Hola! Mis queridas lectoras! MUUUUCHAS GRACIAS POR NO ABANDONAR MI FIC! Esta vez les entrego el capítulo mas rápido, las cosas fluyeron con mas velocidad esta vez así que aquí está, lo prometido es deuda. Gracias por sus sugerencias, y lindos comentarios, sepan que no abandonare hasta que termine mis fics!

Disclaimer: Ni Naruto y sus personas y las canciones que utilizo en este fic me pertenecen.

Camila "Aléjate de mi"

"CrushCrushCrush" de Paramore

"Winter Sleep" de Olivia Lufkin

"A Little Pain" de Olivia Lufkin

Melodía de Amor IX

Una noche de ensueño.

Las luces me cegaron la vista por un momento, sin embargo vislumbré rápidamente mi micrófono posicionado en el centro del escenario. Si alguien me hubiera dicho meses atrás que estaría cantando frente a miles de personas, en un fabuloso escenario, al lado de la banda más popular de Asia les hubiera dicho rápidamente que estaban locos y necesitaban seriamente de un psiquiatra, pero ahora, por mas irreal que pareciese todo es real. Mis oídos estaban retumbando por los gritos del público que se extendía hasta donde mi visión llegaba.

Sin embargo no me sentí aterrada, o miedosa, ni siquiera sentí ganas de huir, al escuchar mi nombre ser aclamado por las miles de personas frente a mí sentí la necesidad de devolver ese apoyo, esa inexplicable fuerza que me estaban dando a través de sus voces.

Sonreí y con ese simple gesto logre que el público se animara aun más. No había nada que decir, Sasuke ya había hablado por la banda, solo quedaba una cosa por hacer, cantar.

Escuché a los chicos hacer su trabajo y supe que era hora de hacer el mío, tal y como lo había ensayado mil veces.

I got a lot to say to you

Yeah, I got a lot to say

I noticed your eyes are always glued to me

Keeping them here

And it makes no sense at all

Sostuve el microfono firme y relaje mi cuerpo guiandome por la musica.

They taped over your mouth

Scribbled out the truth with their lies

You little spies

They taped over your mouth

Scribbled out the truth with their lies

You little spies

Crush

Crush

Crush

Crush, crush

Two, three, four!- Cantaron los chicos

Nothing compares to a quiet evening alone

Just the one two of us who's counting on

That never happens

I guess I'm dreaming again

Let's be more than this

If you want to play it like a game

Well, come on, come on, let's play

Cause I'd rather waste my life pretending

Than have to forget you for one whole minute

They taped over your mouth

No pude evitar sentir que aquella cancion describía bastante mi situacion con Sasuke, ambos atraidos, pero teniendo que guiarnos por las ordenes de otras personas. Al parecer Sasuke tambien sintió que la letra nos pertenecía y al girar mi vista hacia el, sus ojos negros me miraban fijamente al mismo tiempo que sus dedo tocaban con agilidad su preciosa guitarra, a la cual le tenía mas celos que cualquier otra cosa.

Scribbled out the truth with their lies

You little spies

They taped over your mouth

Scribbled out the truth with their lies

You little spies

Crush

Crush

Crush

Crush, crush

(Two, three, four!)

Nothing compares to a quiet evening alone

Just the one two of us who's counting on

That never happens

I guess I'm dreaming again

Let's be more than this now

Rock and roll, baby

Don't you know that we're all alone now?

I need something to sing about

Rock and roll, hey

Don't you know, baby, we're all alone now?

I need something to sing about

Rock and roll, hey

Don't you know, baby, we're all alone now?

Give me something to sing about…

.

.

Terminamos la canción y escuché mis oídos retumbar ante los aplausos y los gritos. Mis ojos se cristalizaron pero trate en lo posible por no desmoronarme, al fin de cuentas era mi primer concierto, no podía parecer una debilucha.

Levanté mi brazo derecho con el micrófono en él y sonreí anchamente. Supuse que era mi turno de decir algo, sabía que no lo habíamos ensayado pero mi emoción era tan grande que ya había perdido toda la pena, me sentía tan conectada con el público que quería hablarles, responder a su apoyo con mis palabras.

-Gracias Tokyo- Grité con una voz tan firme y potente que me sorprendí a mi misma de mantener la compostura tan bien, gire la mirada hacia los chicos y todos me devolvían una sonrisa, hasta Sasuke, y Dios como amaba su sonrisa.

-Somos Black Route y esta canción se llama Winter Sleep espero les guste- Dije escuchando como la música comenzaba a sonar.

Las luces cambiaron a un tono azul y rosado que me encantó, detrás de mí una pantalla nos enfocaba los rostros, y sonreí al ver que nos veíamos endemoniadamente geniales y hermosos, "trágate esa Karin"-pensé divertida.

Las cosquillas me recorrieron de los pies a la cabeza, era la adrenalina, la emoción que me daba por cantar, por mostrar la única cosa para la cual de verdad tenía talento, aquel talento que mi padre tanto amaba, que mi madre a la cual no recuerdo poseía.

"Esta es para ti papá"

It keeps coming back to me
I remember this pain
It spreads across my eyes
Everything is dull

Everyone's smiling, they're smiling
It pushes me far far away
I can't understand
Everything is blue

Esta canción siempre me partía el alma, siempre me hacía sentir vulnerable y a la vez fuerte.

Can you hear me out there?

Papá….

Will you hold me now Hold me now My frozen heart
I'm gazing from the distance and
I feel everything pass through me
I can't be alone right now
Will you hold me now Hold me now My frozen heart
I'm lost in a deep winter sleep
I can't seem to find my way out alone
Can you wake me

Estaba dando todo en ella, dejando mis sentimientos fluir y tomarme completa y entera. Entregándome a la música, entregándome a la banda…

I know when I let it in
It hides love from this moment
So I guard it close
I watch the moves it makes

Decidí acercarme un poco al público, no podía quedarme estática, al hacerlo pude apreciar pancartas con nuestros nombres, con mi nombre...Nunca pensé que llegaría el día que me sentiría orgullosa de mi misma. Después de tantos tropiezo, ahí estaba, siendo una ídolo…

But it gets me, but it gets me
I wish I could understand how I
Could make it disappear, make it disappear

Anyone out there hear me now?

Will you hold me now Hold me now My frozen heart
Kiss my lips and maybe you can take me to your world for now
I can't be alone right now
Will you hold me now Hold me now My frozen heart
Please make it all go away
Am I ever gonna feel myself again?
I hope I will

Terminé de cantar y nuevamente el público nos abrazó con aquel cálido sentimiento de apoyo. Afortunadamente no terminé llorando desconsolada. Pero no pude evitar que mis ojos se cristalizaran.

Esta vez Naruto tomó las riendas del micrófono.

-Nuestra nueva integrante! Sakura!-Grito con una ancha sonrisa y su jovial voz.

Yo sonreí ante esos azules ojos que me miraban con cariño. Y luego gire hacia el publico que gritaba mi nombre.

-¿A que es una lindura?-Preguntó con ese perfecto don para cortar el hielo y dejar que la gente se sintiera cómoda y hasta con la sensación de que lo conocían antes de siquiera hablarle personalmente. Ese era Naruto.

Yo simplemente sonreí de manera tímida al halago y escuché silbidos de admiración del público. La mayoría del sexo masculino.

Pude ver de reojo a Sasuke fruncir el ceño y cambiar su expresión rápidamente a una seria y desinteresada.

-Bien Tokyo ahora uno de nuestros últimos éxitos, que gracias a ustedes se está posicionando en la número uno en la lista de Japón, A Little Pain- Gritó y una avalancha de aplausos y gritos invadieron el lugar.

Nuevamente mi cuerpo reaccionó al escuchar la música, A Little Pain era otra canción llena de sentimiento, cargada de tanto amor que me fascinaba cantarla. Mi cuerpo ya se había acostumbrado rápidamente al escenario, era como si hubiera nacido para eso, podía moverme con mas soltura y ya recorría l lugar de un lugar a otro.

Esta vez la canción era para Sasuke…

Travel to the moon
Kimi wa nemuri, yume wo toku
Dare mo inai, hoshi no hikari
Ayatsuri nagara

Tsuyoku naru tame,
Wasureta egao
Kitto futari nara, torimodosu

Me acerqué a Sasuke, como si solo estuviéramos él y yo en el escenario, quizás nadie lo notase, pensarían que era parte del espectáculo, me acerqué y lo miré a los ojos mientras cantaba, el me miró directamente, atravesándome con su intensa mirada, con aquello impenetrables ojos y sentí una corriente en todo mi cuerpo.

