Lamento la tardanza y hacerle esperar por tanto tiempo. Pero mi espiración se fugo como gas de un tanque jajaja. Aunque parezca broma, es verdad me dio un bloqueo, pero aquí estamos de regreso.

Bleach ni sus personajes me pertenecen, son propiedad y de la imaginación exclusiva de Tite Kube.


Capitulo 9

"Regresión"

Los cinco adolecentes que vivían en la casa kurosaki, se encontraban sentados alrededor del comedor, en absoluto silencio nadie se atrevía a romper el silencio sepulcral del momento de tensión, solo abrían la boca para devorar los alimentos que yuzu preparo para esa noche. Ichigo tenía el seño completamente fruncido y no apartaba la vista de cada movimiento que realizaba cierto peliblanco al comer, mientras que Karin, yuzu y rukia solo observaban a ambos esperando el momento en que la bomba de tiempo estallara, hasta que uno de los dos varones rompió el silencio.

Si tienes algo que reclamarme. Dilo, kurosaki.- hablo toshirou desafiante, ya arto de la situación dejando su plato de alimentos a medio comer de lado.

Hay muchas cosas que quisiera decir en este momento.- dijo ichigo golpeado con sus manos la mesa al levantarse de su cómodo lugar.

Entonces dime.- gruño toshirou.

Me quieres explicar de nuevo que hacías durmiendo con mi hermana.- grito ichigo jalando a toshirou por el cuello de su camisa.

Más arroz para mi.- pidió Karin a su hermana gemela de los mas desinteresada en la situación. Haciendo que ambos se giraron a ver a Karin.

Estoy protegiendo tu honor Karin y parece que a ti, ni te importa.- dijo ichigo sin soltar a toshirou.

La verdad me importa un comino lo que piensas. Porque no sucedió nada- dijo Karin tomando el plato lleno de arroz que le tendió su hermana.

Quieres soltarme.- dijo toshirou zafándose de las garras de ichigo para terminar su cena.

Te estás comportando como un idiota, ichigo. Si ellos dicen que no paso nada, es porque no paso nada. Además yo he dormido contigo y eso no significa que allá pasado algo.- hablo rukia haciendo que yuzu se sonrojara ante tal declaración al igual que ichigo.

Pero es diferente.- grito ichigo totalmente sonrojado haciendo que rukia se burlara de él al notar que su plan funciono.

Que diferencia tiene, Onii-chan.- pregunto inocentemente yuzu.

Pues es yo ha.- trato de decir ichigo pero ninguna palabra coherente salió de sus labios. El silencio incomodo regreso hasta que la puerta principal se abrió de par en par mostrando al mayor de los kurosaki.

Ya regrese, adorada familia.- grito el dueño de la casa, rompiendo el silencio entre los más jóvenes.

Piensa rápido, ichigo.- grito el mayor de los kurosaki lanzándole una patada voladora a ichigo que detuvo con uno de sus brazos libres.

Parece que has mejorado, pero aun no es suficiente.- grito el adulto lazándole un puñetazo que lo mando a volar al suelo.

Que demonios te pasa, viejo.- grito ichigo levantándose del suelo y comenzando una discusión sin fin.

Papá, oni-chan. Estamos en medio de la cena, quieren comportarse los dos. Además tenemos invitados.- regaño yuzu inflando los cachetes.

A mi no me molesta.- declaro rukia riendo por lo bajo.

Déjalos yuzu.- dijo Karin terminado su segundo plato de arroz. Mientras en la batalle padre a hijo ichigo salía victorioso.

Por cierto hitsugaya. Parece que lograste bajarle la fiebre a mi adorada hija.- grito una feliz isshin tratando de abrazar a Karin que lo detuvo con un puño directo en el rostro. Mientras toshirou solo asintió en afirmación.

Eso me recuerda. Qué tipo de padre eres.- grito Karin mandándolo a volar con su puño.

¿Que fiebre, Karin?- pregunto ichigo.

Con todo lo que paso no me dio tiempo de explicarte que Karin se desmayo en la escuela producto de la temperatura alta y hitsugaya la trajo a casa.- dijo yuzu recordando como encontró a su preciada hermana.

Flash Black

Karin, hitsugaya-kun. Estoy de vuelta.- grito yuzu, pero al no recibir contestación de ninguno de los dos se preocupó y subió a su habitación, buscando a su hermana y al peliblanco.

Karin estas ahí.- trato de hablar yuzu con un rubor notable en sus mejillas, al notar la situación en la que se encontraba su hermana gemela siendo abrazada protectoramente por el peliblanco, ambos dormidos.

— «Nunca la había visto dormir, tan tranquila».- pensó yuzu acercándose a la pareja para cubrirlos con una manta. Comprobó la temperatura de Karin tocando su frente con su mano derecha, solo para confirmar que su temperatura había disminuido notablemente. La pelinegra, ante el tanto de su hermana se removió de su posición, acurrucándose más en el pecho del chico, como si de una niña pequeña se tratara.

Toshirou.- susurro apenas audible para yuzu que se sonrojo más de lo que ya estaba al percatarse como el peliblanco rodeo con su brazo derecho la pequeña cintura de Karin acercándola hacia él, colocando su barbilla en su cabeza y acariciando sus cabellos azabaches sin abrir los ojos.

«Este reiatsu, ichigo».- pensó toshirou haciendo que todas las alarmas de su cuerpo se encendieran a la vez, abriendo violentamente sus ojos y encontrase con la menor de la familia observándole totalmente sonroja.

— Kurosaki. Yo puedo explicar.- dijo toshirou tarándose de mover y ruborizándose al notar a Karin abrazada de él y un extraño brillo en la mirada de la gemela rubia.

No tienes que explicarme nada, Hitsugaya-kun. Gracias por cuidarla.- dijo una sonriente yuzu.

Estamos de vuelta.- se escucho una voz en la entrada de la casa que les advirtió que el peli-naranja ya estaba en casa y eso significaba problemas.

«Que hago ahora, si ichigo ve esto».- pensó yuzu alarmada.

Karin, despierta.- hablo fuertemente toshirou, al darse cuenta que no se podía mover.

Yo detengo a oni-chan, tu despierta a Karin.- dijo yuzu corriendo solo para topándose con un suspicaz y paralizado ichigo al pie de la puerta contemplado a Karin abrazada al pequeño capitán.

Oni-chan.- fue lo único que salió de los labios de la rubia.

Que pasa ichigo, porque parece como si hubieras visto un fantasma.- pregunto rukia moviendo sus manos de abajo a arriba frente a ichigo pero sin obtener resultados.

Reacciona idiota.- grito golpeándolo duro en la cabeza, pero a este ni le importo. Rukia solo desvió su mirada hacia donde ichigo miraba sin poder evitar reírse

Querías abusar de mi hermana, Mocoso.- grito al fin ichigo golpeando su pecho con su insignia shinigami saliendo de su cuerpo solo para desvainar su katana.

Hitsugaya taicho, jamás creí que fuera de ese tipo de chico.- hablo rukia con su voz actuada llevándose una mano a su boca para fingir sorpresa.

Están locos. Claro que no.- se defendió toshirou con molestia aun tratando de levantarse.

Oni-chan, que te paso.- grito una yuzu corriendo al cuerpo inconsciente de su hermano mayor.

— Dios no tiene pulso. Ayúdame rukia.- dijo una histérica yuzu tomándole el pulso y checando los signos vitales del cuerpo.

Quita tus garras de Karin o te parto el culo con mi Bankai.- grito ichigo corriendo con zampakuto en mano pero un golpe en la cara lo detuvo de su osadía.

Cállate ichi-nii. No me dejas dormir.- hablo Karin lanzándose una almohada en la cara de un furioso ichigo.

Fin del flas Black

Aun sigo sin entededor porque esa almohada se movía sola en el aire y el desmayo tan repentino de oni-chan.- medito yuzu.

— Karin se desmayo en la escuela y nadie me aviso.- reclamo un furioso ichigo.

