Volví con una actualización, tomé algunas de sus sugerencias, ojalá les guste.
Capítulo 9. El engaño.
En una tienda exclusiva.
S. Qué te parece éste?
Q. Es muy lindo.
S. Mmm sí, pero lo quisiera en otro color.
Q. Rojo?
S. Buena idea.
Q. Éste me gusta para mí.
S. Sí y combina con el collar y tus ojos.
Q. Me lo voy a probar.
S. Perfecto... Oye Quinn, quiero hacerte una pregunta.
Q. Claro.
S. Estaba revisando los estados de cuenta de las tarjetas y noté que hiciste una compra el día de hoy... una camisa de hombre.
Quinn sintió que se le subían los colores al rostro.
S. Estás bien?
Q. Sí... no sabía que checabas las compras que hago.
S. Bueno, necesito saber qué es lo estoy pagando.
Q. Ohh... la camisa era para Blaine.
S. Blaine?
Q. Sí, sabes que papá no le da mucho dinero y hoy tiene una cita con una chica y no tenía ropa y quise ayudarlo, hice mal?
S. No nena, claro que no, que bueno que ayudas a tu hermano... estás segura que tendrá una cita con una chica?
Q. Eso me dijo.
S. Ohhh.
Q. Me voy a probar el vestido.
S. Ok, yo seguiré buscando el mío.
Quinn casi corrió al vestidor, ya ahí le mandó varios mensajes de texto a Rachel por temor a que Santana la escuchara hablando por teléfono.
Q. Rachel necesito que me hagas un enorme favor, la cagué el día de hoy y Santana está a punto de descubrirme.
R. Qué hiciste?
Q. Le compré una camisa carísima a Sam y Santana notó el cargo a la tarjeta.
R. Estás loca?
Q. Sí, sí, ya no me regañes, por favor necesito que me ayudes.
R. Qué tengo que hacer?
Q. Necesito que compres una camisa igual y se la lleves a mi hermano Blaine y le pidas que...
Quinn le dio todos los detalles a su amiga para tratar de encubrir lo que había hecho, bastante nerviosa salió del vestidor.
Q. San?
S. Aquí estoy... Vaya, te ves hermosa.
Q. Me gusta.
S. Entonces te llevas ése?
Q. Sí y tú?
S. La empleada me va a traer un vestido rojo.
Q. Me das un beso?
S. Y eso?
Q. Me dieron ganas de uno.
S. Jejeje ok.
A la latina le sorprendió demasiado la petición de la rubia, pero no se negó ante sus deseos y de inmediato le dio un tierno pero apasionado beso.
Q. No sabes lo mucho que me gustan tus labios.
S. No tanto como a mí los tuyos.
Luego de comprar el vestido, fueron a una zapatería e hicieron una cita con una estilista para el día siguiente.
Ya en la mansión Fabray.
S. Mañana será un gran día.
Q. Jejeje sí.
Bl. Hey chicas, cómo están?
Q. No tan felices como tú.
Bl. Jajaja lo sé, qué te parece mi nueva camisa, cuñadita?
S. Emmm, muy linda.
Bl. Verdad que sí? Mi hermana me la regaló porque hoy tengo una cita.
S. Felicidades.
Bl. Gracias, bueno me despido porque voy a llegar algo tarde si continúo charlando con ustedes, muchas gracias Quinn, es un regalo maravilloso.
Q. No es nada, te diviertes.
Bl. Lo haré... cuñada, me podrías prestar dinero?
Q. Blaine...
S. Claro, aunque no traigo mucho efectivo.
Bl. Lo que sea es bueno.
S. Aquí tienes.
Bl. Gracias, las veo mañana.
Q. Cuídate.
Las chicas entraron a la habitación de Santana.
Q. Estoy agotada.
S. Yo también.
Quinn se acostó en la cama.
S. Me da gusto que ayudes a tus hermanos.
Q. No lo podría hacer sin ti.
S. Me gustas...
Santana se colocó encima de Quinn y la comenzó a besar.
Q. Lo sé...
S. Mira lo que tengo aquí.
Q. Una foto de nosotras de la luna de miel?
S. Sip, compré este portarretrato, la pondré en el buró.
Q. Pero Santana…
S. Mientras estemos casadas quiero tener un lindo recuerdo de ti.
Q. Jajaja, estás loquita.
S. Por ti. (besándola)
Esa noche durmieron plácidamente y abrazadas hasta el amanecer.
Al día siguiente.
S. Te veo más tarde, la estilista vendrá aquí.
Q. Ok...
Santana se fue a trabajar y Blaine aprovechó para hablar con Quinn.
Bl. Así que le compraste una camisa al patético de Sam...
Q. No quiero escuchar sermones.
Bl. Perdóname pero no logro comprender el porqué estás haciendo esto, qué ya no recuerdas que Sam te puso los cuernos?
Q. Mmm.
Bl. Hoy te pudimos salvar pero no siempre puede ser así... te fascina jugar con fuego hermanita, pero debes de tener cuidado porque te puedes quemar, no quiero ni imaginarme cómo se pondría tu esposa si descubre que te estás acostando con tu exnovio.
Q. Yo no me estoy acostando con él, precisamente para evitar eso fue que le regalé la camisa.
Bl. Entonces sí pensabas hacerlo?
Q. No lo sé! Estoy muy confundida, Sam me ama, o al menos es lo que él dice y por otro lado lo único que quiero es que Santana me dé el divorcio.
Bl. Pensé que te llevabas mejor con ella.
Q. No! No sé, no sé nada.
Bl. Mira, lo único que yo te puedo aconsejar es que dejes de ver a Sam, él nunca ha sido una buena influencia para ti, todos los problemas que has tenido con papá han sido gracias a él, y estoy muy seguro que si sigues viéndolo, también provocará que tengas un gran pleito con Santana.
Q. Ok, ya no lo veré o al menos no tan seguido.
Bl. Por Dios!
En la oficina de Santana.
S. Así que como verán, todo tenía una explicación, era para su hermano.
Ma. Me da gusto que haya sido así, después de todo Quinn es honesta.
S. Lo es.
J. Pues aun así yo que tú me andaría con cuidado, para mí esa rubia no es de confianza.
S. Mmmm.
Más tarde las chicas se alistaron para ir al gran evento del hotel.
Q. San, ya estoy lista... Wooow!
Quinn se quedó con la boca abierta luego de ver a Santana lista para la ocasión.
S. Qué?
Q. Te ves espectacular, súper elegante, wooow.
S. Tú no te quedas atrás, pareces una muñequita.
Quinn no dejaba de mirarla.
S. Jejeje qué?
Q. Eres muy bonita.
S. En serio?
Q. Totalmente.
S. Gracias jejeje. (picoteando sus labios)
En compañía de los padres de Quinn, se dirigieron al salón de eventos del hotel.
