Capítulo 9: ¿Todo por un beso?

-¿Qué, les da miedo o qué?- pregunta Arlene.

-Es solo, que... no me siento muy bien besando en público- contesta Marlene.

-¿Y eso qué tiene?, solamente soy yo.

-Pero es que...- ni Skipper ni Marlene estaban seguros de qué iban a hacer, aunque a Marlene le gustara Skipper, aunque Skipper no tuviera ni idea si a Marlene le gustaba, ya estaban ahí, tenían qué hacerlo, pero estaban seguros de una cosa: no lo harían, por su propia voluntad.

-Creo que es mejor que dejes de presionarlos- dice Kowalski entrando a la base de repente- la presión solo hará que ellos tarden más tiempo en besarse, es un hecho científicamente comprobado.

-¡Kowalski!, ¿Dónde estabas?- pregunta Skipper.

-Apuesto que eso es solamente para retrasar la acción de besarse, ¿verdad que sí?

-¡Deja de decir tonterías!- grita Arlene molesta- les doy cinco segundos para besarse.

-¿O si no qué?- pregunta Marlene.

-Si no se besan, seré novia de Skipper, aunque eso no va a pasar, ¿verdad, Skipper?

-Estas completamente loca, Arlene- comenta Skipper.

-Loca por ti, Skippy.

-¡Solo yo le digo así!- Marlene se calla cuando se da cuenta de lo que dice y se pone colorada.

-Una...

-No lo haré- piensa Skipper.

-Es ahora o nunca, Marlene- piensa la nutria también- debo hacerlo- se acerca a Skipper, pero se detiene antes de que se note.

-Me vería ridículo- pensaba Skipper- no puedo hacer esto- pero el tiempo pasaba.

-... Dos...- fue entonces que, por obra de los espíritus del cielo, Cabo entró por el subterráneo, empujando a Skipper que estaba enfrente de la puerta, hasta que pasó, si, Cabo había sido el héroe del momento. Al cometer una estupidez, Skipper y Marlene accidentalmente (me hubiera gustado que fuera a propósito) se besaron, en ese momento pasaron mil cosas en la cabeza de Skipper en solo dos segundos, mientras que Marlene cerró los ojos, incluso sorprendió a Arlene por lo bien que "actuaba". Pasaron cinco segundos, seis, siete, y el beso no terminaba.

-Creo que fue suficiente- dijo Arlene con un hilo de voz, pero nadie le hizo caso, o peor, nadie la escuchó. Y el beso llegaba a los diez segundos. Skipper sabía que tenía que separarse, pero algo lo detenía, y Marlene aprovechaba cada segundo, cada mejor segundo de su vida.

-¡Skipper!, ¡Marlene!, ¡suéltense!- gritó Kowalski.

Al oír esto Skipper se despegó de Marlene con una rapidez que hasta saltó y cayó acostado en el suelo, y Marlene hizo lo mismo, solo que algo más lenta.

-¿Alguien me puede explicar qué está pasando aquí?- pregunta Kowalski, y en ese momento Arlene corre hacia la escotilla y sale de la base- supongo que lo investigaré yo mismo.

-No pasa nada- trataba de explicar Cabo, pero él no era muy bueno mintiendo- Skipper y Marlene hicieron su mejor esfuerzo para convencer a Arlene de que eran novios.

Kowalski miró a Cabo unos segundos con una cara de no te creo y luego dijo- bueno, pero no era necesario llegar hasta estos extremos- y luego se dirige hacia Skipper y Marlene- actúan muy bien, deberían ser actores- dijo con un gesto no muy agradable, y salió. Mientras, los dos actores no dejaban de mirar a Cabo.

-Cabo, debo decir que nos salvaste, muy buen trabajo, soldado- y se dirige a Marlene- actúas tan bien, que parece que no estuvieras actuando- hubo un gran silencio después de que Skipper dijo esto, Marlene esperaba una sonrisa burlona cuando vio a Skipper decir esto, pero parecía serio.

-Cabo, déjanos solos- Marlene tragó saliva al oír esto.

-Ya voy Skipper- y sale por la escotilla.

Silencio de cinco segundos.

-Eh, Skipper, lo siento...- esta vez fue Skipper quien besó a Marlene, por su voluntad (¡yupi!).

-¿Qué fue eso?- preguntó Marlene cuando terminó eso, muy nerviosa, por cierto.

-Afirmatorio, lo que siento por ti es algo más que una amistad- dice Skipper de pronto- Marlene, yo...

-¡Muchachos, tienen que ver esto!- dice Cecile entrando de pronto- uy... lo siento, ¿interrumpí algo importante?

Skipper y Marlene miraron a Cecile con cara de fastidio.

-Creo que si... oigan, ¿adivinen quién se auto traslada al zoológico de Hoboken?

Skipper, Marlene y Cecile salen hasta la entrada del zoológico, y ven una gran caja arriba de una camioneta, la cual ya va muy lejos.

-¡Hubieran visto la parte de empacado!, ja ja ja- Cecile ríe como nunca.

-Adiós, Arlene- murmura Skipper- adiós, loca paranoica.

Skipper y Marlene se miran y comienzan a reír.

Fin...


¿fin? La historia apenas comienza...