Disclaimer: Las parejas oficiales nunca debieron ser, así que nosotros atentamos contra lo establecido en los últimos dos libros, porque un amor como este vivirá en el corazón de todos nosotros hoy, mañana y siempre. Los personajes le pertenecen a Jk Rowling. Así como parte de la trama en la que se basa la historia, pertenece a una película para la televisión, dirigida por Michael Scott y a Edge of the Garden Productions.

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BETWEEN TWO TIMES

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The Darkness Princess & Lady Muerte


Para ustedes que nos miran desde el cielo.

Siempre estarán en nuestros corazones.

D.B.M.F.

*º*º*º

Entre líneas de tiempo.

Harry apenas durmió un par de horas, la preocupación no era una buena compañera a la hora de querer descansar. A primera hora se encontraba ya en la playa junto con Rolf, esperando a los hombres que llegarían.

—Deberías haber dormido un poco más, podía haberme encargado de esto con Krutov y Murray —señaló dándole un sorbo al vaso de café.

—¿Tan mal me veo? —inquirió elevando su ceja.

—Terrible… hasta un basilisco tiene mejor cara que tú hoy —bromeó.

Una sonrisa floja apareció en su rostro. —¿Sólo hoy? —contestó siguiéndole el juego. Hoy se sentía más despejado contrario a lo que se pensaría, debería estar hecho aún más un lío, pero lo bueno de no dormir mucho es que la mente seguía trabajando y darle vuelta a las cosas a veces servía.

—Oh vamos, no me hagas hacer decir cursilerías… lo que menos quieres es que la relación se ponga rara entre nosotros —respondió sorprendido del humor ligero de Harry.

—No claro que no —dijo finalmente compartiendo una risa con él.

—No son las vacaciones que esperabas —comentó después de un momento, poniéndose serio.

—La verdad es que no, vine de la ciudad para alejarme del trabajo, pero al parecer no puedo soltarlo tan fácil… —confesó con pesar.

«Cho no perdería la oportunidad de echármelo en cara si aún estuviéramos juntos.» La amargura subió por su garganta, dejándole un mal sabor que ni el café logró mejorar.

—Vamos a solucionarlo y entonces podrás olvidarte de esto —comentó palmeando su espalda.

—Eso quiero y pronto —murmuró dejando escapar el aire de sus pulmones.

*º*º*º

Hermione no se sentía mejor que el día anterior, pero comparado con otros se podía decir que iba mejorando. Era lógico que su estado no cambiase drásticamente de un día a otro, entendía que aún no iba ni por la mitad del tratamiento que el sanador le había dado, tal vez para cuando la medicina se terminara estaría recuperada, quería pensar que sería así, pero tenía el mal presentimiento que no ocurriría de esa forma.

Juntó las fuerzas para ducharse y prepararle su ropa a Roderick, que veía con gran aprobación que no siguiera en cama.

—Luces mejor.

—¿En verdad lo crees? —preguntó con un tinte de sarcasmo en su voz.

—Sí, deja ya de pensar en enfermedades…

Ella cerró sus ojos, haciendo acopió de paciencia. —No es como si quisiera estar enferma.

—Quieres mi atención —divulgó como si sus palabras estuvieran llenas de verdad. Se levantó de la mesa y fue hasta ella.

—Roderick… en verdad no es eso.

—¿Ah no? —preguntó pasando sus manos por su cintura, acercándola a él—. Yo pienso que es así —añadió y antes de que Hermione hablará, atrapó su boca en un beso que fue sorprendentemente más intenso que los que había recibido en mucho tiempo y aunque respondió, no se encontró sintiendo ya aquel viaje de sensaciones que venía con una caricia así, pero eso tampoco era una noticia nueva para ella.

*º*º*º*

El inefable conocido por su gran trayectoria en el departamento Euan Ogden, examinaba la zona, Harry y los demás esperaban sobre la arena con los nervios al tope. Era difícil no sentir que incluso el aire era tenso en ese momento.

Habían acordonado la zona para que los pobladores no se acercaran y colocado un par de hechizos que evitara a los curiosos. Si la información salía de forma descuidada el pueblo se volvería un caos y no podían permitirlo.