A mí, ni me mires. Me marco Hitsugaya para avisarme y parece que siguió todas mis indicaciones al pie de la letra.- dijo un victorioso isshin dedicándole una mirada a toshirou que no pudo evitar recordar lo de la bañera.

— Maldito viejo pervertido. Dime que tipo de padre dejar a su hija, con un completo desconocido y le da esas indicaciones.- grito Karin recordando lo sucedido.

— A caso sucedió algo.- pregunto yuzu al notar el comportamiento de su padre con el peliblanco.

Nada.- respondieron Karin y toshirou desviando la mirada.

Que tipo de indicaciones le diste, viejo.- grito ichigo enfrentando a su padre. Mientras Karin se levantaba a lavar su plato.

Karin está bien, no. Acaso importa el método que indique.- dijo un isshin sonriendo y alejándose de su hijo.

Por cierto familia. Están listos para el día de campo de mañana.- anuncio isshin animadamente.

Si, ya puse los letreros en la clínica.- dijo yuzu llevando su plato al fregadero.

«Rayos como lo puede olvidar».- se dijo mentalmente Karin cambiando su ceño fruncido por una cara afligida de la cual se percato el peliblanco.

«En que consistirá ese día de campo para que kurosaki y Karin cambien su actitud» se pregunto mentalmente toshirou observando como el semblante de ichigo y de Karin cambio drásticamente.

«Es cierto, mañana es el día».- se dijo mentalmente ichigo.

Bien familia así nos organizaremos. Karin te encargaras de las mochilas, yuzu del almuerzo, rukia ayudaras a yuzu. Hitsugaya sincronizaras los relojes a las 5:00 am.- dijo el mayor kurosaki.

Y que se supone que hare yo, viejo.- pregunto ichigo.

— Están seguros que podemos acompañarlos.- pregunto rukia refiriéndose a ella y al capitán que la miro extrañado.

Claro rukia si estas con ichigo y Hitsugaya está con Karin. Son parte de esta familia.- declaro isshin.

Que tonterías dices, viejo.- se defendió ichigo.

… ღ…

Mientras tanto Tatsuki e Orihime estaban comiendo en silencio, Tatsuki se sentía un poco incomoda al ver los ojos rojos de Orihime signo de que estuvo llorando por mucho tiempo y aun a si pequeñas lagrimas se resbalaban por su rostro hasta caer en su comida que estaba a medio comer.

Pero fue Orihime la que decidió romper el silencio incomodo.

¿Tú lo sabías?, Tatsuki.- pregunto.

Te estaría mintiendo, si te dijera que no. Pero, apenas me entere hoy, por que los vi juntos por el pasillo.- respondió Tatsuki siendo totalmente franca. Aunque sabía que a su amiga le dolía en el alma esta revelación, era lo mejor ó eso creía.

Mnn.- fue la respuesta apagada de Orihime, mientras que Tatsuki terminaba su plato de comida.

Orihime, come algo por favor.

No tengo hambre, Tatsuki.- respondió levantándose de su lugar con la mirada perdida en cualquier otra parte.

— Como quieres, pero de todas maneras te dejare un poco por si cambias de opinión.- hablo mientras cubría la comida que Orihime dejo en su plato.

«Estúpido ichigo, como fue capaz de lastimas de este modo a Orihime. Si tan solo le hubiera dicho antes, tal vez le hubiera ahorrado este dolor».- pensó recogiendo su cartera.

Estarás bien, Orihime.- pregunto estúpidamente Tatsuki al pie de la puerta por un momento no recibió respuesta alguna.

Si. Solo quiero estar sola por ahora, Tatsuki.- respondió al fin sin levantarse del cómodo sillón. Mientras la karateca de dirigió una mirada antes de abrir y salir del pequeño apartamento.

«Como desearía sentir el dolor que sientes Orihime».- pensó desapareciendo rumbo a si caza.

Dentro de la habitación Orihime se recostó en su tufon tendido en el suelo, sin probar bosado. Aun seguía lamentándose por haber perdido tanto tiempo creyendo que el shinigami sustituto se fijaría algún día en ella.

Como fue tan estúpida. Era tan obvio que ellos se amaban y jamás abría espacio para mí en el corazón de ichigo.- se dijo en voz alta con sus ojos inundados de lágrimas. Mientras que su mente comenzaba a torturarla con imágenes de ellos juntos en cualquier circunstancia y a ichigo constantemente deprimido por la ausencia de rukia.

ღ…

«Porque hace tanto frio ».- se pregunto mentalmente Karin abrazándose a sí misma, se levanto pausadamente hasta estar completamente sentada en algo que no se sentía que si fuera su cama, más bien parecía ser el suelo. —Debo haberme caído de la cama mientras dormía.- se dijo, pero al abrir sus ojos, grande fue su sorpresa al visualizar el lugar donde se encontraba. Frente a ella se podía apreciar un desolado desierto hasta donde la vista humana podía vislumbrar. Se levanto con un poco de temor por no entender como llego ahí, aun así decidió avanzar en busca de una repuesta.

Karin camino sin rumbo por mucho tiempo de lo que para ella parecieron ser horas, sin encontrar absolutamente nada más que el desolado desierto que la rodeaba. Lentamente su alma comenzaba a ser ahogada por la sombría soledad que comprimía ese lugar, ya ni sus pies descalzos y mucho menos su cuerpo parecían ser víctima de aquel extraño frio, que sintió en un principio. Atiborra por la situación se tiro en el suelo sin la menor delicadeza, con la vista perdida hacia el cielo que era cubierto por neblina. — Esto no tiene ningún sentido.- susurró para sí seguido de un sonoroso suspiro. —Este lugar se siente como estar con…- se dijo incorporándose para abrazase a sus propias piernas y apoyar su barbilla en sus rodillas. —"toshirou".- se dijo observando el blanco y desolado paisaje, imaginándose el rostro del chico agacho la mirada y encontrándose con sus propios pies, que ahora parecían estar derritiendo el hielo.

Que rayos.- dijo levantándose repentinamente, observando como el camino que sus pies había trazado, se evaporizaba dejando ver debajo de la gruesa capa de hielo un destello de verde.

Karin miro con interés el destello de verde, que tal como apareció se volvió a congelar repentinamente, por una ráfaga de viento helada que no pareció afectar a Karin, seguida de una intimidante voz.

¿Como entraste aquí?, Karin.- pregunto la voz autoritaria proveniente de la nada.

¿Quién eres?- grito Karin sintiendo como ráfagas de viento golpeaban su cuerpo y congelaban de nuevo el camino derretido.

— ¿Como entraste, aquí?- volvió a preguntar la voz, pero esta vez Karin sintió como el aire del lugar se volvió más denso y sus ojos vieron con asombro como algo se movía entre la neblina acercándose. Lentamente visualizo como la imagen borrosa comenzaba a tomar forma mientras más se acercaba hasta estar delante de ella.

Karin se sentía diminuta e insignificante, su voz parecía haber desaparecido dejándola mudo al estar en presencia de aquel majestuoso dragón color azul hielo que la miraba interrogante.

«Esos ojos son igual a los de toshirou. Entonces el dragón debe de ser su zampakuto».- pensó Karin sin evitar perderse a ellos. De un momento a otro y sin saber porque el dragón delante de ella desapareció al igual que el lugar desolado, siendo remplazado por un viejo pueblo marchito, lleno de gente que vestía prácticamente harapos, todos parecía mirarla con terror. Antes de que Karin pudiera pensar o decir algo otra voz hablo.

— Porque todos me miran así. Acaso es mi aspecto, por mi cabello blanco y mis ojos verdes.- dijo la voz afligida tratando de disimular haberse dado cuenta de las personas a su alrededor.

«Esta voz, es de toshirou».- se dijo mentalmente. Karin sentía que no podía hablar ni moverse, como si ella estuviera viviendo y viendo todo aquello a través de alguien más. Como si fuera otra persona podía ver el suelo como si caminara con la vista gacha seguía avanzando hasta que sintió como alguien la empujo fuera del camino apedreado tirándola en un charco.

