N/A:Y como lo prometí, acá traigo un nuevo capitulo de esta historia. Espero que les guste y que se animen a comentar XD pronto vendrá lo mejor ^.^

Capítulo 9. "Eres valioso"

MARTES 11:36 PM.

Blaine abrió la puerta de su casa e ingresó sigilosamente intentando hacer el menor ruido posible para no despertar a su familia. Cerró la puerta detrás de él caminando de puntillas hacia el living espacioso adornado con cuadros caros y entró a la sala encendiendo la luz.

-¿Follaron?-preguntó Finn con una gran sonrisa en la cara. La Sra. Anderson le dio un golpe leve en la cabeza y el Sr. Anderson rodó los ojos divertido. Todos se encontraban despiertos y sentados en el sillón mullido de la sala, sosteniendo una taza de té y vistiendo sus pijamas.

-¿Qué hacen todos aquí?-preguntó Blaine sorprendido ignorando el recibimiento de su hermano.

-Queríamos saber de tu cita-confesó la Sra. Anderson emocionada.

-¿No pudieron esperar hasta mañana en el desayuno?-inquirió Blaine confundido. Todos se observaron entre ellos como si esa idea no sonara ni siquiera remotamente posible en sus cabezas.

-Ya estamos despiertos, hablamos ahora-opinó el Sr. Anderson mirando a su hijo. Finn y su madre asintieron entusiasmados y Blaine suspiró resignado.

JUEVES 7:30 PM.

-Y resultó que era gonorrea así que no le cortaron a su amiguito-finalizó Finn en la cena familiar narrando el chisme más reciente en la NYU. Todos sonrieron al ver la emoción del chico alto, todos menos Blaine quien tenía la cara que tendría una persona a la cual le acaban de avisar que apuñalaron a su perro con un hueso de su gato recién asesinado.

-¿Hijo estas bien?-preguntó el Sr. Anderson notando el gesto de su hijo.

-Cierto, te ves muy apagado teniendo en cuenta que hace dos días brincabas sobre un pie de la felicidad-murmuró Finn con la boca llena mirando a todos en la mesa.

-Kurt no contesta mis llamadas-confesó Blaine con la voz quebrada enterrando su rostro en las manos. Todos en la mesa guardaron silencio y se observaron atónitos.

-Creí que les había ido bien en la cita-dijo el señor Anderson mirando a Blaine que ahora apuñalaba el trozo de carne en su plato.

-Lo mismo creí yo, digo, fue la mejor cita que he tenido en años y cuando nos besamos sentí que todo se movía-dijo Blaine mirando angustiado su filete.-Creí que él también lo había sentido...-murmuró con la voz cargada de tristeza.

-¡Ay! Cariño, no te preocupes, él se lo pierde-espetó la Sra. Anderson tomando la mano de su hijo sobre el mantel en un gesto de apoyo maternal.

-¡No!-gritó de repente Finn, haciendo saltar a todos en la mesa.-Lo siento...-se disculpó con una sonrisita bajando un poco su tono-Pero es que, no puedes rendirte, no así de fácil, estuviste rogándole a Romie durante dos malditos años y no voy a permitir que le ruegues menos a Kurt-

-Bueno… Finn tiene razón hijo…-admitió la Sra. Anderson tapándose la boca para hablar.-¿Por qué no vas a verlo mañana?-

El Sr. Anderson lo pensó. Él tenía la ligera sospecha de que Kurt estaba evitando a Blaine por su enfermedad. Él lo conocía lo suficiente como para saber que Kurt no quería hacer sufrir a nadie, no voluntariamente y mientras estuviera en sus manos, el castaño siempre se encargaría de alejar a todos del dolor, incluso si el dolor era él mismo. Si Blaine lo visitaba el viernes seguramente Kurt lo alejaría con palabras hirientes y si Blaine se alejaba de Kurt, todo el plan para salvarlo se iría a la basura. No quería sonar egoísta, no estaba utilizando a su hijo, la felicidad de Blaine también estaba de por medio. Así que no. Definitivamente Blaine no debería buscar a Kurt sino hasta el lunes, después de que él hubiera tenido la oportunidad de hacer recapacitar al ojiazul en su cita del sábado en el hospital.

