Capitulo 9: Sin la verdad.
De pronto habían llegado unos soldados y la habían llevado al castillo. No había tenido tiempo de reaccionar, solo sentía como sus pies eran arrastrados por la arena mientras gritaba el nombre de Syaoran.
Ahora se encontraba frente a dos extrañas personas. Una de ellas era una mujer joven y hermosa con el cabello color vino llegándole mas abajo de la cintura. Sus ojos eran brillantes y muy grandes, y sus labios eran finos y alargados de un color rojo vivo. A su lado había un hombre, casi de su misma edad y estatura, con cabellos negros y ojos azules como el zafiro. Tenía una mirada muy seria y arrogante y su postura era demasiado elegante. No sintió temor alguno en su presencia, su mente aun parecía estar en shock y no analizaba bien las cosas.
-El rey ha muerto-soltó sin pudor alguno la mujer de cabellos color vino.
-Y tú pronto lo acompañaras-añadió el hombre.
-Nosotros gobernaremos esta tierra, la cual nos pertenece.
-Tú no eres mas que una falsa, tu familia lleva la traición en su sangre-continuó el llamado Spinel Sun.
-Pero ahora con tu padre muerto, las cosas se nos facilitaran a nosotros-seguía diciéndole a la princesa.
Sakura estaba intentando ser fuerte, no quería llorar, pero las lagrimas salían por si solas y no lo podía evitar.
-¿Por qué lloras princesa?-preguntó con voz llena de odio Ruby Moon.
-¿Acaso tienes miedo?-le siguió el que estaba a lado de ella-No te preocupes, te ahorraremos esas lagrimas y no tendrás que soportar mas nuestra presencia. ¡Llévensela!
Al sentir el contacto de las fuertes manos de los guardias en su piel, Sakura reaccionó, la desesperación corrió por sus venas sin poderla frenar.
-¡No, por favor no!-por fin habló la hija del difunto rey-¡Deben explicarme que hacen aquí! ¿Quiénes son? ¡Por favor, por favor!-suplicó ante los guardias-¡Syaoran!
Nombró por última vez a su amado, antes de que un puñal le fuera clavado en el abdomen.
OoOoOoOoOoOoOoO
Ya nada tenia sentido, todo por lo que había luchado, por lo que se había esforzado…había muerto con ella. Aun creía ver las llamas a lo lejos, imaginaba los gritos de Sakura, sus lamentos, sus preciosos ojos cubiertos en lágrimas. Pero el no había podido salvarla… ¡Dios, porque no había podido!
Si tan solo…si tan solo…no se le ocurría como continuar esa frase, se encontraba mareado, asqueado de estar en el lugar que se encontraba. Miraba a su alrededor y veía a los piratas sirviéndose grandes cantidades de vino y comida. Incluso podía sentir los ojos de Gorab mirándole con una profunda satisfacción. Él había ganado, después de tanta lucha, tanto tiempo, el había vencido. ¿Y ahora, que quedaba de él? ¿Cómo se supone que continuaría? ¿Acaso fingiría que Sakura jamás existió?
-Jamás-habló con decisión al viento-jamás existió.
Un estruendo se escuchó al otro extremo del barco. Segundos después todo empezó a inclinarse hacia el lado donde Syaoran estaba. Los hombres a bordo entraron en histeria y tomaron sus armas. Gorab solo los animaba a luchar, mientras el saltaba por la borda.
-Maldito cobarde-murmuró Syaoran mientras trataba de ponerse de pie.
A pesar de tener muy buen equilibrio, el hecho de que el barco estuviera hundiéndose por un lado hacia que la "maniobra" que utilizaba para levantarse fuera un desastre. Después de analizar por un pequeño momento la situación, se dio cuenta de que no era un barco pirata el que los atacaba sino uno de las fuerzas reales de Marmaria.
La ayuda para el pueblo de Marmaria por fin había llegado, las ciudades vecinas habían enviado flotas de navíos para acabar con todos los barcos piratas. Los mataban a diestra y siniestra, y todo aquel que llegara a rendirse era llevado prisionero al otro barco.
