Glee ni sus personajes me pertenecen. yo solo juego con ellos :P
Capitulo 9 - Visita familiar
El almuerzo con la otra familia de Quinn se estaba llevando las mejores sonrisas de Rachel, sobre todo cuando descubría a la rubia sonreír completamente feliz por estar rodeada de esas personas que eran importantes para ella. Quinn estaba mostrando un lado familiar e infantil, este ultimo potenciado por Britt y Eleonor, que Rachel ya conocía pero que aun asi no podía dejar de sorprenderse.
Muchas fueron las miradas y las sonrisas que se regalaron entre las dos y muchas fueron las veces que Rachel intento controlar los latidos de su corazón, sobre todo después de lo que había hablado con Quinn, las dos sentadas en aquel viejo sofá de ese galpón abandonado. La rubia sin proponerselo le había dejado caer un gran peso sobre sus hombros: Conquistar a la gran Quinn Fabray. Entonces, ¿Qué debía hacer al respecto? Quinn no era la tradicional chica a la cual conquistas con un ramo de flores o una cena a la luz de las velas, era más que eso, por esa razón debía pensar mucho en que forma podría conquistarla.
No pudo evitar soltar una carcajada cuando descubrió a Santana con la boca abierta completamente hipnotizada por las chicas que tenia a su lado, sobre todo por la rubia de ojos azules. Rachel estaba completamente segura que aquellas dos chicas eran conscientes de lo que generaban en el resto, ambas eran sensuales pero con un toque inocente sobre todo cuando hablaban de unicornios y arco iris, sabían como moverse y que hacer todo el tiempo, que decir para llevar a alguien hasta el borde de la locura. Nadie más parecía notar eso, salvo ella, para el resto parecía ser normal el comportamiento de Britt y Eleonor, sobre todo para Tyler, Mike y Quinn.
Dejo que su mirada se perdieran varias veces en el cuerpo de las chicas mirando de vez en cuando el de ella e intentando encontrar alguna similitud entre si, pero lo único que logro fue sentirse más insegura. Brittany tenia el cuerpo completamente marcado, ya sea por el baile o por otra cosa, su cabello rubio, que antes estaba recogido, ahora estaba suelto a los costados. Rachel sonrió con ternura cuando Santana con cuidado le coloco un mechón de pelo detrás de la oreja con una dulzura que jamas pensó que presenciaría. Eleonor, en cambio se había recogido su cabello negro en una cola en alto remarcando aun más sus ojos azules, que le regalo a Rachel una mirada cálida acompañada de una sonrisa que hubiese sido perfecta sino fuese por que la morena ya tenia su sonrisa favorita y perfecta en su mente y que pertenecía a la hermosa rubia de ojos verdes sentada a su lado.
Se detuvo a mirar nuevamente a Quinn, intentando descubrir cuando fue que aquella chica empezó a generar todo ese debate interno en ella. Le decía cosas bonitas, hacia que su corazón latiera desbocado, la desarmaba con solo mirarla pero no podía evitar preguntarse si Quinn sentía todas esas cosas que ella también sentía.
-Ey, Rach. Esta sonando tu teléfono- susurro Quinn en su oído causando un escalofrío en todo el cuerpo de la morena que se alejo lo más rápido posible, completamente nerviosa.
-Hola, primita adorada. Estoy por llegar al aeropuerto, ¿me vienes a buscar o me tomo un taxi a tu departamento?. Si es asi pasame la dirección. (M)- aquel mensaje por parte de Marley hizo sonreír a Rachel. Por fin tendría a su prima con ella. La necesitaba tanto.
-¡Marley! No te preocupes, yo ire a buscarte. Ya salgo para allá. Te veo un rato. Te extraño. (R)
-¡Dios! hasta por mensajes eres igual de intensa :P Nos vemos en un rato. (M)
-Mmm... ¿Qué quiere mi prima preferida?- cuestiono Quinn abrazando a Rachel por la espalda viendo la contestación de la morena hacia su prima.
-¿Tu prima? Querrás decir MI prima- replico Rachel ocultando la sonrisa que apareció en su rostro por el solo hecho de sentir a Quinn allí con ella, comportándose como si fueran una pareja.
-Perdón, señora celosa- respondió la rubia rodando los ojos y una sonrisa traviesa. -Aun asi no has respondido mi pregunta.
-Marley esta llegando y me pregunto si podía ir a esperarla al aeropuerto. Estaba a punto de ir a buscarte para avisarte pero llegaste con todo tu encanto y...- bromeo Rachel girándose hacia Quinn.
-Y mi presencia te distrae- interrumpió la rubia con una sonrisa de lado haciendo reír a Rachel a causa de su ego. -No te rías. Ya es hora de que reconozcas que te mueres por mi.
