Capítulo 9: Noche en la ciudad Parte (1)

Bree POV'S

Todos estos años, he estado tratando de entender a mi hermana. Puedo entender por lo que ha pasado, pero lamentablemente, no sé el tamaño de las cicatrices que ha dejado.

Al mismo tiempo, pienso que es gracioso…

Acaso no les parece gracioso?

Como las cosas cambian tan rápido?

Un momento estás jugando, alegremente con tus hermanas, al otro, una de ellas muere y la otra queda totalmente shockeada, cambiada… pérdida…

También es gracioso… porque… cuando era pequeña, conocí a una de las amigas de mi hermana, era humana y nos enseño que creía en un señor, llamado ''Dios'', según ella, Dios había sido el creador de este mundo. Por todo lo que nos contó sobre él, parecía un señor bueno.

Pero…

Porque él no estuvo cuando mi hermana murió?… o cuando fue abusada por aquel hombre?… Donde esta ese señor cuando los humanos están muriendo en una calle, hundidos en su propio de charco de sangre cuando un auto los atropella?… o donde esta ese señor cuando aquellas criaturas inocentes descansan en una cama en un hospital, dependiendo de un hilo de vida, rodeados de gente llorando…

Donde esta… ''Dios''? Tu no existes…

Porque puedo jurar, que si realmente existe ese señor tan misterioso llamado ''Dios'', solamente es un señor, que juega con nosotros, como si fuéramos pequeños muñecos con los que puede divertirse, somos sus peones en un simple juego de ajedrez, un juego en el que… realmente no importa cuántas piezas caigan…

Pronto me di cuenta de que estaba equivocada, quizás Dios realmente no existe, quizás solo fue un invento de los humanos para darle sentido al mundo, hace muchos años atrás, cuando nadie sabía el origen de la tierra… Porque después de todo… porque alguien crearía algo que no tiene sentido?

Y con esto no me refiero a ''Ok, la vida no tiene sentido, debería tirarme por un puente'' porque, puede que la vida no tenga sentido, pero tirarse por un puente, tampoco tiene sentido, y quitarse la vida no le dará un sentido a la vida. Ósea que realmente pienso que no tiene sentido, pero… habrá que buscarle uno, no?

-Oi-sentí un susurró, me giré a Ayato mientras procuraba que el maestro no nos observase, me entrego un papel y rápidamente volví a mi posición normal.

''Mis hermanos vendrán con nosotros a la ciudad''

Miré el papel y me giré cuando el profesor había salido del salón de clases, para irse a otro curso.

-Mis hermanas también-susurré a Ayato.

-Oi, Kanato-dijo Ayato, hablándole a su hermano- Tu novia irá también.

-ELLA NO ES MI NOVIA!-gritó Kanato, llamando la atención de todos los alumnos en el salón, pero se volvieron a sus actividades luego de la mirada asesina que les mandó el peli morado- Ella no es mi novia…-habló esta vez más bajito, sonrojado al mismo tiempo, dándole el aspecto de un niño.

Pauline se encogió en su asiento, algo sonrojada y miró hacia el frente. Sonreí por la actitud infantil de mi hermana y comencé a jugar con la lapicera.

Al fin había asistido nuestro profesor, parece que tiende a faltar mucho….

La campana sonó y todos los alumnos se levantaron con un grito de festejo. Incluyendo a Laito y Ayato. Salieron corriendo como una manada de búfalos. Unos cuantos normales se quedaron guardando sus cosas.

-Salgamos de esta cosa…-dijo Ayato mientras me tomaba del brazo y caminaba, me giré para ver a mi hermana pera Laito ya estaba con ella, volví a girarme hacia adelante algo deprimida.

Supongo que tenía razón, no podríamos estar juntas para siempre, pero… que paso con lo que May nos dijo?

Tenía miedo de que algo le sucediera a Brittany, uno nunca sabe… Y al mismo tiempo, me sentía culpable y al mismo tiempo sentía lastima por ella, porque no había estado con ella en ese momento… En ese momento tan difícil para ella, en el momento que marco su vida para siempre… yo la había dejado sola. Obviamente no fue intencional, pero nunca debí separarme de ella.

Siempre juntas era lo que había dicho May, que nos había repetido tantas veces y habíamos ignorado… por que…

Mis pensamientos fueron interrumpidos por un golpe, una pared quizás…

Miré hacia arriba y encontré el pecho de Ayato, retrocedí un poco y lo miré con el ceño fruncido, mis hermanas no estaban, estábamos solos en un salón que no reconocía.

