A Capitulo 8
Noche de Halloween
Las figuras que el espejo refleja
Sakura miraba al trío esa mañana, tenían grandes ojeras bajo sus ojos como si no hubieran dormido nada anoche –¿Y que les pasa¿Acaso soñaron que ese mago oscuro los visitaba usando un tutu rosa y alitas de Hada?— pregunto con una sonrisa, los tres jóvenes miraron con unos ojos de asco a la japonesa con solo decir eso, sus mentes trataban de crear esa imagen tan perturbante y no querían corromper la poca inocencia que les quedaba.
Ron miro con unos ojos de asco a Sakura –¿Cómo puedes imaginar algo así?— pregunto, Sakura solo alzo sus brazos aunque en su mente una broma se formaba en su cabeza, algo infantil para la Princesa, pero tanto como ella y Bankai les parecía excelente. La sombra sonrío y desapareció para ver a su siguiente victima.
Septiembre había finalizado y ese Lunes Octubre nacía, pronto sería el momento que ella estaba esperando, además del Halloween. Había estado ayudando a Jack para ese día al igual que Remus aunque un poco, el licántropo poco a poco se acostumbraba a Halloween Town y a sus habitantes y ellos a el.
Estaba metida en sus pensamientos que no noto como Dumbledore se acercaba a ella –Buenos Días jóvenes— saludo el anciano, Sakura salio de golpe de sus pensamientos –¡No haga eso! Me acaba de dar un susto de muerte— dijo enojada Sakura, lo de susto era mentira pero si estaba enojada y no podía simplemente ahorcar al anciano "Recordar visitar los sueños de Dumbledore" pensó con malicia. Dumbledore sonrió –Lo siento mucho ¿No durmieron bien?— pregunto al ver la cara de los tres jóvenes. Hermione levanto su rostro para hablar cuando paso.
Las puertas del Gran Comedor se abrieron de golpe, algo entro volando para caer dolorosamente contra el suelo, todos los presentes abrieron sus ojos en especial los de la casa de la serpiente, en medio del comedor esta Severus Snape, usando un tutu rosa con mallas y zapatillas del mismo color, unas alas de Hada traslucidas, una corona dorada en su cabeza y una varita con una estrella en su mano. Todo fue un silencio absoluto por unos segundos hasta que las risas explotaron.
Tres de las cuatro mesas de Hogwarts estallaron en carcajadas, incluso algunos de los profesores contenían las risas menos Remus que se revolcaba en el suelo. Trato de pararse, pero volvió a caer tras mirar al profesor de Pociones de nuevo. Snape se levanto lentamente, apenas había salido de su despacho cuando algo lo atrapo y fue tragado una vez más por esa oscuridad para luego ser lanzado, al estar en pie por fin supo del porque de esas risas al ver lo que llevaba puesto. Su rostro se puso pálido para pasar al rojo, estaba furioso, una risa sonó más fuerte que las otras y todos se callaron, Sakura se reía con ganas, incluso las lágrimas escapaban de sus ojos, Dumbledore la observaba fijamente.
Lentamente salía del suelo la Princesa de las Calabazas, sus ropas oscuras ahora eran de un color rojo sangre, las alas de demonio tenían destellos rojos y su rostro oculto por una mascara en blanco, sin ojos ni boca –Sabes, el rosa te sienta bien lo único malo es tu cabello, pelo grasiento— dijo con malicia la Princesa, aunque oculta debajo de la mascara, muchos creían ver la gran sonrisa en el rostro de la Princesa, Snape lanzo el palito de madera y busco la suya, la Princesa levanto su mano derecha en la cual estaba la varita del profesor, moviéndose entre sus dedos –¿Buscabas esto rosadito?— pregunto con burla aunque esquivo un hechizo que vino desde la izquierda. Dumbledore tenía alzada su varita apuntando directamente contra ella –Ok quieres jugar abuelo, pues juguemos. Puede que no tenga mangas pero si tengo varios ases o mejor dicho, varias Cards— dijo levantando sus manos, entre sus dedos cientos de Cards aparecieron y empezaron a flotar alrededor de ella.
Sakura miraba todo con atención, esperando la broma de Bankai, una vez más ella actuaba impulsivamente, aunque ahora eso no le preocupaba mucho, cuando lo sintió. Sus ojos se abrieron por el terror, sus pupilas se contrajeron y una palidez cubrió su rostro. Bankai detuvo las Cards, ella también pudo sentirlo, estaba temblando y asustada cosa que noto Dumbledore. Bankai desapareció sumergiéndose en el suelo para salir disparada por la puerta y subir las escaleras. Sakura se levanto de golpe y siguió a la sombra.
Harry había mirado el cambió en el rostro de la joven y noto que tanto ella como la Princesa reaccionaron de forma extraña al mismo tiempo, sin pensarlo también empezó a correr seguido poco después por sus amigos. Sakura corría con desesperación, el miedo no la dejaba razonar hasta que inconscientemente abrió uno de sus portales directo a su habitación. El baúl se agitaba con violencia y un aura roja lo cubría, Bankai trataba de contenerlo pero la madera empezaba a crujir y romperse.
Sakura corrió al lado de su sombra y trato de ayudarla pero fue tarde, el baúl exploto, objetos y ropa salieron volando aunque para Sakura eso no importaba, sus ojos miraban con terror a lo que tenía en frente, un libro negro brillaba con intensidad, en su portada estaba la imagen de dos grandes Zorros. Uno era tonos azules y el otro de tonos marrones, en letras rojas estaba escrito su nombre, estaba rodeado de cadenas aunque estas explotaron al igual unos sellos dibujados en papel que estaban pegados en la cubierta.
Parecía que algo quería salir del libro aunque este se resistía en abrirse, Sakura trato de atraparlo pero este fue más rápido y se lanzo a la puerta. La joven y la sombra se lanzaron al mismo tiempo atrapándolo aunque cayeron rodando por las escaleras. Harry estaba a punto de subir las escaleras a los dormitorios de las muchachas, olvidando que era imposible subir para los jóvenes cuando vio a Sakura rodar por las escaleras con la Princesa, se aparto de un salto para ver como las dos se detenían en el suelo, parecía que trataban de detener algo.
Hermione y Ron llegaron poco después, ambos miraban asombrados a Sakura y a la Princesa tratando de detener el libro, este brillaba con más fuerza, al aire se hacía sofocante a cada momento, aunque los tres jóvenes magos no podían sentir la presencia que emanaba del libro, podían escuchar dentro de sus cabezas unas leves palabras llenas de odio y promesas de dolor y muerte.
Gruesas gotas de sudor bajaban por el rostro de la joven hechicera, concentrando todo su poder en tratar de detenerlo, Bankai hacía todo lo posible para ayudar, poco a poco el brillo se fue extinguiendo, la tapa del libro fue cerrándose lentamente, en segundos que parecieron varios minutos para las dos, por fin se detuvo, Sakura respiraba con agitación sin despegar de sus ojos del libro, como esperando que algo más pasara. Bankai suspiro agotada y desapareció lentamente, justo cuando llego Dumbledore seguido por algunos profesores. Remus estaba al lado del Director, sus ojos vieron el famoso libro maldito, como lo llamo una vez Sakura cuando le contó su historia. Allí estaba la Dark Sakura Card, Nightmare.
La respiración de Sakura volvía a su ritmo normal, con manos temblorosas recogió el libro, en la contra portada estaba la imagen de un joven de alas negras, de mirada vacía, en cada mano llevaba una Katana. Cuando se levanto por completo noto a los profesores frente a ella, Dumbledore se acerco a Sakura –Le explicare todo pero le dejare algo en claro. Esto nunca se lo daré, ya que es mi responsabilidad mantenerlo encerrado— dijo, dando medía vuelta y con paso lento subió las escalares a los dormitorios de las muchachas, en esos momento Dumbledore jamás despego sus ojos del libro.
Las clases siguieron su curso normal ese día, aunque Sakura no asistió a ninguna, estaba sentada en su cama mirándolo, como esperando que hiciera algo de nuevo. Pudo reconstruir su baúl y guardar todo menos el libro. Estaba preocupada, no por lo que hablaría con Dumbledore sino de lo que paso, en todo un año jamás había pasado algo como eso, solo simples sacudidas que no duraban mas de unos segundos. Solo Jack y Remus sabían de la existencia de esa Card, ni sus amigos, novio y Guardianes conocían de ella, Sakura había creado el libro dentro de uno de sus portales y a los Guardianes.
Si, había creado primero a Mizu y al segundo Gogyou. Agua y Tierra, después a Yami el ángel. Los tres tenían grandes poderes incluso más que Kerberos y Yue ya que ellos poseían un poco del poder de las sombras que Sakura controlaba, en especial Yami. Se levanto lentamente de la cama agarrando el libro, era hora de enfrentar a Dumbledore y tratar de que este no se quedara con el, algo le decía que el anciano deseaba el contenido del libro y trataría de evitarlo, a toda costa.
Toda la Orden del Fénix estaba allí rodeándola, no se había asombrado al ver a los profesores allí, la mirada de Remus decía todo con claridad, que pasara lo que pasara el la ayudaría. Le dio una leve sonrisa al licántropo por su apoyo aunque esta desapareció cuando Dumbledore apareció por una puerta y sentándose detrás de su escritorio. Los objetos plateados y extraños habían desaparecido, en su lugar estaba el libro negro, los dos Zorros brillaban levemente, como si detuvieran a la Card. Sakura mantenía sus ojos fijos en los de Dumbledore al igual que el anciano, Verde y azul chocaban, esperando que alguno de los dos empezara.
