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ADVERTENCIAS: Ooc (Sasuke) momento triste.

Besos y café.

By.

Rumiko No Haru.

Capítulo 9

Rayo de sol.

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"El más terrible de todos los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza muerta"

Federico García Lorca.

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Sasuke, yo…


Las gotas de agua golpeaban con intensidad la ventana de su oficina, el verano estaba por comenzar y con ello la temporada de lluvias.

Trabajando en su oficina veía pasar el día muy lento, tratando de organizar actividades que quería lleva durante el periodo vacacional. A pesar de que el sistema educativo en Japón era de los mejores, muchas veces no se mostraba aquel lado oscuro en el cual las zonas rurales como Konoha eran olvidadas, el pequeño pueblo vivía a pie del cañón y por ende su trabajo dependía de buscar recursos para poder mantenerla a flote, después de todo era una de las tantas razones por las cuales ese lugar parecía hecho para ella.

Era feliz en Konoha, le gustaba desayunar en la pequeña cocina que se encontraba a unas cuantas cuadras comiendo verdadera comida típica japonesa con Ino y comprar las flores recién cortadas de la florería de la familia de esta, sobre todo poder sentirse desconocida en Konoha sólo una maestra más la cual estaba haciendo milagros para que los niños pudieran llevar una educación amplia y sobre todo digna.

Observo los pagos que tenía que realizar y el sentimiento de impotencia se apodero de su cuerpo.

Tendría que recurrir a su última opción.

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Era algo normal para él desayunar un café negro mientras leía el periódico. Su rutina diaria consistía en eso, excepto ese día en donde se centro en todos los expedientes acerca de la empresa, pese a que llevaba poco más de un mes en Konoha sólo había ido a revisar las actividades una vez por lo cual al verse humillado en su última reunión con Sakura decidió ver más por aquello y trabajar.

Itachi y él prácticamente manejaban todo el emporio que su padre creo, justo en ese momento le dejo el peso a su hermano, ahora debía tomar de igual manera sus responsabilidades por más que quisiera sólo centrarse en Sakura, después de todo seguía sin poder verla a la cara no cuando estuvo a punto de perder los estribos la última vez que se vieron, y esto se mantenía, no podía de dejar de pensar en Sasori, aquel bastardo que lo único que quería era comer de su plato.

Sakura fue su prometida y si no fuera por todas las estupideces que cometió, probablemente seguirían estando juntos. Ella hubiera sido su esposa.

Alejo eso pensamiento lejos porque eran molestos y le hacían sentirse como una mierda, el pensar en todo lo que pudieron haber tenido y sido, el karma existía y Sasuke estaba pagando con creces todo el daño que provocó en Sakura.

Fue interrumpido de su castigo personal por Irie, el cual estaba en la puerta de su oficina.

— ¿Qué sucede?—preguntó mientras se quitaba los anteojos.

—Tiene una visita señor Uchiha— ¿Quién podría ser? No mantenía contacto con nadie del pueblo, y la única persona con la que hablaba no lo visitaría por más que él quisiera.

— ¿De quién se trata?

—Es la señorita Haruno, pidió hablar con usted—Sasuke casi pego un brincó en su lugar ante lo dicho, ¿Qué necesitaba Sakura de él? Momentos atrás aquello era imposible y ahora ella estaba en su casa queriendo hablar con él.

—Hazla pasar.

—En seguida señor—Irie hizo una reverencia y se retiro.

Sasuke acomodó un poco su escritorio al ver que tenía un reguero de documentos sobre el mueble, muchas cosas pasaban por su mente mientras trataba de lograr una coyuntura acerca de esa visita, posiblemente eso no avecinaba nada bueno. Logró escuchar los pasos de la chica subir por las escaleras acompañada de Irie. Cuando la puerta se abrió fingió leer el periódico.

—Bueno días—al quitar la mirada del documento se encontró con Sakura enfundada en ropa casual, jeans y una blusa sencilla de manga corta blanca llevaba bolso y unos documentos que se veían muy pesados, en una de sus manos sostenía un paraguas, la lluvia llevaba días manifestándose y al parecer al venir hasta ahí Sakura se había mojado un poco.

Se levanto inmediatamente acercándose a ella.

—Irie trae una toalla para que se seque la señorita— este no lo pensó dos veces y se retiró dejándolos solos.

—Permíteme tus cosas Sakura—hizo un además de tomarlas pero esta se hizo para atrás.

—No es necesario las molestias Sasuke.

—No digas nada, por favor dámelas—Sakura parecía retroceder, al final suspiro y se las entrego mientras suspiraba, Sasuke las colocó en un buro a lado de la puerta en donde se encontraba una lámpara.

