Disclaimer: ayer fui a comprar los derechos pero no tenía suficiente dinero así que Kishimoto-san aun es el dueño, lo único mío aquí es la historia.
—Advertencia: NaruHina, Lemmon, lalala ~
¡Enjoy!
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Capitulo 8
La Otra Cara de la Moneda.
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Hinata
Te levantas y a pesar de que tu cuerpo esta adolorido rebosa de alegría, Naruto ha venido a verte, aunque no mostrara signos de reconocerte totalmente, él ha estado aquí y eso significa que aun hay un rayo de luz al final del túnel, lo que siente por ti no ha muerto eternamente.
Miras a tu alrededor ansiosa, con la esperanza de encontrarlo, pero no, no esta, la casa esta vacía pareciera que el nunca estuvo aquí, no hay una nota, ni una llamada en tu teléfono celular, ni siquiera un mensaje, de alguna forma u otra te sientes usada.
—Levanta ese animo Hinata, ya sabes que Naruto es un olvidadizo —hablas contigo misma en un intento de mantener una actitud positiva.
Son las siente en punto, decides bañarte y arreglarte para ir al trabajo, si el no te llama ya lo llamaras tú.
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Leer, revisar y firmar, es la forma en la que te has pasado en la mañana inmersa en una montaña de documentos, pero eso no significa que no estés pendiente de tu teléfono celular, cada notificación, cada alarma, hasta el mas mínimo ruido es captado por tus oídos y revisado rápidamente, pero ninguno de esos mensajes han sido de tu chico rubio preferido y eso te tiene muy desilusionada.
Tu morena secretaria se la pasa llevando papeles y trayendo mas consigo, por suerte la mayoría del trabajo ha sido hecha y ahora solo debes revisar tu correspondencia.
Cartas de los bancos, de los abogados, nada interesante y fuera de lo normal, excepto una, una que tiene tu nombre escrito, el sobre llama tu atención inmediatamente, esta timbrado y tiene una ilustración de la unión de dos alianzas y las iníciales N.S. en una esquina. Un nudo se forma en tu garganta inmediatamente, abres el sobre con un ligero temblor en las manos, tus ojos no pueden creer lo que ven, pero los nombres te lo confirman.
—se va a…casar…Mañana
Una espada atraviesa tu corazón y lo parte en dos, todas tus ilusiones se quiebran, tu mente se nubla, no puede ser cierto es lo único que tus labios repiten, pero aun así lo es, las lágrimas fluyen de tus ojos como si de cataratas se tratara, todo tu cuerpo esta temblando.
—Naruto tu…entonces por que… ¿Era una despedida?
No concibes entender, ¿Por qué ha estado contigo si al final iba a casarse con Sakura?, caes sobre tu escritorio en un mar de llanto y pena, intentas reprimir tus sollozos para que nadie pueda darse cuenta de tu tristeza. Lo intentas pero no lo consigues.
Alguien toca, intentas limpiar tu rostro y calmarte lo mas que puedas, finges una sonrisa y dirige tu mirada hacia lo documentos que hay en la mesa, gracias a Dios decidiste peinarte el pelo suelto por lo que puedes taparte con tu flequillo. —Adelante.
Escuchas el sonido de la puerta, no levantas la vista, finges estar muy ocupada en los papeles.
—Señorita Hinata —es Tenten —el señor Hiashi quiere ver…la —, no puedes ocultarle nada a Tenten, te conoce como la palma de su mano, ha sido tu secretaria y asistente por tres años, la trajiste de Inglaterra contigo —Hinata ¿Te encuentras bien?
Lo vez, no se le escapa nada, sacudes la cabeza en señal afirmativa, pero ella se niega a creerte y te pide que la mires, al final te rindes y la miras, en un momento esta de espaldas a la puerta y luego sus brazos esta rodeando tu cuerpo y ya no estas en la silla sino en el sofá mas grande de tu oficina.
No puede evitar llorar y sollozar libremente, mientras ella acaricia tu cabeza —va a casarse, él…él, se casara con ella —Tenten no pide explicaciones, solo te deja llorar a gusto, asintiendo en silencio con cada palabras que sale de tus labios.
Descargas todo tu dolor en el pecho de Tenten, ella se ha marchado para darte un poco de privacidad, no sin recordarte que tu padre desea verte, lavas tu rostro, al mirarte en el espejo te da cuenta que has perdido todo signo de alegría y vitalidad que tenias.
Cuando llegas a la oficina de tu padre, su secretaria Karin te anuncia, y lo primero que te recibe es la portada de un periódico colocado convenientemente en su escritorio, lo tomas entre tus manos y mientras lees sorprendida el encabezado.
"Herederos se disputan entre si, la mano de la hermosa heredera de la familia Hyuga ¿A quien escogerá?" debajo de este una imagen excesivamente grande, en la quien se puede observar a Naruto y Sasuke peleando y a ti en una esquina con expresión sorprendida, y no solo este sino muchos mas "Problemas amorosos en la sociedad alta, se quiebra la confianza" "Triángulos amorosos Sasuke vs Naruto, premio mayor Hinata Hyuga" "El amor esta en el aire: Hinata Hyuga, conquista el corazón de los dos solteros mas codiciados" , los medios no pierden tiempo y hablan a sus anchas de todo lo que esta pasando, ni todo el poder social y económico de tu padre pudo detenerlos.
Luego de la foto, aparece un artículo bien detallado de opiniones y suposiciones sobre tu relación con Sasuke y con Naruto, además de un pequeño artículo en donde se anuncia la boda de Naruto, y se cuestiona si este realmente llegara a casarse con su prometida.
—Quiero que me expliques ¿Qué fue lo que paso exactamente anoche?
