Pero ni siquiera llegué al compartimento de los prefectos. Me quedé recargada en el pasillo pensando en tonterías y mirando por la ventana. Quiero cruzar los brazos. Maldito cabestrillo. No tenía motivos para estar enojada, era ilógico. En ese momento me llegó una pregunta que me congeló. ¿Qué pasaría si tus dos amigos terminaran juntos? Sacudí la cabeza, si eso pasaba debía alegrarme por ellos, pero...
- ¡Clary! ¡Clary! -alguien me llamaba. Volteé y era Vi.- ¡Me besó! ¿Lo puedes creer? -sólo una noticia así podía regresarme a la realidad.- ¿Qué?
Caminaba triste, molesta y confundida por el pasillo sin fijarme realmente a donde. Choqué con alguien sin querer y por sus pensamientos supe que era Nícolas.
Sentí náuseas por cada palabra que ella me decía. Me describió la escena a la perfección y cuando terminó, me dio un escalofrío.- ¿Qué te puedo decir, Vi?
Nick se le quedó viendo con ojos de lechuza.- ¿Qué le hiciste a Kailen Aeryn? -la sacudió por los hombros.- ¡Dime qué hiciste con ella!
Apreté lo dientes, cerré los ojos y agache la cara. Lágrimas recorrieron mis mejillas, sollozando. Eso no era fácil para mí y las reacciones solamente me hacían sentir mal. ¿Por qué lo había hecho? Porque desde que iba en la primaria me habían criticado por ser tan así. Pensé que en Hogwarts se terminara o al menos decidí no hacer caso, pero comenzó el fenómeno Clarissa, no sólo Henry pensaba de ella todo el tiempo y lo maravillosa que era, sino que también recogía de los pensamientos de otros chicos que cuando íbamos los tres juntos, a ella la veían y pensaban que era linda, atractiva, lista ¿y Kailen? jugaba bien al Quidditch. Luego esa pelea con Henry y noté que llevaba tiempo comparándome con ella, luego hablé con la mamá de mi amigo. Después de ese día, al mirarme en el espejo y las miradas de Henry me sentí bien, creí que encajaría un poco más y me sentía hasta bonita, cuando supe qué pensamientos habrían tras aquellas miradas, el comentario de Clary y ahora Nick, lo bueno que sentí se fue y todos los recuerdos volvieron, más el sentimiento de haber sido tonta y no me sentí yo.
Nick miró las lágrimas de Kailen y aflojó la fuerza de sus manos. Se quedó confundido unos segundos pero fue instantáneo. La abrazó. No sabía que había hecho pero era mejor consolarla.- Perdón si hice algo malo, sólo era una broma -le murmuró Nick al oído y siguió abrazándola.
Vi sonrió y se alejó corriendo a su compartimento. Comencé a caminar pensando en los planes que Collins podría tener con Violette, de lo único que estaba segura era de que estaba jugando con ella, pero desconocía la razón. Me detuve de repente al escuchar una voz en mi cabeza. Esa voz otra vez. A unos pasos de mí estaba Nick y alcancé a ver a Kailen frente a él. ¡Es el pensamiento de Kailen! Me había alegrado descubrirlo, pero todo eso se esfumó al encontrarle coherencia al sonido. Me recargué en la pared mareada, me sentía mal. Yo no sabía todo lo que pensaba Kailen, jamás me había dado cuenta de eso. Pero aquel comentario no lo había dicho de manera despectiva, sólo me había sorprendido.
Salí de ahí y encontré un compartimento vacío. Cerré la puerta y me recargué en ella.- Todo es mi culpa -susurré.
Me dejé abrazar por él y seguí sollozando.
-Esque... Henry... y Clary... y mi cabello... mis padres... las personas... no puedo con todo lo que dicen y piensan...-sequé lágrimas.- No sé qué esperan... no sé que espero... y... -suspiré, quería ir a algún lugar, acostarme y dormir, perdí por completo mi poca concentración y recibí de golpe los pensamientos de todos alrededor.
- Shhh -le dijo Nick y le puso una mano sobre la cabeza.- Al rato me explicas.