Syaoran por fin logró soltarse de las ataduras que lo mantenían quieto, y tanto sus pies como sus manos fueron libres. No faltaba mucho para que el barco se hundiera por completo y gracias a una suerte desconocida ningún guardia se le había acercado. Cuando estaba a punto de saltar y salir de ahí, una bala perdida se estrelló contra su cuerpo haciéndolo caer por la borda.
OoOoOoOoOoOoOoO
Lagrimas de rabia e impotencia corrían presurosas por sus mejillas. Todo autocontrol estaba perdido. Su cara estaba cubierta de suciedad y pequeñas cicatrices. La herida que hacía algunos momentos tenía, se encontraba sanando bajo una venda.
Sakura no contaba con que las celdas estarían repletas de campesinos, quienes al verla no dudaron en ayudarla. Gracias a Dios los guardias habían pensado que sólo aventaban un cuerpo inerte dentro de las mazmorras, sin contar que ella aun seguía viva.
Había tantas cosas que pasaban por su mente. Una tras otra, habían ocurrido miles de desgracias en menos de una semana. Creía imposible lo que estaba viviendo, era demasiado. Giró su cabeza hacía los demás presos y los encontró haciendo planes para escapar.
-Nos están esperando. Ellos saben que pueden contar con nosotros-murmuraba uno de los hombres.
-Los rebeldes que se encuentran afuera, no podrán hacer mucho si nosotros no avanzamos. ¡Debemos lograrlo!
Después de haberlos escuchado durante horas, sabía perfectamente a que se referían. Los campesinos habían formado un grupo llamado los "rebeldes", quienes se oponían a la nueva dictadura de los supuestos reyes. Habían logrado comunicarse con los que aun no habían sido capturados y se encontraban fuera de los muros del castillo. El plan que pretendían poner en marcha consistía en desarmar las celdas –uno de los herreros que había ayudado en la construcción de las celdas se encontraba con ellos y sabía como desarmarlas- y dividirse en grupos hasta que alguno lograra abrir una de las puertas del castillo a los de afuera.
No era un plan con mucha estrategia, pero no se podía esperar más de ellos. Los militares que aun se encontraban de su lado, llevarían las tropas aliadas a través del castillo para hacer retroceder al enemigo y poder matar a Ruby Moon y a Spinel Sun.
-Quiero unirme-habló la princesa causando que todas las miradas se posaran en ella.
No iba a quedarse ahí viendo como su gente moría por su país. Ella también tenia que luchar por recuperar el trono de su padre, a pesar de todo lo que estaba sucediendo, por las perdidas que había sufrido, tenía valor para enfrentarse a esta última prueba. E iba a hacerlo, muy a pesar de lo que otros pensaran.
OoOoOoOoOoOoOoO
Los pies descalzos de Tomoyo caminaban con tranquilidad por la arena. Meditaba en silencio, como siempre lo había echo. Pero había algo que, aunque lo ocultaba, la mantenía un tanto inquieta. No sabía nada de su hermano Eriol desde que había partido con la princesa y Syaoran. No era que desconfiara de la capacidad de su hermano, simplemente le había llegado un pequeño mensaje pidiéndole que mandara sus tropas a la capital de Marmaria, por un posible ataque pirata.
-Solo espero que no se le ocurra hacer nada descabellado ya que de lo contrario el pue-de… ¿Qué es eso?-se preguntó la dulce Tomoyo.
En la orilla de la playa, a unos cuantos metros de ella, un bulto bastante grande le llamó la atención. Con un poco de miedo se acercó a el y para su sorpresa descubrió lo que menos se esperaba.
-¿Joven Syaoran?-llamó sin obtener respuesta-¡Oh por Dios!-gritó la dama al ver que el muchacho estaba inconsciente y con graves heridas en su cuerpo, incluyendo una arriba de su abdomen.
Una hora después, el muchacho encontrado a las orillas del mar se encontraba en una cama con varias vendas en su cuerpo. Ahí se encontraba la señorita Tomoyo y el medico del lugar.
-¿Por cuánto tiempo estará inconsciente?
-Lamento decirle, señorita, que será el tiempo que el decida. Por lo que veo, no tiene muchas ganas de sobrevivir a esto.
-Pero como es posible eso. ¿No puede hacer nada?
-Desgraciadamente, no. Lo que he hecho es curarle la herida mas grave que tenia y desinfectar las demás. Es todo lo que puedo hacer. Lo único que podemos hacer por ahora, es esperar.
