podía dormir porque también ella quería decirle algo a ese demonio, pero como se dio cuenta de que Sesshomaru quería librarse de ella, aunque estaba con los efectos de la poción, la joven miko además de buscarlo quería confesarle lo que sentía por él y también darle las gracias por todas las cosas que el youkai hizo por ella.
-Quiero que me hagas un favor…-se le repetía esa frase, una y otra vez en su mente.-Me enamore de un demonio… -murmuraba la joven ruborizada.-¿Porque?, ¿que hice mal?...Tendré que callarme, porque se la respuesta, él nunca me quiso a pesar de todo lo que pasamos juntos-pensaba ella desanimada. La joven miko cerraba sus ojos, a su lado estaba Rin durmiendo tranquilamente…-Lo único que deseo es que el vuelva mañana- suspiro quedándose completamente dormida.
Continuara…
Espero que les guste este capitulo :D
Nos vemos en el próximo
Sayonara
Atte. J.H