Q. Hay mucha gente.
S. Claro nena, todos ellos son mis socios y te voy a presumir con cada uno de ellos.
Q. Jajaja, tonta.
A. Buenas noches.
S. Señor Adkins.
A. En qué quedamos?
S. Sí, perdón, buenas noches Alfred.
A. Buenas noches Santana, me da mucho gusto saludarte otra vez a ti y a tu adorable esposa.
Q. Jejeje, hola Alfred y la señora Lily?
A. Está saludando a unas amigas.
S. Cómo ve el evento de hoy?
A. Maravilloso, estoy muy orgulloso de ti porque estás cumpliendo con todos los sueños que Norah dejó inconclusos.
S. Usted sabe lo importante que ella fue para mí, por eso quiero llevar el nombre de sus hoteles a lo más alto.
A. Pues vas por muy buen camino, me imagino que tú estás muy orgullosa de tu esposa.
Q. Claro que sí.
A. Deberías trabajar con Santana para que te impregnes de todo este mundo hotelero, finalmente lo de ella es tuyo.
Q. Sí lo he pensado.
S. Pues yo sería muy feliz si tú quisieras venir a trabajar conmigo, sabes que me encanta estar a tu lado.
Q. Jejeje.
A. Y a mí me encanta ver lo enamoradas que están, muchas felicidades muchachas hacen una hermosa pareja.
S. Gracias, Alfred.
El señor Adkins se retiró luego de un rato.
S. Siento mucho si te hice sentir incómoda otra vez.
Q. Para nada, además Alfred me cae muy bien.
J. Santana, anda, es hora de hacer la presentación.
S. Ok, ahora vuelvo nena.
Q. Si.
R. Y esa sonrisa?
Q. Mmm? Hola Rachel, qué dijiste?
R. Jajaja, nada.
Q. Me da gusto verte aquí, eso quiere decir que lo de Jesse y tú va muy en serio.
R. Yo también lo creo, estoy muy emocionada.
Quinn no dejaba de mirar a Santana.
R. Te la vas a comer con los ojos.
Q. Qué?
R. No le quitas la mirada de encima a tu esposa.
Q. Claro que no, es solo que admiro la manera en cómo habla ante sus socios, es una excelente empresaria.
R. Ya lo creo, cambiando de tema, cómo te fue con el asunto de la camisa?
Q. Bien, muchísimas gracias por ayudarme, mañana te pago lo que gastaste.
R. Te lo agradecería, costó un ojo de la cara, cómo se te ocurre comprarle algo así a ese patán?
Q. Lo hice para quitármelo de encima, estuve a punto de hacer una tontería.
R. Otra?
Q. Ash, en fin, estuve a punto de ir a un hotel a estar con Sam.
R. A acostarte con él?
Q. Baja la voz! Sí, eso.
R. Ay Dios mío, sí que estás mal de la cabeza, lo tuyo definitivamente ya no es normal, acaso no piensas?
Q. Es solo que estoy muy confundida y solo quería comprobar un punto.
R. Qué punto?
Q. Me fascina estar con Santana, ella... me hace tocar el cielo y quería saber si con Sam me pasaría lo mismo.
R. Quinn, seamos sinceras, ni cuando estabas con él lo sentías, por qué lo harías ahora y más sabiendo que él te engañó?
Q. Me da miedo que Santana me empiece a gustar, no quiero!
R. Qué tendría de malo?
Q. Es mujer, me tiene a fuerza a su lado, odio estar casada de esta manera.
R. Quinn, mira dónde estás ahora, rodeada de todos estos lujos, de personas muy importantes, no estás sufriendo para nada así que no te hagas la víctima que bien que te gusta tu nueva vida.
Q. Mejor cierra la boca y déjame escuchar lo que dice mi esposa.
R. Jejejeje.
Cuando Santana terminó de dar su presentación ante sus socios, prosiguió a dar algunos agradecimientos.
S. Y como lo repito en cada ocasión que los veo, nada de esto sería posible sin la ayuda de mis dos colaboradores y mejores amigos Marley Rose y Jesse St. James.
Los presentes aplaudieron.
S. También quiero agradecer a alguien que se ha convertido en un ser muy importante para mí, mi esposa Quinn.
La rubia se acercó a donde estaba la latina y le dio un cálido beso.
S. Pues bien, que siga la fiesta!
Las chicas fueron a sentarse.
S. No te enojaste, o sí?
Q. No, por qué lo preguntas?
S. Por nombrarte ante todos.
Q. No claro que no.
S. Me concedes este baile?
Q. Jejeje ok.
En la pista...
Así que por fin eres una multimillonaria...
Ambas chicas voltearon al escuchar esa voz.
X. No me vas a saludar, Santana?
S. Kitty...
K. La misma, tanto tiempo sin verte.
La chica abrazó a Santana quien de inmediato se incomodó.
S. Qué haces aquí?
K. Soy una invitada más, mi novio me trajo.
S. Tu novio?
K. Sí, estoy saliendo con uno de tus socios, Norman Ford.
S. Norman? Pero tiene más de 50 años.
K. El amor no tiene edad.
S. Ja! Claro, el amor. (rodando los ojos)
Quinn se aclaró la garganta.
S. Ella es Quinn, mi...
K. Esposa, nunca me imaginé que te casarías.
S. Por qué no?
K. No lo sé, hola soy Kitty Wilde, amiga de Santana.
S. Amiga?
Q. Sé quién eres y también sé que no eres amiga de mi esposa.
La rubia tomó del brazo a Santana.
K. Entonces digamos que tenemos una historia.
Q. La cual está enterrada en el pasado.
S. Muy enterrada.
K. Jajajaa, claro... Tú y yo nos conocemos, verdad?
Q. Claro que no.
K. Tu cara me parece muy familiar, en fin... Eres muy linda Quinn, si quieres algunos consejos de lo que le gusta a Santana, búscame y con gusto te los diré.
Q. No necesito saber nada, conozco perfectamente a mi mujer.
K. Qué bueno, nos vemos pronto, Sanny.
Kitty besó en la mejilla a la morena antes de alejarse.
Q. Esa insolente fue tu novia? Pésimo tu gusto. (limpiándole el beso)
S. Eso fue hace tiempo y mis gustos han mejorado enormemente jejeje. (picoteando sus labios)
Q. Me da gusto porque créeme que a esa chica se le nota a kilómetros de distancia que es una zorra.
S. Jajajaa tienes mucha razón.
Las chicas siguieron bailando y disfrutando del evento, más tarde Rachel le pidió a la rubia que la acompañara al baño.
R. Jajaaja he bailando como hace mucho no lo hacía.
Q. Yo también, la verdad es que estoy pasándola de maravilla.
R. Lo sé jejeje, ahora vuelvo.
Rachel entró a un baño.