-Si, lo que digas- murmuro Rachel sabiendo que aquello era verdad, por esa razón para no hacer una estupidez se alejo de Quinn. -Escúchame, rubia egocéntrica. Debo irme, ¿Me prestas las llaves de tu auto para ir a buscar a mi prima?
-No- negó Quinn con seriedad y Rachel frunció el ceño por la negativa. -No puedo, no traje el auto, ¿Olvidas que Ty nos trajo en su camioneta?
-¡Demonios! Tendré que tomarme un taxi- susurro Rachel para si misma pero la rubia la escucho.
-Ey, Eleo- llamo Quinn agitando la mano mientras la chica de pelo negro se acercaba hacia donde estaban ellas.
-Ey, ¿Que quieres de mi rubia sexy?- cuestiono Eleonor abrazando a Quinn por la cintura mientras ésta sonreia. -Espero que no sea sexo estando tu...
-Amiga- aclaro Rachel con seriedad cuando Eleonor dejo la frase en el aire. -Y no quiere sexo. Ella quiere... ¿Qué quieres con ella, Quinnie?
-Necesito que me prestes tu auto, morocha- indico Quinn mientras Eleonor buscaba la llave en el bolsillo trasero de su pantalón que Rachel considero demasiado ajustado y revelador para su gusto. -Con Rachel tenemos que ir hasta el aeropuerto y como Ty nos trajo en su camioneta no tenemos como ir hasta allí.
-Te lo presto, pero lo cuidas, Fabray- ordeno Eleonor con seriedad tendiéndole las llaves a la rubia al mismo tiempo que se acercaba a Rachel y la abrazaba por los hombros. -Escúchame, morena. No dejes que Quinnie le haga daño a mi bebe. Ahora también es tu sobrino y debes cuidar de él, ¿Ok?
-Lo cuidare, lo prometo. No dejare que esta rubia le haga algo a mi sobrino- bromeo Rachel mientras Eleonor le regalaba una sonrisa y posteriormente un beso en la mejilla antes de irse.
-¿Nos vamos?- pregunto Quinn con una sonrisa en los labios mientras le tendía la mano a Rachel que acepto gustosa entrelazando sus dedos haciendo que miles de sensaciones las recorrieran a ambas.
Durante todo el camino, Rachel se dedico a observar a Quinn que iba con las manos en el volante mientras cantaba por lo bajo al ritmo de la cancion que sonaba en el auto de Eleonor. Era increíble como aquella rubia de ojos verdes, que hasta hace unas horas atrás era su mejor amiga, ahora se había convertido en mucho más que eso, era su próxima conquista. Por mucho que intentaba no podía dejar de darle vueltas al asunto. Sabia que Quinn bromeaba con todo eso, pero la rubia sin pensarlo había instalado en ella aquella pequeña luz de esperanza. Esperanzas que había perdido años atrás cuando pensó que no podía ser más que la mejor amiga de Quinn Fabray y que ahora volvían a surgir. Solo la voz de la rubia logro sacarla de su mente.
-Ey, enana. Te esta sonando el teléfono- apunto Quinn mirándola momentáneamente mientras Rachel soltaba un suspiro dejando salir todas las sensaciones de su cuerpo.
-Hola, Luke- saludo Rachel con voz alegre por recibir la llamada del chico. -¿A que debo el honor de tu agradable llamada, lindo?
-Me entere que ahora trabajas de paseadora de perros y me preguntaba si tenias un hueco en tu agenda para pasear el mio. Es chiquito igual que tú, asi que no tendrás problemas con él- respondió el chico haciendo reír a Rachel y llamando la atención de Quinn.
-Mmm... Te lo dijo tu mamá, ¿Cierto?- cuestiono la morena mientras Luke respondía afirmativamente. -Si tu perro es como el dueño, estoy completamente segura que podre controlarlo. Pasame tu dirección en un mensaje de texto más tarde, ¿Ok?
-Claro, preciosa- respondió Luke haciendo sonrojar a Rachel. Un sonrojo que no paso desapercibido para Quinn que fingía estar atenta al camino cuando en realidad lo único que hacia era estar atenta a la conversación de Rachel con aquel chico que ella no conocía.
-El precioso eres tú- replico Rachel haciendo reír al chico y fruncir el ceño a Quinn. -¿Qué? No, no tengo nada que hacer el lunes. Esta bien, acepto tu invitación a desayunar. Claro, te veo el lunes. Si también te quiero, tonto. Adiós.