Quítate del medio, fenómeno.- grito un hombre riendo al verla tirada y llena de lodo.

Mejor fíjate por dónde vas.- respondió la voz desafiantes que Karin reconoció como la de toshirou. Observando e intimidando al sujeto con la mirada.

Eres un fenómeno. Largo de aquí.- dijo el hombre sujetándolo por el cuello y tirándole de nuevo al lodo, donde Karin pudo ver perfectamente algo que le asombro de sobremanera.

«Toshirou».- susurro en su mente, al ver el reflejo de toshirou en aquel charco, sus facciones lucían deplorables mucho más delgado y pequeño a como ella lo conoció, su mirada no expresaba absolutamente nada más que dolor y soledad.

«Este es su pasado» se dijo la pelinegra mentalmente, entendiendo lo que estaba sucediendo y recordando que alguna vez tuvo una experiencia igual, con el alma de aquel pájaro.

— Porque me tratan así. Porque me tienen tanto miedo.- dijo toshirou levantándose del charco y limpiándose su cara para emprender de nuevo su camino.

«Esos idiotas. No tienen derecho de tratarlo de esa manera».- pensó con furia Karin.

La imagen cambio repentinamente y ahora toshirou (Karin) se encontraba recostado con su cabeza sobre sus brazos, en el césped de una colina, observando detenidamente el cielo como si fuera lo más interesante en el mundo, el lugar era pacifico sin ninguna persona mirándolo con terror.

Toshirou-kun.- lo llamo una cálida y maternal voz que obligo a toshirou levantarse de ese pacifico lugar e ir hacia la persona que lo llamo.

Así que aquí estabas, toshirou-kun.- dijo una mujer anciana y enferma de pie en la entrada de una casa. Toshirou solo asintió con la cabeza en afirmación.

— Debes de extrañar mucho a hinamori-chan.- dijo la anciana haciendo que toshirou frunciera el seño.

Ni quien extrañe a esa moja camas, Abuela.-respondió con los brazos cruzados.

«Así que esta persona es su abuela».- pensó Karin sintiendo la mirada cálida de la anciana y un sentimiento reconfortadle en su interior.

La imagen volvió a cambiar y esta vez toshirou (Karin) caminaba por la misma calle recibiendo la misma mirada de asco y temor de las personas, siguió avanzando hasta llegar a una tienda donde de un hombre de mala gana le atendió.

Toma y lárgate de aquí.- dijo el hombre de la tienda aventándole de mala gana lo que pidió al igual que el cambio. Que no estaba correcto.

«Qué demonios le pasa a esas personas. Si fuera yo les haría tragar sus palabras».- se dijo con rabia Karin ya no podía aguantar como esas personas lo trataban.

Que forma es esa de tratar a tus clientes y regrésele su cambio, bien.- dijo una voz de mujer de una persona que Karin reconoció como matsumoto, el dueño de la tienda se volteo a verla con miedo y no queriendo obedeció

— No necesito tu ayuda, ni la de nadie.- murmuro toshirou recogiendo el cambio y a punto de irse.

Que dices mocoso, deberías de agradecerme.- dijo una malhumorada matsumoto levantando a toshirou en el aire por el cuello de su camisa.

No lo hare y Suéltame ahora.- gruño toshirou haciendo que su reiatsu se levantara y la rubia lo soltara por la sorpresa haciendo que este saliera corriendo.

Espera, ¿A dónde vas?- grito matsumoto tarando de ir tras él.

De nuevo la imagen cambio y esta vez toshirou estaba sentado en su tufon observando a matsumoto que estaba de pie frente a él.

Que haces aquí.- pregunto hostilmente toshirou.

Controla tu reiatsu, le estas matando.- dijo matsumoto observando como la pobre anciana titiritaba de frio.

«Solo lastimo a las personas a mí alrededor. Debería quedarme solo».- se dijo mentalmente al ver a su abuela. Karin podía sentir la soledad, el dolor su desprecio hacia sí mismo. La escena cambio y esta vez Karin se encontraba de nuevo en el desierto desolado siendo observada por el dragón, que no acaba de entender lo que sucedió.

«Ella acaba de entrar en nuestra alma y vio fragmentos del pasado del maestro» pensó sorprendido Hyōrinmaru.

«Así que de esta manera siempre se ha sentido».- pensó Karin sintiendo como su propio reiatsu se elevaba y lagrimas que jamás había derramaba se apoderaban de su rostro. No sabía porque estaba actuando de esa madera después de ver el pasado del peliblanco, pero aun sin entender levanto su rostro y camino hacia el dragón.

Yo aliviare, tu soledad.- Karin susurro observándolo con sus ojos prácticamente de color azul por el reiatsu que rodeaba a su cuerpo y sin el menor miedo se aventuro a extender su mano derecha acariciando el rostro escamoso de aquel dragón que parecía ronronear con su tacto.

«Su tacto se siente tan cálido. Así que de este modo se siente estar cerca de ella».- pensó Hyōrinmaru con los ojos cerrados dejándose envolver por esa simple caricia, tan llena de emociones y palabras indescifrables, que no sabía de qué manera explicar.

Lo prometes.- hablo Hyōrinmaru abriendo sus ojos y encontrándose de frente con unos negros noche.

Lo prometo. Nunca te dejare solo.- respondió Karin. Abrió los ojos de nuevo observando que ya se encontraba en su acogedora habitación, rukia y yuzu dormían. No había ni rastro de aquel desierto desolado de hielo, ni del majestuoso dragón. Se levanto con cuidado de no despertar a nadie, sentía una extraña necesidad de estar con el pequeño capitán.

ღ…

En cambios toshirou no estaba mejor que ella. No había podido coincidir el sueño, solo se mantenía con los ojos cerrados moviéndose incomodo de un lado a otro, en la cama y al no obtener resultado alguno, decidió incorporarse hasta estar sentando en la cama con la espalda y cabeza recargadas en la pared. Los pensamientos de que tarde o temprano se llegaría el día, de regresar a la sociedad de almas y a la rutina, le atormentaba con el transcurso de los días. No sabía si tendría el valor de separarse de Karin, cuando sentía que sus sentimientos hacia la pelinegra se fortalecían más de lo que creyó.

- Dile tus preocupaciones a ella y deja de atormentarte, juntos encontraran una solución. Además Karin se ha ganado su corazón y el mío.- hablo pausadamente Hyōrinmaru.

«Tal vez tengas razón. Pero no quiero que sepa las consecuencias de mi decisión al aceptar mis sentimientos hacia ella».- respondió toshirou.

- Ella entenderá.- respondió su zampakuto que recordaba a la perfección esos ojos negro noche llenos de determinación y las palabras que recito para él.

«Suenas muy convencido de ello».- Pensó toshirou que extrañamente sintió un cambio en su propio reiatsu lleno de calidez confortante y tranquila.

- Eso es porque ella estuvo aquí. Lo sientes, su reiatsu.- respondió Hyōrinmaru haciéndole sentir las emociones que Karin, le transfirió con su tacto.- Yo aliviare, tu soledad.- se escucho la voz susurrante de Karin tan clara.

«Como que estuvo aquí, dentro».- pregunto dudoso toshirou al comprender las palabras de su zampakuto y al sentir el reiatsu de Karin tan cerca de su alma y como si de un llamando mental se tratase la puerta se abrió revelado a una sombra.

Toshirou, ¿Estas despierto?- pregunto Karin de pie en la puerta que cerro tras de sí, con una voz que toshirou no recordaba haber escuchado y con la vista perdida en el suelo, haciendo que su cabello que llevaba suelto cubriera sus ojos.

Si, porque. Espera, si es sobre ir a entrenar no gastes saliva porque ya sabes que mi respuesta y es no.- alegó toshirou con su voz neutra sin moverse de su lugar, recordando como Karin le pidió ir a entrenar y él se negó hasta que se recuperara.

