Mundos Diferentes

Disclaimer:CCS No Me Pertenece.

Shaoran Li es un chico que lo tiene todo, hijo de un importante magnate en los negocios y nieto de un Rey, según él es feliz o por lo menos eso cree antes de conocer a Sakura Kinomoto, una chica de clase media con muchos deseos de vivir, ayudar a su familia y salir adelante. La vida de Shaoran se pone patas arriba con la entrada de Sakura a esta, lo que no sabe es que al momento en que Sakura entra a su vida un grave secreto de su familia amenaza a ser descubierto. Él tiene que amar y aprender a perdona y ella está dispuesta a enseñarle.

―"Teléfono"

Pensamientos y Recuerdos


Capítulo 9

¿Imposible?

El martes por la mañana llegó caluroso y con el sol brillando en lo más alto del cielo, las chicas acababan de llegar al colegio y estaban en el invernadero esperando a los chicos.

―¿Tú y Shaoran?― preguntaba la amatista con preocupación.

―Sí― dijo la esmeralda sonrojada, desde la noche anterior cuando había llamado a las chicas en conferencia para decirle que el castaño y ella eran novios, estas la habían bombardeado con preguntas.

―No sé que les pasa a ustedes― dijo la morena. ―Metiéndose con esos pervertidos―

―Creo que mejor no hables― dijo la de cabellos caoba. ―En el parque de diversiones estabas muy acaramelada con Eriol― sonrió cuando la vio sonrojar. ―Todos somos amigos pero ese día ustedes parecían algo más―

La de ojos rubís bajó la cabeza al escuchar aquello, no quería sentirse mal, solamente quería la felicidad de sus dos amigos pero era tan difícil, desde pequeña a estado enamorada del pelinegro pero nunca quiso reconocerlo por pensar que ese gran cariño sólo era de hermanos.

Las chicas quedaron sorprendidas y sin entender cuando de repente vieron a Yukito correr hacia ellas y abrazar a la esmeralda.

―Por lo que más quiera― lloriqueó el gemelo. ―Dime que no es cierto, gatita― le pidió mirándola a los ojos.

La esmeralda frunció el entre cejo y lo miró sin entender.

―No sé de qué hablas― dijo con una ceja alzada.

―Que no eres novia de ese― señaló al castaño quien venía acompañado de los chicos.

La esmeralda sonrió con alegría y sus ojos se iluminaron al ver al castaño, se separó del gemelo y corrió hacia su novio.

―¡Shao!― exclamó con felicidad.

Todos miraron la escena con una ceja alzada esperando algo.

―Te extrañé― le dijo con las mejillas sonrojadas, se puso de puntitas y le besó la mejilla dejando a todos sorprendidos.

Shaoran ya había tenido novias, pero nunca se mostraron tan confiadas de hacerles aquellas escenitas en público, se podía decir que las tenía muy controladas.

―Pensé que luego de extrañarme tanto recibiría algo más― sonrió con picardía mientras la tomaba de la barbilla e hiciera que lo mirara. Inclinó el rostro y acarició sus labios con los suyos.

Todos miraban la escena sin aliento.

―Tanto caramelo en la mañana me enfermará― dijo con burla Yue mientras golpeaba al castaño en la espalda causando que tanto el como la esmeralda chocaran dientes.

La esmeralda se separó de su novio y se llevó una mano a la boca al sentir un sabor extraño, miró sus dedos y pudo ver sangre, el fuerte choque de ambas bocas le había causado que se mordiera el interior de la boca.

―¿Estás bien?― le preguntó el de ojos oscuros al ver el hilo de sangre escaparse entre sus labios.

―…― la castaña solamente asintió.

―¡Serás tonto!― espetó la de ojos rubís acercándose a la esmeralda y pasarle una servilleta.

―Lo siento, Sakurita― se disculpó el gemelo con una sonrisa.

―No te preocupes, no es nada― dijo limpiándose la sangre.

―Será mejor que vallamos al baño y te laves la boca― le aconsejó la morena para luego ambas alejarte.

El castaño dejó escapar un suspiro y se acercó hasta unas de las sillas de maderas donde se sentó.

―Si sabía que se pondrían así no les hubiese contado nada― dijo con tranquilidad.

―Sabes que queremos mucho a Sakurita― le dijo su primo.

―Sí― aceptó el gemelo. ―Nuestra gatita es justo lo que necesitas― le dijo sonriendo. ―Aunque no te lo perdono, pensábamos que no te gustaba― le dijo sin entender.

―Yo también lo pensaba― aceptó. ―Pero ella es diferente, algo en ella me atrae―

―Ella es como una niña pequeña― dijo el de ojos oscuros.

