Privet! Nuevo capitulo, creo que he tardado en actualizar pero se me va la inspiración, aunque creo que en el capitulo anterior exagere un poco las cosas, igual un poco en este, pero bueno, da igual

Advertencias - Violencia

Inazuma Eleven no me pertenece, así como los Oc's, solo me pertenece Murasaki

Disfruten su lectura


Segunda parte

Nagumo se levantó colocándose junto a la ventana -¿Por qué los proteges?- Osamu suspiro antes de contestar

-No los protejo- dijo el mayor, Nagumo bufo y observo al resto que permanecía en silencio, su mirada se quedó fija sobre Suzuno antes de volverla al frente

–Creo…- las miradas se enfocaron en él –Que debemos tomar la situación en nuestras manos- dijo el chico soltando un suspiro, Suzuno se levantó enfadado

-Estás loco- Haruya lo miro – ¡No puedes hacer algo como eso!- el peli-rojo intento mantener la calma

-Si puedo y lo hare- el albino lo miro molesto

-¡No lo harás!- Le grito el albino, el peli-rojo se acercó a él

-¡No voy a quedarme de brazos cruzados!- espeto – ¡No me quedare a ver como esos locos me quitan a la persona que amo!- Suzuno se quedó callado mientras un intenso rubor recorría su rostro, el resto los miraba sin entender la situación

-¿A qué se refieren?- pregunto Midorikawa por lo bajo, el rostro de Kurayami también había tomado una tonalidad rojiza haciendo extrañar a su novio

-Kurayami, ¿estás bien?- la chica asintió efusivamente, mientras Afuro le respondía al peli-verde

-Nagumo y Suzuno son novios- Midorikawa pestañeo un par de veces

-Ohh- su mente acabo de procesar la información -¡Novios!- ante aquel grito el rostro de ambos chicos enrojeció notoriamente, Kurayami se aclaró la garganta antes de hablar

-Creo que ese tema es irrelevante ahora, lo importante es que vamos a hacer con esta situación- su rostro volvió a tornarse serio –La idea de Endo aunque es descabellada, es la única opción que tenemos, por ahora- Osamu miro a la chica

-Les ayudare- dijo el chico, Kurayami le dio una pequeña sonrisa

-¿Sabes quién será el próximo?- pregunto el peli-verde, Osamu negó, no lo sabía pero algo le decía que el pequeño que se hallaba frente a él sería el próximo.

o-o-o-o-o-o-o

En un casa en las afueras de la ciudad un grupo de chicos se había reunido con el fin de pasar la tarde, esperando no ser molestados, lástima que la casa que escogieron ya estaba habitada

-Vaya, tenemos visitas- dijo uno de los misteriosos encapuchados, uno de los chicos lo miro temeroso al reconoces a los encapuchados –No me gustan las visitas- dicho eso dejo a la vista el hacha salpicada de sangre, la mirada de los chicos se volvió en una llena de miedo al oir la desquiciada risa del chico que hablaba

-N-nosotros ya nos íbamos- dijo torpemente un chico de cabello negro, el de mirada anaranjada que hasta ahora se había mantenido en silencio dio un paso haciendo que el chico diera otros dos hacia atrás

-Da igual, están en nuestra casa- murmuro para lanzarse sobre el muchacho dirigiendo su arma directo al cuello del adolescente que solo se quedó en su lugar hasta que sintió su propia sangre apresurarse por la comisura de sus labios, la chica peli-roja que se ocultaba detrás de su novio soltó un grito de terror que quedo ahogado por un par de tijeras que de un corte se deshizo de la lengua de la muchacha, las risas de los desquiciados asesinos no se hizo esperar, la chica de capucha roja se acomodó sobre las caderas de la peli-roja para luego rasgar sus ropas con las tijeras de forma desesperada, el oji-azul se acercó silenciosamente hacia uno de los muchachos golpeando con fuerza su espalda con la tubería para luego dejar caer sobre él una lluvia de golpes, el hacha que hasta ahora se hallaba descansando en manos de su dueño se hallaba cortando el cuello y brazos de un peli-azul que restaba, el de mirada anaranjada cortaba con paciencia el cuerpo del peli-negro hasta dejarlo en pedazos, una vez terminaron con los chicos se acercaron a la asustada peli-roja que se removía con fuerza bajo el cuerpo de la de gorro, su ropa ya no estaba y habían varios cortes hechos con las tijeras, los tres chicos la miraron largo rato

