¡Hola a todos de nuevo!

Aquí les tengo este nuevo reto para presentarles.

Espero que les guste como mis anteriores historias, esta historia es miá de mí para ustedes.

Los personajes pertenecen a S. Meyer, yo solo juego con ellos. Por favor pasen, lean y dejen sus reviews, ya que eso me motiva para seguir escribiendo. Gracias.

ATTE: *Little Saturnito*


By Love

Capitulo 9

- Lo siento mucho, es que con los nervios olvide por completo que Jazz me dijo que vivía con su hermana mayor - volvió a disculparse Alice mientras jugueteaba con la taza de té que tenia frente a ella pero algo capto mi atención.

¿Jazz?

¿Ella lo llamo Jazz? No es que fuera algo malo pero es que él no dejaba que muchas personas fuera de la familia lo llamara así, incluso algunos de sus mejores amigos que llevaban conociéndole desde hace años no podían usar ese nombre.

Sin lugar a duda, él debe estar muy enamorado de ella como para dejar que le llame así con tan solo unos meses de conocerse.

Después de la confusión que Alice tuvo cuando abrí la puerta, le aclare que yo era la hermana mayor de Jasper y solo así pudo soltar un suspiro de alivio solo para sonrojarse a más no poder por la vergüenza.

- No te preocupes por eso pero, ¿Puedo preguntar que te trajo por aquí esta noche? Jasper me acaba de avisar que a lo mejor pasaría la noche en casa de un amigo - le dije mirándola con confusión.

- Oh, es que hoy tuve un día muy ocupado y olvide mi móvil en casa - pude apreciar como se movía nerviosamente y sus ojos verdes vagaban por la sala tratando de no hacer contacto visual conmigo y no la culpaba, yo también me sentía nerviosa estando frente a la hermana de Edward, mi novio.

- ¿Sucedido algo con Jasper durante el viaje? - ante mi pregunta sus manos temblaron haciendo que algunas gotas cayeran en su falda rosa.

- Oh lo siento mucho - comenzó a disculparse nuevamente mientras se limpiaba las pequeñas manchas.

- No te preocupes, ¿Estas bien?¿No te quemaste? - pregunte algo preocupada, Edward me había descrito a su hermana como una persona llena de energía, parlanchina y sonriente pero la chica sentada frente mío no era nada de eso.

- S-si estoy bien - no podía continuar viéndola así de nerviosa como si temiera que la atacara en cualquier momento.

Mientras estaba preparando el té le había mandado un mensaje a Jasper y otro a Edward para hacerles saber que ella estaba en casa, solo esperaba que no tardaran y viniera alguno de ellos.

- ¿Alice? - ella dio un pequeño grito cuando la llame por su nombre haciéndome soltar un suspiro de resignación.

¿En verdad daba ese aire de hermana mala y celosa que mataría a cualquier chica por fijarse en su hermanito?

Y yo que pensaba que ese papel le quedaba más que perfecto a Emmett y Jasper.

- Sé que no es de mi incumbencia pero... ¿Sucedió algo malo con Jasper?¿Te hizo algo? - volví a preguntar. Me levante y tome asiento a su lado para tomar su mano, tratando de tranquilizarla - Si lo necesitas puedes hablar conmigo - le di un ligero apretón y pronto vi como algunas lágrimas comenzaban a recorrer su rostro.

- Hicimos el amor durante nuestro viaje a la playa, no era planeado pero sucedió - sus palabras me tomaron por sorpresa pero no dije nada y deje que continuara desahogándose - Cuando desperté sentí mucho miedo y salí corriendo, el trato de hablar conmigo durante el día pero no podía dejar de pensar en lo que me diría por lo que trataba de huir - sus lágrimas continuaban bajando por sus mejillas - Y esta mañana me fui muy temprano para evitar verle pero después de pensarlo durante el día, quise hablar con él y afrontar lo que sea que quería decirme pero fue cuando me di cuenta que no tenia mi móvil y no pude verlo en la universidad, pensé que a lo mejor él creería que lo odio por lo que sucedió así que conseguí su dirección con un amigo y vine corriendo para poder hablar con él - no podía creer que ella pudiera hablar así de rápido pero entendía que estaba nerviosa.

- ¿Sabes? A mí me paso casi lo mismo hace poco - las palabras salieron de mi boca antes que pudiera pensarlas.