—Esto es serio —respondió el hombre saliendo del mar con la expresión endurecida.

—¿De qué se trata? —cuestionó Potter al minuto.

El hombre se pasó la lengua por sus labios resecos, sus ojos brillaron mientras observaba a Harry. —Estos restos de magia son el resultado de una alteración en el medio en reacción a un agente extraño, en pocas palabras aquí ha ocurrido una serie de eventos que son antinaturales. No es sobre un ritual y definitivamente no es un experimento con criaturas, pienso que nos estamos enfrentando a un "viajero".

—¿Viajero? —preguntó Rolf como si no terminará de creer lo que había escuchado.

—¿Con un giratiempos?

Él hombre soltó un resoplido de risa. —¿Acaso creen qué es la única forma de viajar que se ha registrado desde la aparición de magos?

Harry estrechó sus ojos tras sus gafas, aquello sonaba como una tomada de pelo, pero tal vez eso era lo que en verdad estaba pasando, porque no podía negar que en ese pueblo sucedían cosas muy extrañas de ahí que él mismo estuviese en medio de algo así hablando con una extraña de otro tiempo.

—¿Teletransportación? —preguntó soltando lo que se le había venido a la mente.

—¿Cruce de dimensiones? —mencionó Harry con el corazón tronándole en el pecho.

Euan juntó sus cejas. —No dudo que pueda ocurrir en algunos lados, pero esto se trata de portales mágicos.

La reacción de todos fue de caras largas y desconcertadas.

—Admito que no es común —comentó Rolf aún descolocado.

—¿Es posible?

—Es algo que se ha intentado antes, pocos magos y brujas registraron sus investigaciones sobre esto, debido a que fue prohibido por ser demasiado peligroso por el Concilio Mágico. Practicar la aparición llevó mucho tiempo de esfuerzo, pero esto no tenía comparación, hablamos de viajar de forma distinta, aquí no desapareces atraviesas dimensiones… no es ni siquiera como el giratiempos. Las consecuencias de esto eran fatales no sólo para quién lo practicaba sino para el medio que lo rodeaba.

—¿Está seguro? —inquirió Harry, su mente se encontraba dándole vueltas a todo buscando darle sentido a su explicación en conjunto con los hechos.

—Pongo mi cuello por esto.

—¿Han existido otros casos? —pregunto Murray preocupado por cómo iban a enfrentar esto.

—Los hay, pero es cuestión de nuestro departamento y debo decir que no es algo frecuente, la mayoría de viajeros no viven mucho tiempo, pero como todo en el mundo mágico puede registrar cambios según quién lo realice y cómo lo haga.

—Entonces nuestro sospechoso encontró una forma para hacerlo funcionar y cuando apareció aquí es que se suscitaron todas las muertes —comentó Harry con todo de asombro.

—Suena a que tiene ya la versión de los hechos.

—Y probablemente fue descubierto por las personas que murieron y también…

—Fue como viajó el lethifold —terminó Rolf por él.

—Probablemente haya estado antes en un lugar donde habitaban estas criaturas y se vio arrastrada a este lugar o en el peor de los casos fue un viaje realizado apropósito —explicó Euan, sobando su barba con hilos grises.

Harry pensó en la forma en que había sido asaltado y cómo aquel hombre se había escabullido de la nada. Ahora todo tenía sentido.

*º*º*º

Los días corrieron con total lentitud, era sorprendente como el tiempo se sentía más pesado y tormentoso cuando se encontraba uno enfermo. Las altas fiebres y los dolores en las articulaciones mantenían a Hermione cada vez más tiempo en cama, para este momento era más que obvio que el tratamiento no estaba surtiendo efecto.

Y en uno de sus tantos momentos de delirios creyó haber visto al señor Potter en la entrada de su habitación, luciendo terriblemente preocupado, pero sin poder salir de la casa y sin tener la fuerza para escribir no había podido corroborarlo.

