Capitulo 9 Prohibido verte

Era muy temprano en la mañana, salio a su encuentro, Akashi le habia dicho que no le temiera a lo que sentia, y empezaba a creer que tenia razon.

Le creeria como siempre lo habia hecho. Después de arreglar las cosas de Nigou, salió de su departamento para dirigirse al parque, como cada fin de semana que era cuando no veía al pelirrojo, se armaba de valor para tolerar una semana mas de su presencia sin su cercanía, pero ese día era a él precisamente a quien veria.

Sabia que el arquitecto le temia a los perros de cualquier tipo, así que Nigou iria con el como su apoyo moral y para ayudarle a evitar el contacto.

Salió del edificio y comenzó a andar hacia el parque, mientras trataba de tranquilizarse y de ordenar sus ideas, caminaba tranquilamente, faltaba poco tiempo para la hora pero a penas estuvo cerca de la entrada al enorme parque vio la inconfundible figura de aquel que ansiaba ver mas que nunca.

Le había avisado a Tatsuya que se iria temprano, a correr por lo que se dio el lujo de dejar el celular en casa, para evitar cualquier interrupción, cuando pidio su numero al maestro se aseguro de memorizarlo por lo que no necesitaría su móvil por un rato. S levanto y se fue sin decir o hacer nada para despedirse, como últimamente había venido haciendo. No sabia a que hora llegaba Tatsuya, como no tenia el valor de verlo a la cara después de darse cuenta de sus sentimientos simplemente se iba a dormir viéndolo a su lado por las mañanas, aunque si había notado que ambos estaban lo mas lejos del otro al despertar, como evitando su contacto incluso en sueños.

Apenas estuvo fuera del apartamento comenzó a correr sin poder resistirse a la ansiedad que le provocaba el hecho de ver al maestro. No se dio cuenta que aun era temprano, y que su carrera le haría llegar mas de 10 minutos antes de la hora acordada.

En cuanto le vio ahí parado esperándole todo su valor se fue de vacaciones, pero no podía dejarlo así, debía quedar claro todo no le pediría dejarlo eso era decisión de Kagami pero debía saber que es lo que el otro quería de el,quería saberlo de su propia boca y no por especulaciones suyas.

Quería decirle que no se arrepentía de lo que paso, quería tener claro que estaba pasando entre ellos, si había algo, si sentía algo, tenia tantas dudas en su mete. Si solo fue un impulso o un juego o que había sido ese beso. Aunque pocas de esas preguntas salieron de sus labios ese día, y es que las respuestas llegaron sin necesidad de preguntar como si el otro supiera exactamente que era lo que Kuroko quería saber.

Le vio parado en la entrada del parque y sin decir nada se dirigieron adentro, tenían que encontrar un lugar idóneo para lo que iban a hablar, en lo profundo del parque junto a un camino de piedra, se detuvieron frente a una banca ligeramente húmeda por el roció de la mañana,

Apenas Kuroko se había acercado a la banca para tomar asiento, el pelirrojo le abrazo sin importar si quiera su miedo al can que acompañaba al educador, lo abrazo como si fuera a romperse, como si fuera lo mas precioso del mundo, ese sentimiento y esa calidez le envolvieron al instante, correspondiendo el abrazo sin un ápice de duda.

-. Perdóname Kuroko – le dijo el arquitecto rompiendo el silencio pero sin dejas de abrazarlo – No tome en cuenta tus sentimiento cuando te bese, solo pensaba en lo que yo sentía y cuanto quería que tu lo supieras y me deje llevar. De verdad perdona por hacerte llorar

-. No necesitas pedirme perdón, yo pude haberte detenido, en estos meses me has enseñado lo bastante de ti como para saber que no me forzarías si me negaba pero es que desde que te conoci perdi todo el control de mis emociones y de mi mismo y me asusta, me digo a mi mismo que esto no es correcto pero si no es correcto sentir lo que siento por ti, entonces que lo es.

Kuroko solto a Nigou que por un momento se quedó estático sin saber si de verdad podía dejar a su amo con esa persona pero al poco se fue alejando de ellos mientras ambos tomaban asiento en la banca frente a ellos.

-. Lo correcto no depende de lo que dice la ley o las personas o el entorno o las costumbres, lo correcto es lo que sientes, lo que te hace bien, yo estoy seguro de lo que siento, no podría soportar que alguien más estuviera a tu lado, para mí solo eres tu todo el tiempo, lo supe casi desde el inicio pero igual que tú la idea de lo que es correcto me hacía frenarme.

-. Para mi también Kagami-kun, te has vuelto todo en lo que pienso, tengo miedo, quero dejarme llevar, quiero vivir lo que siento pero… pero… tu…tu.. yo… yo no puedo con la culpa de sentir que estoy entrometiéndome pero tampoco quiero alejarme es tan confuso

-. Y si eso se termina?

-. A que te refieres?

-. Yo tengo pensado divorciarme, lo he pensado por bastante tiempo ya.

-. Pero no es tan fácil, tu…

-. Yo tiene mucho que me siento como un extraño en mi propia casa, solo necesito un poco de tiempo para encontrar el modo de decírselo, es lo menos que puedo hacer después de todos estos años.

-. Pero, estas seguro?

