Hola a todos y todas los que pasan a leer esta adaptación.
GRACIAS POR LOS REVIEWS DEL CAPÍTULO PASADO, POR LOS NUEVOS FAVORITOS Y POR LOS SEGUIDORES DE LA HISTORIA.
Hoy vengo con la actualización del siguiente capítulo. Y quisiera dedicarlo a una seguidora de la historia que siempre está al pendiente, y deja sus comentarios. Sally Elizabeth Hr, este capítulo va dedicado para ti, gracias por estar pegada a la fanfic!
A LEER! :)
CAPITULO 9
Al día siguiente por la mañana no me desperté con el ruido de mis elfinas domesticas al entrar –aunque ya habían entrado–, ni con la preparación del baño–aunque ya estaba preparado–; sino con la luz que se había colado por mi balcón privado cuando Winky retiró suavemente las pesadas y elaboradas cortinas.
Yo aún no estaba lista para ponerme en marcha. Había tardado mucho en relajarme después de tanta tensión, y aún más tiempo en dormirme al darme cuenta de lo que significaría exactamente aquella conversación en el jardín. Si tenía ocasión, le pediría disculpas a Malfoy. Sería un milagro si me daba incluso ocasión de hacerlo.
–¿Ama Granger? ¿Se encuentra despierta?
–Noooo–gimoteé, con la cara tapada con una de las almohadas.
Nicky soltó un suspiro ante mis lamentos, y eso bastó para que decidiera a ponerme en marcha.
Entré muy despacio en el monstruoso baño; cada paso que daba resonaba en aquel enorme espacio de azulejo y cristal. A través de los grandes espejos vi que las tres delfinas domesticas se fijaban en las manchas de tierra de mi piyama. Por suerte, ninguna hizo comentarios. Uno de mis temores era que me acribillaran con preguntas, pero estaba equivocada. Evidentemente les preocupaba muchísimo que me sintiera cómoda. Si me preguntaban qué había estado haciendo fuera de mi habitación –o, peor aún, fuera del palacio–, resultaría muy embarazoso.
Me preguntaba qué sería de ellas cuando yo me fuera. ¿Las asignarían a otras chicas que necesitaran más cuidados a medida que avanzara la competición? ¿O y a tenían otros trabajos en el palacio de los que habían sido excusadas temporalmente? Me pareció maleducado preguntarles qué era lo que hacían antes o insinuar que no estaría mucho tiempo allí, así que no lo hice.
–El baño está listo. ¿Algo más en lo que podamos servir Ama Granger?–habló Winky por las tres, sacándome de mis pensamientos.
Negué con la cabeza, mientras me metía en la tina que había en medio del cuarto de baño –Muchas gracias–añadí.
–Esperaremos afuera–corearon las tres después de una reverencia.
…
Tras el baño, me secaron el cabello, levantándome la mitad de la melena con unos pequeños listones que me había traído de casa. Eran azules, así que casualmente resaltaban las flores de uno de los vestidos de día que mis elfinas habían hecho para mí, y ese fue el que escogí. Me maquillaron con tonos tan suaves como el día anterior, y me untaron una loción por los brazos y las piernas.
Había una gran variedad de joyas entre las que escoger para usar, pero yo les pedí mi cajita. Allí dentro tenía un minúsculo collarcito con un ruiseñor que me había regalado mi padre, y era plateado, así que hacía juego con el broche con mi nombre. Sí me puse un par de pendientes de la colección de palacio, pero probablemente fueran los más pequeños que había.
Cuando estuve lista, mis elfinas me despidieron con reverencias y buenos deseos, y me puse en marcha.
…
Subí al vestíbulo de arriba, donde nos habíamos encontrado todas el día anterior. Era la primera en llegar, así que me senté a descansar en un pequeño sofá. Di gracias a Merlín, cuando llegó Luna poco después de mí, realmente se veía hermosa. Lucía un bonito y corto vestido amarillo, y llevaba suelto el cabello con la frente descubierta. Sus zapatos no muy altos combinaban con su ropa, y sus joyas igual.
Poco a poco empezaron a llegar las otras. Enseguida observé una constante: todas las chicas tenían un aspecto fenomenal. Lucían el cabello recogido en elaboradas trenzas o peinados despampanantes, dejando la cara despejada. Llevaban un maquillaje cuidado a la perfección y unos vestidos planchados inmejorablemente.
