Hola, gracias al golpe de inspiración por ver el spin-off que salió pude publicar antes pues estaba teniendo problemas para sacar este cap. pero hasta me salió mas largo que los otros así que espero les guste cualquier queja ya saben.
Fer: Hola espero te siga pareciendo interesante y mas que ya se va a ver mas de Fate rara xp
ArturiaP: Hola jajaja me mato de risa lo del toloache aunque quizá no estés mal en tus suposiciones ya se vera mas adelante :)
Alisswan 1399:si y se seguirá poniendo, claro si no me falla la inspiración xp
y de la de El fin de una guerra:
Deku: Hola me alegra que te gustara y perdón por haberte echo llorar tratare de no volverlo a hacer o al menos no tan seguido xp gracias y espero seguirte viendo por aquí.
DISCLAIMER:MSLN no me pertenece.
Capitulo 9: Cambio.
Todo estaba mal, las cosas habían cambiado y no sabía cómo hacer que todo volviera a ser como antes, como poder hablar con Fate-chan de todo y nada a la vez sin preocupaciones y sin Ginga, pasar tiempo con nuestra hija como una familia, aunque la salida pasada estuvo bien se sentía diferente algo cambio ya no era igual y aunque me dolía sabía que era mi culpa, pero ahora ya no podía dar marcha atrás debía aceptar las consecuencias de mis acciones y seguir adelante.
Salí del baño ya vestida encontrándome a Fate-chan desparramada en la cama al parecer dormida o inconsciente mejor dicho, si ha de ver estado muy cansada, la acomode mejor para que no le doliera mañana algo por dormir mal, le quite los zapatos, la corbata, la chaqueta y aunque me costó un buen no quedarme viendo de más e imaginarme otras cosas también la falda dejándola solo con la ropa interior y la blusa blanca, cuando termine me acosté a su lado para dormir también después de todo si fue un día pesado.
…
Desperté de repente gracias a Raising Heart encontrando a Fate-chan pegada a mi abrazándome no me lo esperaba ya que últimamente ya no dormíamos abrazadas a la otra pero debo admitir que no me molesta al contrario si tuviera tiempo me quedaría un rato disfrutando de su cercanía pero lamentablemente no era así, por eso con el mayor cuidado que pude me separe y salí de la cama por suerte no se había despertado, y así comencé a arreglarme pues habíamos quedado en que solo trabajaríamos las horas de la mañana para salir temprano y tener suficiente tiempo de prepararnos para la "cita doble" que aún no me la creo y tal vez no debí obligar a Fate-chan a aceptar pero bueno ya está hecho.
–buenos días Nanoha-mama.
–buenos días Vivio.
–ahh buenos días Nanoha y buenos días Vivio–dijo Fate-chan que vino después de Vivio ya lista, vaya al fin se levantó como normalmente ya que últimamente se paraba o muy tarde o muy temprano y claro que eso me preocupaba, pero no tenía el valor de preguntarle que le pasaba lo bueno que ya se le veía una cara mejor que la de los últimos días.
–buenos días Fate-mama.
–buenos días Fate-chan–al fin también había podido saludarla como normalmente.
–mmm algo huele delicioso.
–ah cierto ya está el desayuno siéntense ahorita les sirvo–una vez les serví empezamos a comer a gusto.
–sabía que mi nariz no me engañaba, siempre cocinas delicioso pero esta vez tiene algo especial, tus manos son mágicas Nanoha– dijo Fate-chan luego del primer bocado para después tomarme una de las manos y besarla mientras me guiñaba un ojo de manera ¿coqueta?
–g-gracias F-Fate-chan, pero no es nada solo hice lo que normalmente hago–dije nerviosa, sabía que algo no cuadraba Fate-chan no es para nada así de echo la mayoría de las veces es muy tímida y reservada, por eso también me sorprendió ayer cuando se despidió de Ginga, pero lo deje pasar puede solo sea mi imaginación y también que este de buen humor ya que obviamente durmió mejor.
–aun así, Nanoha no seas tan modesta tu comida siempre es un manjar.
–g-gracias.
Después de ese extraño momento la comida siguió con normalidad afortunadamente, me fui a terminar de arreglarme mientras Fate-chan lavaba los platos, una vez terminamos y nos despedimos de Vivio quien después de la escuela se iría a una pijamada con sus amigas, aprovechando que nosotras saldremos, salimos para el trabajo en silencio hasta que llegamos y vimos otra vez a Yuno en la puerta esperándome.
