Capítulo 8

El despertar

Arma Artema había encontrado y destruido la entrada al templo de Madeen, todavía enojado por haber dejado escapar a los ponys comenzó a destruir todo a su paso con gran furia, su espada centellaba de un lado a otro cortando como si nada a los pilares de la sala, los cortes dejaban profundas grietas en las paredes y el techo, todo eso provocaba que el lugar comenzara a derrumbarse.

-"Sé que están aquí, puedo sentir la energía del Elemento" – decía Artema mientras seguía destruyendo todo a su paso – "no podrán esconderse para siempre, tarde o temprano los encontrare".

Siguió causando más daños al lugar mientras avanzaba hasta el fondo del templo, al final logro divisar el enorme trono y se quedó observándolo.

-"Me hubiera gustado luchar contra el gran guardián de los Eidolones" – levanto su espada apuntando en dirección al trono – "es una lástima" – alzo sus espada con intensión de cortar el trono, desde el suelo vio como un manto roso se lanzaba contra el seguido de un destello, se escuchó el acero chocar y a la vez Artema retrocedió mientras bloqueaba el a su atacante.

-"Ya has causado muchos problemas" – dijo Gilgamesh forzando su espada haciéndolo retroceder.

-"Justo a ti quería encontrar" – rugió Artema repeliendo el ataque de Gilgamesh haciéndolo retroceder, ambos tomaron cierta distancia esperando a ver quién hacia el primer movimiento.

-"Acabare con esto rápido" – dijo Gilgamesh retirando su manto y mostrando sus ocho brazos cada uno sosteniendo una espada de forma diferente, entonces se lanzó al ataque.

Gilgamesh se adelantó lanzando cortes en muchas direcciones con todas sus espadas, demostró ser muy rápido en todos sus ataques, Artema por su parte parecía no tener muchos problemas para repelerlos igualando su velocidad, además de usar su espada para bloquear los ataques también usaba su otra garra, resultaba ser también muy resistente. Los destellos bailaban y el metal sonaba con estruendo, el cuerpo inferior de Artema lo atacaba también con sus garras y colmillo pero Gilgamesh usando todos sus brazos tenía una gran ofensiva y defensiva.

-"Poseo las armas más poderosas de Edén" – dijo Gilgamesh, se apartó de Artema unos metros, junto las ocho espadas en el centro de su pecho y estas empezaron a vibrar y a iluminarse – "no puedo perder" – la luz se extendió cubriendo su cuerpo y a gran velocidad corrió hacia Artema lanzando cortes a una mayor velocidad que antes.

Artema sorprendido retrocedió cubriéndose con su espada, Gilgamesh antes de impactar contra el desaprecio y apareció a un lado de él, apenas le dio tiempo de bloquear algunos de sus ataque, otros lograron hacerle varios cortes en su cuerpo. Así estuvo por un tiempo acorralándolo casi sin dejarle oportunidad de reaccionar, el cuerpo de Artema ya estaba muy herido y parecía que ya no podría soportar por más tiempo, un corte le causó una gran herida en una de sus patas haciendo que cayera a un lado, Gilgamesh sabía que debía aprovechar esa oportunidad, mientras este intentaba levantarse volvió a colocar las espadas en su pecho, estas se iluminaron de nuevo pero esta vez se estaban fusionando formando una sola gran espada, sosteniéndola en una de sus manos derechas se preparaba para el último ataque.

-"El poder de esta espada solo puede ser sobrepasado por la Zantetsuken, no hay manera de que puedas sobrevivir a este ataque" – se cubrió de nuevo por la luz de la espada y corrió a gran velocidad hacia Artema, este aún no se levantaba y estaba por recibir ese poderoso ataque.

Un sonido sordo inundo la sala y después solo hubo silencio, Gilgamesh permaneció de pie frente a Artema mientras su espada parecía haberlo atravesado, pero la impresión del Eidolon decía otra cosa.