Yo había escogido el vestido más sencillo que tenía para el primer día; los vestidos de todas las demás tenían algún detalle brillante. Hubo dos chicas que, al llegar al vestíbulo, se dieron cuenta de que llevaban vestidos casi idénticos. Ambas dieron media vuelta y fueron a cambiarse. Todas querían destacar, querían estar al nivel de la Sagrada Familia. Yo por mi parte, seguía teniendo el aspecto de una hija de muggles con un bonito vestido.
Pensé que había tardado mucho en prepararme, pero las otras chicas se retrasaron mucho más. Incluso después de que llegara Bella para acompañarnos abajo, tuvimos que esperar a Parkinson y a la hija menor de los Greengrass, que habían necesitado un poco más de tiempo para terminar de arreglarse.
Cuando estuvimos todas, nos dirigimos hacia las escaleras. Había un espejo dorado en la pared, y todas nos giramos para echar un último vistazo mientras bajábamos. Desde luego se me veía sencilla, pero al menos seguía siendo yo misma, y aquello suponía todo un consuelo.
…
Bajamos, esperando que nos llevaran al comedor, donde nos habían dicho que comeríamos. Sin embargo, nos condujeron al Gran Salón, donde habían puesto mesas y sillas individuales en filas, todas con sus platos, sus copas y su cubertería de oro. No obstante, de la comida no había ni rastro. Ni siquiera un olor que se asemejara. Más allá, en una esquina, observé un par de sofás.
Fuimos entrando y nos sentamos donde quisimos, ya que allí no había cartelitos con nuestros nombres. Luna se sentó a mi derecha, por lo que no me molesté en mirar dónde estaban las demás.
–Buenos días, señoritas. Espero que todas descansaran bien en su primera noche en la Mansión, porque ahora empieza el trabajo. Hoy empezaremos las clases de conducta y protocolo, proceso que continuará durante toda su estancia. Deben saber que informaré de cualquier falta de comportamiento de su parte a la familia Malfoy–pronunció discursivamente Bella mientras caminaba por el Gran Salón de un lado a otro.
–Sé que puede sonar duro, pero esto no es un juego que puedan tomar a la ligera. Una de ustedes será la próxima heredera de los Sagrados 28, lo cual no es poco. Deben esmerarse en mejorar, cualquiera que sea su origen. Se convertirán en damas de la cabeza a los pies. Esta misma mañana recibirán su primera clase–concluyó haciendo énfasis en sus últimas palabras.
–Los buenos modales en la mesa son muy importantes, y antes de que puedan comer frente a la familia real deben tener en cuenta unas mínimas normas de etiqueta. Cuanto antes acabemos con esta clase, más pronto podrán ir a desayunar, así que por favor pongan mucha atención–dijo Bella, mientras se acercaba a sentarse en una de las mesas.
Hermione se agradeció soltando un desahogado suspiro, al deducir que el desayuno con la Familia Malfoy se había pospuesto nuevamente. Lo que menos quería en ese momento era verle.
–¿Algo que quiera compartir con nosotros, señorita Granger?–cuestionó la encargada, desde un extremo de la mesa en la que se encontraba dando las instrucciones.
–No…yoo..lo siento–respondí nerviosamente, mientras sentía que mis mejillas se sonrojaban al instante.
Sin prestar mucha a atención a mi respuesta, empezó a explicar que las comidas se nos servirían por la derecha. Nos dijo qué copa era para qué bebida y que nunca jamás debíamos coger panesillos con las manos. Había que usar siempre las pinzas para ello. Las manos debíamos tenerlas sobre el regazo siempre que no las estuviéramos usando, con la servilleta debajo. No debíamos hablar, a menos que se nos preguntara. Por supuesto, podíamos hablar en voz baja, pero siempre a un nivel adecuado para el palacio. Y lo que siempre debíamos de evitar al comer, o estar en la mesa, era proferir sonidos raros.
Cuando dijo aquello último se me quedó mirando. Sin embargo, siguió explicando con su tono elegante.
Noté que mi estómago empezaba a perder la paciencia. Llevábamos casi una hora en aquél Gran Salón. Tal vez no comía raciones muy grandes, pero estaba acostumbrada a mis tres comidas diarias. Necesitaba comer. Ya estaba empezando a ponerme de mal humor cuando oímos que llamaban a la puerta.
Dos guardias se hicieron a un lado y paso seguido entró él.
…
–Buenos días, señoritas–saludó con tono elegante.