-Ore-sama está molesto, lo ignoras demasiado-dijo cruzándose de brazos-Debes prestarme más atención!

-Es que…-dije tratando de explicar, miré a Ayato quien parecía interesado en lo que iba a decir- No entenderías…

Ayato estaba a punto de hablar cuando fue interrumpido por Kanato que había aparecido en la puerta de la mano de Pauline.

-Ayato!-gritó el chico enojado-Reiji se enojara si llegamos tarde. Pauline soltó un pequeño gritito, parece que Kanato estaba apretando su mano muy fuerte, el chico se giró hacia la chica y suavizó su agarre- Lo siento-dijo acariciando su mejilla, Pauline se acercó a darle un beso en la mejilla y sonreí instantáneamente.

-Permiso que Ore-sama está pasando-dijo Ayato mientras atravesaba la puerta, separando a la rara pareja en la puerta, lo seguí, disculpándome con los chicos por separarlos, ambos nos siguieron y llegamos a la puerta, afuera se oían gritos.

-No otra vez, esos estúpidos fans-dijo- Recuerda que tu perteneces

-A Ore-sama, si si, ya sé-dije cansada mientras caminaba.

-Me alegro que entiendas. Y observa…-dijo abriendo las puertas, dando a ver a nuestros hermanos en las escaleras que bajaban hacia el patio lleno de gente. Parecían estar ansiosos de salir de allí- Allí…-dijo señalando algunas chicas- Hay chicas que valoran a Ore-sama, así que deberías aprender de ellas-dijo.

Tomé la nariz de Ayato con una de mis manos y la apreté fuerte hasta que una mueca de dolor se formo en su rostro.

-Escúchame niño caprichoso-dije sonriendo triunfadora- Deja de ser tan posesivo y puede que haga todo lo que quieras…

-S-si-dijo retorciéndose, casi arrodillándose.

-Así me gusta-sonreí mientras lo soltaba y le daba un beso en la mejilla.

-Aaauch-dijo tomando su nariz. Di un pequeño beso en su nariz, provocando que se sonrojara levemente y unos gritos se oyeran afuera. Alcé mi vista hacia la multitud y vi algunos carteles con fotografías de mi y Ayato.

''Bree X Ayato'' se leía con grandes letras, me sonroje un poco y Ayato me tomo de la cintura.

-Nos aman-dijo orgulloso.

-Si, si, ya entendemos, ahora vámonos-dijo Subaru sacándonos de nuestro mundo. Asentimos mientras Ayato saltaba hacia el público y alguna gente retrocedía para darle espacio. Un camino se abrió ante nosotros y pasamos.

Íbamos caminando a paso lento, observando cuidadosamente por si planeaban algo. Observe a mis hermanas que iban atrás, parecían ser populares entre los chicos, negué con la cabeza y miré adelante, me encontré a un chico de aspecto tímido, tenía pelo negro y ojos azules.

-B-bree-san-dijo mirando hacia abajo- Y-yo solo quería darte, e-esto-dijo entregándome una cajita negra. Ayato miro hacia otro lado, enojado y me empujo un poco hacia adelante, hasta que perdí de vista al chico. Me giré y traté de buscarlo, parecía triste… luego era molestado por otros chicos, sentía como lo avergonzaban en frente de todos.

Me separé de Ayato y caminé entre la gente, con una gran sonrisa. Le quité a uno de los matones el celular del chico y rápidamente me saqué una foto con él, le di un beso en la mejilla y le entregué tu celular.

-No creo que vuelvan a molestarte-dije sonriendo, mientras el rostro del chico se volvía rojo como un tomate- Como te llamas?-pregunté.

-J-james-contestó (Mentira, se llama Juan Perez, okno)

-Es un bonito nombre James, me acordaré de el-dije guiñándole un ojo- Debo irme porque Ayato se enojara-aclaré señalando al pelirrojo que me observaba desde la puerta de entrada. Podía ver su mirada asesina desde atrás. El chico pareció desilusionarse por un momento y me dí cuenta de lo que había hecho. Lo tomé de la mano y le di un beso cerca de la boca- Hasta ahí puedo llegar, no más-dije- Pero seremos amigos, lo prometo-dije extendiéndole un meñique, el lo acepto con una sonrisa y extendió su meñique- Oficialmente somos amigos, James-dije- Pero ahora debo irme… Chau-dije corriendo hacia Ayato.