Dejé de escuchar la voz de Kailen y empecé a resbalar por la puerta hasta quedar sentada en el suelo. Saqué mi varita e hice el hechizo que Henry había usado con Nick y Kailen. Me quité el cabestrillo y lo lancé a uno de los asientos. No puedes llorar. La única que tiene derecho a eso es Kailen, ella es la única que puede llorar. Tú nunca has sufrido... nunca... En mi mente pasaron los pocos recuerdos que tenía cuando cumplí cinco años, destellos verdes inundaron mis párpados. No has sufrido... no llores... Me tragué mis lágrimas lo mejor que pude.
Suspiré, ahora me sentía mal por haber llorado. "Las damas no lloran, sonríen y son fuertes" decía mi madre. Sequé otro par de lágrimas, saqué un dulce de mi bolsillo, le quité la envoltura y lo mordí, sin despegar la mirada del suelo.
Nick se arrodilló quedando a la altura de Kailen y la miró.- ¿Quieres hablar? -le acomodó un mechón detrás de la oreja.
Tal vez me quedé dormida o no, pero me sentía muy cansada. Mi vista se quedó en la ventana desde entré al compartimento. El cielo estaba oscureciendo. No quiero llegar, quiero volver a casa.
Lo miré, asentí, sin saber porqué generalmente habría dicho que no, habría sonriendo y habría vuelto al compartimiento. Di otra mordida al dulce.
Nick esperó a que ella hablara pero como no decía nada, suspiró y le sonrió.- Te ves muy linda, ¿sabes?
Lo miré y me sonrojé, sonreí un poco.-Gracias.-Me recargué en la pared y le conté las peleas que había tenido con Henry y un poco de lo que oí de los pensamientos de otros. Me terminé mis dulces, suspiré.
Henry había salido a buscarnos a las dos, se encontró con el compartimiento donde estaba Clary, tocó.
Nick la miró atento sin interrumpirla. Al final buscó en su bolsillo y le dio un chocolate que traía.- Ahora veo que leer el pensamiento de los demás no es tan genial como creía. Mira, tú eres linda, con cambios en tu apariencia o no. Sabes que lo importante es la personalidad y los sentimientos de las personas. Si los demás ven más a mi prima, es porque son superficiales y no se preocupan por saber que hay dentro. Por ejemplo, la amiga de Clary, Vi, es linda y mucho hablan de ella pero no es tan perfecta como cuchichean. No tiene la hermosa personalidad que tú tienes. Eso vale más que la belleza.
Volteé un poco y lo vi. Negué con la cabeza.- Déjame sola -le grité a Henry para que me oyera.- Mejor ve y busca a Kailen -ahora sé qué es lo que debo hacer.
-¿Estás bien?- le preguntó Henry con el suficiente volumen para que lo escuchara.
Miré a Nick, estaba sonrojada y mi corazón latía un poco más rápido de lo normal. Reí de nervios, le sonreí. No sabía que decir.
Nick sonrió.- Aún están pequeños para pensar en ese tipo de cosas. Ya que tengan mi edad preocupense por la apariencia y el que dirá la gente... si así lo quieren -la volvió a abrazar.
- Sí, estoy bien -más que bien, pensé irónicamente.- Ya vete, Kailen seguro te necesita.
-No pienso ir con ella hasta que se le baje el berrinche.-dijo, recargándose en la puerta.-Además no me necesita para nada, solita puede cuidarse y hace rato la vi abrazada de tu primo.
Sonreí, lo abracé, reí de lo grande que me quedaba.-Gracias Nick.
- De nada, Kailen Aeryn -le despeinó el cabello.- No importa que le hayas hecho a tu cabello, seguirá igual de rebelde y molestable.
Me levanté enojada y me quedé frente a él.- Me vale que esté con mi primo o no, TÚ eres su amigo también y necesita tu apoyo -señalé hacia donde ellos estaban.- Ve con ella.
-¿Y tú qué? ¿No eres mi amiga?
Reí y le regresé medio chocolate, me comí la otra mitad.
Nick aceptó el chocolate y se lo comió sonriente.- ¿Qué tal si vamos con tus amigos y arreglamos todo esto? -miró por la ventana, había tiempo.
Abrí la puerta con un movimiento brusco de mi varita.- ¡No! ¡Ya no lo soy! -salí de ahí enojada, aferrando mi varita con el brazo bueno y me dirigí al compartimento de Vi, donde estaban mis cosas. Si dejo de ser su amiga, Kailen se sentirá mejor. Siempre soy la culpable de los problemas de los demás.