Sabias que esto llegaría, las miles de preguntas que tu padre no te hizo la noche anterior. Las respuestas se amontonan en tu mente, pero ninguna te parece convincente, así que decides mantenerte callada.
—Esto es un escándalo que no estoy dispuesta a tolerar, ¿Cómo puedes involucrarte con hombre comprometidos? —Es cierto, tu padre no sabia nada sobre el estado de Naruto, nunca se lo habías comentado, —regresaras a Inglaterra, te ocuparas de las sucursales que se encuentran allá, hasta que todo se calme.
No tienes fuerzas para reclamar, asientes obedientemente, a pesar de que ya eres una adulta al final tu padre es quien controla los hilos de tu vida.
—Karin ha preparado tu vuelo, saldrás hoy mismo en horario de la tarde y ya me he encargado de las cosas de tu apartamento. —vuelves a asentir, no te sorprende lo rápido que actúa tu padre siempre es así con él.
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Regresas a tu oficina, con una sola imagen en tu cabeza, Naruto y Sakura juntos, en un altar, ella luciendo un vestido blanco, y él elegantemente vestido esperándola con una sonrisa en el rostro, la sola imagen te destroza por dentro.
No puedes seguir así, necesitas hablar con el, necesitas verlo, que el mismo te confirme, lo que esta tarjeta dice, tomas la invitación entre tus manos y una caja de regalo pequeña que guardabas desde hace tiempo en tu escritorio, tomas el ascensor hacia el parqueo, Tenten ha sido avisada sobre la situación en la que te encuentras y ha pasado todas tu citas a Neji.
Montas tu auto con un único destino en la mente, el apartamento de Naruto, sabes muy bien donde queda, estuviste ahí en varias ocasiones así que no podrías perderte.
El camino nunca te pareció tan largo, la luz roja de los semáforo te parecieron eternas, el trafico era interminable pero ya estas aquí. Justo en frente de su puerta, tocas insistentemente, y luego esperas. Escuchas pasos desde dentro.
La puerta se abre y una chica pelo rosa, atado en un coleta floja y ojos jade te abre la puerta, viste ropa sencilla un top blanco de mangas tres cuarto y un pantalón corto verde claro, dejando al descubierto su largas piernas.
— ¿Qué quieres? —su respuesta es tan cortante como creíste que seria, pero no te dejaras intimidar, viniste a ver a Naruto y no te iras sin hablar con el.
— ¿Dónde…donde esta Naruto-kun?
Ella suelta un bufido de molestia, tal vez no tenga intenciones de decírtelo —esta en la oficina, se decidió ir a trabajar. —eso fue muy fácil, tal vez esta mintiendo, aunque eso no le serviría de mucho, lo encontraras tarde o temprano, por que no iras ningún lado sin antes haber hablado con él.
—Ustedes… ¿De verdad van a casarse? —Te atreves a preguntar, con la esperanza que solo sea una mala jugada del destino.
Ella sonríe, con autosuficiencia y orgullo, — ¿acaso no recibiste mi invitación? Me las arregle para prepararlas en el menor tiempo posible ¿no eran hermosas?
Fue ella, ella armo todo eso, solo para hacerte daño, con el único objetivo de que lo supieras y conocieras tu lugar, que al final la única ganadora en este duelo silencioso ha sido ella.
—Naruto me ha elegido a mí, para ser su esposa, por que no puede estar sin mi, tu solo fuiste una distracción en su vida. —sus palabras te duelen y te llenan de ira.
—Una distracción que supo hacerlo mas feliz, de que lo tú no pudiste hacerlo en años.
Las palabras fluyeron de tus labios, como la pólvora que se arrastra a través del agujero de una pistola al ser disparado, ni siquiera lo pensaste, ella te dirige miradas furiosas y ante tu comentario, se ha quedado muda, decides retirarte con la cabeza en alto, no necesitas escuchar nada mas de parte de Sakura.
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Esta seria la primera vez que entras en las empresas de los Namikaze, sabes como cualquier persona que vive en el mundo de los negocios, que su familia está dedicada a la venta y producción de telas.
Inmediatamente entras, una voz mecánica te dice bienvenido, debe ser una grabación, más adelante en una pared de cristal, se encuentra escritos los nombres de todos los ejecutivos de la empresa, números de teléfonos y ubicación de sus oficinas dentro de la misma institución.
—cuarto piso.
Tomas el ascensor y en cuestión de minutos estas ahí, caminas alrededor buscando con la mirada la puerta que tenga el nombre de Naruto y en efecto la encuentras, justo a lado de esta, pegada a la pared, lo que parece ser su secretaria: una mujer de hermosas facciones y pelo rojo, largo con un mechón en la frente, colocado discretamente en su pecho un gafete con el nombre Tayuya, inscrito.
—Buen día —Saludas cortésmente, ella levanta la vista de los papeles que tiene en frente y responde con la misma cortesía.
— ¿Tiene cita? —niegas inmediatamente, pero expresas que necesitas verlo urgentemente, ella te anuncia por un intercomunicador, escuchas la voz apagada de Naruto a través de el, dándote el acceso para entrar.
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La oficina de Naruto es acogedora, de un tamaño considerable unos cuantos muebles, una hermosa vista, pintada de colores tenue un blanco, crema claro, te inunda de paciencia, algunos cuadros de diversos paisajes, en su escritorio algunas fotografías familiares e incluso una de Sakura.
—Hola —expresas, estas nerviosa, ahora que estas delante de él y puedes verlo hace que tu corazón duela como nada mas en el mundo, viniste para reclamarle pero todos tus intenciones se esfumaron con solo verlo y otro tipo de emoción ha aparecido en tu pecho.