―Disculpa tío― se disculpó Yue. ―Pero es extraño ver como ella te trata, digo, tus otras novias nunca tuvieron la confianza de besarte frente a nosotros y eso que somos tus mejores amigos―

―Sí, es algo extraño― dijo la de cabellos caoba.

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―¿Nuestro uniforme?― preguntó el de ojos azules sin entender.

―¿Quieres tomar el examen para poder usar nuestro uniforme?― preguntó esta vez Yue.

―Sí― dijo una sonriente esmeralda. ―No me parece justo que tengan diferente uniformes― dijo haciendo un puchero.

―Lo siento, gatita― le dijo el otro gemelo con una sonrisa. ―Pero este uniforme lo tenemos porque nos los hemos ganado― le dijo. ―Sólo lo pueden usar las personas que pasen el examen con perfecta calificación― sonrió.

―Si― dijo el de ojos oscuros. ―Cada año le ofrecen un puesto a los estudiantes, el que saque la calificación perfecta a este le dan el uniforme―

―Shaoran, Eriol, tú― dijo señalando al de ojos oscuros. ―Ustedes― señaló a los gemelos. ―Ustedes, Kerverus y Spinel― dijo contando con sus dedos y señalando a las chicas.

―La última que tomó el examen fue Chiharu― dijo la de ojos rubís. ―Y de eso hacen dos años― le dijo

Había pasado casi un mes desde que el castaño y la esmeralda eran novios. No se podía quejar de trabajar en casa de su novio, sólo se encargaba de organizar la habitación y las cosas de este y al ser un chico ordenado no era que tuviese mucho que recoger y organizar, su pago era excelente para lo poco que hacía.

―Y desde eso no ha habido nadie que hubiese sacado la calificación perfecta― dijo la amatista

Estaban en el invernadero almorzando.

―¿Tan difícil es?― les preguntó.

―¿Qué cosa?― la garganta se le secó y el sonrojo le subió al rostro al escuchar la ronca voz de su novio en su oído.

―No hagas eso― susurró apenada al tratar de llevarse una lata de refresco a los labios pero el castaño se la quitó.

―Gracias― susurró con malicia besándole el cabello. Se sentó a su lado y dio un sorbo del refresco recién adquirido.

―¿Listo?― le preguntó su primo.

―No, el director quiere que prepare un borrador para un posible examen―

―¿Lo prepararás tú?― le preguntó su novia con felicidad.

La miró con una ceja alzada.

―¿Por qué estás feliz?― le preguntó sin entender.

―Si tú te encargas de hacer el examen ella podrá sacar un cien― dijo Yukito sonriendo.

―¿Quieres usar nuestro uniforme?― la vio asentir con rapidez. ―¿Qué tan buena eres en matemáticas?― le preguntó quitándole el tenedor el cual estaba dispuesta a llevárselo a la boca y comer algo de carne.

―Sé cuando es dos más dos― los chicos no pudieron evitar reír y su novio no fue la excepción.

―Gatita― la llamó Yukito. ―Es mucho más que la matemática básica, es mucho más complicado que eso― le dijo con una sonrisa.

―Muy bien― dijo el castaño. ―Te enseñaré, pero tengo que ver tus calificaciones anteriores― la miró y sonrió. ―Luego del colegio te acompaño a tu casa a buscarlas―

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―No se preocupe, esa mocosa quedará tan frustrada que no querrá que ningún hombre se le acerque―

―Muy bien― dijo la mujer sonriendo. ―Quiero que les tome asco a los hombres, que los desprecie―

―Mis chicos y yo haremos un buen trabajo, se lo aseguro― sonrió el hombre.

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―Ya llegué― gritó la esmeralda al abrir la puerta. ―Pasa― le pidió al castaño con una sonrisa.

El castaño miró todo su alrededor, era una casa muy pequeña comparación de donde vivía y a lo que estaba acostumbrado.

―Estamos en la cocina― escuchó la voz de su madre.

Cuando llegaron a la pequeña cocina divisó a su madre y mejor amiga en la mesa tomando una tasa de té.

―Le estaba diciendo a Ieran que creo que ya es hora que traigas a ese guapo novio tuyo a que conozca a tu familia― estaba con el cuerpo inclinado frente al horno.

―Y yo le decía que es muy rápido― dijo la otra morena quien daba un sorbo de una taza.

El castaño miró a la esmeralda con una sonrisa burlona y esta sólo se pudo sonrojar fuertemente.

―Lo vimos en el festival del colegio pero no era lo mismo, para ese entonces no era tu novio― seguía hablando su madre. ―Déjame decirte que es mucho más guapo en persona― se irguió dejando ver el pollo recién horneado que sacaba del horno.

