CAPITULO 9

CAPITULO 9

Dolor y resignación

Se quedaron dormidos, disfrutando cada uno del calor del otro, por fin su amor se había consumado, ya nadie evitaría eso, pero ¿Podrían mantenerse juntos...?

...Naruto caminaba por un largo pasillo, estaba tan oscuro que le costaba trabajo ver por donde iba, escuchaba el sonido de agua goteando, y por alguna razón, se sentía muy angustiado

–¿Dónde estoy? ¿Qué lugar es este...?– Por alguna razón, el lugar le resultaba familiar

–Esta vez si que fuiste demasiado lejos, mocoso...–

Naruto giro hacia donde escucho la voz, la había reconocido, el Kyuubi que estaba encerrado en su interior le hablaba

–¿Realmente pensaste que lo lograrías? ¿Qué tu felicidad seria completa?– Le preguntaba el demonio mirándolo con aire burlón

–¿Y porque no?– Le respondió el rubio, mirándolo con una expresión seria –Sé que tengo que llevar la carga de vivir con tu maldito espíritu encerrado en mi cuerpo... Pero eso no significa que todo me este prohibido...

–¿Hablas del amor?

–¡¡Si!! ¡No existe una razón valida que me impida experimentar ese sentimiento... especialmente cuando e encontrado a la persona indicada...!

–¿Hablas de esa chica...? ¿Hinata Hyuuga? ¿Realmente estas convencido de que deben estar juntos...?

–¡¡Por supuesto!!– Respondía Naruto sin ningún rastro de duda en su voz

–¿Qué tanto la amas? ¿Qué estarías dispuesto a arriesgar por ella...?

–¡¡TODO!!

–Mas te vale que sea en serio... Porque una decisión equivocada podría costarte demasiado caro... Mira detrás de ti...

Naruto volteo y palideció, delante de él estaba Hinata, pero no la Hinata sonriente y alegre que conocía, estaba de rodillas, sus manos estaban encadenadas por lo alto, su rostro y su ropa manchados de sangre seca, su respiración era irregular, parecía como si alguien la hubiera torturado brutalmente

–¡¡Hinata?? ¡¿Pero que...?!

–¡¡No te muevas!!– Naruto había querido correr a socorrer a su amada, pero por alguna razón su cuerpo no le respondía, especialmente después de escuchar esa voz ¿Acaso era...? ¡Si! Era él. Sasuke salió desde las sombras y se coloco justo detrás de Hinata

–¿Sasuke...? ¿Pero que rayos...?

–¡Todo esto paso por tu culpa!– Le gritaba Sasuke con la mirada llena de desprecio –¿Realmente creíste que tus actos no tendrían consecuencias...? ¿No pensaste en lo que le pasaría a ella?

–Pero yo... Yo solo...– Naruto sentía como la desesperación devoraba su corazón y su mente –¡Solo quería que ella estuviera a mi lado! ¡Nos amamos! ¿Es eso tan malo acaso...?

–En tu caso, si...– El rostro de Naruto se lleno de terror al ver que Sasuke comenzaba a desenfundar su Katana –Ella es la heredera del poderoso clan Hyuuga, y tu... Eres el demonio que una vez estuvo a punto de acabar con Konoha...

–Sa... Sasuke... ¿Qué estas haciendo...?– Le pregunto con voz temblorosa cuando este se acerco hasta la amordazada Hinata y le coloco la hoja de su espada en él cuello

–Si ella hubiera permanecido a mi lado... Estaría bien, su padre habría estado orgulloso de ella, y ambos habríamos creado el clan mas poderoso que Konoha o cualquier otra aldea hubiera visto, y te habríamos servido lealmente cuando te convirtieras en Hokage... Pero tomaste la decisión equivocada...– Hinata levanto la mirada, algunas lagrimas escaparon de sus ojos cuando vio a Naruto, quien, desesperado intentaba moverse, pero no podía –Ahora debes enfrentar las consecuencias...

–Na... Naruto...– Le decía Hinata con su dulce voz temblando y sus ojos llenos de dolor –Yo... Yo lo siento... debí ser más fuerte...

–¡¡BASTA!!– Grito lleno de furia y miedo –¡Ella no tiene la culpa de nada...! ¡Fui yo! ¡Yo la amo... Y la quería conmigo...!– Lagrimas de desesperación comenzaba a formarse en sus ojos –¿¡Porque tiene que ser tan difícil...!?

–Porque el amor es una prueba constante...– Respondía el Uchiha con una voz más fría de lo habitual –¿Podrás superarla siempre...?