K. Hola de nuevo, Quinn.
Q. Ah, eres tú.
K. Sigo sorprendida de que Santana se haya casado.
Q. Y por qué?
K. Porque supe que después de que rompimos ella juró jamás casarse.
Q. Bueno, eso fue hace años y obviamente ya lo superó.
K. Eso parece... Y dime, sigue siendo un torbellino en la cama?
La rubia se sorprendió ante la pregunta.
K. Yo le robé su virginidad, jajajaa Santana era tan inocente, todo lo que sabe respecto al sexo lo aprendió de mí, es fuego puro esa mujer.
Q. No me parece correcto que estés hablando así de mi esposa cuando vienes aquí con tu novio.
K. No le veo nada de malo.
R. Y tú qué demonios haces aquí? No te bastó con destruir la relación de mi amiga con su novio?
Q. Mmm?
R. Quinn, qué no la reconoces? Ésta tipa fue con la que Sam te engañó.
K. Sam? Sam Evans?
R. Qué otro iba a ser?
K. Jajaaja pero claaaaro, por eso tu cara me parecía bastante familiar, en efecto ustedes nos encontraron a Sam y a mí en su cama.
Q. Infeliz!
K. Tranquila, ése idiota jamás me dijo que tenía novia, yo sólo estaba con él porque pensaba que tenía dinero, desafortunadamente me vio la cara ya que yo tenía que pagar todo cuando salíamos.
R. Jajaaja no sabes qué gusto me da escuchar eso, Sam es un pobre diablo y por fortuna tú le abriste los ojos a mi amiga y así pudo encontrar a la mujer perfecta, la mujer que le cumple todos sus caprichos y la trata como la reina que es.
K. Entonces te casaste prácticamente enseguida de que rompiste con Sam, eso se me hace muy raro, de seguro te casaste con Santana por su dinero, verdad?
Q. No tienes la más mínima idea de lo que hablas.
K. Al contrario, creo que sé perfectamente de lo que hablo, y te voy a dar un consejo, una mujer como Santana es muy difícil de encontrar, a leguas se nota que está bastante interesada en ti, pero en cualquier momento puede encontrar a otra chica que le mueva el tapete si es que tú cometes un error, y espero ser yo esa chica, estaré muy al pendiente del momento en que la cagues y Santana te mande al diablo.
Q. Maldita zorra, ahora verás.
R. No Quinn, no te rebajes con esta tipa, y tú lárgate antes de que mi amiga te deje sin un solo diente.
Kitty salió del baño burlándose de la situación.
Q. Infeliz, maldita! Primero muerta antes de permitir que me robe a Santana, no voy a dejar que vuelva a destruirme la vida.
R. No te preocupes, ella no hará nada porque nosotras no se lo vamos a permitir.
Quinn fue a buscar a Santana y le pidió salir al balcón.
S. Te encuentras bien?
Q. No, estoy que me lleva el diablo.
S. Por qué?
Q. Recuerdas que tu amiguita Kitty mencionó que mi rostro le parecía familiar?
S. Sí.
Q. Pues esa perra desgraciada fue a quien encontré con Sam revolcándose en su cama, fue con ella con quien el idiota me engañó.
S. Qué?
Q. Lo que oyes, Rachel la reconoció, la verdad es que de la decepción ni siquiera me fijé bien en la cara de la maldita pero ella lo aceptó.
S. Ohhh.
Santana se sintió incómoda al ver así a su esposa ya que sabía que aún le dolía el tema de su ex.
Q. Pero lo peor es que la muy sinvergüenza me dijo que iba a estar muy al pendiente por si alguna vez tú me mandabas al diablo para poder reconquistarte.
S. Jajaja qué?
Q. No te burles, te estoy diciendo la verdad, es más Rachel te lo puede constatar.
S. Claro que te creo, me burlo porque está loca, yo jamás en la vida regresaría con ella, esa mujer lo único que quiere en la vida es dinero y de mí jamás lo obtendrá.
Q. Sí, eso buscaba de Sam, lástima que su plan le falló, Sam no tiene ni en qué caerse muerto.
S. Ya no pienses en eso, ahora estás conmigo y yo jamás te engañaría.
Q. Me lo dices en serio?
S. Claro que sí Quinnie, tú eres especial.
Q. Gracias.
La rubia abrazó a su esposa para buscar algo de seguridad, más tarde entraron nuevamente al salón y continuaron disfrutando del evento.
Ru. Santana, Judy y yo nos vamos.
S. Ya?
Ru. Sí, a mi mujer se le pasaron las copas y está comenzando a decir sandeces.
Q. Los acompaño.
Ru. No, tú quédate con tu esposa, es tu deber.
Q. Sí papá. (rodando los ojos)
Ru. Nos vemos mañana, muchas gracias por el evento, fue sublime.
S. No es nada, se cuidan.
Los Fabray salieron.
S. Así que ya te quieres ir?
Q. Estoy cansada.
S. Ok, ya nos vamos pero qué te parece si a mi casa?
Q. Santana...
S. Anda, solo hoy.
Q. No.
S. Quinn, yo por ti hago un montón de cosas y tú no puedes darme el gusto de ir a dormir a mi casa?
Q. Ahora me vas a echar en cara lo que me das?
S. No, claro que no, voy a conseguir un chofer para que te acompañe a casa.
Q. No me vas a llevar tú?
S. No, yo sí voy a ir a dormir a mi casa.
Q. Haz lo que quieras.
S. Bien.
Santana fue con Marley para pedirle que consiguiera un chofer, pero en el camino, Kitty la interceptó.
K. Santana, hasta que tu esposa te dejó un momento a solas, parece una sanguijuela siempre pegada a ti.
S. No molestes por favor.
K. Pero si lo último que quiero hacer es molestarte, ven, vamos a bailar.
S. Estoy ocupada.
K. Claro que no, anda, vamos, sólo una pieza.
S. Y tu novio? Se puede molestar.
K. Fue al baño, y dudo mucho que se moleste al verme bailar con su socia principal.
S. Ok.
K. Gracias.
Las chicas fueron a la pista.
R. Por qué estás sola?
Q. Santana fue a conseguirme un chofer para que me lleve a mi casa.
R. Por qué?
Q. Porque insiste en que vaya a quedarme con ella a su casa, está loca yo no haré eso.
R. Pues yo que tú cambiaba de opinión, porque si tú no vas con ella a su casa, alguien más podría hacerlo.
Q. Qué?
R. Mira.
Rachel señaló a la pista de baile.
Q. Hija de su...
Sin pensarlo dos veces, la rubia fue directo a la pista.