Rachel corto la llamada justo cuando llegaron al aeropuerto. Quinn se bajo del auto sin decir nada. No le gusto para nada aquella conversación de Rachel con aquel chico desconocido pero tampoco daria muestras de eso. Rachel era libre de hacer lo que quisiera y ella no podía decir nada por que no eran nada. Aun asi no podía evitar sentir celos.
-Ey, espera- pidió Rachel justo antes de Quinn entrara al aeropuerto en busca de Marley. La rubia se detuvo pero no miro a la morena sino que se dedico a mirar el suelo. -¿Estas bien?
-No, no estoy bien. Estoy muriendo de celos por ese tal Luke que ni siquiera sé quien es- respondió Quinn en su mente pero la respuesta que salio de su boca fue completamente distinta. -Si, estoy bien. ¿Marley no te dijo en que vuelo venia?
-No, mi prima ni siquiera me pregunto eso- respondió la voz de la chica en cuestión acercándose a ella con su equipaje en la mano. -Hola, familia.
-¡Marley!- exclamaron Quinn y Rachel al unisono pero la rubia dejo que solo la morena fuera a saludar a su prima. Sabia que Rachel necesitaba ese momento de intimidad.
No pudo evitar que una sonrisa dulce apareciera en sus labios cuando vio a las primas Berry-Rose saltando en el lugar mientras se abrazaban completamente felices de verse de nuevo. Sabia lo importante que era para Rachel aquella chica de ojos azules, era casi parecida a la relación que tenia ella con Santana.
-¿Tú no piensas saludarme, rubia perfecta?- cuestiono Marley abriendo sus brazos al tiempo que esbozaba una sonrisa tímida.
-Hola, Marley- saludo la rubia abrazándola con ternura generando miles de emociones en Rachel. -¿Qué tal estuvo el viaje?- Marley iba a responder pero el teléfono de Quinn comenzó a sonar interrumpiéndola. -Discúlpame.
-Contesta mientras nosotras subimos el equipaje de Marley al auto- sugirió Rachel con una sonrisa mientras Quinn contestaba el teléfono.
-¿Donde estas, Fabray? Se supone que tienes que venir a buscarnos- fue el saludo de Alyson haciendo que Quinn rodara los ojos.
-Hola, Alyson. Yo estoy bien, ¿Y tú?- ironizo Quinn escuchando como su sobrina soltada un gruñido. -En cinco minutos paso por ustedes. ¿Tienen todo listo?
-Si, ¿Ra... el tarzán de maceta viene contigo?- cuestiono Alyson con diversión haciendo reír a su tia.
-Se llama Rachel- enfatizo Quinn haciendo reír a su sobrina. -Y si, si ira conmigo. Marley vino de visita y pasara unos días con nosotros. Te pido por favor que la trates bien mientras estamos todos en casa.
-¡Que bien! Fin de semana familiar- ironizo Alyson mientras Quinn se ruborizaba. -Descuida, me portare bien. Te dejo asi pasas a buscarnos lo más rápido posible. Te veo en un rato, Fabray.
-Soy tia Quinn, Alyson- replico Quinn justo antes de que su sobrina cortara la llamada. -Soy tia Quinn.
La rubia se acerco hacia donde estaban Rachel y Marley riéndose de algo que había dicho la primera. Como la morena estaba de espaldas a ella se acerco silenciosamente y la abrazo por la cintura mientras que Marley esbozaba una sonrisa cómplice.
-¿Nos vamos?- pregunto la rubia dejando un beso en el hombro de Rachel antes de separarse de ella y entrar al auto.
-No es lo que tú piensas- le susurro Rachel a Marley cuando ésta la miro con una sonrisa traviesa y las cejas en alto.
-No sé de lo que hablas. Vamonos, no hagamos a esperar a la rubia sexy- respondió la chica entrando al auto dejando a Rachel parada.
Una vez que la morena entro al vehículo, Quinn emprendió el viaje en busca de sus sobrinos y posteriormente hacia su departamento. Rachel sin pensarlo se apoyo en el hombro de la rubia. Le importo muy poco la mirada que le lanzo Marley por el retrovisor, lo que quería y necesitaba era sentir a Quinn. El hecho de que la haya abrazado momentos antes, y después de todo lo que la rubia había dicho en el galpón abandonado, le había generado una especie de necesidad de estar cerca de ella a cada momento y si tenia que ser sincera aquello le daba miedo, temía perder el control estando cerca de Quinn, no podía realizar un movimiento en falso por que si eso sucedía no solo perdería su posibilidad de conquistar a la rubia sino también su amistad y eso era algo que no estaba dispuesta a dejar que pasara. Escuchaba como Quinn hablaba con Marley pero no le dio demasiada importancia a eso ya que poco a poco estaba quedándose dormida en el hombro de la rubia, embriagándose con su aroma.
