Quiero agradecer a todos quienes me han dejado Rrs hasta ahora, por ahí me preguntaban cuantos capítulos eran o si es que el fic terminaba en el capítulo anterior, pues no. Este fic consta de 25 pequeñas (O no tan pequeñas) viñetas. Ya hay 2 viñetas más escritas y el resto por escribir. So. Espero que las disfruten tanto como yo escribiéndolas.

Otro poquito. Espero les guste xD


3. Doblar.

No tenía intenciones de ceder, por muchas razones, la primera y más importante es que ella era prefecta, y podían expulsarles por algo así. La segunda es que prefería besar a Filch antes de verse involucrada en una de las travesuras de los merodeadores. Tercero, es que ella era Lily Evans, y bajo ese concepto no había oportunidad de que ella, precisamente ella, hiciese caso a cualquier locura que se le ocurriese a James Potter, simple y llanamente porque no estaba en su naturaleza hacer otra cosa, que no sea contradecirle en todo.

Eran demasiados años de práctica yendo en contra de él, como para cambiar ahora, por unos simples besos. Simples, tentadores, deliciosos y completamente enloquecedores besos.

Y Lily, no pensaba dejarse convencer. Era algo utópico y bastante estúpido de parte de James creer que podía llegar a convencerla.

- Vamos, Lily – dijo por enésima vez el merodeador con algo de irritación en la voz. – dime una razón por la cual es tan imposible ir a Hogsmade. Los chicos y yo lo hemos hecho miles de veces, nunca ha pasado nada malo.

- Puedo darte un millón de razones, James. Partiendo porque es día de semana, segundo no podemos salir del castillo, ni siquiera podemos andar por los pasillos después de la cena.

- Nadie nos verá, nadie sabrá que no estaremos en nuestras camas como rezan las reglas del colegio.

- Yo lo sabré, me parece más que suficiente con eso, ¿No crees? – James bufó molesto, resulta ser que Lily era demasiado terca y él demasiado impaciente como para lograr convencerla.

Estaban prácticamente solos en la sala común de Gryffindor, James paseaba de un lado a otro frente al sofá en que Lily continuaba obstinadamente sentada. Estaba a punto de darse por vencido, pero James no sería él si se rindiese así de fácil.

- Bien, tú ganas. Si quieres quedarte, puedes hacerlo. Yo saldré de todas formas. – dicho esto y ante el rostro lleno de contrariedad de Lily, se alejó con paso decidido en dirección al retrato de la dama gorda, cuando estaba a unos pasos de alcanzar la puerta, le escuchó.

- James, no piensas despedirte al menos. – dijo Lily con una mezcla de enfado y decepción en la voz. James se dio media vuelta, con en el enfado aún patente en su rostro, no iba a acercarse a ella. No esta vez.

Lily caminó hacia él lentamente, inconciente de lo bien que se veían sus caderas al avanzar y del efecto que provocaban en James. Cuando finalmente estuvo a unos centímetros de él, se paró sobre puntillas y rozó sus labios suavemente con los de James, justo antes de alejarse demasiado él rodeó la cintura de Lily con maestría y la acercó a su cuerpo tanto como era posible, volvió a besarla lentamente, no parecía tener tanta prisa como hace unos momentos.

Entreabrió sus labios saboreando con ellos la suavidad de la boca de Lily, mientras ella parecía deshacerse como mantequilla en su abrazo, profundizando el beso, explorando con la lengua esos recónditos lugares en la boca de James, que le sabían a gloria.

James se alejó, demasiado pronto para gusto de Lily, y antes de poder protestar, le escuchó decir algo como Debo irme ya.

Lily parpadeó confusa y sintió un cosquilleo en el rostro al sentir la respiración de James levemente agitada.

- No tienes que irte tan pronto – protestó en un susurro antes de volver a besarle, con más insistencia, alzándose más en la punta de sus pies, metiendo sus manos en el cabello negro de James e introduciendo la lengua con un poco más de intensidad. Logrando un beso más abrasivo, más rápido que el anterior pero no menos apasionado y exigiendo tácitamente una mejor respuesta.

James la abrazó con más fuerza, levantándola levemente del piso, dejando escapar un sonido, que sonó como mmmmm, antes de dejarse llevar por lo que Lily estaba ofreciendo.

Caminó con ella, sin dejar de besarse, hasta apoyarla en una de las paredes contiguas a la salida del retrato y se dedicó de lleno a besarla, controlando sus inquietas manos que vagaban entre la cintura y la curva de las caderas de Lily, levantándole levemente la falda del uniforme.

- Debo irme, los chicos están esperándome en el pasadizo – dijo James, con la respiración entrecortada y la voz más grave, después de unos instantes muy cortos.

- Ellos pueden ir solos, ya son grandes – dijo Lily acercándose peligrosamente a los labios de James.

- Tú no quisiste acompañarme, no me queda más remedio que acompañar a Canuto a conquistar chicas en el bar. Au! ¿Qué dijimos de los golpes? – El golpe no había hecho nada por quitar la sonrisa de medio lado que lucía James en su rostro.

- Te lo mereces. Dime algo Potter, prefieres irte con tus amigos a quedarte aquí conmigo haciendo cosas mucho más interesantes. – James alzó una ceja divertido por la indignación de Lily.

- Soy un hombre de palabra, Lily. En serio, debo irme – dijo alejándose levemente del cuerpo de Lily.

- Eres muy desagradable cuando te lo propones – dijo enfadada.

- Aún puedes cambiar de opinión. ¿Vienes? – la traviesa sonrisa de triunfo bailaba en los labios del merodeador.

- No entiendo cual es ese maldito gusto por romper las reglas, Potter – dijo Lily invocando el abrigo de su habitación.

- Es que no las rompemos, sólo las doblamos. – respondió antes de robarle un beso y tomarle la mano para salir juntos por el retrato.

Lo cierto es que lo único que James había doblegado era esa férrea costumbre de ir en contra de lo que realmente sientes, sin importar si eres Lily Evans o la prefecta perfecta.

Sólo Lily. Sintiendo, dejándose llevar.

Negar lo evidente era su especialidad y tenía que admitir que James era muy bueno en el arte del convencimiento. Ella es la viva prueba de ello.

Y aunque más tarde lo desmentiría, detrás del enfado por haber sido coaccionada, latían con fuerza las ansias de aventura, porque nunca antes se había sentido tan viva.


Especiales agradecimientos a LilyMolly, Evasis, adrea-black, J0r, Marion Coleridge, Narumi7 , Marvles, Nixi Evans. Por todos los Rr's recibidos a lo largo de estos capítulos. Muchísimas Gracias, me han hecho muy muy feliz.!

Y bien? Denle al Go! y dejenme saber su opinión.

Cariños. Jaqui