Kidzuite

(Paseando en la luna,
desatas mi despertar y mis sueños.
No hay nadie alrededor, mientras
tu tiras de las cuerdas de las estrellas,
por que me estaría volviendo más fuerte.
Si estuviéramos juntos, podría recuperar mi sonrisa olvidada,
obsérvame.
)

I'm here waiting for you
Ima to wa chigau mirai ga atte mo
I'm here waiting for you
Sakebi tsudzukete
Kitto kokoro wa,
Tsunagu ito wo tagutteru
Ano koro no watashi,
Me wo samasu you ni
No need to cry

Lo vi en sus ojos, él entendió lo que quise decir…Entendió que yo estaría esperándolo solo a él, era él, el único que podía llenar mi existencia, era a quien yo amaba sin medida. Aunque fuera un amor no correspondido.

Travel in silence,
Te wo nobaseba, fureru no ni
Kimi wa tooi, sore wa,
Omoide no naka no koto

Koe ga kikoeru,
Me wo tojireba
Chiisa na itami sae,
Itoshikute

Me alejé y me volví a posicionar en el centro del escenario, no sin antes ver como Sasuke tocaba con más pasión que antes la guitarra….

Mitsumete
I'm here waiting for you
Kaze ni fukare,
Hitori mayotte mo
I'm here waiting for you
Sora wo miagete
Zutto kokoro wa,
Te wo hirogete mamotteru
Ano koro no kimi ga,
Furikaeru made
No need to cry

Terminamos y sentí una paz interior, me sentí volar en el aire al escuchar nuevamente los aplausos y apoyo del público… Lo había logrado…

Los chicos se despidieron con lindas palabras, yo simplemente lancé unos cuantos besos e hice una pequeña reverencia y de la emoción salí dando saltitos para adentrarme en el backstage donde Itachi, Matsuri y Kakashi nos esperaban con una gran sonrisa en sus labios.

Los aplausos se hicieron presentes en el backstage y escuche a todos felicitándonos y diciéndonos lo fantásticos que estuvimos, una vez refrescados y la siguiente banda en el escenario nuestras tensiones bajaron, o quizás solo las mías.

Vi a Karin acercarse con un rostro tan inexpresivo que me recordó mucho al de los hermanos Uchiha.

No pude evitarlo pero le dedique una sonrisa arrogante. Ella me devolvió la misma sonrisa, sin embargo comenzó a aplaudir y eso si me confundió un poco.

-Seré sincera, al principio pensé que serías una niñita con voz de estrella pop o quizás un fraude, pero…qué demonios…Eres increíble Sakura, de verdad que Sasuke hizo lo correcto en buscarte…Black Route contigo es simplemente lo que siempre debió ser.

Al escuchar aquello mis ojos se abrieron ante la sorpresa. No sabía porque me esperaba algún comentario hiriente o sarcástico, o a un ogro como ex integrante, pero las palabras de la pelirroja eran sinceras, y halagadoras.

-Gracias…-Fue lo único que pude decir con un tono de voz algo débil e impresionado.

Ella volteó la vista hacia los chicos y los abrazó, luego me sonrió.

-Si necesitas algo solo llama a mi agente…estaré feliz de ayudarte…

-Tú también eres fantástica- Grité al verla alejarse un poco, ella giró la mirada y me guiño el ojo con una sonrisa pretensiosa.

Yo le devolví la sonrisa y asentí, luego de eso tomó la mano del chico de cabello celeste y se fueron caminando de manera bastante cariñosa. Me sentí algo tonta por sentir tantos celos unas horas antes, pero no pude evitarlo, era como tener que pasar una prueba para demostrar que era buena para la banda.

Y aparentemente la aprobé.

Giré el rostro para buscar a Sasuke y al hacerlo me encontré con un rostro muy parecido. Itachi me tomó del brazo alejándome de la banda.

-Sakura es hora de que te vayas a tu cena con Gaara.- Dijo caminando algo apresurado mientras las personas chocaban con nuestros hombros.

Quise protestar pero no sabía cómo hacerlo exactamente, no podía ser muy obvia y demostrar lo deseosa que estaba por hablar con Sasuke. Tenía que escoger mis palabras con cuidado.

-¡Claro! Pero antes me gustaría despedirme de los chicos- Dije con una mirada suplicante e inocente.

Itachi parecía dudoso pero al final sonrió y asintió ante mi puchero de niña buena.

Yo embocé una sonrisa y corrí hacia la banda que se disponía a salir.

Me lancé a los brazos de Naruto quien me alzo y dio unos cuantos giros en el aire.

-Sakura-chan quiero presentarte a mi padre, Minato…-Dijo con un tono de voz orgulloso.

El apuesto rubio que vi antes de salir al escenario se acercó a mí con una resplandeciente sonrisa, que definitivamente demostraba que era su padre por los similares rasgos, me extendió la mano.

-Es un placer Sakura.- Dijo con un tono de voz suave y bastante masculino.

-Un placer igual-Respondí con mi mejor sonrisa.

-Tenías razón Naruto, Sakura es una niña muy hermosa- Añadió Minato logrando sonrojar mis mejillas.

-Padre…-Lo reprendió Naruto con un tono amenazante.

-Nos vemos luego Sakura-chan! Mi padre y yo tenemos un recital al cual asistir.

- ¿Tu en un recital?-Pregunté en tono sarcástico.

-Es mi compensación por estar de viaje tantos días- Añadió Minato en un tono inocente.

Me despedí de los rubios y me acerqué a Sai quien estaba a punto de salir con algo de apuro, lo abracé y besó mi frente como un hermano mayor.

-Cuídate en esa cita, si Gaara se pasa en algún sentido se las verá conmigo- Dijo con una sonrisa encantadora.

-Te lo haré saber- Le dije guiñándole un ojo.

Sentí la mirada de Sasuke atravesándome como un puñal, había menos gente que antes, por lo tanto el lugar quedaba algo desprotegido y menos intimo, lo que era algo irónico, pero sentía que de aquella manera las personas te observaban más.

Itachi murmuró algo como "Estaré afuera, Sakura, 5 minutos" Luego le dirigió la mirada Sasuke y se alejó con Matsuri y Kakashi que habían estado hablando con unas personas que no conocía.

Sasuke no decía nada y yo no sabía que decir exactamente.

-Estuviste estupenda-Dijo con su típica voz seria y rostro indiferente mientras se guindaba su guitarra a su ancha espalda.

-Tú también…yo…Gracias….sin ti yo….

Sasuke sonrió y me dejo algo fuera de lugar. Como si no estuviera lo suficientemente nerviosa.

-¿Qué es tan gracioso?-Pregunté sintiendo como mis orejas se calentaban un poco. Y mi rostro mostraba mis primeros síntomas de estrés.

-Tan temperamental como siempre- Dijo acercándose lentamente, haciendo que mi cuerpo se tensara, mi primer pensamiento fue el de salir corriendo, pero DEMONIOS SAKURA YA NO TIENES 16 AÑOS! Mantuve mi cuerpo tenso pero la mirada fija en su rostro presumido y atractivo.

-Sasuke- Susurré con debilidad al tenerlo a pocos centímetros de mi rostro, mirándome fijamente, tenía el ceño un poco fruncido, y pude notar algo de tristeza en su mirada. Un brillo de duda en esos hermosos ojos azabaches que me habían envuelto en un hechizo desde la primera vez que los vi.

Se mordió el labio inferior, y luego abrió la boca pronunciando unas palabras que nunca pensé diría en aquel momento.

-No vayas…-Susurró en aquel perfecto tono de voz sexy y varonil.

Sentí mi corazón detenerse (literalmente), trague saliva, no sabía que decir, que pensar, que hacer….

¿Qué hacer? ¿Qué hacer cuando el chico más maravilloso del mundo te dice exactamente lo que habías estado esperando por escuchar? No tenía la más mínima idea, por ello ahí estaba yo, paralizada, seguramente con el rostro de idiota, y él frente a mí, más serio y triste que nunca.

-Sasuke…-Fue lo único que pude susurrar.