Los Miembros de la Orden miraban el libro con interés. Otros de que se trataba de alguna estúpida broma y pocos con algo de miedo –Sakura ¿Qué es exactamente esto?— pregunto por fin Dumbledore levantado su mano para tocar el libro pero Sakura lo agarro antes que el –Esto es la prisión de un demonio, un ser que haría ver a su Voldemort como un simple principiante— dijo con calma la joven. Dumbledore notó el miedo reflejado en los ojos verdes –Es algo difícil de creer Sakura. Si pudieras explicarnos— pidió con amabilidad Dumbledore.
Sakura suspiro, Bankai le había las mil y un ideas para una historia, muchas demasiado locas, otras sin ningún sentido, incluso una le hizo reír. Aunque algunas solo las junto y tuvo la perfecta –Todo empezó hace como dos años, en un accidente, practicaba algunos hechizos cuando algo hice mal. No se como ocurrió y nunca quise averiguarlo después de todo lo que paso— dijo Sakura inclinando el rostro y apretando las manos, como si el recuerdo la atormentara.
Remus estaba sombrado por la habilidad de actuación de la joven, algunos miembros creían en sus palabras aunque otros no y entre ellos Moody –En vez de crear un hechizo para poder ver cosas lejanas, cree un portal, lo malo es que se tragaba todo incluso a mí. Sentí que estuve cayendo por horas hasta que choque de espalda contra el suelo, me levante solo para ver todo una ciudad en ruinas y en llamas, detrás de mí estaba el. Un ser maligno con un solo deseo, destruir y matar, había destruido todo un mundo y ahora buscaba uno nuevo y yo le abrí el paso al nuestro. Trate de detenerlo aunque parecía imposible hasta que lo pude hacer, no se de donde saque el poder para hacerlo pero logre sellarlo dentro de este libro, para mi suerte el portal aun no se cerraba aunque comenzaba hacerlo lentamente, dándome el tiempo suficiente de llegar a el y regresar— termino de explicar.
Todos guardaban silencio, como analizando las palabras de la joven –Y espera que nos creamos eso— dijo Snape ya con su túnica –Créalo o no, es la verdad y lo que me paso— dijo Sakura con seriedad –Pues algo tan peligroso debe estar mejor cuidado— dijo Dumbledore –Estoy de acuerdo con eso, haré mejores sellos y cadenas— dijo Sakura –Yo me refería a que yo lo cuidara— dijo el anciano.
Sakura levanto su ceja derecha, fijando sus ojos en los de Dumbledore –Si he mantenido por dos años a este monstruo bajo control ¿Usted cree que tendrá el poder suficiente para retenerlo?— pregunto Sakura –Completamente— dijo con seriedad el anciano mago –Demuéstrelo— dijo Sakura dándole el libro. Apenas Dumbledore tuvo en sus manos el libro, este empezó a temblar, por el rostro de Dumbledore caían gruesas gotas de sudor, tratando de contener el gran poder que emanaba el libro. Sakura viendo que el anciano no podía más, le quito el libro gentilmente, este dejo de temblar y ya no emanaba más su energía.
Todos abrieron sus ojos al ver lo que paso, entre las manos de la joven parecía un libro más, pero en otras el libro cobraba vida y fuera lo que estuviera dentro de este trataba de escapar –Es mejor que yo siga cuidándolo. Si ya no es necesaria mi presencia aquí, necesito crear nuevos sellos, buenas noches— se despidió Sakura levantándose de su silla y saliendo del despacho del director, Dumbledore respiraba lentamente, tratando de recuperarse de lo ocurrido. Mientras los sostuvo pudo escuchar una voz, una tenebrosa voz reclamando venganza contra Sakura y contra otras personas. ¿Había alguna parte de la historia que la joven japonesa no contó? Esa y otras preguntas se formulaban en la mente del director, mientras que en otra pensaba en la información que le diría a su amo.
El viernes desapareció y la madrugada pertenecía al sábado, Sakura Kinomoto avanzaba por los pasillos de Hogwarts, a su lado estaba Remus Lupin y Bankai. El trío se dirigía a la entrada principal del Castillo. El domingo sería el gran momento que Sakura estaba esperando con ansias, Remus estaba emocionado, cada vez que ayudo con los preparativos, más entraba la alegría del Halloween en el y la necesidad de las bromas y con Sirius Black allí, el deseo era más grande.
Abrieron las grandes puertas con cuidado, la fría brisa de esa época acaricio sus rostros, las hojas secas de los árboles danzaban con el vientos, Sakura sonrió con gran entusiasmo, pronto sucedería algo que jamás olvidaría, el Halloween estaba más cerca con cada día que pasaba y pronto, pronto podría verlos de nuevo.
Una gran sonrisa aprecio en los labios de Remus, había olvidado lo que se sentía ser feliz hacía tiempo, pero ahora, con la llegada de la joven, poco a poco recordaba esa sensación que alguna vez recorrió todo su cuerpo en su lejana juventud. El lobo dentro de el se movía con excitación al sentir las nuevas sensaciones en su ser. Y más al estar en Halloween Town y con Sirius.
Bankai mostraba su sonrisa llena de dientes, por todo un año alejada de su mundo, de su hogar le había afectado, aunque la cercanía de su ama y las bromas cometidas calmaban su alma, esta se encontraba vacía, aunque poco a poco la llenaba de un nuevo sentimiento extraño para ella, al volver a Halloween Town y ver de nuevo al Rey Calabaza, le devolvió esa alegría perdida, pero su alma ahora necesitaba algo más que los abrazos simples de su ama y las pequeñas muestras de cariño. Cerro sus ojos tratando de olvidar eso y concentrarse en lo que sucedería el domingo.
Los tres salieron de los muros protectores del Castillo, dirigiéndose a su destino, a Halloween Town.
La Puerta del Halloween se abrió, lo único que se podía ver dentro de esta, era la gran oscuridad del vacío, una mano agarro el borde para sostenerse, poco a poco el cuerpo de un perro salió, Sirius Black olfateo el aire, aun podía sentir el olor de la calabazas, aunque el aroma de Remus y de Sakura se acercaba cada vez más hacía el. Una sonrisa de travesura cruzo su rostro, con el mayor silenció posible, se alejo en otra dirección, directo a Hogwarts.
Sakura pestañeo al ver la puerta de Halloween abierta –¿Algún idiota habrá entrado?— se pregunto Bankai aunque el pensamiento de una nueva victima para bromas le hizo sonreír –Padfoot— dijo Remus –Puedo sentir su olor— dijo para aclarar a la joven que la miraba con un rostro de duda. Sakura sonrió –Pues dejemos que se divierta, ahora el es parte de Halloween y como tal debe mantener el miedo entre las personas. Como yo lo hago— dijo con una aterradora sonrisa, Remus suspiro pero sin quitar la sonrisa de su rostro.
Unos ojos felinos miraban el largo pasillo sin interés alguno, esa noche no había encontrado alumnos rompiendo alguna normal, La Sra Norris caminaba con pereza hasta que algo corrió a su lado, se puso atenta a cualquier movimiento extraño. Sus sentidos estaban alertas, aunque no lograba encontrar a la persona que se escondía –Oohh no sabes cuanto tiempo espere por esto querida Sra Norris— dijo una voz entre la oscuridad, la gata trataba de encontrar el origen de la voz sin logro. Detrás de ella una sombra se alzaba, los ojos azules de la sombra brillaban como el fuego, su gran sonrisa mostraba cada uno de sus colmillos.
En las mazmorras, Severus Snape trabaja en su despacho en algunas pociones. Su mente estaba dividida ante su trabajo y sobre el libro, se preguntaba que clase de poder se encontraba dentro de ese simple objeto para que Dumbledore se cansara tanto. En la historia que contó la joven japonesa, era tan irreal y poco probable que sucediera.
Estaba tan sumergido en sus pensamientos que no noto la puerta abrirse lentamente. La posición tomo un color diferente en ese momento, Snape alargo su mano hasta la mesa de al lado sin mirar, como sabiendo donde estaba el siguiente ingrediente. Al no tocarlo desvió su mirada a la mesa, no estaba allí, su seño se frunció y se acerco a la mesa para buscarlo. Detrás de el una gran sonrisa y unos ojos azules brillaron con malicia. Snape al ver que no estaba lo que buscaba, iba a voltearse cuando lo escucho –¿Se te perdió algo Snivellus?— pregunto con burla y maldad. La Respiración de Snape se acelero –Black— dijo en un susurro –Así es cabello grasiento. Hora de las bromas— dijo en el mismo tono de voz, si fuera posible, parecía que sus ojos brillaban más.
El manto oscuro se alejaba dando paso al brillo naranja del sol de Halloween, la voz de un gallo sonó apenas los rayos de luz lo tocaron, los vampiros abrieron sus paraguas y siguieron flotando con tranquilidad. Sakura seguía durmiendo hasta que las lamidas de Zero la despertaron, abrió sus parpados para ver de frente el rostro del perro fantasmal. En otro tiempo hubiera gritado de terror, ahora una sonrisa cruzaba su rostro, acarició la cabeza de Zero para luego levantarse. Bankai salio del suelo con una cara de sueño –Matare a ese gallo…de nuevo— dijo con enojo. Sakura no pudo evitar reír levemente –Ya lo has intentado muchas veces y sigue regresando. Es algo que no puedes detener— dijo con calma Sakura –Lo se, pero me hace sentir mejor al destrozarlo— respondió Bankai agarrando un hacha que estaba tirada por allí para luego desaparecer.
Sakura negó con su cabeza pero sin dejar de sonreír, Bankai era muy temperamental en las mañanas, en especial si alguien la levantaba. El sonido de un hacha estrellándose contra la madera retumbo por toda la casa, por una ventana se vio caer el cráneo de un gallo.