Q. Cielo, te estoy esperando.
S. Quinn... emmm, sí, Kitty, lo siento, tengo que llevar a Quinn a...
Q. Estamos agotadas y ya queremos irnos a nuestra mansión a descansar.
S. Sí. (frunciendo el ceño)
K. Qué lástima, pero bueno espero que un día de estos salgamos en una cita doble, sería fabuloso, no lo creen?
Q. Para nada, vámonos Santana.
S. Sí, hasta luego Kitty, espero que tu noviazgo llegue al altar.
K. Yo también.
En la mesa de las chicas.
Q. Eres increíble, apenas te descuido un segundo y te pones a bailar con esa zorra.
S. Prácticamente me obligó a hacerlo, pero no tiene importancia para mí.
Q. Sí como no, a leguas se nota que aún tiene sentimientos por ella, fue tu primer amor.
S. En efecto, fue mi primer amor, pero eso sucedió hace años, ahora estoy contigo y no tengo ojos para nadie más.
Q. Mmm, ya vámonos.
S. Voy con Marley para que busque un chofer.
Q. No, nos vamos juntas a tu casa.
S. En serio?
Q. Sí.
S. Jejeje, ok.
Santana estaba muy entusiasmada con la idea de pasar nuevamente una noche en su casa en compañía de su esposa, pero Quinn seguía bastante enojada por el baile de Santana con su ex novia.
S. Ya cambia esa carita.
Q. Y cómo quieres que la cambie? Si estabas coqueteando con tu ex novia en mis narices.
S. Eso no es verdad, yo por Kitty no siento absolutamente nada, ni siquiera rencor.
Q. Esa perra quiere destruir mi vida, primero con Sam y ahora contigo.
S. Por qué sigues pensando en él? Eres mi esposa, debería de ser yo en quien pensaras.
Q. Ja! Pero si tú y yo estamos casadas por un maldito error de borrachera, pero eso no quiere decir que te quiera ni que tú me quieras a mí.
S. Ok, sigue sufriendo por ese idiota.
La latina fue a su habitación.
Q. Qué me pasa?
Más tarde la rubia también fue la habitación.
Q. No quiero pelear.
S. Nadie pelea.
Q. Es que... no quiero que estés con ella, no vale la pena, no te merece.
S. Pero si ya te dije que yo no siento nada por ella, solo tengo ojos para ti.
Q. Me lo juras.
S. Claro que sí.
Quinn besó a Santana apasionadamente.
Q. Te gusto?
S. Muchísimo.
Q. Me deseas?
S. Como no tienes idea.
Q. Quieres mi cuerpo?
S. Todos los días.
Q. Cógeme, hazlo, demuéstrame lo mucho que me deseas, hazme tuya, demuéstrame que solo piensas en mí.
Con desesperación, la latina fue despojando de su ropa a Quinn.
Rompió sus bragas, le abrió las piernas y comenzó a practicarle sexo oral.
Q. Ahhh...
Santana masajeaba con su lengua el clítoris de su esposa, mientras sus manos acariciaban los senos de la chica.
Q. Más, no pares!
La latina pasó su lengua por la longitud de la raja de Quinn, luego metió su lengua al orificio de su vagina una y otra vez.
Q. Mmmmm, sí!
S. Espera.
Santana se desnudó dejando libre su enorme erección.
Q. Ven aquí, lléname toda.
S. Eres mi perdición.
Santana se colocó entre las piernas de la rubia para penetrarla, una vez dentro de ella comenzó con las embestidas, los besos y caricias estaban presentes.
Q. Ah, ah, ah!
S. Tan apretada mmmm.
Q. Eso que haces, ahí, Dios! Justo ahí, me vuelve loca!
S. Quédate conmigo.
Q. Qué? Ahhhh.
S. Quédate conmigo siempre.
Q. No entiendo, mmmm que rico.
S. Te deseo.
Entre movimientos cadenciosos y besos descuidados, ambas chicas alcanzaron su orgasmo.
Q. Eso, Dios, mmm eso fue magnífico. (respiración entrecortada.)
S. Lo sé.
Q. Sabes? Nunca antes me había sentido así, tú logras hacerme sentir de una manera inexplicable, la maldita Kitty tenía razón al decir que eras fuego puro.
S. Eso dijo?
Q. Sí, y además dijo que ella te había enseñado todo lo que sabes respecto al sexo.
S. Ay por favor, claro que no.
Q. Supongo que lo aprendiste con todas esas mujeres con las que has estado.
S. Jajajaja.
Q. Por qué la risa?
S. Por nada... Quinn, Kitty no me enseñó nada fuera de lo común, y la verdad es que tú provocas todo esto que te hago sentir, cuando estoy contigo es como si algo en mi despertara y no puedo dejar de hacer lo que hago, tal vez no me entiendas pero me fascina estar dentro de ti, besarte, acariciarte, me tienes como embrujada.
Q. Por qué?
S. No lo sé, lo que sí sé es que desde el primer instante en que te vi me gustaste demasiado, eres la chica perfecta.
Q. Perfecta? (sonrojada)
S. Sí, por ti soy capaz de muchas cosas.
Q. Te estás enamorando de mí?
S. Tal vez.
Q. Santana, no.
S. Ya sé que no debo pero si me llego a enamorar de ti será algo inevitable.
Q. Pero tenemos un plazo.
S. Lo sé y por eso voy a aprovechar cada día que voy a estar a tu lado.
Q. Eres tan linda.
La rubia besó delicadamente a su esposa para iniciar nuevamente una sesión de sexo.
Al día siguiente Quinn despertó sola en la cama, lo cual la desconcertó un poco.
S. Buenos días princesa.
La latina entraba a su habitación con una charola de comida en sus manos.
S. Traje el desayuno a la cama.
Q. Jejejee wooow.
S. Dormiste bien?
Q. No tienes idea.
S. Genial.
Santana se sentó a un lado de Quinn y comenzaron a desayunar.
S. Yo lo preparé.
Q. No te creo jejeje.
S. En serio que sí.
Q. Y Gabriela?
S. Me ayudó un poco pero solo un poco.
Q. Mentirosa.
S. Jajaja me encantas. (besándola)
Q. Irás a trabajar?
S. No, quiero pasar el día contigo.
Q. Y qué haremos?
S. Y si nos ejercitamos un poco, luego vamos al sauna y después nos alistamos para ir a comer y luego al cine?
Q. Me gusta la idea.
S. Súper.
En el gimnasio de la mansión.
S. Te ves buenísima.
Q. Me vas a violar como en mi casa?
S. No te violé.
Q. Me rasgaste mi ropa deportiva.
S. No me lo impediste... además fue tan sexy hacértelo ahí.
Q. Jajajaa, sí, fue muy caliente.
S. Quieres repetirlo?
Q. Tal vez... pero en un rato más.
Las esposas se ejercitaron hasta que...