—Me quedaré con la bolsa—Sasuke asintió, Irie entro con lo encargado, yéndose a hacer otras actividades. Sakura comenzó a secarse el cabello con cuidado. Sasuke la observaba mientras estaba recargado en el escritorio.

— ¿Acaso no has visto el clima? No dejara de llover hasta mañana—la mirada de la chica no fue nada amable, Sakura dejo la toalla de lado molesta—Creo que debe ser algo urgente para que vengas en estas condiciones tan extremas.

—En efecto Uchiha—Sakura bufó mientras cruzaba los brazos de manera retadora—Necesito de tu ayuda.

Sasuke se sorprendió ante eso, llevaba literalmente un mes ofreciendo cualquier cosa que Sakura necesitara, después de todo Konoha era un lugar pobre y en donde trabaja su ex prometida no poseía todo lo que necesitaba pero está se había negado reiteradamente alegando de que era capaz de sacar adelante su trabajo y que no necesitaba nada de él.

— ¿Qué necesitas?—preguntó evitando sonar engreído, ya que lo último que quería es que Sakura pensara que se estaba burlando de su necesidad.

Sakura no lo miraba a los ojos y se miraba constantemente las manos las cuales estaban entrelazadas, lucía ansiosa.

—Gustas sentarte—Sakura asintió y se dirigió a un asiento que se encontraba enfrente de él—Planeas quedarte callada todo el tiempo.

Sakura suspiró profundamente para después comenzar a hablar.

—Como sabes que sólo hay dos escuelas de educación básica en la comunidad, la que manejo es para la gente con más bajos recursos, es un trabajo arduo poder mantenerla a flote—Sasuke afirmó eso con la cabeza—Hace algunos meses conseguí colaboradores externos para el mantenimiento de esta porque este pueblo olvidado por Dios no invierte lo suficiente en educación, estas personas eran los dueños de la otra planta que se encontraba aquí, aparte de la tuya y tuvieron que cerrar.

«No fue algo que ellos quisieran pero al parecer que quedaron en quiebra, pensé que podría sobrevivir sin su apoyo pero esa es una gran mentira, a pesar de que no era una gran ayuda monetaria podía solventar los gastos de muchas cosas. Sé que me negué al principio pero pensé que tú y yo podíamos llegar a un acuerdo…»

— ¿Un acuerdo? De qué manera esto me beneficia a mí.

—Estamos hablando de que la mitad de tus trabajadores viven en este pueblo y tienen hijos y una gran parte van a mi escuela. Creo que sería algo bueno que demostraras un interés verdadero en Konoha— A pesar de que venía en una postura débil, no los demostraba. No parecía la Sakura de antes que caía rápidamente, esta Sakura segura y poderosa le gustaba más.

—Sakura, sabes que mi padre siempre estuvo preocupado ante las necesidades de los trabajadores nosotros damos bonos para materiales escolares y becas.

Ante lo último dicho, la postura de Sakura se desarmo un poco, parecía estar en una encrucijada.

—Lo sé, pero esto es muy importante, no quiero arriesgar todo lo que he logrado en este lugar por algo tan estúpido como el dinero.

Sasuke se pasó una mano por el cabello, tratando de buscar una solución, Itachi le dijo que el dinero no era la solución, pero estaba equivocado. Sí ayudaba a Sakura probablemente su imagen cambiaría y no se encontraría forzando la situación.

—Si fuera algo estúpido no estarías aquí—se quitó de su posición para dar la vuelta y sentarse en su lugar, todo ante la atenta mirada de Sakura.

—Pero...estamos hablando de niños, de menores que necesitan una educación buena a pesar de su situación económica, no puedo sentarme y quedarme esperando hasta que el gobierno decida ayudar. No estoy aquí por que quiera, estoy porque lo necesito. Te necesito.

Sasuke no sabía si había sido una estrategia para hacerlo caer, pero había funcionado de alguna manera. Busco alguna manera de no demostrarlo tan fácilmente.

—Mira…necesito hablarlo con Itachi y mi asesor financiero para poder tomar una decisión segura—Sakura alzo la cabeza, en sus ojos se encontraba una chispa de felicidad—Pero estoy seguro de que no habrá problemas si te ayudo de esa manera.

— ¿De verdad?—preguntó con una sonrisa.

Sasuke asintió y está parecía brillar de lo feliz que se encontraba, después de eso le agradeció una infinidad de veces más para retirarse a los minutos. Se ofreció en llevarla en auto, pero Sakura se negó alejando que necesitaba hacer otras cosas, Sasuke no pudo decir nada así que se despidieron de una manera civilizada. Unos momentos antes de salir, Sakura se quedo parada en la puerta y lo miró.