—Hola —recibes un saludo tímido de su parte, no se ha levantado de su asiento mas bien se aferra a ella con ambas manos. En un intento de controlarlas y alejarlas de ti, supones, por que sabes también como él, que el deseo de estar juntos, de que sus cuerpos desnudos choquen, estallando en un mar de sensaciones es más fuerte que antes.
Has perdido la motivación y los miles de insultes que preparaste para el han desaparecido, no sabes que decir —, He venido a felicitarte, por tu boda. —Las palabras salen de tu boca en un pequeño suspiro —te traje un presente —colocas una caja pequeña, envuelta en papel de regalo sobre el escritorio.
— ¿Cómo…como te enteraste? —, su expresión es de sorpresa, él no sabia que Sakura actuaria tan rápido. Levantas la invitación y se las pasas para que el pueda verla, sus dedos rozan los tuyos y un choque eléctrico recorre todo tu cuerpo, haces un esfuerzo sobrehumano para no arrojarte sobre sus brazos, eliminar las ropas que ambos llevan y entregarte a él en toda la extensión de la palabra.
—Espero seas muy feliz —expresas conteniendo las lagrima, es increíble ¿Cómo esto puede doler tanto?, el corazón duele, los ojos escuecen —voy a irme.
El te mira sorprendido, y en un hilo de voz, te pregunta — ¿A dónde? ¿Por qué?
—Es solo trabajo —respondes, no le dirás la verdadera razón, que te vas para evitar un escándalo, prefieres que piense que es por que no puedes estar cerca suyo, además el nudo en tu garganta, apenas te permite hablar.
Ambos quedan en silencio, el esperando que te marches y tu esperando que te pida que te quedes, esperando despertar en él un solo recuerdo de todos los sentimientos que te profeso, pero no hay repuesta no la que esperas.
—que…que te vaya bien.
Sus palabras te descolocan y te duelen aun más de lo que pensaste que lo harían —Sabes antes, cuando me fui hace ocho años, cuando estábamos en secundaria, mi padre tomo esa decisión por mí para convertirme en alguien digno, pero ahora puede decidir por mi misma —. El escucha atentamente tus palabras —. Puedo elegir si ir o no, si tu me lo pides…—tan solo di que me quede y me quedare, vamos Naruto sé egoísta y pídemelo solo di quédate, solo eso te pido, dame algo a lo que aferrarme.
—Hinata yo, no podría —no, no digas, eso, no es eso lo que te estoy pidiendo.
— ¡Pídeme que sea tu amante y lo seré, pídeme cualquier cosas y lo haré! —declaras y pierdes las fuerzas, las lagrimas brotan, ya no puedes contenerlas, no puedes seguir manteniendo esta postura de que no te duele nada de lo que esta ocurriendo —por que te amo, Naruto, te amo, te amo
Estas llorando frente a el, ha sido una confieso patética, lo sabes, pero al final lo haz dicho, les haz gritado lo que sientes. Pero no es suficiente, amarlo incondicionalmente, no significa que el te amara a ti también, no significa que serás correspondida.
—Hinata, lo siento, lo siento pero no te mereces algo como eso, no puedo ser egoísta y tenerte solo para mi —lo sabias, claro que sabias que esta seria su repuesta a pesar de rogárselo él te ha rechazado.
Te acercas al escritorio, tu rostros esta bañado en lagrimas, sus ojos se enfocan en los tuyos y lo vez luchar con la duda y la confusión, con el deseo y el dolor, tu mano tira fuertemente de su corbata y tus labios aprisionan a los suyos.
Entregas todo con este beso y a la vez te despides con el, su boca esta ligeramente abierta por la sorpresa, acaricias levemente sus dientes con el deseo de que aparten y te permitan mayor acceso, poco a poco el comienza corresponderte, las lenguas se acarician, se divierten, se despiden, tu otra mano viaja hacia su nunca y te deleitas al acariciar sus cabellos suaves y sedosos.
Te alejas, con la mejor sonrisa que puedes fingir —Adiós, Naruto-kun —, haces una leve reverencia y te marchas, lo has intentado todo y aun así no ha funcionado, el no te detiene, solo te deja ir, con la mirada en alto y el corazón roto.
Necesitas de media hora en el auto para calmarte, gracias al cielo su cristales cubiertos te protegen de las miradas curiosas, cuando por fin logras tranquilizarte miras tu reflejo en el espejo retrovisor, luces horribles, estabas así delante de Naruto, ya veo por que te rechazo, tus ojos esta rojo e hinchados, la punta de tu nariz esta roja, tu boca se siente pastosa y densa, no hay tiempo para limpiarte o maquillar un poco tus imperfecciones hay un lugar mas al que debes ir.
Presionas un botón y la capota de tu auto se levanta, dejas que el viento acaricie tu rostro, el aire fresco te relaja, te hace olvidar las preocupaciones por un momento, diriges el auto con elegancia a través de la masa de coches que inundan las calles.
Uchiha Corp., se levanta erguida y orgullosa frente a ti, siempre ha sido un edificio único en su clase como si presumiera por si solo de lo poderoso que es el imperio Uchiha. Aparcas el auto y te encaminas hacia adentro. Conoces muy bien la ubicación de la oficina de Sasuke, así que te diriges hacia allá inmediatamente, su secretaria no esta en su puesto de trabajo, así que tocas la puerta, para dar a notar tu presencia al joven hombre que esta dentro, escuchas un adelante y abre la puerta con un ruido sordo.
— ¿Qué haces aquí? —siempre el mismo tono frio hacia ti, pero en estos momentos te importa muy poco el tono que use para referirse a ti.