-"Eres tan ingenuo como aparentas" – le dijo Artema, este ya estaba completamente de pie frente a Gilgamesh, la espada del Eidolon nunca lo había alcanzado ya que este la había atrapado con su garra derecha y la mantenía bien sujetada, Gilgamesh no podía moverla.

-"Imposible…" – dijo Gilgamesh forzando la espada pero Artema no la soltaba.

-"Soy un Arma de destrucción, jamás serás capaz de vencerme, nuestra diferencia de poder es muy grande" – le dijo Artema.

Con su espada impacto con fuerza la de Gilgamesh rompiéndola en pedazos dejando impactado al Eidolon, luego la boca de la parte inferior de su cuerpo se abrió y comenzó a cargar energía, Gilgamesh se apartó rápidamente justo en el momento en que este libero una ráfaga de disparos logrando esquivar la mayoría aunque algunos lograron quemar parte de su ropa, mantuvo cierta distancia mientras aún estaba sorprendido de que su arma más poderosa haya sido destruida tan fácilmente.

El cuerpo de Artema se cubrió de una extraña aura y comenzó a regenerar todos los cortes que le había causado Gilgamesh, su espada estaba absorbiendo esa energía y se ilumino.

-"Ya he perdió demasiado tiempo" – dijo Artema cargando contra Gilgamesh.

-"Por favor escucha lo que te digo, esta una muy mala idea" – Golden aun intentaba convencer a Shiny de regresar con los demás, habían llegado a la entrada del pasaje secreto por el cual habían bajado al refugio pero este está cerrado.

-"Mis padres cuentan conmigo" – decía Shiny mientras golpeaba con sus cascos la pared de roca que bloqueaba la entrada – "quiero ser tan fuerte como ellos y no lo lograre quedándome atrás" – goleaba con más fuerza pero esta no cedía.

-"¿Y qué crees que puedes hacer en tu estado actual?" – la pregunta de Golden hizo que dejara de golpear la pared.

-"No lo sé..." – bajo la cabeza.

-"Solo lograras que te maten, ese monstruo no es algo que puedas enfrentar, mejor dejemos que Gilgamesh se encargue de esto".

-"Pero yo…" – sintió un fuerte temblor del otro lado de la pared, los temblores siguieron uno tras otros mientras ella retrocedía sin saber que pasaba del otro lado.

-"Todavía tienes tiempo, regresa con los demás" – le dijo Golden, Shiny empezaba a consideras su consejo y comenzó a dar algunos pasos hacia atrás.

Los temblores se sintieron más fuertes y de un momento a otro la pared que estaba frente a Shiny estallo en pedazos levantando mucho polvo, retrocedió un poco más mientras tocia debido al polvo y espero hasta que este se empezara a disipar, frente a ella se encontraba un muy malherido Gilgamesh sin poder moverse, presa del miedo sus cascos no respondieron.

-"¡Shiny, reacciona!" – le gritaba Golden – "¡debemos irnos ahora!".

Logro escuchar lo que le dijo Golden y dio un par de pasos hacia atrás, pero de entre el humo que aún no se había dispersado por completo salió una enorme garra que la atrajo hacia la sala y la arrojo lejos hasta casi la entrada del templo, tardo un poco en recuperarse del golpe y se estaba levantando mientras tambaleaba un poco.

-"Esta vez no escaparas" – escucho esa horrible voz frente a ella, una espada estaba muy cerca de su cuello y quien la sostenía era el mismo Artema – "ni se te ocurra moverte" – la tomo del cuello y la levanto haciéndole presión, miró fijamente el anillo en la oreja de Shiny – "un ser tan insignificante con un objeto tan poderoso" – desde el anillo se materializo Golden quedando entre Artema y Shiny.

-"¡Suelta a Shiny ahora mismo!" – le grito el pegaso intentado enfrentarlo, él sabía que en esa forma no podía hacer nada pero no se quedaría escondido viendo como lastimaban a su sobrina.

-"Interesante tu forma actual, Ragnarok" – dijo Artema riendo, ese nombre le trajo terribles recuerdos a Golden.

-"¿Co… como sabes ese nombre…?" – le preguntó un tanto nervioso.