-Muchas gracias doctor-agradeció la amatista y después despachó al susodicho.
Muchas dudas acechaban a la astuta Tomoyo. No entendía que podría haber sucedido y porque el muchacho no quería vivir mas. De un momento a otro, alguien tocó la puerta y una de las sirvientas de la casa entró por ella.
-Señorita, esta carta es para usted.
Tomoyo recibió la carta en sus manos y se dispuso a leerla.
Mi muy querida hermana:
No tienes de que preocuparte, estoy bien. Ruego a Dios por que tu también lo estés y no hayas encontrado problema alguno al enviar las tropas de la isla hacía acá. Lamento decirte que las cosas se han complicado más de lo normal y apenas y he encontrado tiempo para escribirte. Habrá una rebelión encontrar del nuevo gobierno, el rey ha muerto. La princesa Sakura está conmigo, la han dañado con un puñal pero ha logrado recuperarse.
Te pido que no respondas ha esta carta, ya que puede pasar cualquier cosa. Te mantendré informada en cuanto pueda. Regresaré pronto.
Te quiere,
Tu hermano Eriol.
OoOoOoOoOoOoOoO
-Princesa, lo mejor es que usted no participe en esto. Podría salir gravemente herida.
-Te aseguro Yamasaki, que ya no hay nada en este mundo que me pueda hacer mas daño que el que ya llevo en mi corazón.
Sin decir mas, el simple sonido de las puertas de las celdas caer, les anunció que ya era hora de avanzar. Sakura tocó con el grupo mas fuerte, para su mayor protección y juntos atravesaron las mazmorras y salieron a los pasillos. Ella les seguía en silencio y cada vez que se enfrentaban a guardias utilizaba la daga que le habían dado para defenderse. Para su suerte no tuvo que matar a nadie ya que todos trataban siempre de cubrirla.
Cuando estaban a punto de llegar al salón principal una emboscada los sorprendió. Más de quince guardias los atacaron y uno a uno de los rebeldes fue cayendo. La princesa intentó luchar, pero su poca experiencia sólo hizo que le dieran un fuerte golpe en la cabeza que la tiró al suelo.
-Finge que estas inconsciente-murmuró para si misma la castaña para librarse de ser matada. La herida que tenía en el abdomen le dolía como ninguna otra, pero en el trayecto había procurado no quejarse. Ahora mismo estaba empezando a sangrar y si no hacia algo para parar el charco de sangre que se estaba formando corría el riesgo de morir desangrada.
-Vamos princesa, diga algo-insistió el soldado de nombre Yamasaki cuando la lucha había cesado.
-Estoy bien. Es sólo que…mi…herida-articuló mostrándole de lo que hablaba.
-Tiene que salir de aquí-dijo el soldado que estaba muy mal herido. Como pudo, ayudó a Sakura a levantarse y la llevó a la habitación más próxima.
-¿Pero que…?-preguntó Sakura sin poder terminar, la puerta se cerró en sus narices y Yamasaki se encargó de ponerle seguro.
La castaña se dejó caer al suelo, le dolía mucho su herida y no paraba de sangrar. Levantó la vista en busca de algo que pudiera servir pero no había nada que ayudara. Desamarró la venda que traía y la volvió a poner, creyendo que con eso detendría la sangre, pero tampoco funcionó. Estaba comenzando a sentirse mareada así que siguió en esa posición hasta que el mareo paró.
Apoyada contra la pared fue subiendo poco a poco pero aun no tenia la menor idea de cómo abriría la puerta. En esta ocasión, estaba consiente que no podía usar la misma táctica pasada, ya que apenas y podía moverse ella como para cargar una silla.
¡CRAK!
La puerta fue derribada por un hombre que se había estrellado contra ella. La hija de Fujitaka intentó no gritar pero le asustó mucho el ver al hombre completamente muerto. Se asomó con cautela al pasillo y al verlo desierto salió de la habitación en la que había estado encerrada. Cruzó por los pasillos que estaban tapizados por hombres tendidos en el suelo y se aferraba con valor a su daga para utilizarla en cualquier momento.
Al llegar al salón principal, se encontró con los cuerpos de Ruby Moon y Spinel Sun tirados en el suelo con un charco de sangre a su alrededor. Trató de ahogar un grito y continúo recorriendo el castillo, cuando giró en una esquina chocó con uno de sus soldados.
