Even angels fall

Por: Andsi

-o-o-o-o-

Capítulo 9

She made it easy

Allí se hallaban, en medio de sala de estar del hotel. La modelo, que se encontraba muy sorprendida, tenía unas increíbles ganas de abrazar a su viejo amigo y demostrarle que nunca lo había olvidado. Pero algo detenía ese impulso; y era el hermano mayor de él que solo la miraba, ahí… mirándola sin decir palabra alguna. Con una mirada, que por una extraña razón, aceleró el corazón de la castaña.

Pero prefirió confundir ese ritmo cardíaco con la visita inesperada del pequeño Takahashi.

-Tk…- pensando qué decir.

-Matt me dijo tu estadía… y por eso no dudé en venir apenas lo supe- sonriente, se le acerca para estar más cerca de su vieja amiga, solo para tornarse serio repentinamente –no tienes idea de cuanta falta me hiciste, y de paso lo mucho que me preocupé al no saber nada de ti, Mimi.

-Cuanto lo lamento…- con los ojos ya llorosos, aguantando para abrazar al joven Takeru y así escuchar el regaño que se merece.

-Mejor sentémonos…- dice Yamato señalando sutilmente los sofás que abarcaban en la parte más glamorosa de la sala de estar.

Una señorita encargada del pequeño bar, junto a la sala de estar, se les acercó al ocupar uno de los asientos, llevando en una bandeja de plata vasos y una jarra con agua.

-Gracias- responde el rubio a la señorita al dejar los tres vasos llenos de agua con la jarra en la mesa de centro –Si quieren me puedo ir y…

-No, hermano… quédate.

-…- seco, extrañado por la seriedad de su hermano… Rara vez veía a su hermano menor con esa actitud.

-De verdad lo siento, Tk…- con el vaso de agua en las manos.

-Sé que sí, pero eso no saca de la incógnita que nos dejaste…- tomando las manos de su amiga- ¿Acaso ya no te caíamos bien? ¿Qué te hicimos, Mimi?

-Jamás me han hecho algo, Tk… Ustedes siempre fueron buenos conmigo- pone más énfasis –fui cegada por el trabajo y el lujo, fui tan tonta… no me di cuenta de que el verdadero lujo se disfruta es con las personas que quieres… con ustedes- toma aire, es como si se quitara un poco del tan grande peso que tiene encima.

-Ya veo…- suspira.

-…- escuchaba atento, recordando la simpática cena que había tenido con la castaña. Por unos pequeños segundos, miró a la joven fijamente, estudiando cada gesto que mostraba al hablar con Takeru… Se veía tan genuina, tan sincera, todo lo contrario para cuando se vieron por última vez. Aún no sabía por qué lo había abofeteado con esas palabras sin ni siquiera saber lo que realmente sucedió.

-Disculpa, Tk… de verdad me da mucha pena y…- Al ver como Tachikawa bajó la cabeza tras decir eso, el rubio menor alborotó con una caricia los cabellos de ella, sorprendiéndola.

-¿Te volviste loquita o qué? Nos ignoraste por mucho tiempo, pero tampoco mataste a alguien… son errores que se cometen- sonriendo –no te preocupes. Aunque no sepa lo que es ser famoso, creo que logro entenderte…- mirando a su hermano de reojo.

-…- aún más sorprendida.

-Oye… ¡¿Y mi abrazo?!- abriendo los brazos con una cálida sonrisa.

-¡Tk…!- abrazándolo inmediatamente dejando el vaso de agua a un lado.

-Tranquila hermanita, todo está bien…- respondiendo el abrazo –bienvenida a casa…

-iba a verlos pero esperaba el día del evento…- separándose de su amigo.

-Matt me comentó que ibas a modelar, ¡y serás la que abrirá el opening! Haz llegado alto amiga, tienes que contarme todos tus logros…- emocionado.

-Jeje, más que logros… tengo que contarte muchas cosas- sonriéndole.

-¡seguro!- mira a su hermano –supongo que tienen ensayo ahora, espero no haberles atrasado- algo preocupado.

-para nada Tk, el ensayo general empieza más tarde… es que quise salir más temprano para pasear y…

RING… RING…

-oh… es el mío, seguramente es Tai, quedamos en vernos ahora- dice educadamente sacando su celular del bolsillo –tranquila no le diré que estás aquí, tú te encargarás de sorprenderlos- y contesta, alejándose de los chicos a unos cuantos metros para hablar más tranquilo.

