Hola.

Nuevo Capítulo.

Muchísimas gracias por todos sus reviews, alertas y favoritos :)

Y sé que me he tardado mucho, no tengo perdón de Merlín.

Espero les guste.

Personajes de J.K Rowling, lo demás es únicamente mío.

Dí no al plagio.


Paternidad Inesperada

- Draco, sostenle la cabeza por amor a Merlín! -

- Eso hago Hermione! No me presiones, además ella ya puede sostenerse por sí sola –

- Lo sé, pero quiero estar segura de que esté bien –

- Y como yo no he estado haciendo nada de eso en las últimas treinta y seis horas… -

La comadreja mayor Weasley se había ido de vacaciones a Suramérica para celebrar con Fleur sus ya dos años de matrimonio. En la Madriguera estaban realizando algunas reparaciones por lo que la rubia francesa no quería que su bebé estuviera expuesta, Ron Pobretón estaba fuera de Londres, Cara Rajada y Ginebra ayudaban a Molly y Arthur y bueno, Weasley no había planeado una escapada sexual con un bebé precisamente, así que Hermione casi me había obligado aceptar hacernos cargo del bebé lo que duraban sus gloriosas vacaciones: dos semanas.

- Creo que tiene fiebre, tócale la frente – dijo Hermione mordiéndose el labio.

- Tranquila nena, está caliente porque tiene un suéter encima y la chimenea está cerca – La abracé por detrás mientras ella cargaba a Victoire, quién ya estaba dormida contra su pecho – Además mírala, ni parece una Weasley, es hermosa –

- Draco… - Me miró con el ceño fruncido.

Ese simple gesto la hacía ver aún más guapa.

- Porqué no vamos a recostarla en su cuna? Así descansamos todos – sugerí con una sonrisa para que Hermione accediera.

Hermione había acondicionado la habitación que estaba al lado de la nuestra para que la bebé tuviera todo lo necesario y no existiera problema alguno.

- Quieres cargarla tú un rato, amor? – me preguntó mi novia al llegar a la habitación.

Recién había comprado la casa en la que Hermione y yo estábamos viviendo desde hace un par de meses (mientras sus padres creían que estaba en el campus de alguna universidad mágica, claro) apenas había cumplido diecinueve años, ella tenía veinte y empezábamos a ganar terreno en el Ministerio.

Y ahora ella quería que cargara a una bebé, añadiendome automáticamente un aspecto totalmente paternal y familiar, del cual probablemente ella se enamoraría al minuto.

Bueno, todo se ha escandalizado un poco rápido.

- De acuerdo – accedí algo inseguro.

Mi castaña tomó a Victoire con suavidad y la acercó hacia mí.

Pero cómo carajos se cargaba un bebé?

Si yo sólo tenía experiencia cargando chicas y no precisamente en esa posición.

- Solo relájate y tómala en tu brazo, ella se acomodará a ti – me tranquilizó.

Acerqué mis manos a ella y la coloqué sobre mi pecho, sosteniéndola sobre mi brazo izquierdo.

- Así, perfecto, ves como no ha sido difícil? – Me dijo a la vez que acariciaba mi mejilla y me besaba los labios con rapidez – En un minuto regreso, iré a la cocina por su leche, es hora de que coma así que la dejaré contigo unos minutos más antes de despertarla –

Dio media vuelta y salió sonriente por la puerta de la habitación, con sus rizos castaños ondeando ligeramente.

Dirigí mi mirada al pequeño cuerpo que estaba cargando y me di cuenta de que esto no estaba yendo para nada mal. Podía sentir la respiración de la bebé, como su pecho subía y bajaba lentamente, y el calor que irradiaba su pequeño cuerpo se sentía agradable para mí. No sabía cómo explicarlo, pero el verla ahí tan tranquila en mis brazos, soñando sin preocuparse por nada me hacía sentir…bien.

Como si yo fuera un factor influyente, como si con sólo cargarla la estuviera protegiendo de todas las cosas que podrían ocurrirle.

Además de lo dulce que se veía, Victoire era simplemente hermosa.

Tenía una piel blanquísima, herencia de su madre, cabello rubio rojizo y largas pestañas. Hermione la había vestido con un mameluco verde manzana a rayas, un pequeño suéter en un tono más oscuro y tenía una cinta en su pequeña cabeza que mantenía su cabello ondulado en su lugar.

Pero de repente y como si fuese un rayo, mi mente empezó a inundarse de mil cuestiones.

De verdad podría yo ser capaz de cuidar un bebé? Hermione haría la mayor parte del trabajo por supuesto, no sólo porque sé que está feliz de hacerlo sino también porque sabe que yo no estoy muy familiarizado con el tema, pero de verdad yo, Draco Malfoy, no estoy lo suficientemente jodido como para tener la oportunidad de hacerme cargo de un niño?

No sé que jodida mierda estaba pensando aquel par como para dejar a una criatura tan vulnerable al cuidado de un mortífago.

De un momento a otro me sentí peligroso. Sabía con claridad que jamás podría ser capaz de hacerle daño a la niña a consciencia, pero cientos de recuerdos volaron dentro de mi cabeza. Aquellas veces cuando apretaba el cuello de algún mago para inmovilizarlo y así poder hechizarlo, mientras sentía como su aliento iba escapando y su cuello enrojecía.

Y si sujetaba a la pequeña Victoire muy fuerte? Si con un simple movimiento mal dado hacía que se lastimara? Si permitía que se ahogara mientras comía o dormía?

Es increíble como ésta simple situación me había abierto toda una nueva visión hacia mi futuro venidero.