-¡Princesa! La he estado buscando, ya terminamos de vaciar el castillo. Aquellos que se han rendido fueron llevados a la plaza principal para ser juzgados, pero están llegando barcos aliados y traen con ellos a todos los piratas que les ha sido posible capturar y que según dicen se han rendido.
Sólo la palabra "pirata" bastó para hacer que el corazón de Sakura diera un vuelco. Inconscientemente comenzó a avanzar a la salida, prácticamente corría sin detenerse, todo el dolor que sentía en su cuerpo se esfumó en segundos. Salió del castillo a toda velocidad y atravesó el pueblo haciendo caso omiso cuando escuchaba su nombre. Se fue directamente a los muelles, donde sabía que desembarcarían todos los barcos. Un tumulto de gente fue lo que encontró al llegar, apenas y podía abrirse paso entre ellos.
-Por favor, con permiso. Déjenme pasar. Disculpe.-repetía sin cesar al avanzar.
Una cantidad enorme de barcos estaban en el muelle, de ellos desembarcaban piratas encadenados en una hilera. Miró en cada uno de los rostros, cuidaba que ninguna persona se le pasara. Incluso lo buscaba entre los guardias que custodiaban a los presos. Pero no había rastros de el.
-Capitán. Capitán-llamó Sakura a uno de los hombres-¿Me podría decir si algún Syaoran ha sido capturado?
-¿Syaoran? Permítame un momento princesa-respondió y después llamó a uno de los guardias que traía una larga lista entre las manos. Comenzó a leerla con rapidez y añadió-No princesa, no está enlistado entre los capturados. ¿Puedo ayudarle en algo más?
Pero Sakura no respondió, si no que continuó buscando entre las personas aquel rostro que tanto anhelaba ver.
-Syaoran-creyó distinguir la castaña pero después se dio cuenta de su error.
-¿Syaoran?-volvió a decir con un aire de esperanza, para después darse cuenta que no era a quien buscaba.
-¡Syaoran!-gritó eufórica al creer que por fin lo había hallado- Oh, disculpe. Lo confundí.
Sucedió cinco veces más, cuando Sakura creía que lo había encontrado. Pero ninguno era el, ninguno tenia sus ojos y su mirada, jamás seria el. Porque él no volvería.
--Tres meses después--
La coronación se había llevado acabo justo después de la muerte de Ruby Moon y Spinel Sun. Al ser la única heredera, Sakura había terminado siendo reina de Marmaria. Aun había cosas que no entendía y no terminaba por acostumbrarse. Pero estaba rodeada de buenos consejeros que la ayudaban a tomar decisiones importantes. La economía del país había aumentado considerablemente y los piratas habían desaparecido por completo de sus tierras. La gente estaba contenta con su nueva reina, quien era una persona bondadosa y siempre con una sonrisa cálida en sus labios.
-Iré a descansar por unos momentos-dijo la nueva reina levantándose de su lugar. Los presentes se levantaron con ella e hicieron una reverencia cuando ésta se dispuso a irse.
Al llegar a su habitación, cerró la puerta fuertemente. Cubrió su rostro con sus manos y las llevó hacia atrás, apartando los mechones de cabello que caían por su frente. Soltó un largo suspiro y apretó sus puños más de lo que podía.
Después de tres meses, el dolor aun seguía y aumentaba día con día. No podía evitarlo, intentaba ser fuerte por ella, por su pueblo. Pero el simple recuerdo de su presencia la hacía caer al abismo más oscuro.
And what if I never kiss your lips again
Or
feel the touch of your sweet embrace
How would I ever go on
Without you there's no place to belong
Se acercó con pesadez a su ventana, intentando imaginar que al ver a través del cristal, lo vería a el, caminando con su paso despreocupado y su pelo revuelto. Su corazón se aceleró con tan solo pensarlo. El anhelo de tenerlo de vuelta jugaba con sus ideas. Imaginaba sus labios sobre los suyos, sus brazos protegiéndola, su simple mirada.
Well someday love is gonna lead you back to me
But
'til it does I'll have an empty heart
So I'll just have to
believe
Somewhere out there you thinking of me
-¿Por que no volviste?-se preguntó por milésima vez-¿Por qué me dejaste aquí?