Esperaba que Kurt no faltara.

-Dale un tiempo al muchacho, deja que recapacite en solitario, ve a verlo el lunes.-Todos en la mesa observaron atónitos al Sr. Anderson hablar. Blaine asintió aturdido, últimamente cuando se trataba de situaciones referentes a Kurt confiaba más en su padre que en Finn y su madre... Y cuán raro sonaba eso.

SÁBADO 3:26 PM.

Kurt rodó los ojos al entrar a la clínica y notar que el recepcionista era el mismo de la última vez, suspiró frustrado y caminó hasta quedar frente al muchacho.

-Tengo cita con mi doctor-dijo Kurt en voz alta evitando la mirada del chico. El recepcionista alzó la mirada y se paralizó.

-Y..yo..perdón, enseguida, perdón..-balbuceó nervioso soltando su botella de agua y buscando algo en la computadora rápidamente. Kurt suspiró intentando ser paciente pero fallando miserablemente después de apenas unos segundos de espera, empezó a tamborilear sus dedos sobre la madera del escritorio cada vez a un ritmo más acelerado.

-¿Vas a tardar mucho?-preguntó el castaño empezando a desesperarse. El recepcionista lo miró horrorizado y negó con la cabeza efusivamente empezando a buscar más rápido. Después de unos segundos su cara se iluminó y sonrió.

-¡Ya! ¡Aquí está!-gritó emocionado casi saltando de la felicidad. Kurt lo observó con una ceja alzada y rodó los ojos.

-Felicidades, avísame cuando será la fiesta-musitó Kurt sonriendo sarcástico y tomando el papelito que el recepcionista avergonzado le entregaba. Caminó hasta la sala de consulta a paso lento, en realidad él nunca habría aceptado venir aquí, pero el doctor Martín lo había estado llamando toda la semana insistiendo en que no olvidara su cita del sábado. Kurt estaba seguro de que lo quería convencer acerca del tratamiento pero él no deseaba un jodido tratamiento. Toda su vida había sido un asqueroso recordatorio acerca de que la gente como él no tenían finales felices.

Suspiró al doblar en el pasillo y encontrarse con la puerta del consultorio abierta y al doctor Martín parado en la entrada observándolo feliz.

-Viniste-sonrió el Doctor haciéndose a un lado para que el castaño entrara.

-Claro que lo hice, me temía que si no venía, usted iría a acosarme a mi casa y me arrastraría hasta aquí-se burló el joven sentándose frente al escritorio y sonriendo sin ganas.

-Vamos, no estés molesto-dijo el doctor sentándose en su lugar.-Supongo que ya sabes que es de lo que quiero hablar-

-La verdad no tengo ni idea, ¡Sorpréndame!-espetó Kurt sarcásticamente.

-Vamos Kurt ya te dije que no es necesario que utilices el sarcasmo conmigo, no planeo hacerte daño..-pidió el doctor mirando con honestidad al muchacho que rodó los ojos suspirando.

-Está bien, dígame todas esas estupideces acerca de que valgo mucho y tengo que luchar por mi vida, nada hará que cambie de opinión de todos modos-murmuró Kurt un poco de mal humor mirando al escritorio con odio.

-¿Ni siquiera el chico con el que cenaste en el Central Park? -preguntó el doctor Martín mirando fijamente al castaño. Kurt alzó la mirada con los ojos como plato y boqueó varias veces al mismo tiempo que sus mejillas se coloreaban de un gracioso tono rojo.

-¿Qu... ¿Cómo sabe usted eso?-preguntó sorprendido.

-Yo casualmente iba caminando con mi esposa la otra noche y al pasar junto al claro pude reconocerte...-mintió el hombre encogiéndose de hombros. Kurt tragó grueso y bajó la mirada afligido.

-Yo...yo no creo que funcione...-murmuró con la voz medio rota.