–buenos días Nanoha…y buenos días Tesstarosa–saludo con una sonrisa.
–buenos días Yuno-kun.
–hey Scrya–dijo indiferente.
–por cierto, ya me puse de acuerdo con Nakajima-san para lo de más al rato, será a las 7 pm si están de acuerdo y ya hicimos las reservaciones en un restaurante.
–estaremos listas Scrya, ahora si me disculpan debo irme–paso al lado de Yuno-kun casi dándole en el hombro, por lo visto su enemistad sigue igual.
–tsk esa idiota de Testarossa–murmuro, aunque logre escucharlo preferí ignorar el comentario.
–vamos Yuno-kun–dije para distraerlo.
–ah sí claro Nanoha vamos.
Caminábamos por los pasillos hasta que llegáramos al área de entrenamiento, me despedí de Yuno-kun y fui a ver como seguían Subaru y Teana.
–…
–…
–bueno por lo menos ya no están gritándose, pero tampoco es bueno que no se hablen, en una batalla necesitan comunicarse, ahora vengan.
Las lleve al simulador y comenzamos en un nivel medio, cuando ya estaban cerca de la meta un enemigo le dio a Subaru ya que esta no lo había visto y Teana no le aviso de él, aunque paso la misma situación con ella.
–se los dije–dije suspirando.
Después de sermonearlas un rato y tratar inútilmente otra vez de que me digan que pasa, di por terminado el entrenamiento de hoy, así que ya habiendo terminado mi turno me dirigí de vuelta a casa como había acordado con Fate-chan, por un minuto quise pasarla a buscar para así irnos juntas, pero no quería encontrarme otra escenita como la de la otra vez, aunque Hayate ya me había aclarado que fue un malentendido, simplemente no lo soportaría, así que solo me limite a seguir mi camino hasta que llegue y me lleve una sorpresa al ver que Fate-chan había llegado primero.
–llegaste antes–señale lo obvio.
–sí, no te quería hacer esperar.
Aun la seguía notando rara o tal vez diferente, pero no le di mayor importancia y mejor me concentre en perder el tiempo un rato hasta que llegó la hora de prepararme para la cita, Fate-chan ya se había bañado solo quedaba escoger su ropa mientras yo todavía me iba a meter al baño, lo bueno es que acabe rápido y ya tenía pensado que ponerme, así que una vez que me vestí solo tenía que arreglarme, claro que no fue mucho pues no me gusta maquillarme mucho solo ligero, una vez lista me dirigí abajo para ver si Fate-chan estaba lista pues no la había visto aun, la busque con la mirada hasta que di con ella y vaya que estaba lista, llevaba un vestido negro pegado hasta la cintura y suelto de abajo que tenía una abertura que dejaba ver una de sus tonificadas piernas, de arriba era en su mayoría escotado remarcando sus muy bien dotados pechos solo lo sostenían dos tiras atadas detrás de su cuello, y una tela semi-transparente cubriéndole los hombros, su cabello se lo había dejado suelto y también solo llevaba el maquillaje necesario, en este punto se podría decir que si no fuera por mi auto control ya estuviera babeando y a punto de saltarle encima, estaba impresionante, al verme se sorprendió pero enseguida se recompuso y me dirigió una mirada que no sabría descifrar pero que logro estremecerme por su intensidad.
–estas hermosa Nanoha–decía mientras que se acercaba lentamente a mi viendo mi vestido que era color rosa pálido, largo, con unas piedras en la cintura que se hacían ver como un cinturón y solo se sostenía de un hombro.
–g-gracias Fate-chan, tu igual estas m-muy bien–logre decir un poco nerviosa ya que estaba muy cerca y todavía se seguía acercando.
–¿enserio crees eso? –yo solo logre asentir–pues tú lo estas mucho más, además yo me arregle para estar a tu altura–dijo ya estando justo enfrente de mí.
–F-Fate-chan…yo–estábamos tan cerca que nuestras frentes se tocaban y justo cuando creí que no soportaría más y acabaría con la poca distancia que nos separaba un ruido interrumpió.
*Din* *Dong*
Era el timbre, ella se separó como si no hubiera pasado nada y fue a abrir, mientras yo pensaba que rayos había sido eso, no pudo ser mi imaginación, pero por un momento parecía que fuera a besarme, no mejor dejo de fantasear eso no lo creo posible.