Sakura bajo por las escaleras hasta la sala de la casa, llevaba puesto una franela verde oscuro de manga largas, unos pantalones negros, usaba unos guantes de tonos verdes, en el dorso de la mano estaban estampados la imagen de una calabaza de Halloween, Jack se encontraba caminando de un lugar a otro. En su rostro se notaba los nerviosos, cosa que extraño mucho a Sakura –Es la primera vez que te veo con ese rostro Jack— El Rey Calabaza se detuvo, se volteo para darle una pequeña sonrisa a Sakura –Es la primera vez que algo así me sucede y estoy nervioso— confeso. Sakura se acerco a Jack, cuando estuvo frente a el lo abrazo, Jack devolvió el abrazo a su amiga –Cualquiera en tu posición estaría nervioso Jack, pero yo se que todo saldrá bien. Confía en mí— dijo regalándole una gran sonrisa al esqueleto, Jack sonrió agradecido por el apoyo de la joven.
Remus caminaba por las calles de Halloween Town, saludando a todo los habitantes que veía, estos les devolvían el saludo al licántropo, estaba muy feliz por alguna razón, no sabía cual era pero no le importo. Solo deseaba seguir sentir esa felicidad, en un segundo un peso extra apareció en sus hombro haciendo que se inclinara levemente hacía adelante. Volteo levemente su cabeza a la izquierda, viendo el rostro sonriente de Sirius –Hola Moony— saludo el gran perro –¿Que hiciste ahora Padfoot?— pregunto Remus, el rostro de Sirius mostró una patética muestra de dolor –¿Así me saludas? Diciéndome que hice algo malo. Que mal amigo eres Moony— dijo con tristeza Sirius –Se que hiciste algo anoche y no era para comprar dulces— dijo Remus con seriedad, aunque una leve risa se mostraba en sus labios –Tu eras el que se metía a tomar los chocolates en Honeydukes por la noches usando el pasadizo de la estatua de la bruja tuerta y no tienes pruebas de que salí de aquí— dijo Black en su defensa –Dejaste la puerta de Halloween abierta— Sirius abrió su boca pero la cerro de nuevo –Por eso sentía que algo se me olvido— dijo en un susurro. Remus sonrió y empujo a Sirius pero sin notar algo. Detrás de el estaba la fuente de Halloween, el empujón hizo que se tropezara con esta, haciendo que cayera dentro de la verdosa agua. Remus abrió sus ojos al ver como su amigo se sumergía en el agua, dejando colgado sus pies en el borde. Miro a ambos lados para luego salir corriendo, Sirius salió de golpe del agua con un rostro de pocos amigos –¡¡¡VUELVE AQUÍ MOONY¡¡¡ESTO NO SE QUEDARA ASÍ!!!— grito Sirius saliendo de un salto del agua para perseguir a su amigo. Poco después el licántropo era perseguido por el perro, el perro perseguido por los niños del Halloween y estos por la sombra de Sakura. Sin saber el motivo de la persecución, solo para causar más desastres de los ya ocasionados por esta.
La Noche pronto ocuparía su lugar en el cielo, dos cansados amigos caminaban al lugar donde dormían, Remus tenía el cabello mojado al igual su ropa, el pelaje de Sirius estaba completamente mojado y en su hombro había unas pocas algas –Deberían limpiar más seguido esa fuente— dijo Remus sacando de uno de los bolsillos de su túnica algunas algas y un murciélago con una mascara para bucear, abrió sus alas volando lo más alto posible, para caer en picada en la fuente y sumergirse en ella. Remus miro todo esto y volteo a ver a su amigo por una explicación –Le gusta nadar— fue todo lo que dijo.
El cielo estaba cubierto por nubes, pero poco a poco estabas desaparecían, Remus se rascaba con fuerza su brazo –Creo que me has pegado tus pulgas Sirius— dijo en bromas –¡Yo nunca e tenido pulgas!— dijo indignado –¿Entonces esa vez que tuvimos que bañarte James y yo cuando ya tenías toda una colección de ellas en tu pelaje fue obra de mi imaginación?— pregunto riéndose al recordar ese momento –Exacto— fue la respuesta de Sirius.
En pocos minutos llegaron a su destino, la casa del Hombre Lobo, Sirius abrió la puerta y los dos entraron, el dueño parecía no estar –De seguro fue a dar un paseo— dijo con tranquilidad Sirius sacudiendo su cuerpo, eliminando el exceso de agua. Remus busco el baño unas toallas para secarse cuando cayo de rodillas al suelo gimiendo, Sirius lo noto y corrió al lado de su amigo –¡Remus¡¿Qué te pasa?!— pregunto preocupado hasta notar como los colmillos de su amigo se alargaban y en su rostro aparecía un pelaje de color marrón. De inmediato dirigió su mirada a la primera ventana que viera, en ella se podía ver el resplandor de la Luna llena.
Sus ojos se posaron de nuevo sobre Remus al escucharlo dar un pequeño grito de dolor, en pocos minutos todo el cuerpo del Merodeador estaba cubierto de un brillante pelaje, sus dientes eran grandes colmillos, sus orejas ahora eran de lobo, pero no era la transformación normal de el, parecía otro Lobo del Halloween, un hombre lobo.
Remus respiraba lentamente, abrió sus ojos y los primero que vio fueron los de su amigo, estos estaban abiertos de par en par –¿Qué…qué paso?— pregunto débilmente –Creo que debes verlo por ti mismo Remus— dijo Sirius sin salir de su asombro. Remus se levanto con ayuda de su amigo, tenía su mano derecha sobre su rostro en un intento de aliviar el dolor de cabeza, la retiro levemente para verla, sus ojos se abrieron mas que los de su amigo, levanto su otra mano y se la quedo mirando. Busco algo en que poder reflejarse, agarro un pedazo de metal doblado del suelo, aunque la imagen estaba distorsionada lo vio claramente, todo su rostro y cuerpo estaba cubierto de un pelaje de color marrón, en los lados de su cabeza era de color blanco, sus orejas eran las de un lobo, incluso ladeo su cabeza para notar la larga cola que se movía levemente.
Dejo caer el pedazo de metal para ver a su amigo, Sirius aun no salía de su asombro y más cuando vio la sonrisa maligna de su amigo, esa sonrisa solo la había visto en Jack y Sakura cuando algo planeaban, sonrió de igual forma. Algo le decía que esa noche no sería nada tranquila.
A la mañana siguiente, Remus Lupin seguía como un hombre lobo pero con una cara de dolor, sosteniendo su cabeza –oohh mi cabeza, siento que alguien estuvo martillándola— dijo con voz apagada –¿Recuerdas algo de lo que paso anoche?— pregunto Sirius –Nada— fue la respuesta del licántropo –Me asombra, después de todo lo que hiciste anoche— dijo la voz de Sakura saliendo de la cocina llevando una bandeja con tres tazas de té
Estaban en la casa de Jack, Remus trato de recordar algo de anoche, después de ver que se había transformado ya no recordaba nada, solo una canción pirata –¿Qué paso?— pregunto –Primero, saliste como loco hacer bromas por toda la ciudad. Entraste en la casa del Alcalde y le jugaste una broma haciendo que su cama explotara y robándole su sombrero. Luego te perdí de vista— explico primero Sirius –Luego vino aquí y nos despertó a todos, Bankai trato de matarlo pero como nos explico lo ocurrido salimos a buscarte. Aunque Jack estaba súper contento de imaginar todo lo que estabas haciendo. Te buscamos por dos horas hasta que apareciste en la bañera de Lock, Shock y Barrel usando un sombrero pirata— termino de contar Sakura. Remus tenía los ojos abiertos por todo lo que le contaron –No olvidemos que también estabas cantando una canción pirata y sosteniendo una botella de ron— finalizo Sirius.
Remus no podía creer lo que le contaron, no podía recordar nada de eso –Fue una noche muy divertida, y mucho mejor al saber que tendremos a un nuevo compañero para este Halloween –dijo Jack buscando algo en un cajón –Realmente no recuerdo nada— dijo Remus –No importa Remus, lo importante es que te sientas mejor para el gran evento— dijo Sirius –Si no. Yo me quedo abrazándolo. Es muy lindo así— dijo Sakura con un sonrojo en sus mejillas abrazando a Remus por el cuello. Aun con todo el pelaje en el rostro de Remus, se podía ver un fuerte sonrojo.
Todos los Habitantes de Halloween Town se dirigían al Ayuntamiento, el interior estaba decorado con varios tipos de plantas y flores marchitas, telas negras y blancas tenían calabazas y hojas secas bordadas en ellas. La cortina del teatro estaba abierta, la tarima estaba al fondo, los músicos estaban a un lado esperando el momento en tocar su música.
Sakura llego corriendo y se subió de un salto para quedar a un lado de la tarima, al igual Bankai. Remus y Sirius subieron con más calma y se pusieron del lado contrario. En eso todos voltearon para ver al Rey Calabaza llegar, su traje negro había desaparecido, ahora usaba uno totalmente blanco muy parecido al anterior, solo que su moño de cuello ahora parecía un murciélago mas normal y tenía un sombrero de copa, no tan grande como el del Alcalde pero si de un tamaño mas grande que uno normal.
En ese instante los músicos empezaron tocar la marcha nupcial aunque más terrorífica, todos se levantaron al mismo tiempo y voltearon para verla. Sally entraba a paso lento, usaba un hermoso vestido de novia totalmente blanco haciendo resaltar mucho su cabello rojizo, en varias partes del vestido se notaba la forma de telarañas y de hojas. En su cabeza llevaba puesto una pequeña corona de pocas puntas de color dorado, en la punta central estaba una calabaza de Halloween.