-Sakura es hora- Interrumpió Kakashi con su guapo rostro y mirada de indiferencia.

Sasuke bajó la mirada y regresé a la realidad. Tenía que decir algo más, algo que me hiciera decidir en aquel momento que hacer, si irme a mi responsabilidad y seguir mi sueño y los de mi banda, o tirar todo por la borda y seguir a mi corazón, lanzarme a los brazos de Sasuke y besarlo con todas aquellas ganas que había estado reservando desde el día que lo conocí y abstenerme a las consecuencias luego.

-¿Por qué Sasuke?-Pregunté tratando de sonar lo más bajo posible para que Kakashi no sospechara, aunque parecía entretenido con su celular.

Sasuke no subió la mirada.

-No lo sé…yo…- Lo vi apretar sus puños y subir su mirada nuevamente, ahora su rostro mostraba aquella mirada decidida y fría de siempre- ve…olvida lo que te dije…solo vete Sakura…- Dijo demandante.

Nuevamente lo había hecho, me desgarro el alma en un segundo…Me dio la respuesta que no quería escuchar, pero debía aceptar.

-Bien- Dije con rabia.

Me di la vuelta y salí con Kakashi. Un mar de flashes me invadió, no era muy bueno en aquel momento, ya que quería llorar, pero no podía, sonreí en todo momento, escuchando mi nombre una y otra vez, incesantes y molestos llamados, Vi un carro negro esperando por mí al final del lugar rodeado de reporteros, Kakashi trataba de apartarlos, pero por supuesto estaban enloquecidos al ver que la persona que esperaba en el auto negro era nada más y nada menos que Gaara.

La noticia que reventaría los noticieros, revistas y despegaría la venta de nuestros discos.

La nueva pareja del momento. GAARA Y SAKURA.

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-oo-o-o-o-o-o-o-o-o-oo-oo-o-o-o-o-o—o-o-o-oo—o-oo-o-o-o-o-o-o-o

Naruto y su padre llegaron al teatro donde era la presentación del recital. Al tener un cuerpo de seguridad bastante completo, Naruto logró entrar por la parte trasera sin ningún tipo de complicación, llamando la menor atención posible. Minato parecía emocionado, adoraba la música clásica, mientras Naruto la soportaba por su padre. La otra razón de ese recital en especial era la presencia de un viejo amigo de su padre, el cual tenía a un familiar tocando en la orquesta.

Sus asientos eran de lujo, uno de los balcones, ya que no querían que las chicas del lugar enloquecieran al ver al apuesto rubio. Y mucho menos que la prensa o algún paparazzi se hubiera coleado.

Naruto no tuvo tiempo de cambiarse su atuendo, por lo que estaba algo "roquero" para la ocasión, sin embargo no había mucho tiempo, el recital había comenzado. Insultó a Sasuke mentalmente por no acompañarlos, aunque como siempre había logrado salirse con la suya, Minato siempre lo consentía.

"TEME"-pensó.

La elegante y clasica orquesta tocaba una melodía que Naruto por supuesto no conocía o quizás se le había olvidado el nombre al dormirse en sus clases de historia de la música. Minato saludó a varios hombres de su edad, entre ellos uno que al parecer era la razón por la que su padre quería ir a ese específico recital, su hija Kurenai estaría en una de las piezas más importantes. Mientras que los otros también tenían a sus hijos en la orquesta. Uno de ellos llamó la atención del rubio ya que tenía una cabellera larga y ojos claros bastante imponentes.

Naruto sonrió a todos y escuchó a una chica ahogar un gritillo al verlo, aunque el lugar estaba bastante oscuro pudo notar como alguien a su lado trató de calmarla susurrándole cosas al oído.

El rubio se acomodó en su asiento y trató de no dormirse para evitar ronquidos. El recital continuó de manera aburrida hasta que algo llamó su atención.

La última pieza sería tocada por una chica que aun estaba en el instituto y su gran talento la hizo ganar la oportunidad de tocar con la orquesta juvenil de Tokyo. Oportunidad que solo se presentaba para los mejores músicos del país.

"Bastante impresionante"-Pensó Naruto.

Una hermosa chica salió al escenario con cierta timidez, llevaba un violín en su mano, pero lo que más llamó la atención de Naruto fue su hermosa piel blanca, delicada figura y larga cabellera negra azulada. No pudo detallar el rostro pero de lejos, aquella figura había tomado totalmente su atención.

"Ahora si se ha puesto más interesante el recital"-Pensó Naruto con una tonta sonrisita.

La delicada chica se posicionó en el centro del escenario y comenzó a tocar el violín, la melodía que llego a los oídos del rubio fue simplemente mágica, no era fanático de la música clásica, pero podía asegurar que esa chica era increíble, tocaba con pasión y a la vez delicadeza y elegancia, al parecer su solo era el mas esperado de la noche, y Naruto entendía perfectamente porque, estaba idiotizado, hipnotizado e casi ni respiraba.

Desde aquel momento se aseguró a sí mismo no subestimar a la música clásica, no si venían de la mano de una artista como ella. Al terminar el solo Naruto fue el primero en levantarse y unirse al aplauso unísono del público. Su padre sonrió feliz de que por fin disfrutara un poco de su pasión por la música clásica. Después de muchos aplausos y la despedida de los artistas, salieron del balcón hacia lo que parecía un restaurante privado dentro del auditorio, era elegante y las personas iban vestidos de etiqueta, Naruto no pudo evitar ver como dos personas no le quitaban la mirada de encima, y supuso que sabían quién era el, porque parecían de su edad o cerca, mientras que el resto eran viejos o personas de más edad que no estaban interesados en escuchar su música tan "diferente" a lo que hace un momento escucharon.

La castaña le daba codazos y pellizcos a un chico que le pareció familiar, por sus ojos o sus facciones.

-¿Pasa algo Naruto?-Preguntó su padre al verlo tan pensativo.

-No es nada…bueno es que ese chico me parece conocido de algún lado.

-Es sobrino de un amigo de mi amigo Ken, sabes, uno de los que nos presentaron al llegar.

Naruto no sabía muy bien a quien se refería pero asintió, se acercaron al círculo en el que el amigo de su padre y el resto de sus conocidos hablaban con una copa de champagne en mano.

-Un brindis por nuestros maravillosos hijos- Dijo uno que Naruto supuso era familia del chico de larga cabellera castaña, ya que eran idénticos.

-Y aquí vienen- Dijo otro.

Naruto giro la mirada curioso hacia donde todos miraban y visualizó rápidamente a la chica del recital, su pecho se oprimió al reconocer aquel rostro y trató en lo posible por no perder la compostura.

Era…Era la chica de las cartas.

-Hinata...-La llamó su padre al acercarse.

La chica aun no reparaba en Naruto quien la miraba hipnotizado entre los presentes que la estaban felicitando junto con los otros artistas del recital.

Ella asentía y daba las gracias con una timidez en su mirada que a Naruto le pareció bastante linda. El rubio esperó a que estuviera menos atosigada y se dispuso a felicitarla igual que el resto. ¿Qué podía perder? Era el momento que había estado esperando. Quizás era el destino que lo trajo hacia aquella chica.

-Hinata-Dijo tocándole el hombro con la confianza que lo caracterizaba.

La chica se giró y al verlo su mirada pasó de una tímida y curiosa a una de total horror y confusión.

-Felici…- Dijo Naruto con su mejor sonrisa pero cortó sus palabras al ver a Hinata desmoronarse en el suelo, se había desmayado antes de que pudiera si quiera tomarla en el aire.

"Diablos"

o-o-o-o-o-o-o-oo—oo-o-o—o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-oo-o-o-o-o-o-o-o-o—o-o-o-o-o-o-o

Sai llegó a la fiesta post-concert. Típica fiesta después de cada concierto, con los artistas, y demás celebridades que se unían a gente importante en el medio del entretenimiento y hacían una perfecta fiesta.

Muchas personas le pidieron una que otra foto, las típicas fotos de paparazzis antes de entrar al lugar, felicitaciones, abrazos, besos, sonrisas. Protocolo y más protocolo. Le dolía un poco los cachetes de tanto sonreír así que cuando tuvo la oportunidad de escapar un poco de la gente que lo atosigaba respiro hondo y relajo sus mejillas colocando una mirada inexpresiva, que aprendió después de años con su tutor Sasuke.