No, No es eso, toshirou.- respondió Karin, levantando su vista y dejando descubierta su ojos rojizos y cristalizados de los que toshirou se percato, haciéndolo levantarse de su lugar hasta estar enfrente de Karin.

Karin, ¿Qué sucede? Y ¿porque estas llorando?- preguntó toshirou sintiéndose molesto al ver como Karin negaba con la cabeza y se hacia la fuerte.

«Si me entero quien la hizo daño, lo matare, no importa si es ichigo».- se dijo mentalmente toshirou.

— Dime, ¿Quién te hizo daño?- cambio su pregunta toshirou tomándola por los hombros al no recibir contestación por parte de Karin.

Yo. Yo no estoy llorando.- respondió Karin, neutralmente.

— Dime qué te pasa, entonces. Karin por favor.- pidió toshirou llevando delicadamente su mano a la barbilla de Karin, obligándola a verle y limpiando con su pulgar un par de lágrimas que se deslizaban sigilosamente por su rostro. Karin lo miro en el silencio de la noche.

En sus ojos negro noche no allá respuesta alguna o la razón aparente por la cual había llorado, en ese momento descubrió que los ojos de Karin tenían, tientes azul marino que a simple vista podían confundirse con negros. De un momento a otro las palabras que Hyōrinmaru dijo, comenzaban a cobrar sentido en su mente "Ella estuvo aquí".- escucho seguidas del susurro de Karin "Yo aliviare, tu soledad".

— Nadie me hizo daño. Es solo que yo.- respondió al fin Karin colocando su mano sobre la que toshirou tenía en su rostro.

— Vi. Yo vi fragmentos de recuerdos de tu alma.- repitió Karin armándose de valor.

Hyōrinmaru menciono algo. Pero como.- pregunto toshirou sin entender como rayos sucedió. En todos sus años de vida en la sociedad de almas, jamás escucho hablar de una algo que se asemejara.

No lo sé, estaba dormida y de pronto desperté en tu mundo interno, sentí tu soledad, tu dolor y no quiero que te sientas así nunca más.- dijo Karin abrazándolo y aferrándose a su camisa sin levantar la mirada.

Aliviaras mi soledad, no es así.- repitió toshirou las palabras que Karin dijo solo para su alma, haciéndola que levantara su rostro hacia él.

Lo prometí, no.- susurró Karin antes de presionar sus labios contra los de toshirou. Era un beso dulce y calmado.

ღ…

Orihime después de llorar tanto sus parpados se hincharon totalmente y sin darse cuenta cayó en un pesado sueño sin ser consciente de una silueta que se movía ágilmente hasta estar de pie frente a ella observándose con pena. En medio de la en la habitación en penumbras solo se podían ver una par de ojos verdes penetrantes.

De pronto una garganta se abrió dentro de la habitación y de ella salía otra silueta de ojos azules que camino hacia la otra sombra sin que la garganta a su detrás se cerrara.

— Que haces aquí, Grimmjow.- preguntó la sombra de ojos verdes sin apartar la vista de Orihime, que al dormir que parecía sollozar aun en sus sueños y pequeñas lágrimas rodaban por sus mejillas manteniendo sus ojos cerrados.

— Hice una apuesta con los demás a que estarías aquí y parece que gane. Toma eso Harribel.- dijo triunfante Grimmjow imaginándose la cara de molestia de la mujer espada.

— Vete, Grimmjow.- ordeno ulquiorra con molestia.

— Se lo que piensa hacer ulquiorra y desde ahorita te digo que siendo una humana no podrá sobrevivir en el hueco mundo.- alego Grimmjow entrando a la garganta que se cerró tras de sí.

Ulquiorra se incorporo hasta estar sentado en el suelo sin hacer absolutamente más que observar a la mujer durmiendo, la cual comenzó a moverse un poco y de un momento a otro abrió sus grandes ojos cafés encontrándose de frente con los verdes de ulquiorra.

Ulquiorra.- dijo Orihime atragantándose con su propia saliva. Para después entrar en pánico silencioso separándose bruscamente moviéndose por el suelo con los pies hasta golpearse la cabeza y la espalda contra la pared.

Esto no puede ser, tu estar muerto.- grito al fin negando con la cabeza.

No me temas.- hablo pausadamente ulquiorra levantándose y acercándose lentamente bridándole su mano para ayudarle a levantarse.

No, no de seguro estoy muerta y termine en el infierno por ser tan egoísta. Dios debí haber sido más buena. Esperen un momento no recuerdo haber muerto por la cual esto debe de ser un mal sueño. Si es un mal sueño por no comer nada.- se decía en voz alta mientras ulquiorra levantaba una ceja por la extraña actitud de la mujer.

Eso esto es un sueño.- dijo golpeado su mano empuñada con la otra abierta en forma de tener una idea grandiosa.

—Me voy a pellizcar fuertemente para despertarme y cuando me despierte ulquiorra se habrá ido.- argumento cerrando los ojos y llevándose una mano a la mejilla pellizcando con toda la fuera posible.

Jamás entenderé a los humanos.- dijo ulquiorra en voz alta sin moverse de su posición.

Haaa, me dolió mucho.- grito Orihime con una lagrimas en sus ojos sobándose su mejilla.

Parece que no funciono.- se dijo resignada.

Esto no es un sueño, mujer.- aclaro ulquiorra tomando una de las manos de Orihime entre las suyas y llevándola hacia su rostro para que se diera cuanta por si misma que no era un sueño.

— No lo puedo cree estas vivo. Pero como yo te vi desaparecer.- dijo Orihime cambiando totalmente su semblante de terror y desconcierto a uno deprimente al recordar que en las últimas semanas solo había soñado con el hombre frente a ella.

— Yo también lo creí. Pero parece ser que deseaba tanto una oportunidad para conocer los sentimientos humanos que mis partículas espirituales se volvieron a unir.- dijo separándose de ella y observando sus propias manos.

— Me alegro.- hablo sinceramente Orihime con una par de lágrimas resbalando por su rostro.

— Pero me temo que jamás podre comprender los sentimientos de aquello que tu, llamas corazón.- hablo de nuevo ulquiorra ganándose la atención de Orihime.

— El corazón y sus sentimientos, no es algo que tus ojos puedan ver o que tus manos puedan tocar.- respondió Orihime sintiéndose deprimente de nuevo al recordar como rukia lloraba al verla con ichigo y como este negó desesperadamente cualquier indicio de una relación para no lastimar a rukia.

— Entonces dime para que te ha servido tener un corazón.- pregunto dejándola totalmente en banco

«Para qué, ya no lo sé. Si no me ha traído dolor».- respondió mentalmente recordando el dolor que sintió al perder a su hermano y el dolor que ichigo y rukia le ocasionaron por no confesarle al mundo que estaban juntos.

Por lo que he visto el corazón lo único que te produce no es más que dolor.- hablo ulquiorra detectando un par de lágrimas que resbalaban del rostro de Orihime.

Tal vez tengas razón.- respondió amargamente Orihime y para su sorpresa ulquiorra pego su frente contra la de ella haciendo sonrojar de un color mucho más rojo que un tomate.

No necesitas de un corazón para vivir.- dijo quedamente llevando su mano al pecho de Orihime donde su corazón comenzaba a palpitar a mil por hora, por la cercanía de sus rostro y cuerpos.

Si no tuviera un corazón lo más seguro es que estuviera muerta.- respondió colocando su mano sobre la que el tenia sobre su pecho, cerrando los ojos y dejándose envolver por la extraña calidez que le proporcionaba el espada aun sin estar vivo.

Si vienes conmigo, yo te puedo ayudar.- expreso ulquiorra ladeando su cabeza lentamente hasta que sus alientos casi chocaban entre sí.

A vivir sin la necesidad de un corazón.- susurro contra sus labios y sin previo aviso junto sus labios contra los de la mujer. Besándola dulcemente.