—Haremos un evento para celebrar el término del año escolar, deberías venir. Será mañana a las nueve.

Al ver que no tenía nada más importante que hacer acepto. Al tiempo de que se fuera Sakura, Sasuke no podía dejar de pensar en las nuevas oportunidades que se le estaban dando ante esto, prácticamente todo cayó en una bandeja de plata, Sakura lo necesitaba, Sakura pidió su ayuda. Sakura ocupaba de él. Fue como caído del cielo, pensó en llamarle a Itachi pero al final se perdió en el paisaje que le ofrecía el ventanal que poseía su oficina. Recordó a Sakura mojada con la lluvia, como las gotas de agua se agrupaban en su clavícula, su cabellera rosa empapada un poco más oscura de lo normal. Sus ojos se cerraron y guardaron aquella imagen para siempre.

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Los niños corrían como locos por todas partes, el lugar estaba repleto de juegos de feria y puestos de comida. Las personas parecían estar disfrutándolo y eso provocaba en Sakura muchos sentimientos. A pesar de que pensó que se cancelaria por el clima, el día estuvo a su favor y en un día de junio, el sol no brillaba pero la lluvia hizo el favor de no aparecer.

Sakura no esperaba ver a Sasuke, tenía un actitud muy renuente con los niños y las aglomeraciones al invitarlo lo había hecho por cortesía y porqué sentía la necesidad de que viera todo lo que ella hacía. Amaba Konoha, las personas del lugar se había robado su corazón y la hicieron sentir en casa cuando más necesitaba apoyo, era algo que nunca olvidaría. Ino y ella se encontraban en un pequeño taller de arte en donde colocaron una base blanca para que los niños pudieran pintar todo lo que quisieran.

Cuando era pequeña siempre quiso hacer ese tipo de actividades pero su madre siempre fue bastante especial con ello, Sakura nunca jugó con lodo o pinto, siempre eran actividades extracurriculares desde baile hasta cocina. Durante toda su infancia deseo poder ser de esos niños los cuales podían correr en el parque o dibujar cosas como esas.

Con la blusa ya manchada de varios tonos y en sus pantaloncillos cortos la marca de unas manos pequeñas de pintura verde trataba de ayudar a los menos de la mejor manera posible.

—Señorita Sakura, podría ayudarme—la chillona voz de una niña la hizo despabilarse, era Sayuri y tenía seis años al parecer quería pintar en una parte que le quedaba muy alta. Sakura se acerco y la tomó en brazos aunque a pesar de ser una adulta no hubo mucho avance además no podía con el peso de la niña.

A lo lejos se logro escuchar el grito de Ino— ¡No tan alto Frentona que se va a marear!

—Perdóname Sayuri…—dijo al querer bajarla pero fue detenida por una figura masculina la cual tomó a la niña en brazos y la alzó.

—Sasuke…—este sólo la miró de lado, aún con una expresión seria mientras que la pequeña parecía no importarle quien la cargara mientras la mantuviera arriba.

—Creo que puedo con esto—respondió, Sakura sonrió y se quedo a su lado observando a los niños—. Pensé que esto era una actividad para niños

— ¿Por qué lo dices?— preguntó, que Sasuke la mirara de abajo hacia arriba respondió su pregunta—. Estoy con ellos ¿qué más esperabas?

Después de eso se quedaron en silencio, Sasuke ayudando a la niña y ella a su lado tratando de saber que decir. Porque eso significaba que existía una posibilidad de que Sasuke le ayudara, eso era algo que la hacía sentirse inmensamente feliz. Sasuke iba vestido casual, pensó en darle recorrido y decirle cuales eran las cosas que quería lograr con su apoyo.

—Señor, señor quiero bajarme ya—Sasuke dejo en suelo a la niña, la cual le dio un abrazo antes de retirarse corriendo manchando los jeans que lucía ese día. Al ver como quedo la ropa Sakura no pudo evitar taparse la boca ante la sorpresa, los gestos de Sasuke ante ello no los esperaba ya que en vez de parecer molesto parecía resignado.

—Supongo que estamos en las mismas condiciones.

Trato de resistirse, pero Sakura no pudo evitarlo y comenzó a reír, ante la mirada expectante de Sasuke, él lo único que podía hacer era negar con la cabeza.

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—Entonces… ¿Qué decidiste?—Sakura no quería sonar brusca, pero necesitaba la respuesta.

Después de ir a tratar de limpiar la ropa de Sasuke, decidieron sentarse en una banca la cual daba vista a todo el patio de la escuela.