Alice levanto su rostro sorprendida.

- Hace poco conocí a un chico y desde el primer instante sentí algo muy fuerte por él por lo que tenia mucho miedo - solté un suspiro al recordar como había salido corriendo después de conocer a Edward - Él es el mejor amigo de mí mejor amigo - no pudimos evitar una sonrisa ante el enredo - Esa misma noche tuvimos una cena con él en casa de mi amigo, por algún motivo terminamos viniendo a mi casa, él me beso y termino por hacerme sexo oral - sentí un poco de pena al decirlo lo que su hermano me había hecho el primer día que nos conocimos - Ninguno de los dos nos arrepentimos de ello pero después, cuando estuve sola en mi casa no pude evitar sentir miedo.

- ¿Y que hiciste? - pregunto con voz ronca.

- Tengo un hijo de casi siete años y pensé en él, desde que supe que estaba embarazada no volví a estar con ningún hombre por lo que me daba miedo lo que este chico me hacía sentir - recordaba esos sentimientos - No sabía que hacer porque él también era el padre de la mejor amiga de mi hijo y no quería que si salia algo mal, los niños fueran los que sufrieran, ellos no tenían la culpa de lo que sucedía entre sus padres - Alice me miraba expectante a que continuara - Pero mi mejor amigo y su esposa hablaron conmigo y me hicieron ver que era hora de darme una nueva oportunidad y no había alguien mejor que con la persona que despertaba en mi fuertes sentimientos.

Tenia que arriesgarme, ya habían pasado siete años desde que me dedique a ser únicamente madre y no era nada malo querer ser mujer también - le explique - Y por mucho que ame a mi hijo, necesitaba de alguien que me quiera, que me valore y haga sentir mujer.

- ¿Lo hiciste?¿Te diste una oportunidad con él? - me alegraba que Alice se hubiera relajado un poco.

- Si, decidimos darnos una oportunidad junto - le sonreí pero no duro mucho - Pero mis sentimientos por él crecieron muy rápido, me di cuenta que lo amaba y volví a tener miedo, ¿Que hacía ahora?¿Debía decirle?¿Esperar a que él sintiera lo mismo y me lo dijera?¿Y si no lo hacía?¿Si no podía amarme? Miles de preguntas corrieron por mi mente pero volví a arriesgarme y buscar una oportunidad para decirle.

- ¿Y que paso? - pregunto algo intrigada.

- Después de hacerle el amor por primera vez, le dije que la amaba y ella correspondió mis sentimientos - una voz grabe detrás de nosotros nos hizo saltar de susto y volteamos a mirar hacía donde provenía solo para encontrarnos con Edward y Jasper parados en la entrada de la sala mirándonos de distintas formas.

¿En que momento habían llegado?¿Que tanto habían escuchado de nuestra conversación?

Edward me daba una mirada llena de amor y una hermosa sonrisa que me hizo enamorarme aún más de él mientras mi hermano se veía algo preocupado y nervioso, note como su respiración estaba agitada y tenia un poco de sudor en su frente que hacía que un mechón de su rubio cabello se pegara a un costado de su ojo derecho pero parecía que no le importaba ya que rápidamente llego hasta Alice olvidando por completo quienes estaban presentes por lo que me levante y le hice un gesto a Edward para que los dejáramos solos.

- Gracias por avisarme que ella estaba aquí - dijo en cuanto llegamos a la cocina.

Tomo mi cintura con sus grandes manos para acercarme a él y comenzar a besarme lentamente, lo sentí empujarme lentamente hasta que mi espalda baja choco contra la encimera de la mesa y tan rápido que mi mente no tuvo tiempo de registrarlo me encontré sentada sobre ella con él entre mis piernas mientras nos continuábamos besando lenta pero apasionadamente, mis manos encontraron su camino hasta su cuello y se enredaron en la parte de atrás de su cabello.

- No sabes lo feliz que me hizo escuchar que quieres arriesgarte a todo por que estemos juntos - sus palabras me hicieron confirmar mis sospechas de que habían escuchado parte o toda nuestra conversación - Yo también quiero arriesgarlo todo por nosotros - continuamos besándonos por algunos minutos más mientras sentía como de vez en cuando las manos de Edward recorrían lentamente mi cuerpo, haciendo que el calor comenzara a encender mi cuerpo.