—Vine a despedirme —él no parece muy sorprendido por tus palabras, tal vez se imagino que una de las formas de mitigar el escándalo causado por él y Naruto seria que tu te fueras lejos por que al final la mujer es la que paga por lo platos rotos.
Levantas su vista del escritorio y posas su ojos sobre ti, su mirada viaja por todas las partes de tu cuerpo y al final se posan en tus ojos, te sientes diminuta ante su escrutinio — ¿No aceptaras? Sabes muy bien a que se refiere, a la primera propuesta que te hizo.
No puedes aceptar a Sasuke, tu opinión no cambiara —recibiste la invitación, ¿no es cierto? —asientes pero aun así, no puedes simplemente olvidar todo esto que siente por Naruto y desecharlo —. Dame una razón ¿Por qué no puedes aceptarme?
Miras sus ojos, su expresión es fría y sin emoción —lo amo —, es la única razón, que puedes darle, la que siempre le has dado.
El se ha levantado y ahora esta frente a ti sus manos presionan ligeramente tus hombros.—Escógeme y te aseguro que aprenderás amarme como yo a ti, —sonríes y acaricias sus mejilla con tu mano, él cree que puede engañarte —tú no me amas, solo me quieres, mes deseas, anhelas que te acepte a toda costa, que sea parte de tu vida, tu no das solo exiges, solo demandas y cuando se ama se entrega mas de lo que se pide, ahora no te duele que me vaya, te da miedo que te deje solo, te molesta perder tu pasatiempo favorito, el único que tienes en estos momentos.
Tus palabras lo desconciertan, se aleja de ti — ¿Cuándo te vas? —pregunta dándote la espalda, ahora el procesa tus palabras, fingiendo que no le han afectado, no quiere que veas su estado de confusión.
—Hoy.
— ¿Te despedirás de él?
Se refiere a él, una punzada presiona tu pecho, sonríes mientras te diriges hacia la puerta —ya lo he hecho.
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Naruto
Golpeas la pared, necesitas sacar de ti la rabia y la impotencia que sientes en estos momentos, habías vuelto a trabajar con la intención de distraer tu mente y mantenerte ocupado, no querías pensar en ella y en ese exquisito cuerpo debajo, encima o al lado del tuyo.
Al final, ella ha sabido que tú estabas aquí, y ha venido a verte, tuviste que contenerte para no poseerla en esta oficina, no logras entender como ella logra hacerte reaccionar de esa manera, tus instintos solo los que toman el control.
Cuando la viste llorar frente a ti, tu corazón se encogió, querías correr hacia ella y pegarla a tu pecho, abrazarla y decirle que todo era mentira, todo era una pesadilla, una mala jugada de su mente, pero no podías hacer eso, y cuando pronuncio esas expresiones te viste tentado a decirle que si de una y mil formas, Dios ¿Cómo creaste una mujer tan tentadora? Pero al final la rechazaste por que eres un cobarde, un maldito cobarde que no tuvo la fuerza de voluntad y de decisión de tomarla y olvidarte del mundo.
Ha pasado un poco mas de dos horas desde que ella se fue y no puedes concentrarte en el trabajo, observas la caja, una y otra vez, esta en el mismo lugar en donde la dejo, aun no puedes creer que Sakura hubiera hecho invitaciones si habían decidido lo de boda, de manera rápida y seria algo pequeño familiar solamente.
Te sientas frente a tu escritorio con la pequeña caja entre tus manos, las giras levemente, al final la destapas, un colgante con una piedra angular que pende de un cordón negro con dos pequeños adornos plateados a ambos lados, por alguna razón te parece muy conocido.
¿Dónde lo haz visto antes? Tu corazón se acelera y tu cabeza da vueltas, todo a tú alrededor se nubla.
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Dieciocho años antes. Naruto
— ¡Hinata! ¡Hinata-chan! ¡¿Dónde estas?!
Todos están preocupados por ella, le prometí a mis padres que yo la encontraría, así que debo hacerlo.
El jardín de la casa de lo tíos Hyuga, es muy grande, pero yo vengo a jugar aquí desde muy pequeño, conozco muy bien este lugar, yo encontrare a Hinata.
— ¡Hinata!
—psst Naruto.
¿Eh? Alguien me llama pero ¿Quién? —Hinata ¿eres tú?
Miro hacia mi alrededor y puedo ver su pelo azulado oculto entre los matorrales, ella se alza un poco para que pueda verla y me hace señas con la mano, corro hacia donde esta y me esconde junto con ella.
— ¿Qué estas haciendo? Todos están buscándote
Ella baja la cabeza avergonzada, el viento acaricia su cabello corto, —lo se, pero no quiero irme, ahora que mamá ha muerto, nos iremos y no quiero, no quiero separarme de Naruto-kun, no quiero olvidarme de mamá y de las cosas que le gustaban, no quiero olvidarme de ti.
— per ¿Qué cosas dices, Hinata-chan? —, sonrió —jamás me olvidare de ti.
— ¿De verdad? —asiento en respuesta.
—Algún día volveremos a estar juntos y para que este sueño se haga realidad te daré esto —me quito el collar que cuelga de mi cuello —mi abuela me lo regalo hace mucho años, ella dice que tiene el poder de ayudar a aquellos con una voluntad fuerte a cumplir sus sueños.
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Presente
Te sientas en la silla, y recuesta tu espada contra el respaldo, confuso
—Que significa esa…bueno ¿visión? —Te preguntas a ti mismo acariciando tu cabeza —yo le di ese colgante a Hinata, pero si la conocí cuando íbamos a la escuela.
Como si del destino se tratara de nuevo viajas al mundo del pasado.
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Hace ocho años
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—Sakura-chan ¿Dónde estabas?