Jack sonrió al verla, Sally mostró una tímida sonrisa aunque sus ojos brillaban de felicidad. Cuando subió y se puso al lado de Jack, apareció el Alcalde subiendo unas escaleras que estaban detrás de la tarima. Su rostro sonriente mostraba la mas grande de sus sonrisas –Queridos ciudadanos de Halloween Town, estamos aquí reunidos para unir en matrimonio a nuestro querido Jack, el Rey Calabaza con Sally, la hermosa muñeca de trapo— todos guardaban silenció escuchando las palabras del Alcalde, aunque Jack y Sally no. Ambos se encontraban mirándose el uno al otro.
Sakura sonreía al verlos, estaba feliz por ambos desde que leyó la invitación que Jack le dio cuando lo vio de nuevo. Bankai se limpio una lagrima que escapo de su ojo –Jack. ¿Aceptas a Sally como tu esposa hasta que nuestra querida muerte los separe?— pregunto el Alcalde, todos voltearon a ver a un se encapuchado sosteniendo una guadaña –Acepto— dijo Jack sin despegar su mirada de la de Sally.
Muchos recuerdos vinieron a la mente de Sirius y Remus, los recuerdos de la boda de Lily y James, no pudieron evitar sentirse un poco melancólicos, pero mostraron sus mejores sonrisas al ver los rostros de los futuros esposos. Se notaba el amor que ambos sentían entre ellos –Sally ¿Aceptas a Jack como tu esposo hasta que nuestra querida muerte los separe?— hizo la misma pregunta el Alcalde –Acepto— respondió Sally. El Alcalde no dejo de sonreír –Si alguien sabe de algún motivo en que impida unir estos dos enamorados en matrimonio. Que hable ahora o calle…— pero no pudo terminar la frase cuando una pequeña explosión ocurrió. Una gran cantidad de humo se espació por todo el lugar, Jack abrazo a Sally. Sakura estaba a punto de explotar por la ira que sentía, sacando a Wind hizo que el humo desapareciera. En medio del camino una bañera se detuvo, dentro de ellas estaban tres niños disfrazados y usando mascaras –¡¡¡USTEDES¡¡¡¿¿¿COMO SE ATREVEN A INTERRUMPIR ESTA BODA¡¡¡¡NO SALDRA VIVOS DE AQUÍ!!!— grito Sakura, las marcas del Halloween aparecieron en su rostro, mas amenazadoras de lo acostumbrado, entre sus manos apareció su Guadaña Doble. Bankai se había transformado en un Dragón, de entre sus dientes escapaba una densa baba negra.
El rostro de Jack mostraba un gran enojo hacía los pequeños bromistas, bajo del escenario con paso lento –Solo queríamos darles un regalo a los novios— dijo Shock –No pensábamos hacer nada malo— dijo Lock –Es la verdad— termino de decir Barrel empujando un saco detrás de el, este se inclino levemente y cayeron al piso varias lanzas, bombas y una caja llena de escorpiones. Los otros dos bromistas vieron con enojo a su tercer compañero. Barrel miraba asustado algo detrás de Lock y Shock, cuando los dos voltearon sus rostros compartían el mismo que tenía ahora su amigo. Frente a ellos estaba Sakura y Bankai, en medio de ellas dos estaba Jack. Las Marcas de Sakura brillaban del mismo color que los ojos de Bankai, un color ámbar. Jack inclino lentamente su cabeza, mostrando que ahora era una calabaza y lentamente sus ropas cambiaban a las del Rey Calabaza, el fuego dentro de la calabaza era muy intenso, haciendo que los tres pequeños temblaran de miedo.
Todo era calmado en la plaza de Halloween Town, en la fuente nadaba el pequeño murciélago hasta que algo salio volando del Ayuntamiento. La bañera cayó al lado de la fuente de la Gárgola. Los tres bromistas estaban mareados por el fuerte golpe, el suelo tembló y frente a ellos estaba Bankai en su forma de Dragón. Sin darles tiempo de correr, esta agarro la bañera con sus dientes, sacudiéndola con violencia para lanzarla a un lado. Apenas cayo en el suelo, la bañera escapo lo más rápido que podía con sus tres pasajeros. Sakura apareció cerca de ellos, con un movimiento rápido de su Guadaña, corto las patas de la bañera, los tres pequeños bromistas estaban asustados y más cuando Jack se detuvo frente a ellos. Levanto sus manos y el suelo comenzó a temblar, debajo de ellos pequeñas grietas se formaban, se abrazaron entre ellos cuando una columna de fuego estallo debajo de ellos, haciéndolos volar por lo aires. Gritaron a todo pulmón por la gran velocidad de subida y más cuando fueron lanzados fuera de Halloween Town y caían directamente el bosque.
Sakura y Bankai se acercaron a Jack, la sombra ya tenía su forma normal y las marcas y guadaña de Sakura desaparecieron –Vamos, hay una boda que terminar— dijo Jack con tranquilidad, sus ropas blancas aparecieron al igual que su sombrero, su rostro de calabaza desapareció mostrando su cabeza normal, en ella estaba una gran sonrisa, sonrisa que correspondieron Sakura y Bankai.
La Boda siguió su curso normal, repitiendo la última frase del Alcalde – Si alguien sabe de algún motivo en que impida unir estos dos enamorados en matrimonio. Que hable ahora o calle para siempre— nadie dijo nada, todos esperaban que el Alcalde siguiera –Entonces los declaro, Marido y Mujer. Pueden besarse— al decir esto, Jack y Sally se acercaron, dándose un largo beso. Todos aplaudieron de felicidad en especial Sakura y Bankai que daban pequeños saltos, Remus y Sirius aplaudieron con fuerza.
Jack y Sally se separaron un poco para después abrazarse y sonreírle a todos los habitantes de Halloween Town, en sus rostros un gran felicidad se mostraba y en sus ojos el amor que ambos sentían el uno al otro.
La Puerta de Halloween se abrió, de ella salio una feliz Bankai, seguida en un mismo estado la joven de ojos verdes. Detrás de ellas salio Remus, apenas en poner su pie en el mundo real, su forma de lobo desapareció, las mismas ropas que uso el sábado volvieron –Nnnooo. Me gustaba mucho tu forma de lobo— dijo Sakura con una expresión de tristeza de niña pequeña. Remus sonrió –Seguro si volvemos a Halloween Town la recupero— Sakura medito esto por un segundo para asentir. Bankai bostezo, el sol pronto aparecería por el horizonte –Creo que se nos fue el tiempo. Pronto amanecerá— dijo Remus.
Era verdad, el cielo oscuro se iluminaba lentamente, Sakura se tapo la boca al dar un pequeño bostezo –Mejor nos vamos al castillo— dijo restregándose un ojo, Remus asintió, ambos empezaron a caminar, Bankai había desaparecido en el suelo, Morfeo la había reclamado en su mundo de sueños.
La caminata fue lenta para los dos, el Dios del sueño los llamaba a visitar su mundo, Sakura bostezaba cada 5 minutos, a Remus se le cerraba los ojos a cada instante, estaban a poco de caer rendidos cuando vieron las primeras torres del castillo. Estaban cerca, no podían dormirse en el bosque. Con esfuerzo lograron llegar a la entrada –Solo abrimos y a la cama— dijo Sakura con los ojos cerrados. Remus acerco sus manos para empujar la puerta cuando esta se abrió.
Esto los despertó un poco, frente a ellos estaban Dumbledore, a su derecha la profesora Mcgonagall con un rostro severo y el profesor Snape…con el cabello de un color rosa chicle. El silenció reino por unos segundos, antes de llenarse por las sonoras carcajadas del licántropo y la joven japonesa. Ambos se abrazaron para no caer al suelo, se calmaron y vieron una vez más al profesor de pociones, las risas no esperaron más y salieron de sus gargantas.
Una vena pulsaba en la frente de Severus, su rostro estaba rojo por la ira que sentía contra los dos frente a el, cosa que no ayudo mucho porque solo hizo que rieran mucho más. Mcgonagall fruncía su seño cada vez más hasta que no aguanto –¡Guarden silencio ahora!— exclamo. Los dos se detuvieron aunque en sus rostros aun estaban las grandes sonrisas, Dumbledore miro fijamente a Remus, esperando una explicación de su parte. Remus pestañeo y recordó que había pasado la fase de la luna llena. Seguro Dumbledore fue a ver como estaba el y al no encontrarlo –Imagino que deseas saber donde estuve ¿Verdad Albus?— pregunto con una sonrisa inocente –Realmente deseo escucharlo Remus— dijo Dumbledore –Pues fui el compañero de Sakura en una boda de unos amigos suyos, nos divertimos mucho y pues. Estamos regresando ahora— dijo con tranquilidad –Quisimos traer un trozo del pastel pero Remus se lo comió en el camino— dijo Sakura –No pude evitarlo, estaba delicioso— se excuso Remus lamiéndose los labios.
Dumbledore se quito sus lentes de media luna para masajearse los ojos, Mcgonagall también tenía una vena pulsando en su cabeza y Snape un tic nervioso en su ojo derecho. Sakura bostezo –Bueno, si nos disculpan pero nos vamos directo a la cama— dijo Sakura caminando entre los profesores seguida por Remus. Dumbledore iba a decir algo cuando su vista se poso sobre algo, por un segundo creyó ver una larga cola peluda salir de la túnica de Remus. Apenas cerro sus ojos y esta ya no estaba.