Q. Estoy tomando bien las mancuernillas?
S. Creo que sí.
Santana se colocó detrás de Quinn y frotó su paquete en el trasero de la chica.
Q. Eres una traviesa.
S. Absolutamente.
La rubia se recargó en uno de los aparatos del gimnasio y Santana comenzó a bajarle el short.
S. Delicioso trasero.
Q. Lo quieres?
S. Me lo darías?
Q. Jajajaa no.
S. Mmmm... y tu vagina?
Q. Esa ya es tuya.
S. Lo sé. (chupándosela)
Q. Ahhh! (cerrando los ojos)
Luego de una ronda de sexo fueron al sauna donde se relajaron, más tarde siguieron con su plan del día.
S. Escoge tú la película.
Q. Ok.
De pronto el celular de la rubia comenzó a sonar.
Q. Diablos. (pensando)
S. No vas a contestar?
Q. No, es Myron, solo ha de querer molestar.
S. Vamos por las palomitas.
Q. Sí.
Dos llamadas más de Sam, y Quinn prefirió apagar su celular.
Ya en la sala del cine.
S. Hace mucho tiempo que no venía al cine.
Q. Yo también.
S. Abre esa linda boquita. (dándole una palomita)
Q. Estás muy cariñosa.
S. Ya sé, me doy miedo.
Q. Jajaja.
Ya en la noche regresaron a casa de Quinn.
Q. Mi habitación o la tuya?
S. La tuya.
Q. Ok.
S. Iré por una botella de agua a la cocina.
Q. No tardes.
La latina bajó a la cocina y ahí se encontró a su cuñado más pequeño.
S. Hola Myron, aún despierto?
My. Sí, estaba viendo cómo voy en la bolsa de valores y me dio algo de sed y bajé por agua.
S. Igual yo, oye lamento mucho que Quinn no haya atendido tus llamadas pero estábamos viendo una película.
My. Mis llamadas?
S. Sí, que no le llamaste a Quinn por la tarde?
My. No...
S. No?
My. Ahhh sí, claro, lo olvidé, quería preguntarle algo.
S. Ya veo...
My. Puedo hacerte una consulta sobre mis acciones en la bolsa de valores?
S. Ok, pero antes que nada, me sorprende que tengas esas acciones, cómo le hiciste?
My. Mi mamá me representa... sin saberlo.
S. Jejeje, y cuál es tu pregunta?
My. Verás...
Un rato más tarde Santana subió con Quinn.
S. Listo.
Q. Tardaste años, dónde estabas?
S. Platicando con Myron, por cierto le dije que nos disculpara porque no pudiste atender sus llamadas.
Q. Y qué te dijo? (ojos muy abiertos)
S. Que no había problema.
Q. Ohh.
S. Dormimos?
Q. Sí.
Quinn tenía remordimientos y cada vez estaba más confundida.
Al día siguiente.
Q. Cielos.
S. Qué pasa?
Q. Mi periodo... no te manché?
S. No nena.
Q. Auch!
S. Qué?
Q. Un maldito cólico. (puchero)
S. Pobrecita, quieres un analgésico?
Q. Sí por favor.
S. Sufres de cólicos?
Q. A veces.
Luego de darle el analgésico, la latina se alistó para ir a trabajar, pero por alguna razón no se sentía cómoda dejando enferma a Quinn, así que luego de terminar unos pendientes decidió regresar a la casa de la rubia.
S. Quinnie?
Q. San?
S. Cómo te sientes?
Q. Mejor, pero tengo mucha flojera jejeje.
S. De camino para acá pasé por una tienda y traje golosinas, qué te parece si vemos una película mientras te consiento?
Q. Me gusta la idea.
Santana se acostó junto a Quinn y prendieron la smart tv.
Escogieron una comedia, la cual les provocaba risas que se oían por todo el pasillo.
My. Qué pasa?
S. Myron, ven, acompañarnos a ver la película, está muy buena.
Q. Sí, mira tenemos las galletas que tanto te gustan.
My. Genial.
Las risas atrajeron también a Blaine a la habitación.
Bl. Hay reunión o algo así?
Q. Claro, te nos unes?
Bl. Sí, por qué no?
Los chicos pasaron una tarde muy amena.
S. Tienen algo qué hacer el fin de semana?
Bl. Yo no.
My. Ni yo.
S. Qué les parece si nos vamos a San Diego a navegar?
My. Tienes un barco o algo así?
S. Sí, un yate, me encantaría que lo conocieran, además le prometí a Q, que algún día la llevaría.
Bl. Yo sí voy.
My. Yo también.
Q. Sabes que sí.
El celular de Quinn comenzó a sonar y nuevamente se puso nerviosa.
Q. Es Rachel, voy a contestarle, ahora vuelvo.
La rubia salió de la habitación y fue a la terraza.
Q. Qué quieres?
Sam. Saber de ti, han pasado días desde la última vez que nos vimos, qué pasa?
Q. He estado muy ocupada, te voy a pedir que no me llames, espera a que yo lo haga, me puedes traer muchos problemas.
Sam. Es que quiero estar contigo, qué te parece si mañana vienes a mi casa, mis padres no estarán, deseo hacerte mía.
Q. Lo siento pero no se va a poder, estoy en mis días.
Sam. Demonios!
Q. Yo te llamo, ok?
Sam. Bien.
Quinn regresó a la habitación.
S. Todo bien?
Q. Sí.
Bl. Myron, trae tu videojuego.
My. Buena idea.
S. Quinn y yo les vamos a dar una paliza.
Bl. Jajaja en sus sueños.
Q. Voy a pedir una pizza.
S. Delicioso.
Ya en la noche.
S. No lo olviden, el fin de semana nos vamos a San Diego.
My. Claro que no.
Los chicos salieron de la habitación.
S. Espero que allá no me hagan alguna broma de las que acostumbran.
Q. Jajajaa no lo creo.
S. Ya te sientes mejor?
Q. Sí, gracias por estar conmigo.
S. Tengo que consentirte.
Quinn besó a Santana y luego se prepararon para ir a dormir.
Al día siguiente...
S. Hey, buenos días.
J. Hasta que te dignas venir a trabajar.
S. Jajaaj muy gracioso.
J. Es que lo veo y no lo creo, jamás habías faltado a trabajar dos días seguidos.
S. Ayer vine un rato, pero qué querías? Mi esposa me necesitaba.
J. Seguro.
S. Ayer estuviste con Rachel por la tarde?
J. Sí, en cuanto salí de la oficina me quedé de ver con ella en su casa, ahí estuvimos un buen rato.
S. En algún momento ella le llamó a Quinn?
J. Para nada, por qué?
S. Me está viendo la cara.
J. Mmm?
S. Quinn, ha estado recibiendo esas llamadas extrañas a las que no responde o cuando responde se aleja para atenderlas.
J. Pero con quién crees que hable?
S. Ni idea pero algo me dice que esconde algo.
J. Quieres que contrate algún investigador privado para que la siga?
S. No, tal vez sólo son figuraciones mías, ella no tendría porqué engañarme, o sí?
J. Pues no creo que sea tan estúpida para hacerlo.
S. Por lo pronto el fin de semana me voy con ella y los tarados de sus hermanos a San Diego, llamaré al embarcadero para que me tengan todo preparado.