-"Todos los que estuvimos sellados durante mucho tiempo también sentíamos y veíamos todo lo que sucedía en el mundo, cada desastre, cada batalla, cada guerra, todo" – explicaba el – "y tú no eres la excepción, el dragón oscuro que casi cubre al mundo por una oscuridad eterna, puedo sentir restos de el en tu interior" – se rio.

-"¡Cállate!" - gritó Golden – "¡mi alma ya fue purificada, aquel monstruo que fui una vez ya no existe!".

-"Ambos sabemos que eso no es del todo cierto, un odio que ha existido por tanto tiempo no puede ser borrado tan facilmente" – dijo Artema, Golden se quedó callado viéndolo con mucha ira – "ahora desaparece de mis vista" – desde su garra libero una pequeña descargar que cubrió todo el cuerpo de Shiny llegando hasta el anillo, esto brillo de una manera extraña y obligo a Golden a volver a su interior.

Artema clavo su espada en el suelo y la garra con la cual la sostenía la llevo hasta la oreja de Shiny para arrancarle el anillo, ella apenas podía respirar y no podía moverse, pero cuando estuvo por tomarlo el anillo lo repelió con una fuerte descarga de energía que lo hizo retroceder soltando a Shiny cayendo esta al suelo.

-"Los antiguos pensaron en todo al hacer esos Elementos, me tomara tiempo tomar su poder" – dijo Artema, se dirigió a tomar de nuevo a Shiny para intentar de nuevo quitarle el anillo.

-"¡Detente ahí!" – escucho una pequeña voz detrás de él, al voltearse vio como los amigos de Shiny se encontraban detrás suyo, el miedo podía verse en sus rostros pero hacían todo lo posible para verse calmados – "¡suelta a nuestra amiga!" – gritó Candy otra vez.

-"Todos ustedes son unas criaturas tan insignificantes" – les dijo Artema – "ninguno de ustedes, hagan lo que hagan jamás podrán ganar, entiéndanlo de una vez" – tomo su espada y la saco del suelo apuntándola hacia ellos – "criaturas como ustedes solo deberían desaparecer" – cargo energía en su espada, los ponys retrocedieron un poco sabiendo que no podían hacer nada para detenerlo, Artema levanto su espada y la dejo caer con fuerza liberando un poderoso corte de energía que se dirigía hacia ellos, cerraron sus ojos esperando lo peor y solo escucharon algunas rocas cayendo cerca de ellos, pero no sintieron nada.

-"Ustedes sí que son un problema" – escucharon una voz femenina muy familiar, cuando abrieron los ojos vieron a Quetzal frente a ellos, ella había creado una espacie de escucho y el ataque solo siguió de largo sin dañarlos – "regresen al refugio, me encargare de salvar a Shiny" – les dijo Quetzal.

-"Aquel patético Eidolon no pudo hacer nada contra mí, ¿qué podrás hacer tu?" – le dijo Artema a Quetzal apuntándola con su espada.

-"No deberías subestimarme" – dijo Quetzal, su cuerpo se cubrió de descargas eléctrica, por algunos segundos estuvo concentrándolas en su cuerpo y después lanzo un gran relámpago directo hasta Artema, este bloqueo su ataque con su espada pero las descargar eléctricas se esparcieron por todo su cuerpo paralizándolo haciendo que apartara su espada y recibiera todo el impacto causándole muchas quemaduras en su cuerpo, cuando el ataque se cesó solo quedo un Artema todo quemado cubierto de humo.

-"¡Increíble, lo derroto!" – grito Speed de emoción detrás de Quetzal.

-"Les dije que regresaran, esta cosa no caerá tan fácilmente" – les dijo Quetzal a los ponys.

-"Parece que no eres tan patética como pareces" – rio Artema, las quemaduras comenzaron a desaparecer mientras su cuerpo se regeneraba de nuevo, eso los sorprendió bastante – "ahora es mi turno" – corrió hacia ella enfundandu su espada mientras Quetzal se preparaba para esa dura batalla, los ponys se quedaron más atrás de ella preocupados por su amiga, Shiny por su parte se aun encontraba inconsciente desde que Artema la dejo caer.