–Nanoha es para ti.
–¿Quién es? –pregunté con curiosidad por el tono usado, mientras me iba acercando fue cuando comprendí porque era y es que Yuno-kun se encontraba en la puerta con un traje negro.
–es Scrya que al parecer vino a recogerte.
–así es, pensé que era mejor si íbamos juntos–dijo Yuno-kun un poco molesto por el tono de Fate-chan que había sonado un poco burlón.
–gracias Yuno-kun no hacía falta, pero gracias–dije sonriéndole.
–bueno ya que ustedes ya están listos adelántense yo iré a buscar a Ginga– dijo Fate-chan agarrando las llaves de su auto que solo usaba muy pocas veces ya que al trabajo prefería caminar.
–¿no vas a venir con nosotros Fate-chan? –no quería que fuera sola a casa de Ginga simplemente me molestaba la idea de ellas dos solas.
–no Nanoha, Ginga vive más lejos y no quiero que le pase nada–dijo sin siquiera voltearme a ver.
Yuno-kun y yo solo nos quedamos viendo en silencio como sacaba su coche y se iba, no podía creer lo molesta que me puso algo tan simple como que se preocupe por ella, pero así era.
–bien Nanoha, ¿nos vamos? –hablo por fin Yuno-kun sacándome de mis pensamientos.
–claro Yuno-kun vamos.
Comenzamos a caminar hasta que paro un taxi y me abrió caballerosamente la puerta, él no tenía auto como Fate-chan, pero se esforzaba en lo demás haciéndome platica todo el camino hasta que llegamos al restaurante, desde afuera ya se veía que era un restaurante muy elegante lo que hizo que me preguntara como habían conseguido una reservación con tan poco de antelación pero antes de que pudiera preguntar como lo hizo, un auto negro muy familiar para mi entro al estacionamiento derrapando un poco y quedando perfectamente en uno de los espacios, ya suponía quien era pues ese carro lo reconocería en cualquier lugar.
–hola, espero no haberlos echo esperar mucho–dijo Fate-chan mientras bajaba y rodeaba el coche hasta la puerta del copiloto para abrirle la puerta a Ginga quien llevaba un vestido verde pegado y corto.
–no te preocupes Testarossa acabamos de llegar–dijo Yuno-kun tendiéndome su brazo para después entrar.
Nos dejaron pasar y nos condujeron a nuestra mesa para cuatro que había reservado Nakajima quien por cierto iba felizmente colgada del brazo de Fate-chan y cada que podía me miraba burlándose con una sonrisa, yo hacía lo mejor que podía para ignorarla y no comenzar una pelea, pedimos y después de que trajeran los alimentos en tiempo record comenzamos a comer en un tenso silencio hasta que alguien al fin hablo.
–y bien Takamachi-san ¿Cómo están mi hermana y Lanster-san? –por primera vez su mirada era seria no había rastro de burla o algo parecido solo sincera preocupación.
–pues…siguen igual al menos ahora no se gritan cada que pueden, pero ya no se dirigen la palabra.
–y ¿no has dado con la razón de que se hayan peleado?
–no me han querido decir y ya que lo preguntas supongo que tampoco te ha dicho Subaru nada.
–ahh no me ha querido decir, siempre que saco el tema me evade–suspiro, después de repente toda su seriedad se fue y volvía la burla mientras se abrazaba a Fate-chan–pero el regalo que Fate-san me acompaño a escoger si la alegro un poco, así que gracias Fate-san y también por haberme consolado el otro día.
–ye te dije Ginga no tienes por qué agradecerme lo hice con gusto después de todo también me preocupo por Subaru y por ti obviamente–dijo lo último mirándola de una forma que no me gusto para nada.
–Fate-chan, ¿eres demasiado buena no crees? –rechine los dientes.
–no puedo evitarlo lo aprendí de ti sabes, cuando un amigo llora tú también te pones triste–sonriéndome cálidamente, no era justo así no me podía enojar.
–tiene razón Testarossa tú también eres muy buena Nanoha, en especial recuerdo cuando éramos niños y me salvaste–Yuno-kun me miraba con ternura recordando los viejos tiempos.
–oh si Takamachi-san ahora que recuerdo me dijeron que tu no supiste hasta mucho después que Yuno-san era un niño entonces ¿no te abra visto en un momento comprometedor? Jajaja–dijo soltando una risita al final.