—por ahí, Naruto, no fastidies.
— ¿Quieres ir a algún lado el sábado?
—Por undécima vez esta semana, no.
Otra vez fui rechazado, pero la próxima vez estoy seguro que me dirá que si. Solo debo esforzarme más.
—Buenos días estudiantes.
Todos se levantan y hacen una breve reverencia como señal de respeto, yo solo me inclino un poco.
—Desde hoy una nueva alumna se integrara a esta clase, puede pasar señorita Hyuga.
¿Qué una estudiante nueva, en esta época del año? ¿Quien será?
Una chica muy linda, de piel blanca y cabello largo, se para frente a nosotros, inmediatamente baja la cabeza y comienza a jugar con sus dedos —Hinata Hyuga…es un placer.
Pero ¿Qué le pasa a mi corazón? ¿Por qué palpita de esta manera? ¿Es por esta chica? Su voz es muy linda, quiero escucharla de nuevo.
—Hinata, puedes sentarte delante de la señorita Ino, hay un espacio vacio delante de ella.
Se sentara delante de Ino, significa que pasara por mi lado, oh Dios, estoy muy nervioso, mis manos están sudando, trato de secarlas con mi pantalón, no debo perder tiempo.
—Hola Hinata, soy Naruto Uzumaki, ttebayo. —extiendo mi mano, ella se detiene y me mira, sus ojos son de un color perla, totalmente exóticos, nunca había visto unos así, me encanta, el perla es mi nuevo color de ojos favorito.
Inmediatamente sus mejillas se tornan de un color rojo y sus labios se mueve tímidamente y dice un sencillo hola, aprieto su mano entre las mías.
Sonrió como tonto en cuanto siento su contacto suave y cálido.
Ella…
Bueno ella se desmaya.
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Hinata, es una chica linda, rara y débil ante las enfermedad, todo el tiempo estoy observándola, como ríe, como habla con los demás, como come, no puedo apartar mis ojos de ella, lamentablemente casi nunca puedo hablar con ella, cuando capto su atención su rostro se torno rojo o se desmaya, ella parecer enfermar cada vez que me ve o me escucha hablar.
De una forma u otra ella causa estragos en mi mente y en mi corazón, me siento ansioso cuando estoy a su alrededor y no, no es la misma emoción que sentía por Sakura o cuando estoy a punto de devorar un plato de ramen, no es la misma es algo más, pero ¿Qué es? Quiero ponerle un nombre a esto que siento, pero es algo nuevo para mi no se como llamarlo.
Mi habitación es un desastre, todo esta desordenado, aunque yo puede encontrar mis cosas aun así. Llevo casi tres horas acostado sobre la cama intentando saber por que razón Hinata y su rostro angelical no salen de mi cabeza.
—Naruto, tu madre dice que bajes a comer…no la haz oído, te ha llamado varias veces.
Como castigo por una de mis travesuras en la escuela me han confiscado mi puerta así que todos entran sin siquiera tocar, no tengo nada de privacidad, mi abuelos, mi madre e incluso mi padre, un segundo papá, el de saber.
—Papá ¿Qué siente cuando vez a mamá?
Miro su rostro en espera de una respuesta, anhelado una mas bien, el se sorprende ante mi pregunta, se siente a mi lado y vuelvo a mirar el techo.
—Veamos, ¿Por qué lo preguntas? —ya sabia que no me contestaría de manera fácil, y si quiero saber debo confesar.
—Hay una chica de mi escuela, me siento feliz cada vez que la veo, mi corazón se acelera con solo estar cerca, su voz es música para mis oídos y mi piernas tiemblan con solo escucharla ¿te sientes igual con mamá?
El piensa un segundo, antes de responder meditando en mis palabras —si, mis sentimientos por ella son mas profundo, pero hace mucho tiempo también me sentí así.
— ¿Qué es este sentimiento, papá? —pregunto al levantarme, tiene que decirme me volveré loco sino encuentro una razón para todo esto que siento.
—Piensa un poco Naruto —se levanta y acaricia mis cabellos —no estaría casado con tu madre sino tuviera esos sentimientos.
Después que le digo todo, aun así no me dice nada, esto es tan injusto
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Presente
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Esto significa que yo alguna vez ame a Hinata, pero ¿Por qué olvidaría algo así? ¿Por qué no recordar este sentimiento tan fuerte y tan nostálgico que ahora siento?
Las preguntas te inunda, aun estás confuso, no puedes entender esta serie de recuerdos, que claramente son tuyos, te levantas, das vueltas alrededor de la habitación.
—Mis padres Minato y Kushina, el teme, mi mejor amigo, Sakura, mi mejor amiga y Hinata mi novia.
Hinata ¿tú novia? ¿Por qué dirías algo así? Arsh…no puedes entenderlo, por Dios eres demasiado tonto.
—Hinata, yo te amo
¿En que momento fue que le dijiste esas palabras?, es cierto que sientes esto por ella pero sales con Sakura no puedes decirle eso a Hinata.
—Naruto, oh Naruto
La imagen de Hinata contra una mesa, gimiendo tú nombre te hace estremecer, tú hiciste eso con ella o eso acabas de ver.
—Mis flores favoritas son los girasoles, aunque también me gustan las margaritas.
— No hay una solo foto mía en este lugar o de nosotros… Lo resolveremos de inmediato, nos tomaremos una foto
Esas es la única prueba que necesitas, busca tu teléfono y revisas la galería…ahí esta, esa foto, tu la abrazas a la vez que tomas la sabana que cubre su pecho desnudo, ella sonríe a la cámara tímidamente y hay una marca de beso, en el área de su clavícula, y obviamente debiste hacerla tu.
