Disclaimer: Todos los derechos del nombre "Dragon Ball Z" pertenecen a Akira Toriyama y Toei Animation. No me pertenece "Dragon Ball Z" ni lucro con la redacción de esta historia.
Nota de Autor: Disfruten.
"¿Quién lo hubiera pensado?"
(Who would have thought?)
Escrito en inglés por mrbignerd
Traducido por Esplandian
Capitulo IX
Fue durante las primeras horas de la mañana, en el Palacio de Kami-Sama, cuando Karin—quien había estado profundamente dormido— percibió de repente dos energías enormes aparecer de la nada y a una distancia mínima.
Karin casi entro en pánico. Ni idea de quienes eran esos dos, pero necesitaba alejar a los demás antes de que sufrieran cualquier daño. No fue hasta un par de segundos después que el gatuno maestro reconoció las firmas de ki. Casi ronroneó de alegría.
Rápidamente despertó al resto de los durmientes guerreros.
"Hey, ¿qué diablos le picó? ¿Porqué nos levanta tan temprano?" Se quejó en frustración Yajirobe, obviamente descontento por haber sido despertado.
"Miauuu, cierra esa necia bocota tuya. Apúrate, debemos irnos."
"Hmm…¿Pero qué sucede?" Preguntó Chi-Chi levantándose amodorrada.
Fue entonces que Mr. Popo se materializó frente a los ascendentes guerreros. Aparentemente, el Señor Popo no dormía.
"Ya terminaron. La Tortuga Ermitaña y el Mercenario terminaron con su entrenamientos. Vengan, decidirán quien entraran ahora en la cámaras." Pronuncio el genio con calma.
"¡Pero es tan temprano! ¿No podía esperar para después?"
"¡Aww, ya deja de gritar, gordinflón! ¡Sí, es muy temprano para escuchar tus quejas!" Gritó Chi-Chi al unisonó, ya que ella también compartía su mal humor matutino.
"¡Tú eres la que está haciendo todo ese escándalo! Todavía no entiendo cómo era que Goku podía soportarte." Bufó Yajirobe.
"Para tu información, bizcochito, Goku jamás se quejó. Pero supongo que no podrás entenderlo. Apuesto a que nunca has tenido una relación con una mujer antes."
"¡Hey! ¡Retira lo dicho! No es mi culpa que todas las chicas favorezcan a los delgaduchos enclenques y a los imbéciles forrados en músculos. Pero seguro que podrás entenderlo, ya que te casaste con uno de esos descerebrados musculosos." Le escupió el espadachín vagabundo.
"¡Yo no me case por Goku solamente porque fuera musculoso! Yo lo amaba, incuso cuando apenas era un niño. ¡Y deja de llamar a mi Goku 'imbécil'! Puede que no haya sido muy brillante, pero sino fuera por él luchando contra todos esos villanos, ¡tú no estarías aquí ahora mismo!" Argumentó la viuda.
Yajirobe se preparaba para disparar de nuevo, cuando Karin finalmente se hartó.
"¡Ustedes dos! No es el momento para estar discutiendo, tenemos trabajo que hacer. Si no están comprometidos con la protección de nuestro planeta, hagan el favor de retirarse. Si son serios, entonces síganme para que podamos decidir nuestro próximo curso de acción." Maulló severamente.
Esto puso fin inmediato a la trifulca entre el samurái errante y la terrible hija del menos terrible Ox-Satan. Estaban a punto de irse, cuando el genio oscuro les comunicó algo.
"Umm, Maestro Karin. ¿Qué hay sobre él?"
El felino artista marcial se volvió para encontrar a Hercule todavía dormido, roncando ruidosamente, y con un torrente de baba escurriéndole por la boca.
"Es difícil creer que se las arreglara para dormir durante todo ese alboroto, miauuu."
"Él ser verdaderamentes excepcional."
"Ya lo veremos." Musitó Karin iniciándose en la monumental tarea de despertar a Mr. Satan de su coma inducido por el sueño.