Todo el día Sakura estuvo durmiendo al igual Remus, cosa que alegro a muchos estudiantes que le tocaba ese día Defensa Contra las Artes Oscuras ya que muchos no terminaron sus tareas y trabajos. Aunque el Trío de Gryffindor se preocuparon un poco por el licántropo, ya que el viernes fue la fase de luna llena y el sábado también. Cuando tuvieron su hora de descanso fueron a verlo. Harry iba a levantar su mano para tocar cuando escucho voces, riéndose alegremente. Hermione se puso al lado de Harry y toco la puerta. Las voces se detuvieron y en unos segundos el rostro sonriente de Remus apareció –Oh hola muchachos ¿Qué los traen por aquí?— pregunto Remus –Queríamos saber si estaba bien Profesor Lupin— dijo Hermione –Pues como ven, me encuentro perfectamente bien— dijo Remus hasta que escucho una exclamación de sorpresa –¡Con que si tenías mas pastel guardado¡Eres un mal amigo Remus!— dijo Sakura sosteniendo un trozo de pastel de chocolate –¡¡Es mía¡No me la quites!— Remus corrió para salvar su trozo de pastel. Cabe destacar que el rostro de los tres jóvenes era insuperable al ver a un hombre adulto reclamar por un trozo de pastel como un niño pequeño a una escurridiza Sakura que corría por todas partes.
A la hora de la Cena, Sakura y Remus se encontraban mejor, ya mas tranquilos y comiendo con calma. Harry dejo su cubierto al lado de su plato y miro fijamente a la joven de ojos verdes –Remus me acompaño a la boda de unos amigos míos. Por eso llegamos hoy en la mañana, estábamos muy cansados y solo queríamos ir a nuestras camas. Me pasas la salsa por favor— pidió Sakura al pelirrojo –Pero si fue así, el profesor Lupin…— dijo Hermione pero Sakura la interrumpió –Si, se transformo, pero fue muy bueno ya que compartió esa noche con otros hombres lobos— ante eso los tres jóvenes miraron a Sakura –La boda se hizo en una ciudad muy escondida, no aparece en ningún mapa y es imposible encontrarla a menos que sepas el modo para llegar a ella. Allí no hay diferencia entre las especies y cuando digo especies me refiero a Hombres Lobos, Vampiros, brujas de todo tipo, incluso hay un científico loco allí. Remus lo paso muy bien allí, por ese le pedí que me acompañara porque sabía que lo disfrutaría— dijo con una sonrisa.
Harry miro a su profesor de Defensa, realmente se veía diferente, mas animado y rejuvenecido, las ojeras de sus ojos habían desaparecido al igual que la expresión de cansancio en sus ojos. El joven sonrió, desearía poder recuperarse como lo hizo el licántropo –¿Qué es lo que deseas?— fijo sus ojos en Sakura, ella sonreía –¿Perdón?— pregunto –Pregunte que es lo que deseas— dijo. Harry bajo su cabeza, ocultando su mirada –Ver a mi padrino pero…— el dedo índice de Sakura se puso en los labios de Harry, este la miro. Sus ojos mostraban una gran dulzura y un brillo de inocencia –Harry, aun conservando hasta la más pequeña esperanza, todo puede ocurrir y estoy segura que veras de nuevo a tu padrino. Solo debes creer en eso y no dejar que nada ni nadie te diga que el no volverá. Los milagros ocurren— dijo con voz suave, los ojos de Harry se llenaron de pequeñas lágrimas. Sakura se acerco y le dio un suave beso en la mejilla, los alumnos de la mesa de Gryffindor se asombraron y algunos de los profesores que estaban observándolos. Ron pestañeo varias veces, Hermione mostraba un rostro serio y apretaba los puños debajo de la mesa, un fuerte sonrojo adorno las mejillas de Harry, Sakura se sentó de nuevo y con una ultima sonrisa siguió comiendo.
Remus presencio todo con una sonrisa, Sakura ya sabía una de las razones de la tristeza de Harry, ella se sintió mal por el, pero en segundos planeo algo, una forma de animarlo. Aun no estaba seguro si fuera buena idea, aunque Sirius estaba de acuerdo con ella. Negó levemente y preguntándose si Sakura hubiera nacido en su época y se hubiera convertido en la Princesa de las Calabazas tal como le paso. Que clase de bromas hubiera creado ella junto con los Merodeadores, el solo pensamiento le hizo temblar por un segundo para luego reírse.
Las semanas pasaron rápido para los estudiantes y la emoción y el miedo cada vez se hacían más presentes. El 31 de Octubre se realizaría una fiesta de disfraces, algunos alumnos estaban animados, muchos en especial los de primero o tercer año, ya que la Princesa de las Calabazas haría de seguro algún broma para ese día. Incluso podría aparecer el Rey Calabaza. El recuerdo de el en los de primer año estaba incrustado en sus mentes, el espantapájaros en llamas, danzando como si estas no la dañaran para luego mostrarse como ese temible esqueleto de mirada maligna.
Sakura estaba saltando de felicidad, Halloween se acercaba y el portal esta casi listo, lo podía sentir en su cuerpo. La alegría y la emoción invadía cada fibra de su cuerpo, Bankai no dejaba de sonreír a cada momento, parecía que su sonrisa creía cada vez más al pasar los días, haciéndola mas aterradora de lo acostumbrado.
Remus también se sentía feliz, con cada día nuevo el lobo se agitaba más, esperando la noche de las bromas y la oscuridad. Había decorado su salón con varios motivos del Halloween, cosa que extraño mucho a los estudiantes y que hicieron brillar los ojos de Sakura.
Por algún motivo, Harry se encontraba alegre, las palabras de Sakura habían llegado a su corazón. En su rostro se encontraba una pequeña sonrisa, cosa que noto su amiga que con cada día tenía peor carácter. La noche del 30 de Octubre, algo inusual paso, solo una persona fue testigo de eso y claro, Morfeo también.
Todo era oscuro para Harry, parado en medio de la nada, sin saber que era arriba o abajo. Se sentó en lo que el creía que era el suelo o acaso estaba flotando, se sostuvo la cabeza tratando de recordar algo. Sabía que se había acostado y les decía buenas noches a sus compañeros de cuarto –Entonces esto es un sueño— dijo en un susurro –Exacto Harry— el joven se volteo, detrás de el estaba la Princesa de las Calabazas, como la ultima vez, casi todo su rostro estaba oculto en las sombras menos su sonrisa, pero esta no era la sonrisa de locura y maldad, sino una tranquila.
Todo el escenario cambio, ahora estaban sentados en lujosos sillones de color rojo oscuro, el fuego de un chimenea calentaba el lugar, frente a ellos una pequeña mesita de té con dos tazas. Harry parpadeo y más al ver a la Princesa agarrar una de las tazas y tomar con naturalidad su contenido –Se que es un sueño porque yo misma lo estoy creando ahora. Pero debes saber Harry, si la ilusión es muy poderosa, la mente hace que se haga realidad para nosotros— dijo con calma.
Harry trato de comprender las palabras de la Princesa pero no podía, al ver que este no lograba entender le paso la otra taza, Harry la tomo con cuidado, acercando el contenido de esta sus labios. Abrió sus ojos al sentir el tibio liquido pasar por su garganta –Sabe…bien— dijo asombrado –Ahora entiendes mis palabras. Pero no vine a decirte de esto sino de algo que debes saber— Harry miro directamente al rostro oculto en las sombras, esperando las palabras de la joven –No debes ir a la fiesta de Halloween, sino a la torre de Astronomía. Alguien te estará esperando Harry, Debes aprovecharlo porque sino, deberá pasar un año para verlo— dijo con seriedad la Princesa.
Harry parpadeo –¿Por qué me dices todo esto¿Qué ganas al decirme lo?— pregunto –Todo a su tiempo Harry, pronto sabrás muchas cosas— dijo depositando la taza en la mesita. Harry la imito esperando algo más de ella –Ah, se me estaba olvidando algo…— dijo con un tono de voz diferente, en ese momento su rostro se partió, como un espejo, las grietas se esparcieron por todas partes, Harry se cubrió el rostro en el mismo momento que todo el lugar estallo en trozos de cristal. Cuando aparto sus brazos, frente a el se alzaba un muro de fuego, el rostro de la Princesa era visible, el rostro de una calabaza de Halloween –Feliz Halloween Harry— dijo arranándose la cabeza. Harry retrocedió un paso al ver como la cabeza se prendía en llamas y como su cuerpo la lanzaba hacía el mientras las carcajadas de la Princesa resonaban por todas partes.
Se despertó de golpe, con una capa de sudor cubriendo su cuerpo, su pijama estaba pegada a su piel, como una segunda capa a causa del sudor. Cayó de espaldas al calmarse, razono las palabras de la Princesa ¿Qué pasaría en la Torre¿Sería acaso otra de sus bromas? Algo dentro de el le decía que no era cierto, que algo muy importante para el sucedería mañana o mejor dicho en la noche. En la mesa de dormir su despertador marcaba las 12:30, ya era 31 de Octubre, era Halloween.
Otro bostezo salio de la boca del joven de ojos verdes, ese día se lo dieron libre a todos los estudiantes. Para que descansaran y disfrutaran ese día en palabras textuales de su director. Lo que en realidad era una fachada para preparar todo para esa noche, no era el baile sino la llegada del Rey Calabaza. Dumbledore no dejaría que el lastimara a sus estudiantes y poder detenerlo allí.
El trío se encontraba en los jardines del castillo, debajo de la sombra de un árbol, disfrutando del aire y del poco calor de esas fechas de otoño –¿No pudiste dormir bien Harry?— pregunto Ron, Hermione vio a su amigo pelirrojo con una cara –No, tuve…un extraño sueño— dijo Harry –Acaso era…—no termino de decir Hermione para no incomodar a su amigo –No, no era sobre Sirius, más bien un sueño referente a otra persona— dijo Harry mirando algo frente a el. Los dos jóvenes dirigieron sus miradas al mismo punto que miraba su compañero de ojos verdes, allí estaba Sakura practicando unos extraños movimientos, parecía de Karate o algo muy parecido.