- Edward... los chicos... - solté un gemido placentero contra su boca cuando sentí como comenzaba a introducir su mano por la cinturilla de mi pantalón y bragas para acariciar mi monte venus desnudo.

- Solo dejame disfrutar unos minutos más - lo sentí llegar hasta mi entrada e introducir dos dedos de golpe dentro mío, haciendo que tuviera que morder su labio para no gritar por el placer que estaba sintiendo - Abre más tus piernas para mí bebe - sin lugar a duda, mi cerebro se desconectaba de mi cuerpo y obedecía cuando Edward me hablaba de esa forma, sus movimientos comenzaron a incrementar haciendo que mis manos se cerraran alrededor de su cabello y acercara más nuestras bocas - Parece que te enciende el que puedan encontrarnos así.

Alejo su boca de la mía solo para iniciar un lento recorrido hacía mi cuello hasta llegar al valle de mis senos que quedan al descubierto por el escote de mi blusa, con su mano hizo a un lado las molestas telas para dejar uno de mis senos al descubierto y llevar su boca hasta mi pezón, donde comenzó a chapar con fuerza así como a morderlo mientras sus dedos continuaban aumentando la velocidad en mi centro.

- ¿Y los niños? - susurro contra la piel sensible de mi seno.

- Están... durmiendo... arriba... - logre decirle lo más bajo que pude, cerrando mis ojos al sentir como algo comenzaba a formarse en mi vientre.

- Enreda bien tus piernas en mi cintura - rápidamente poso sus manos sobre mi trasero para levantarme y dirigirnos hasta el cuarto de lavado, cerrando la puerta detrás de nosotros.

Me dejo de pie frente a la lavadora, sacando sus dedos de mi interior haciendo que soltara un gemido de protesta pero me silencio con un fuerte beso, sentí como sus manos comenzaban a abrir mi pantalón y bajarlo junto a mis bragas de un solo tirón hasta mis rodillas antes de darme la vuelta haciendo que me inclinara hacía enfrente, mis senos quedaron presionados contra la fría superficie y antes de que pudiera preguntar sentí algo cálido empujando contra mi entrada.

- Edward/ Bella - gemimos lo más despacio que pudimos cuando nos unimos de un solo y preciso golpe.

Su grande mano llego hasta mi clítoris donde empezó a jugar mientras su otra mano tomaba la mía entrelazando nuestros dedos, lo sentía embestir duro y rápido contra mí haciendo que mis senos se rozaran apretados contra la fría superficie.

El fuerte pecho de Edward se apoyó contra mi espalda, enterrando su rostro contra mi cuello mientras tratábamos de contener nuestros gemidos de placer.

- Dios Edward... estoy cerca... logre decirle juntando mis piernas lo más posible encerrando su mano entre mis piernas, mis paredes internas palpitaban tratando no soltar el enorme pene dentro de ella.

- Así es nena, tomame dentro de ti - su aliento caliente junto a sus jadeos chocaban contra mi piel haciéndome estremecer - Amo estar en tu interior, tan mojado, caliente y apretado que - sus fuerte manos tomaron mis caderas, haciendo que estas se elevaran un poco más, casi al punto de hacer que tuviera que pararme en los dedos de mis pies recibiendo con gusto las embestidas de Edward.

- Oh si, Edward me encanta... tu pene grande y gordo... me haces sentir tan llena... que mi interior... ha, ha, no quiere dejarte ir... - cerré mis ojos con fuerza tratando de contener los gritos ante el placer que estaba sintiendo.

- Solo un poco más nena, aguanta un poco más y te daré el mejor orgasmo que nunca podrás olvidar - tuve que aferrarme con fuerza de los costados de la lavadora cuando sentí como mis paredes apretaban fuertemente ante lo cerca que estaba de alcanzar el orgasmo - Trata de guardar silencio o nos van a escuchar - su mano se poso sobre mi boca para tratar de acallar mis gemidos - Oh pero a ti te gusta la emoción... de que nos descubran, ¿No?

- Mmmmm... Mmmmm... - gemí contra su mano.

- Amo como tu interior me toma por completo... - para este punto sentía como la parte interna de mis muslos estaban más que húmedos al igual que mi vagina.