Cuando llegué hacia el pelirrojo, este me miró con molestia y no dijo nada. Lo miré sorprendida, pensaba que me retaría o algo, pero no dijo nada.

Ya se le pasará-fue lo que pensé cuando llegamos a la limosina. Me despedí con ''Hasta luego'' de Ayato, pero este me ignoró y entro a la limosina con sus hermanos.

Entré y encontré a Brittany y todas mis hermanas a dentro. Como siempre me senté al lado de Brittany y fuimos en silencio.

Primero fuimos a la mansión para cambiarnos y salimos rápido a la ciudad.

Cuando llegamos a la ciudad, había muchos humanos, todas las luces estaban encendidas y había niños por todos lados.

Era de noche, pero hoy era Viernes, así que los negocios estaban abiertos hasta la madrugada. Cuando salimos de la limosina todos nos observaron con curiosidad por un momento pero luego siguieron haciendo sus quehaceres.

-Supongo que nos encontramos aquí a las 2 a.m-dijo mirando su reloj.

-Y luego podemos ir a un restaurant-dijo Elizabeth-Tienen dos horas para hacer lo que quieran-dijo girándose a nosotros- No quiero que causen ningún problema, hagan algo indebido, molesten a humanos, explotar, incendiar y inundar cosas… entendido?-preguntó.

-Que aburrido…-se quejo Lucy- Por eso nunca te prestó atención-dijo ahora sonriendo, provocando que Elizabeth se girara molesta- Mentira, mentira, si te escucho, Onee-san-dijo imitando a un niña inocente.

Me reí por un momento, Elizabeth negó con la cabeza mientras sonreía, parecía haberle causado gracia la imitación de Lucy.

-Fuera de mi vista-dijo señalando la calle. Lucy estaba a punto de correr cuando alguien la interrumpió. Era Reiji.

-Alguien vio a mi hermano?-preguntó.

Miré por todos lados buscando al prometido de mi hermana pero no lo encontré, me encogí de hombros y todos negaron con la cabeza. Reiji parecía frustrado y de alguna manera me recordaba a Elizabeth con Lucy.

Se dio cuenta de que su limosina, aún no había partido a otro lugar, se suponía que el chofer debería irse para buscarlos más tarde, entró con el ceño fruncido.

Luego de unos minutos salió enojado y se cruzo de brazos.

-El bueno para nada no se despierta-dijo- Parece la estúpida historia de la ''Bella durmiente''

-Acaso le diste un beso, Reiji?-preguntó Lucy provocando que todos rieran y recibiera un golpe de parte de Elizabeth.

-Disculpa a mi hermana Reiji-dijo Elizabeth entre dientes.

Reiji solo asintió.

-Yo lo despertaré-dijo la chica subiendo a la limosina.

Lucy POV'S

Subí a la limosina de los Sakamaki y allí lo encontré tirado en el asiento, durmiendo plácidamente como si el asiento de cuero fuera un lecho de rosas. Me arrodille frente a él y comencé a tratar de despertarlo.

-Shu… Shu… Shu…-dije moviéndolo de un lado a otro, pero el rubio no despertaba.

-Shu…Shu…Shu…

-Eres muy molesta-dijo el rubio abriendo un ojo.

-Al fin-dije exagerando- Ya llegamos, levántate vago…

-Realmente me sorprende que puedas dormir tanto, realmente duermes todo el tiempo?-pregunté, el chico me miró con curiosidad, como si fuera que jamás le hubiesen preguntado aquello.

-Quizás…-contestó.

-Como sea, levántate, ya llegamos-dije animándolo pero volvió a cerrar sus ojos-Vamos! El chofer debe irse.

-Ññoo…-dijo vagamente dándose la vuelta.

-Okey, no me dejas más opción-dije levantándolo entre mis brazos como si fuera un bebe. Shu se sobresalto e intento aferrarse más a mí.

Tuve que encorvarme un poco para que no chocara con el techo de la limosina.

-Tienes dos opciones: Salimos de la limosina en esta posición, tus hermanos se reirán de ti y tu imagen de malote se irá a la mierda, o, puedes bajar, mover tu trasero por la ciudad y tratar de divertirte porque tu cara muestra más aburrimiento que… que… no sé-dije mientras Shu trataba de agarrase lo más posible para no caer.

-Bájame-fue lo único que dijo, sonreí triunfante mientras lo bajaba cerca de la puerta para que no escapase. El chico bajo de mala gana y todos se sorprendieron al verlo.