Pronto, todo el mundo estaba despierto y frente a la entrada de la Habitación del Espíritu y el Tiempo. Allí, vieron a los radicalmente cambiados Roshi y Tao, que ahora era completamente humano.
"Purrr. Puedo notar que sus poderes se han incrementado sustancialmente. A mi corazón le es bueno saber que ambos están tan comprometidos con esta causa. Es posible que tengamos oportunidad de derrotar a los androides."
"No hago esto por amor a cualquiera de ustedes, ni por la gente de este planeta. Sólo ansío asesinar a los androides con mis propias manos." Se mofó el asesino a sueldo.
"Cualquier razón es lo suficientemente buena, siempre y cuando estés de nuestro lado."
"Tal vez, pero yo podría eliminarlos a todos ustedes, y destruir a los androides por mi cuenta. No hay razón alguna para que el resto de ustedes entrene, cuando seré yo quien mate a esos androides aquí y ahora."
"Miauuuu, lo siento, Tao Pai Pai, pero a pesar de la gran potencia que has obtenido, todavía no eres rival para los androides. Me aventuraría a decir que incluso Freezer, de estar aquí, sería demasiado para ti en este momento."
"Oh diantres. No sé si podré soportar otro año allí dentro. Es tan aburrido, y Tao no habla al menos que sea para insultarme, además olvide todas mis revistas en casa." Kame Sennin frunció el entrecejo.
"Ay, Roshi, Roshi, Roshi..." Suspiró e gatuno maestro, agitando su cabeza de izquierda a derecha, con la garra derecha posada en la frente.
"Ahora, solamente volveré ahí sí Chi-Chi me acompaña. Creo que es-"
"Por nada del mundo, anciano." Vaticinó la viuda antes de que a Muten Roshi se le pasara la mano, literalmente hablando.
"Diablos." El ermitaño chasqueó los dedos ante su frustrado plan, lo que causo unas cuantas risitas entre los presentes (y por supuesto que Tao no participó).
"De todos modos, tenemos que decidir quiénes serán los siguientes. ¿Voluntarios, miau?"
A la vez, tanto Hércules como Chi-Chi levantaron sus manos. El Maestro Karin frunció el ceño.
Él no quería que esos dos se apegaran demasiado. Ambos pasando un año entero juntos en la Habitación del Tiempo podría resultar en algo más nocivo que productivo. No sabía si sus mentes se centrarían en el entrenamiento, o en otros menesteres que no se atrevía ni a imaginar.
Él no tenía preocupaciones en lo referente a Roshi, Tao, y aun Yajirobe. Cuando se presentaban verdaderas dificultades, Yajirobe podía ser tan dedicado y enfocado como fuera necesario.
Apenas conocía a Chi-Chi, y no sabía absolutamente nada sobre Hercule. Ambos eras peleadores talentosos, sí, ¿pero estarían dispuestos a llegar a los limites tan ávidamente como Roshi y Tao Pai Pai? No era una cuestión de ellos queriendo prepararse, con seguridad poseían seriedad en ello, ¿Paro acaso su preocupación por la seguridad del otro les impediría entrenar tan duro como les fuera posible?
No podía correr el riesgo; y el legendario felino gruñó internamente ante la idea de convertirse en el malo. Pero con el planeta en juego, no podía darse el lujo de cometer errores. Esos dos no podrían entrenar juntos, al menos no por el momento.
"Lo siento, pero no puedo emparejarlos en la primera sesión. Probablemente para la próxima vez, pero ciertamente no ahora."
"¡Cómo! ¿Por qué?" Exigió la hija de Ox-Satan.
"¿Pero a qué viene todo esto? ¿Por qué no podemos practicar juntos?" El tono de Hercule obviaba en el enojo.
"Los he estado observando a los dos, y la forma en la que hablan y se tratan entre sí no me ha pasado desapercibida. No consiento que se involucren en cualquier tipo de relación. Por ahora, considero que el que los dos entren juntos en la habitación irá en detrimento al entrenamiento de ambos. Además, carecen de la formación fundamental. Como tal, Chi-Chi estará entrenando conmigo y Mr. Satán realizará su entrenamiento con el Señor Popo."
