Me sentia super emocionada. Aprender guitarra para impresionar a Castiel no era tan bueno como que él fuera quien me enseñara.
No tendria que vestirme como puta ¿O si? En estos ultimos dias siempre me comparo con su ex novia. No porque quiera ser igual a ella, digo, por algo terminaron ¿No?
Voy a ser yo misma, pero tambien voy a tener un antifas. Si le gustan las chicas malas, voy a ser una.
El problema es que no hay mucha rebeldia en mi, y eso es lo que tengo que cambiar.
Me visto como cualquier otro dia, solo que modifico algo de mi ropa para verme mas atrevida. Solo espero que funcione.
Mis jeans, que suelen ser suaves y sin nada mas que bolsillos traseros, ahora estan rasgados, solo un poco. Mi remera es gris con un corazon negro en el interior. Y tengo zapatillas negras, las de siempre, para verme como si nada pasara.
"No hay nada nuevo en mi, siempre he sido asi de malota, Castiel. Lo juro", tal vez deberia tener un tono de voz mas sexi de ahora en adelante, aveces me salen chillidos horribles.
Que la casa quedara sola habia sido dificil, tuve que hacer lo que Amber me pedia por dos dias para que se llevara a mi hermano a otra parte.
La detesto ¿No puede, simplemente, tener un buen gesto?
Mi madre fue una de las mas dificiles, tener que convencerla de que tenia que comprarse toda la ropa que vio en una tienda sin pensar en el precio... bueno. Dificil, pero no imposible.
Luego mi hermanita, eso si que fue un reto, pero terminé con pagarle con una bolsa grande de caramelos para que se encerrara en su habitacion y se quedara callada un buen rato.
Al final, cuando terminé de arreglarme, me di cuenta de algo: cada dia estoy mas plana. Y eso no es bueno. Segun la foto del celular de mi Cassy, su ex novia tenia sandias en el pecho. Y yo me siento como... una hoja de papel. Delgadita y blanca leche, sin nada que pudiese sobresalir, bueno... menos mi sensual trasero. De mi bebé siento orgullo.
Cuando se escuchó la puerta tocarse, respiré con calma.
"Tranquila Annie. Si te pones asi cuando va a enseñarte a tocar guitarra ¿Como vas a estar cuando te enseñe... otras cosas?
Respiré de nuevo, y abrí la puerta, con una sonrisa brillante iluminando mi rostro pecoso.
- Castiel - Dije a modo se saludo.
- Tabla - Respondió al segundo.
Grr... no tiene que recordarmelo.
Sé que no tengo nada, pero que sea mas sutil. Detesto que sea tan sexi. Odio que tenga ese aspecto increiblemente maravilloso.
Me le quedo viendo de arriba a abajo, se ve tan bien como siempre. Tan macho... tan malote... tan... tan Castiel.
Debo verme como una estupida, ya que él pasa la mano por debajo de mi boca, como si limpiara algo.
- Espera - Dice divertido - Se te cae la baba.
Me quedo sin comentarios por hacer. No puedo siquiera decir Pio bajo su mirada.
- ¿Paso? ¿O te doy clases en la puerta?
Lo primero que escuché fue "Te doy", pero luego escuché el resto y volvi a la realidad.
- No, pasa.
Me hago a un lado y mi pelirrojo teñido entra en mi casa, con su mirada recorre todo lo que puede. Hasta llegar a mi nueva guitarra. Hermosa y de color negro. Con tantas ganas de ser tocada.
- Bueno. Supongo que habría que comenzar ¿Quieres algo? - Pregunto restandole importancia, con el corazon en la garganta. Nerviosa.
Niega con la cabeza, y un minuto despues ya me está enseñando todo lo que sabe.
Se da cuenta cuando no le presto la mas minuma atencion, pero reconoce cuando me equivoco con algo. Y me gusta. Creo que me gusta incluso mas ahora.
La "clase" no dura mas de una hora y media, y despues estamos sentados en el sillon, yo con el control en la mano haciendo zapping.
No hay peliculas interesantes, para nada.
Entonces es cuando veo una de comedia que hacia mucho no veia. Pero, fue entonces, cuando Castiel se atrevió a robarme el control.
- Esa es malisima - Dice con una maliciosa sonrisa que despierta a la Annie lujuriosa.
Cambia por varios canales, hasta dejar en una muy horrible llena de sangre.
No puedo ver eso sin vomitar, por lo que le robo el control a mi Cassy.
No lo suelta, pero tampoco yo.
- Castiel, devuelvelo. Mal chico.
Él imita el sonido de un perro triste y suelto una risotada que hace que mis brazos se aflojen.
En ese momento Castiel se levanta con el control y yo le sigo. Trato de alcanzarlo, pero no puedo.
- Vamos, Tabla. Salta - Me obliga a saltar pero es inutil. Es mas alto que yo.
Le piso el pie y hace una mueca, pero no suelta el control.
Me subo a su espalda y trato de alcanzar su mano. Pero es imposible con su maldita altura.