- Te siento tan profundo... Dios, con cada minuto te siento tan grande... Oh si, más - tome su mano para apartar su mano, entrelazando nuestros dedos y hacerle saber mis pensamientos.

- Dios nena, nunca había estado tan duro... como cuando estoy en tu interior... - sentía como su miembro palpito, haciéndome saber que él al igual que yo estaba cerca.

Gire mi cabeza un poco para poder mirar su rostro y nuestros labios se encontraron en un salvaje beso, sentí su cálida lengua entrar en mi boca para encontrarse con la mía para comenzar a jugar con ella.

Tan solo bastaron algunos minutos más y una poderosa embestida que toco el punto correcto para sentir como mis paredes se contrajeron a más no poder en el miembro de Edward ocasionando un potente orgasmo mientras nuestros labios permanecieron juntos tratando de contener el grito de placer.

Mis piernas parecían de gelatina mientras aún podía sentir como el pene de Edward continuaba palpitando en mi interior, llenándome con su semen caliente.

No pudimos evitar dejarnos caer sobre la superficie de la lavadora sintiendo el aliento cálido y jadeante de Edward sobre la piel de mi cuello haciendo que mi piel se erizara, no pude evitar soltar un gemido de protesta cuando lo sentí retirarse lo más lentamente que podía, ocasionando que mis paredes volvieran a contraerse.

- Te amo Bella - susurro contra mí oído para dejar un tierno beso en mi hombro - ¿Te hice daño? - no pude encontrar mi voz para contestarle por lo que simplemente negué con la cabeza antes de sentir como me daba un dulce beso, sabía que era una posición algo rara para este momento romántico pero no nos importo.

- ¿Mamá? - nuestros cuerpos se congelaron al escuchar la voz de Axel en la cocina.

- Tomate tu tiempo para arreglarte, yo iré a ver si necesita algo - me dio un último beso antes de acomodarse bien los pantalones, volvió a darme una mirada y en un rápido movimiento abrir la puerta lo suficiente para que pudiera salir y cerrar de nuevo.

¡Daba gracias que la lavadora quedara detrás de la puerta!

Solté un suspiro sin poder evitar sonreír al recordar lo sucedido. Nunca me había imaginado que seria capaz de hacer algo como esto, sin importarme que alguien pudiera escucharnos o vernos y con el riesgo que alguno de los niños nos pudiera encontrar.

Sin duda alguna, Edward tenia razón: me gusto la emoción de poder ser descubierta.

Pero única y exclusivamente si era él con quien estaba.

Edward no era solo un buen hombre, caballeroso, divertido, amable, un buen amigo, un gran detective, un buen padre, sexy y súper follable sino que también hacía el amor tan apasionadamente que los orgasmos eran inigualables y fuera de este mundo. Aún podía sentir las paredes de mi vagina palpitar mientras nuestros jugos unidos salían de mi interior, aumentando la humedad en mis muslos.

Con cansancio me separe mi cuerpo de la lavadora, sintiendo mis piernas temblar un poco.

Tenia suerte que encontrara una de mis faldas en la secadora pero no ropa interior y no quería ponerme la que había estado usando por lo que encogiéndome de hombros me cambie, arregle mi sostén, mi blusa y mi cabello lo mejor posible antes de salir para que no pareciera como si acababa de tener sexo salvaje.

El mejor sexo salvaje que podría tener.

- ¡Mamí! Edward dice que tal vez podemos ir al parque el sábado y llevar a "Hansi" con nosotros - dijo Axel tan pronto como me vio aparecer en la sala y llegar hasta donde estaban.

Victoria y él estaban sentados uno a cada lado de Edward en el sillón de la sala mirándome con los ojos brillando de emoción ante la propuesta, mi mirada recorrió el lugar en busca de nuestros hermanos.

- Jazz y Alice dijeron que saldrían un rato a tomar aire y a platicar - mencionó Edward cuando nuestras miradas se encontraron.

- ¿Jazz? - pregunte con la ceja arqueada en forma de pregunta a lo que él simplemente se encogió de hombros.

- Muy bien chicos, vayan a hacer la tarea mientras termino de hacer la cena - ambos niños asintieron antes de salir corriendo hacía en segundo piso mientras hablaban de los planes para el sábado.

No pudimos evitar sonreír ante la escena, era muy tierna.