Ron sonrió de una forma traviesa –Con que soñando con la japonesa. Bueno Cho te gustaba antes pero realmente Sakura le gana mucho— dijo Ron, el rostro de Hermione se endureció –¡¡Claro que no!! Soñé con la Princesa de las Calabazas— el rostro de sus amigos fue de sorpresa aunque el de Ron cambio a uno pensativo –Si que tienes gustos extraños amigo pero seguro debajo de todas esas mascaras debe ser linda o eres masoquista— con este comentario el pelirrojo recibió un golpe en su nuca.
El sol caía lentamente por el horizonte, los estudiantes regresaban al castillo para preparase para esa noche, Sakura seguía con sus movimientos. Cuando estuvo totalmente sola se detuvo, mirando fijamente el atardecer, una sonrisa adorno su cara mientras cantaba una canción en su mente, la marcas del Halloween aparecían al mismo tiempo cuando el sol desapareció –Es hora Princesa— dijo la voz de Remus detrás de ella. Se volteo lentamente y su sonrisa creció, Remus Lupin agitaba su cola lentamente, como saboreando el momento y los próximos gritos de terror.
La noche transcurría con normalidad y la fiesta pronto comenzaría, Harry estaba sentado viendo el fuego de la chimenea de la Sala Común, Ron y Hermione al se Prefectos debían estar vigilando y mantener todo en orden en todo momento de la fiesta –¿Entonces te quedas Harry?— pregunto Hermione –Si, tengo cosas que hacer— dijo sin despegar sus ojos del fuego –Te traeremos algo de comida— dijo Ron saliendo por el retrato de la Señora Gorda.
Espero unos cuantos minutos, mirando como danzaba al fuego frente a el, cuando ocurrió el primer hecho extraño de esa noche. Un portal oscuro se abrió frente a Harry, de el salio lentamente la Princesa –Es hora Harry— dijo. El joven de ojos verdes se levanto, la Princesa se adentro de nuevo en el portal seguida por Harry, fue una extraña sensación para el joven, era como cruzar una delgada capa de agua pero muy espesa.
Sus pies tocaron el suelo de la Torre de Astronomía, todo estaba oscuro y la Princesa no se veía por ninguna parte –Bien. Creo que solo toca esperar— dijo Harry, pero no tuvo que esperar mucho, frente a el aparecieron unos ojos azules, los ojos de Harry se abrieron y se llenaron de lagrimas. Reconocería esos ojos en cualquier parte –Sirius— susurro su nombre –Hola Harry me alegro de verte, pero no se si tu cuando me veas— dijo Sirius –¿De qué hablas Sirius?— pregunto Harry.
Sirius tomo aire y dio unos cuantos pasos, la luz de de la media luna se colaba por el balcón de la torre, dejando ver el pelaje de Sirius y su cuerpo. Los ojos de Harry al igual que su boca se abrieron por la sorpresa, Sirius le dio una pequeña sonrisa nerviosa al joven –Es una larga historia— dijo –Una historia que debe ser contada y con ayuda de alguien para que se entienda más— dijo la Princesa apareciendo al lado de Sirius –Pero…— Sirius no termino de hablar, la Princesa acerco su mano a la mascara que llevaba puesta –No te preocupes Sirius, se que Harry me entenderá y guardara mi secreto— dijo. Harry no entendía y quiso preguntar cuando la vio, la Princesa se quito la mascara revelando su rostro, Harry se quedo mudo al verla. Sakura Kinomoto le regalaba una suave sonrisa.
Por el momento la fiesta de Halloween era divertida, aunque un aire de miedo se sentía en el aire, los Prefectos de cada casa vigilaban al igual los profesores, unos esqueletos encantados por el profesor Flitwick tocaban una tonada alegre. Muchas parejas bailaban al ritmo de la música cuando esta se detuvo, los jóvenes miraron al escenario, los esqueletos estaban destruidos, sus huesos esparcidos por todo el lugar y en el centro, colgado a un cartel. Un espantapájaros con cabeza de Calabaza.
Las Puertas del Gran Comedor se cerraron de golpe, los Profesores estaban afuera en ese momento, trataron de entrar y de abrir las puertas con todos los hechizos que conocían, pero estas no se abrían. Los jóvenes estaban asustados y más cuando las luces de las velas desaparecían una tras otra. El único brillo existente era el de la calabaza de Halloween del espantapájaros, la cual se levanto mirando a sus victimas.
Boys and girls of every age
Would't you like to see something strange?
Come with us and you will see
This, our town of Halloween
Una música escalofriante empezó a sonar en la oscuridad del lugar, cantada por voces salidas del más allá, seguida por un sin fin de aterradores fantasmas.
This is Halloween, this is Halloween
Pumpkins scream in the dead of night
This is Halloween, everybody make a scene
Trick or treat till the neighbors gonna die of fright
It's our town, everybody scream
In this town of Halloween
Los fantasmas pasaban a través de los jóvenes, no era la misma sensación que algunos recordaban al ser traspasados por los fantasmas de Hogwarts, esta era una sensación que congelaba hasta la misma sangre. Entre la oscuridad, varias criaturas salían.
I am the one hiding under your bed
Teeth ground sharp and eyes glowing red
I am the one hiding under your stairs
Fingers like snakes and spiders in my hair
Los Prefectos trataron de atacar a las criaturas, pero de sus varitas no salían ningún hechizo, Hermione abrió sus ojos asustada al ver que no podía hacer nada, y más cuando un vampiro pasó cerca de ella.
This is Halloween, this is Halloween
Halloween! Halloween! Halloween! Halloween!
In this town we call home
Everyone hail to the pumpkin song
In this town, don't we love it now?
Everybody's waiting for the next surprise
De la nada, entre los jóvenes salio un tipo gordo, de rostro feliz y con un gran sombrero de copa, para luego girar su cuerpo menos su cabeza. Algunos alumnos se pegaron a las paredes del Comedor, de la cual salio un Hombre Lobo haciendo volar el muro para poder entrar, a su lado un extraño Arlequín y de un caldero un hombre que se derretía.
Round that corner, man hiding in the trash can
Something's waiting now to pounce, and how you'll scream!
This is Halloween
Red 'n' black, slimy green
Aren't you scared?
El Techo encantado, no mostraba el cielo, sino un manto oscuro del cual salieron dos horripilantes brujas de piel verdosa y verrugas, montadas en sus escobas. Una de las decoraciones cobro vida aunque en realidad era una de las criaturas del Halloween, un árbol muerto con varios esqueletos colgados en sus ramas, seguido de un horripilante payaso en monociclo.
Well, that's just fine
Say it once, say it twice
Take the chance and roll the dice
Ride with the moon in the dead of night
Everybody scream, everybody scream
In our town of Halloween
I am the clown with the tear-away face
Here in a flash and gone without a trace
Un fuerte viento golpeaba los grandes ventanales del lugar, para luego estallar por la fuerza del viento, trayendo voces de otro mundo. Seguida de una gran Luna con el rostro de la Princesa con sus muecas de horror.
I am the "who" when you call, "Who's there?"
I am the wind blowing through your hair
I am the shadow on the moon at night
Filling your dreams to the brim with fright
Varias criaturas aparecieron, danzando al ritmo de la tenebrosa música, de la nada tres niños salieron saltado sobre los alumnos. Uno gordo sin ojos, una momia de un ojo y un pequeño demonio de grandes alas. Seguido de un hombre flaco y una señora gorda, ambos parecían muertos.
This is Halloween, this is Halloween
Halloween! Halloween! Halloween! Halloween!
Halloween! Halloween!
Tender lumplings everywhere
Life's no fun without a good scare
That's our job, but we're not mean
In our town of Halloween
Nadie lo había notado, pero una antorcha había caído en el escenario. El fuego se esparcía con rapidez.
In this town
Don't we love it now?
Everyone's waiting for the next surprise
Skeleton Jack might catch you in the back Our man Jack is king of the pumpkin patch
And scream like a banshee
Make you jump out of your skin
This is Halloween, everyone scream
Won't ya please make way for a very special guy
Everyone hail to the Pumpkin King now
This is Halloween, this is Halloween
Halloween! Halloween! Halloween! Halloween!
Los alumnos por fin notaron al gran brillo aparecer en el escenario, el fuego consumía todo en su totalidad menos al espantapájaros que empezó a danzar entre las llamas, manipulándolas a su antojo. Lanzándolas a todas partes del lugar y quemando las decoraciones y mesas. Bajando del escenario con gracia y con las llamas detrás de el.
In this town we call home La la-la la, Halloween! Halloween! La la-la la
Everyone hail to the pumpkin song
Se detuvo un momento, como encogiéndose para luego abrir sus brazos de golpe. Una gran aro de fuego se extendió por todo el lugar –¡¡FELIZ HALLOWEEN HOGWARTS JAJAJAJAJAJA!!— grito el Rey Calabaza. Todos cerraron sus ojos para recibir su fin. Por fin los profesores abrieron las puertas, todo el lugar estaba en llamas, los estudiantes salieron corriendo del lugar a salvo, los pocos vidrios intactos de los ventanales estallaban por el calor. Dumbledore tenía un rostro serio, las arrugas de su rostro se notaban más que nunca y el brillo de sus ojos desapareció para mostrar una mirada dura. El Rey Calabaza había cometido su propósito, ni con todo el esfuerzo que hizo para detenerlo logro hacer algo.