—Podré ayudarte, al parecer Itachi está encantado con la idea.

— ¿De verdad?—un pequeño grito de emoción surgió de Sakura, la cual sin poder evitarlo se aventó a abrazar a Sasuke— ¡Gracias de verdad! No sé como podre pagarte esto, Sasuke esto es algo muy importante para mí.

Sasuke parecía en shock, su única respuesta fue colocar su mano en la espalda de Sakura, la cercanía de la chica lo ponía nervioso y expuesto, en ese momento podría tomar su rostro entre sus manos y…Sacudió todos esos pensamientos de su mente, porque sería echar más sal a la herida. Quería evitar cualquier error con Sakura, poder entrar de nuevo en su vida y al parecer ya que aptitudes no eran las necesarias tal vez sus conexiones, si.

—Creemos que estás haciendo algo grande aquí—dijo Sasuke—. Además este lugar necesita cambios, he visto que siguen viviendo en el siglo veinte en varios aspectos.

—Sí, pusieron muchas objeciones cuando me eligieron para ser directora—Sakura se separo de Sasuke, dirigiendo su atención al evento.

— ¿Hace cuanto de ello?—preguntó Sasuke.

—Dos años, al principio no quería pero el lugar estaba tan mal que pensé en hacer algunos cambios y estos han funcionada bastantes. Las personas del pueblo se han interesado.

— ¿De qué manera?

—Esta actividad es una muestra de ello, se hace cada año y todo es donado por el pueblo, es bastante unido y eso me hace querer hacer más por estas personas—dijo Sakura tratando de ocultar el orgullo que sentía al saber que estaba haciendo un buen trabajo.

Sasuke miraba hacia enfrente no hacía, su perfil resultaba ante los matices que reflejaban las nubes, los colores oscuros eran excelentes para él, le quedaban perfectamente con el tono de su piel. Era bello, eso era innegable. La primera vez que lo vio, recordó, se quedo pasmada ante aquella presencia tan impresionante sus piernas se volvieron gelatina y no podía dejar de mirarlo. El volteo a verlo y sus miradas se encontraron.

—Siempre quisiste hacer algo así ¿no?—comenzó a decir Sasuke—. Cuando estudiabas hablabas todo el tiempo sobre hacer algo en las zonas rurales, las partes en las cuales el mundo no miraba de Japón. Me gusta que estés logrando tus metas.

—Creo que de alguna manera los sueños se cumplen, por más difíciles que sean—Sakura le sonrió—.Gracias Sasuke. Aún no comprendo todo este asunto, pero creo que me has demostrado que has cambiado de alguna manera.

Sasuke comenzó a decir algo, pero Sakura no lo dejo—. Esto no quiere decir nada, hemos pasado por tantas cosas que hablar de ese asunto es innecesario. En este momento siento que podemos ser amigos, de verdad, como tú lo dijiste. Que esto puede ser un cierre ¿no lo crees?

El moreno no respondió, quiso decirle a Sakura que estaba equivocada, porque dentro de él necesitaba un comienzo. Cuando la tuvo nunca la disfruto de la manera correcta porque todo el tiempo se sintió obligado a estar con ella, ahora que sabía lo que se sentía, necesitaba estar con Sakura amándola. Pero ¿Cuan seguro estaba que ella seguía queriéndolo? Tenía un mundo de cosas en su cabeza y todo se encontraba dentro de ese pequeño cuerpo que estaba frente suyo, en esa mujer que lo único que hizo mal fue conocerlo.

Porque para Sakura todo lo que él quería ya había pasado*.

Justo cuando iba a decir su respuesta, se logró escuchar la voz de Ino la cual venía casi corriendo.

— ¡Sakura!— la aludida al ver llegar a su amiga, se levanto y se dirigió a ella, quedando a unos metros de distancia.

— ¿Qué sucede?— preguntó.

Ino pareció decirle algo en voz baja, pero por alguna razón el semblante de Sakura cambió. La rubia volvió a su trabajo no sin antes lanzarle una mirada venenosa, Sasuke desvió la mirada, para después levantarse al ver que Sakura no regresaba.

— ¿Estás bien?— Sakura dio un pequeño brinco volteando a mirarlo.

—Sí, yo… creo que necesitamos volver al parecer una madre armo un pequeño escándalo y tengo que ir a resolverlo.

—No te preocupes, vamos.

Sasuke se quedo con ella hasta tarde, le ayudo a recoger las cosas y sobre todo fue paciente con los niños, los cuales lo obligaron participar en algunas actividades. Sakura reconocía que el morocho no lucía molesto o impaciente con los pequeños. Sasuke se encontraba a una distancia considerable mientras hablaba con uno de sus trabajadores, ella estaba con Ino acomodando material que había sobrado.