Tan pronto estuvieron fuera de nuestra vista sentí como tomaba mi mano y daba un tirón para hacer que terminara sentada en su regazo.

- ¡Edward! - exclamé en forma de regaño pero él solo junto nuestros labios en un beso rápido.

- Lo siento, ¿Estas bien? - pregunto enredando sus brazos en mi cintura y hacer que mi costado descansara contra uno de sus hombros.

- Mejor que nunca - respondí dándole una sonrisa descansando mi cabeza en su hombro mientras él descansaba una mano en mi muslo - Mis piernas parecen que fueran gelatina pero fue de lo mejor.

- Perdón por atacarte así de repente - me dio otro beso pero este fue más lento, simplemente confirmando nuestros sentimientos - Pero cuando escuche como decidiste apostar todo por nosotros no me pude contener.

- Me gusto mucho la forma en que me atacaste - dije en tono de broma haciendo que ambos sonriéramos - ¿Así que escuchaste mi conversación con tu hermana?

- Solo parte de ella, escuche un poco antes de decir como te diste cuenta de que me amabas pero no sabías como decírmelo, lo siento no quería escuchar pero no quería interrumpir su momento y fue ahí cuando Jasper llego algo alterado por lo que tuve que hacer que se calmara un poco - soltó un suspiro acariciando distraídamente mi muslo.

- ¿Estaban aquí cuando llegaste a ver a los niños? - pregunte cuando nos separamos.

- Si, al parecer Alice había vuelto a llorar y Jazz trataba de calmarla por lo que les sugerí que salieran a dar un paseo para que se hablaran con más tranquilidad... Y mientras pasaba por mi lado me dio una palmada en el hombro y me dijo que podía llamarlo Jazz, ya que eramos cuñados - se encogió de hombros cuando me quede mirándolo con sorpresa - Y que me hubiera dicho que me las vería con él si te hacía daño pero nunca había visto a su hermana más feliz que ahora.

Nos quedamos unos minutos más sentados en silencio, sintiendo como Edward pasaba distraídamente su mano por mi muslo desnudo que sentía como mis ojos comenzaban a pesar pero recordé que tenía que terminar la cena por lo que decidí levantarme de mí muy cómodo lugar y regresar a la cocina siendo seguida por él.

Fue algo distinto cocinar con él a mi lado, de vez en cuando me hacía reír con algún chiste o anécdota con Seth como protagonista.

- Seth me comento como había sido compañero de los otros detectives pero que ninguno pudo aguantar mucho la gran carga de energía que tiene - comente mientras preparaba una ensalada.

Edward me miro algo interrogativo cuando una sonrisa se poso en mis labios cuando el recuerdo del día en que nos conocimos y lo sucedido esa misma noche llego a mi mente pero simplemente negué con la cabeza.

Desde ese día, le había cogido un gran cariño a mi ensaladera.

- Si, aún para ser un novato Seth tiene muy buena memoria cuando se trata de reconocimiento facial, al igual que captar pequeños detalles, es por eso que aún sigue en la segunda unidad - me confeso - Pero los demás chicos no pudieron manejar los niveles elevados de energía sin fin que tiene, así que cuando fui transferido a su unidad trataron de gastarme una broma al ponerlo como mi compañero, haciendo apuestas sobre cuanto aguantaría, al principio me pareció divertido pero enseguida note el gran potencial que tenia y decidí quedarme como su compañero - Edward envolvió sus brazos en mi cintura mientras su barbilla descansaba en mi hombro - ¿Recuerdas el caso en que estaba trabajando hasta la semana pasada?

- Si - respondí.

- Cuando fuimos al lugar, Seth comento algunos detalles que estaba notando pero algunos detectives de otra unidad no le dieron importancia y empezaron a investigar otras cosas - podía sentir un poco de enojo en su voz pero pronto cambio a una de orgullo - Nosotros decidimos investigar las cosas que habían llamado la atención de Seth y las confirmamos con algunas pruebas, así fue como el caso se resolvió.

- Me alegro mucho por ustedes - volví mi rostro hacía donde estaba el suyo para darle un dulce beso.

- Si, los demás chicos aún no pueden con su energía pero saben respetar sus instintos como detective - dejo un juguetón beso en mi cuello haciéndome reír.

