El fic lo ha escrito newfoundlove, yo solo lo traduzco.

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Capitulo 8: Preparada

Habían pasado cuatro semanas desde que Bella se había sometido a la operación y la vida había transcurrido como siempre… en su mayor parte. Me gustaría decir que había vuelto a su ¨antiguo yo¨, pero no era del todo cierto. De vez en cuando, en los momentos que ella pensaba que no la estaba mirando, podía vislumbrar el familiar aleteo del dolor en su mirada. Sus bellos y delicados rasgos se volvían una máscara de descontento, pero tan rápido como aparecía, volvía a la normalidad, preguntándome que recuerdo le habría provocado ese dolor. Cuándo la dejé, la pérdida de nuestra hija, su incapacidad para abrirse a mí durante todos esos meses en los que lo pasó peor. La lista parecía interminable.

Bella y yo llegamos a la oficina de la Dra. Burke para su revisión post quirúrgica. Realizó el examen mediante el ultrasonido para asegurarse de que el cerclaje se encontraba en su lugar, que lo estaba. Todo parecía haberse curado como se esperaba, lo que, por supuesto, era un alivio.

"Bella puedes vestirte y volveré dentro de unos minutos."Dijo la Dra. Burke mientras salía de la habitación. Rápidamente se puso los vaqueros. Llevaba unos de color azul claro y aspecto desgastado, le pasé su camisa de rayas. Estaba abotonándosela cuando me di cuenta de que le temblaban las manos."Trae, deja que lo haga yo."Me miró rápidamente con una expresión extraña, pero me permitió hacerlo, dejando sus manos a los costados.

La doctora entró en la habitación antes de que yo pudiese preguntar.

"Bella, Edward, parece que todo está perfecto, estas en forma. A juzgar por tus ovarios estas justo en la mitad del ciclo y vas a ovular. Esta es una buena oportunidad para vosotros si estáis listos. Una vez que hayas concebido, quiero hacerte revisiones semanales para garantizar que no haya un adelgazamiento del cérvix."La Dra. Burke estaba sonriente, al igual que yo, pero Bella no. Su rostro estaba vacío de cualquier emoción a la vez que jugaba con la correa de su bolso posado en su regazo.

"¿Tienes alguna pregunta?"Preguntó. Bella subió la mirada rápidamente, parecía que la habían sacado de su aturdimiento."No, yo no ¿Edward?"

"No, ninguna, Gracias Dra. Burke."Respondí levantándome."Espero que nos veamos pronto."Contesté."Dándole la mano. Saqué a Bella de su oficina para que volviésemos al volvo.

Durante los próximos minutos, exceptuando el zumbido de los neumáticos en la autopista, se hizo el silencio absoluto. La miré, no parecía estar enfadada, tal vez solo reflexiva. Extendí el brazo y la cogí de la mano.

"¿Estás bien, amor?"

Lentamente volvió la cabeza hacia mí, al principio tenía una expresión preocupada, pero luego apareció una suave sonrisa en sus labios."Sí, estoy bien, creo que un poco cansada."

"Había planeado salir y que pasásemos una buena noche, pero si no te apetece, puedo cancelar la reserva."Dije casualmente, aunque por dentro me sentía completamente desilusionado. Había esperado que esta noche lo celebrásemos y, si estaba dispuesta, posiblemente intentar concebir.

"No, no lo canceles… estoy bien. Cuando lleguemos a casa me tumbaré un rato."

Al llegar a casa Bella fue directamente al piso de arriba sin decir ninguna palabra. Después de un momento tratando de no reaccionar exageradamente a su nuevo retroceso emocional, su teléfono móvil sonó sobre la repisa. Lo cogí.

"Hola Alice."

"Hola Edward. ¿Cómo fue la cita con la doctora? ¿Sigue todo bien?"Preguntó esperanzada.

"Sí, todo parece bien. La Dra. Burke dice que se ha curado muy bien. Solo tenemos que avisarla cuando hayamos concebido porque quiere que Bella acuda a revisiones semanales."Dije revolviéndome el pelo con la mano. Tratando de sentirme tan positivo como sonaba mi voz.

"Eso es genial. Me alegro de oírlo. Jasper y yo hemos estado pensando en vosotros todo el día."

"Gracias, Alice. Es muy considerado por vuestra parte."