Quinn aprovecho la parada obligatoria que tuvieron que hacer gracias al semáforo en rojo y observo a Rachel que dormía en su hombro. Una sonrisa enamorada hizo acto de presencia en sus labios mientras con cuidado quitaba a la morena de allí y la recostaba mejor en el asiento de copiloto, dejando un tímido beso en la mejilla de ésta sin importarle que Marley estaba observando cada uno de sus movimientos.
-¿Ella esta bien?- cuestiono de la nada la chica de ojos azules una vez que Quinn emprendió el viaje. La rubia le regalo una mirada rápida y confundida por el retrovisor y Marley continuo. -Me refiero a Jesse.
-Si, esta bien... Ahora si lo está- respondió Quinn lanzando una rápida mirada hacia Rachel que seguía durmiendo. La vio abrazarse a si misma entre sueños y pensó que a lo mejor tendría un poco de frío. -Marley, pasame mi chaqueta que esta ahí atrás.
La prima de Rachel hizo lo que Quinn le pidió y sonrió con ternura cuando vio que la rubia detenía el auto y posteriormente tapaba a la morena con todo el amor del mundo. Marley hubiese dicho algo por antes necesitaba hablar con Rachel, necesitaba que su prima confirmara lo que ella sospechaba, por esa razón se mantuvo en silencio y no dijo nada. Vio como Quinn volvía a emprender el camino pero cada dos minutos le lanzaba miradas a Rachel solo para asegurarse que, aun en sus sueños, estaba bien.
-Voy en busca de mis sobrinos y ya regreso, Mar- indico Quinn con una sonrisa mientras se deshacía del cinturón de seguridad. -Cuida de Rachel mientras regreso, ¿Si?
Quinn no le dio tiempo a contestar, bajo del vehículo con una sonrisa feliz en los labios. La misma que siempre tenia cuando se trataba de sus sobrinos. Se sorprendió un poco cuando al llegar al departamento de Zach, Alyson la recibió con una sonrisa.
-Quinn- saludo la chica con el teléfono en la mano. -Pasa, pasa. Te estábamos esperando. ¡Alex, la tia Quinn esta aqui! ¿Donde esta el gnomo? ¿No venia contigo?
-Rachel- enfatizo Quinn mientras su sobrina rodaba los ojos. -Esta en el auto por que se quedo dormida... y te pediría que dejaras de llamarla gnomo.
-No pidas imposibles, tia Quinn- replico Alyson pegandole una suave bofetada a su tia en el rostro. -Ey, que hermosos ojos tienes. Casi iguales a los míos, pero los míos son más lindos.
-Ok, exijo que me digas quien eres y qué hiciste con mi sobrina- ordeno Quinn tomando a Alyson de los hombros mientras ésta se reía. -¿Qué es tan gracioso, maldito extraterrestre?
-Tu exageración, maldito terrícola- respondió Alyson con burla soltándose del agarre de su tia. -Ya, tia Quinnie. Deja de ser tan exagerada, ¿Acaso no puedo tener un día feliz?- Después se puso seria y continuo perdiendo un poco de su alegría: -No siempre soy la chica fría y calculadora que tú crees que soy... pero supongo que siempre me veras asi.
-Alyson...- llamo Quinn cuando ésta se fue mientras Alex aparecía hablando con Zach haciendo que lo que sea que la rubia le iba a decir a su sobrina quedara para más tarde. -¡Alex! Hola Zach.
-Hola, tia Quinn- saludo el chico con alegría dejando un beso en la mejilla de Quinn. -¿Donde esta la tia Rachel? Alyson dijo que venia contigo.
-Esta abajo esperando en el auto. Ve a buscar a tu hermana asi nos vamos- pidió Quinn mientras Alex se alejaba de ella para hacer lo que le ordeno. Después la rubia se dirigió hacia Zach que la abrazo por los hombros: -¿Sabes que le pasa a Alyson? La vi un poco... mmm... ¿Eufórica?
-Estuvo asi desde que supo que pasaría el fin de semana contigo. De hecho durante la semana no hablado de otra cosa que no seas tú, creo que Frannie se puso un poco celosa- bromeo Zach pero la sonrisa jamas apareció en Quinn. Ahora se sentía culpable, su sobrina estaba contenta por pasar un fin de semana juntas, en cambio ella lo único que había hecho había sido cuestionarla sobre que había hecho con su antigua yo. -¿Pasa algo?
-No, todo esta bien. Una pequeña charla con Alyson y una disculpa de mi parte- respondió Quinn sonriendo para que su ex cuñado supiera que era cierto. -Me alegra saber que Aly quiere pasar tiempo conmigo. Eso es bueno, ¿No?