Esta foto te hace despertar de tu letargo.
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Hace ocho años.
Esta lloviendo, hacia un sol esplendido y luego simplemente, de la nada comenzó a llover, para mi suerte estoy cerca de casa, pero no quiero mojarme mas de lo que ya estoy, no quiero ni imaginar el rostro de mamá cuando sepa que me moje en el agua lluvia. — ¿Quién pensaría que comenzaría a llover de repente?—esa voz, conozco esa voz, giro mi cabeza lentamente para encontrar la causante de mis trasnoches.
—Yo no —afirmo, y en serio yo tampoco pensaría que empezaría a llover, ella se gira hacia mi, no se había percatado de mi presencia como yo tampoco de la de ella, —y veo que tu tampoco Hinata-chan.
Sus ojos se posan en mi unos instantes y luego los aparta inmediatamente y se sonroja a mas no poder, lo se, mi presencia te enferma, pero me agrada estar aquí contigo, me hace sentir un leve cosquilleo en mi estomago.
—Naruto-kun —su voz pronuncia mi nombre siento que subo y bajo del cielo.
—Vaya si que estamos mojados —expreso, recalcando lo obvio, claro que estamos mojados, esta lloviendo, no seas estúpido di algo con un poco mas de tacto, algo de lo que a las chicas les gusta hablar.
Ella asiente pero no dice nada más, me he vuelto un manojo de nervios, solo por estar cerca de ella, detesto esto, sentir todo esto y no entender que es o que significa.
—Ni…Naruto-kun — ella comienza a jugar con sus dedos, su mirada permanece en el suelo, en realidad no estoy muy pendiente a lo que dice. — ¡achos!
Entró en pánico al escucharla estornudar, no quiero que enferme mas de lo que ya esta —mi casa esta a una esquina si vamos corriendo llegaremos antes, no me gustaría que te enfermaras —le dedico una sonrisa, y trato de ser lo mas amable que pueda —, Vamos —. No le doy chance a hablar y la tomo de la mano y ambos empezamos a correr, de vez en cuando miro hacia atrás para comprobar que no es un sueño, que ella realmente esta aquí.
En cuestión de minutos llegamos a la casa. —Pasa Hinata —coloco mis zapatos en la entrada y le indico que haga lo mismo, ella me sigue hacia la sala, y no puedo negar que me encanta saber que ella esta en mi casa, tal vez por fin pueda hablar con ella y tener una conversación decente.
Busco toallas y se las entrego, la guio al cuarto de lavado —puedes poner tu uniforme en la secadora si quieres, te buscare algo para ponerte.
—Esta bien —expresa en un tono bajo, pero estoy familiarizado con su tono de voz, así que puedo escucharla a la perfección.
Corro hacia mi habitación, en busca de ropa limpia que pueda prestarle, pero no puedo encontrar nada en buenas condiciones, maldigo por lo bajo por el desorden de mi habitación, de ahora en adelante hare caso a los consejos de mamá y seré mucho mas organizado.
Encuentro un conjunto de ropa deportiva que no uso hace un tiempo y que por el olor se que están limpias, me dirijo inmediatamente al cuarto de baño y abro la puerta —Hinata aquí esta la ro…
Ella esta semi desnuda, no puedo evitar que mis ojos recorran su silueta, esta mejor proporcionada de lo que esperaba, pero ¡¿Qué estoy pensando?! — ¡lo siento! —grito, le lanzo la ropa y cierro la puerta de golpe.
¿Qué es lo que acabo de hacer? ¿Por qué no pregunte antes? Ahora no podre sacar esa imagen de mi cabeza, Hinata pensara que soy un pervertido, pero no lo soy, es mas ni siquiera estoy excitado, ¿eh? Sangre, hay sangre brotando de mi nariz, por Dios, soy un pervertido.
Debo calmarme, preparare un poco de ramen, el ambiente esta frio, entraremos en calor, si es lo que hare.
Hinata duro unos diez minutos mas en el baño antes de salir, el ramen ya casi esta también. Lleva un sweater sumamente ancho y unos pantalones, oh por Dios, se ven tan linda y tan graciosa a la vez, me encanta.
Sirvo un plato de ramen para ella —Prepare ramen, —anuncio sentándome a la mesa colocando mi plato y el suyo —pffft, ja ja te vez muy graciosa Hinata. —no puedo evitar reírme, ella reclama y me pide que calle, pero me gusta este ambiente tranquilo que se ha formado de repente.
Mis risas cesan, ella se enfoca en su comida y yo en la mía, el silencio no es incomodo es mas bien un momento tranquilo, perfecto para estudiar o pensar, cosas que no se aplican a mi a la verdad.
La observo mientras come, su mejilla se ha ensuciado, quiero limpiarla. —Hinata, no te muevas —en un santiamén me encuentro frente a ella, tanto que puedo sentir su respiración y escuchar el latir acelerado de su corazón o tal vez es el mío.
Es tan linda a pesar de usando mis ropas ella se ve hermosa, única y graciosa, me acerco un poco mas para limpiarla, ella relame sus labios, no me había fijado en ellos, pero ahora que los veo mas de cerca, me doy cuenta que son carnosos y se ven apetecibles, quiero besarla, pero seguro se enojaría si lo hago… ¿eh? ...ella esta besándome.
Sus labios están sobre los míos, no se mueven solo están ahí, sus ojos están cerrados los míos están abiertos de par en par a causa de la sorpresa, mis brazos no se mueven mi cuerpo no responde. ¿Qué debo hacer? ¿Debo besarla? ¿Qué hago? claro que debo besarla, quiero sentir sus labios mas, quiero mas que este simple toque, quiero…
Ella, se ha apartado, rompió el beso, apenas puedo pensar —Hinata…tu…yo —, ella ha corrido hacia el baño, esta huyendo, ¿Hinata, tu sientes lo mismo?¿Esto es gustar? Debe ser eso. Le gusto como a mi, es eso lo quiere decir que ella también siente estas sensaciones cuando esta cerca de mi.
