Disclaimer: Evangelion no nos pertenece a ninguno de los dos, por lo que hacemos este Fic por las razones obvias, divertirnos mientras escribimos.
Bueno y empezamos el fic…
Transpirando alcohol.
Shinji corría por los pasillos del Wunder a toda marcha, tenía que llegar lo más rápido a la cafetería porque sino posiblemente Misato lo mataría por llegar tarde además que ella por ser la comandante en jefe de la nave no tenia porque andar perdiendo su tiempo en este tipo de cosas, eso lo hacía todo peor.
Shinji llegó por los pelos hacia la cafetería, se detuvo de golpe para buscar la cabeza de cabellos morados que lo esperaba sentada en una de las mesas de la esquina, se miraba muy seria, casi fría al igual que Gendo por lo que Shinji al mirarla sabía lo que significaba, era mejor empezar a sudar en seco.
Shinji se acercó cautelosamente hacia donde se encontraba su ex tutora, su plan fue descubierto. Nada mas avanzar un par de pasos ella giró su cabeza donde se encontraba, el movimiento de su cabeza parecía el de un búho lo cual daba mucho miedo; Shinji dejó esa jugada y se sentó enfrente de ella mirándola fijamente y evaluando la situación.
—¿Por qué estás sudado? Esta es una cita, ¿recuerdas? —dijo Misato con una risa ahogada.
—Es una larga historia —dijo Shinji con una sonrisa de decepción en su rostro.
Los dos siguieron platicando y platicando, pero no se daban cuenta que a su alrededor se encontraban muchos hombres observado la escena, con rencor, celos, y odio. Ellos sabían lo hermoso que era la mujer que los comandaba, algunos seguían las órdenes que ella daba por su hermosura, para lograr alguna oportunidad con ella; pero al ver al desgraciado de Shinji con ella, el cual fue considerado el peor enemigo de la humanidad, era un sentimiento incomprensible.
—Misato, sé que esto es estúpido pero, ¿realmente qué es lo que ha pasado? —preguntó cambiando su expresión de tranquilidad y disfrute por una fría y seria, dando a entender la razón de porqué Shinji quería hablar urgentemente.
—… el casi tercer impacto… —dijo con odio en sus palabras.
-Lo sé, soy el culpable de esto… —mencionó con tristeza pero seguridad en sus palabras.
—Todo empezó cuando estábamos en la batalla contra el décimo tercer ángel en el cual la piloto Mary reemplazó a Asuka con en el EVA 02 por que estaba en enfermería, en coma; ella iba perdiendo en la batalla por lo que Rei sin autorización del lanzamiento del EVA salió con una bomba N2 en un ataque suicida dejando oportunidad al EVA 02 la oportunidad de cambiar el cargador de su EVA, pero la unidad de Rei salió muy dañada dando lugar a que fuera una presa fácil para el ángel, con eso el comandante Ikari ordenó que se lanzara el EVA 01 en el cual ibas tú. Tú al ver como Rei era absorbida por el ángel y se fusionaba con ella, estallaste en un ataque emocional dando lugar a que la unidad entrara en modo beserker, logrando que tu unidad superara las propias barreras del EVA llegando al 400% de sincronización, algo literalmente imposible —mencionó con dolor solo de recordarlo ya que Misato lo vivió en primera fila.
—Entonces sí era verdad lo de la posibilidad de hablar con mama —murmuró Shinji pero Misato lo escuchó dejándola anonadada, ¿acaso él sabía acerca de eso?
—¿Qué dijiste? —preguntó incrédula.
—Que si realmente era posible esa sincronización. —Shinji dijo un poco nervioso, Misato lo dejó pasar.
—Como decía… luego tu cerraste las puertas de Ghaul, y cuando lo hiciste mataste a un 25% de la población, luego se vinieron peores catástrofes que las que tuvimos los años posteriores al segundo impacto, matando a otro 15% de la población restante; luego de eso, las pequeñas comunidades sobrevivientes empezaron a crecer en población pero la mayoría de la tierra era infértil dando lugar a que otro 12% muriera por hambruna. Después del caos generado las personas se mataban entre ellos para conseguir los recursos, generando guerras entre facciones pero algunas se unieron y se hicieron muy fuertes dando lugares a nuevos países, luego de que estuvimos en una paz momentánea, NERV empezó a recolectar materiales para las siguientes series, por lo que todos le guardamos rencor y se creó la organización WILLE —explicó con mucho rencor.