-…- silencio, solo un hilo de silencio separaba a los jóvenes. Se notaba la incomodidad del momento, querían hablar para romper el hielo… pero Mimi solo recordaba el suceso que había provocado esa incomodidad. Llenándose de rencor internamente en esos 5 minutos en que Tk hablaba con su cuñado, pensando en como humillar al rubio o al menos decirle lo que pensaba de él… en fin, estaba envenenándose ella misma, y la próxima vez que abra la boca será para insultar al inocente Ishida.

-…oye, Mimi- se arriesgó, pensando claramente qué decirle, ignorando el hecho de que tenía orgullo –creo que debemos hablar…

-¿Sobre? Yo no tengo nada de qué hablar contigo, Yamato…- dice tomando una actitud indiferente, tomando su agua con ganas de entrar en el vaso y ahogarse en éste.

-sí, sí lo tienes, no me dejaste darte una explicación…

-¿Existe una explicación para los celos?- Matt se desconcertó.

-¿A qué te refieres?

-Yamato…- con una sonrisa hipócrita –conozco tu plan, no tienes porque avergonzarte… entiendo que hayas planeado usarme para darle celos a Sora. El show, el beso, la publicidad; eso haría que Sora se muriera de los celos e implore tu regreso… en la cena trataste de decírmelo pero mi ingenuidad provocó que lo escondieras.

-¡¿Qué?!- bastante sorprendido… no podía creer la tormenta que tenía esa chica en la mente, ¿Su plan? Rayos, es totalmente cierto que las mujeres se ahogan en un vaso de agua, justamente lo que ella quería con el que tenía en sus manos.

-'¡¿Qué?!' …no vengas a hacerte el 'Yo no fui' conmigo, Ishida. Con que tú lo admitas nos ahorraríamos mucho, aunque si te soy sincera… no te hubiese funcionado el plan, porque conociendo a Sora; nunca estaría con un insensible- esto lo dejó frío, y Mimi al notar el rostro de su contrincante, sonrío victoriosa… estaba funcionando su venganza; jugar con sus sentimientos.

-…- bastante ofendido, pero siguió de oyente.

-Casi me engañas, pero no lo lograste… estoy acostumbrada a personas como tú- sirviéndose un poco más de agua.

Tk seguía hablando por su celular, desconociendo el enfrentamiento entre los chicos.

-al parecer, no has cambiado desde el día que te cegaste…

-¿A qué te refieres, Ishida?- no esperaba una respuesta así.

-olvidalo, no voy a perder mi tiempo así contigo… tengo cosas más importantes que hacer a que quedarme con una persona como tú.

-…- bastante ofendida, ¿Cómo se atrevía? Actuaba como la víctima… ¡Lo cual es falso porque ella es la víctima en esta situación! ¿Qué rayos…

-ni sé porque Takeru se molesto en venir…

–mejor me escuchas, YAMATO… No voy a permitir que digas eso de mí, y mucho menos que me hagas sentir como si yo te hubiera hecho algo a ti… ¡Admitelo de una vez! Todo esto lo hiciste porque aún ignoras el hecho de que no has olvidado a Sora, y que eres capaz de cualquier cosa por recuperarla o peor aún, vengarte… ¿O por qué razón tu amigo dijo lo que dijo?

-ahora escúchame tú…- acercándose rápidamente al rostro de la castaña, con una mirada bastante fuerte que llenó a Mimi de escalofríos -perdonaré que me humilles, que me hagas sentir culpable sin ninguna razón, que me insultes y que te metas conmigo…- Mimi estaba callada, algo asustada por el arranque del chico –pero nunca, ¡óyeme bien! …nunca, te perdonaré que digas cosas de mí que no son con respecto a ella, y que la incluyas sin saber lo que realmente pasó- intensificando sus palabras, pero su tono de voz seguía siendo el mismo, bajo y entendible –y te diré algo… lo que dijo mi amigo, fue mentira… si quieres ve y pregúntale, ilusa…

Resumamos los sentimientos de la Tachikawa en tres segundos:

En el primero… Mimi contempló la silueta alejarse de ella, aún atónita por las palabras del chico, totalmente impredecibles.