Cuando por fin abre la puerta, no puedo mirarla, aun no he podido procesar bien que ella siente cosas por mí, como yo por ella —lo siento y gracias por permitirme quedarme un rato. —, oh dios no te disculpes ha sido lo mejor que me ha pasado pero antes de sacar conclusiones, Hinata debo saberlo.
—Hinata ¿te gusto?
Mis ojos se posan en ella, baja la mirada avergonzada, juega con sus dedos, antes pensaba que hacia esto por que olía mal, pero tal vez lo que siente por mi la hace actuar de esta manera, así como yo hago tonterías solo por que su presencia me afecta, me acerco a ella y la tomo de los hombros, hago un esfuerzo sobre humano por no besarla, después de ese toque apenas puedo dejar de temblar, quiero besarla de nuevo —yo…no quiero irme…—. Yo tampoco quiero que se vaya y si el hecho de que ambos deseamos estar juntos y no separarnos es lo que significa gustar, lo acepto, acepto este sentimiento.
—Déjame…estar contigo —oh…Dios, si solo él sabe lo que ella me esta pidiendo, ya no puedo contenerme, te deseo, desde hace mucho tiempo me he dado satisfacción a mi mismo pensando en ti y en tu cuerpo, quiero tocarte, sentir la suavidad de tu piel.
—Hinata yo… —mi voz ha salido tan ronca y excitada que hasta a mi logra sorprenderme, ella me mira y tal vez se ha dado cuenta del impacto que han causado sus palabras en mi.
No resisto mas y la beso, uno mis labios a los suyos, pero ya no es un toque, ahora me dedico a disfrutar esos labios, mas a fondo, los muerdos, los chupo, inundo su boca con mi lengua, quiero conocer todo rincón de ella, mis manos vagan por su cuerpo, apretando y acariciando, no puedo detenerlas. Introduzco mi mano en su camisa escolar y acaricio su espalda, el contacto de su piel me hace suspirar, la siento estremecer, gime de placer, sonrió soy yo el que provoca esa sensaciones en ella.
A tropezones llegamos al mueble, nuestras ropas han desaparecido en el trayecto, aun nos besamos, pero necesito mas, quiero mas, me he deshecho de sus bragas y poco a poco desabrocho su sostén, dejando libre sus senos, suaves y grandes.
Me detengo un momento, quiero mirarla —Guau —, quiero grabar esta imagen en mi mente para siempre, mi sofá nunca me pareció tan hermoso —eres tan hermosa. —sus mejillas se tiñen de rojo e intenta cubrirse, pero se lo impido aun no es suficiente solo unos segundo mas, por favor —déjame observarte un poco mas, preciosa —, ella deja de intentar cubrirse y gira la mirada mientras yo disfruto con lujuria y expectativa de la vista.
Vuelvo a besarla, mis manos acarician sus senos, apretándolos suavemente y luego aplicando un poco de fuerza, ella gime, voy dejando beso pequeños desde su cuello hasta sus senos y cuando llego a ellos, coloco uno en mi boca, me siento como un bebe, el bebe mas feliz del mundo, los chupo uno por uno, haciendo que los pezones se erecten al sentir mi aliento. No controlo mis manos sino que las dejo vagar por su cuerpo, sus espalda, su estomago, hasta su cumbre de venus, cuando llego a ella, esta mojada, muy mojada, demonios eso me hace excitarme aun mas, deslizo uno de mis dedos con facilidad y luego otro, comienzo a moverlos dentro de ella.
—arg —no se en que momento su mano ha bajado hasta mis bóxer, y toca mi miembro, ni en que momento ha introducido su mano y me aprietan ligeramente, acariciándome de una manera increíble, me he paralizado ante su contacto, un gruñido se ha escapado de mis labios, oh Dios me encanta, pero ya no puedo soportarlo, la detengo, y me aparto un poco levanto su pierna en el respaldo del sofá, bridándome una hermosa vista, relamo mi labios, ella me encanta.
Tomo un condón que había guardado en mi mochila, jamás estuve tan agradecido con Sasuke, como lo estoy ahora, me dedico a ponérmelo, lo mejor posible, nunca he usado uno y estoy un poco nervioso a la verdad, me acerco a mi hermosa princesa, llevo la punta hacia su entrada, no se como hacerlo, ¿Despacio? ¿Rápido?, decido que rápido y entro de un golpe, ella exclama un grito de dolor, la miro sorprendido, ¿lo he hecho mal?
—No importa, no lo sabias —dice con una mueca de dolor, ¿Hinata era virgen? Si eso debe ser, entonces esta es su primera vez, corrección nuestra primera vez.
No puedo evitar sonreír con la noticia, ella llora en respuesta al dolor, limpio sus lagrimas con mi lengua, la amo, ahora se que no solo me gusta, esto es amor, amor puro, amor del bueno, beso su ojos, su nariz, su labios, sus mejillas, mientras espero a que se acostumbre, cuando su caderas se mueven enviando una corriente de electricidad a mi espalda, se que esta lista empiezo un vaivén suave y lento, que le arranca gemidos, me encanta escucharla gemir, me muevo mas rápido.
Salgo de ella y entro de golpe
—Eres…
Repito el movimiento.
—Tan
De nuevo el mismo movimiento, gruño, ella gime, quiero decírselo que es perfecta, que estrecha, que es única.