El lugar estaba oscuro y las luces brillaban con colores verdes fluorescentes y blancos, las caras de las sonrientes personas presentes daba la impresión de que la fiesta estaba fenomenal, pero Sai no estaba muy interesado. Decidió acercarse a tomar un trago. Al hacerlo visualizó la razón por la cual había ido a aquella fiesta.

Una rubia de larga melena, ojos brillantes, y vestido blanco con unos cuantos encajes entró al lugar seguida de su inseparable manager.

Sai sonrió y se dirigió al punto de encuentro, como siempre cerca de los baños o de las salidas hay un cuarto de servicio, y aquel lugar no era la excepción, se aseguro de que nadie lo mirase y entró.

Este cuarto de servicio era más grande de lo que se esperaba, se recostó de la pared y esperó a que llegara. No sabía si aquello era una buena idea o no, pero la situación con Ino estaba tomando rumbos que no sabía si eran seguros. Y necesitaba llegar al grano de todo, él no era el tipo de persona que dejaba las cosas sin tratarse o que no llegaba directamente al punto, mientras mas directo, mejor sucedía todo.

Unos minutos después el manojo de la puerta se movió y la rubia entró con tranquilidad al lugar. Su delicado rostro tenía una sonrisa tímida en sus labios y sus ojos azules brillaban.

Sai dejó el tragó a un lado y la observó fijamente, dejando que sus respiraciones se hicieran cada vez mas incomodas ante el silencio.

-¿Porqué un cuarto de servicio?-Pregunto Ino con su vocecilla tratando de cortar el silencio.

-Es donde nos conocimos…y creo que el lugar más seguro para hablar…-Respondió Sai sin moverse un poco y con una mirada relajada, tanto que dejaba un poco de presunción en su lindo rostro.

-¿Qué te pareció la canción?-Preguntó curiosa.

-Linda…

Ino no sabía si era la respuesta que quería pero ahora tenía cosas más inquietantes por la cual preocuparse. Si Sai le dijo para encontrarse en aquel lugar, a solas, era porque tenía algo bueno que decirle o algo malo, y cualquiera que fuese la razón estaba dispuesta a aceptarla, ya que aquellos sentimientos confusos que sentía por el debían ser definidos lo antes posible.

-Eh…Sai…

-¿Recuerdas lo que te dije el primer día que nos vimos?-Preguntó de pronto el moreno.

Ino lo recordó perfectamente.

-Que te gustaba más desahogarte llorando o..

-No eso…-la cortó con suavidad.

Ino presintió que algo de lo que Sai diría le dolería.

-Dije que las niñas buenas no eran mi tipo…

Ino cambió su semblante feliz por uno más confuso, aunque sabía que Sai se lo había advertido pensó que quizás él había sentido la conexión entre ellos, y no era algo que surgía con tanta naturalidad en esos medios. Ino no estaba loca, después de tantos amores fallidos, falsos y forzados, había sentido que entre ellos había una química innegable.

-Yo…-Susurró tratando de buscar las palabras correctas.

-Creo que estaba equivocado…-Dijo de pronto Sai acercando su paso hacia Ino acorralándola contra la pared colocando cada brazo al lado del rostro temeroso de la rubia.

La timidez que la caracterizaba no la dejó subir la mirada, por lo tanto tenía sus ojos fijos en la elegante corbata roja de Sai, el olor a su fragancia masculina y endulzante la estaba sedando lentamente y hacía latir su corazón con violencia. Sai era un chico confiado, por lo tanto no temía a arriesgarse a tomar el control de la situación, eso era algo que la hacía sentir indefensa pero a la vez, excitada.

-Mírame Ino…-Dijo con un tono de voz suave pero a la vez demandante y seductor.

Ino obedeció dudosa, al subir la mirada sus piernas flaquearon, el rostro, el hermoso rostro de Sai estaba tan cerca de ella que cualquier mínimo movimiento la haría rozar sus labios con aquellos provocativos labios de Sai. Su fresco aliento la invitaba a robarle un beso.

Sus ojos negros y finos la travesaban con tanta intensidad que parecía leerle la mente.

-Por más que intento…No puedo leerte, no puedo descifrarte, eres un enigma, y eso me tiene mortificado, porque…porque tengo miedo Ino…-Dijo finalmente mientras su mano rozaba la mejilla de Ino suavemente produciéndole cosquillas en todo el cuerpo.

-¿A qué tienes miedo Sai?-Preguntó con el corazón latiéndole tan fuerte que pensó que Sai lo escucharía.

-Tengo miedo de lastimarte…Tengo miedo de actuar como siempre…Tengo miedo de enamorarme de ti Ino…

Ino tragó saliva y sin quitar su azuleja mirada de Sai se atrevió a colocar sus manos en el rostro de Sai.

-Soy más fuerte de lo que crees Sai…Me gustas…Y sé que no me harás daño…Y aun si lo hicieras sería mi culpa…Ya que me lo advertiste desde un principio- Dijo mientras algunos mechones negros de Sai caía debido a lo liso que tenía su cabellera negra y le hacían cosquillas en sus manos que no se habían despegado de las mejillas del moreno.

-Tú no sabes nada de mí Ino, yo no soy…no soy bueno para ti…-Dijo negando con la cabeza y agachando un poco la mirada.

-Estoy dispuesta a arriesgarme y conocer todo de ti, lo bueno, lo malo…todo…

-¿No me entiendes aun verdad?-Preguntó frustrado

Antes de que Ino pudiera responder Sai colocó su dedo índice sus labios.

-Ya que tú me has demostrado lo que sientes con tu música, yo quisiera hacer lo mismo…Quizas asi me entenderás… ¿Es nuestra manera de hablar después de todo no?

-¿Qué quieres decir?...-Preguntó confusa

-Digamos que hay una canción que escribí hace tiempo con la ayuda de Sasuke y quizás…quizás entiendas mejor como me siento hacia ti, ya que por alguna razón mis palabras no salen tan bien cuando estas frente a mí- Dijo con una sonrisa pícara.

Ino trató de replicar pero Sai ya había abierto la puerta y apresurado a entrar en la fiesta.

Ino respiró hondo y trató de calmarse, Sai era complicado, pero eso le atraía de él, su misterio, su manera de actuar, era totalmente nuevo para ella. Nunca había conocido a nadie tan sincero, honesto, indiferente e inteligente.

Entró de nuevo a la fiesta y escuchó la música parar de pronto, la gente comenzó a decir "buu" pero pararon al ver quién era el responsable de arruinar la diversión.

-Hey! Disculpen que sea un aguafiestas chicos…-Dijo Sai con micrófono en mano embozando una sonrisa encantadora.

Los presentes comenzaron a silbar y a aplaudir.

-Gracias…Bueno hoy solo estoy yo como verán, quisiera cantar una canción si no les molesta…

La gente comenzó a aplaudir y a apoyar aquella idea, Ino sintió una punzada en su estómago. Jamás pensó que Sai podía cantar, y se dio cuenta que quizás había muchas cosas que no sabía de él. Aun así eso solo lograba volverla mas interesada hacia el moreno.

De pronto Gemma (su manager) se acercó a ella y la tomó del brazo en un suave pero firme agarre.

-Ino ¿Qué está sucediendo con ese chico?-Pregunto en un susurro señalando con la mirada Sai.

-De que hablas…-Respondió Ino tratando de sonar convincente y desentendida.

-No te hagas la tonta, los he visto más de una vez-Dijo frunciendo el ceño.

-No hemos hecho nada malo Gemma…

-Es Sai, no te conviene Ino…-Alegó con su atractivo rostro algo frustrado.

-¿Entonces tu si sabes lo que me conviene Gemma?-Preguntó con un tono acusador Ino, estaba molesta con su manager, aunque era uno de sus mejores amigos a veces se pasaba de sobreprotector.

Antes de que Gemma pudiera responder Sai volvió a hablar.

-Bien, a ver qué tal va esto…

Una suave melodía comenzó a sonar y la mirada de Sai se dirigió a la rubia.

Alejate de mi y hazlo pronto antes de que te mienta.

Tu cielo se hace gris , yo ya camino bajo la tormenta.

Alejate de mi, escapa ve que ya no debo verte.

Entiende que aunque pida que te vayas, no quiero perderte.