-Que hiciste?-preguntó Reiji con los ojos como platos.

-Nada, nada-negué con la cabeza- Ahora vamos!-grité, todos se separaron en parejas, por lo que supuse que iría con Shu.

-Y a donde quieres ir?-pregunté al chico, pero el solo se encogió de hombros.

-Será aburrido…-dijo durmiéndose parado, negué con la cabeza.

-Bien vienes conmigo-dije mientras me acercaba a él- Súbete a mi espalda pequeño Shu, tú me acompañaras-dije mientras me daba la vuelta, quedando de espaldas a Shu.

No sentí su peso del cuerpo así que me di la vuelta y me encontré mirándolo con curiosidad.

-Que tienes con eso de cargar mi peso?-preguntó confundido.

-Nada, pero no puedo dejarte solo durmiendo en medio de la calle, no?-pregunté con una sonrisa- Eres muy vago, apuesto a que caminaras como muerto viviente toda la noche…-dije- Pocas veces salimos así que apúrate-dije señalándole mi espalda.

-Ah que vagancia…-dijo mientras caminaba hacia mí y se subía a mi espalda. Sonreí triunfante y emprendí mi camino.

Shu POV'S

Me aferre todo lo que pude mientras la chica me cargaba en su espalda. Su dulce aroma a vainilla invadía mis fosas nasales y me incitaba a dormir. Pero al mismo tiempo estaba atento a todo lo que sucedía. Los humanos nos miraban curiosamente mientras pasábamos por la calle.

-Hola!-gritó la chica saludando a un hombre que pasaba con la mirada seria. Pero siguió caminando como si nada- Es de mala educación no saludar-dijo imitando a una anciana, agitando su puño. Realmente hacia cosas estúpidas pero debía admitir que eran divertida y tuve que contener una risa ante su imitación.

-Quien era?-pregunté.

-No lo sé-se encogió de hombros

Negué con la cabeza y rodee el cuello de la chica con mi brazo.

Bree POV'S

-Ayato que sucede?-pregunté.

Hace unos minutos habíamos comenzado a caminar por las calles pero Ayato seguía sin hablarme y parecía evitarme.

-Ayato-dije parándome frente a él, impidiéndole el paso-Ayato-repetí pero siguió ignorándome, me rodeo y siguió caminando.

Lo observé alejarse y me quede parada ahí hasta que desapareció. Me senté en uno de los bancos y miré a la nada.

No Brittany, No Ayato.

Volví a experimentar lo que era estar sola. Sentí una incomodidad en mi campera y miré con el ceño fruncido. Era la cajita que James me había entregado y decidí abrirla. Adentro había un collar con una pequeña mascara, o mejor dicho, un antifaz.

Sonreí, era bonito. Me lo coloqué alrededor de mi cuello y sonreí tristemente. Desearía no estar sola… pero Ayato estaba enojado con migo seguramente por James, aunque no sabía aún que parte le molestaba, que seamos amigos o no sé. Sé que estaba celoso, no era tonta, pero no sabía qué era lo que molestaba y no quería hablar con migo.

-Por qué?!-preguntó la voz de Ayato al frente mío, levante la vista y me miraba enojado.

-Por que que?-pregunté mientras me paraba del asiento.

-Por que te lo colocas?-preguntó enojado-El no es nada tuyo.

-Ayato-dije acercándome a él- James y yo no somos nada-dije sinceramente.

-Tú lo quieres más a él-dijo mirando abajo, mi corazón latió fuerte al verlo así.

-Yo no lo quiero más a él, él y yo somos amigos desde hoy-dije sonriendo, lo tomé del brazó y le di un largo beso en la mejilla.

-Pero tú le diste un beso aquí-dijo enojado, señalando un lugar cerca de sus labios, sonreí y deje un beso ahí.

Internamente, me preguntaba por qué Ayato no había intentado besarme antes. Digo, lo había intentado y me había escondido como idiota en su pecho. Pero tenía miedo, no sabía quién era en ese entonces. Había descubierto que Ayato me atraía de alguna manera, se comportaba como un niño caprichoso, pero lo hacía adorable a mis ojos. También me preguntaba qué era lo que había provocado aquella actitud, como ya hemos aprendido todos ante todas las historias de mis hermanas, el pasado es el que al parecer define tu actitud.

Lo miré a los ojos por unos instantes, su rostro no tenía ninguna emoción y parecía estar sumido en sus pensamientos mientras me miraba.