-No es mi tipo- dijo el oji-avellana, los otros lo miraron antes de esbozar una sonrisa psicópata, entre ellos sujetaron brazos y piernas de la joven mientras las manos de la chica encapuchada recorrían los contornos de la aterrada peli-roja se detuvo en sus piernas las cuales separo con rudeza, una risilla nerviosa escapo de la encapuchada, saco de sus ropas un bisturí y lo deslizo desde la parte interior de los muslos de la joven hasta llegar a la rodilla, repitió esta acción varias veces sin quitar la sonrisa de su rostro, la muchacha bajo ella se encontraba llorando y rogando porque parara sin embargo era cruelmente ignorada, una de las manos de la encapuchada viajo hasta tomar uno de sus pechos donde continuo haciendo cortes desde el inicio hasta el fin de sus pechos, cambio el bisturí por las tijeras y mientras su sonrisa se ensanchaba corto los pezones de la joven que soltó un desgarrador grito de dolor, las lágrimas se apresuraron por sus mejillas mientras la responsable de su estado reía como maniática, mirando a uno de los chicos pidió el cuchillo que se le fue negado

-¿Qué quieres hacer?- pregunto el dueño del arma, la chica solo miro sus manos y el otro entendió, tomo el arma entre sus manos y corto tranquilamente los dedos de la mano izquierda de la adolorida peli-roja, hizo lo mismo con la otra mano y luego corto ambas muñecas, para estas alturas la muchacha estaba prácticamente inconsciente, cuando sintió el cómo su pierna derecha era atravesada por el hacha no pudo más que caer inconsciente, los cuatro responsables se miraron entre sí, un último corte en el cuello la hizo perder la vida, los chicos se separaron y comenzaron a reír con fuerza, después de un rato se encargaron de hacer desaparecer los cuerpos, sin preocuparse por ser descubiertos.

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Kurayami caminaba pensativa camino a su casa, la noche estaba por caer cuando paso frente a un antiguo parque infantil, se quedó mirándolo un momento sintiéndose observada, desde lejos una silueta masculina observaba atentamente cada paso de la muchacha, su celular sonó sacándola de sus pensamientos

-Diga- respondió, un silencio prolongado la hizo estremecer

-¿Cómo estás? Yami-chan- su cuerpo se estremeció al oír el tono aniñado de aquella voz

-E-esto… esto es imposible- murmuro confundida y aterrada –T-tú estás…-

-Muerta- tras decir eso una escalofriante risa hizo que la peli-negra cortara la llamada y se dirigiera a toda prisa a casa de Osamu, al doblar la esquina una mano cubrió su boca y otra se aferró a su cuerpo impidiéndole la huida, por más que forcejeo fue inútil escapar

-Juego terminado- los ojos de la peli-negra se abrieron con sorpresa al reconocer esa voz, sintió un ligero ardor en el cuello, seguido de eso todo se volvió borroso hasta desaparecer.

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Una vez llegaron a la casa de la peli-azul fueron directo al cuarto de la muchacha, el silencio se hizo presente y fue roto por Chihiro quien aún estaba inquieta

-¿Crees que funcione?- Shiokaze la miro unos segundos antes de responder

-Eso espero- ambas se perdieron en sus pensamientos

-¿Por qué Kurayami no vino?- la peli-azul bufó suavemente antes de responder

-No tenemos una gran relación- Chihiro rio suavemente ahuyentando momentáneamente la tensión que prevalecía en el lugar, Shiokaze se levantó de la cama y se dirigió a la ventana donde sin quererlo logro vislumbrar una silueta encapuchada que llevaba un enorme cuchillo carnicero en su mano izquierda, su mirada se tornó en una llena de terror cuando el misterioso encapuchado la saludo con la mano dedicándole una torcida sonrisa que logro descubrir gracias a la luz de las farolas, cerro las cortinas de golpe y se sentó junto a Chihiro quien la miro preocupada

-Shiokaze ¿Qué ocurre?- la mencionada mantenía su vista fija en un punto inexacto de la habitación

-Él está afuera- su voz se oyó temblorosa, por un momento la chica no entendió a que se refería, pero a ver como la muchacha retorcía las mangas de su sudadera azul con nerviosismo

-No juegues- dijo la castaña temerosa, una mirada de la oji-azul basto para que Chihiro terminara de creerle, un tenebroso silencio se extendió en el cuarto roto solamente por el sonido del viento, el reloj marco la media noche y ambas chicas se mantenían despiertas, temerosas de ser la próxima víctima y a la espera de un nuevo día que les traería un poco más de seguridad.


Bieeen~ ¿Que tal? ¿Les gusto el capitulo?

Como entrare a clases el miércoles las actualizaciones serán exclusivamente los sábado y no se preocupen tratare de mantener la continuidad, otra cosa es que publicare aunque no comenten, terminare esta historia aunque me quede sola *Llora dramaticamente* pero bueno

¡Preguntas!

¿Que opinan sobre la postura de Osamu?

¿Descubrieron quien es uno de nuestros asesinos? -si no lo hicieron les lanzo tomates-

¿Que opinan sobre los nuevos asesinatos?

¿Quieren gatitos? aun no tienen dueño u.u

Respondiendo Reiview:

Y sola, tan sola, empece a caminar~

Extra:

"Yami-chan" solo hay una persona que llama así a Kurayami

Me arrepentí y la gran autoridad no aparecerá

Si llegaste hasta aquí, muchas gracias