Un segundo después… Matt dio su primer paso para darle la espalda, haciendo que Mimi se sintiera humillada; algo que nunca antes la habían hecho sentir.

Y al tercer segundo; sintió vergüenza… pero cuando se trata de la castaña, con la vergüenza viene el orgullo, y…

-¡¿Quién te crees?!- levantándose de golpe.

-…- pensando en como ella puede ser tan insistentemente terca.

-¡¿Crees que puedes abalanzarte encima mío y humillarme con tus patéticas palabras diciéndome ILUSA…?!- esto atrajo la atención de todos, quienes se detuvieron a ver la escena bastante curiosos, incluyendo a Tk, quien no entendía nada.

¿Qué carrizo le pasaba a Mimi Tachikawa? Eso era lo que tenía a Yamato confundido. Hace poco la castaña era una mujer cambiada, una persona nueva; pero ahora era la misma chiquilla insoportable y impulsiva de antes, egoísta sobre todo, egoísta por decir esas cosas sin saber todo el daño que estaba causando…

Pero en la mente de Mimi, reinaba una indignación enorme hacia el rubio, creyó que era un chico increíble y sensible, pero… todo eso cambió por un malentendido, un gran malentendido. ¿Por qué tan impulsiva? Pues, era una joven herida por personas que abusaron de su amistad, con el corazón lleno de cicatrices por el hecho de confiar demasiado, y otra vez… ella estaba sintiendo que alguien había tocado esas cicatrices.

-…- con ganas de hacerla sentir como la hormiga más pisada del mundo, pero mantuvo la compostura diplomática y habló de manera civilizada -Tu orgullo te va a hundir más Tachikawa, te aconsejo que…

¡¡¡ PLASH !!!

El vaso de agua de la castaña se hallaba vacío, mientras que toda la cara del rubio, y en parte su franela, estaban completamente mojadas.

-o-o-o-o-o-

Por otro lado…

-¿Kari? Ni idea, creo que está con Sora…- un joven moreno de cabellos alborotados mantenía una conversación con su amigo, mientras que se tomaba un café en la cocina de su casa -ayer se vieron, Takeru… ¡Parecen esposos!- sarcástico, pero en eso se nota que Tk tuvo una ingeniosa respuesta, lo cual hizo que Taichi pusiera una expresión de desacuerdo -¡AHHHH NO! ¡¿Cómo que muy pronto?!- atragantándose con el café… -no me sonó a broma eso, y más cuando así fue como me dijiste antes de empatarte con mi hermanita…- risas provenientes del otro lado –bueno, bueno… ya me levanté, ¿A qué hora nos vemos? … Buenísimo, a esa hora estaré.

Pero lamentándolo mucho para su amigo, se escucha un gran alboroto, al parecer una pelea de parejas porque eso era lo que podía alcanzar a escuchar Tai para pensar eso. ¿Dónde andaría su amigo?

-Tk… ¿Dónde andas? Alguien se está peleando, ¿no? … No, bueno… Olvídalo, tengo que hablarte de algo. … ayer, verás… ¿Qué? ¿Adonde vas? … Pero escucha, yo y Sora… ¿Tk? … ¿aló?- mira el teléfono un poco extrañado –que raro…- y antes de colgar se acuerda de Matt, pensó en llamarlo y pedirle un concejo… -sí, claro Yagami, llama al ex de la chica que te gusta para pedirle un concejo de cómo conquistarla ¡que inteligente!- cuelga con desgano y bota el resto de su café en el lavaplatos.

Tai se encaminó hasta su cuarto para vestirse, y ordenar, milagrosamente, su cama. En este proceso, tuvo que hurgar bajo su cama para conseguir los calcetines de hace días, ya que no sabía el paradero de todos sus calcetines limpios. Lo curioso, no es que haya conseguido los calcetines, sino que había una caja que hace tiempo ignoraba.

-mi cajita de recuerdos…- dice Tai al tocarla, para luego sacarla de ese escondite.

Aunque Yagami normalmente se muestre necio, algo inmaduro, y despistado; es un chico muy tierno. A pesar de que no lo demuestra, por dentro es un chico sensible, cariñoso y tierno, aquel tipo de chico que cualquiera de nosotras las mujeres necesitaríamos para momentos cursis… aquel tipo de chico que siempre será fiel en el corazón, por el resto de su vida, de la chica de que se enamoró de verdad.