Me sostiene con una mano y con la otra agarra el condenado control. Y yo soy tan enana que no puedo alcanzarlo.
Entonces se me ocurre algo. Tiro su pelo hacia adelante, sobre sus ojos grises. Y él trata de quitarselos de la cara. Cuando casi tengo el control, ambos caemos sobre el sillon.
Yo sobre su espalda y él casi en el suelo. Luego de un rato me rio a carcajadas.
Me mira serio.
- ¿Crees que me pareció divertido?
Me quedé callada, temerosa por su mirada, hasta que sonrió de lado, para luego reirse, y yo unirme a su risa.
- Ya. De verdad. ¿Donde esta el control?
Le preguntó sin ocultar la sonrisa.
Parece haber olvidado de eso, miramos el televisor, y de nuevo a nosotros. Me levanto de su espalda y del sillon, veo el control en el suelo. Antes de poder agarrlo siento como Castiel agarra mis tobillos haciendome caer sobre la alfombra acolchonada.
Agarra el control y se sienta en el sillón.
Me levanto y sin pensarlo, me tiro sobre él, sonrio victoriosa cuando tengo el control en la mano. Y él se va de la sala. No me preocupo mucho por eso a no ser que vaya a la habitacion de mi hermana. Me quedo en el sillon a esperar a que vuelva. Va a aparecer en algun momento.
Despues de un rato que no vuelve, me preocupo.
- ¡Castiel! ¡¿Estas bien?! - Grito aun en el sillon.
No tengo respuesta, pero trato de calmarme. No puede haber hecho gran cosa en mi casa. Tal vez se fue.
Apago el tele y sostengo el control aun mas fuerte, sin siquiera poder calmarme.
Cuando estoy por levantarme del sillon, sinto una respiracion en mi nuca.
- Annie - Dice la voz de la persona detras de mi. La voz de Castiel, que ahora tiene un tono bastante sexi. Con solo imaginarlo decir mi nombre, se me caen las pantis.
En el momento de pura droga que siento, noto que su respiracion ya no esta cerca, y que el control no esta en mis manos.
El sillon se unde un poco a mi lado.
Carajo. Fue una trampa.
Lo miro, él tiene una sonrisa triunfal en el rosto, que ahora quiero romper. No se juega con esta chica, no va a dejarme asi, con el corazon en la garganta.
Tengo que hacer algo para devolversela.
Tengo en la mente un montón de ideas sucias para hacer, cosas para provocarlo. Pero ¿Soy asi de put*?
A la mierda ¡Me quitó el control remoto!
Me levantó y voy a la cocina.
No voy a hacer nada que me haga pasar por prostituta, voy a hacer algo mas divertido.
Agarro el tarro de harina y camino en puntitas de pie hasta donde está él, y vacío el contenido del tarri en su precioso cabello rojo.
Se levanta hecho una furia.
- ¿Pero que mierda...? Esta me la vas a pagar.
- Estamos a mano - Le digo antes de ser perseguida por él otra vez.
Corro por la casa dando grititos cuando está muy cerca mio, pero por fortuna es mi casa, y conozco cada esquina.
Me voy por puertas medio escondidas, y salgo por otra parte. Mientras que Castiel parece un poco perdido por la casa.
Subo las escaleras con cuidado de no ser encontrada. Odio cuando me persiguen.
Y pasa. Me agarra de la cintura y me alza, para luego dejarme en el suelo. Su cuerpo de posa sobre el mio y siento que la respiracion se me entre corta, el corazon me late mas deprisa.
- No. Lo siento, Castiel. No queria...
- Lo hiciste. No vas a salvarte.
- No, por favor ¿Que vas a hacerme?
No me responde. Se sacude el pelo y me tira toda la harina de éste, arriba.
- Para - Le digo entre risas estupidas.
Cuando lo hace me siento mejor. Ahora tiene que dejarme ir.
- Oh. Eso no fue todo - Me dice con su sonrisa provocadora.
- ¿Y que es...?
No termino de hablar, no puedo. No porque no quiera, es que él no me deja.
Sus labios estan sobre los mios, y he olvidado como respirar.
¿Como se hacia? ¿Los pulmones y que...?
Oh. Madre Santa.
No he hecho muchas cosas en mi vida. Pero se una cosa.
No has vivido, hasta que besas los labios de Castiel.
Por desgracia, se separa de mi muy rapido, y se levanta.
- Bueno, me voy. Es tarde - Se lleva sus cosas y sale por la puerta, guiñando su perfecto ojo gris. De esa perfecta cara suya.
No puedo pensar. No puedo moverme. Solo puedo articular un Te odio, Castiel.
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Estuve desaparecida mucho tiempo. Pero volví... muajajajja. Los Reviews me hacen feliz, asi que cuantos más aparezcan, más rápido subiré capitulos. No es por mala mina, es simplemente porque necesito saber que están ahí para leer, y que no escribo para la pared.
Muchisimas gracias por leer, y ya estoy escribiendo el nuevo capitulo.
Los amo ~ Vale