"¿Sigues planeando llevarla a bailar esta noche?"Preguntó con calma, aunque me parecía que estaba intentando no dejarse gobernar por su entusiasmo. Ella me había dicho en más de una ocasión que, aunque amaba a su marido con todo su corazón, carecía de habilidad para planear citas. Había estado un poco celosa de las cosas que había planeado para Bella a lo largo de los años.

"Cuando salimos de la consulta e la doctora, estaba muy cansada y fue derecha a acostarse. Le dije que podía cancelarlo, pero me contestó que no, que solo necesitaba descansar. Sin embargo, cuando le diga lo que vamos a hacer, puede que cambie de opinión."Reí suavemente. Las pocas veces que Bella y yo habíamos ido a bailar nos lo habíamos pasado genial pero en primer lugar tenía que conseguir que fuese.

Alice y yo colgamos los teléfonos y luego subí arriba para ver a Bella. Se encontraba como me había imaginado, acurrucada en nuestra cama, tapada con su manta roja, profundamente dormida. En su haber tenia un libro, parecía que había intentado leer, uno de los mucho que leía normalmente, estaba abierto junto a ella. Aproveché la oportunidad para darme una ducha y así poder dejarla libre cuando se despertase y tuviese que prepararse.

Disfruté de la calidez del baño, el calor me ayudó a alejar la tensión permanente que se había alojado en mis hombros, me acordé del comportamiento anterior de Bella. Yo era el primero en admitir que había reaccionado de forma extraña frente a las situaciones que yo había pensado que le alegrarían, pero no parecía menos feliz cuando la doctora nos dio el visto bueno. Aunque nuestra vida sexual había mejorado desde nuestra conversación de tu a tu que tuvimos en el fin de semana, y ella siempre estuvo receptiva a mí, no había duda de que faltaba una chispa que antes había estado allí.

No quiero decir que tenga problemas con ser yo el que tome la iniciativa, pero sin embargo en el pasado había tenido su parte en la seducción. Ella tenía una forma de mirarme, y podía hacerlo desde el otro lado de la habitación, que, literalmente, me dejaba sin respiración. Inmediatamente iba a su lado, al lugar completamente inapropiado que sugiriese donde pudiésemos fugarnos. Por supuesto no podía resistirme a ella – me gustaría ver al hombre que pudiese. Realmente es el paquete completo, belleza, cerebro, es sexy y tiene sentido del humor. Tal vez, lo que nos había ocurrido había cambiado para siempre el tejido de nuestro ser y debíamos esperar para que volviese a la normalidad. Mientras Bella me amase y fuese feliz, eso sería suficiente para mí.

Salí de mi ensoñación cuando escuché la puerta del baño abrirse.

"Hola."Dijo Bella dulcemente con voz somnolienta.

"Hola, amor ¿Te encuentras mejor? Solo has dormido cuarenta y cinco minutos."

"Creo que estoy bastante bien. Una vez que me duche estaré como nueva."Contestó.

Cerré el grifo, abrí la puerta de la ducha para coger una toalla y secarme. Bella se inclinó contra la encimera del lavabo todavía aturdida."Es toda tuya."Dije cuando la besé en la mejilla. Se quitó la ropa y estaba a punto de entrar."Oh, Alice llamó, quería saber cómo había ido la cita. Le conté que todo había ido bien."

"Vale, gracias."Dijo mientras cerraba la puerta del baño. Fui hacia el armario y busqué algo que ponerme – unos pantalones negros y una camisa azul, sin corbata, estaría bien. Una vez que estuve listó bajé para arreglar unas cosas antes de marcharnos.

Bella bajó un poco más tarde, justo cuando había terminado. Estaba más que impresionante con su largo vestido negro. Nunca se lo había visto. Agraciaba su figura perfecta y le llegaba justo por debajo de las rodillas. Enseñaba sus tonificados brazos y preciosas piernas.

Sabía que la estaba mirando como si fuese un pedazo de carne, pero no podía evitarlo. Ella se carcajeó mientras se acercaba a mí y pasaba uno de sus dedos por un lado de mi cuello bajando por la zona del pecho que mi camisa dejaba al descubierto. Luché contra mi instinto para impedir cerrar los ojos ante la maravillosa sensación."Supongo que te gusta mi nuevo vestido."Sonrió cuando se alzó y me dio un beso en la mejilla.
"¨Gustar¨ esa no es la palabra que utilizaría, utilizaría otra como ¨letal¨."Dije rodeando su cintura con los brazos y acercándola más a mí. Era mucho más alta debido a que llevaba puesto sus zapatos de tacón rojos. Me eché hacia tras y los miré mejor."¿Son cómodos? No me preocupa demasiado porque son endiabladamente sexys.