-¿Por qué?-preguntó alarmado el mayor.

-¿En serio? ¿Porque será? Tal vez por el hecho de que estoy muriendo, nadie quiere salir con un moribundo, es morboso y solo pasa en los libros donde los autores tienen tan jodida la cabeza que ya no saben que mierda nueva escribir para conseguir dinero y así poder pagar la renta en el mohoso hotel donde viven y en donde morirán seguramente asesinados por sus gatos.-contestó el castaño lleno de rabia.

-Él podría ser la excepción-murmuró el doctor deseando que así fuera.-...Además, tu no vas a morir, no si tomas el tratamiento, estas a tiempo de salvarte...-

-Las posibilidades de efectividad son ridículamente bajas y el costo del tratamiento es jodidamente alto, no puedo permitir que alguien gaste su dinero en intentar aplazar algo inevitable-confesó Kurt mirando serio al doctor. El medico por primera vez comprendió lo que Kurt quería decir, el castaño creía firmemente que iba a morir, no estaba ilusionado con ninguna salvación, no esperaba un final feliz, estaba parado completamente solo en medio de la oscuridad contando los días para que el último día llegara. Kurt estaba muerto en vida. Él no iba a permitir que esto siguiera así.

-No te mentiré, la posibilidad de que el efecto sea positivo es bajo, muy bajo, pero vale la pena... tú vales la pena-dijo el doctor mirando al chico quien rodó los ojos molesto.-De acuerdo... dejare de decir eso, pero debes saber que es totalmente cierto, así que por favor, por favor... no te resistas al amor, si vas a... a morir, ¿No crees que sería buena idea al menos ver cómo se siente amar?-

-Yo ya amo a alguien...-contestó Kurt tal vez con más furia de la necesaria. Un millón de recuerdos se desataron en su mente y tuvo que cerrar los ojos para calmar sus lágrimas.

-Kurt... Ya pasaron 5 años... Ella no, Juliette no volverá. Sabes que ella falleci...-

-Mierda... No lo diga por favor, no me repita lo que el mundo me ha estado repitiendo todo este jodido tiempo, sé que ella se fue, sé que nunca regresará ¿De acuerdo? pero, no puedo simplemente estar tranquilo cuando sé que todo fue mi culpa-confesó Kurt al borde de las lágrimas.

-Sabes que no fue tu culpa Kurt, fue una tragedia, nadie quería que eso pasara, pero pasó, y han sido cinco años desde eso, debes dejar que el amor te tome..-

-Pero cuando Blaine se entere de mi enfermedad él se irá... Yo no quiero sufrir de nuevo...-dijo el chico mirando al doctor con los ojos rojos.

-Mira, haremos algo...-ofreció el mayor sentándose derecho en la silla y captando la mirada del muchacho.-Tú saldrás con Blaine y verás cómo te sientes con él...-

-Eso es una pendejada, obviamente me irá mal…-lo interrumpió el joven rodando los ojos.

-¿Me dejarás hablar?-preguntó el doctor mirando seriamente a Kurt. El chico solo bufó molesto y se cruzó de brazos.

-De acuerdo, saldrás con Blaine de nuevo, verás que tal te trata, pregúntale acerca de él, no es necesario que le digas sobre tu enfermedad, ya que si te decides pronto, te someterás al tratamiento y nadie tendrá que enterarse de que algunas vez estuviste enfermo… Bueno, obviamente yo y todo el hospital lo sabrá pero, tú me entiendes…-

-¿Usted claramente no tiene nada mejor que hacer que intentar salvar a un huérfano moribundo cierto?-preguntó Kurt mirando molesto al mayor quien soltó una carcajada al entender este comentario como un "acepto" temporal.

–Te lo prometo niño, no te arrepentirás-

888

N/A: Dejen reviews si les gustó o si no les gustó xD haganmelo saber. Subo un nuevo capitulo este domingo. Ah, y subí un OS sobre la noche de bodas de Kurt y Blaine por si gustan leerlo, está en mi perfil 7u7, saludos.