Su voz sorprendió a Ino y al resto de las personas, era tan suave y endulzante como su endemoniado fisico, la cancion era suave y Sai parecía estar concentrado en una sola persona…

La luz ya, no alcanza...

No quieras caminar sobre el dolor descalza...

Un Angel te cuida...

Y puso en mi boca la verdad para mostrarme la salida...

Y alejate de mi amor...

Yo se que aun estas a tiempo...

No soy quien en verdad parezco...

y perdon no soy quien crees YO NO CAI DEL CIELO

Sai sabía que quizas de esta manera, Ino lograría entender, entender que el no era el indicado, que el y su pasado de mujeriego no era la major imagen para ella, con su inocencia, con su pureza, Sai no quería lastimarla, y si se adentraba en aquello mas y mas solo lograría hacerla llorar y sufrir.

Si aun no me lo crees amor...

y quieres tu correr el riesgo

veras que soy realmente bueno

en engañar y hacer sufrir

Y a quien mas quiero..

Alejate de mi pues tu bien sabes que no te merezco

quisiera arrepentirme, ser el mismo y no decirte esto

Alejate de mi, escapa, vete ya no debo verte

Entiende que aunque pida que te vayas no quiero perderte.

Unque por supuesto, por dentro, estaba muriendose por besarla, hacerla suya, y dar todo porque aquella dulce chica que conoció en extrañas condiciones fuera feliz.

La luz ya, no alcanza...

No quieras caminar sobre el dolor descalza...

Un Angel te cuida...

Y puso en mi boca la verdad para mostrarme la salida...

Y alejate de mi amor...

Yo se que aun estas a tiempo...

No soy quien en verdad parezco...

y perdon no soy quien crees YO NO CAI DEL CIELO

Cerró los ojos para no ver aquel rostro de Ino que lo estaba matando, que lo confundía y lo tentaba a contradecir aquella cancion.

Si aun no me lo crees amor...

y quieres tu correr el riesgo

veras que soy realmente bueno

en engañar y hacer sufrir

y hacer llorar

a quien mas quiero..

Terminó de cantar con aquel suave tono de voz que enamoró a todas las feminas del lugar y lo hizo el hombre mas odiado por el sexo masculine del lugar.

Ino parecía paralizada, su mirada estaba aun fija en él, perdida en él, tratando de creer en aquella canción, alejarse de él, tomar aquel consejo que le daba. Gemma le decía cosas que no lograba captar. Vio como Sai sonreía al público y se alejaba del escenario.

Ino trato de seguirlo pero nuevamente la mano de Gemma la detuvo.

-Suéltame-Exigió frunciendo el ceño.

-Ino ya lo has escuchado, es mejor si te alejas de él…

-No sabes lo que dices, es mi decisión si quiero estar con él- Respondió con un todo de voz que denotaba molestia, muy distinto a su típico tono suave y conforme.

-No entiendes…-Resopló indignado.

-Dejen de decir que no entiendo, no soy una niña, soy una mujer, que puede tomar las decisiones que más le parezcan, ahora suéltame- Le pidió con un tono más alto que gracias a la música se ahogaba y no llamaba la atención de nadie.

Gemma bajó la mirada y la soltó.

La rubia corrió entre la gente, no le importaba la gente que la llamaba, ni siquiera el mar de flashes sobre su rostro, se sintió algo mareada por un momento pero logró salir del club, con la mirada desesperada busco la figura alta y elegante de Sai por algún lado pero no había rastro de él.

Vio algunos paparazzis fijars en ella y comenzó a correr antes de que si quiera apuntaran sus cámaras. Sin saber muy bien a donde ir, y con un atuendo un tanto llamativo, cruzó la calle perdiendo a los paparazzis en un semáforo en el que se quedaron atascados. Siguió corriendo por las calles con algo de dificultad por los tacones.

El frio de la noche ya le estaba pegando y no sabía muy bien en donde se encontraba, pero para su alivio no habían muchas personas por la zona. Había un pequeño parque frente a ella y un bastante atractivo banco estaba justo en la entrada del parque, sin pensarlo mucho se sentó y suspiró cansada.

Lo había perdido, había perdido la oportunidad de responderle justo después de aquella canción.

¿Por qué todo tenía que ser tan complicado?-Se preguntó algo frustrada.

Sintió una corriente fría recorrerle el cuerpo, la noche estaba bastante congelada. Había olvidado lo frio de la temporada, siempre estaba en un auto. Hacía mucho que no andaba por la calle.

Trató de no llorar, pero antes de si quiera mover un musculo una voz le tensó el cuerpo.

-Para ser tan pequeña eres bastante rápida.

Ino subió la mirada y vio a Sai respirando con dificultad y un poco inclinado por lo que supuso era el resultado de una carrera.

-Sai…-Susurró sorprendida.

El moreno sonrió y se sentó a su lado.

-Estaba fumando afuera del local, no me di cuenta que habías salido hasta que ya habías cruzado la calle y corrido como toda una atleta-Bromeó mientras se recostaba del banco y colocaba la mirada en las estrellas respirando ahora con menos dificultad.

Ino sintió su cuerpo temblar de la emoción, no era un sueño, Sai estaba su lado, su sola presencia la emocionaba, la hacía sentir viva, normal, humana, algo que no sentía desde hacía mucho tiempo.

-Esa canción…-Dijo con la mirada fija en el, que aun miraba el cielo estrellado.

-¿Te gusto?...

-No…Me gustó tu voz, pero no la letra de la cancion…

Sai por fin bajó la mirada y su rostro tenía aquella sonrisa que podía aniquilar a cualquier mujer en el mundo.

-Podría ayudarte a mejorarla- Añadió Ino sonriendo divertida.

Sai la imitó.

Después de una fracción de segundo mirándose fijamente Sai tomó la iniciativa, pasó su mano derecha por la sedosa melena rubia de Ino haciendo que ella cerrara los ojos y adquiriera un color rojo en sus mejillas. La observó unos segundo, grabando en su mente aquel hermoso y delicado rostro.

"En que te estás metiendo Sai"-Se preguntó al mismo tiempo que acercaba sus labios a los de Ino y los rozaba con suavidad.

El beso fue suave y tierno, la beso con delicadeza, Ino sintió los maravillosos y carnosos labios de Sai moverse sobre los de ella haciéndole sentir mil mariposas en su estomago. Luego de unos minutos sus lenguas comenzaron a jugar un poco volviendo el beso más pasional y desesperado. Sus pechos se agitaron por la falta de aire y el frío en sus cuerpos fue rápidamente sustituido por un calor corporal.

Sai posó la mano libre en una de las piernas desnudas de Ino y esta abrió los ojos sorprendida separándose de manera súbita.

-Lo siento-Se apresuró a decir Sai con los labios algo hinchados y la respiracion entrecortada.

-No…es solo….yo…-Ino no sabía muy bien que decir, le había gustado el contacto de Sai con su piel, pero quizás era por eso que lo separó.

Sai sonrió y beso la frente de Ino con dulzura. Se levantó del banco y extendió su mano como un príncipe azul.

-Hace mucho que no camino de noche por las calles de Tokyo, ¿me harías el honor de ser mi acompañante?

Ino ensanchó una sonrisa.

-Será un placer- Respondió tomándolo de la mano.

o-o-o-o-o-o-o-oo-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o—oo-o-o-o-o-o

Sasuke pateaba y tumbaba todo lo que veía en su apartamento. Su frustración era completamente extrema, pensó que moriría de un infarto asi que decidió respirar hondo.

"Piensa, piensa, piensa"-Se repitió mil veces.

Aunque era difícil, ya que la imagen de Sakura le venía una y otra vez a la cabeza, aquellos ojos a punto de estallar en lagrimas, aquella decepción en su rostro, todo era su culpa, por su cobardía, quizás estaba equivocado, y lo mejor para Sakura es que el fuera sincero con sus sentimientos.

No había manera de que pudiera hacer algo aquella noche, mas que ahogarse en su furia y celos.

Tomó su libreta y guitarra y comenzó a escribir, ya que eso era lo único que lograba calmarlo, que lograba despejar su mente, lo único que lograba mantenerlo lejos de hacer estupideces y quizás morir de un ataque cardiaco.

o-o-o-o-o-o-o—o-o-o-o-oo—o-o-o-o-o-oo-o-o-o-o-o-o-o-o-oo-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

-Tu canción….Winter Sleep, no me decepcionó- Dijo Gaara tratando de captar la mirada perdida de Sakura.