No pudo evitar dejar escapar un gemido, el dolor era más fuerte que ella. Las lagrimas que tanto se obligaba a retener salieron por si solas de sus ojos. Parecían bellas cascadas recorriendo sus mejillas. A pesar de siempre tener una sonrisa en sus labios, sus ojos no brillaban, jamás denotaban la más mínima emoción.
Until the day
I'll let you go
Until we say our next hello
It's not goodbye
'Til I see you again
I'll be right here rememberin' when
Los recuerdos la acechaban a cada momento. Cada partícula de su ser se estremecía al recordar aquel día. Aquel en que había visto claramente como el caminaba hacia la horca. Y después su mente volaba a la imagen que había visto en el mar, aquel barco alejándose más y más de la orilla.
And if time is on our
side
There will be no tears to cry
On down the road
There
is one thing I can't deny
It's not goodbye
-Es que en verdad no puedo con esto-soltó al viento-de verdad que por mas que trato, no puedo. No puedo si tú no estas aquí. No puedo si tú no me estas mirando. No puedo si tú no me estas amando.
¿Por que el destino había querido que sus caminos se separaran? ¿Por qué la vida había sido tan cruel con dos personas puramente inocentes del tiempo? ¿Por qué dos maneras tan diferentes de vivir habían tenido que compartir un mismo sentimiento?
-¡No lo entiendo!-gritó entre el llanto. Sus ojos verdes estaban empapados en lágrimas, apenas y podía fijar la vista.
You'd think I'd be strong enough to make it through
And
rise above when the rain falls down
But it's so hard to be strong
When you've been missin'
somebody so long
No tenía a nadie en quien recaer. Nadie con quien desahogarse. Las noches eran un total tormento, gritaba entre sueños su nombre. Soñaba que él volvía por ella, que le decía que la amaba, que la había extrañado. Pero en las mañanas, le era mas difícil volver a la realidad y saber que nada de lo que había alucinado era verdad.
-Syaoran vuelve, te lo suplico, vuelve.
It's
just a matter of time I'm sure
But time takes time and I can't
hold on
So won't you try as hard as you can
To put my broken
heart together again
Sus días eran demasiado monótonos. Arreglos, tratos, firmas, números, nada cambiaba. Estaba harta de llorar, cansada del mismo sentimiento de nostalgia y tristeza.
-¡Ya basta, por favor, que termine!-suplicó en su agonía arrodillándose frente a su ventana.
Quería gritar, sacar todo lo que sentía adentro. Pero silenciaba sus lágrimas reprimiéndolas en su garganta. Le hacia daño, lo sabia, pero no le importaba. Creía que haciendo eso poco a poco su cuerpo y su mente se acostumbrarían a no llorar. Pero que equivocada estaba.
Until the day I'll let you go
Until we
say our next hello
It's not goodbye
'Til I see you again
I'll be right here rememberin' when
-No me resignaré, simplemente no lo aceptaré-dijo la princesa golpeando con el puño el suelo-Jamás diré que ya no volverás. ¿Me oyes? ¡Jamás!-gritó al viento creyendo que él la escucharía.
And
if time is on our side
There will be no tears to cry
On down
the road
There is one thing I can't deny
It's not goodbye
Cancion: It´s Not Goodbye
Artista: Laura Pausini
OoOoOoOoOoOoOoO
Al abrir sus ojos se encontró con un panorama blanco. Se dio cuenta que miraba a un techo por lo que bajó la mirada para ver lo que estaba a su alrededor. Había una silla justo del lado derecho de su cama, vacía desde luego. Después se encontraban los muebles, muy elegantes por cierto, un tocador, una pequeña mesita, y otros mas que no les encontraba uso alguno.
-Que diablos estoy haciendo aquí-murmuró un poco enojado.
Sin previo aviso la puerta de la habitación se abrió de par en par y una joven de cabellos negros entró por ella.
-¡Dios mío! ¡Haz despertado!
-Eso parece.
-Entonces, ¿Recuerdas quien soy, recuerdas quien eres?-preguntó tanteando el terreno la joven.
-Oh vamos señorita Tomoyo, me encuentro perfectamente así que mejor explíqueme que hago aquí.