Orihime no sabía si el dolor por no ser correspondida por ichigo y la falta de sinceridad de rukia a con ella ó quizá únicamente la falta de afecto de alguien preciado, la orillo a corresponder el beso de aquel ser sin corazón. Tal vez sus sentimientos por el shinigami sustituto jamás le pertenecieron a él y solo era una falsa pantalla que ella misma había creado, para no sentirse en soledad

«No, es algo más. Algo que ya estaba antes en mi corazón pero solo necesitaba ser recordado».- se dijo mentalmente envolviendo sus brazos alrededor del cuello del espada.

ღ…

La noche parecía avanzar más lento de lo que cualquier otra y rukia se levanto silenciosamente de su cama, avanzando en la oscuridad con sus pies descalzos hasta llegar a la puerta de la habitación, hecho una última mirada hacia atrás para cerciorarse que no despertó a nadie. Primero hacia la cama de yuzu, donde la rubia dormía plácidamente y después hacia la cama de Karin que ya hacia vacía.

«No es la primera vez que no está en su cama. De seguro fue al baño».- Pensó erróneamente rukia cerrando la puerta sigilosamente tras de sí, continuo su camino por el pasillo en penumbras, detectando un rastro del reiatsu de Karin que provenía del cuarto del peliblanco. La pelinegra ignoro ese detalle y continuo su camino hasta la puerta con el numero quince que estaba entreabierta solo para ella. Entro con la idea de sorprender a ichigo pero este le sorprendió.

— ¿Que sucede, rukia? ¿Un hueco?- pregunto ichigo, sentándose con las piernas cruzadas en su cama, al sentir la presencia de la pelinegra.

No, estos días ha estado, muy calmado. Solo quería saber, ¿Cómo te sientes, ichigo?- Pregunto rukia de pie en el marco de la puerta mirando sus propios pies.

— Es extraño sabes. Me siento menos afligido que años pasados.- hablo pacíficamente ichigo con la vista perdida en la ventana observando las pocas estrellas que iluminaban la noche sin luna.

Tal vez se deba a que lograste superar, tu auto culpa. No crees.- dijo rukia sentándose en la orilla de la cama frente a ichigo.

O tal vez debido a alguien.- respondió ichigo dejando a un lado la ventana para ver detenidamente los ojos de rukia que lo observaban con un destello de sorpresa y duda.

Ichigo, yo no.- trato de decir rukia pero ichigo no la dejo hablar.

Shhh, no hables.- susurro ichigo colocando su dedo índice en los labios de la morena.

— Antes de conocerte, me sentía del mismo modo, todos los días. Era como si siempre lloviera en mi mundo, aunque el día fuera soleado, pero tú te encargaste de parar la lluvia en mi mundo, hace mucho tiempo. Llevándote contigo no solo la lluvia si no también mi corazón.- susurro ichigo sujetando con una de sus grandes manos la barbilla de rukia.

— Quiero darte las gracias por todo y también por decidir quedarte conmigo, rukia.- susurro ichigo capturando sus labios.

ღ…

— Aun sigo sin comprender como entraste a mi mundo interno.- dijo toshirou recostado en su cama con su barbilla en el hombro de Karin y sus manos rodeando su cintura. Karin estaba recargada en su pecho.

— Yo tampoco lo entiendo. Es extraño sabes, ya me había pasado antes con el alma de un niño, que estaba atrapada en un pájaro que un amigo de ichigo trajo a casa. Esa noche tuve pesadillas en las que vi su vida humana y como asesinar a su madre frente a él.- explico Karin pausadamente.

— Tendré que preguntarle a ukitake taicho, cuando regrese a la sociedad de almas.- dijo toshirou tratando de encontrarle una razón especifica a la habilidad de Karin.

— ¿Cuando te irás?- pregunto Karin sintiendo una opresión en su pecho, al escuchar que toshirou pronto tendría que regresar y se giro hacia él desasiendo el agarre que toshirou tenía sobre su cintura.

Sinceramente, no lo sé. Pero es cuestión de tiempo, hasta que el reiatsu de ichigo se estabilice.- respondió toshirou con la vista gacha aun no se atrevía a decirle a Karin sobre sus preocupaciones.

—Eso será un largo tiempo, no.- dijo Karin regresando a su posición pasada.

— Karin, será mejor regreses a tu habitación. No quiero darle más razones a ichigo, para matarme. Además mañana tienes ese día de campo con tu familia.- dijo toshirou sintiendo como Karin se tenso en sus brazos.

— No es solo un día de campo, toshirou.- respondió Karin separándose de su cómoda posición en los brazos de toshirou, para sentase frente a él, con la mirada perdida.

— Lo supuse, al ver la cara que tú y kurosaki pusieron. Pero que es exactamente.- pregunto toshirou queriendo saber porque ese día de campo tensaba tanto a Karin.

Mañana no es un día como cualquier otro.- Karin dijo con la vista gacha. —Mañana es el aniversario luctuoso de mi madre.- término por decir.

Lo siento.- trato de decir toshirou.

No te disculpes.- respondió Karin negando con la cabeza.

¿Quieres saber cómo murió?- pregunto Karin provocando sorpresa en toshirou.

— Yo. Si no quieres decirme no te obligare.- respondió toshirou compresivamente. Claro que quiera que le contara, quería saber más cosa de ella, además de que le gusta el futbol y que la mitad de su familia son shinigamis.

— No me estas obligando a nada. Yo quiero contarte.- hablo Karin.

— Mi madre, era una mujer muy hermosa, siempre tenía una sonrisa adornando su rostro. Era el centro de nuestro universo, todos la amábamos. Extrañó tanto ese tiempo, cuando ichi-ni era feliz solo al ver el rostro de mamá. A mí también me hacía muy feliz, aunque yo no nunca fui buena en nada, ella siempre estuvo ahí para mi.- hablo Karin pausadamente con una mirada de añoranza ante los frescos recuerdos que inundaban su mente, ganándose la completa atención de toshirou.

«Jamás había visto esa mirada de felicidad en Karin».- pensó toshirou cuando de pronto tal como aparecía esa mirada fue ensombrecida por un amargo recuerdo.

No sé muy bien cómo es que sucedió, ya que no estuve ahí. Lo que si se, es que su muerte marco a nuestra familia de por vida. Pero las heridas aun siguen abiertas. Fue un diecisiete de junio, por días la lluvia había caído sin cesar, Mamá fue a recoger a ichigo a sus clases de karate, todo transcurría con regularidad, pero cuando venían de regreso a casa fueron atacados. Claro que en ese momento, ichi-ni no era consciente de su capacidad de ver espíritus, ni menos de que lo que los ataco, fue un hollow. Lo único que ichi-ni supo fue que cuando despertó mi madre ya hacía en el suelo muerta en cima de ichi-ni. La policía investigo por días el caso pero era obvio que jamás encontraría el culpable.- conto Karin abrazando fuertemente a sus piernas. Toshirou la observaba por unos instantes antes de darse cuenta de que unas pequeñas lágrimas se resbalaron por su rostro pero aun continúo su relato. El inconscientemente se acercó o a ella y paso un brazo sobre sus hombros atrayéndola hacia él.

— A todos nos afecto la noticia de sobremanera, pero con el pasar de los días aprendimos a sobre llevarlo todos, excepto ichigo que se exiliaba en su habitación por días, solo lo veíamos a la hora del desayuno y a la cena. Papa se volvió el loco desquiciado de cinco años que es ahora. Yuzu por su parte se encargo de los deberes de la casa a pesar de su corta edad, eso la entretenía durante el día, pero por la noche escuchaba sus sollozos desde mi cama. Yo por otra parte, que jamás fui buena en nada, me trague mis lágrimas y me prometí jamás volver a llorar, para no preocupar a nadie.- expreso Karin limpiándose las pocas lagrimas que derramo sin su consentimiento.

Ciento haberte hecho recordar algo tan doloroso.- susurro toshirou culpándose así mismo por hacerla llorar de nuevo.

— No importa, yo quería contarte.- respondió Karin de manera indiferente.