—Ya veo… bueno, muchas gracias, Misato, ¿seguimos con la comida? —Shinji sonrió de manera tierna, aunque en el fondo dolía, mucho no sabía en ciencia cierta el dolor que había traído consigo a la humanidad entera.
Shinji mientras comía derraba una lágrima por sus ojos, esto no pasó desapercibido por Misato, la cual sabía lo duro que debería de ser para Shinji, todos en la cafetería estaban anonadados por lo que Misato comentó, la mayoría no sabía cómo había sido el evento, ahora comprendían un poco más a Shinji Ikari.
Todos estaban en silencio, pero todos fueron sacados de choque porque alguien llegó de golpe a la cafetería, mejor dicho, unos cuantos llegaron de golpe y se sentaron en una mesa, todos se calmaron al ver esto.
El silencio reinaba en la cafetería, el grupo que estaba en la mesa se paró y se fue a parar detrás de Shinji, por lo que Misato solo observaba que podrían hacer, Shinji comía muy tranquilo hasta que sintió una respiración en la nuca, ya sentida esta sensación, el grupo tomó a Shinji por las manos y le hizo cosquillas Shinji tragó y empezó a reír muchísimo, por lo que todos los del grupo de atacantes empezaron a reír también.
—Oye, Shinji, ¿nos podemos sentar a comer con ustedes? —preguntó un hombre.
—Claro… eres un idiota, Ichigo —dijo Shinji limpiándose las lagrimas de la risa, Misato solo sonrió para sus adentros después de todo, Shinji consiguió un nuevo grupo de amigos. Lo cual era sospechoso, él nunca pudo hacer amigos tan rápido y menos tantos. Pero hasta ella estaba reflexionando sobre todos estos años que no vio al muchacho.
«Al parecer el tiempo si cura algunas cosas». Pensó la comandante Katsuragi.
—¡Qué bien! Ya oyeron, Shinji aceptó. —Con felicidad, Ichigo se sentó.
—Te dije que las cosquillas funcionarían —dijo Alex un poco modesto pero sentándose a lado de Misato pues no le dejaron de otra. Shinji volvió a hacer uso de su carisma recién obtenido de su maestro, el otro Shinji para molestar un poco, ya que veía a Misato perdida en sus pensamientos.
—Oh, teniente Alex, no sabía que pensaba tanto en mí. Espero que no tenga segundas intenciones, estoy en una cita ahora. —Alex frunció el ceño mientras Shinji quería reírse en ese momento, Misato regresó al mundo real en cuanto escuchó teniente pero se tapó la boca para no reírse.
—Joder, Shinji, ¡soy solo Alex para ti!
—¡Jajaja! —la cafetería que siempre era silenciosa y que el ruido más fuerte era cuando caían bebidas en la máquina, se llenó de risas por todos los presentes, a excepción del operario Alex. Después de unos momentos, al ver que la temible y seria comandante estaba riéndose también, Alex terminó riéndose de la broma del muchacho.
—Bueno, oficial, tú ganas.
—Comandante, creo que es la primera vez que la veo sonreír. —El comentario de uno de los amigos de Shinji hizo de Misato el centro de atención, ella enrojeció como nunca antes, eso también era nuevo para casi todos, excepto para Shinji que sonrió por verla de nuevo contenta—. Se ve mejor que nunca, comandante.
—Ah… eh… pues gracias. —dijo casi tartamudeando, Rito, otro de los amigos de Shinji que estaba a su lado, lloró al estilo anime, Shinji le dio una palmada en la espalda.