Asentí y caminé hacia donde creí que estaban. Henry la detuvo por el brazo. -¿Qué pasó?-preguntó calmadamente.
- ¡Nada! -traté de soltarme el brazo.- ¡Suéltame, Henry Stuart! -Nick acompañó a Kailen.
Cuando llegamos Henry estaba deteniendo a Clary por el brazo. Supuse que dirían que pasaba así que lo leí de sus mentes. Los apunté con la varita.
-Dejen de gritar los dos. Tú eres un tonto.-dije mientras señalaba a Henry.-Y tú no deberías estar pensando esas cosas.- dije mientras señalaba a Clary.- Somos amigos los tres y ya.
No los había escuchado llegar. Los miré y me encendí más.- No debería, pero las pienso -me regresé a Henry.- ¿Me sueltas ya?
Henry la soltó, suspiré.-Es tonto enojarnos por cosas así...¿no?
- Tal vez, por eso me voy. Yo soy el problema aquí, siempre causo problemas -seguí avanzando hacia el compartimento de Vi y pasé entre Nick y Kailen.- Si no, pregúntenle a él -dije señalando a Nick. Y ni se te ocurra leerme el pensamiento, Kailen Aeryn.
La detuve antes de que se fuera.-No le voy a preguntar a Nick algo que podrías decirme tú.
- Yo no voy a decir nada -no los volteé a ver.- ¿Me puedo ir?-Sabes tan bien como yo que si sólo fueran ustedes dos, no habrías llorado hace rato. Te escuché y no lo menciones en voz alta.
- Clary, ¿qué te pasa? -preguntó Nick.
-Clary...-ya había recobrado mi concentración.- La verdad estoy confundida y no tengo idea de qué pasa... si.. si nos oiste... más que nada es mi culpa porque tengo la costumbre de compararme...cosas que vienen de casa, amm y soy un desastre, si estás enojada por algo me disculpo, también por aquél día en casa de Henry...-No sabía qué decir y no quería leer sus pensamientos, esperaba poder resolver eso como una persona normal.
- Tú no tienes la culpa de nada -le dije con la mayor calma posible.- Yo soy el problema. Si no me juntara contigo, no tendrías que comparar... y no habría pasado lo que pasó -en serio, no quiero decirlo en voz alta. Te escuché a ti, en tu cabeza y sé que te sientes mal, yo no quiero hacerte sentir mal.- Desde que tengo memoria he causado problemas -murmuré y vi a Nick. Él sólo negó con la cabeza.
No pude evitar reír.- Primero... por tus gestos creo que estás queriendo decirme algo mentalmente pero no estoy oyendo nada...y segundo... eres mi primer amiga Clary, eso es lo que lo hace un poco más difícil a lo normal pero no por eso me rendiría, así va a pasar con la mayor parte de las personas hasta que se me quite esa mala costumbre.
- ¡Genial! Ahora que deberías leerme el pensamiento, no lo haces -la fulminé con la mirada.- A ver... lo que le dije a Henry cuando estabas dormida, no fue en tono despectivo, lo entiendes, ¿no?
Asentí y me sentí apenada. Eres un desastre y eres bien torpe Kailen.
- Torpe tal vez, pero un desastre no -le dije con media sonrisa.- Sí, cuando no escuchas a los demás, yo te escuchó a ti. ¿Por qué? No sé, pero escuché como te sentías cuando estabas llorando hace rato y me hizo sentir culpable... porque siempre meto la pata -otra vez los destellos verdes en mi cabeza.
Me sorprendió eso y perdí mi concentración, supongo fue más que nada un mecanismo de defensa de mi subconsciente. Me sentí más apenada, reí un poco.- ¿Y si olvidamos esto?- Oí a Henry reír.
Malditos destellos. Sacudí mi cabeza.- No es mala idea.
-Entonces olvidémoslo.-Vi a Henry.- Si tú me vuelves a molestar, me vengaré Henry.-dije con una sonrisa, él me revolvió el cabello, reí porque supe que le daba cosa que intentara vengarme de él.
Asentí con una sonrisa.- Quisiera ver esa venganza -le dije mientras me daba un puñetazo a Nick en el brazo.- ¿Y tú qué, primito? Tal callado como siempre.
Henry permaneció callado, solamente viendo. Miré a Nick y sonreí, un pensamiento de Henry me hizo darle un pisotón.
- ¿Y el pisotón a qué se debe? -volteé a verlos con una ceja levantada.