Llegaría el día en el que me case con Hermione? Tendré en algún momento las bolas bien puestas y la haré mi esposa? Acaso tendré un hijo o una hija algún día? Querrá Hermione tener hijos conmigo?

Ya sabía que estaba jodidamente joven y aún no estaba listo para afrontar una situación de ese calibre, pero el día iba a venir.

Di un par de pasos y coloqué a Victoire en su cuna adornada, la cubrí con una manta y al minuto Hermione entró en la habitación con un biberón en la mano.

No se que cara tenía, pero ella notó algo distinto en mí.

- Te encuentras bien cariño? Le pasó algo a la niña? – preguntó confundida.

- No no – respondí – Victoire está perfecta, es solo que… -

Dudé.

- Qué? Dime que te ocurre – mi hermosa castaña tomó mi mano con la suya y la acarició suavemente.

- Creo que no soy una buena persona para cuidar a Victoire – solté y suspiré.

Pero que mierda me pasaba? Qué clase de mariconada estaba a punto de decir?

Todo esto es una mierda. Me siento como mierda.

- De qué estas hablando Draco? Claro que eres una buena persona por amor a Merlín! – Hermione exclamó sorprendida.

- Es que no lo entiendes cariño – pasé mi mano sobre mi cabello algo exhausto – Soy una mierda de hombre! Y con esto no estoy haciéndome la víctima del cuento, es lo que pasa en realidad y trato de ignorar! –

Los ojos marrones de Hermione me miraban con atención y su labio inferior comenzaba a temblar sutilmente.

- Hace sólo dos años y medio andaba por ahí torturando gente, lanzando hechizos a hombres con familias esperándoles en casa, tenía a mi madre con el corazón en la mano todos los días mientras esperaba en casa por mi y por mi padre, robé, estafé, torturé y maté Hermione! Maté! Todo por una causa en la que yo ni siquiera creía con certeza, lo hice por el nombre de mi familia, por proteger a mi vulnerable madre aunque no por eso me siento orgulloso, y tengo las manos sucias –

A este punto las lágrimas bajaban por las mejillas de Hermione.

Bien hecho Malfoy, otra vez haciéndola llorar.

Esto sólo hacía que me sintiera más basura aún.

- Y ahora con Victoire a mi responsabilidad me pregunto: Cómo puedo sostener a un ser tan hermoso con mis manos manchadas? Cómo siquiera me atrevo a tocar tus labios, tu mano y tu cuerpo cuando no lo merezco? – sentía un puto nudo en la garganta – Quiero merecerte, quiero limpiarme toda esta basura de encima de una buena vez, quiero ser lo suficientemente bueno para ti –

- Draco tú sabes que eres todo y más de lo que yo… - podía ver el alma de Hermione a través de su mirada.

- Y si un día tenemos un bebé? Estará él orgulloso de tenerme a mi como su padre? Correrá libre por los jardines en los cuales una vez yo jugué y se sentirá feliz y seguro de llamarme padre? Merece alguien tan miserable como yo una mujer tan hermosa y cálida como tú, y la dicha de formar una familia a su lado? –

- Cállate ya, Draco, no digas más – Hermione me abrazó con fuerza, la sentía temblar a causa del llanto.

- Tú, Draco Malfoy, eres el hombre más maravilloso que he conocido en toda mi vida, y sabes que no lo digo sólo por hacerte sentir bien, lo hago porque lo sé y lo siento aquí – cogió mi mano y la colocó sobre su corazón – No me importa nada de lo que ocurrió antes, fue muy difícil para todos y no imagino cuánto lo fue para ti pero es hora de seguir – dijo con firmeza - Estoy tan orgullosa de ti, y si vuelves a decir que eres un mal hombre te patearé ahí – dijo amenazante.

Reímos juntos.

- Y sé que tal vez estos días con Victoire te hagan pensar en un par de cosas, yo también lo he hecho, pero estoy segura, muy segura, de que algún día te convertirás en un excelente padre, criaremos un niño que estará más que encantado de que tú, amor, seas su padre y querrá ser igual que tu, porque eres más que un ex mortífago – me dijo con sinceridad – eres mucho más y mejor que cualquier mago que conozco – terminó y se puso en puntillas para besar mi frente – Eres un gran hombre, tú, Draco, siempre has sido un gran hombre -

Que Merlín me recuerde todos los días la clase de mujer que tengo a mi lado, porque soy un idiota con suerte.

- Perdóname por ponerme así Hermione, de verdad no se que mierda me pasa – coloqué un mechón suelto de su cabello de vuelta a su lugar.

- Está todo bien, no te preocupes por nada – sonrió con extrema dulzura.

Me regaló una de esas sonrisas brillantes que ella sólo le daba a una persona: A cierto idiota rubio al cual últimamente le estaban pasando muchas cosas buenas y, aunque me cueste aceptarlo, le era todavía un poco difícil dejar el pasado atrás y vivir concentrado únicamente en el ahora, en sus sonrisas brillantes y todas las que vendrían si Merlín y ella me lo permitían.

- Te amo Draco – susurró mi castaña suavemente, mirándome a los ojos.

- Yo también te amo Hermione, demasiado – respondí y la besé como la primera vez, con los labios con los que beso a mi madre y con los que algún día besaré a mi hija.

Con los que ahora beso a mi futura esposa.

Cuando mis bolas estén bien puestas, claro.


Que les ha parecido?

Tal vez no haya sido muy cómico, pero creo que esta escena

es necesaria para conocer un poco más

de los sentimientos de Draco.

No olviden dejar sus reviews!

Nos leemos muy pronto :)

Melrosse.