Roderick estaba perdiendo cada vez más la paciencia, comenzaba a crecer en él un miedo real por perder a su esposa. Fue una de esas tardes que entró a su casa que temió lo peor, su boca se cerró al ver la imagen de su mujer desparramada en la cama. Se acercó a ella notando que no estaba despierta, ni siquiera lo había escuchado, tocó su frente dándose cuenta al instante que estaba nuevamente ardiendo en fiebre.

—Hermione, Hermione…

Hizo a un lado las mantas para poder sacarla de la cama y llevarla a la bañera. Necesitaba bajar su temperatura ya. Soltó una maldición mientras la llevaba en brazos, ella seguía sin responderle y eso acrecentaba su preocupación.

—Hermione, reacciona —dijo al acostarla, tomó su rostro, dándole pequeñas palmadas—. Vamos.

Abrió el grifo dejando caer el líquido helado. La mujer volvió en sí de golpe, soltó un jadeo entrecortado, clavando sus ojos asustados en él.

—Esta bien, ya estoy aquí —pronunció sujetando sus manos.

—Roderick.

—Schh, no hables.

—Debo ir a St. Mungo… —expresó asustada.

—Primero encarguémonos de esto —murmuró pasando su mano por su cabello apartándolo de su rostro.

*º*º*º

Harry estaba realmente frustrado la investigación había llegado a un punto de estancamiento, Euan había pedido la asistencia de sus compañeros para comprobar su teoría sobre los "portales mágicos" y su ayuda para atrapar al viajero. Así que en el pueblo no sólo había aurores sino también inefables logrando que los rumores y el nerviosismo se desatara entre los vecinos, pero hasta el momento había preferido no dar una declaración oficial y sin embargo sabía que no podría seguir posponiéndolo.

Atravesó la puerta de su casa dirigiéndose rápidamente hacia la chimenea, fue en busca de la caja metálica y para su gran alivió encontró por fin la carta que había estado esperando con desesperación y con el alma en un puño la extendió para leerla.

Querido señor Potter,

Seguro debe estarse preguntando si no es que me volví ya un fantasma o tal vez no, pero lo cierto es que yo me estoy preguntando si de nuevo esto no es un juego cruel de la enfermedad que me obliga a mantenerme encerrada y atada a la cama.

Desde la última vez que nos hemos visto he empeorado notablemente, le he rogado a Roderick que me lleve a St, Mungo y esta vez ha cumplido con mi petición por sorprendente que parezca, pero ahí no han hecho nada por mi, sólo he recibido nuevas pociones y ungüentos que en nada han mejorado mi condición.

No puedo evitar preguntarme, ¿si es que moriré de esta forma tan lamentable?

Pero no pretendo llenar estar carta sólo con lamentos ahora que he podido tener un respiro y que mi cuerpo me ha permitido escribir. No sé con exactitud cuándo ha sido, pero he creído verlo en la entrada del dormitorio y parecía preocupado por mi… eso me ha reconformado en estos días ahora que tengo tan poco a lo que aferrarme.

¿Ha logrado resolver el caso? Estoy ansiosa por poder escuchar los detalles y espero poder hacerlo pronto.

Se despide de usted, Hermione.

Harry se movió agitado por la sala, arrugó la carta sufriendo una gran frustración. Ella tenía razón él había estado parado en la entrada de la habitación imaginándola en cama sufriendo sola y todo por culpa de ese loco de su marido.

—Tengo que poder hacer algo, no puedo dejar que esto también resulte mal…

Desde que había llegado a ese lugar su vida estaba aún más de cabeza, si es que lograba salir de ahí sería directo pero para ir a una clínica de locos.

—¿Por qué no pudieron ayudarla en St. Mungo? —Se quitó los lentes y se estaba sobando el tabique de su nariz cuando su cabeza se iluminó. No tomó más que las llaves de la casa antes de salir disparado hacia Londres.

*º*º*º

Y ahí estaba actuando ya como un loco, había hecho todo el viaje para obtener respuestas para la enfermedad de una mujer que era prácticamente un fantasma o algo más allá de su comprensión.

—Sanador Wavesilver.

El mago alzó sus ojos del reporte que llevaba, su cara no ocultó su impresión. —Jefe Potter, pensé que estaba de viaje, ¿le ocurre algo?