-Nada.-dije.
-Me burlé de su sonrisa que pone cuando ve a Nícolas.-le di otro pisotón, se rió.
Miré a Kailen y después a Nick. Me empecé a reír tanto que me abracé el estómago con los dos brazos... ¡Espera! Algo está mal aquí. Sin dejar de reírme, comencé a caminar.- Voy… por mi... cabestrillo...
Nick no dijo nada ante el comentario de Henry. Era un perfecto simulador.
Henry sonrió y acompañó a Clary.-¡Henry!- lo oí reír. "Algún día te vengarás de mi" pensó. Hice un puchero y miré a Nick.
A pesar de que disimulaba bien, Nick se sentía un poco incómodo pero le sonrió a Kailen.- No te preocupes -le dijo.
Llegué al compartimento donde había dejado mi cabestrillo y me agaché para tomarlo. En el reflejo de la ventana vi a Henry en la puerta y me reí.- Tus ojos parecen de serpien... -me callé y comencé a levantarme lentamente. Reflejo... ojos claros... serpiente... Mis ojos se agrandaron sorprendida.
-¿Por el color?-dijo Henry con una ligera risa, luego la miró.-¿Estás bien?
-No me preocupo. Estás incómodo.-empecé a jugar con mi cabello inconscientemente, un dedo se atoró.
- ¿Quién dice que estoy incómodo? Sólo... ansioso por llegar al colegio -le ayudó a desenredar su dedo.
Me puse mi cabestrillo sin dejar de verlo por el reflejo. Pero es imposible....- Creo saber qué criatura es la que se esconde en Hogwarts.
-¿Qué crees que sea?-preguntó Henry sin dejar de verla.
-Lo pensaste quedito. Gracias.-Miré por una ventana cercana.-Creo que ya casi llegamos.
- Es cierto -dijo Nick siguiendo su mirada. Creo que para él era mejor cambiar de tema.
Seguí mirándolo mientras en mi cabeza pasaban hojas y hojas de libros sobre criaturas mágicas.
Alcanza hasta 15 metros de longitud...
Criatura legendaria nacida del huevo de una gallina...
Colmillos extremadamente peligrosos...
Incubado por un sapo...
Ojos amarillos...
También conocido como el rey de las serpientes...
Sentí un escalofrío.- Ruega para que no sea lo que estoy pensando.
-¿Qué es?-preguntó ahora curioso.
-Creo que iré a cambiarme antes que Henry regrese al compartimiento. Nos vemos luego.-le dije con una sonrisa.
Nick sonrió y la vió alejarse. Suspiró negando con la cabeza. Soy un completo fracaso, pensó mientras se dirigía a nosotros.
Serpiente gigantesca...
Si miras sus ojos, mueres al instante...
Sólo los hablantes del pársel lo dominan...
Poderes extraordinarios...
Petrificación cuando no se le mira directamente...
Me volteé a verlo.- ¿Has escuchado hablar del basilisco?
-Sí...¿crees que sea uno de esos?-su mirada miró el techo, pensando.-Es una opción lógica, ahora que lo pienso.
- Eso es lo que me asusta, que sea lógico -sentí otro escalofrío.- Me gustaría que Kailen no supiera esto, pero eso es casi imposible.
-Descuida, anda tratando con ganas el no oír a los demás. Igual y no se entera.-le dijo con una leve sonrisa.
- Bueno podemos esconderlo lo más que podamos.
- ¿Esconder qué? -preguntó Nick al llegar con nosotros y se puso a lado de Henry con los brazos cruzados.
-¿Qué tal que estábamos hablando mal de ti Nick?-dijo Henry a manera de broma.
- No me extrañaría -le contestó con media sonrisa sin dejar de mirarme.- Pero esa expresión no se ve a diario en la cara de Clary. ¿Qué pasa?
Henry no dijo nada. El paisaje cambió, pronto llegaríamos a nuestro destino.
- Mejor te lo digo después. Tengo que cambiarme -salí del compartimento pero su mirada me detuvo.- ¡En serio! Hablamos de eso luego.
-Nos vemos Nícolas.-dijo Henry para luego ir al compartimiento a cambiarse.
- Deja de mirarme así -suspiré y empecé a caminar.- Se trata sobre la querida mascota de Hogwarts, creo saber qué es. ¿Contento? Ahora deja cambiarme -llegamos al compartimento de Vi, estaba solo y me pude cambiar cuando él se regresó al de prefectos.