Decidí que sería yo la que daría el primer paso…

Torpemente me acerqué a Ayato y puse una mano en su pecho mientras seguía observando su rostro que no sabía que significaba. Lentamente me puse de puntitas y rocé nuestros labios, traté de elevarme un poco más alto y lo besé. Ayato parecía sorprendido al principio, pero luego continuo el beso. Era un beso suave, dulce y delicado.

Cuando nos separamos, el rostro de Ayato tenía un mar de emociones, vergüenza, enojo y felicidad.

-P-por qué?!-Preguntó torpemente- Que es lo que haces?!-preguntó enojado.

-Hacer que?-pregunté confundida, no sabía de que hablaba.

-Me haces sentir raro y cuando estas cerca me siento estúpido y torpe-dijo moviendo sus manos tratando de explicar.

Sonreí sonrojada mientras lo abrazaba.

-Esa cosa rara cuando me abrazas…-dijo- Me hace sentir… cómodo-dijo más calmado.

-Nunca te han dado un abrazo?-pregunté. Ayato negó con la cabeza- Tu madre?-pregunté, parecía molestarse con la pregunta.

-Mi madre era una zorra-contestó apretando los dientes.

-Tu madre no te amaba…-pregunté, o más bien afirme.

-Ja-dijo riendo con ironía.

Quizás ahora entendía la actitud de Ayato. Era solo un chico que fue ignorado toda su infancia. Que no había tenido una madre que lo amase y cuidase. De hecho mi madre tampoco se había preocupado mucho por nosotras, pero tenía a mis hermanas. Aunque los hermanos de Ayato no parecían tener mucho afecto entre ellos.

Sonreí dulcemente a Ayato pero este giró la cabeza a otro lado con un leve tono de sonrojo en sus mejillas.

-Deja de hacerlo…-dijo- Me incomoda…

Di un saltito y deposite otro beso en su mejilla. Ayato me atrapo en los brazos y reí mientras el chico me miraba enojado y aún sonrojado.

-O-oi-dijo como pudo.

Comencé a correr mientras era perseguido por Ayato y llegamos a un parque. Corrimos por todos lados como niños.

-Te mache-dijo Ayato mientras tocaba mi hombro y corría como pudo por todo el parque, como loco. Toda la gente nos miraba correr de aquí para allá. Desesperados, como si fuera que moriríamos si nos atrapaban. Pero solo era el capricho de no querer ser el perseguidor en el juego lo que nos mantenía corriendo como locos.

Paramos cerca de un árbol. Ambos estábamos cansados pero reíamos como locos.

-E-eso fue divertido-dijo Ayato apoyándose en el árbol agitado.

Asentí con la cabeza mientras lo observaba. Jamás había esperado que Ayato se divertiría con migo, de hecho, cuando salí corriendo, pensaba que correría como loca y Ayato solo se quedaría observándome desde lejos.

Pero, no aquí estábamos los dos, apoyados en el árbol mientras le relataba mi historia a Ayato, y luego de eso, el me contaba la suya.

Por lo que me contaba Ayato, Cordelia, su madre, me parecía una reverenda zorra. Nos consolamos el uno al otro y finalmente quedamos en silencio. Pero el silencio fue interrumpido por unas risas. Nos levantamos confundidos, ya que conocíamos esas voces.

Lucy y Shu reían en el suelo del centro del parque. Parecían divertirse. Ambos miramos con ojos abiertos.

-Jamás había visto a Shu reír así desde que Reiji quedo atrapado en una caja-dijo Ayato observando.

-Yo jamás había visto a Lucy reír así desde que… espera como Reiji termino en una caja?-pregunté confundida, el se encogió de hombros y sonrío- Como sea, Lucy no acostumbra a reír demasiado. Siempre está en las nubes y le gusta divertirse, pero generalmente es distraída…-dije observando la escena.

Pero ambos parecían felices, y nos interesaba ver a nuestros hermanos en esa inusual felicidad.


Hola de nuevo! Aquí les dejo este capítulo del día con los Sakamaki en la ciudad, en el próximo capítulo me dedicare a las otras parejas y luego a los sentimientos de Bree. No quiero que este fic sea demasiado depresivo... Por eso... y ademas quiero pensar bien en como haré y demostraré los sentimientos de ella. Así que espero que les guste!

Gracias por los Reviews!

Y quería disculparme por mis pensamientos Ateos ._.

Sin más que decir, adiós!

SAYONARA