J. Deberías de tirarlos al mar.
S. Jajajaja, ganas no me faltan... Cambiando de tema, dónde está Marley?
J. Resulta que Jake llegó a la ciudad y están poniéndose al día.
S. Ojalá ya lo mande al diablo, la tiene olvidada.
J. Lo dudo.
Mientras tanto, la rubia desayunaba con su mejor amiga.
R. Cambia de número o bloquéalo.
Q. Sí, eso haré.
R. Quinn no le busques tres pies al gato, bien sabes que Sam no es un buen partido, en cambio Santana es lo mejor que te pudo pasar en la vida.
Q. Por qué no te pones a pensar ni un segundo en lo que siento? Compréndeme, yo no quiero estar con Santana, no vislumbro un futuro a su lado, yo quisiera comenzar desde cero, sin ella ni Sam en mi vida.
R. Correcto, entonces no te gastes su dinero ni te acuestes con ella y menos en el idiota de Sam.
Q. Qué pasa contigo? Antes me decías que me gastara todo el dinero que pudiera y ahora piensas diferente?
R. Antes pensaba que Santana era una desgraciada, pero ella se ha portado muy bien contigo y creo que no se merece lo que estás haciendo.
Q. Necesito vacaciones tú me confundes más.
R. Mmm?
Q. Sí, lejos de todo y de todos para ordenar mis ideas.
R. Por dios. (rodando los ojos)
El fin de semana se llegó.
S. Listos?
Bl. Sí, todo está en la camioneta.
S. Y Quinn?
My. Voy por ella.
Myron encontró a la rubia hablando por teléfono.
Q. No me pude negar, entiéndelo, además no vamos solas, van mis hermanos con nosotras.
Sam. Y cuándo te podré ver?
Q. El lunes.
Sam. Me lo prometes?
Q. Sí Sam, el lunes te invito a comer y de ahí nos vamos a donde tú quieras.
Sam. Perfecto, entonces nos vemos el lunes.
Q. Sí, bye.
La llamada terminó.
Q. Myron!
My. Jamás me imaginé que fueras una tramposa, ya estamos listos en la camioneta, sólo te estamos esperando.
Q. Déjame explicarte.
Pero el chico no hizo caso y regresó a la camioneta.
Q. Aquí estoy.
S. Muy bien, vámonos.
Bl. Sí, qué emoción!
Luego de casi dos horas de viaje en carretera, por fin llegaron a la ciudad de San Diego, de ahí se dirigieron hasta el muelle donde se encontraba el yate de Santana.
Bl. Wooow, hay yates lujosísimos, por qué papá no tiene uno de éstos?
My. Porque es un tacaño.
Bl. Buen punto.
S. Aquí es.
Bl. Ufff, hermoso.
S. Luis!
L. Señorita Santana, ya están aquí.
S. Sí jeejeje, mira ella es mi esposa y ellos dos son mis cuñados.
L. Mucho gusto.
S. Está todo listo?
L. Sí, no se preocupe, pasarán un fin de semana inolvidable.
S. Nos ayudas con las maletas?
L. Claro que sí.
S. Entremos.
Subieron al yate.
S. Acompáñenme, les mostraré las habitaciones, donde está cocina, la sala de estar y todo lo demás.
Bl. Es precioso.
My. Cuando sea millonario me compraré uno igual o mejor.
En la habitación principal.
S. Te gusta?
Q. Es perfecta.
S. Y la cama es muy cómoda.
Q. Jejeeje.
Santana comenzó a besar a Quinn.
Q. Tranquila.
S. Perdón jejeje, vamos a conocer lo demás.
Q. Ok.
Más tarde.
S. Listos para zarpar?
Bl. Quién va a conducir esta cosa?
S. Yo.
Bl. Sabes hacerlo? No quiero naufragar.
S. Yo no, jajajaa, Luis se encargará de eso, yo sé lo básico pero no quiero terminar en Hawái o algo así.
Q. Jajaaja ay, San.
My. Vámonos pues.
Y el viaje comenzó.
Bl. Creo que me estoy mareando.
My. Cobarde.
Bl. Cállate enano.
My. Perdón señor de 1.90 m. (rodando los ojos)
Q. No peleen.
S. Quieres una copa, nena?
Bl. Yo sí.
Q. Me preguntó a mí.
S. Voy por la botella.
Los chicos se concentraron viendo el hermoso paisaje y más tarde comieron algo y decidieron tomar el sol.
My. Maldita sea!
S. Qué pasa?
My. Mis acciones bajaron muchísimo.
S. No seguiste mis consejos?
My. Pues...
S. No, verdad?
My. Quise seguir mis instintos, perdí mucho dinero.
S. Quieres que te preste para que compres más acciones y te recuperes?
My. No sé...
S. Piénsalo.
Q. De qué hablan?
S. Negocios.
Q. Por Dios. (rodando los ojos)
S. Más tarde vamos a cenar a la ciudad, les late la idea?
Bl. Totalmente.
Ya por la noche.
S. Ya estamos regresando al embarcadero, prepárense para ir a cenar.
Las chicas fueron a su habitación.
S. Te extrañé.
Q. Jajajaa, qué dices?
S. Te extrañé teniéndote a solas.
Los besos comenzaron.
S. Un rapidito antes de ir a cenar?
Q. No lo creo jejeje.
S. Qué te cuesta?
Q. Ok, pero rápido.
S. Esa es la idea.
Las chicas tuvieron un sexo maratónico pero muy placentero.
S. Listos?
My. Las escuchamos.
Bl. Y creo que Luis también.
Q. Qué vergüenza.
My. En serio no pueden ser más discretas?
S. Cambiemos de tema.
Ya en la cuidad.
Bl. Este barrio italiano es muy lindo.
S. Y la comida ni se diga.
My. Dame un trago de vino.
Bl. No.
El teléfono de la rubia comenzó a sonar.
Q. Voy a contestar.
S. Ok.
Fue a un lugar apartado.
Q. Me estás empezando a cansar, te dije que nos veíamos el lunes, qué quieres?
Sam. Sólo quería desearte buenas noches y decirte que te amo y que te extraño.
Q. Si sigues haciendo esto no voy a tener más remedio que bloquearte.
Sam. No, prometo que ya no te molestaré, esperaré hasta el lunes que nos veamos.
Q. Más te vale.
Quinn regresó a la mesa.