-Muy bueno- coincidió Zach con una sonrisa de oreja a oreja. -Eso significa que quiere recuperar la relación que tenían ustedes dos. De hecho, ya no le contesta tanto a Frannie y a mi me hace un poco más de caso. Supongo que solo es cuestión de tiempo.
-Creo que tienes razón- indico Quinn con una sonrisa viendo como sus sobrinos aparecían con sus respectivos equipajes. Sonrisa que aumento cuando vio que Alyson traía a su hermano sobre su espalda mientras los dos reían a carcajadas.
-Ultima parada: Quinnielandia- repuso Alyson bajando a su hermano que se reía pero se sorprendió cuando su tia la abrazo. -Wow, ¿Qué te...?
-Lo siento- susurro Quinn en el oído de su sobrina que después de unos segundos correspondió el abrazo haciéndole saber que estaba todo bien de su parte.
-Bueno, ya esta- corto Alyson con los ojos vidriosos. -La tia Quinn tiene síndrome pre menstrual y esta un poco sensible, aun asi dejémonos de cursileria barata y vayámonos de una vez por todas que hay un enano esperándonos abajo y no quiero tener que escucharla más tarde sermoneandonos de por qué tardamos, por que eso significaría tener que pisarla para callarla.
-¡Carrera hasta el auto de tia Quinnie, Aly!- grito Alex saliendo del departamento a toda velocidad sin saludar a su padre, pero asi como se fue regreso. Le regalo un beso en la mejilla a Zach acompañado de un "Te quiero" y se fue nuevamente seguido de su hermana que hizo lo mismo. Alyson se despidió de su papá y después salio detrás de Alex gritando "Maldito enano tramposo".
-Ya sabes, Quinn. Cualquier cosa que necesites me llamas. Yo estaré todo el fin de semana aqui, ¿Ok?- repuso Zach antes de Quinn le regalara un abrazo. -Cuida de mis hijos. Frannie te llamara más tarde para ver como va todo, ¿Si?
-Perfecto, y no te preocupes que los cuidare como si fueran mis propios hijos- aseguro Quinn justo cuando Alyson volvía por ella llevándosela rápidamente de allí.
-Te perdono solo si me dejas hacer algo- chantajeo Alyson con una sonrisa traviesa que Quinn conocía perfectamente. Alguna travesura se acercaba. -¿Qué me dices? ¿Si o no?
-Depende- respondió Quinn dirigiéndose a la salida mientras Alyson miraba a Rachel y su sonrisa aumentaba. -¡Oh, no! ¡Alyson, ni se te ocurra!
Pero ya era tarde, la mayor de los Gallagher se dirigía hacia donde estaba Rachel durmiendo bajo la divertida mirada de Marley y Alex y la temerosa mirada de Quinn. Alyson le regalo una ultima sonrisa picara a su tia antes de entrar al auto por el lado del asiento del piloto, acercando hacia el rostro de Rachel.
-¡Ahí viene un gigante!- grito Alyson en el oído de la morena mientras que en los asientos de atrás Marley y Alex se reían a carcajada, Quinn negaba con la cabeza y Rachel se despertaba sobresaltada. -Cada día me caes mejor, Willow. Eres el sueño de todo bromista. Santana tenia razón.
-Alyson, deja a Rachel y vete a sentar a atrás- ordeno Quinn mientras se acercaba a la morena y le regalaba una caricia en la mejilla. -¿Estas bien?
-Tu sobrina realmente me quiere- ironizo Rachel frotándose los ojos para eliminar todo rastro de sueño en ella. Después miro a Quinn y sonrió al tiempo que colocaba su mano en el rostro de la rubia. -Estoy bien, Quinnie. Solamente me asuste, ¿Si? Ahora conduce que tenemos que ir a casa.
Quinn le hizo caso a Rachel y emprendió de nuevo el camino hacia el departamento de ambas. Durante el camino no hablo mucho, sus miradas se repartían entre Rachel y sus sobrinos.
-¡Llegamos!- anuncio Rachel cuando Quinn detuvo el auto frente al edificio de su departamento.
Alex fue el primero en bajar seguido de Marley que cargo al niño sobre sus hombros antes de correr hacia el interior del edificio, pero asi como se fueron volviendo.
-Las llaves, tia Rachel. No tenemos como entrar sino- razono Alex que aun seguía con la mitad de su cuerpo sobre Marley que parecía una niña más mientras que Alyson negaba con la cabeza.
Rachel le dio las llaves a Alex que después de eso volvió a desaparecer junto con Marley. Solamente quedaban ellas tres. Rachel se sorprendió cuando Alyson se acerco a ella y la abrazo por los hombros.