La reacción en la sala fue tangible. Unas enderezaron la espalda, otras se echaron atrás el cabello, y alguna que otra se colocó bien el vestido. Yo no miré a Malfoy, sino a Astoria, quien se encontraba sentada enfrente de mí. Se lo quedó mirando de un modo que me hizo sentir incómoda solo de verlo.
–Joven Malfoy–saludó Bella, con una reverencia.
–Hola, Bella. Si no te importa, me gustaría presentarme ante estas jóvenes señoritas.
–Por supuesto–dijo ella, con una nueva reverencia.
Malfoy paseó la mirada por la sala y me localizó. Nuestros ojos se cruzaron un momento y después una sonrisa ladeada se formó en su rostro. Aquello no me lo esperaba. Pensaba que habría cambiado de opinión sobre el trato que iba a dispensarme tras la noche pasada y que me llamaría al orden delante de todas. Pero quizá no estuviera enfadado. Tal vez hasta le hubiera parecido divertido. Cualquiera que fuera el motivo, aquella breve sonrisa me hizo pensar que a fin de cuentas tal vez aquello no resultara ser una experiencia tan terrible. Fue ahí cuando pude finalmente tomar la decisión que no pude tomar la noche anterior, le pediría disculpas.
–Señoritas, si no les importa, las iré llamando una por una para hablar con ustedes. Estoy seguro de que todas están deseosas de desayunar, como yo, así que no les quitaré demasiado tiempo. Les ruego me disculpen si me cuesta aprenderme los nombres; son ustedes bastantes.
Se oyeron unas risitas nerviosas. Rápidamente se dirigió a la chica del extremo derecho de la primera fila, que resultó ser Hannah Abbott y se la llevó a los sofás que habían en el fondo. Hablaron unos minutos y luego ambos se levantaron. Él le hizo una reverencia, y ella hizo lo propio. Se dirigió a la mesa, habló con su compañera y se repitió el proceso. Las conversaciones solo duraron unos minutos y se desarrollaron en voz baja.
Intentaba hacerse una idea de cómo era cada chica en solo cinco minutos.
–Me pregunto qué querrá saber–dijo Luna, girándose hacia mí.
–A lo mejor quiere saber cuántos hechizos con magia no verbal puedes hacer en un minuto. Ten la lista preparada–le susurré en broma.
Luna contuvo una risa.
Seguí mirando hacia el fondo, donde Malfoy entrevistaba a cada una de las seleccionadas. Algunas se mostraban tranquilas y elegantes; otras se agitaban de los nervios. Astoria Greengrass se ruborizó cuando Malfoy le llamó, y el rostro se le iluminó cuando volvió. Parkinson por su parte se alisó el vestido varias veces, como si tuviera un tic nervioso en las manos; situación extraña para mí, puesto que pensaba que ella sería la última persona en reaccionar de aquella manera.
Yo estaba casi sudando cuando volvió acompañado de Parkinson, pues era mi turno. Respiré hondo y procuré calmarme. Estaba a punto de pedirle disculpas por lo de anoche.
–Señorita Granger ¿sería tan amable de acompañarme?–dijo, cediéndome el brazo para guiarme al fondo del Salón.
Asentí, mientras me paraba de la mesa y le tomaba del brazo.
…
Tal vez fuera por el hambre que tenía desde ya hace un rato, pero podría jurar que en el momento en que le tomé del brazo sentí algo extraño revolviéndose en mi estómago. Lo que me hizo deducir que aquella conversación sería la más larga de mi vida.
…
CONTINUARÁ
...
...
...
¿Y QUE TAL? ¿LES HA PARECIDO BUENO EL CAPÍTULO? Quiero disculparme por cortar, en la mejor parte! pero eso lo hace mas emocionante para la siguiente actualización! Espero sus comentarios. ¿QUE CREEN QUE PASARA?
Opción 1: Hermione no podrá encontrar la forma de disculparse con Malfoy por haberse portado grosera la noche anterior.
Opción 2: Draco le dirá que será la primera en ser eliminada.
Opción 3: Draco la invitará a una primera cita.
O si tienes otra idea, házmela saber!
...
...
AGRADECIMIENTOS: Quiero agradecer a los tres reviews del capítulo anterior.
-Sally
-Micaela Malfoy
ADVERTENCIA: A partir del siguiente capítulo, meteré un poco de mi imaginativa. Puesto que la historia original, lleva un rumbo diferente, ya que los personajes "Principe Maxon, y Srita America, en este caso "Draco Malfoy y Hermione Granger" no se conocían. Lo que en obvias razones cambia la historia.