Ella rió suavemente y luego miró hacia abajo y apoyó un pie sobre la punta."Sí, es asombroso."Entrecerró los ojos."¿Por qué lo preguntas?"

Con el propósito de evitar su pregunta."¿Estás lista?"Pregunté mientras tiraba de ella hacia la puerta. Se rió, sabiendo perfectamente lo que estaba tratando de hacer."Sí, solo tengo que coger mi teléfono móvil."

Llegamos al restaurante veinte minutos después. Era el mismo sitio latino al que habíamos ido en nuestra segunda cita hace ya más de dos años. Cenamos muy bien, igual que la vez anterior, y hablamos tranquilamente. Ella todavía estaba intentando decidir si terminaría su doctorado. También estaba planeando la fiesta del bebé de Alice, por lo que debatimos sobre los posibles lugares donde podría hacerse. Y le hablé sobre algunos de mis pacientes.

Cuando nos marchamos me dirigí directamente a la discoteca. Ella me estaba mirando con el ceño fruncido y una mueca pero no dijo ni una palabra. Aparqué en frente y me sorprendió que no empezase a despotricar. Rodeé el coche y le abrí la puerta, ofreciéndole mi mano y admirando una vez más sus gloriosas piernas.

Mientras entrábamos ella seguía sin reprocharme nada, simplemente tenía una sonrisa serena en la cara, como si supiese algo que yo no sabía. Encontré una mesa cercana a la pista de baile, ayudé a Bella a sentarse y me fui para la barra. Volví con un vaso de vino. Me limitaría a beber agua, puesto que tenía que conducir, y ya me había tomado una copa en la cena. Los ojos de Bella estaban sobre la pista de baile mirando a otras parejas. Tenía una sinuosa sonrisa en su cara. Me senté a su lado, después de romper el contacto visual, lo que fue una gran hazaña, seguí su mirada. Estaba observando a una rubia alta y a un hombre muy grande que bailaban un valls, y eran bastante buenos.

Confuso, sentí que mis cejas se juntaban."¿Ese es…?"Señalé mientras notaba que una mano apretaba mi hombro. Me giré rápidamente para ver a Jasper y Alice de pie junto a mí. Bella estaba riendo, cubriéndose la boca con las manos a la vez que yo me quedaba sin palabras.

"Creo que le sorprendimos ¿Eh?"Dijo Jasper riéndose con las chicas. La otra pareja, vi como se acercaban a nosotros, eran Rosalie y Emmett.

Me volví hacia Bella, y la señalé con un dedo."¡Qué astuta! Yo aquí pensando que iba a tener que pelearme contigo para bailar, por lo que tendría que engañarte, cuando tu ya lo tenias todo previsto."

En su rostro todavía había una maliciosa sonrisa."Sabía que no me dejarías hacer nada por tu cumpleaños, así que pensé que lo haríamos sin que tú te enterases."Aun estaba conmocionado. Mi cumpleaños no era hasta el fin de semana que viene y desde luego no esperaba nada de todo esto.

Me incliné y besé sus labios llenos."Gracias y te quiero."

"De nada."Sonrió contra mis labios."Feliz cumpleaños Edward."

"Vale, vale, se acabó el besuqueo, sigamos con la fiesta."Tronó Emmett. Me volví hacia él."No tenía ni idea de que podías o te gustara bailar."Dije.

"Bueno, no eres el único al que mamá obligó a tomar clases, si recuerdas bien, y yo hice que Emmett fuese a clases antes de nuestra boda."Dijo Rosalie con una sonrisa.

"Intentaré bailar."Dijo Alice detrás de mi."Pero no estoy segura de cómo mantendré el equilibrio."Se rió mientras pasaba la mano por su estomago hinchado. Definitivamente le había crecido más en su segundo trimestre, en los meses anteriores apenas se le había notado. Era difícil imaginar, aun cuando era medico, que ella y mi hermana diesen a luz bebés casi del mismo tamaño. No parecía físicamente imposible.