Habían estado en silencio desde que llegaron al elegante restaurant, por supuesto antes de entrar los paparazzis parecían a punto de morir de la emoción, y lograron sacarles varias fotos. Sin contar por los emocionados (as) meseros (as) del lugar que susurraban cosas, al igual que las otras personas cenando.

Era algo molesto tener a todo mundo mirándote, pero Sakura no estaba de humor para preocuparse por eso, lo de Sasuke la había dejado bastante deprimida, y ni siquiera los agradables comentarios de Gaara, su guapo rostro, o sus graciosos chistes la habían logrado animar.

Luego de pagar la cuenta Gaara suspiró.

-Bien, vamos a hacer algo mas esta noche, algo que no está programado por nuestras disqueras.

Eso logró llamar la atención de Sakura y Gaara embozó una sonrisa perspicaz.

-Sabía que eras una aventurera- Dijo en tono juguetón.

Sakura lo miró confundida.

-Es imposible, hay paparazzis por todos lados.

-No todos lados- Añadió Gaara señalando las puertas de los baños.

-¿Que pretendes?-Preguntó Sakura intrigada.

-No nos van a seguir hasta los baños, y conozco este lugar, en ellos hay unas ventanas que dan hacia un callejón de la parte trasera del restaurante, si logramos salir por ahí perderemos a los paparazzis y lograré enseñarte un lugar bastante más emocionante que un elegante restaurante.

Sakura no pudo evitar sentirse tentada por esa idea, y con la depresión que llevaba no quería llegar a su apartamento.

-Bien, primero iré yo y luego tu- Dijo la pelirrosa levantándose de la mesa.

-Esa es mi chica- Dijo Gaara en tono animado y bromista.

Sakura caminó hacia el baño y tuvo que firmar varios autógrafos antes de llegar a él, para su alivio estaba vacío, visualizó la ventana y se alegró al ver que era bastante más grande de lo que esperaba, aunque un poco alta de su alcance. La única manera sería montándose en la encimera de los lavados.

"Gaara está completamente chiflado, o quizás más yo que sigo su loco plan"-pensó.

Cuidó de que nadie viniera y con una rapidez que la sorprendió se montó en la encimera y abrió la ventana. Al asomar la cabeza vio a Gaara en el callejón justo debajo de ella.

-Vamos yo te atajo- Dijo con una sonrisa ancha y emocionada.

-¿Cómo demonios saliste tan rápido?-Le preguntó asombrada.

-Años de práctica, ahora muévete.

Sakura dudo un poco pero al final logro saltar. Cayó justo encima del pelirrojo aplastándolo con todo su peso. La escena le recordó a una muy parecida con Sasuke, solo que esta vez se aporreó un poco más que aquella vez, ya que no la esperaba una suave alfombra como amortiguador.

Gaara pronunció un "ouuch" y Sakura lo ayudó a levantarse.

-Ok ahora debemos tener cuidado, la calle al final del callejón es bastante concurrida.

Sakura se sintió algo preocupada por eso, lo menos que quería es tener problemas con sus managers, y al parecer Itachi estaba bastante más protestón últimamente. Antes de desanimarse recordó que llevaba un sombrerito tejido en su cartera, eso por lo menos taparía su cabello rosa.

-Perfecto ponte eso y yo me taparé con la capucha de mi chaqueta.

-Estás loco- Dijo Sakura con una sonrisa.

Gaara sonrió guiñándole un ojo. La tomó inesperadamente de la mano y comenzaron a mezclarse entre las personas. Por fortuna, con tanta gente nadie reparaba en fijarse en sus rostros.

Caminaron unos cuantos minutos y Sakura se sentía extraña al estar tomados de la mano, el contacto era cálido pero a la vez incomodo. No era la mano que Sakura quería sujetar.

-Perfecto- Dijo Gaara visualizando un edificio de bastantes pisos.

-¿Qué es este lugar?-Preguntó Sakura confundida.

-Simplemente sígueme la corriente

Entró al edificio y rápidamente el hombre seguridad lo detuvo. Y para su fortuna no los reconoció, era un hombre maduro, quizás no prestaba mucha atención al mundo del espectáculo.

-Puedo saber sus nombres o el nombre de la persona a la que vienen a visitar.

-Por supuesto buen hombre- Respondió Gaara con un tono de voz completamente distinto a su tono de voz natural, lo que hizo que Sakura tuviera que aguantar reírse a carcajadas.

-Mi nombre es Ron Potato, y mi novia acá es Francesca Tomato

El hombre parecía algo confundido pero sin embargo pareció comerse aquel cuento, la pelirrosa tuvo que toser para aguantar las fuertes ganas de reírse como nunca, Gaara estaba completamente metido en su personaje.

-¿Y a quien vienen a visitar?-Preguntó algo desconfiado.

-A…Keisuke Yamada- Respondió Gaara.

-Ohh al señor Keisuke, por supuesto, de ser así bienvenidos- Dijo abriendo el ascensor y colocando el piso en que el vivía su supuesto "amigo" Keisuke.

Sakura y Gaara esperaron a que las puertas estuvieran cerradas para comenzar a reírse a carcajadas, sus estómagos solían y sus ojos estaban llenos de lágrimas gracias a las risas.

La risa de Gaara era tan fantástica, como su voz cantando era casi mágica- pensó Sakura

-¿Y ahora qué?-Preguntó la pelirrosa tratando de respirar para calmar el ataque de risa.

Gaara embozó una sonrisa.

-Ahora vamos a mi lugar favorito de la ciudad- Dijo con su voz normal y no el falso tono de voz que utilizo antes para burlar al pobre e inocente seguridad de edificio.

Sakura frunció el ceño y sin decir una palabra más espero a que el ascensor llegara hasta el último piso. Gaara la tomó de la mano sin permiso nuevamente, aun así el pelirrojo no reparó en la cara de incomodidad de Sakura y la guió hasta la azotea del inmenso edificio.

El frío de la noche les congeló el rostro y los hizo sentir un escalofrío. Gaara se quitó su chaqueta y se la ofreció a Sakura. La pelirrosa no pudo evitar la rica fragancia masculina que desprendía la chaqueta, era tan varonil y endulzante como el pelirrojo.

-¿Porqué es tu lugar favorito?-Preguntó Sakura acercándose con desconfianza al borde del edificio el cual estaba rodeado por fuertes barandas de hierro.

Gaara la observó fijamente, su rostro era sorprendentemente lleno de vida, de energía, de jovialidad y actitud arrolladora. Sakura sabía que si no hubiera conocido a Sasuke jamás, ahorita mismo estaría bastante embobada y completamente perdida por el pelirrojo.

-Acércate y lo descubrirás- Añadió con un tono de voz seguro.

Sakura respiró hondo y se acercó a donde él estaba, se quitó el gorrito y su cabello se comenzó a mover fuertemente por la brisa que pegaba, se acercó a Gaara y al fijarse en la vista que tenían al frente supo que definitivamente era una de las mejores vista de la ciudad. A pesar de que la vista hacia abajo era mas aterrorizante que cualquier película de terror.

-Lo tiene todo…me relaja, su imponencia me mantiene los pies sobre la tierra, me hace ver lo insignificante que soy, lo humano que soy. Las personas creen que por ser famoso, guapo y adinerado uno es una especie de Dios, de ser supremo sin sentimientos, sueños o deseos.

Sakura lo escuchaba atentamente, la mirada de Gaara estaba perdida en la ciudad que nos cegaba por su belleza.

-No entienden que somos iguales que ellos, solo que con una carrera bastante más llamativa…quizás demasiado llamativa- Añadió sonriendo.

-¿Por qué cantas Gaara?-Preguntó Sakura de pronto…

Gaara le devolvió la mirada y sus ojos verdes la hicieron sentir un poco nerviosa. Se veía bastante atractivo con aquella mirada tan seria y pensativa.

-Mi padre decía que tenía la voz que cualquier cantante podría desear, atesoré tanto eso, que supongo que siempre canté para enorgullecer a mi padre…

Sakura lo miraba atentamente.

-Mi padre murió hace un par de años, y desde entonces…solo canto porque es la única manera en que me siento conectar con él, al cantar lo siento conmigo…-Añadió con una voz más apagada.