— ¿Él te ayudara?

—Sí…

—Sabes lo que pienso respecto a este asunto ¿verdad?—dijo Ino. Sakura reconocía que se estaba contradiciendo, pero no era algo que era sólo para ella, de ese trato dependían muchas cosas y por más que quisiera fue la única alternativa que se le ocurrió.

—No necesitas decirlo, gracias. Fue algo justo, él quería redimirse, lo hizo, yo necesitaba dinero, lo conseguí. Estamos hablando de que esto no quiere decir nada. Sé que dije que no quería nada de él, pero esto no es algo egoísta. Estamos hablando sobre nuestro empleo Ino.

La rubia negó con la cabeza, estaba guardando las cosas en una caja y comenzó a hablar mientras que lo hacía.

—Es que ese bastardo no me agradada y podrá hacer miles de cosas por nosotras y aún así nunca será santo de mi devoción.

—Lo sé. Esto es un cierre para mí ¿entiendes? No puedo ni quiero vivir con tanta negatividad en mi vida, creo que poseo muchas cosas para ser feliz para sólo concentrarme en el pasado, así que si puedo aprovecharme de Sasuke de alguna manera lo haré y más si él quiere que lo haga además no le estoy haciendo daño a nadie.

Ino encogió los hombros ante lo último y le sonrió, comenzó a hablar acerca de Sai y como la pasarían de vacaciones. Desde hace cuatro años, cuando se conocieron hacían casi todo juntas, Sakura extrañaría pasar ese mes sin la rubia.

—Espero que te diviertas, pero no tanto...

—Claro que lo haré, estaré todo un mes con mi novio en la playa y tú crees que estaré aburrida todo el tiempo—Sakura inflo las mejillas.

—Eres mala.

—Te lo dije desde el primer día, pero no me creíste—entre risas y bromas no distinguieron a la persona que acababa de llegar. Sakura estaba tan distraída, que no lo miró al principio, pero después cuando por alguna razón su mirada se dirigió hacia la entrada se enfoco. Llevaba una mochila en su mano izquierda, lucia el cabello rojo revuelto por el viento y le sonreía, una sonrisa deslumbrante.

Cómo un rayo de sol entre las nubes de Japón. Todo fue tan rápido, que no sabía como paso.

Sus piernas se movieron que no supo si estaba corriendo o volando, podía sentir la humedad en sus ojos y como todo perdía sentido. Porque una de las personas más importantes en su vida, estaba ahí junto a ella. No supo cómo o cuando, pero logró sentir el arrebatador abrazo de Sasori, su aroma y su cercanía, si alguien le pidiera describirlo no podría hacerlo porque no tenía palabras para hacerlo. Sasori la elevo y las piernas femeninas se enredaron en sus caderas.

Su llanto parecía no querer detenerse. Estaba tan feliz.

—No te preocupes…—le susurró Sasori en el oído—. Ya estoy aquí.

Ese momento, lo que sintió...Sería algo que llevaría toda su vida.

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Ino miró la escena pasmada, Sakura siendo abrazada por el pelirrojo y a lo lejos como su ex prometido observaba todo el espectáculo en primera fila, el moreno se quedo un momento en shock para después retirarse sin despedirse de Sakura. Lo único que podía pensar es que la vida de su amiga se acababa de complicar más de lo que estaba.

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amaba tanto.


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N/A:

Chan chan chan channnnnn! ¿Alguien se lo esperaba? Perdón por mi tardanza pero mi último mes fue un repertorio de tareas ¡Te maldigo Universidad! Así que no podía terminar este capítulo, POR FIN salí de vacaciones por lo cual quise terminarlo, me siento taaaaan feliz de poder entregárselo.

Creo que comenzará el drama desde ahora, con la llegada de Sasori se abrirán nuevas heridas y todo se va a descontrolar.

*: Bueno no sé si todos captan que Sakura no sabe que Sasuke la utilizó, para Sakura, Sasuke la dejo pero dentro de ella piensa que toda su relación de alguna manera fue real. Esto es indispensable en la historia, ya que en los siguientes capítulos nuestro Sazuki pagara las consecuencias de sus acciones, lo que acaba de pasar sólo es una probadita.

Quiero agradecer a mis fieles lectoras, muchísimas gracias por su espera y paciencia, las amo mucho sin ustedes yo no. Si gustan dejar un comentario se los agradeceré mucho, sino, gracias por pasar a leer un poco de lo que sale de esta mente tan enferma, dramática y cliché.

Besos y abrazos.