A pesar del tiempo ichi-ni se culpa por su muerte. Pero todo cambio cuando rukia llego. De algún modo ella hizo en pocos días lo que a nosotros nos llevo años. Logro hacerlo sonreír. Su llegada fue como una bomba en esta familia.- hablo Karin con una sonrisa recargando su cabeza al hombro de toshirou pero este parecía tenso.

«Esta es la presencia de un espada. Estoy seguro».- pensó toshirou moviéndose hacia su almohada y sacando su celular.

Toshirou sucede algo.- pregunto un poco nerviosa levantándose de la cama y observando como toshirou parecía nervioso y alterado buscando alguna señal en su celular.

Un espada y está muy cerca.- respondió tragándose una gikongai y saliendo de su cuerpo.

No te muevas de aquí.- ordeno toshirou a punto de saltar por la ventana.

No, yo voy contigo.- respondió Karin sujetando fuertemente su haori impidiéndole irse.

No Karin.

Quiero que te quedes aquí y es una orden.- hablo con su tono autoritario sin girarse a verle. Pero las palabras de Karin eran cada vez más duras. El no quería que esa pequeña discusión se hiciera más grande.

— No me voy a quedar. No eres mi jefe.- respondió Karin ejerciendo presión sobre su agarre.

— Entiende Karin soy un capitán y este es mi trabajo.- grito fuertemente, sin girarse a ver las reacciones de su novia, obteniendo el resultado deseado.

«En verdad soy tan inútil, para que no quiera que valla con el».- se dijo mentalmente deteniendo el agarre y bajando sus brazos pesadamente a los contados mientras agachaba la cabeza.

«No crees que estas siendo muy duro con ella» reprocho su zampakuto haciendo que toshirou girara su cabeza solo para ver como Karin agacho la cabeza. Mientras toshirou salto por la ventana.

«Es lo mejor. Es lo mejor».- se decía una y otra vez en su mente hasta creérselo; pero algo dentro de sí, le obligo a que regresara además de que él no quería irse así como así. Después de tener su primera discusión con respecto a si trabajo como shinigami.

«Porque estoy tan molesta».- se dijo a su misma empuñando las manos de impotencia. «Admítelo Karin estas preocupada por él, pero aun así, no tenia porque hablarme de esa manera. Además si así me va hablar y me va hacer sentir cada vez que no quiera que valla con él, es mejor que no estemos juntos».- se reprocho sintiéndose mal. Pero una ráfaga de viento y una sombra en la ventana le alerto que no estaba sola.

Lo siento Karin.- hablo toshirou apareciendo frente a ella, tratando de levantar el rostro de Karin con su mano.

No digas nada.- Respondió con furia mandando a volar su mano de un golpe.

— Si te preocupa tanto que te estorbe, no lo hagas más. Que no interferiré más en tu amado trabajo.- respondió agriamente girando sobre sus pies rumbo a la puerta. Dejando a un consternado toshirou que no entendía porque unas simples palabra la habían molestado tanto.

— Karin perdóname no quería gritarte. Solo quiero que sepas que tú jama me estorbaras y si no quiero que me acompañes, es porque no quiero perderte. Pero si te hace sentir mejor, llevare a kuchiki y a tu hermano conmigo.- dijo toshirou deteniendo los pasos de Karin haciendo que su corazón se agitaba violentamente.

— Has lo que quieres.- mintió Karin sin poder evitar una pequeña sonrisa en su rostro.

No me importa.- murmuro antes de azotar la puerta rudamente, sin impórtale si despertaba a alguien en el proceso.

«No estuvo tan mal. Para ser la primera discusión».- se dijo mentalmente toshirou percatándose de la pequeña sonrisa en el rostro de Karin, al menos era un comienzo de que lo perdonaría después ó eso era lo que el creía.

Sintiéndose mejor con respecto a la pelea que tuvo con Karin salió de la habitación más tranquilo rumbo a la del kurosaki, camino sigilosamente por el techo hasta posarse enfrente de la ventana, que abrió sin hacer ruido alguno, pero al ver lo que vio se arrepintió de haberle dicho a Karin que llevaría a esos dos. Frente a él se encontraba una escena demasiado privada y personal para que alguien de su aparente edad, estuviera viendo. Las personas frente a él estaban demasiado entretenidas con sus cosas, como para darse cuenta de su presencia.

ღ…

Rukia estaba sentada a ahorcajada sobre ichigo mientras esta le quito la camisa ajorándola a cualquier lado que de algún modo fue a dar en la cabeza de toshirou lo que lo hizo fruncir el seño.

No sabía que fuera tan agresiva, rukia.- se quejo ichigo tomándola por la cintura y dando vueltas en la cama para quedar esta vez sobre ella.

Hay muchas cosas que no conoces de mi, ichigo.- dijo rukia regalándose una sonrisa traviesa presionado sus labios sobre los de ichigo, pero una tos apera les llamo la atención por un momento.

—Tos, tos.- tocio toshirou totalmente sonrojado y de manera incómoda, pero pareció que al par de tortolos ni les importo.

Espera ichigo, escuchaste eso.- dijo rukia colocando su dedo índice en los labios del peli-naranja antes de llegar a su destino.

Yo no escuche nada.- respondió seductoramente quitando con delicadeza la mano de rukia de su boca.

Tos, tos.- volvió a toser toshirou pero al no recibir repuesta. Comenzó a enfadarse y su reiatsu aumentó un poco.

— Espera porque de pronto hace tanto frio.- se quejo rukia llevándose ambas manos a los hombros.

Me vas a dejar besarte o me interrumpirlas toda la noche.- se quejo ichigo con molestia. Pero una voz proveniente de la ventana los dejo en shock.

— Estoy comenzando a creer que solo me están ignorando.- hablo autoritariamente toshirou con la espalda recargada en el marco de la ventana con zampakuto en mano y con los ojos ligeramente cerrados con algunas venal palpitantes en su frente.

— Toshirou.- grito ichigo de manera nerviosa, pero sin moverse de su posición actual.

— Hitsugaya taicho.- grito una sonrojada rukia quitándose al adolecente de encima con una fuerza sobrenatural, para estar dentro de un gigai. Mientras que el cuerpo de ichigo fue a dar hasta el suelo.

Esto no es lo que parece.- trato de excusarse rukia moviendo bruscamente las manos de arriba abajo.

—Rukia, que demonios.- hablo ichigo desde suelo sosteniéndose la cabeza bruscamente pero antes de hacer algún movimiento una silla se estrello contra su cara.

Ha por fin pude salir.- grito kon triunfante saliendo del armario el cual tenía la silla atrancada.

Lo que hagan en sus ratos libres es cosa que no me importa.- hablo fríamente toshirou haciendo sonrojar a rukia de sobre manera

— Ichigo despierta. Es el es que esta besando a tu hermana.- grito kon señalando acusadoramente a toshirou que le dirigió una mirada asesina que petrifico al muleco de felpa arrepintiéndose de las palabras que dijo.

— Kuchiki, kurosaki tenemos trabajo que hacer. Hace un rato detecte un reiatsu muy poderoso y estoy seguro que le pertenece a un espada.- informo toshirou.

No puedes ir tu solo.- reprocho ichigo levantando de su lugar dirigiéndole una mirada al peliblanco lo que lo hizo enfadar más de lo que estaba.

«Solo lo hago por Karin. Solo por Karin».- se dijo mentalmente absteniéndose las ganas de apuñalarlo con su zampakuto.

Ichigo.- reprocho rukia ya fuera de su cuerpo.

— Claro que puedo. Pero creí que te interesaría saber que la presencia está muy cerca de Orihime.- indico el peliblanco seriamente ganándose la atención de ichigo que rápidamente introdujo su manó en kon sacando la gikongai de su boca para tragársela y salir de su cuerpo.

Andando.- dijo ichigo.

ღ…

Ulquiorra rompió el beso al sentir la presencia de ichigo aproximarse a gran velocidad hacia ellos, mientras Orihime se palpaba los labios rojos con sus dedos no creyendo que fuera real, lo que había sucedido entre ella y ulquiorra. Su corazón estaba más que agitado, a punto de salirse de su eje central.