-"…que tiempos"- dice luego de abrirla y ver fotos, objetos, cartas, y envolturas de dulces… empezó a revolver hasta hallar una foto que reflejaba a una joven de cabello corto, amarrado en dos colas, pelirroja y de ojos castaños, con una pelota de football en un brazo y con la mano libre haciendo un saludo, bastante simpática.

Notó la fecha de la foto… era cuando Sora tenía 10 años, cuando siempre se reunían para jugar juntos. Cuando no habían sentimientos de por medio.

-Sora…- soltó, con un ligero sonrojo. Tenía tantas ganas de abrazarla y a la vez de alejarse…

-todo sería más fácil si no me hubiera enamorado de ti….- al decir esto, guardo la foto en la caja con enojo, cerrándola para luego guardarla de nuevo en su viejo escondite.

Ya estaba cansado, cansado de no ser correspondido, harto de tener esperanzas sin conclusión, agotado de seguir pensando en Takeunochi como la única mujer que ama y amará. Ya es hora de seguir adelante, quizás no se da porque simplemente no se puede.

Y punto.

-o-o-o-o-o-

La tranquilidad reinaba en el otro extremo de Tokio, nos encontramos ahora con dos jóvenes, la madura y digamos madre del grupo; Sora, y la adorable y más pequeña; Hikari, haciendo un poco de deporte en el parque central de Tokio. Ambas vestidas de forma deportiva se hallaban trotando unos pocos kilómetros, que gracias al entrenamiento de Sora y por sus estados físicos, son capaces de trotar 8 km sin ningún problema.

Al llegar al límite, se detienen en banco para relajar los músculos y tomar agua de un bebedero que se encontraba a un lado.

-¡Que sabroso!- dice Kari algo agotada, pero con suficiente energía para sonreír.

-jeje, y que ingenioso, es el mejor entrenamiento para estar en forma- tras tomar agua del bebedero.

-¡Sip!- secándose el sudor de la cara, notando un puesto de pretzel's, favoritos de Hikari –tengo ganas de comerme un Pretzel, ¿quieres uno?

-¿Y recuperar las calorías que quemamos aquí? ¡Kari!- también secándose la cara.

-jajaja, vamos Take… no hemos desayunado y están recién hechos- haciendo puchero.

-Bueno, esta bien… ¡Pero mañana correremos 20!

-¡Sora…!

Ambas compraron su desayuno y se fueron a la banca más cercana para disfrutarlos con tranquilidad. Conversando y recordando que cuando eran pequeños, siempre se reunían en ese parque, y que hacían animados Picnik's que eran inolvidables, tanto por la buena compañía y por la buena comida.

-¡¿Y te acuerdas cuando Tai le quitó el atún con mayonesa a Mimi?! JAJAJAJA …desde ese momento supe como ubicar a mi hermano gracias a ella- casi atragantándose al recordar la paliza.

-jajaja ¡verdad! También en ese día…- pero en eso, hace una pausa.

-¿…qué ibas a decir, Take?- apodo que usa Kari de cariño para su amiga, desde que tiene 5 añitos lo usa.

-…en ese día, Mimi fue la primera en saber que Yamato me gustaba…- sonríe –ella fue la que me dio ánimos para que me le declarara.

-oh…- entiende –recuerdo que esa vez tú y Mimi se apartaron a hablar…

-y al día siguiente Matt y yo nos empatamos- recuerda con una grata sonrisa.

-Sora…- emocionada –no te entristece recordar…

-claro que no, Hikari…- se limpia la boca tras dar el último mordisco a su Pretzel, lanzándole el resto a las aves –Matt y yo hablamos.

Kari la mira sorprendida.

-¿Cuándo…?

-o-o-o-o-o-

La escena seguía extremadamente tensa, todos observaban sin palabras como las gotas de agua corrían por el rostro del famoso cantante, causando cierto escalofrío en el rubio menor… Nunca antes Yamato Ishida había sido humillado en público, y mucho menos con un vaso de agua, lo cual desafortunadamente traería grandes pero convenientes consecuencias.

