Capítulo 9 Todo o nada
-Me preocupa lo que puede pasar si no tomo ese bendito puesto en Londres- dice la morena bajando la mirada- ¿qué puedo hacer?
-Aunque tenga que mover el cielo y destruir la tierra, tú no te irás al otro lado del mundo- dice Hotch mirándola fijamente- no te irás lejos de mí Emily, lo prometo.
-Aarón… ¿por qué precisamente ahora?
-Porque así debía ser supongo.
-Es raro ver al jefe de la unidad sin una respuesta concreta- dice con mirada coqueta.
-No lo sé todo tampoco, al menos lo intento- dice en su defensa.
-¿Qué harás Hotch?- pregunta Rossi entrando nuevamente en escena.
-Hablaré nuevamente con Strauss y si eso no funciona, hablaré con el agente de Londres y si eso tampoco resulta y se llevan a Emily lejos…- se queda en silencio- tomaré el primer avión y la seguiré junto con Jack.
-Pero Hotch…- dice y se queda en silencio unos minutos- Jack aquí tiene su vida, al igual que tú, tienes un equipo, tu trabajo, no puedes dejarlo todo para ir a Londres conmigo… no sería justo.
-Hablaré con ellos primero…- se queda pensativo- todo o nada.
-Piénsalo Hotch, aún tengo unas horas antes de viajar a Londres- dice la agente separándose del grupo- yo voy a mi casa a armar mi maleta- dice con tristeza- no podré despedirme de todos.
-Llamaré a Strauss de inmediato, sólo dame dos horas- le pide reteniendo su mano- no vayas aún.
-Debo ir Hotch, no hay otra salida.
-Si no hay una, la haré para ti.
-Iré a mi casa y te esperaré- dice un poco más esperanzada.
-Lo resolveremos.
-Lo lograrán, sólo debes convencerlos- dice Rossi para darles ánimos.
-Gracias Rossi- dice Emily dándole un abrazo.
-Suerte Emily- dice el mayor respondiendo el abrazo y creyendo que todo saldría bien para ambos.
-Te llamaré- dice Hotch abrazándola por última vez.
-Te esperaré- dice esbozando una sonrisa.
La puerta se cierra tras ella y quedan sólo los dos mayores dentro de la casa.
-¿En verdad irás tras Emily?, ¿dejarás la unidad?- le vuelve a preguntar.
-Así es, si ella se va yo iré tras ella.
-Mucha suerte entonces amigo, Strauss es difícil.
-Lo sé- resopló. Buscó su celular y marcó el número de Strauss- todo o nada- se dijo para sí mismo.
Continuará…
PD: muchas gracias por ese comentario que me llegó hace mucho tiempo, espero no defraudarla, ojala les guste, y nos leeremos una próxima vez, abrazo de oso, kisses, bye bye