S. Todo bien?
Q. Sí, era Rachel, quería saber cómo la estamos pasando.
S. Ohh.
Bl. Deberíamos ir a un antro.
My. Somos menos de edad.
Bl. Mmmm.
S. Quiero proponer un brindis por el gran el rato que estamos pasando todos juntos.
My. Sí, salud!
Q. Salud.
Luego de caminar un poco en ese barrio italiano, decidieron regresar al yate a descansar.
Santana fue a darle algunas instrucciones a Luis para el día siguiente mientras su esposa estaba esperándola en su habitación, al llegar ahí a latina notó que la rubia estaba en el baño, se acercó a la cama y vio que el teléfono de Quinn estaba desbloqueado, así que comenzó a husmear en él.
S. Veamos quién te está llamando en realidad.
Q. Qué haces?
Santana se asustó y soltó el teléfono.
S. Mmm, nada, sólo veía tu teléfono, no tiene nada de malo.
Q. Pero claro que tiene todo de malo, estás invadiendo mi privacidad, eso es una falta de respeto, te gustaría que yo hiciera lo mismo?
S. Invadiendo tu privacidad? Y si quieres toma mi teléfono para que lo veas, yo no tengo nada que es esconder, tú sí?
Q. Vete al diablo.
S. Por favor Quinn, te recuerdo que soy tu esposa, para empezar no tendrías ni porqué ocultarme nada.
Q. Y yo te recuerdo a ti que este matrimonio es más falso que un billete de tres dólares, entiéndelo tú yo estamos juntas porque te encaprichaste conmigo, pero no porque yo quiera este matrimonio, así que te voy a pedir que no vuelvas a meterte en mis asuntos privados.
S. Después de todo lo que hemos vivido me dices esto? Entonces qué clase de matrimonio es éste cuando te encanta acostarte conmigo pero me pides que no me meta en tus asuntos?
Q. Lo hago porque la mayoría de las veces estás presionándome para hacerlo, pero no porque yo lo deseé, entiende, lo único que quiero de ti es tu maldita firma para que me des el divorcio y dejes de espiarme.
Santana enfurecida salió de la habitación.
Bl. Pasa algo? Escuché los gritos de Quinn y no eran de placer.
S. Tu hermana necesita urgentemente ver a un psiquiatra, te veo mañana.
Bl. A dónde vas?
S. A tomar una copa a la ciudad.
Bl. Puedo ir contigo?
S. Eres menor de edad.
Bl. Qué ya no recuerdas el viaje a Las Vegas? Aún conservo la identificación falsa que usé ahí.
S. Cómo olvidar ese día, ok vámonos.
En un antro de la ciudad.
Bl. Te vas a embriagar.
S. Ese es el punto, quiero olvidarme de lo perra que es tu hermana.
Bl. No hables así de ella.
S. Perdóname pero es lo que es, tiene más cambios de humor que una adolescente con acné y depresión.
Bl. Tienes razón... voy al baño.
S. Ok.
X. Cantinero, otra Margarita.
Xx. Enseguida.
S. Hola.
X. Hola.
S. Divirtiéndote?
X. Sí, para salir un poco de la rutina.
S. Igual yo... vienes sola?
X. No, con un grupo de amigos.
S. Ohh.
X. Y tú?
S. Sí.
X. Mmm, lo siento.
S. Yo no, porque al venir aquí pude conocerte.
X. Jajaja, estás coqueteando?
S. Pues…
Xx. Aquí tiene señorita.
X. Gracias... Bye.
S. Espe...ra...
La chica se alejó.
Bl. Quién era ésa?
S. La chica con los ojos más azules que he visto en mi vida.
Bl. A dónde vas?
S. A alcanzarla.
Bl. Hey!
Pero el mundo de gente le impidió a la latina encontrar a la chica.
Bl. Qué pasó?
S. No la encontré, lo único que logré fue meterme entre un mundo de gente bailando y terminé bailando yo también.
Bl. Jajaja, si mi hermana se entera...
S. Le va a valer sorbete, ella me detesta, odia todo de mi ser, no creo que le importe si yo estoy en busca de una chica o no.
Bl. Pues sí.
S. Ése chico no te pierde la vista desde hace un buen rato.
Bl. Chico? Qué te pasa? Yo no soy así.
S. Ay por favor, no nos hagamos tontos, a ti te gusta la polla más que a tu hermana.
Bl. Este, mmm...
S. No tiene nada de malo te guste un hombre, anda ve y disfruta de la vida.
Bl. Tienes razón, ahora vuelvo.
S. Y yo seguiré buscando a esa lindura.
Pero la latina no corrió con suerte, buscó por todos lados del lugar y no la encontró así que decidió simplemente seguir bebiedo.
Ya muy ebrios, regresaron al yate.
Bl. Aquí te vas a quedar?
S. Sí, el sofá es muy cómodo, además la arpía de tu hermana no me quiere con ella.
Bl. En fin, buenas noches.
S. Bye... Dios… esos ojos...
Al día siguiente la rubia despertó a Santana.
Q. Despierta, despierta!
S. Qué quieres? Ay mi cabeza!
Q. Te largaste a embriagar, eres increíble.
S. Déjame en paz, esfúmate que no te quiero ver.
Q. Prometiste que sería un fin de semana increíble pero jamás mencionaste que sería solo para ti.
S. Como jodes, déjame en paz!
La latina fue a tomar una ducha y posteriormente unas copas para su resaca, Blaine la acompañó.
My. Y hoy a qué hora zarpamos? Luis dijo que había una zona para pescar y quiero intentarlo.
S. Le diré que prepare todo.
My. Gracias.
Q. La odio.
My. A Santana?
Q. Sí, no la soporto.
My. Quién te entiende.
Santana continuaba bebiendo mientras intentaba pescar con Myron, Blaine y Quinn tomaban el sol.
My. No te parece que ya tomaste demasiado? Estás como mamá.
S. Solo es hoy.
My. Te pasa algo?
S. No, bueno tu hermana hace que… Picó!
My. Eh?
S. Tu caña picó algo.
My. Ayúdame!
Los chicos sacaron un pez.
S. Qué bien, es bastante grande, te voy a tomar una foto.
My. Rápido.
S. Listo.
My. Gracias.
Myron le quitó el anzuelo al pez y lo regresó al mar.
S. Qué haces?!
My. Lo correcto.
S. Pero esa era nuestra comida. (puchero)
My. Podemos ir a la ciudad a comer algo.
S. Ok... (soltando el aire) Luis, regresa al embarcadero.
L. Claro.
Bl. Hey qué pasa, por qué regresamos?
S. Vamos a comer a la ciudad.
Bl. Y el pescado?
S. Tu hermano lo regresó al mar.
Bl. Zopenco! (dándole un zape)
My. Cállate.