-luego te llamo…- colgar el teléfono fue lo primero que se le ocurrió al ver aquella escena, ¿Qué rayos?

-…Es Ishida, el cantante…-dice una joven sorprendida, susurrando lo dicho a su novio quienes se encontraban en el hotel también.

-Cierto… y esa modelo ¿Es la de la revista?

-¡Sí!- la verdad, que para este momento no existía la discreción… ¡Por Dios! Pan fresco para los paparazzis amigos, ¡esto era leyenda!

-…- increíblemente sorprendido, no hallaba como demostrar su enojo. En realidad, si no fuera mujer, Mimi Tachikawa sería polvo.

-¿Qué? ¿Se te dañó el peinado?- Nuevamente, esa sonrisa… ¡Rayos, esta mujer si sabía como sacarle del quicio a alguien!

-¿Qué les sucede?- dice Takeru acercándose a los chicos -¿Por qué hiciste eso Mimi? ¿Qué hiciste Yamato?- confundido.

-…- Mimi estaba retadora, esperando que el rubio hiciera algo, o reaccionara al menos… pero no hacía nada, solo estaba ahí empapado mirándola fijamente, como si con la mirada tratara de decirle algo.

-"No… no me gusta que me mire así"- se decía para sí, por dentro sentía como si algo no estuviera bien… quizás se le pasó la mano.

-ojala y no te arrepientas, Tachikawa- dice, para luego irse y dejar a todos desconcertados.

-…- contempló nuevamente al rubio alejarse de ella, pero esta vez con un frío sentimiento de culpa… ¿Culpa? ¡había hecho lo correcto! Se lo merecía… era un tonto, la había humillado y es malo, ¡muy malo! …sí, se lo merecía.

¿Verdad?

-¡Mimi!- la castaña despertó de su trance, cayendo en cuenta que su amigo Takeru aún se hallaba ahí.

-Tk…- algo ida.

-vamos- dice jalándola para irse del hotel, donde todos comentaban lo sucedido.

Minutos después…

Ambos chicos conversaban sobre la escena en un café, sentados uno frente al otro. Tenían que hablar al respecto, sobre todo Tk… luego de tener años sin ver a Mimi, por fin se reencuentran, ¿para qué? Para ver como su hermano y su 'hermanita' se pelean. Nada encajaba.

-Eso fue lo que pasó…- dice aún molesta, pero a la vez, confundida.

-creo que te sobrepasaste, Mimi- tomando un poco de su café –me duele decirte esto pero… cometiste un gran error.

-¡¿Qué?! ¡Claro que no, Tk! Mira, no es por nada… pero quizás sea por eso que nunca fui cercana con él. Fíjate bien, nunca se molestó en agrandar nuestra relación, siempre fue indiferente… y justo cuando vengo a Japón a un evento, un evento en que él está e irá Sora a vernos, y que de la nada quiera ser mi amigo y me confiesa todo su dolor, y no me dice lo del beso…- exagerando palabras –¡¿Me vas a decir que no me utilizó, Takeru?!

-¡Mimi!- La castaña quedó perpleja al notar como su amigo le subió la voz… al parecer hacía falta que Takeru llegara a esos extremos solo para hacerla entender –estas errada, y algo me dice que de cierta forma lo sabes… ¡Vamos, Mimi! Yo sé que Yamato es pesado, algo egocéntrico y… un poco insensible, pero jamás sería capaz de tal barbaridad…

-…- escuchando atenta.

-tú lo sabes muy bien, nos conocemos todos desde pequeños Mimi, ¿Acaso crees que si Matt fuera así realmente, hubiese estado con Sora o yo lo defendiera como lo hago? No lo defiendo porque es mi hermano, sino porque sé que el es incapaz de tal cosa…

-Aquí tiene- el mesero se acerca dejando la cuenta en la mesa, retirándose con los cafés ya vacíos.

-gracias- saca su billetera y paga la cuenta –¿No te has detenido al pensar… que es pura coincidencia que justamente hayan estado juntos en el evento, y que por razones de madurez Yamato haya querido plantear una nueva oportunidad en su relación, y que te haya contado lo de Sora porque vio que yo tenía razón al decirle que eres mi mejor amiga por algo, y que… estés exagerando un poco las cosas?- digamos que imitando a Mimi en su forma de relatar las cosas.