Lejos de allí, en Londres, una pequeña niña disfrazada de bruja jugaba sola con su muñeco, un muñeco de un esqueleto usando un traje de gala color negro con un moño de corbata con forma de murciélago –Gracias por asistir a mi fiesta de Halloween señor Jack, lamento no tener dulces para usted— dijo la niña con tristeza. Su madre una vez más la dejo sola para resolver unos asuntos importantes, los mayordomos no jugaban con ella y nadie la dejaba salir para disfrutar de la Noche del Halloween. Solo tenía de compañía a su oso de un ojo y a Jack –Pues salgamos a buscar dulces— la niña pestañeo y busco con la mirada al dueño de esa voz juguetona y aterradora en su cuarto.
Cerca de la ventana estaba el dueño de esa voz. Elizabeth abrió sus ojos lo más que pudo, con la poca luz de luna, la silueta alta y delgada de Jack Skeleton se marcaba, aunque su sonrisa se podía ver claramente –Sakura me contó de ti y pues como ella te lo prometió, estoy aquí para pasar un rato juntos— dijo con una gran sonrisa. Elizabeth sonrió, aunque su mente le decía que era imposible que esto pasara, su corazón gritaba por acercarse al esqueleto y salir a buscar dulces. Jack extendió su huesuda mano hacía la niña, ella busco algo en su cuarto, agarro una bolsa decorada con calabazas, se acerco y agarro la mano de Jack –¿A donde iremos señor Jack?— pregunto feliz –A donde tu quieras, por muchos dulces y para espantar a la gente— contesto con una temible sonrisa y una mirada aterradora. Elizabeth mostró una sonrisa aun más grande y desaparecieron en un segundo, en busca de travesuras y dulces.
El Halloween pronto acabaría en Japón, aun los sucesos ocurridos hace un año estaban en las mentes de los habitantes de Tomoeda, no dejaron de celebrarlo, pero no es allí donde el terror aparecería, sino en otra parte, en medio de Tokio.
Un gran desfile de Halloween circulaba por las calles, con varios actores disfrazados de monstruos dando volteretas y haciendo malabares. Sonomi Daidouji no era la encargada del evento, aunque participo en su creación y desarrollo, esperaba el final de todo esto, esperando a la Princesa de las Calabaza, hacía meses que no se presentaba, corría el rumor de que estaba en Inglaterra cosa que la enfureció bastante. Pero estaba segura que esa noche ella aparecería –Claro, es su fiesta y la de su Rey, debe aparecer— dijo confiada.
El desfile terminaba, aunque la ultima carroza se detuvo, esta solo tenía un espantapájaros colgado a un cartel y a su lado, una joven sin rostro de vestimenta oscura, eran muñecos que Sonomi realizo para quemarlos esa noche, para que la gente no tuviera miedo del Rey y la Princesa de las calabazas –¡¡Buenas noches querido publico, gracias por asistir a esta noche y ahora a poco minutos de finalizar Halloween, en honor a lo ocurrido en Tomoeda hace un año, quemaremos estos muñecos, para demostrar que no tenemos miedo!!— dijo un hombre disfrazado de arlequín. El publico grito entusiasmado, le pasaron una antorcha al hombre, la lanzo a los muñecos y cuando todos esperaban verlos arder, la antorcha se apago. Al igual que todas las luces de la ciudad, una música conocida por Sonomi empezó a sonar –Por fin apareces Princesa— dijo con maldad
Nozoite minai ka Fushigisugiru sekai wo
Annai suru yo Bokura no HAROUIIN!
Sonomi abrió sus ojos, esa no era la misma canción de hace un año, aunque era el mismo ritmo ahora era cantada en japonés. Un escalofrió recorrió todo su cuerpo y más cuando los fantasmas aparecieron.
Kore ga HAROUIIN Tanoshii HAROUIIN
KABOCHA ga himei wo ageru
Kore ga HAROUIIN Machijyuu sawagu
Trick or treat
Minna ga shinu hi made
Kyoufu no machi Hibiku himei
Sutekina HAROUIIN
Los fantasmas una vez más espantaban a la gente y evitaban que escaparan de su carnaval de terror. Sonomi noto nuevas criaturas, como un gran perro y otro Hombre Lobo que actuaban juntos.
BEDDO ni kakureru Ore wo miro
Surudoi kiba ni Makkana me
Kaidan ni kakureru Ore wo miro
HEBI no yubi ni Kami no ke kumo
De entre la gente y las sombras, las criaturas salían cantando cada parte de la tenebrosa canción, aunque diferente transmitía al mismo miedo, incluso era más escalofriante que la última vez.
Kore ga HAROUIIN Tanoshii HAROUIIN HAROUIIN TAUN Kono machi ha
HAROUIINHAROUIINHAROUIINHAROUIIN
PANPUKIN SONGU ni daikassai
HAROUIIN TAUN Kono machi ha
Minna ga kyoufu wo daikangei
Los Vampiros volaban sobre las personas, agarrando a una persona de vez en cuando y dejándolas caer entre el mar de gente a baja altura. El Alcalde giraba su cuerpo sobre su carro fúnebre.
Toori no kado wo magatte goran Suki da ze! HAROUIIN!
Wakuwaku shichauze Nanikaga
Akakuro! Nebaneba! Kowai daro?
De un salto limpio apareció el Hombre Lobo, seguido del Arlequín y del hombre derretido, las brujas volaban en distintas direcciones, lanzando pequeños hechizos para asustar a los niños.
Ara, zenzen yo!
Noroi no kotoba tonaeru dake de
Yamiyo no tuki ni noru wa
Kyoufu no koe Hibiku himei
Sutekina HAROUIIN
Atashi ha PIERO yo O-kao ga hen
Ikinari araware sugu kieru
Los esqueletos colgados mecían sus brazos al movimiento del árbol, agarrando desde ropa hasta niños, acercándolos a sus bocas tratando de morderlos. El Payaso hacía malabares con bombas de humo que dejo caer entre las personas, el humo los molestaba los ojos y pequeños demonios aparecían al desvanecerse el humo.
Oresama tsukiyo ni utsuru kage
Senaka ga tsumetaku kanjiru kai?
Boku da yo Kurokami yurasu kaze
Kyoufu no yume nara omakaseda
El fuerte viento hizo cerrar los ojos de la gente, para luego abrirlos y ver a la muñeca de trapo usando un hermoso Kimono negro con calabazas rojas, en la Luna apareció el rostro de la Princesa para luego volverse en miles de murciélagos, mordiendo y rasguñando todo a su paso
Kore ga HAROUIIN Tanoshii HAROUIIN Acchi mo kocchi mo kowainda Kore ga minna no shigoto sa HAROUIIN
HAROUIIN HAROUIIN HAROUIIN HAROUIIN
HAROUIIN HAROUIIN
Sou ja nai to tsumaranai
Una guillotina de uno de los carros del carnaval se acciono cortando la cabeza del maniquí que estaba allí, de la cesta salió el niño gordo sin ojos, seguido de la pequeña momia y el demonio, detrás de la guillotina el hombre y la mujer gorda.
HAROUIIN TAUN!
Kono machi ha minna ga kyoufu wo daikangei
Sutekina JAKKU ni odokasaretara
Tachimachi shinzou tomaru yo Sukidaze HAROUIIN!
Minna de GYAA!
Taisetsuna otoko no otoori da
La mente de Sonomi reacciono en ese momento, pronto aparecía el Rey calabaza. Y no se equivoco, el espantapájaros empezó a danzar al igual el muñeco de la Princesa de las calabazas, las llamas aparecieron solas, incendiando los cuerpos.
Eiyuu JAKKU Warera no ou Minna hakushu de tataero
Kore ga HAROUIIN Tanoshii HAROUIIN HAROUIIN TAUN
HAROUIIN HAROUIIN HAROUIIN HAROUIIN
Kono machi ha PANPUKIN SONGU ni daikassai
Ra, ra, ra, ra, ra, ra, ra, ra, ra, ra, ra... Whee!
En minutos las llamas crecieron, devorando ambos cuerpos, Sonomi pensó que era el fin de ellos dos. De entre las llamas la pequeña cabeza de una niña apareció seguida por el resto de su cuerpo, alzada por el Rey Calabaza y La Princesa. La niña sonreía con maldad, al igual los dos dirigentes de ese desfile del horror –¡¡¡FELIZ HALLOWEEN TOKYO JAJAJAJAJA!!!— rieron los tres juntos, con los aplausos de su gente.
Sonomi pestañeo, esa niña era humana, estaba segura ¿Entonces por qué estaba con la Princesa? Mil pensamientos cruzaron la mente de la mujer, algunos incluso de los más extraños hasta el más bizarro. Solo una cosa tenía claro, que lo que fuera hacer la Princesa no era nada bueno.
Trato de acercarse a ella pero en un parpadeo desaparecieron, Sonomi apretó sus puños, todo lo ocurrido le había hecho olvidar su plan, de capturar a la Princesa –Para la próxima niña— dijo enojada.
Sakura respiraba lentamente, tratando de calmarse. Había pasado una semana desde Halloween, estaba lista para intentarlo, de abrir el portal. Trato de despejar su mente, incluso del intento fallido de que Harry conociera la verdad de ella. Todo un desastre, alejo ese pensamiento, solo le traería problemas. Ahora debía concentrarse todo lo posible en el espejo.
La superficie de este era totalmente negra, Bankai estaba detrás de Sakura, esperando lo que pasara. Si todo fallaba y algo se saliera de control, ella protegería a su ama, Sakura dio el último respiro. Remus debía haber llegado hacía unos 15 minutos, pero por alguna razón el licántropo no llegaba.
"Es ahora o nunca" Pensó Sakura, levanto sus brazos, las marcas del Halloween aparecieron en su rostro, sus ropas cambiaron a las de la Princesa de las Calabazas, acerco su mano al cuello, sacando su llave – Llave que guardas el poder de mi estrella. Muestra tu verdadera forma ante Sakura, quien acepto esta misión contigo ¡Libérate!— la pequeña llave negra empezó a crecer pero tomando otra forma.