-. No tengo dudas, incluso si no me aceptabas o si no te sentías igual, había pensado separarme, nosotros ya no somos una pareja, ya no somos ni si quiera amigos, no hablamos, ni si quiera nos vemos. Primero pensé que era yo, que era mi culpa pero es mutuo.

-. Esto va a ser difícil y aun cuando no puedo evitar sentirme culpable y con mucho miedo por toda esta situación, tienes mi apoyo, sé que no puedo ni imaginarme como te sientes.

-. Ahora me siento feliz, porque estás tú, porque sentimos lo mismo, y porque quiero estar contigo sin importar cuanto me tome y lo que tenga hacer para lograrlo.

Después de su conversación se quedaron un rato más en la banca en silencio, disfrutando solo de la presencia del otro y viendo correr al enorme y peludo perrito por todos lados correteando a las mariposas que empezaban a salir.

-. Por que no te asusta Nigou?

-. No me asusta, me aterra, pero alejarme de ti por miedo a un perro no está en mis planes

El maestro reprimió una sonrisa se sintió feliz e importante al saber eso.

Despertaba solo en el departamento, ya no le sorprendía, a pesar de pasar los fines de semana juntos parecía siempre estar solo, lo pero es que se había dado cuenta que no le importaba. De hecho tal vez era mejor así. Tomo su teléfono, las 10 de la mañana, conociendo a Taiga sabia que por muy pronto regresaría a medio día por lo que mando un mensaje que fue respondido en menos de un minuto confirmando su cita, a lo que este se levanto y se dirigio a la ducha para alistarse, tenia algo mejor que hacer que esperar a quien ni le amaba ni le prestaba atención, algo como ver a quien se había ganado su corazón y su tiempo con es solo hecho de existir. Que su jefe le amenazara no le importaba porque a estas altura alejarse de Atsushi seria para él, el infierno mismo, toleraría cualquier tortura que Akashi Seijuuro tuviera planeada en su contra con tal del permanecer a lado de esa persona. Sabia que Taiga le tenía plena confianza cose que al principio le hizo sentir completamente culpable pero que después de notar la indiferencia de Taiga se había mitigado, no dudaba de el, siempre había sido demasiado entregado en su trabajo, sus distanciamientos eran constantes cuando se enfocaba demasiado en un proyecto pero esta vez se sentía diferenete, sabia que su esposo no revisaba sus cosas pero solo para estar seguros fue a confirmar en el ultimo cajón de su ropa, ahí seguía la carpeta con ese papel que el ya tenia firmado pero que aun no se había atrevido a darle a su aun esposo.

Después de esconderlo de nuevo termino de arreglarse y se fue del apartamento solo dejando una nota diciendo que estaba aburrido y que daría un paseo, a donde y con quien solo el lo sabia.

Iban a comprar comida para llevar pero Kagami se negó, dijo que quería cocinar para el educador (cosa que no hacia ni para su marido) así que pasaron por los ingredientes y se dirigieron al apartamento. Era acogedor, no había muchos muebles y justo como el profesor había dicho la cosina sin usar, estaba limpia pues siempre se encargaba de ello pero de verdad nada en la cocina se había usado a excepción del refrigerador.

Fue una comida sencilla no hubo mucha conversacion pero si sonrrisas sin fin, sabían que lo que venia seria complicado pero estaban dispuestos a enfrentarlo juntos, todo el día se les fue de apoco conociéndose cada vez mas, se abrazaban de vez en cuando pero el contacto era inocente, algunos besos en las mejillas y ya, algo así de las 4 de la tarde Kagami desidio irse, mañana debía trabajar y por lo que habían hablado el maestro no había dormido bien en días por lo que le dejaría descansar pero no sin antes despedirse como se debe y antes de abrir la puerta se volteo hacial el maestro y lo abrazo por la cintura tanteando el terreno, al notar que no había oposición con lo que tenia en mente sino mas bien anhelo simplemete junto sus labios y se fundieron en un beso que más que pasión destilaba amor puro, eso que los dos habían aceptado sentir, ya no había duda, ya no había miedo, ya solo eran ellos.

Un beso, y otro y otro más ero debía detenerse na llegaría más lejos hasta que pudiera llamarse por entero de Kuroko, se decidió por fin llegando a su casa alrededor de las 6.

Tatsuya no estaba solo la nota que le había dejado, quería esperarlo para poder dejar claro lo que tenai que hacer pero aun a las 10 de la noche Tatsuya no llego, Cansado como estaba por el estrés de la situación y levantarse temprano, se fue a dormir de nuevo sin esperar a que llegara, seguro había salido con algún amigo del trabajo, siempre fue popular después de todo, no era tan extraño que esto pasara.

12:40 el azabache llegaba a su departamento bastante maltrecho rogando que taiga estuviera dormido, para su suerte así era, se cambió a su pijama y se fue a dormir, el día le había ido de maravilla, se sentía tan feliz que la culpa ya ni mermaba su animo, estaba cansado y es que Atsushi era insaciable pero no se arrepentia de nada. Tomo una ducha rápida nuevamente, mas para asegurarse de no ser descubierto antes de tiempo y solo se fue a descansar. Estaba seguro de la decisión que había tomado pero aun no tnia el valor de decírselo a Taiga.