"¡Pero qué tonterías!" Vociferó el aludido ex luchador.
"¡De ninguna manera! ¡En ese caso no lo hare! ¡Me niego a estar en la misma habitación que usted durante un año, ya que usted es un gato insufrible!" Rugió Chi-Chi.
"¡SUFICIENTE!" Atronó Karin en una fuerte voz profunda que no era la suya.
La intensidad y volumen de su voz prontamente silenció de inmediato a Hercule y a Chi-Chi.
"Entiendan que hay una razón por la qué hago esto. Aunque albergo un gran respeto por tu padre, Chi-Chi, él no culminó con tu formación. Te faltan los fundamentos clave y no posees experiencia en lo que respecta al uso de pesas." Karin se viró hacia Hércules. "Y tú, Mr. Satán, también careces de la formación fundamental, y tu experiencia con entrenamiento de peso es nulo al por mayor. ¿Cómo sería posible que supieran como entrenar si ni siquiera tienen idea de qué hacer? Es como un ciego guiando a otro ciego, pero esa no es mi mayor preocupación."
El Maestro Karin pauso un poco para darles oportunidad de recapacitar un poco. Luego continuó.
"Es obvio, al menos para mí, que los dos se preocupan el uno del otro. Eso está bien, pero considero que este afecto entre ustedes evitará que ambos entrenen tan duro como les es posible. No sólo eso, sino que sus prioridades pueden trasladarse a otras actividades que no me interesa mencionar."
Todos sabían lo que el Maestro Karin estaba dando a entender y se ruborizaron profusamente (con excepción de Tao y Karin).
"Miauuu, no estoy tratando de ser cruel aquí, sólo estoy haciendo lo que considero mejor para ustedes dos. Les prometo que una vez que den termino con su entrenamiento fundamental, ustedes dos podrán asociarse, si así lo desean, para una segunda sesión. Pero no en este momento. Por favor, entiendan lo que estoy tratando de decirles. "
Los presentes guardaron silencio durante un rato, tratando de absorber lo dicho. Después de algún tiempo, la mujer tomó la palabra.
"Lo comprendo. Odio admitirlo, pero tiene razón. Sin embargo, no creo que vaya a disfrutar el estar con usted durante un año." Concedió la viuda de Son Goku.
"Opino lo mismo. Estoy de acuerdo con lo que dice, Señor Gato. Pero ese hombre oscuro de allá me da escalofríos. No sé si pueda andar con él durante trescientos-sesentaicinco días seguidos."Agregó Mr. Satan.
"No preocupandos, el Señor Popo se asegurará de que su entrenamientos vaya con lo planeados." Garantizó el genio con una sonrisa, poniéndole la piel de gallina al ruidoso luchador.
Karin se dirigió a Yajirobe.
"Disculpa, amigo mío. Parece que durante esta sesión entrenaras solo."
"Meh, está bien. Estoy bastante oxidado, y de todos modos, trabajo mejor por mi cuenta. No me importaría tener un compañero de entrenamiento para la próxima; estoy seguro de que mis habilidades repuntaran para entonces."
"Gracias por sobrellevar todo tan bien, Yajirobe, no sabes cuánto me tranquilizas. Miau."
"¡Oye! ¡ Gato! ¿Cómo es que piensa entrenarme? No me parece tan fuerte." Observó la mujer.
"Yo tengo un nombre, sabes." Murmuró Karin en voz baja antes de replicarle a Chi-Chi. "Bueno, es inevitable. No quería tener que mostrarles todo esto hasta que empezaramos una batalla, pero no me dan otra opción." El cuerpo del felino comenzó a irradiar un resplandor azul.
Todo el mundo se volvió y observó como la silueta gatuna se torcía y retorcía imperceptiblemente. El Maestro Karin rugió de dolor antes de que un brillante destello de luz cegara a todos temporalmente.