-Pero Tk…

-Mimi, es mi hermano… es el Ex de Sora, y uno de nosotros. Hazme caso, el no es capaz de hacer eso…

-…- bajando la cabeza, cayendo en cuenta.

-Hermanita, creo que debes hablar con él…- suspira –y quizás pedirle disculpas a Yamato es mas difícil que salir desnudo a la calle, pero esta vez tienes que hacerlo, no por como se debe sentir ahora, sino porque la Mimi que yo conozco realmente, reconoce sus errores, y es incapaz de hacer sentir mal a alguien sin tener razón concreta de hacerlo.

Algo distinguible en su forma de hablar, y por supuesto… su forma de hacer entrar en razón a alguien.

-o-o-o-o-o-

-Hace unos días…

Responde aquella pelirroja ante la pregunta que había hecho su sorprendida amiga. ¿Hace unos días? ¿Yamato y Sora hablaron y aclararon todo? Ok, hacía falta filmarlo para creerlo.

-Sora… ¿Por qué no me habías dicho?- en realidad estaba alegre que por fin su compañera y su cuñado no tengan rencores mutuos, era una muy buena noticia.

-es que no fue gran cosa…- provocando tranquilidad en su amiga –en la reunión, cuando Tai se ofreció en llevarme, me pareció haber visto a Yamato…

-¿De verdad? ¿Entonces porque no fue a la reunión?- extrañada.

-Porque…- se sonroja –Tai y yo estuvimos a punto de...- aún más sonrojada –de darnos un beso y…

-¡¿QUE TU Y MI HERMANO QUE?!

-¡Kari!- asustada -¡¿Será posible que puedas ser un poco más discreta?!

-¡¿Discreta?! ¡Por Dios Sora si esa noticia tiene que estar hasta publicada en Gooogle!

-¡KARI!- apenada, notando que todos las miraban –¡Shhh!

-Ok… Esta bien- respira hondo –Y… ¿Se besaron?- emocionada.

-no…- aún con sonrojo –ahí escuché una puerta de un auto, es por eso que pensé que Yamato fue.

-¿Quieres decir que los vio?

-…- recuerda lo sucedido.

…Flash Back…

El rubio estaba apoyado en el barandal, observando la belleza de su ciudad con tranquilidad y nostalgia, como si extrañase aquella sensación de no tener preocupaciones. Le hace falta un respiro, desde que terminó con Sora se adentró aún más en el mundo de la música y la fama, por lo tanto mucho más dinero, pero mucho más trabajo… ¿Quién dijo que el dinero se hace fácil?

-Hola, Yamato…

-…Hola- responde volteando a ver a su amiga, notando que tenían mucho tiempo sin verse.

-Disculpa la tardanza, había mucho tráfico y…

-Tranquila- sonríe –me alegra verte.

-oh…- sorprendida, de cierta forma no se esperó esa muestra de cariño –lo… mismo digo, Yamato.

-aquí fue donde te me declaraste…- volviendo a ver el panorama, sobre aquel puente muy reconocido en Tokio.

-sí…- viendo también el panorama –Yamato, ¿Tú fuiste ayer a la reunión de Hikari?

-…- afirma mudo, sin expresión alguna.

-Tú…- armó valor, Yamato tenía que madurar y reconocer que las cosas quedaron en el pasado, y que una gran amistad está en riesgo si las cosas no son así para él.

-me alegra… que sea Tai- la pelirroja quedó perpleja, significa que los vio… -él siempre estuvo enamorado de ti, aunque seguramente no debe amarte más de lo que yo lo hice…

-Matt…

-si me llamaste para saber si no tenía problema con Tai, tranquila… más bien me lo esperaba.

-No te llamé por eso- seria.

-…- voltea a verla, dándose cuenta del cambio de humor –te escucho.

-ya basta, Yamato… ya es hora de que te des cuenta de que si sigues alejándote de nosotros vas a terminar perdiéndonos- el rubio la mira de reojo –en realidad no me importa si estás de acuerdo o no con lo que yo haga con mi vida personal; me importa es lo que piensas sobre nuestra amistad, aquella que tenemos desde hace tantos años y que hemos mantenido con esfuerzo- al fin había captado la atención de su Ex como quería, éste estaba frente a frente a su amiga escuchándola.