—Ya puedes morir en paz, cabo. —Le dijo con una media sonrisa. Luego volteó a ver a Misato—. ¡Bueno! Ya que Misato, digo, la comandante Katsuragi ha sonreído por primera vez, yo digo que lo celebremos con unas cervezas, ¿qué les parece?
—¡Sí, fue por eso que vine más que nada!
—Eso suena bien.
—¡Shinji! —Misato le interrumpió—. ¿Estás seguro de eso? Digo, nunca has tomado ni una cerveza en tu vida.
—Cierto, pero estamos en confianza. —Ichigo tomó a Shinji por su hombro.
—No se preocupe, comandante Katsuragi, nos aseguraremos de que no se pase. —Misato no estaba tan segura de todo esto pero después de suspirar, dejó de pensar y aunque no lo admitiera, ella también quería tomarse sus cervezas, pero eso solo Shinji lo sabía.
—Está bien, pero solo será una ronda, ¿de acuerdo?
—¡De acuerdo! —declararon todos con una sonrisa.
Y empezaron a beber y a beber, acabaron la primera ronda, después de unos chistes más, llegó la segunda. Shinji estaba aguantando bastante bien y Misato y los demás estaban empezando a perder los sentidos y a relajarse, tanto así que Alex ya se creía teniente y Misato parecía regresar a sus viejas épocas de tomar hasta ponerse hasta las chanclas. Llegó la tercera ronda y después de acabarla, llegó la cuarta ronda.
—Oigan… solo esta y… ya, ¿teniente, Shinji? —Misato dijo una risita al final y con un poco de hipo.
—Eso dijiste hace tres rondas, Misato-san. —El jovencito le dio una sonrisa mientras por debajo, les dio un golpe en las costillas a Ichigo, como para correrlo de ahí. El cabo lo entendió y por debajo de la mesa, golpeó a los demás.
—Este es nuestro límite, fue un placer estar con ustedes, Shinji, comandante.
—Sí, ya tenemos… que irnos, adiós, comandante.
—Adiós, teniente Alex. —Misato hizo el saludo militar y después se recostó en la mesa, ya la cabeza le daba vueltas. El pelotón se retiró y solo quedaron ellos dos con las latas de cerveza en la mesa.
—Shinji…
—¿Qué pasa?
—Me duele la cabeza…
—A mí también. Pero… me siento feliz… aunque sea solo por unas horas, quería volver… a verte sonreír y escuchar tu risa. —Misato estiró su mano para tomar la de él y derramó un par de lágrimas, no pudo evitar sentirse culpable ya que después de todos estos años de odio y desprecio, de violencia y de repudio hacia el muchacho que solo intentó con todas sus fuerzas salvar a Rei, aun con todo eso en su contra, él seguía siendo tan gentil como lo recordaba, era eso lo más reconfortante de su vida; el haber conocido a Shinji y vivir con él lo hacía todo más divertido incluso si fue muy difícil, ¿cómo había olvidado eso?—. ¿Misato-san?
—Pasaron más de diez años, Shinji… el tiempo nos cambió a todos y lo siento. Todo esto es injusto…
—Misato-san… mi vida siempre ha sido así. —Shinji apretó la mano de Misato, no había cambiado nada, era el mundo el que había cambiado y hasta ahora, él no tenía idea de que tantos males había pasado Misato hasta ahora, así como todos los demás. Él se levantó de su asiento y soltó la mano de Misato para después ir a su lugar y ayudarla a levantarse. Olía bastante alcohol, tenía mucho que no sentía ese olor.
—Te llevaré a tu habitación, Misato-san.
—Soy la comandante… para ti, cabo.
—Jajaja. Eso me gusta.
—Jajaja. Gracias, Shinji. —Misato sonrió sinceramente, el joven no entendió eso.
—¿Por qué?
—Por estar aquí…
Bueno, este fue el capítulo de hoy, espero les haya gustado. Como saben el alcohol saca todo nuestro sentir, ¿creen que lo de beber cerveza no tenía ningún plan oscuro detrás? Jajaja, ok, piensen de nuevo.
En fin, esperamos su opinión, como saben lo agradecemos infinitamente y que digan que les pareció.