"Debes despertar, tu lucha apenas ha empezado"

-"¿Quién eres?" – preguntó Shiny al escuchar un eco en su cabeza, no era capaz de ver nada y eso la estaba asustando – "no puedo ver nada, ¿qué me has hecho?".

"Esta es tu mente, solo piénsalo y podrás ver"

-"¿Mi mente?" – aun con preguntar hizo lo que dijo, logro abrir los ojos y se fijo que estaba en un amplio campo de flores con un cielo azul sobre ella y un radiante sol, una suave brisa movía su cabello y eso la hacía sentir muy relajada – "¿en dónde estoy?"– preguntó a la nada.

"En donde todo comenzó"

De pronto el sol se oscureció por completo, el cielo se tornó rojo y todas las flores se secaron en un instante, el suelo tembló con fuerza y por todas partes de abrieron grietas, desde estas comenzaron a salir las mismas criaturas con las cuales se habían encontrado antes. Asustada intento huir pero estaban por todas partes, cuando creía que ya la habían atrapado cerro los ojos esperando lo peor, aunque nunca ocurrió nada, solo escuchaba las fuertes pisadas de esas criaturas marchar alrededor suyo, decidió abrir los ojos para darse cuenta que ni si quiera la habían notado, además que pasaban a través de ella como si fuese un fantasma.

"En este lugar ocurrió la primera guerra por el destino del mundo, cuando Armagedón nos atacó sin piedad"

En los cielos vio pasar volando a cientos de alicornios y ella los veía asombrada, las únicas alicornios que aún seguían vivos eran las Princesas Celestia, Luna y su sobrina Cadence, nunca creyó que vería más de ellos. Estos estaban librando una feroz batalla contra las criaturas de tierra, al principio parecían tener la ventaja pero los superaban en gran número, eran cientos contra miles.

"Por el bien de ambos mundos nosotros nos sumamos a la batalla"

Se vieron muchas explosiones en donde estaban los enemigos, logro ver a varios seres extraños de distintas formas quienes también estaban luchando contra las criaturas de tierra.

-"¿Esos son Eidolones?" – preguntó Shiny aún más sorprendida.

"Nuestro poder superaba incluso al de los alicornios, fuimos vitales en esa guerra"

Shiny noto en el cielo a dos alicornios en particular que luchaban juntos, un alicornio de color azul con una melena del mismo color pero de un tono más oscuro, su Cutie Mark era una nebulosa, la otra alicornio era de color blanco con una melena dorada, su Cutie Mark era un sistema solar, ambos usaban grandes coronas, por un momento creyó ver a las Princesas de Canterlot.

"Los reyes lucharon con mucho valor, fue un gran honor para nosotros haber luchado junto a ellos"

En medio del enfrentamiento entre ambos bandos una especie de meteorito cayo con fuerza en el campo de batallas, rodeado de una espesa niebla negra apareció una figura cubierto por un manto negro, la niebla se esparció por todos lados atrapando y consumiendo a muchos alicornios, el resto de ellos y los Eidolones lo atacaban a distancia mientras la niebla se seguía esparciendo.

"Se sacrificó mucho ese día"

Al final solamente quedaban los reyes alicornios y los Eidolones, alrededor de los reyes aparecieron seis joyas de distintos colores y tres de los Eidolones portaban tres anillos iguales al que Shiny usaba, con la energía de estos objetos cubrieron a ese ser oscuro y lo desvanecieron por completo, pero la niebla todavía los rodeaba y también terminaron siendo consumidos por ella, al poseer una energía muy pura solamente quedaron sus objetos mágicos.