-¿Por qué dices eso?

-te alejaste de nosotros por mí, porque todo lo que es referente a todos nosotros te recuerda nuestra relación y es lo que más quieres olvidar…- algo adolorida, no por el hecho de que sienta algo por Yamato, sino porque quería volver a como antes, cuando todo era entre amigos y no entre novios.

-Sora…- al fin había captado el error que había cometido por tanto tiempo.

-Tú rencor te va a costar grandes amigos, Ishida- tornándose más tranquila, segura de sus palabras.

…End of Flash Back…

La castaña menor había escuchado con tanta concentración lo que le contaba a su amiga que por un momento sintió que estaba ahí… ya era hora que a Yamato le dijeran las cosas claramente, eso de andar con rencores es bajo.

-entonces ya… ¿Todo se arregló?

-a medias, Kari… pero con lo que le dije muy pronto todo volverá a la normalidad- sonríe –lo único que le hacía falta a Yamato es que alguien le dijera las cosas como son.

-cierto, y cuando esas cosas vienen de tu boca creo que tuvo que haberte comprado flores luego.

-jajaja- ambas habían emprendido camino de regreso a su carro –digamos que un gracias basta.

-…y- picarona -¿Qué piensas hacer con Tai?

-…- nuevamente, el sonrojo vino a invadir su rostro para quedarse por un buen rato.

-o-o-o-o-o-

El día ya había pasado, y el ensayo había finalizado… "extrañamente", los protagonistas del mismo no habían lo habían presenciado, creando esperanza en muchos y satisfacción en algunas…

Pero uno en especial, se encontraba preocupado, tras haberse enterado del suceso en el Hotel.

-Dios…- colgando el teléfono al terminar de hablar con un amigo –Hey, Sato… ¿Sabes de Yama?

-No sé, hermano… pienso que debe estar con la modelo- recostándose en el camerino.

-Supieras…- dice sentándose en uno de los sofás, con rostro traumado.

-¡¿Qué pasó?!- Louis al ver la cara de su amigo piensa en lo peor- Sí me dices que ya está embarazada Pampita me voy a decepcionar ¡BASTANTE!

-cállate, idiota…- suspira –se han peleado. Y feo.

-¿Qué? Pensé que habían hecho las paces…

-A eso iba Yamato, pero ella por el malentendido exageró todo y humilló a nuestro catire frente a todo el mundo y de paso… nombró a la innombrable.

-¡UFF!- dicen en coro los dos.

-Sí… jamás creí que pasaría esto.

-¿Para que rayos te metiste, Tofu?- apodo a su amigo –Sabes que si a Matt le gusta alguien, va por ella…

-no sé, bro… pensé que aún le falta por superar a tú sabes quien, y quise ayudar un poco y…

-lo que hiciste fue cagarla…- Tokumori lo mira ya agotado -¿Qué? ¡Es la verdad!

-¿Y entonces?

-Tk dijo que ella iba a disculparse con él, pero creo que yo debo ayudar en algo…

-deja que la corriente fluya…- cabe destacar, palabras de Sato.

-Será…

-Disculpen…- una voz familiar, y bastante femenina sorprende a los chicos, y más aún tras notar quien era.

-¿Pampita?- dice Louis al verla.

-¡tonto!- dándole un golpe al rubio, se levanta y se acerca a la chica –Mimi…

La joven se veía distinta, con el cabello suelto y un simple vestido de compras diseñado por Susu, excepto por las botas Gucci que llevaba puestas. Y a lo de distinta, me refiero a apagada, se veía a leguas que cargaba con un karma encima. Parada junto a la puerta, miraba a los chicos con esperanza de poder solucionar todo con el vocalista, lo que menos necesitaba ahora es un problema con el rubio…

-¿Buscas a Yama?

-sí…- algo apenada –quisiera hablar con él, urgentemente… si se puede.

-claro, pero él no está aquí…

-oh, ya veo… disculpa las molestias, gracias- se va.

-…- Tokumori voltea hacia los chicos, confundido y extasiado… definitivamente esa chica era única en su clase.

-perdón pero…- nuevamente esa voz –si realmente está aquí y ustedes lo están ayudando porque el de verdad no quiere verme… ¿podrían pensarlo dos veces y decirle por favor que necesito hablar con él…?- la castaña había regresado al camerino, más segura de sí misma.