Ya en la ciudad...
My. Podemos ir a pasear por el muelle? Hay cosas muy interesantes que ver.
S. Claro.
Q. Odio caminar.
Bl. Tú odias todo, estás tan amargada.
Q. Púdrete.
Mientas estaban en el muelle, la latina se fijaba en cada una de las personas que andaban por ahí.
Q. Qué te pasa, se te perdió algo o qué?
S. No es de tu incumbencia.
Bl. Jajaja, Santana busca a la chica de anoche, verdad?
S. Pues...
Q. Qué chica?
Bl. Una que conoció y que ya no pudo encontrar, quedó flechada de inmediato.
Q. Es eso verdad?
S. Sí por qué?
Q. Estás casada!
S. Te recuerdo que este matrimonio es más falso que un billete de 3 dólares, o no?
Q. Y eso te da derecho a engañarme?
S. Lo mismo te pregunto.
La rubia se sintió culpable y no dijo nada.
S. Iré a la playa mientras ustedes siguen paseando.
My. Ok.
Santana se alejó.
My. Creo que ya te descubrió.
Bl. Totalmente.
Q. Ay Dios mío, mañana mando al diablo a Sam de una buena vez por todas.
Más tarde los chicos se reunieron con Santana en la playa, se tomaron algunas fotos y regresaron al yate para preparar sus cosas y regresar a casa.
S. Se divirtieron?
My. Mucho.
Bl. Yo también, ojalá pronto regresemos.
S. Claro que sí, cuenten con eso.
My. Magnífico.
S. Blaine, podrías conducir de regreso a casa? Aún estoy algo ebria.
Bl. Seguro.
Y regresaron a Los Ángeles.
Ya en la mansión Fabray, Santana fue directo a su habitación a dormir.
Quinn aprovechó para llamar a Rachel.
Q. O sea, no le importó que me enterara que andaba coqueteando con una tipeja.
R. Pues... la rechazas demasiado, ella tiene todo el derecho.
Q. La estás defendiendo?
R. Ay Quinn, tú haces lo mismo.
Al día siguiente muy temprano, la latina se fue a trabajar y les platicó todo a sus amigos.
J. Definitivamente te está engañando, pero con quién crees?
S. Ni idea.
Ma. Pero no seas como ella, espera a que te divorcies para comenzar a salir con otras chicas.
J. En eso Marley tiene razón.
S. No salí con nadie.
Ma. Porque no encontraste a la chica.
S. Mmm ya me sentí culpable, voy a llamarle a Quinn.
Y eso hizo.
S. Hey, qué haces?
Q. Nada, estoy en casa.
S. Hoy no vas a salir?
Q. No, por?
S. Por nada, en la noche salimos a cenar?
Q. Claro.
S. Bye.
La llamada terminó.
S. Está en casa.
Ma. Si te engañara no estaría ahí.
S. Tienes razón, voy a llegar de sorpresa y la llevaré a comer, nos vemos al rato.
J. Suerte.
Pero lo que Santana no sabía es que Quinn tenía otros planes y se estaba alistando para ir a comer con Sam con el firme propósito de terminar con él.
La morena pasó a una florería por un enorme ramo de rosas.
Al llegar a la mansión Fabray, fue directo a la habitación de Quinn pero no la encontró, dejó las rosas sobre la cama y fue con Myron.
S. Hey, no sabes dónde está Quinn?
My. No.
S. Seguro?
My. Sí.
Santana sacó un billete de 100 dólares.
S. Recuerdas el préstamo del que te hablé? Esto es suficiente?
My. Pues...
Santana sacó otro billete.
S. Dónde está Quinn?
My. Salió a comer.
S. Con quién? (sacando otro billete)
My. No lo sé.
S. Seguro? (sacando otro billete)
My. Creo que con Rachel.
S. Mmm ya veo, aquí tienes uno más, espero que ahora sí me hagas caso con tus inversiones.
My. Claro.
Santana fue a la habitación de Blaine.
S. Hey, ay por Dios! Qué haces?! (mueca)
Encontró al chico en tanga y bailando.
Bl. Qué no sabes que se toca antes de entrar? (cubriéndose)
S. Lo hice y no escuchaste, quién diablos te dijo que hacer eso es sexy?
Bl. Pues...
S. Por tu bien, no lo vuelvas a hacer! Además es de muy mal gusto usar esas tangas si no eres stripper.
Bl. Mmm, bueno, qué quieres?
S. Sabes cuál es el restaurante preferido de Quinn? Quiero invitarla a cenar esta noche.
Bl. Mmm, no.
S. Haz memoria. (sacando un billete)
Bl. Hay dos a donde solía ir pero no sé si aún vaya.
S. Dímelos. (sacando otro billete)
Bl. Se llaman...
Santana salió de la mansión e hizo una llamada.
S. Marley, me urge tu ayuda.
M. Claro en qué?
S. Verás...
La latina se dirigió al restaurante más caro de los que Blaine mencionó.
Mientras tanto Quinn esperaba a Sam.
Sam. Amor, perdón por el retraso, había mucho tráfico.
Q. No te preocupes.
Sam. Voy a pedir una botella de vino.
Q. Ok.
Sam. Tengo todo planeado para hoy, reservé una habitación en un lindo hotel.
Q. Ya ordenamos?
Sam. Ok.
Mientas comían.
Q. Sam, necesito hablar contigo de algo muy importante.
Sam. Claro.
Q. Ya no nos vamos a poder ver.
Sam. Por qué?
Q. Creo que Santana sospecha que nos estamos viendo y no quiero meterme en problemas por eso, perdóname pero hasta que no firme el divorcio no podré verte.
Sam. No me hagas esto, yo te amo como no tienes idea.
Q. No digas mentiras.
Sam. No lo son, sé que cometí un error al engañarte pero estoy muy arrepentido, por favor, no me dejes.
Sam besó a Quinn y ésta le correspondió.
Hey, qué coincidencia, perdón por interrumpir.
Q. Santana! (ojos muy abiertos)
Sam. Cielos...
S. Me puedo sentar?
Sin que los chicos dijeran una sola palabra, la latina se sentó.
S. Que buen vino, magnífica selección, puedo tomar una copa?
Sam. Se- Seguro,
S. Por qué no pedimos otra botella? Yo la invito, la vamos a necesitar.
Sam. O-ok.
Continuará…
Y en efecto, Kitty era la tercera en discordia en la relación de Quinn con Sam, muchos de ustedes lo intuyeron jejeje.
Me imagino que ya tendrán una idea de quién es la chica que Santana conoció.
Qué creen que vaya a pasar con Quinn luego de que Santana la descubrió?
Espero sus comentarios y sugerencias, gracias por leer.
Pretendo retomar "Somos un corazón" la tengo muy olvidada y empolvada a la pobre.