"Los Elementos fueron la clave de nuestra victoria, aunque eso significara dar nuestras vidas para ello"

Shiny no sabía que decir, había presenciado un momento en la historia del mundo que nadie más que estuviese vivo hubiese visto, la escena cambio completamente y ahora regreso a la sala del trono del templo de Madeen, se encontraba flotando en el aire viendo como Quetzal atacaba a Artema mientras mantenía la distancia, este causaba grandes destrozos con sus ataques y la Eidolon apenas y podía esquivarlos, también vio cerca de los escombros del trono a sus amigos detrás de unas rocas.

-"¡Chicos estoy aquí!" - les gritó pero estos no parecían escucharle, siguió llamándolos pero siempre era el mismo resultado, por un momento noto que estaba suspendida en el aire sin siquiera estar volando, entonces bajo la vista y entro en pánico, se vio a ella misma tirada en el suelo completamente inmóvil – "¿estoy muerta?" – se preguntó.

-"No te preocupes, no estas muerta" – todos en la sala se quedaron congelados y frente a ella apareció una enorme figura cubierta completamente por un manto gris – "solo estas en un plano distinto a ellos".

-"¿Fuiste tú quien me mostro todo eso?" - le preguntó Shiny – "¿eres uno de esos Eidolones que lucharon junto a los alicornios?".

-"Así es, soy uno de los que se conocen como los Antiguos, Griever," – le dijo la figura – "fuimos nosotros quienes creamos los Elementos del Equilibrio" – eso la impresiono aún más de todo lo que había visto hace unos momentos, ella sabía que debieron haber sido muy poderosos para haberlos creado.

-"Pero ustedes deberían estar muertos" – le dijo Shiny.

-"Ante ti solo vez una pequeña porción de lo que fui, la poca energía que quedo de mi es lo que me permite hablar contigo, fuimos despertados cuando Armagedón se liberó de su prisión, fue un hechizo que hicimos en caso de que eso pasara" – explico Griever.

-"Pero no podrán luchar contra él en ese estado" – dijo Shiny.

-"No despertamos para enfrentarnos a Armagedón, lo hicimos para guiarlos a ustedes".

-"¿A qué te refieres con eso?" – se preguntó Shiny.

-"Ustedes seis han heredado un gran poder, la capacidad para enfrentar a este poderoso enemigo, desde que nacieron siempre ha sido su destino" – decía el Eidolon, Shiny sentía como una nueva energía cubría su cuerpo y la hacía sentir mucho más fuerte, a través de su mente pasaron imágenes de cada batalla que tuvieron sus padres y adquiría toda su experiencia, la figura comenzaba a desaparecer y el tiempo volvía lentamente a su curso, sentía que su cuerpo la llamaba mientras se iluminaba.

"Regresa a la batalla, ven a verme cuando todo haya terminado"

Artema sostenía con una de sus garras a Quetzal la cual se encontraba muy herida, la lanzo con fuerza contra uno de los muros del lugar golpeándose fuertemente con este y luego cayó al suelo. Se dirigió de nuevo hacia donde estaba Shiny para quitarle el anillo de una vez por todas, en su camino los amigos de Shiny se colocaron frente a él para intentar protegerla.

-"No lo permitiremos" – dijo Candy desafiándolo.

-"¡Apártense de mi camino!" – gritó Artema muy molesto levantando su espada sobre ellos.

-"¡No los lastimes!" – escucharon todos los presentes e hizo que Artema detuviese su ataque, los ponys se dieron la vuelta y vieron a Shiny parada detrás de ellos, esta miraba enojada a Artema.

-"¡Shiny!" – gritó Speed feliz, la pegaso camino a través de ellos hasta quedar frente a Artema.

-"¿Qué crees que estás haciendo?" – le preguntó Dawn.

-"Ese tipo es muy peligroso, aléjate de él" – le dijo Dizzy preocupado, aunque ella no les respondió.

-"¿Tienes algo que decirme, pequeño insecto?" – le preguntó Artema a la pegaso mientras reía.

-"Ya he tenido suficiente de ti, no dejare que sigas lastimando a mis amigos" – le dijo Shiny seria.