Sakura posó su mano derecha sobre las manos del pelirrojo y conectaron nuevamente sus miradas por unos segundos que extrañamente parecieron horas.

Gaara en un movimiento rápido acercó su rostro a Sakura y le robo un beso. La pelirrosa no tuvo tiempo de reaccionar, pero antes de que Gaara volviera a besarla lo frenó con las manos en su pecho.

-No-Susurró aun consternada.

-Lo siento, lo se fue estúpido, me deje llevar por el momento- Se disculpó.

Sakura no estaba muy segura de que sintió, obviamente el beso fue placentero, pero no sintió nada, no chispas, no emoción, se supone que eso es lo que se sentía al besar a alguien que te gustaba, o eso pensaba. Pero he ahí el detalle, no era Gaara al que ella deseaba besar, solo le gustaba pasar un rato con él, era divertido, lo admiraba, era guapo y también hacía cosas inesperadas.

-No te preocupes, es solo que no me lo esperaba.

Gaara sonrió y giro el rostro de nuevo hacia la ciudad.

-WOOOHOOOOOOOOOO!-Gritó.

Sakura lo observó sorprendida.

-Inténtalo- Dijo con una ancha sonrisa y un brillo particular en sus ojos verdes.

Sakura dudó un poco.

-¿Tienes miedo?-Preguntó con algo de burla.

Sakura delineo una sonrisa peligrosa.

-WOOOOOHOOOOOOOOOHOOOOOIIII- Gritó y sintió una especie de relajación en su cuerpo.

Después de aquella particular manera para des estresarse ambos decidieron que era la hora de irse, ya que sus horarios eran particularmente apretados aquella semana.

Pagaron un taxi y agradecieron el hecho de que el hombre no los reconoció.

-Nos vemos Sakura- Se despidió Gaara con aquella mirada bonachona y sexy.

Sakura le devolvió la sonrisa y se dispuso a entrar a su edificio. Mientras buscaba las llaves vió varios relámpagos aparecer en el cielo, supuso que vendría una tormenta. Abrió por fin la puerta y llegó rápidamente a su apartamento.

Depues de una ducha caliente se acostó en su cama quedando profundamente dormida. Y aunque hubiera tenido una cita bastante entretenida, no era el rostro de su "pareja" el que ocupaba su mente, sino el de cierto moreno.

Sasuke…

o-o-oo—oo—o-o-o-o-o-oo—oo-o-o-o-o-o-o

-¿Hinata?-La llamaban varias voces.

Su cabeza daba mil vueltas, estaba completamente desenfocada, al abrir con dificultad sus ojos vislumbró varios rostros algo borrosos encima de ella.

Reconoció a un lado a su padre, pero mientras su mirada se enfocaba mejor tuvo que evitar no pegar un grito al ver tan de cerca aquellos ojos azules profundos y resplandeciente cabello rubio.

-Na…Naruto…k..u…n….-Susurro con debilidad.

Naruto embozó una ancha sonrisa al verla despierta y con ello casi lograba volverla a desmayar.

-¿Hinata cariño estas bien?-Preguntó su padre angustiado levantando el frágil cuerpo de su hija.

-Si papá, es que…no he comido mucho el día de hot….-Mintió, el hecho de que se hubiera desmayado era por la presencia de su amor platónico, mayor ídolo y súper estrella del momento, NARUTO UZUMAKI.

Tenten le había hecho mil señas pero ella no lo comprendió al momento, ahora si lo entendía, pero ¿por qué un artista de rock estaría en un concierto de música clásica?.

Su padre seguía haciéndole preguntas mientras tenía más de una mirada curiosa sobre ella en especial la de Naruto.

-Padre estoy bien- Dijo mientras tomaba asiento en uno de los elegantes sillones del lugar.

Su padre asintió y ordenó que le trajeran algo de agua, Tenten se acercó junto con Neji y ambos se quedaron con ella mientras Hiashi se alejaba para disculparse con sus amigos y asegurar que era a causa de los nervios después del concierto, lo menos que quería era un disturbio entre la alta sociedad.

Hinata trataba inútilmente de no girar la vista hacia Naruto, pero la imponente presencia del rubio lo hacia imposible.

-Traté de advertirte- Alegó Tenten mientras recibía un té para dárselo a Hinata.

-Lo siento Tenten pero no recuerdo haber aprendido el idioma de las muecas- Se defendió Hinata.

-No es como si Tenten hubiera tenido otra alternativa- Intervino Neji y para sorpresas de ambas esta vez era para defender a la castaña y no para criticarla como siempre lo hacía.

Hinata sorbió un poco de té y busco de nuevo con la mirada a Naruto, sintió una punzada en el estomago al no poder verlo.

"¿Dónde esta?"-Se pregunto nerviosa y decepcionada.

-¿Te sientes mejor?-Preguntó una voz que le congeló la sangre.

Al girar la cabeza y subir la mirada se encontró de nuevo con aquellos hermosos ojos azules, eran mas azules y por supuesto el era mucho mas guapo y alto en persona de cómo salía en las revistas.

-Yo…ya….yo…-Tartamudeaba Tenten.

-Hola que tal soy Naruto- Se presentó con una amigable sonrisa extendiendo su mano derecha.

Tenten comenzó a reírse de manera algo maniática, y Neji no tuvo remedio que de gruñir y de disculparlos llevándosela a otro lugar y dejando por fin a Hinata a solas con su sueño hecho realidad.

-…disculpa a mi amiga- Se apresuro a decir Hinata.

-Tranquila…estoy acostumbrado- Respondió con una sonrisa modesta.

Hinata sintió su respiración cortarse al sentir su corazón latir tan rápido, no podía creer que eso estuviera sucediendo, su mente no coordinaba lo que quería decir, y ella no sabía exactamente como actuar, con algo de torpeza se levantó del mueble y se colocó frente a Naruto logrando sorprender y hasta sonrojar un poco al rubio.

-Naruto, soy…yo….te admiro muchísimo, siento si te asusté al desmayarme…-Sus mejillas parecían estar encendidas en llamas ardientes.

Naruto tenía los ojos abiertos como platos, generalmente las chicas decían cosas como "te amo" "te adoro" "me encantas" ejem "quiero un hijo tuyo" pero que lo admiraban, jamás, y viniendo de una chica tan talentosa como ella aquello era un total halago. Definitivamente ella no era como sus demás admiradoras, que solo le importaba su físico, ella era autentica, y eso ya lo sabía desde que leyó su primera carta. Recordaba cada una perfectamente.

-La música para mí es un refugio, el lugar donde puedo confiar mis secretos y sentimientos sin que nadie los descifre, al escuchar tu música siento que puedo descifrar tus sentimientos y secretos, tus sentimientos de dicha, cuando estas triste, cuando te sientes feliz…- Citó Naruto.

Al hacerlo Hinata ensanchó la mirada asombrada, aquellas eran las palabras textuales de la primera carta que le envió a Naruto, la primera carta en donde tomó el valor suficiente de tratar de contactarlo y decirle lo mucho que lo admirada, aunque quizás esa carta nunca llegara a las manos del rubio, Hinata escribió lo que sentía.

-Lo recuerdas…la carta…si la recibiste….-susurro Hinata con un nudo en la garganta.

-Cada una de ellas…señorita anónima- Añadió con aquella encantadora sonrisa.

Naruto no pudo evitar notar aquel adorable rojo que cubría las mejillas de su pálido rostro, le entraron unas ganas de robarle un beso ahí mismo, pero quizás si lo hacía, el padre de Hinata que estaba a unos cuantos metros de ellos podría volarle la cabeza.

-¿Hinata…que vas a hacer después de este lugar?-Preguntó curioso.

-Nada en especial, pero padre seguro querrá que vaya a casa a una reunión familiar que planeó.

-¿Crees que puedas quizás…escaparte?-Preguntó con un tono juguetón.

Hinata sintió sus piernas flaquear, ¿era un sueño o UZUMAKI NARUTO le estaba sugiriendo escaparse para tener una cita?

-Yo…supongo que puedo intentarlo- Respondió asombrada de su propia osadía, jamás en su vida había si quiera pensado hacer algo que su padre pudiera catalogar como irresponsable, rebelde o inapropiado.

El rubio tomó nota de la dirección y con un "Te espero a las 12 en la esquina de tu casa…" Se despidió guiñando un ojo y saliendo con su padre del lugar.