—Eh… verá, tengo algunas preguntas que hacerle, ¿podemos hablar en privado?

—Claro, claro.

Lo acompañó hasta su cubículo dónde le contó todo lo que Hermione le había dicho y lo que él mismo había observado aquella última noche en que se habían encontrado.

—Todos los síntomas que me comenta apuntan a la enfermedad de Escrofungulosis, ese salpullido es la clave, ¿acaso los sanadores de Fowey no son capaces de diagnosticarlo?

Harry puso una sonrisa de circunstancias. —Creo que el que he visto no está muy al tanto de los últimos avances.

—Pero no es que sea una novedad, esta enfermedad se lleva tratando desde mediados de los 70, menudo incompetente ha conocido… alguien debe tratar a esa mujer cuánto antes.

—¿Así qué la Escrofungulosis es una enfermedad grave? —preguntó rogando porque no fuera así.

—Depende, pero en los casos extremos puede ocasionar, parálisis, problemas cardiacos y eventualmente la muerte.

Merlín esperaba que no fuese el caso de Hermione. —Quiero ayudar a esta mujer, ¿es posible qué me pueda dar una lista de los medicamentos que necesita?

—Lo ideal sería que trajera a esa mujer, pero supongo que no es algo que no pueda tratar en su casa, lo ayudaré dándole una receta.

—Eso sería de mucha ayuda.

—No olvide llevarla con un sanador que no haya obtenido su título en una tómbola.

—Eso haré —comentó agradecido, sonriendo ligeramente ante la broma del viejo sanador que había cuidado de él en los últimos tiempos—, ¿y cuál es la causa de esta enfermedad?

—El veneno de una diminuta criatura.

—¿Una criatura? —Algo tan pequeño estaba acabando con Hermione, no podía creerlo, pero entonces recordó que ella tenía un jardín lleno de flores en su tiempo, ahí debería haber tenido contacto con el insecto.

—Sí debió haberla agarrado sin darse cuenta.

Harry tomó nota de esto, le aconsejaría poner atención en las criaturas que frecuentaban su jardín y revisar el libro de Newt Scamander.

Salió del lugar con la receta guardada en el bolsillo de su abrigo, estaba cruzando el recibidor cuando su mirada se encontró a metros de distancia con la de su antigua prometida. El corazón se le detuvo y la boca se le secó de golpe, no pudo avanzar más, se quedó de una pieza como una estatua de adorno.

Cho pareció recuperarse más pronto, su expresión se volvió cálida. Se acomodó el bolso y se echó a andar hacia hacía él.

—Es curioso que nos encontremos de esta forma —comentó con una sonrisa nerviosa, se acomodó un mechón de cabello detrás de su oreja.

Harry se despabiló y asintió con la cabeza. —Ha pasado tiempo.

—Sí, no sabía que estabas de vuelta.

—No es exactamente eso —respondió vago.

—Oh —murmuró sorprendida—, ¿te encuentras bien? —preguntó repasándolo con la mirada, no parecía tener ninguna herida así que no podía estar ahí para ser atendido. Además lucía bien, tal vez algo cansado, pero por lo demás podía decirse que lo encontraba más atractivo o tal vez era por el tiempo que no lo había visto.

—Sí, sí… he venido a consultarle algo a un sanador.

—Entiendo.

—¿Tú?

—A visitar a una amiga, se ha convertido en madre recientemente.

—Ya veo —dijo, ahora entendía porqué llevaba esa bolsa de regalo entre las manos, no pudo evitar notar su dedo desnudo… eso fue como un golpe directo, pero se lo había ganado—. Cho yo nunca quise hacerte daño.

—Harry no quiero volver a sostener esa conversación…

—Yo sólo quiero… no sabía lo que hacía, confundí completamente mis prioridades.

—Lo hiciste, tu carrera siempre ha sido lo primero y no fue sólo esa noche.

—Cho —llamó tomándola de los hombros—, no sé lo que estaba pensando, nunca quise esto.

—¿En verdad querías casarte conmigo? —cuestionó alzando su cara, clavando sus ojos rasgados en él, tenía unas pequeñas gotas saliendo de las esquinas.