Los segadores están en camino.- hablo ulquiorra poniéndose de pie y sacando a la castaña de sus alocados pensamientos.

Pero aun así preguntare de nuevo. ¿Quieres venir conmigo?- hablo ulquiorra extendiendo su mano, la cual Orihime rechazo en primer momento.

— Espera.- grito Orihime corriendo hacia una habitación dejando a un extrañado ulquiorra, que solo escuchaba ruidos desde la habitación en la que entro la mujer.

— Tengo que irme, mujer. Ellos no deben de saber que estoy con vida.- expreso ulquiorra, sintiendo cada vez más cerca la presencia del peli-naranja.

— Si, quiero irme contigo.- respondió Orihime saliendo de la habitación, con las ropas blanca que ulquiorra había dejado y la pulsera que el mismo le había regalado para pasar desapercibida por el mundo de los vivos. Mientras el espada abría la garganta con un solo chasquido de sus manos.

— Entonces vámonos.- hablo ulquiorra, extendiendo su mano una vez más hacia Orihime, que tomo fuertemente sin pensar en que la decisión que acaba de tomar cambiaria el giro de su aburrida vida para siempre. Ambos desaparecieron en la oscuridad oculta detrás de la garganta, sin mirar atrás.

ღ…

En cuanto esto sucedía hitsugaya, rukia e ichigo corrían a toda velocidad por el aire rumbo el apartemente de la castaña, pero estando a solo unos pasos de la puerta, hitsugaya y rukia se detuvieron en seco al notar algo que ichigo no.

Orihime, ábreme es importante.- grito ichigo tocando desesperadamente la puerta del apartamento, pero dentro nadie contesto.

— Si no abres, tumbare la puerta.- grito de nuevo cada vez más alterado.

— Detente.- ordeno toshirou levantando su brazo enfrente del peli-naranja entes de que hiciera algo estúpido como era su costumbre.

Lo sentiste, kuchiki.- pregunto el capitán y al ver la reacción de la morena comprobó que en efecto desapareció en su totalidad el reiatsu de Inoue.

— ¿Que sucede?- pregunto ichigo percatándose de las extrañas miradas que se lanzaron rukia y el peliblanco.

— La presencia de Orihime acaba de desaparecer, ichigo.- respondió rukia cabizbaja de algún modo sentía la culpa recaer sobre sus hombros.

— Maldición, llegamos tarde.- hablo un resignado ichigo empuñando las manos por la frustración de no haber llagado a salvar a su amiga una vez más.

Revisemos los rastros de reiatsu, si una garganta se abrió aquí, lo sabremos.- indico toshirou buscando algo debajo del tapete de la entrada.

Pero como vamos a entrar si esta cerrado.- pregunto estúpidamente ichigo.

Con la llave de repuesto, idiota.- dijo toshirou como si fuera lo más obvio del mundo.

Como sabes, ¿Donde esta la llave de repuesto?- pregunto un extrañado ichigo, al ver como toshirou encontró fácilmente la llave introduciéndola en el picaporte.

Porque orihime nos ofreció su casa como centro de operaciones, durante la batalla de invierno. Incluso hay un comunicador.- señalo toshirou, mostrándole una enorme pantalla situada cerca de la sala.

Que extraño, no sé porque en todo este tiempo, jamás la vi.- ichigo dijo en voz alta.

— Eso es, porque no tenías poderes espirituales.- respondió toshirou con el seño fruncido, ante las preguntas con respuesta lógica que realizaba ichigo.

Ichigo, Hitsugaya taicho, aquí hay algo.- indico rukia agachando para ver un pequeño rastro de presencia espiritual en la alfombra.

— Aquí se abrió una garganta, no hay margen de error.- informo toshirou aumentado la preocupación en ichigo y en rukia.

Seria posible que un espada secuestro a orihime.- pregunto rukia al ver como ichigo empuñaba las manos por sentirse inútil aun con sus poderes shinigamis de vuelta.

No hay rastro de que allá puesto resistencia, por lo que no podemos descartar la posibilidad de que ella se fue por su propia voluntad.- dijo toshirou aumentado la molestia de ichigo por las conjeturas del capitán.

No lo creo. Orihime jamás nos traicionaría, ella es fiel a la sociedad de almas.- dijo ichigo tomándolo por el cuello.

Ichigo, suéltalo.- hablo una apenada rukia.

Haz lo que kuchiki dice, kurosaki.- señalo toshirou colocando su mano sobre la muñeca de ichigo con fuerza para que lo soltase.

Que peleemos entre nosotros, no traerá a orihime de vuela.- señalo rukia colocando su manos de forma comprensiva en el hombro de ichigo, logando que este dejara en libertad al peliblanco.

Informare de inmediato a la sociedad de almas.- dijo un enfadado toshirou, sacando su celular y comenzando a teclear su informe, pero la voz de ichigo lo detuvo.

Espera toshirou, primero hay preguntarle a urahara.- dijo ichigo con rudeza, ya que sabia que si la sociedad de almas se enterara de la desaparición misteriosa de su amiga, también deduciría lo mismo que el capitán, frente a el.

Como quieras.- respondió un dudoso toshirou desapareciendo con shunpo rumbo a la tienda de urahara.

Nunca te has preguntado por que orihime es fiel a la sociedad de almas.- pregunto una persona vestida de blanco al pie de la entrada, ganándose la atención de la pareja.

Ishida.- hablaron los dos.

Yo también sentí la presencia. Pero parece que también llegue tarde.

Porque dice eso ishida.- pregunto un ichigo interrogante.

Olvídalo ichigo, será mejor ir con urahara para ver si sabe algo al respecto.- expreso el Quincy acomodándose los antejos.

ღ…

En la tienda del sombrerero.

¿Donde esta urahara?- preguntaron los recién llegado.

Si hola ichigo, cuanto tiempo. ¿Como has estado yoruichi?- se pregunto la morena así misma.

Ahórrate el saludo yoruichi. Dime ¿Donde esta urahara?- pregunto de nuevo ichigo.

El esta ocupado en este momento. Pero dime que es lo que pasa, porque se ven tan agitados.- respondió yoruichi pero de pronto el lugar se sacudió con una ráfaga de reiatsu.

Que rayos fue eso.- grito ichigo sosteniéndose de la pared cercana.

Parece que tuvo éxito el experimento de urahara.- dijo yoruichi con una sonrisa de oreja a oreja, pero ante las palabras de rukia hicieron que se borrara.

Orihime acaba de desaparecer.- dijo al fin rukia para ocultar el hecho de que ella sabía a quien pertenecía ese reiatsu, pero jamás se imagino que fuera tan alto.

«Karin. ¿Que se supone que hace aquí?».- pensó toshirou al reconocer el reiatsu agitado de karin y por lo alto que estaba significaba que no estaba contenta.

No se muevan de aquí, voy a llamarlo.- expreso la de ojos felinos caminando con las brazos cruzados a los campos de entrenamiento.

Espesa, voy contigo.- hablo toshirou.

No creo que se buena idea, capitán.- dijo yoruichi con una sonrisa juguetona en su rostro.

¿Por qué? - toshirou dijo con molestia.

Lo veras en un momento. Claro que no me hago responsable si Karin te mata.- respondió la morena lazándose en picada por las escaleras, dejando a un nervioso toshirou.

«Seguirá molesta por lo de hace un momento».- se pregunto toshirou indeciso en bajar y no al sentir una nueva ráfaga de reiatsu proveniente del lugar.

Antes de que se sintiera la presión espiritual. Karin y urahara estaba teniendo un amistoso encuentro con katanas de maderas, solo que para la pelinegra no era tan amistoso ya que estaba sacando toda su frustración por su reciente pelea con el peliblanco. Aunque este le hubiera pedido disculpas sinceras, no justificaba como la hizo sentir por dentro.