Hiashi la interrogó luego de aquella platica con "el chico rubio" pero Hinata mintió diciendo que era un amigo del instituto.

Su corazón palpitaba a mil por hora, no podía creer lo que iba a hacer, no sabía muy bien que pretendía Naruto, pero. ¿ACASO IMPORTABA? Su sueño se había hecho realidad, había conocido a Naruto, su amor imposible, y éste le había propuesto escaparse.

Podían llamarla cursi, pero a ella le parecía lo mas romántico del universo.

Mientras iban en el carro de Neji con Tenten, Hinata les relató su plan, su amiga por supuesto parecía a punto de colapsar de la emoción, mientras su primo solo se quejaba y negaba con la cabeza, sin embargo decidió ayudarla, jamás había visto a su prima tan feliz.

Al llegar a su mansión la reunión familiar ya había empezado, su familia entera dio un brindis por ella y comenzaron a hablar en pequeños grupos, Hinata veía el reloj angustiada, 5 minutos para las 12, su padre por fin se distrajo con algunos amigos y ella se escabulló hasta la parte trasera de la mansión.

Aunque odiaba la oscuridad de la noche corrió por los oscuros jardines y se apresuró a salir por la puerta de los empleados, Tenten y Neji se encargarían de mentir a su padre y decir que se había ido a la cama ya que no se sentía muy bien.

La noche era fría pero fue prevenida con un abrigo bastante cálido color blanco. Al salir visualizó un carro amarillo bastante moderno estacionado en la esquina de la lujosa urbanización. No sabía como pero el rubio se las había arreglado para entrar en aquel lugar, ya que la seguridad era bastante rigurosa.

No muy segura de lo que estaba haciendo, era muy tarde para arrepentirse, se acercó al auto y entró. El perfume masculino del rubio le inundó los sentidos y con dificultad giro el rostro hasta encontrarse con aquel rostro que jamás pensó tendría tan cerca.

-Lo siento, generalmente hago las cosas sin pensarlo mucho, y bueno no quise hacerte cometer una locura.

-Tranquilo, generalmente no hago las cosas a menos de que las piense unas mil veces, pero esta vez quería hacerlo de esta manera.

Naruto sonrió y comenzó a conducir.

-¿A dónde vamos?-Preguntó Hinata intrigada.

-No tengo ni la menor idea, es solo que….- la voz del rubio sonaba un poco dudosa – Solo quería estar a solas contigo…pensé que si no hacíamos esto no te vería nunca más…

Hinata estaba de acuerdo con eso, para ella todo aquello era un sueño, un hermoso sueño. Naruto manejó sin un rumbo fijo hasta que decidió aparcar cerca de la parte norte de la bahía de la ciudad, donde se podía apreciar una vista estupenda del puente arcoíris mejor conocido como Rainbown Bridge.

-Me encanta este lugar de noche- Se apresuró a decir Naruto estirándose.

Hinata sonrió y ambos se acercaron hasta una baranda apoyándose en ella y fijando sus vistas en las hermosas luces que adornaban el puente frente a ellos, y como era iluminado por las luces de la misma ciudad.

Estuvieron en silencio por unos 10 minutos, la fría brisa pegaba en sus rostros, Hinata tenía la mirada perdida, y sus pensamientos encontrados, pensando que hacer, que decir, no podía actuar como una tonta.

Mientras ella pensaba mil cosas, Naruto la había estado observado todo aquellos minutos, hipnotizado, parecía un bobo, pero no podía evitarlo, nunca había conocido a alguien tan tierna en aspecto y acciones, después de tanto tiempo leyendo sus cartas, imaginándosela en secreto, sentía como que ya la conocía, como que ya sabía todo de Hinata.

Ella era como una especie de ídolo para el rubio, primero por su hermosa manera de escribir, luego por aquella manera tan cautivante y perfecta en que tocaba el violin, haciéndolo enamorarse de la música clásica de la cual había huido gran parte de su vida.

Y ahora resultaba ser una chica de belleza física increíble, y aquello solo hacía imposible poder quitar la mirada de ella.

-Naruto-kun- Dijo ella con aquel tono de voz suave y femenino que le incrementaban las ganas de comérsela a besos.

-¿Si?-Preguntó curioso fijando la mirada en aquellos ojos claros que lo miraban con timidez pero con un brillo que quedaba perfecto con el sonrojo de sus mejillas.

"Por Dios debo tomar valor, toma valor Hinata"-Se repetía mil veces Hinata, siempre había recreado aquella imagen en su cabeza mil veces, y ahora que tenía al dueño de sus mas intimos sueños frente a ella no podía quedarse callada, era el momento de actuar, y aunque su personalidad era todo lo contraria a lo que ella se imaginaba cada vez que soñaba con Naruto, debía intentarlo.

-Quisiera…probar algo Naruto-kun, pero debes cerrar los ojos.

Naruto frunció un poco el ceño pero después de que la idea le pareciera tan curiosa para negarse embozó una sonrisa divertida y cerró los ojos.

Naruto era alto, mucho más alto que Hinata, por supuesto, su cuerpo era delgado pero poseía una espalda ancha, pero más que su cuerpo de Dios Griego (el cual Hinata había admirado mas de una vez en revistas), su rostro era lo que más lograba cautivarla, aquella hermosa piel bronceada, su perfecto cabello rubio, tan brillante que tentaba a pasar las manos entre ellos, su cutis era perfecto y labios.

Ahí es donde Hinata quería llegar.

Respiró hondo y después de inclinarse un poco hacia arriba con ambas manos comenzó a rozar el rostro de Naruto, quien al sentir el suave contacto apretó mas los ojos y adquirió un tono carmín en sus mejillas, aun así no abrió los ojos. Sus manos acariciaron todo, con delicadeza, como si Hinata trataba de grabar aquel momento en su mente con cada detalle, ya que quizás aquel era un sueño y en cualquier momento debía levantarse.

Sus manos llegaron a los finos labios, los rozó con suavidad y sin poder evitarlo se acercó juntando sus labios con los de Naruto, el contacto fue agradable y una cálida sensación les recorrió el cuerpo. Naruto respondió al beso y tomó la cintura de Hinata entre sus fuertes manos atrayéndola más hacia él, asegurándose de que no fuera a ningún lado.

Se besaron con ternura por varios segundos, hasta que Naruto tomó las riendas del beso aventurándose con su lengua y haciéndolos perder un poco la razón tornando el beso con mas desesperación y ganas que antes.

Al separarse para tomar un poco de aire el celular del rubio sonó.

-Maldición- Murmuró con los ojos entreabiertos.

-Deberias atender puede ser importante…-Dijo Hinata con una voz entrecortada.

Naruto gruñó y atendió el teléfono.

-Teme…-Dijo con un tono molesto y peligroso.

Hinata se pregunto a quien estaría llamando Teme, a Sai o a Sasuke…

-¿Qué? ¿Estas demente?... ¿Qué dices?...ohh diablos….

Hinata comenzó a preocuparse al ver como el rostro de Naruto pasaba de una expresión molesta a preocupada.

-No hagas nada estúpido, voy enseguida…- Dijo trancando la mañana al instante.

Ambos se miraron por una fracción de segundo sin decir nada y Naruto le robó un beso fugaz a Hinata.

-Debo irme, Teme me necesita…

-¿Quien es Teme?-Preguntó confundida

-Sasuke…creo que se ha pasado de copas y bueno, solo logre entender una palabra mientras balbuceaba, será mejor que lo ayude…

Hinata asintió y Naruto la llevó hasta su casa de nuevo.

-Debo verte de nuevo Hinata….- Dijo cortando por fin el silencio.

-Aun no puedo creerlo, esto es demasiado bueno para ser verdad…-susurró Hinata.

Naruto se acercó y la beso con más pasión que antes, esta vez cortaron el beso más rápido que antes pero las ganas de extenderlos eran bastante tentativas.

-¿Te parece más real ahora?-Preguntó en un tono mas pícaro.

Hinata se sonrojo completamente y después de anotar su número en el teléfono del rubio corrió hasta la mansión de nuevo entrando con más cuidado que antes.

Definitivamente, estuviera soñando o no, aquella era una noche que jamás olvidaría.

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Continuará…

Graciasss las quiero mucho mucho xoxo