—Estrecha arg perfecta
Esto es en serio, no miento, ella es la mujer perfecta, solo quiero hacer estas cosas con ella.
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—No lo supiste…se mudo a Inglaterra el miércoles.
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Presente
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Las lágrimas fluyen de tu rostro, has caído contra el suelo y lo golpeas con tu puño derecho.
—soy un maldito bastardo, Hinata, no merezco que me ames.
Los recuerdos te han caído de golpe, ahora entiendes el dolor que le has causado a Hinata, tu atracción hacia ella, era tan solo el amor que siempre haz sentido y que se había perdido con el paso del tiempo.
—Hinata, Hinata…debo, no, necesito encontrarte ahora.
Sales corriendo de tu oficina, si no mal recuerdas ella había ido a despedirse, entonces va a irse a alguna parte de nuevo, se a apartar de ti para que no puedas lastimarla mas.
El ascensor te parece el aparato más lento, y como esta lleno de empleados hace diversas paradas antes de llegar al último piso, debiste escoger las escaleras.
Cuando por fin llegas al parqueo, tus manos están temblando te cuesta un montón de tiempo poder encender el auto, no puedes permitirle irse, no así, no creyendo que no la amas.
Maldices por lo bajo, el trafico es intolerable, y debes llegar lo mas rápido posible al apartamento de Hinata.
Los recuerdos vuelvan a inundarte, Hinata desnuda en la cama, en el baño, hasta en el auto — ¿Cómo pude olvidar todos esos momentos con ella?
Recuerdas las sonrisas que ella te ha regalado, el destello en sus ojos al mirarte, las veces que te dijo que te amaba, su mano cálida sobre la tuya, su pequeño cuerpo, su voz tan celestial, sus cualidades, todas han vuelto y el meditar en ellas, repasándolas una por una, te arranca suspiros y sonrisas de felicidad.
—ella es hermosa ¿Cómo pude alguna vez, pensar en entregársela a Sasuke?
Al fin haz llegado a la torre donde esta el apartamento tu hermosa princesa, ni muy bien aparcas el auto que sales disparado, esta vez optas por las escaleras no cometerás el mismo error de utilizar el ascensor.
Llegas a su puerta tocas, y la puerta se abre sola — ¿Hinata?
Nadie responde, el lugar está vacio, ya no hay muebles, no hay tapete de bienvenida, no hay plantas, las decoraciones desaparecieron, también las cortinas, entras a las habitaciones y el baño esta en la misma condición.
Caes preso de la desesperación, haz fracasado, de nuevo, ella nuevamente se marchara y no podrás expresar lo que sientes por ella. Un sentimiento de impotencia te inunda y golpea tus sentidos, tu corazón se ha oprimido y se siente como una hoja de papel que es doblada una y otra vez, hasta que es un trozo pequeño, que se tira a la basura.
Hay un hueco en tus entrañas, tu garganta se ha trabado y apenas respiras, eso si con mucha dificultad, te sientes desolado, abandonado y lo mejor de todo que tu es quien ha sido en único que propicio a que esto, sucediera.
No tienes fuerzas para levantarte, debiste preguntarle a ¿Dónde iba o a que hora se iría? Eres un tonto, un imbécil, pero de los buenos, la cagaste en grande Naruto, arruinaste todo.
Su rostro cubierto de lagrimas, hace que tu pecho se enconía aun mas, todas esa tristeza fue por tu culpa, el simple hecho de que su sonrisa tierna y delicada se borrara fue por tu ignorancia y desfachatez, por que querer protegerte de dolor que sentías ecogiste que recordar y que no.
—Hinata, Hinata oh dios Hinata ¿Cómo voy a encontrarte ahora? ¿Qué hago? —cierras lo ojos y tu mano acaricia levemente tu frente —Neji.
Debiste haberlo pensado antes, Neji es el único que puedo ayudarte eso si, solo si desea hacerlo, ya sabes de memoria como de sobreprotector que el es.
Marcas el numero en tu teléfono móvil, esta timbrando, hace mucho tiempo tienes su numero en tu móvil, había hecho unas cuantas negociaciones, contactos pequeños. Lo bueno es que no decidiste borrarlo y eso que te viste tentado a hacerlo deaparecer en varias ocaciones
—Hola, halo Neji ¿eres tu?
—si
—soy yo Naruto, necesito que me digas algo urgentemente.
— ¿Qué es?
—dame el numero de vuelo y la terminal de donde se ira y saldrá Hinata Hyuga
— ¿Qué puedo hacer? Visitara todas las terminales de aviones si es necesario
Hay un silencio extremo del otro lado de la línea, por un momento pienso que la llamada se ha cortado pero la voz de Neji, me devuelve a la realidad. —No te la daré.
— ¿Qué? ¿Por qué?
—déjala en paz, le haz hecho mucho daño, estaba llorando por tu causa, solo por ti, no eres digno de mi prima, alguien que solo la hace sufrir, no merece cortejarla.
La línea se corta, o mas bien el la corto.
—ahora debo revisar terminal por terminal, debo encontrarla, gracias por nada maldito Neji.
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NA: lamento mucho la tardanza, estuve corta de tiempo, estoy tratando de terminar desde el miércoles, además de que me esta saliendo un cordial y es un dolor insoportable, apenas puedo pensar. No crean que he abandonado el fanfics, no ya les dije que lo terminare así que, tarde o temprano terminare este fanfics.
Quiero contestar sus reviews, pero lo siento mis amados lectores, les responder el en próximo capitulo, ahora mismo tengo muchísimo sueño, me he desvelado un poco para poder terminar. Esperando que haya sido de su agrado.
Muchos besos, bye.