Me levanté rápidamente y le ofrecí la mano a mi mujer, que aceptó, y la acerqué más a mí. Una rumba comenzó a sonar, y era una de mis favoritas. Ella movió seductoramente las caderas mientras la llevaba al centro de la pista.

Pasamos las horas siguientes bailando, riéndonos y charlando en nuestra mesa. Alice tenía razón, le constaba moverse con el estómago así de hinchado. En su mayor parte ella y Jasper se quedaban en un mismo sitio y se movían al ritmo de la música. Emmett y mi hermana eran impresionantes, especialmente teniendo en cuenta que él era el hombre más grande de toda la discoteca. Él la giró y balanceó por todo el lugar. Yo estaba contento de mantener a Bella lo más cerca de mí posible. Tenía sujeta su delicada mano en mi pecho y la otra en su pequeña espalda. Pillé a unos cuantos hombre mirándola, en el pasado me hubiese molestado, sacando mi lado celoso, pero esta noche no podía culparles. Ella estaba sinceramente asombrosa.

Bella y Alice habían preparado que nos trajesen un pequeño pastel a la mesa, con velas y todo. Esa noche fuimos uno de los últimos grupos en marcharnos, sin duda recordaría este día para siempre.

Llegamos a casa un poco después demedia noche. Bella inmediatamente se quitó sus zapatos de tacón.

"¿No eran tan cómodos como pensabas?"Dije mientras besaba su cabeza. Ella se rió. Poco después nos dirigimos a la cama, ambos estábamos cansados debido a la gran noche. Sabía que la había tenido en mente desde el segundo en que la vi con ese vestido negro, pero no sabía si ella sentía lo mismo.

Los dos nos metimos en la cama poniéndonos nuestros pijamas. No importaba lo que mis hormonas dijesen, sentí como el sueño me superó rápidamente.

No tenía ni idea de cuánto había dormido cuando empecé a sentir unos dedos cálidos meterse bajo mi camiseta, tocando mi estómago. Dibujando círculos sobre mi piel provocando que se me pusiese la piel de gallina al rozarme. Entonces sentí que bajaban hasta la cinturilla de mis bóxers y un dedo se zambullía bajo ellos – sin duda eso me despertó con rapidez.

Inmediatamente me di la vuelta y sujeté su cara entre mis manos, besándola apasionadamente. Ella me respondía con la misma impaciencia que yo sentía, mientras su boca cálida y abierta me permitía el paso. Sabia tan dulce, tan insoportablemente deliciosa. Nuestros besos se volvieron más enérgicos, como si no pudiésemos unirnos tan profundamente como quisiésemos. Sus manos se agarraban y tiraban de mi ropa con una desesperación que no sentía en ella desde hace mucho tiempo, pero yo parecía tener todo el tiempo del mundo para ella. Bella se incorporó y rápidamente se sacó su camisón por la cabeza para tirarlo al suelo, revelando los pechos perfectos y redondos. A continuación cogió mi camiseta y me la quitó.

Nuestras manos se movían frenéticamente, acariciando y masajeando. Me venció la pura lujuria y la necesidad de su cuerpo, era completamente primitivo. Cada pulgada de ella la sentía absolutamente maravillosa bajo mi tacto. Me quitó los bóxers mientras yo hacía lo propio con su ropa interior. Ambos nos reímos por nuestra ansia. Bella puso las manos en el centro de mi pecho, obligándome a acostarme entonces, con gracia, pasó una pierna sobre mis caderas para poder cabalgarme. Se alzó levemente y sujetó mi longitud, haciéndome jadear.

Antes de que tuviese la oportunidad de preguntarle si quería que me pusiese protección, levantó mis brazos por encima de la cabeza y se fue deslizando hacia abajo – la presión y el calor eran… increíbles. Levanté la cabeza y atrapé uno de sus pechos con mi boca, chupé con fuerza, haciéndola gemir junto a mi oído, lo que me encendió todavía más.

Después todo fue una mancha borrosa de embestir, empujar y sacar. Era más agresivo y animal de lo que jamás había sido."Oh Dios… Edward… es tan agradable… tenerte dentro de mí."Jadeó con fuerza antes de arquearse de la forma más pecaminosa. Liberé mi mano y abarqué uno de sus pechos con rudeza, mientras ella gritaba de éxtasis. Me corcoveé unas cuantas veces más bajo ella y solté un grito gutural con el orgasmo más enérgico que había experimentado.