-"Esos Eidolones también creyeron que podían vencerme pero eran demasiado débiles" – cargo energía en su espada y la levanto nuevamente – "y tú no eres la excepción" – la dejo caer sobre ella mientras sus amigos corrían hacia ella aunque no llegarían a tiempo.

-"Yo tengo una ventaja" – dijo Shiny sonriendo, su Elemento brillo con una intensidad superior a las veces anteriores cegando a Artema obligándolo a retroceder mientras se cubría los ojos, sus amigos también se cubrieron los ojos y se preguntaban que sucedía.

Cuando su anillo dejo de brillar todos se asombraron cuando vieron a Shiny, su cuerpo había crecido ahora siendo tal alta como su padre, el anillo en su oreja había desaparecido y ahora tenía un colgante con forma de una delgada cadena plateada el cual sujetaba una gema ovalada de color blanco.

-"¿Shiny?" - preguntó Quartz – "¿eres tú?".

-"Claro que soy yo" – respondió ella volteando hacia ellos.

-"¿Qué fue lo que te paso?" – le preguntó Speed, en eso Artema se dirigió corriendo hacia donde estaba Shiny.

-"Les explicare luego, primero me encargare de él" – le dijo Shiny y volteo hacia Artema viendo cómo se dirigía hacia ella.

Shiny prepare se preparó cargando sus cascos para da un salto, las puntas de sus pezuñas comenzaron a brillar rodeándose de energía, cuando Artema llego a ella lanzo un corte horizontal, Shiny libero la energía que había cargado y dio un gran salto pasando sobre la espada y llegando a a una altura cerca de su rostro, de nuevo sus pezuñas y también en sus alas impulsándose contra él, primero golpeo su rostro lo más fuerte que pudo con sus dos pezuñas delanteras los cuales pareció afectarle un poco, este molesto intento atraparla con su garra disponible pero Shiny reacciono rápido uso sus patas traseras para golpear de nuevo su rostro haciéndole más efecto que los anteriores, aprovechando los esos golpes logro impulsarse fuera de su rango para que no la alcanzara, luego se detuvo en el aire a varios metros de él, esos últimos golpes hicieron que Artema perdiera un poco el equilibrio y casi cayó al suelo, clavo su espada al suelo para no hacerlo.

-"¿Cómo fue posible que tu…?" - dijo Artema quejándose de los golpes que había recibido, para los demás ponys no parecieron gran cosa pero Artema sufrió más daño del que parecía – "¿de dónde has sacado esta fuerza?" - le pregunto ya incorporado y sacando su espada del suelo.

-"¿Por qué no vienes a averiguarlo?" – lo reto Shiny, sus amigos habían quedado boquiabiertos con lo que había hecho, no creían posible que Shiny lograra hacerle daño.

Esa provocación lo hizo enfurecer aún más, corrió de nuevo hacia ella lanzando cortes en todas direcciones, Shiny sin mucho problema esquivada sus ataques, además de su fuerza su velocidad también había aumentado considerablemente. Siempre que podía volvía a concentrar energía en sus pezuñas y golpeaba diferentes lugares de su cuerpo.

-"Insolente" – Artema también se cubrió de energía al igual que su espada, la velocidad de sus ataques habían aumentado y en varias ocasiones casi los acertaba.

-"Pareces algo enojado" – dijo Shiny, en una oportunidad en que Artema estuvo por acertar un ataque Shiny giro alrededor de la espada y la golpeo con sus cascos delanteros repeliéndola por completo, eso hizo que Artema soltara su espada y esta salió volando clavándose en el suelo más atrás de el – "deberías relajarte un poco" – se burló.

-"Eres solo palabras, puedes haber obtenido un mayor poder pero nunca será suficiente para derrotarme" – dijo Artema, desde ambas bocas de su cuerpo empezó a concentrar energía por varios segundos, Shiny se preparó para lo que sea, entonces Artema libero dos poderosos rayos los cuales se dividieron en muchos más formando una destructiva lluvia que se dirigía hacia Shiny.