Cuando la luz se desvaneció, el espectáculo que les dio la bienvenida a los guerreros también les causó shock.
Allí, donde antes había estado un esponjoso gato gordo, ahora se encontraba un guerrero alto e imponente. Era alto, casi tanto como Piccolo había sido, y con un pecho desnudo de puro músculo cincelado. Llevaba un taparrabos blanco alrededor de su cintura, y enormes botas blancas. Su rostro era pedregoso y duro, con penetrantes ojos azules y una barbilla fuerte que portaba una pequeña barba de chivo. Su cabello era azabache y se extendía hasta la mitad de su espalda.
Su poder era impresionante. De haber podido transformarse en aquel entonces, al menos hubiera sido capaz de someter la amenaza Sayajin que se presento en la Tierra hace muchísimos años.
"¿Ma-maestro Karin?" Yajirobe preguntó con incredulidad.
"Sí, soy yo. " Respondió la aparición, aunque su voz era poderosa y profunda.
"¿P-Pero, cómo?" Inquirió Chi-Chi, también incrédula.
"Es una larga historia."
"Nunca supe que usted pudiera hacer eso, maestro. ¿Por qué no nos lo dijo?" Preguntó Kame Sennin.
"Bien, yo también les debo una explicación. Una vez fui un gran guerrero que vagaba estas tierras hace más de mil años. Era verdaderamente fuerte, ningún ser humano podía igualarme. Cuando me encontré con esta torre la escalé, curioso de saber lo que la habitaba. Cuando llegué a la cima, tropecé con un tonto que me dijo que su poder era segundo al de Kami-Sama. Pensé que estaba loco y lo maté con prontitud. En menos de un segundo, el mismísimo Kami-Sama vino a mi encuentro. No, él no era el Kami-Sama del que todos sabemos, éste era un hombre diferente, cruel y desagradable. De cualquier forma, lanzó una maldición sobre mí, reduciéndome a un pequeño gato rechoncho por mi insolencia. Él me dio el nombre de Karin, y la torre fue nombrada por mí. Me dijo que mientras el Kami-Sama permaneciera en la Tierra, yo jamás sería capaz de alcanzar mi verdadera forma de nuevo."
"Ya veo, pero ahora que Kami-Sama falleció a causa de los androides... "
"Perceptivo como siempre, Muten Roshi. Sí, desde que Kami-Sama murió tuve la oportunidad de obtener mi cuerpo original una vez más. Desafortunadamente, incluso en esta forma no soy rival para los androides. Es por esta razón que he venido aquí para entrenarlos y ayudarlos a todos en el exterminio de esos monstruos."
"Impresionante, lo admito. Y yo que pensaba que eras tan sólo un animal tonto y presumido tratando de jugar al héroe. Entra si puedes, Karin, y ve lo que puedes hacer. Sólo espero que la arpía no interfiera demasiado con tus entrenamientos." Remarcó Tao Pai Pai con notable desdén por la presente.
"¡Retira lo dicho!"
"Ya basta, los dos. Tenemos trabajo que hacer. Ven, Chi-Chi. Ahora es nuestro turno."Indicó Karin encaminándose al vacío blanco.
La mujer se volvió para ver a un muy consternado Mr. Satan. Ella se acercó a él y posó una mano en su mejilla.
"Ten cuidado. No hagas nada precipitado." Le aconsejó Hercule.
"No te preocupes. Planeó regresar para verte." Chi-Chi lo besó suavemente en la mejilla antes de volverse para unirse a Karin en el entrenamiento de la Habitación del Tiempo.
Nota de Traductor: Una sincera disculpa por la tardanza con la presente entrega, y por no contestar sus amables comentarios y mensajes privados. Muchas gracias por su paciencia.
Un cálido saludo a Nomica, Eva, JanellaBround y a todos los valientes anónimos que siguen la historia de Mrbignerd.
Ah, feliz regreso a clases y a las actividades laborales.