Cuando íbamos en el carruaje rumbo al colegio supe que había algo que ellos sabían que yo no pero evité sacarlo a conversación; si querían decirme algún día lo harían.
-Vi a Collins y a Violette caminando de la mano hacia un carruaje, fue algo perturbador.-dije para calmar el ambiente silencioso.
- No lo hubieras mencionado, me trajo malos recuerdos -sentí un escalofrío.- Y tú no soportaste la terrible descripción del beso que se dieron.
Henry rió.- Te lo presumió ¿verdad?
-Qué asco. De por sí los besos dan como asco, imagínate, compartes babas de otra persona y quién sabe qué haya comido la otra persona o si se lava los dientes.- Hice gesto de desagrado, mi amigo rió.
- Creo que más que presumirlo, quería contárselo a alguien -me reí del comentario de mi amiga.- ¡Ay, Kailen! Ya te veré en un par de años, no dirás lo mismo.
-Pues faltarán varios años para eso. Que asco. ¿Han besado? - Henry no dijo nada pero miró por la ventana.
- Varios años... -me reí de ella y me puse a hacer memoria.- No, creo que no. ¿Y ustedes?
-Un chico lo intentó el día de San Valentín de quinto de primaria.-Hice otra mueca de disgusto.
-¿Qué pasó?
-Lo golpeé y me suspendieron.-Henry rió.
- Pobre chico... pero bien hecho -me reí también.- ¿Y tú, Henry?
-Pues... a una niña de mi cuadra, se iba a mudar y ella me gustaba. Antes de irse le di un beso y me dijo que le caía mal.-No pude evitar reirme, me miró feo.
-Pobrecito Henry.-Lo abracé y restregué mi mejilla en su hombro.-Nadie quiere a Henry.
-Nadie quiere a Kailen.- Reí y me senté bien.
Me reí de la escena.- ¿Quién dice que nadie la quiere? -en mi mente pasó la imagen de "nadie" y seguí riendo.
Henry al parecer pensó lo mismo que ella porque rió junto con ella. Los miré un poco confundida, él notó mi expresión y rió aún más.
-Ay Kailen, eres bien torpe.-sonrió, le enseñé la lengua.
- Sólo un poco -y le señalé el carruaje que iba varios metros adelante, el de los prefectos. Me agarré el estómago por la risa.
Entendí.- ¿Nick? no es como dicen, somos amigos y ya. Por eso es bueno conmigo.-Henry rió otro poco, se sobó un costado que le dolía por la risa.
- Y yo ayudándote -miré a Henry sin parar de reír.- Sí, es bien torpe.
-Algún día se le pasará...espero, sino siempre será divertido reirse.-Rió más. Miré por la ventana, crucé las piernas. Yo no le gustaba a Nick...¿o sí?
- Tiene que pasársele -escuché un poco del pensamiento de Kailen.- De aquí a que lo averigües, mi primo ya habrá salido del colegio.
-No hagas eso.- Me daba cierta sensación extraña el ahora estar del otro lado, era algo completamente diferente. - Además, él debería salir con una chica de su edad en todo caso, yo soy muy chica para él.- Henry sonrió, lo miré feo.
- ¿No me digas que eres de los que les importa la edad? -negué con la cabeza.- A mi manera de ver, la diferencia está perfecta.
-Nos llevamos la edad que me llevo con uno de mis hermanos...
-La edad no importa.-Se estiró.-Mis abuelos se llevan por diez años.
- ¡Ya ves! Lo discriminas por ser más grande que tú -la señalé.- Te voy a delatar.
-¿Qué? Están locos.-Les enseñé la lengua, Henry sonrió.
Los thestrals se detuvieron, así que el carruaje también lo hizo.- ¡Al fin! Iba a terminar ahorcándote si seguías con esas ideas, Kailen.
-No podrías ahorcarme.-sonreí y bajé.
-Es difícil hacerlo, ya he peleado con ella, solo se puede con magia.-dijo Henry, reí.
- Como si no pudiera usar magia -bajé detrás de ellos. Acaricié a uno de los thestrals y asentí a manera de agradecimiento.
-No soy mala con la magia.-Caminamos hacia el interior del castillo, me quedé viendo los carruajes creía haber visto algo frente a ellos. Una chica gritó a Henry, los dos volteamos.- Perfecto...esa chica es odiosa.-Murmuré.