-En serio eres muy enana- repuso la chica parándose más recta para medirse al lado de Rachel. -Juraría que soy más alta que tú por unos cuantos centímetros. En fin, como sea, ¿Sin resentimientos por lo de hace rato?
-¿Es otro de tus ataques bipolares? ¿Por eso me abrazas?- cuestiono Rachel completamente desorientada por la actitud de la chica.
-Ey, eso fue un poco ofensivo- replico Alyson con alegría. -Al final, ¿Quien te entiende, morena? Si te trato bien, por que te trato bien y si te trato mal también te enojas- Después se acerco al oído de Rachel y susurro: -Ademas necesito de tu ayuda.
-Interesada, ¿Eh?- pregunto Rachel con una ceja en alto mientras Quinn se acercaba a ella con el equipaje de Marley. La rubia las miro a las dos con los ojos entrecerrados siendo testigo de como Alyson esbozaba una sonrisa inocente y Rachel una de complicidad.
-¿Qué planeaban?- cuestiono Quinn una vez que su sobrina se fue dejándolas a ellas dos solas. Pero la bocina de un auto, más precisamente una camioneta interrumpió la respuesta de Rachel.
-Ey, ustedes dos. Malas personas- las señalo Santana una vez que se bajo de la camioneta de Ty. -Se fueron y nos dejaron a Kurt y a mi abandonados a nuestra suerte, ¿Qué pasaba si a Hummel se le perdían las cremas faciales? Fea la actitud que tuvieron. Solo se lo perdono si me dicen que se fueron a un hotel por que no aguantaban las ganas de devorarse a besos una a la otra.
-¿No era que teníamos que ir lento con ellas dos?- cuestiono Tyler bajando del vehículo seguido de Kurt que le lanzo una mirada asesina a Santana.
-Ya, dejen de decir idioteces ustedes dos- ordeno Quinn intentando ocultar el rubor de sus mejillas. -¿Por que mejor no me explican que hacen aqui y donde están Britt, Eleo y Mike?
-Se quedaron el taller, pero te mandan saludos. Dijeron que vayas a verlos cuando quieras. Ademas Eleo dijo que le mandes un texto por que quiere saber como esta su bebé- indico Tyler abrazando a Quinn por los hombros para molestia de Rachel que simplemente se alejo de la escena y se dirigió hacia su hogar. -¿Qué le pasa a lo morena?
-Nada que te interese, Collins- respondió Santana cruzándose de brazos y mirando a Quinn. -Debemos entrar, rubia. Que me hayas hecho almorzar rodeada de todas esas carnes... y no hablo de la que comimos, sino de la que... Bueno, tú me entendiste lo que quise decir, ¿No?- Quinn negó con la cabeza pero Santana no le dio importancia y continuo: -Como sea, aqui con cara de bebé y sonrisas hemos decidido que ya que nos engañaste llevándonos a almorzar al espectáculo de la carne, lo mejor seria que aceptaríamos tu invitación a cenar.
-Pero yo no los invite a cenar- negó Quinn buscando apoyo en Tyler que se encogió de hombros mientras Kurt rodaba los ojos.
-Por eso mismo- replico Santana entrando al edificio seguida de los otros dos chicos y dejando sola a Quinn que minutos después decidió reunirse a sus amigos.
Cuando entro a su departamento era un completo caos. Lo primero que recibió apenas abrió la puerta fue un almohadonazo seguramente lanzado por Santana, Alyson o Tyler pero descarto a las dos primeras cuando las descubrió jugando a la consola, demostrando cual de las dos era la mejor jugando vídeos juegos. Por otro lado Kurt estaba hablando con Marley mientras que Alex correteaba a Aslan por todo el lugar hasta que el gato se canso y le pego un manotazo rasguñandolo superficialmente, pero a quien Quinn buscaba era a Rachel y la encontró. La morena estaba mirando toda escena desde el piso de arriba apoyada en la baranda de la escalera. Fue una odisea llegar hasta allí.
-Llegaste- indico Rachel con una sonrisa tierna en los labios cuando tuvo a Quinn en frente de ella.
-Costo pero lo hice. Allá abajo es todo una locura. No sé como haremos para dormir ocho personas en dos camas- bromeo Quinn haciendo reír a Rachel que disimuladamente coloco sus manos en la cintura de la rubia.
-Alyson y Alex pueden dormir contigo. Santana y Marley conmigo, Tyler en el sofá y por ultimo, hay un colchón en el ático que puede servirle a Kurt- sugirió Rachel con inocencia haciendo sonreír aun más a Quinn.