Jasper y Alice llegaron poco después que terminara de preparar la cena por lo que por primera ocasión nos sentamos los seis a cenar.

- ¿Viste tía Alice? Te dije que mi amigo Axel se parecía mucho a mí - Vicky había roto el silencio en que nos manteníamos durante la cena - Y su cumpleaños es el mismo día que el de su mamá y un día antes que el mío.

- Si Vicky y también te pareces a su mamá - Alice poso su mirada verde sobre nosotros tres, observándonos con intensidad.

Un silencio tenso volvió a instalarse entre los mayores que solo era roto por algún comentario de los chicos y seguimos así hasta que llego la hora de que los niños se acostaran a dormir.

- ¿Podemos hablar? - escuche la voz nerviosa de Alice preguntarme cuando baje de regreso a la sala.

Edward estaba acostando a los chicos y Jasper había ido a su habitación para tomar algunos libros que había olvidado.

- Claro - le hice un gesto para que nos sentáramos en el mismo sillón donde nos habíamos sentado más temprano.

- Yo... siento mucho lo que paso temprano - me dirigió una mirada llena de decisión y seguridad.

- ¿Hablaste con Jazz sobre lo que paso? - pregunte seriamente.

- Si, tu historia me hizo pensar mucho y me di cuenta que estaba siendo una cobarde, que no tenia derecho a que Jasper correspondiera a mis sentimientos si no me arriesgaba a decirle lo que siento por él y aunque me rechazara no me arrepentiría de nada - y por primera vez vi la hermosa sonrisa de la que su hermano me había contado y de la que mi hermano se enamoró - Muchas gracias por todo... cuñada - no pudimos evitar sonreír ante la forma en que me había llamado porque eso solo podía significar dos cosas, una es que aceptaba mi relación con Edward y la otra...

- De nada... cuñada - ella volvió a sonreír mientras asentía confirmando mis pensamientos.

Ahora estaban juntos.

No pudimos seguir hablando porque en ese momento bajo mi hermano con sus cosas y ambos tuvieron que retirarse, Jazz iría a dejar a Alice a su casa y volvería a donde su amigo.

- Me alegro de que ahora estén juntos - comentó Edward cuando cerramos la puerta de mi habitación y nos preparábamos para dormir.

- Yo igual pero eso no quita que aún se ponga nerviosa cuando está en mi presencia - me queje cuando estuve recostada en su pecho desnudo, sintiendo como acariciaba lentamente mi espalda de arriba a bajo.

- No te preocupes pronto estará en la puerta de tu casa arrastrándote hacia el centro comercial - su mano llego hasta el final de mi camisón y lentamente deslizar su mano hasta tocar mi trasero desnudo.

Tal parecía que este hombre no estaba satisfecho aún después de nuestro encuentro en el cuarto de lavado.

- Tal vez le presente a Rose, seguro se llevarían biiien - no pude evitar gemir cuando introdujo uno de sus dedos en mi centro, despertando de nuevo la necesidad de mi cuerpo.

- Pero aun así te arrastrara con ella - pronto me encontré con mi espalda en la cama y Edward presionando su fuerte y duro cuerpo contra el mío para comenzar a mover su despierto miembro contra mi centro ya húmedo.

No pude evitar soltar un gemido cuando comenzó a besar mi cuello mientras continuaba moviéndose.

- Aún te siento húmeda por lo de ese rato - en un movimiento hizo desaparecer mi camisón y llevo uno de mis senos a su boca, chupando duro y rápido.

Sus palabras me hicieron recordar que había algo que necesitaba preguntarle.

- ¿Edward? - su nombre salio de mis labios con una mezcla de placer y pregunta.

- Mmmmm... - murmuro contra mi seno enviando vibraciones de placer a mi centro y pezones.

- Edward, ¿Tu... ? -


* Y hasta ahí acaba este capitulo. Si lo sé, soy mala, muy mala... Espero les allá gustado este capitulo, ¿Que les pareció la aparición de Alice?¿Y su reacción ante Bella? La escena me recordó a la primera novia de mi hermano menor, por alguna razón se ponía nerviosa cuando la veía, y nunca supe el porque... ¿Y la escena cachonda del centro de lavado? Creo que ahora era yo quien necesitaba a alguien... Jajajajaja... En fin, los veo en el siguiente capitulo.