-Es linda.- dijo Henry y fue a saludarla.
- ¿Quién es? -le pregunté en voz baja a Kailen. En realidad no era fea.
-Se llama Hannah Abbott, es de nuestra casa, comparto dormitorio con ella. No me cae bien, tiene unos hábitos extraños.-Miré como Henry hablaba con ella y le sonreía.- Y le gusta Henry.
- Lo último es evidente -me reí.- ¿A qué te refieres con hábitos extraños?
-Canta una extraña canción cuando se corta las uñas de los pies. Se limpia todas las noches las uñas de las manos con cotonetes en aceite. Se pone mascarillas raras en el cabello y todas las noches se saca un chiste tonto. Y los últimos días hacía rimas horrorosas con el nombre de Henry, le gusta desde el partido.
- Empiezo a creer que la prefiero de compañera a la chica que provoca escalofríos de mi dormitorio -la miré detalladamente.- Te apuesto que si Henry no hubiera entrado a Quidditch, ella ni se habría fijado en él.
-Si supieras... después del partido las chicas cuchichean cuando lo ven pasar. Le piden la tarea o le preguntan cosas tontas. A mí también me habla uno que otro chico... pero nada interesante. -Me tropecé por ir pensando, reí.
- ¡Guau! El Quidditch los ha saltado a la fama -me reí también.- Pero a ti te molesta ella... ¿por rara o por otra razón? -levanté una ceja.
-Es creída, payasa, sus pensamientos no me agradan, no tiene mucho en la cabeza. Al menos esa impresión me ha dado.-me estiré.
La fulminé con la mirada. No me refería a eso.- Igual y tú siempre estás con él, puedes checar el comportamiento de ella y tienes la ventaja de leer su pensamiento. Si le rompe el corazón a Henry -no pude evitar reír- tú ya lo sabrás.
-No quiero estar al pendiente de esas cosas, además estoy segura de que a Henry le gusta alguien más.
- Tenías que tener esa bendita habilidad -sonreí.- Y si le gusta alguien más, ¿por qué no se lo dice?
-Porque a ella no le gusta él. Eso probablemente sí le rompería el corazón, como dijiste.
- Lo dices muy segura, ya le leíste el pensamiento a ella, ¿verdad? -miré a Henry y a la chica.- Pues qué mala onda que no le guste, Henry es buena persona.
-Ser buena persona no es garantía de que gustes a alguien ¿no? ¿A ti te gustaría Henry?
- ¿Perdón? -no pude evitar el sonrojo pero pensé en ello.- No lo sé, para mí sí es garantía, así que podría gustarme pero es mi amigo y me siento rara pensando en él de esa manera. ¿Y a ti?
-¿Me habré equivocado?-susurré para mí misma.-No, no me gustaría. He pasado mucho tiempo con él como para saber que nuestra relación es de hermanos peleoneros y protectores a la vez. Creo que para él es a veces como estar con otro chico... tal vez por eso se molestó con la ropa y todo eso...mmm...
- No tenía porqué molestarse, te ves sensacional como estás aunque me gusta más la otra Kailen -era hora de sincerarse.- Se me hace más... ¿auténtica? No sé, me gustan las dos pero la que realmente siento que eres tú es la otra. Te lo digo con toda sinceridad y sin malos pensamientos, aunque los cambios que hiciste son mínimos.
-Esque la otra Kailen tiene un greñero como nadie.-reí un poco.-Sentí feo cuando empezaron a cortarlo pero ahora lo puedo agarrar mejor, me ayudará con el Quidditch. Además mi mamá estará feliz cuando vuelva.
- Sí te trae beneficios, pues ni como negar que fue una buena opción -sonreí y me dio un escalofrío.- Mejor entremos, el viento de por aquí sigue estando muy frío.
-Apuesto a que nevará.-Entramos, aún faltaba algo de tiempo antes de la hora de la cena.
No duró mucho la felicidad de estar calientitas en el castillo porque llegó Vi y me llamó. ¡Ay, no! Me resigné a saludarla y llegó con nosotras.- ¿Ya te enteraste?
- ¿Qué pasó?
- Parece que una chica Gryffindor desapareció. Tal vez la bestia de Slytherin se la llevó o algo así -dijo dando saltitos. ¿Y eso te alegra?