―¡Mamá!― exclamó sonrojada la esmeralda.

―¿Pero por qué…?― se quedó en silencio cuando su mirada se posó sobre su hija quien estaba muy sonrojada y a su lado permanecía Shaoran, su novio. ―¡Oh, ya veo!― dijo con una sonrisa. Dejó el pollo sobre el counter para luego limpiarse las manos con el delantal. ―Mucho gusto, joven…― dijo acercándose y ofreciéndole la mano.

―Xiao Lang Li― dijo al estrechar la mano ofrecida.

La morena se puso pálida al escuchar la voz del castaño, miró sobre sus hombros ya que estaba de espalda y si, el novio de la esmeralda estaba ahí saludando a su amiga.

―Vez amiga― sonrió. ―Te dije que Saku pronto lo traería― le dijo a su amiga quien en esos momentos se ponía de pie.

―¡Mamá!― protestó la castaña.

―Pero no te pongas así, es tu novio y algún día lo tenías que traer a la casa― dijo. ―Ella es Ieran Reed― presentó a la morena al castaño. ―Es un miembro muy importante en nuestra familia―

El castaño miró a aquella mujer la cual se había puesto pálida al él ofrecerle la mano, la observó sin entender. Cuando ambas manos tuvieron en contacto una calidez inexplicable se extendió por ambos brazos causando que ambos se observaran con desconfianza.

―Mucho gusto, señora Reed― dijo cordialmente el castaño.

La esmeralda los miró a ambos sin entender, de repente el ambiente se había puesto muy tenso.

―Por cierto― dijo la esmeralda rompiendo el silencio. ―¿Sabes dónde están mis calificaciones?― le preguntó a su madre.

―¿Tus calificaciones?― preguntó su madre sin entender. ―¿Para qué las quieres?― le preguntó.

―Tomaré un examen de matemáticas, necesito sacar puntuación perfecta y Shaoran desea ver mis notas para saber que tan buena soy― le dijo sonriendo.

Ambas mujeres se miraron entre sí.

―Sólo si pasara un milagro podrás sacar un cien en matemáticas― le dijo su madre.

―Muy graciosa― dijo haciendo un puchero.

―Está en tu habitación en el cajón que está cerca de la cama―

―No me tardo― le dijo al castaño para luego irse corriendo por el pasillo y desaparecer por unas pequeñas escaleras.

―¿Serás su tutor?― le preguntó Nadeshiko al castaño.

―Algo― dijo el castaño.

―Tendrás que tener la paciencia de un santo para ser tutor de Sakura― sonrió al ver al castaño alzar una ceja. ―Ya lo entenderás―

―Ya llegué― escucharon la voz del mayor de los hermanos Kinomoto.

―Estamos en la cocina― gritó su madre.

―¿Y el mous…?― guardó silencio al llegar a la cocina y ver al castaño allí. ―¿Tú que haces en mi casa?― preguntó con seriedad.

―No sé― una sonrisa maliciosa se posó en sus labios. ―Claro, visitando a mi novia― dijo esto último con énfasis.

―Tú, pequeño bastardo― dijo con odio acercándose con pasos amenazantes al castaño.

―Por favor― protestó Ieran interponiéndose entre ambos jóvenes quienes se miraban con odio.

El castaño sonrió de manera desafiante y este solamente pudo apretar las manos hasta hacerlas puño y mirarlo con odio.

―¡Aquí están!― escucharon la voz de la esmeralda quien corría hacia la cocina.

Tomó el papel que su novia le ofrecía y lo analizó.

―No son las mejores notas― dejó escapar un suspiro y la observó. ―El examen es dentro de dos semanas― le dijo. ―¿Estás segura qué deseas participar?― la vio asentir. Se llevó la mano al cabello y se lo frotó. ―No es para desanimarte pero participaran muchos estudiantes y sus promedios en matemáticas son mejores que el tuyo― la miró largamente y se arrepintió de decir aquellas palabras ya que su novia estaba apunto de llorar.

―¡Sino me quieres ayudar no tienes porque hacerlo!― le gritó con lágrimas en los ojos.

―Sakura, hija― la llamó su madre cuando la vio salir corriendo.

―Vaya novio― dijo con tono burlón Touya. ―Haciéndola llorar― el castaño le dedicó una mirada de odio.

―Pequeña tonta― susurró.

―No te preocupes― le dijo su suegra. ―Su habitación es la que está mano derecha al subir las escaleras―

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―Tonto Shaoran― decía en susurro con el rostro escondido entre sus rodillas. Estaba en su habitación, sentada detrás de la puerta y el rostro tapado por sus brazos.

Ella sólo quería compartir algo más con él, pero no, claro que no, ese tonto sólo le echó en cara que los otros estudiantes tienen mejor notas que ella.