Su sedosa piel tenía un ligero brillo por el sudor cuando pasé las manos por ella. Bella rodó para ponerse a mi lado. La atraje a mi cuerpo y dejé caer el brazo pesadamente sobre su estomago."A sido…"

"Increíble."Terminó en un susurro entrecortado.

"Yo iba a decir caliente de cojones, pero también sirve lo de increíble."Reí suavemente. La acerqué aun mas a mí y le di un beso en la nuca."Te quiero Bella."Murmuré antes de que la inconsciencia me alcanzase.

Cuando me desperté, me di la vuelta en la cama para encontrarme con las sabanas frías y vacías. Oí un susurro procedente del baño.

"¿Bella?"Dije con los ojos cerrados. Cuando no respondió me senté y pasé las mano por mi cara para intentar despejarme. Me volví y miré el reloj, solo eran las siete.

"Bella, amor. ¿Por qué te levantas tan temprano? Es sábado."Gemí."Iba a traerte el desayuno a la cama… solo que mucho mas tarde."De nuevo, no hubo respuesta. Pasé las piernas por el borde de la cama, cogí mis bóxers y me los puse, y fui al cuarto de baño. Bella estaba metiendo sus artículos de aseo en su bolso de viaje.

"¿Qué pasa? ¿Por qué metiendo eso en el bolso?"Puse la mano sobre su hombro a la vez que trataba de alejar todo el pánico y el miedo que amenazaba con salir a la superficie.

"Bella."Rogué. Se dio la vuelta lentamente y sus ojos se encontraron con los míos. Estaban rojos y bajo ellos había sombras oscuras que ensombrecían su rostro. Parecía que no había dormido nada.
Yo estaba allí, mirándola, preparado para que dijese algo. Lo único que quería era sacudirla, hacerla hablar, pero nunca le haría daño, nunca.

Se aclaró la garganta y, finalmente, habló."Voy a visitar a Charlie durante unos días."La miré fijamente con incredulidad – sin procesar sus palabras.

"Bien… eh… puedo preguntarle a Andrew si puede cubrirme unos días. Deja que haga unas llamadas."Mi mente trabajaba a un millón de millas por hora.

Bella no me miró. Estaba enrollando en el dedo un mechón de su cabello. Vi caer una lágrima y salpicar el suelo de baldosas. Entonces me golpeó, como un puño del mismo tamaño que los de Emmett, en el estómago."No quieres que vaya contigo… ¿No?"Dije con voz estrangulada.

Bella no me miró. Apreté su hombro esperando que contestase. Alargó la mano y antes de mirarme se limpió las lágrimas de la mejilla."Por favor, entiéndelo Edward, solo necesito marcharme durante unos días, aclarar mis ideas. Solo serán tres días, quizá cuatro como máximo."Puso su mano en mi mejilla, implorando con sus ojos castaños insondables que la entendiese.

"¿Lo tenias planeado y no me lo habías dicho?"Pregunté vacilante. Ella simplemente sacudió la cabeza. Su hermoso cabello castaño se meció a su alrededor, cubriendo su rostro para no tener que mirarme, Sabia que eso era su ¨escudo¨.

Quería mas explicaciones, mas palabras, mas algo… Pero sabia… que si la presionaba, sencillamente se marcharía con mayor rapidez, así que lo acepté."Está bien, Bella, si es eso lo que necesitas."Mi pulso retumbaba tras mis oídos, casi era ensordecedor."Trataré de comprenderlo."¿Cómo, hace menos de doce horas, todo parecía estar bien? ¿Hacia siete horas gozábamos del mejor sexo que jamás habíamos tenido, y ahora se alejaba de mi? Obviamente no tenía ni idea de lo que estaba pasando por su cabeza, una vez más. Notaba como si el corazón se me estuviese secando dentro de mi pecho a causa de mis fracasos.

Veinte minutos más tarde Bella cerró la puerta tras ella.

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Este es uno de mis capítulos favoritos, me encanta. Sobre todo el final. Sí, lo sé, me gusta el dolor y el sufrimiento, intentando pasar por alto ese aspecto de mi personalidad ¬¬
Aunque también tengo que decir que me duele un poco ver a Edward arrastrándose y sufriendo.