-Pues, verás joven Syaoran, llevas inconsciente tres meses. Te encontré en la orilla de la playa muy mal herido y te traje aquí.
-¡Tres meses!-gritó asombrado el muchacho.
-Así es. Oh, pero espera. No te levantes, es muy peligroso ya que apenas has logrado recuperar la conciencia. Te pido que esperes un poco más. Iré a traerte ropa limpia y un poco de comida-diciendo esto Tomoyo salió apresuradamente por la puerta.
El ambarino se quedó en silencio, rememorando cada uno de los sucesos que había vivido antes de caer en su inconsciencia. Había sido golpeado por Gorab, después los habían atacado la guardia de Marmaria, una bala le había dado en la espalda y posiblemente le había atravesado el cuerpo, después había caído al mar y Sakura…ella…
No quiso seguir recordando, pero los recuerdos volvieron por si solos azotándolo de golpe. Sintió como pequeñas lágrimas se comenzaban a acumular en sus ojos y las apartó rápidamente. Intentó levantarse pero se tambaleó y cayó fuertemente al suelo. Volvió a intentarlo con más delicadeza y consiguió mantenerse de pie. Miró a su alrededor y no encontró nada que le pudiera pertenecer así que avanzó con decisión a la ventana.
-No tengo porque estar aquí-dijo mientras la abría lentamente.
Salió por la ventana con agilidad y atravesó lo que quedaba de la gran casa. Nadie le detuvo, nadie si quiera lo miró, parecía ser invisible. Cuando sus pies tocaron la arena recordó que no se había puesto sus botas, pero decidió no volver por ellas. Prefería sólo avanzar y no mirar atrás.
Su corazón no lo dejaba en paz, seguía palpitando con fuerza y cada latido era un azote más a su alma.
-Basta ya-se dijo a sí mismo en un intento de controlarse.
Su frustración era demasiada, iba a explotar y la única salida que vio fue correr. Corrió todo lo que sus piernas le permitían, estaba agotado, hambriento, le dolía la cabeza, se encontraba demasiado débil, pero solo quería escapar. Y no sabia como huir, solo corría y corría.
Cada cosa rezagada en su memoria pasaba por su mente, desde el momento en que la vio llorando en el barco, cuando la salvó de ser ahogada…todo, todo lo podía recordar. Y él solo quería olvidar.
-¡Por que! ¡Por que te la llevaste!-gritó al cielo arrodillándose en la arena-¡No tenias por que hacerlo, no tenias porque!
Sollozó en silencio sin poderlo evitar. Sentía que no podía soportar ese sentimiento, era tan desgarrador que creía que se iba a romper en mil pedazos. Pero tenia que seguir, por ella y por su futuro. No podía quedarse llorando su muerte. ¡Tenia que ser fuerte!
Y con el alma en un hilo se levantó y comenzó a caminar. Trató de no mirar atrás, no pensar, no sentir. Simplemente…avanzar.
--Fin de Capitulo--
Notas de autor:
¡Hola! Sinceramente no soy buena escribiendo escenas de acción, como habrán podido ver. Jejeje enserio lo lamento si quedo demasiado…horrible. Me costó demasiado, no tienen idea de cuanto me costó escribir esas escenas. Tardaba alrededor de veinte minutos sentada en frente de la pantalla, preparándome para escribir. Trataba de ambientarme con música y demás, pero nada funciona conmigo si se trata de acción.
Ahora, por otra parte, espero que les haya gustado lo demás. En serio que hago sufrir a la pobre de Sakura. Pero bueno, también quería pedir disculpas por mi enooorme OOC (Out of carácter) ya que muchas veces no pongo la personalidad del personaje que debería hacer. Quiero decir de nuevo que todos los personajes (menos los inventados por mi) son propiedad de CLAMP y no pretendo ganar nada escribiendo esto. Los escenarios son míos y la historia también por lo que no permito que absolutamente NADIE tome mi fic, sin mi permiso.
Pasando a otro punto, este es el penúltimo capitulo. Así es… ¡Por fin el final! Créanme que yo si estoy alegre de quitarme un peso de encima, aunque debo decir que he disfrutado mucho escribiendo esto. Me entusiasma cada capitulo como no tienen idea. El próximo será el final .
Un beso y mil agradecimientos,
Christelle