-¿Estas segura de que podrás soportar las patadas de Santana?- bromeo Quinn, aunque lo cierto era que quería ser ella la que durmiera con Rachel.
-Mmm... ¿Qué propones?- replico Rachel con una sonrisa traviesa aunque por dentro se moría de nervios. Solamente tenia un pensamiento en mente: Dormir con Quinn Fabray y amanecer a su lado.
-Bueno, el sofá de-de la biblioteca es bastante grande y pen-pensé que a lo mejor podríamos dormir allí... juntas- balbuceo Quinn con la mirada en el suelo y las mejillas ruborizadas mientras Rachel se mordía el labio para no ceder a la tentación de besarla allí mismo. -Di algo, asi no me siento tan estúpida por lo que dije.
-Le diré a Kurt que dormirá con Santana y Marley- susurro Rachel tomando a Quinn del rostro obligandola a que la mirase. -Y no has dicho nada estúpido, es tierno que quieras dormir conmigo... Eso pasa por que soy irresistible.
-Si, si, lo que digas, enana egocéntrica. Iré a buscar algunas cobijas para dejárselas a los chicos- indico Quinn alejándose de Rachel.
-Y lleva otras a "nuestro nidito de amor"- Bromeo Rachel llamando la atención de Quinn que se giro solamente para sacarle la lengua. Cuando la rubia desapareció escaleras abajo, la diva soltó el suspiro que tenia alojado en su garganta: -Voy a volverme loca.
-Ya estas loca, primita- dictamino la voz de Marley sorprendiendo a Rachel. -¿Hablando sola?
-Pensando en voz alta- respondió Rachel con una sonrisa mientras que su mente estaba procesando todo lo que había pasado desde el inicio de ese día.
Había pasado la mañana en los brazos de Quinn, habían hablado del noviazgo inexistente de la rubia con Ashley y la respuesta de la primera había dejado más que conforme a Rachel. No tenían nada pero aun asi, una parte de la morena no podía dejar de pensar que quizás si había algo, por esa razón debía vigilar más de cerca aquella pelirroja que se había ganado el titulo de "roba amigas". Corretearon por todo el departamento como si fueran dos niñas pequeñas en compañía de Crusoe hasta que llego Santana con su característico humor acompañada de Kurt. Hablo con la latina sobre sus sentimientos. Era increíble lo mucho que Santana podía lograr en ella tan solo con una frase y una mirada directa a los ojos. Después llego Tyler, fueron al galpón abandonado, conoció a tres chicos de los cuales dos le generaron varias inseguridades por el simple hecho de no creerse a la altura de semejantes mujeres, pero eso se fue al diablo cuando Quinn con su dulce y sensual voz le dijo que si tuviera que enamorarse de una mujer definitivamente ella seria la encargada de eso.
No supo como se contuvo en ese momento de no expresar ningún tipo de emoción en el rostro. ¿Saltar de un lado para el otro? No, seria ser muy obvia. ¿Besar a Quinn directamente y mandar todo al diablo? No, muy arriesgado. Conquistarla era la opción más adecuada y la cual a ella le gustaba más.
-Ey, tierra llamando a Rachel- chasqueo los dedos Marley frente a los ojos de su prima que sonreia de oreja a oreja. -Ey, me estas asustando, ¿Estas bien?
-Estoy perfectamente, Marley. Mejor dime, ¿Para que me buscabas?- pregunto Rachel mirando a su prima pero sin borrar la sonrisa.
-Santana y la sobrina de Quinn tienen hambre y... ¡Yo conozco esa sonrisa!- acuso Marley señalándola mientras Rachel le bajaba la mano y miraba para todos lados como las estuviera persiguiendo algún psicópata. -¡Oh, por dios!
-Baja la voz- susurro Rachel con los dientes apretados. -Te contare todo lo que quieras saber pero después de la cena y en mi habitación.
-No, sera antes de la cena. Vamos ya a tu dormitorio- Rachel no tuvo tiempo de replicar por que Marley la arrastro hacia el lugar. Una vez allí empezó el interrogatorio: -¿Qué esta pasando? Te vi sonreír asi muchas veces por Quinn... ¿Es por ella que lo haces ahora? Y quiero toda la historia desde el principio.
-¿Desde que nací?- cuestiono Rachel haciéndose la tonta pero el rostro serio de Marley no aceptaba eso, por lo tanto resoplo con resignación: -¿Qué quieres saber, Marley? ¿Que me muero por Quinn? ¿Que lo que creía que había muerto esta resurgiendo? ¿Que no puedo sentir nada por ella por que es solamente mi amiga? ¿Que hace y dice cosas que me confunden?