—Sí.

Ella sacudió su agarre. —No sé por qué te pregunte eso, discúlpame… es mejor que me marche.

—Cho, por favor —pidió tomándola de su codo.

—No ahora, yo… —Fue incapaz de decir algo más, simplemente se deslizó lejos de él caminando rápidamente con un débil sollozo.

Los hombros de Harry cayeron mientras dejaba escapar una larga exhalación llena de pesar y maldecía internamente su suerte.

*º*º*º

Abatido y sintiéndose un completo perdedor hizo de regreso el viaje a Fowey, por suerte no había sucedido nada alarmante. Era mitad de la noche cuando se sentó a escribir una carta para Hermione, colocando lo que había puesto el sanador en la receta más algunas instrucciones para realizar las pociones y ungüentos pensando en que probablemente estos no se hicieran de esa forma en esos años o les faltase algún ingrediente o minutos de cocción, cada detalle era importante para su efectividad.

—Con mis mejores deseos… Harry Potter —murmuró y dejó de lado la pluma. Sopló sobre el pergamino y se dispuso a enrollarlo. Lo puso en la caja de metal y se dirigió hacia la chimenea colocándola en su lugar—. No sé si esto funcionara, pero tengo que intentarlo.

Se recostó en la sala, estaba demasiado cansado como para ir hasta el cuarto. Con medio vaso de whiskey a medio beber y apenas un cojín como almohada se quedó dormido.

*º*º*º

El teléfono comenzó a sonar mientras salía de la ducha, se colocó un albornoz y fue a contestar.

—Harry, por un momento pensé que no estarías.

—Luna, es bueno escucharte.

—Lo sé, en cambio creo que tú no estás nada bien —comentó apenas al oír su voz.

—Estoy bien.

—Le he dicho a Ron que te visitemos, pero ha estado tan ocupado.

—No es necesario…

—Oh sí que lo es, has estado aquí y ni siquiera has pasado por la casa. ¿Qué demonios hacías en St. Mungo y qué es eso de que te encontraste con Cho? —gruñó Ronald al quitarle la bocina a su esposa.

—Vamos Ron, déjame hablar con él.

—Tenía que hablar con el sanador… la mujer que vive aquí se encuentra mal y necesitaba ayudarla.

—Oh Harry, ¿cómo ha sido eso posible?

—¡Estás demente! ¡Demente, compañero! —gritó Ron en el fondo.

Harry golpeó su cabeza en la pared mientras cerraba sus ojos, es lo mismo que le decía su lógica cada vez que despertaba, pero algo lo obligaba a continuar en todo este misterio, tal vez su consciencia o quién sabe Merlín que más.

—No te preocupes Harry, él sólo esta sentido porque se ha enterado por otro lado de tu regreso.

—Tal vez él tenga razón.

—Nada de eso, encontré la información que te comente, al final se trata de "Realidades paralelas o líneas de tiempo".

Harry se despabiló y puso toda su atención en lo que la voz cantarina de su amiga leía. —Sigue.

Existen un sinnúmero de universos paralelos además del nuestro que pueden ser similares, varían en detalles o incluso totalmente diferentes con distintas líneas de tiempo históricas, personales y colectivas. La información sobre estas dimensiones es posible que se cuele en nuestra realidad a través de sueños, epifanías, visiones, gases de pociones, hechizos, rituales, objetos mágicos e incluso que existan puertas a través de las cuales se crucen las dimensiones y podamos tener una experiencia cercana a ellas…

—Luna, esto es fantástico.

—¿Te suena familiar?

—Más que eso…—Calló pensando en las formas en las que se hacía contacto con estás otras dimensiones— creo que sé cómo es que funciona mi conexión con Hermione.

*º*º*º

* Escrofungulosis: Si es una enfermedad mencionada en HP, pero le pusimos de nuestra cosecha para adaptarla a la trama.

*º*º*º

Continuará...

¡Gracias por leer!

Muchas gracias a todos los que se dan el tiempo de leer la historia y nos tienen en favoritos y alertas esperamos que se animen a comentar.

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(´¸.·*´¯`*»— —The darkness princess & Lady Muerte.