-no, de verdad no está aquí… no vino al ensayo hoy, Mimi- dice Sato notando la preocupación de la chica.

-¿Saben como puedo ubicarlo?

-yo sí…- responde Tokumori, tomando su abrigo –vamos…

Ambos habían llegado hasta la calle, en una parte visible para los taxis ya que al parecer una limosina no pasó por sus mentes. El joven a notar la vestimenta de la modelo, dudo del medio del transporte, hasta que se paró un taxi y el primero en montarse fue ella.

-Pensé… que querías ir en limo- desconcertando a la castaña.

-¿Por qué?

-Bueno porque, eres famosa y…

-tú también.

-Eh, sí…- mira al taxista –a la avenida Soshimo, por favor…

-fui una persona común y corriente antes, tomaba taxis, comía en puestos de Hot Dogs y llamaba de teléfonos públicos… y a pesar de que pueda evitar hacer eso ahora, me gusta seguir haciéndolo, me hace sentir que no he cambiado…

-…- no se lo esperaba, pero se había dado cuenta de que en realidad ya Yama no necesitaba de su ayuda para fijarse en ella.

-oye…

-¿uhm?

-¿Lo que dijiste fue mentira…?

-…………………- al parecer le tocaba confesarse, y no necesariamente calmará su alma al hacerlo- Yo…

-Yamato realmente no sabía lo del beso… ¿cierto?

-¡…déjame explicarte!- avergonzado –lo hice por una buena causa… ¡de verdad!

-¿Ah sí? ¡Explícamela!- molesta.

-quería…- nervioso, la chica lo miraba monstruosamente- quería… ¡quería que Yama se fijara aún más en ti!

-…- Mimi se sorprendió bastante, no le vio lógica a lo que había hecho el chico.

-Yama había cambiado tanto con las mujeres desde Sora que había olvidado que era tener una relación formal, y pienso que le gustabas a él y quería que te viera como un reto para que quisiera aún más estar contigo…- la castaña siguió en silencio, aprovechando para explicar mejor –es por eso que fue a hablar contigo, porque quería demostrarte que le importas y que de verdad quería seguir conociéndote más y…

-¿Qué clase de… confesión es esta?- que mera forma de gustarle a alguien –yo jamás le gustaría a Yamato Ishida, somos completamente distintos, y jamás quisimos extender nuestra relación incluso hacia una amistad, y de la nada ¿Le gusto? Perdóname, pero es absurdo…- ignorando al chico –él y yo nos vemos como viejos amigos, y ya.

-¡Me equivoque! Lo siento… solo quería ayudar a mi amigo- nuevamente, avergonzado.

-sé su amigo, no su cupido…- mirando hacia la calle trata de evadir la mirada del chico, ahí es cuando Tokumori se dio cuenta que es intensa. Justo lo que le hacía falta a Matt.

-por aquí señor, dijo el chico señalando una calle, entrando a una zona de muchos edificios bien construidos y lujosos.

-Lo lamento…- más relajada voltea a verlo –soy algo antipática cuando me molesto, pero es que de verdad no le veo sentido a lo que hiciste… si realmente eres su amigo tuviste q haber hablado con él antes de hacer algo.

-sí lo sé, pero tú también…- la chica lo mira –exageraste mucho.

-…- suspira –lo sé…

-…- ambos algo callados –me caes bien.

-¿Eh?

-sí, me caes bien- sonríe –por aquí… - se detienen frente a un edificio, lo más seguro el más caro –si pudieran ser más que amigos, serías la mejor cuñada que he tenido.

-ja…- lo mira algo irónica –pareces más un niño buscándole esposa a su papá…- abre la puerta para adentrarse al edificio –y como castigo, pagarás el taxi…

-…ingrata- bromeando.

-en momentos justos- sierra la puerta y camina hacia las escaleras de entrada.

-¡PentHouse, dile "Wasakaka" al vigilante, es la contraseña para demostrar que no eres una fan!- tras esto parte el taxi.

-¡claro!- algo confundida por la extraña contraseña, y a la vez preocupada por la reacción del rubio -…aquí vamos.

TO BE CONTINUE!

Por mi descuido por tardar tanto en actualizar, he publicado también el 10! :) ENJOY!