La pegaso comenzó a volar en dirección contraria siendo seguida por los rayos, so movía hacia los lados para que no la alcanzaran pero estos la seguían a donde sea que fuesen, intento hacer que chocaran contras las rocas pero no funcionaba ya a cada segundo que pasaba seguían multiplicándose.

-"No podrás volar por siempre, te seguirán hasta alcanzarte" – reía Artema.

Shiny noto algo con esos ataques, cada vez que los esquivaba sentía el flujo de energía que los conformaba y resonaban con la de ella, fue cuando tuvo una idea. Empezó a volar en círculos en medio de la sala, cada rayo la seguía de cerca y seguían todo el camino que ella dejaba, en un punto se habían creado una gran espiral con Shiny en medio, concentro su energía cubriendo todo su cuerpo, es rayos se empezaron a concentrar alrededor de Shiny y a juntarse, en un punto lograron alcanzarla pero en vez de hacerle daño se fusionaron con la energía que ya la estaba rodeando, Artema no podía creer lo que veía, Shiny había formado una especie de cometa y volaba de un lado a otro por toda la sala a una velocidad increíble. Ella sintió un gran poder cubriéndola y fue cuando sintió que ya era el momento, giro en dirección a la puerta y giro de nuevo hacia donde estaba Artema pasando sobre sus amigos, el Arma vio su intensión, al no tener su espada cerca interpuso sus garras para detener ese ataque, llego el punto de impacto y Artema estaba siendo arrastrado por el ataque de Shiny, apenas podía soportarlo y aguanto mucho tiempo cuando ese ataque lo golpeo en su pecho mandándolo a volar chocando contra el trono y destruyéndolo por completo, luego de eso Shiny volvió al suelo cerca de sus amigos, respiraba agitada por todo el esfuerzo que había hecho.

-"Eso… fue… increíble…" – dijo Shiny recuperando el aliento y con una gran sonrisa.

-"¡Shiny!" – escucho detrás de ella y volteó para ver a sus amigos llegar con ella.

-"¡Eso fue increíble, eres asombrosa!" – gritaba Speed.

-"Lograste darle una lección a ese sujeto, bien hecho" – la felicitaba Quartz.

-"¡Te hubiese visto, volabas de un lado a otro haciendo todas esas piruetas, nunca había visto nada igual!" – Dizzy también gritaba de emoción por la demostración de Shiny.

-"Tengo tantas preguntas, no sé por dónde empezar" – dijo Dawn con muchas dudas aunque sonriendo de que ella estuviese bien.

-"Parece que has crecido un poco, vaquera" – le dijo Candy.

-"Tengo muchas cosas que contarles chicos, cosas de verdad increíbles" – dijo Shiny sonriendo.

Pero aún no había terminado, desde los restos del gran trono de piedra hubo una fuerte explosión que los asusto, en medio de los escombros salió Artema rodeado de una energía diferente a la de antes, sus ojos se volvieron blancos y un humo negro salía de su cuerpo, levanto una de sus garras y su espada que seguía clavada en el suelo voló hacia él, con un fuerte rugido causo un temblor dentro del templo causando que el lugar comenzara a derrumbarse.

-"Los destruiré junto a este miserable mundo" – Artema hablo con una voz distorsionada, su propia energía causo un tornado que crecía a cada segundo destruyendo completamente el techo y los restos fueron arrastrados, el día soleado fue cubierto por nubes negra.

-"¡Shiny!" – escucho la pegaso desde su colgante, este brillo y desde su interior salió Golden - ¿estás bien?, ¿qué fue lo que paso?" – le pregunto, al sentir esa energía maligna detrás de el volteo a ver de qué se trataba y se asustó con lo que vio – "esto no es nada bueno" - el tornado se hacía más fuerte y comenzaba a arrastrarlos

-"¡Debemos irnos de aquí!" – escucharon una voz acercarse a ellos, se trataba de Quetzal que hacia un gran esfuerzo volando con esas graves heridas que tenía.

-"¿Qué hay de los demás Eidolones?" – le preguntó Shiny.

-"Pensé que algo como esto podría pasar e hice que se los llevaran de aquí, hay más salidas por las cuales pudieron escapar" – le respondió ella.