–nunca paso algo así Nakajima-san así que no molestes–dije molesta y preocupada ya que Fate-chan veía a Yuno-kun como si lo fuera a matar en cualquier momento.
–vamos no te ofendas Takamachi-san solo fue curiosidad–agito su mano restándole importancia.
–pues recuerda que la curiosidad mato al gato–dije mirándola amenazadoramente.
–Nanoha deberías calmarte solo fue una pregunta–dijo Fate-chan sin mirarme.
–si Takamachi-san solo fue una pregunta inocente–la muy estúpida abrazo otra vez a Fate-chan, no podía creerlo primero la defendía y luego la dejaba abrazarla y con esta ya van dos veces, mejor decidí no responderle porque de seguir esto no terminaría muy bien.
Después de eso no me quedaban ganas de comer, pero tuve que hacerlo, afortunadamente Yuno-kun me distrajo lo que resto de la "cita" y así cuando termino nos fuimos, Fate-chan iría a dejar a Ginga mientras Yuno-kun me acompaña a mí, mas no podía concentrarme en lo que hablábamos por que no podía dejar de pensar en que Fate-chan va a ir a casa de Ginga y a saber si harían algo, tan distraída estaba que no me di cuenta cuando llegamos hasta que Yuno-kun me hablo.
–bueno Nanoha hemos llegado.
–ah sí, gracias por traerme Yuno-kun.
–de nada Nanoha lo hago con gusto ya que no quiero que te pase algo–Yuno-kun de pronto estaba demasiado cerca.
–no te preocupes yo se defenderme muy bien nyajajaja–reí nerviosamente por la cercanía sabía lo que quería, pero yo no estaba segura de quererlo, ya que él no me gustaba, pero no quería herir sus sentimientos.
–si lo se Nanoha–sonrió cálidamente, ya estaba a centímetros de distancia y yo aún no me decidía a apartarlo, sabia con quien quería que fuera mi primer beso, pero él es mi amigo y no quería lastimarlo, no sabía que hacer, pero justo antes de tocar mis labios yo no tuve que hacer algo, pues alguien más lo había hecho por mí.
*tacleo*
–¿¡Yuno-kun!?–sorprendida lo vi botado en el suelo con alguien encima a quien pude reconocer al instante–¿¡Fate-chan!?
–¡no vuelvas a intentar tocarla!, ¡¿me oíste?!, ¡si no quieres que yo misma te mate! –no podía creerlo Fate-chan estaba sobre Yuno-kun pegándole de puñetazos en la cara.
–¡Fate-chan detente! –le agarre la mano antes de que asestara otro puñetazo, pero ella furiosa como jamás la había visto en mi vida se soltó de mi agarre y le dio un último golpe antes de pararse y voltearme a ver.
–¡te iba a besar Nanoha!, ¡¿Cómo quieres que lo deje?!–se veía realmente furiosa, no podía reconocerla esa no era la Fate-chan que yo conozco, era una persona diferente, su mirada estaba sombría unos tonos más obscura y sus cabellos estaban revueltos dándole todo un aspecto muy salvaje, por suerte estaba demasiado preocupada como para pararme a pensar en lo sexi que se veía así, nada parecida a la Fate-chan de siempre que es relajada, calmada y viste siempre correctamente, a diferencia de ahora que está furiosa y gritando.
–cálmate Fate-chan no es nada, ¿Qué te pasa? – estaba realmente preocupada y me comenzaba a asustar.
–¡que no es nada!, ¡¿Qué no es nada dices?!– Fate-chan se acercó tomándome de los hombros y mirándome fijamente más furiosa aun si se puede– ¡claro que es algo!, ¿¡te iba a besar!?
–F-Fate-chan cálmate me estas asustando, ¿Qué te pasa? –dije acariciando su mejilla lo que afortunadamente pareció calmarla, no mucho, pero lo suficiente como para que me soltara.
–yo…yo no…no me pasa nada, es mejor que me vaya–antes de que pudiera detenerla ella ya había activado a Bardiche y se fue volando.
Yo solo pude quedarme observando a un punto amarillo que cada vez se alejaba más y más de mí, mientras pensaba en lo sucedido solo una pregunta seguía repitiéndose en mi cabeza a pesar de lo que dijo.
¿Qué te paso Fate-chan?