Espero que karin jamás se enfade así conmigo.- comento jinta observado con nerviosismo la batalla.

Parece que hoy estas con muchos ánimos, kurosaki-san.- señalo el sombrero impactando ágilmente su katana contra la de ella.

Cállate y pelea enserio.- murmuro karin con enfado.

No me explico, el porque estas tan molesta.- expreso urahara cubriendo una sonrisa de complicidad, con su abanico sin dejar de defenderse de los consecutivos ataques de una molesta karin.

—Eso es algo que ti no te importa.- respondió sin mas.

Acaso tiene que ver algo. Con tu discusión con hitsugaya taicho.- hablo urahara dando en el blanco y aumentando la furia de karin.

Él es un idiota que cree que soy débil. Además como sabes que discutí con el. – reprocho karin deteniéndose en seco y descubriendo que ya tenia varios moretones en los hombros y en las partes descubiertas de sus piernas.

—Yo se muchas cosas.- dijo cubriéndose el rostro al ver las reacciones de karin e implementando elaborado plan en si cabeza.

Tal vez tenga razón. Pero no es motivo para que te enfurezcas con él.- señalo urahara dejando callada a karin por un momento.

— O acaso es que solo estas preocupada por el y te molesto el hecho de que te grito y te dijo que eres solo un estorbo, para el.

Cállate.- grito molesta karin, empuñando con tanta fuerza la katana de madera, que sus uñas se incrustaron en la piel de su mano provocándola sangrar, mientras mantenía la vista y ráfagas de reiatsu salieran de su cuerpo como si de fuego se tratase al escuchar las palabras de rubio frente a ella.

— Dejemos esto por ahora.- dijo ganando la atención de la pelinegra antes de continuar con palabras duras que sabia a la perfección que no tardarían en hacer efecto en la kurosaki.

—Si tu crees que eres una insignificante basura débil, solo me estas demostrando que no eres digna de ser mi alumna, ni mucho menos un shinigami. Si tu misma no confías en tus habilidades, nadie lo hará por ti y lo mas seguro es que mueras siendo una carga para los demás.- expreso urahara dándole la espalda terminantemente y dirigiéndole una mirada exprés por el rabillo del ojo.

Estas diciendo que no soy lo suficiente como para ser un shinigami.- Mofo por lo bajo karin sin levantar su rostro.

Entonces te mostrare.- dijo en voz baja antes de corregir sus propias palabras levantando la voz al igual que si rostro lleno de determinación.

No, mejor les mostrare a todos, que puedo cuidar de mi misma.-grito karin tan fuerte que su mismo reiatsu hizo que el viento soplara, provocando que urahara tuviera que sostenerse su sombrero para que no se volara, mientras ocultaba una singular sonrisa, al cumplir con su cometido.

Entonces ven, que te estoy esperando.- hablo el rubio moviendo su mano en señal de esperar. Ante esto karin se lanzo hacia el con katana en mano pero en ultimo momento, con la mano que sostenía su katana sostuvo su propia muñeca.

— Hado # 31 Shakkaho.- grito karin y de sus manos salió una perfecta bola de fuego que urahara esquivo rápidamente, provocando que se estrellara contra el suelo levantando una pequeña nube de polvo. Urahara salto en el aire, sin darse cuenta de una sombra a sus espaldas, hasta que fue demasiado tarde para ello.

«Rayos, solo era una distracción».- pensó el rubio para sus adentros al sentir la katana de madera apuntar directo hacia su garganta.

No me lo esperaba.- grito jinta sin ocultar su sorpresa.

Si no te conocieras diría que karin te gusta, jinta.- expreso ururu logrando que el chico se pusiera del color de sus propios cabellos.

No digas estupideces, ururu.- grito con enfado, jalando fuertemente el cabello de la mencionada.

Detente. Me lastimas.- lloriqueo ururu.

Parece que alguien esta muy molesto.- se burlo yoruichi haciendo que karin y urahara dejaran atrás su posición de antes para girarse a la recién llegada.

No te importa.- Contesto karin ásperamente dándole la espalda con los brazos cruzados sobre su pecho.

Tendrá acaso algo que ver con hitsugaya taicho.- insinuó.

Es un idiota.- respondió karin sin darse cuenta de la presencia a su detrás.

— ¿Quien es un idiota?, karin.- pregunto una voz que karin conocía a la perfección haciéndola girara su rostro a el.

Vamos. Todos arriba, dejemos que el par de tortolitos, arreglen solos sus problemas de pareja.- expreso urahara empujando a jinta y ururu a la salida, ganándose una mirada de reproche por parte de ambos pre adolecente.


OMAKE

Dos siluetas una alta y una un poco más baja caminaban por un camino de reiatsu que se formaba conforme avanzaban en la oscuridad, iban tomados de las manos en absoluto silencio hasta que a la figura más baja decidió romper el silencio sin dejar de avanzar solo que ahora más despacio.

Si me voy a quedar contigo. Hay cosas que tenemos que cambiar.- pidió orihime.

¿Como que?- pregunto sin mucho interés ulquiorra.

En primer lugar. Quiero una habitación más grande que en la pocilga donde me tenías presa.- hablo orihime levantando uno de sus dedos en el aire de la mano que tenía libre.

Eso no será necesario. Te quedaras en mi habitación.- señalo el espada poniendo nerviosa a la mujer.

—Además de una ventana más grande y decorar la habitación de otro color, además de blanco. Que "las noches" parece un hospital.

—Bien, puedes remodelar todo lo que quieras. Pero dime para que quieres una ventana más grande.-gruño el espada levantando una ceja en desaprobación.

Pues. Porque quiero ver hacia fuera y me asfixio con ventanas tan pequeñas.- se quejó.

Y que se supone que vas a ver, si las noches es puro desierto no hay más que hollow que te pueden devorar.

Yo quiero una ventana.- mofo como niña pequeña soltando su agarre y dejando consternado.

—Está bien, te hare una ventana más grande. Algo más, mujer.- contesto a regañadientes ulquiorra anticipando un berrinche de la mujer.

Espera si hay algo mas.- contesto orihime rebuscando en los bolsillos de sus ropas de espada. Mientras ulquiorra la miraba impaciente.

Apresurarte, no tengo todo tu tiempo.

—"A", lo encontré.- dijo una feliz orihime, mostrándole un pequeño papel doblado, ganando la atención de ulquiorra al cual se le ampliaron los ojos, al ver como la lista se desdoblaba en varias sesiones hasta llegar al suelo.

Así. Quiero hacerte la comida que yo quiera.

— Que me regales cosas

— Que me llames por mi nombre.

— Etc., Etc.

—En que me metí.- suspiro pesadamente ulquiorra arrastrando los pies al caminar detrás de la mujer frente a el.


CONTESTACIÓN A REVIEW.

JESSABEL-KAMUS: Disculpa la demora. Una de dos o isshin pertenece a la división cero o a la diez ya que su haori jamás muestra el número de su división. Además que de todas las demás divisiones ya se conoce quien fue el capitán anterior y el que sigue. Espero que te haya gustado este episodio. "Saludos".

Artemis: Gracias por tu apoyo y si espero terminar esta historia y también la otra que tengo ya publicada. Lo de matsumoto, ya me ha estado rondando la cabeza alguna forma de que haga pareja con byakuya.

KAGURAMI: Espero que te haya gustado el ulquihime. A mi me gusta mucho la pareja que hacen, ya te darás una idea de lo que tengo planeado para orihime jejeje.

Vy-chan: Me alegro que te haya gustado el episodio pasado y creo que se seguirá posponiendo la plática de matsumoto.

tezzy'rouses3: Me alegro mucho de que te haya gustado. Ya me di una vuelta por ti historia y me fascinó espero que actualices pronto. Saludos.

Saludos a todos lo que leen mi historia y una vez más gracias a todos por sus Review y a todos los que me agregan a sus favoritos.

Solo me queda decir

"Feliz día de la amistad". Atrasado.

Saludos a todos y hasta la próxima..