Te mandé un vestido y accesorios para la cena de ahorita, ve a cambiarte, todavía estamos a tiempo de llegar al restaurante.

-No me apetece ponerme ese vestido, no quiero ir apretada, necesito estar cómoda por la competencia de mañana- le contestó Candy para que él se fuera y la dejara de molestar.

-Entiendo, entonces te llevo así.

Mientras iban en la limusina Albert tenía clavados los ojos en ella, eso hizo que se sintiera nerviosa.

-No quiero tardarme mucho pues tengo que dormirme temprano para la competencia de mañana.

-La competencia es irrelevante, si tienes algún problema abogaré por ti, tanto trabajo que me costó conseguir esta cita para quieras terminarla rápido.

Llegaron al restaurante, era demasiado lujoso, Candy se sintió fuera de lugar era la única que iba en fachas. Albert sonrió pues se dio cuenta que se sentía avergonzada por su vestimenta.

-Señor Andrew ¿Por qué no vamos a otro lado?

-Porque reservé aquí Candy, y debo cumplir con los compromisos que hago.

La recepcionista los guió a la mesa reservada, hasta ella estaba mejor vestida que Candy.

-¿Desean algo de tomar?

-Jugo espumoso de manzana para los dos, esta señorita tendrá una competencia mañana y debe estar en sus cinco sentidos.

-En un momento se lo servimos.

Un mesero los atendió con el menú, el lugar tenía vista hacia la playa, a Candy se le vino a la mente ese momento en que fue de su novio a la luz de la luna y la fogata.

-¿Te gusta el lugar Candy?

-Sí es bonito.

-Conmigo siempre tendrás lo mejor.

-Este lugar es un poco raro, veo parejas disparejas, hombres viejos con mujeres jóvenes y bellas, no creo que sean sus esposas.

-Me asombras Candy, eres muy observadora, me recomendaron este lugar, es muy discreto.

-Ya me imagino a que le llama usted discreto.

Albert pensó: No se le pasa una, por algo obtuvo esa media beca, es demasiado inteligente y al mismo tiempo ingenua, me gusta esa combinación en su personalidad.

Le llevaron el jugo ella tomó un sorbo, se dio cuenta que las mujeres la miraban algo envidiosas por estar con todo un galán mientras sus parejas eran hombres maduros poco agraciados.

-¿Y trae a todas sus conquistas a este lugar?

-Sólo a ti Candy, verás si salgo con alguna de esas viejas apretadas que me presenta mi tía Elroy las tengo que llevar a lugares que frecuenten las celebridades, me estreso demasiado, los periodistas siempre están al acecho tomando fotos, en cambio me gustan lugares tranquilos como este, a veces quisiera ser una persona común y corriente así como…

-¿Cómo yo? Ah ya veo, creo que usted es uno de esos que piensan que son de sangre azul, pero si la hago una herida verá que es roja, y si se va al baño no huele a rosas.

-Candy, por favor no seas vulgar.

-¡Pues si piensa que soy vulgar! ¿Para qué sale conmigo?

-Vine para tener una velada agradable, no para estar discutiendo, simplemente soy sincero con lo que pienso, o quieres que sea un hipócrita, mostrándote algo que no soy. Me preguntas ¿Por qué salgo contigo? Pues bien te daré la respuesta, Porque me gustas mucho, veo potencial en ti para ser una buena amante, se ve que eres apasionada, no deseo tener a mi lado un témpano de hielo.

-Ya le dije que conmigo no logrará nada.

-Bueno al menos lo estoy intentando, mira ¿Qué te puedo ofrecer? Un departamento en una zona exclusiva de la ciudad de Chicago, lo pondré a tu nombre, puedo pagar la otra parte de tus estudios para que no te sientas presionada de mantener la beca, un automóvil, joyas, todo lo que me pidas, suelo ser complaciente con mis amigas.

-Cometí una estupidez al aceptar salir con usted, me molesta solo escucharlo hablar.

- Candy ¿No te gusto ni siquiera un poquito?

-Usted es como un pavo Real, con sus plumas esplendorosas, hermoso desde la cabeza hasta los tobillos, pero cuando abre la boca parece un buitre o un zopilote, hace un ruido espantoso, me pregunto ¿Por qué el Creador hizo algo tan bello con una voz tan desagradable que lastima los oídos? Hasta un pavo común es más tolerable cuando abre la boca para emitir su sonido.

-Sueles ser hiriente cuando te lo propones, pero creo que en la intimidad nos podremos acoplar y te gustará mi voz al penetrarte.

Albert habló como el novio virtual de Candy, al escucharlo se puso de pie en seguida.

-¿Qué pasa Candy?

-Solo quiero irme de aquí, no debí acompañarlo.

Él se puso a la par de ella y la guió en medio del restaurante para bailar.

-Tranquila Candy, no sé qué me pasa contigo, dame una oportunidad ¿Por qué quieres que alguien solo te muestre lo mejor de sí? cuándo uno llega a tener una relación duradera no todo será miel sobre hojuelas, habrán discusiones, por cualquier razón, mostraran su verdadero yo ¿Quieres estar con un espejismo?

-Me parece poco caballeroso para ser de la alta sociedad.

-Yo prefiero mostrar mi mal carácter, no ocultar lo que en verdad pienso o siento, citaré las palabras de un famoso escritor: Sólo porque alguien no te ame como tú quieres, no significa que no te ame con todo su ser.

-Usted no me ama, solo me desea, el que ama no se avergüenza de quien va a su lado.

-Yo te quiero en mi vida, por eso estoy luchando porque entres ella, luego el tiempo se encargará de lo demás.

-Pues yo no…

-¿Estas segura? Veme a los ojos y dime que no me deseas

-¿y si lo deseo qué? Eso no significa que tendré una relación con usted.

-Eres exasperante Candy, vamos a la mesa, ya sirvieron la cena.

Cenaron, él se sentía frustrado por no lograr que ella accediera ser su pareja intima. ¿Por qué pude seducirla con el rostro oculto y con mi verdadero aspecto no?-se preguntaba

La llevó al hotel después de la cena.

-Déjame pasar a tu habitación.

-No, en realidad estoy en una relación con alguien Señor Andrew, ese es el principal motivo por el cual no quiero aceptarlo.

-Quizás probándome cambies de opinión ¿y si me dejaras besarte?

Él la abrazó posesivamente y la besó

Candy lo empujó diciendo: ¡Eres tú! Así me besa…

Chicas lindo Fin de semana, Gracias por seguir el Fic.