-"¿Y qué hay de Gilgamesh?" - le preguntó Speed – "aún se encuentra herido no podemos dejarlo".

-"Esta demasiado cerca de esa cosa, no podríamos acercarnos" – desde donde estaban podían ver al aun inconsciente Gilgamesh cerca de Artema en medio de los restos de las escaleras, el tornado comenzaba a arrastrarlo.

"Sigue peleando, tu sabes que hacer"

Por los ojos de Shiny paso un pequeño brillo, su cuerpo y Elemento comenzaron a brillar con intensidad mientras avanzaba.

-"Regresa aquí, tenemos que irnos" – le dijo Quetzal.

-"No pienso abandonar a Gilgamesh y tampoco permitiré que esa cosa destruya a Edén" – dijo Shiny, se detuvo un poco más adelante y cero los ojos para concentrarse en su Elemento.

Volvió a ese interminable flujo de energía buscando algo, buscaba una energía en específico que sabía podría ayudarla, encontró un pequeño punto que parpadeaba débilmente, con su energía lo cubrió haciendo que este comenzó también a brillar intensamente y a crecer. Notaron como un nuevo brillo apareció cerca de Artema desde los escombros, un lastimado Gilgamesh se levantaba con algo de dificultad, sus heridas estaban sanando y la luz lo cubrió completamente, su cuerpo comenzó a crecer llegando a ser más alto que Artema, su manto desapareció y ahora usaba una armadura roja con detalles grises.

-"¿Qué me ha pasado?" – se preguntó Gilgamesh al ver el cambio en su cuerpo.

-"Lucha a mi lado, podemos vencerlo" – escucho una vez en su mente, volteo al sentir una poderosa energía y fue cuando vio y reconoció al instante a Shiny con esa nueva forma, pudo ver la determinación en sus ojos.

-"Sera un verdadero honor" – asintió Gilgamesh, extendió sus ocho brazos y en cada uno aparecieron sus espadas, estas al igual que el crecieron envueltas en la misma energía que desprendía Shiny.

Artema lo noto frente a él y con un movimientos rápido lo ataco con su espada, todas esas espadas chocaron en un solo punto, Gilgamesh se impresiono al ver que podía soportar su ataque, incluso sentía que era capaz de superarlo, avanzo poco a poco haciendo que Artema retrocediera mientras rugía con fuerza.

-"¡Morirás aquí mismo!" – gritó Gilgamesh, expandió sus espada haciendo que Artema se estrellara de nuevo contra los escombros, mientras este se levantaba junto todas sus espada frente a él, esta se iluminaron más y se fusionaron en un inmensa espada, doraba y desprendiendo un poder aún más grande que el que corría por su cuerpo – "Excalibur".

Frente a él llego nuevamente Artema cargando su espada con todas sus fuerzas cubierta por toda su energía, para Gilgamesh todo pasaba lentamente, blandió su espada con todos sus brazos y lanzo un corte en vertical, el cual atravesó completamente a Artema cortando todo el muro detrás de él y también las nubes sobre el templo, la tormenta se había detenido y el Arma se había quedado inmóvil, una línea dorada dividía su cuerpo, primero fue su espada la que se desvaneció, luego fue todo su cuerpo sin dejar ningún rastro.

-"Todo ha terminado" – dijo Gilgamesh, su espada desapareció, su cuerpo se envolvió de nuevo de ese brillo y volvió a su forma original – "hiciste un buen trabajo" – dijo volteando a donde estaba Shiny, pero esta había caído al suelo completamente exhausta y su cuerpo también volvió a la normalidad al igual que su Elemento volvió a ser el mismo anillo en su oreja, sus amigos llegaron con ella y le ayudaron a levantarse, en el rostro de la pegaso se dibujaba una gran sonrisa, feliz de haber adquirido un gran poder.

Continuara.


Aviso que estaré entre una o dos semanas sin poder publicar, estaré demasiado ocupado estos días con muchos proyectos de la universidad, saludos.