Las alas de Demonio eran más grandes, en vez de la Estrella de 5 puntas ahora era de 10 puntas, una luna creciente negra debajo de esta, la gran esfera naranja tenía una cara de Halloween aun más aterradora, al final del báculo había un sol rojo. Su báculo había cambiado de forma a una parecida a la que obtuvo por un momento al cambiar las dos ultimas Card, muestra de que su poder había crecido.
Concentrándose en el espejo, un aura oscura empezó a rodearlo, el cristal ya no mostraba esa densa oscuridad, sino un remolino entre negro y rojo. Imágenes distorsionadas pasaban con rapidez, al igual extraños ruidos. Sakura trataba de concentrarse en el otro Halloween Town, en sus amigos. En los Jueces, en su amigas Fenrir y Skarlen y en Kageryu.
El espejo poco a poco empezó a mostrar una ciudad extraña, parte de ellas eran ruinas y otras edificios reconstruidos. Hombres lobos, vampiros, brujas y demás criaturas trabajan, arreglando la ciudad. Bankai abrió sus ojos, aunque la imagen no era clara y distorsionada, se lograba ver el otro Halloween Town, solo faltaba un poco.
El rostro de Sakura estaba cubierto por una leve capa de sudor, le estaba costando trabajo, abrió un poco los ojos, faltaba poco, la imagen en el espejo casi estaba clara. Concentrándose más lo lograría, cuando ocurrió lo inesperado.
La puerta exploto, una densa capa de humo se levanto, Bankai logro ver a Dumbledore y se oculto, Sakura abrió sus ojos en tu totalidad perdiendo la concentración. La imagen en el espejo desapareció volviendo a la oscuridad, el cristal empezó a agrietarse hasta estallar. Sakura se cubrió con sus brazos aunque ningún cristal la toco, aparto sus brazos, algunos trozos de vidrio quedaron en el marco de madera, un fondo negro era todo lo que se encontraba, Cayo de rodillas al suelo, sus ojos se llenaron de lágrimas, el báculo desapareció al igual las marcas de su rostro y su ropa volvió a la normalidad.
Dumbledore avanzo con paso decidido, cuando el humo se disipo pudo ver extrañas marcas y círculos de conjuros en el piso, muros y techo, el más grande estaba en el medio del aula, al igual lo que alguna fue el espejo de Oesed. Varios profesores entraron aunque fueron empujados por Remus, el licántropo se arrodillo al lado de Sakura, aunque esta no lo noto, solo veía su mayor oportunidad perdida.
Hermione también entro al aula, ella había escuchado por accidente un trozo de una conversación entre la joven de ojos verdes con el profesor de Defensa, tenía muchas dudas sobre Sakura y el trozo que escucho de esa conversación las aumento, sobre todo la palabra portal. Dumbledore quiso ponerse frente a la muchacha, aunque Remus se lo impidió –Remus, hazte a un lado— dijo el anciano –No Dumbledore, no dejare que le hagas algo a Sakura y más en este estado— dijo Remus –Bien, si así lo quieres, pero tarde o temprano hablare con ella y quiero aclarar mucho sobre esto— dijo el director dando la media vuelta para salir del lugar.
Remus no dejo de mirarlo hasta que salio, sus ojos se posaron sobre la figura de la joven de Gryffindor –Me decepcionas Hermione—dijo con voz severa –Solo hice lo que era correcto profesor— dijo en voz baja, saliendo del aula. Remus reparo la puerta y la cerro con varios hechizos, Bankai salio del suelo acercándose a su ama, la abrazo con fuerza –Perdido, todo perdido…jamás los veré de nuevo— susurro Sakura, llevando sus manos a su rostro, las lagrimas caían una tras otra. Remus se acerco a ella, haciendo lo mismo que la sombra, la abrazo.
Los trozos de espejo, esparcidos en el suelo mostraban a los tres juntos, algunos reflejaban el antiguo espejo y la oscuridad que estaba pegado a el, pero algo más reflejaban, un par de ojos marrones. Sakura seguía llorando, dejando ir sus esperanzas y el sueño de verlos cuando lo escucho. Aparto sus manos, levantando su rostro al marco del espejo, en la oscuridad se lograba ver los ojos marrones de alguien, una voz llegaba a sus oídos, seguida de una melodía.
Ahora que ya tu no estás aquí
siento que no te di
lo que esperabas de mí.
Ahora que ya todo terminó
a quien de mi te alejo
yo le quisiera pedir.
Se levanto, su cuerpo estaba débil pero eso no la detenía, era su voz, estaba segura –Kage— susurro. El Cuerpo del Dragón salio por completo de la oscuridad, seguido por las lobas, todos parecían igual, menos Fenrir que llevaba un sombrero de copa negro y elegante. Llevaba su violín de siempre, Skarlen un bajo. Los Jueces también hicieron acto de presencia, cada uno con un instrumento diferente, Éaco tocaba la batería.
Que me deje sólo un día más
para poder hablar
de lo que eras para mí.
Que me deje disfrutar
de tu voz, y contemplar
tus ojos una vez más.
Remus abrió sus ojos asombrado, Sakura lo había logrado y vaya forma en que ellos aparecieron. La música lenta pronto cobro un ritmo más rápido y fuerte. Como si fuera un concierto de Rock. Por todo Hogwarts se escuchaba la fuerte música. En cada pasillo, aula y sala común, las sombras de un Dragón, lobas, un Garuda, un Grifo y un Wyvern. Los profesores y Dumbledore miraban con cautela las sombras. Sin poder determinar de donde provenía la música.
Te escribo estas líneas
en papel,
espero que donde estés
el correo llegue bien.
Por aquí todos estamos bien
luchamos por seguir
como aprendimos de ti.
Kage se acerco a Sakura, extendiendo su mano, la joven de ojos verdes apenas al tomarla fue jalada por el Dragón. Bailando al ritmo de la música, ganándose una mirada de muerte de parte de loba de color moreno.
Echo de menos
el llegar y oír tu voz,
Echo de menos
no tener tu apoyo¡no!
Las sombras cantaban y se movían con la música, muchos de los jóvenes estaban asustados. Esperando que algo pasara, algunos pocos disfrutaban de la música.
No creo en el más allá,
no sé dónde buscarte
y aquí no estás.
No creo en la eternidad
necesito encontrarte
y estar en paz.
Necesito terminar
lo que un día empezamos
a planear.
Lo que quiero es tenerte
y no recordar.
Sakura disfrutaba de la canción, escuchando como el Dragón repetía una vez más esa parte de la canción, para luego darle el paso a Fenrir. La loba tocaba su violín con gran habilidad como siempre. Éaco empezó de nuevo a tocar, haciendo un dúo con la loba de las cadenas.
Espera donde estés
pues tengo que vivir
y cuando muera iré
a charlar junto a ti.
No he apreciado
lo que he tenido,
no lo he apreciado
hasta que lo he perdido.
Bankai disfrutaba de la canción, sin notar que su cuerpo agarraba el ritmo de la música, sin saber que jalaba al licántropo a baliar al lado del Dragón y Sakura. Remus escuchaba atentamente la música hasta que su cuerpo fue jalado por la sombra, sacándolo a bailar.
Y si la fortuna o el azar
me dan la oportunidad
de volvernos a ver.
Juro que jamás te ocultaré
lo que hay dentro de mi ser
te abriré mi corazón.
La canción era cada vez más fuerte, cada palabra llegaba al corazón de Sakura, la tristeza, la soledad que aun quedaban aferradas a su alma se esfumaron como el viento. Ahora sonreía de felicidad, sonreía al tenerlos cerca de ella.
Te echo de menos;
un beso, adiós, cuídate,
no nos olvides, muy pronto,
nos volveremos a ver.
No creo en el más allá,
no sé dónde buscarte
y aquí no estás.
No creo en la eternidad
necesito encontrarte
y estar en paz.
Necesito terminar
lo que un día empezamos
a planear.
Lo que quiero es tenerte
y no recordar.
Ahora que ya tú no estás aquí...
Y con esas últimas y silenciosas palabras, la música se detuvo, pero no la sonrisas de cada uno de los presentes, las oscuras manos de Kage sostenía las de Sakura –Hola Sakura. Te extrañamos— dijo el Dragón. Sakura se aferro al cuerpo de Kage, abrazándolo –¡¡¡OYE SUELTALO AHORA MISMO MOCOSA!!!— grito Skarlen roja de la ira, Los Jueces mostraban pequeñas sonrisas por el pequeño espectáculo –Me encanta como has decorado el lugar— dijo Fenrir, jugando con su sombrero. Sakura sonreía, sin escuchar las groserías y amenazas de la loba, sin notar el leve sonrojo del Dragón, de cómo Bankai golpeaba a Remus gritándole aprovechador de menores. Solo estaba feliz, muy feliz.
SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
OMG! Esto es lo mas largo que he escrito en todo este fic!! Oo no me quiero imaginar como serán los siguientes capítulos XD. Creo que esto fue lo más hermoso que he escrito en mi vida (en un sentido totalmente extraño y macabro) Y por fin!!! Aparecen mis personajes. Seguro nadie se espero esto verdad? XD
La segunda canción es la versión japonesa de This is Halloween (si lo admito! soy un loco obsesionado por The Nightmare Before Christmas XD) pero a mi me encanto y fue un gran detalle ponerla XD y la ultima es de Mago de Oz, Réquiem (Desde que empecé estos fics solo he puesto canciones de la peli y de ellos)
Bueno no tengo nada mas que decir que FELIZ HALLOWEEN Y QUE JACK SKELETON LES DE UN SUSTO DE MUERTE!!! JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!!!