―Sakura― escuchó la voz de su novio desde el otro lado de la puerta. ―Tonta― escuchó. ―Sino trabajas hoy no cobras― se puso de pie al escuchar aquello.

―Vamos― le dijo al abrir la puerta. Pasó a su lado con la cabeza en alto y sin decirle nada.

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―¿Una cita de matrimonio?― preguntaba la de ojos rubís a su madre.

―Sí, unos de los hijos de los socios de las joyerías se interesó en ti― le dijo dando un sorbo de su copa. ―¿Quieres ir?― le preguntó.

―Sí― dijo con seguridad, sabía que su madre no la obligaría a ir sino quería pero era algo lo cual deseaba hacer, tal vez eso era lo justo que necesitaba.

―No tienes que ir sino lo deseas― le dijo su madre. Tenía una corazonada que su hija estaba enamorada de unos de los chicos, pero esta nunca le había dicho nada y mucho menos si sus sentimientos eran correspondidos. ―Sabes que nunca te obligaría a hacer algo que no desees― le recordó.

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―¿Y todo esto?― preguntaba la esmeralda con una ceja alzada.

―¿Quieres sacar un cien no?― le preguntó dejando los libros en una mesita. ―Siéntate― le ordenó y ella así lo hizo. La esmeralda tomó unos de los gruesos libros con desconfianza. ―Empezaremos por estadísticas― se llevó una mano al cuello y se lo acarició. ―El examen es de 8 horas― decía caminando de un lado a otro mientras se aflojaba la corbata del uniforme. ―La parte de estadísticas es unas de las más importantes―

El castaño tomó el libro, le entregó un cuaderno y un lápiz y empezó a leer y a dictarle, así pasaron dos horas las cuales para la esmeralda fueron eternas.

―Muy bien― la felicitó poniendo el libro sobre su cabeza. ―Esto se te da muy bien― dijo orgulloso. ―Ahora― tomó un libro color amarillo y lo abrió. ―Factorización de polinomios―

Le empezó a dictar y explicar mientras la esmeralda prestaba atención, así pasaron minutos hasta hacer una hora. El castaño se llevó una mano al rostro al ver los ejercicios de la esmeralda. Todos estaban mal, ni un paso bien. Se quitó los lentes y lo dejó en la mesita.

―Todo está mal― dijo en un susurró sin creerlo mirando el cuaderno.

―Pero lo hice como me dijiste― dijo mirando el cuaderno.

―No, cuando es diferencia de cuadrados no pones el exponente― dejó escapar un suspiro. Pareciera que tendría que tener bastante paciencia con ella.

―Yo…― se mordió el labio. ―Lo siento― se disculpó.

Su cuerpo se tensó al sentir como el castaño había inclinado el rostro y besaba su cuello.

―Sino aprenderás a la buena, tal vez así lo consigamos― susurró contra la piel de su cuello.

―N…no― un pequeño gemido se le escapó cuando el mordió la sensible piel de su cuello y deslizó una mano al encuentro con unos de sus pechos. ―Shao…― jadeó cuando él empezó a desabotonar los botones de la camisa del uniforme.

―Shhhh― susurró contra su oído para luego tomar el lóbulo entre sus dientes y mordisquearlo. ―Sino haces bien por lo menos un ejercicio no me detendré― le prometió. ―Te sentirás mareada por tantos orgasmos― susurró de manera caliente.

No le quitó la blanca camisa, sólo la dejó desabotonada, el sujetador era color limón con negro, de encaje.

―El verde es mi color favorito― dijo besando la parte de atrás de su cuello.

―N…no quiero…― dijo sin aliento cuando el tomó sus pechos entre sus manos y dio un suave apretón.

―Entonces tendrás que resolver los ejercicios― lamió la unión de su cuello y hombro y dio pequeños círculos en su hombro izquierdo. ―Te ves tan linda sonrojada― dijo con tono malicioso. Mientras la esmeralda permanecía sentada frente al escritorio él permanecía a su espalda acariciándola, pero sabía que estaba sonrojada.

Continuará

Bueno señores, esto no es una excusa ni nada, sólo quería informarle que el jueves pasado hizo una semana que me descompuse un dedo y la mano me quedó obsoleta…xD!...ósea que no podía escribir hasta ahora xD!..Pero ya por lo menos puedo escribir, no me duele tanto ^^

Con la historia, ufff, ya quiero llegar a cosas interesantes u.u…hay mucho bla bla bla pero que puedo hacer, así ya la tengo xD!...Lo bueno es que ya falta poquito xD!

Espero que sea de su agrado y por favor dejen reviews.

Besitos...