-Ey, tranquila- susurro Marley abrazando a la morena mientras esta intentaba retener las lagrimas rebeldes que se agolpaban en los ojos. -Pensé que estabas enamorada de Jesse, que lo que sentías por Quinn ya no...
-Pues, yo pensaba lo mismo que tú pero al parecer estaba equivocada- repuso Rachel y esbozo una sonrisa triste. -Jesse me engaño, ¿Sabes? Me fue infiel, pase tres meses encerrada en este mismo dormitorio llorando por un chico que lo único que hizo fue lastimarme- Esta vez la sonrisa fue sincera al recordar a la rubia: -Quinn, ha estado a mi lado desde que eso paso, apoyándome sin ni siquiera decir nada. Eres la única que sabe lo que me hizo Jesse, aparte de ella, el resto solo lo sospecha.
-Kurt me contó que Quinn monto todo un espectáculo con los chicos del colegio donde va el sobrino solamente para ti, ¿Es cierto?- pregunto Marley secando las lagrimas de su prima.
-Es cierto. Tendrías que haber visto ese espectáculo, Mar. Quinn se veía tan espectacular sobre el escenario. Invito a un productor musical... hasta canto y todo, y tú y to sabemos que ella no canta en publico- repuso Rachel con emoción.
-Eso significa que por ti ella haría lo que sea, Rach- sentencio Marley con una sonrisa. -¿Has pensado que a lo mejor ella sienta algo por ti?- El rostro de Rachel se ilumino y eso sumado a lo que dijo Quinn en el galpón abandonado aumento sus esperanzas. -Si lo miras desde un lado alejado de la amistad, digamos que ustedes no se comportan como si fueran amigas, se comportan como si fueran una pareja...
-Pero no lo somos- contradijo Rachel con indignación levantándose de la cama y comenzando a caminar por el lugar como si fuera un león enjaulado.
-Pero me imagino que lo serán- replico Marley cruzándose de brazos mientras Rachel detenía su caminata. -Vamos, Rachel. ¿Me va a decir que ahora que estas viviendo con el bombonazo de Quinn Fabray, sabiendo que tienes una mínima posibilidad, no vas a intentar nada con ella? Yo que tú lo intentaría.
-Obvio que voy a hacer algo para estar con ella. ¿Que parte de "muero por Quinn" no entendiste?- pregunto Rachel respirando profundo para serenarse, después se sentó al lado de Marley y bajo la vista . -Es extraño, ¿Sabes? Jesse fue mi novio durante dos años y no lo extraño ni siquiera un poco pero con Quinn es diferente, esta a pocos metros de aqui y siento que la necesito a mi lado.
-Eso es por que Quinn siempre fue Quinn- dictamino Marley con simpleza. -Es como decir que dos más son cuatro. Es algo obvio, Rachel. Jesse solo fue un comodín que utilizaste para intentar olvidar a la rubia de infartantes ojos verdes pero ni eso pudo hacer el idiota- se rió Marley contagiando a Rachel
-¿Qué haré, Marley?- pregunto Rachel apoyando su cabeza en el hombro de su prima. -¿Como hago para conquistar a Quinn? Desde ya te digo que flores y cena a la luz de velas esta completamente descartado. Quinn no es ese tipo de chicas.
-Mmm... No lo sé. Quinn es bastante complicada- indico Marley con una sonrisa y Rachel asintió en acuerdo. -Deberás pensar muy bien que harás. Quizás no una cena a la luz de las velas pero ¿Un picnic en algún parque? A ella le gusta las cosas sencillas, por eso mismo no creo que debas hacer algo demasiado elaborado. Ya sabes, menos siempre es más- Rachel le regalo una sonrisa dulce y Marley se puso seria de repente: -¿Y por que no pruebas con decirle lo que sientes?
-¡¿Qué?! ¿Estas loca?- grito Rachel levantándose y quedando de espaldas a la puerta que se abrió sin que se diera cuenta. -Marley, no puedo ir y decirle: "Ey, Quinn. ¿Sabes que? Me gustas, me gustas mucho pero... ¿Que me dices tú? ¿Yo te gusto?
-Lo cierto es que si... si me gustas mucho- sentencio una voz haciendo que todo el cuerpo de la morena se congelara mientras Marley sonreia de oreja a oreja.
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Perdón por el retraso y Gracias por la paciencia! No me maten! Mamá esta cumpliendo años y pude pegarme una escapada para publicar pero ya debo volver jajaja
Más tarde responderé los reviews del ultimo capitulo pero si me quedaron alguno de los anteriores que no conteste, por favor avísenme y con gusto los responderé :)
Hasta la próxima!
Besos & Abrazos :)