Y la mano de Sasuke se movió, Naruto pudo ver como la blanca piel de Hinata se manchaba de rojo... del rojo de su sangre, mientras sus ojos se cerraban para no volver a abrirse, desesperado, Naruto grito, pero ella ya no podía escucharlo...

En ese momento despertó, salto bruscamente de la bolsa de dormir, estaba temblando y un sudor frió le escurría por el rostro

–Na... Naruto... ¿Te sientes bien?– Le pegunto Hinata levantándose también, mirándolo preocupada –¿Tenias una pesadilla?

–¿He?– Naruto parpadeo, le tomo unos instantes darse cuenta de donde estaba, miro a su lado a Hinata, quien lo veía preocupada, inmediatamente la envolvió en sus brazos, sorprendiéndola, la abrazo como queriendo asegurarse de que realmente ella estaba allí con él –S...Si, fue tan real... Y tan doloroso... Yo... Te había perdido...

Hinata parecía sorprendida al principio, pero al escucharlo le sonrió con dulzura, devolviéndole el abrazo

–No te preocupes, Naruto, Estoy a tu lado y aquí me quedare

Naruto se separo para mirarla, de verdad que había sido un sueño aterrador, ¿Significaría algo? ¿Un mal presagio acaso? ¡No! No quería pensar en eso ahora, dejo caer sus labios sobre los de ella, quien acepto su beso gustosa, después él se percato de que el lugar ya no estaba en penumbras, la luz del sol comenzaba a filtrarse. Un nuevo día había empezado.

Habían perdido mucho tiempo, se vistieron de prisa y retomaron su camino hacia la villa de la arena. No disminuyeron su ritmo, en unas cuantas horas la aldea se dibujaría ante ellos, pero antes de eso, Naruto diviso algo más. Se detuvo en seco, obligando a Hinata a parar, ella miro preocupada el serio semblante del rostro de Naruto

–Naruto ¿Ocurre algo...?

–Yo... Lo siento, Hinata...– La voz del rubio se escuchaba preocupada –Te e fallado...

Ella parpadeo intentando entender lo que él había dicho, y lo hizo cuando volteo en la dirección en la él miraba. Lo que vio hizo que su corazón se detuviera por un instante...

Delante de ellos, con apariencia de llevar rato esperándolos, se encontraba Sasuke Uchiha.

–¡Por fin! Empezaba a aburrirme– Lo decía en un tono aterradoramente tranquilo –Sabia que vendrías a buscar a Gaara...

–La verdad, no me sorprende– Repentinamente, el tono de voz de Naruto era igual de tranquilo que el de Sasuke

–Bueno, espero que hayan disfrutado su pequeño viaje, porque ahora...– Sus ojos se tornaron rojos –Saldare cuentas con ambos...

–¿Tu crees?– Una carcajada despectiva escapo de la garganta de Naruto –No pienses que permitiré que le pongas un dedo encima a Hinata...

–Si, eso lo sé. ¡¡Por eso me encargare de ti primero!!

Y ambos se lanzaron uno sobre él otro, Hinata los miraba aterrada, no quería que pelearan, ellos que alguna vez fueron los mejores amigos que ella había visto parecían ahora dispuestos a matarse el uno al otro... Y todo eso paso por su culpa.

El primer ataque les hizo escupir sangre, aunque el contacto había sido leve, era obvio que iban en serio. Se lanzaron para el segundo ataque, estaban tan concentrados que ninguno la vio cuando se movió, cuando se dieron cuenta, Hinata estaba en medio de ellos, paso tan rápido que no fueron capaces de detener sus jutsus. El shidori y el rasengan no se impactaron directamente en el cuerpo de Hinata, pero lograron hacerle una herida profunda en el hombro, ocasionando que cayera de rodillas cubriendo la herida con su mano

–¡¡Hinata!!– Gritaron los dos chicos al unísono

–Yo... Estoy bien– Eso no era verdad, el brazo le dolía de una manera atroz, pero aun así se puso de pie, aunque no podía evitar tambalearse un poco –Pero... por favor ¡Paren! No quiero verlos pelear de nuevo...

–Eso es inevitable...– Decía Naruto mientras volteaba a ver a Sasuke –¡Mientras él insista en ese absurdo compromiso!

–No tienes que preocuparte por eso...– Su tono de voz era despectivo –Ya vi suficiente... Pero si piensas que me voy a quedar de brazos cruzados...

–¡¡Pero toda la culpa fue mía!!– El grito de Hinata provoco que ambos voltean a verla –Yo... se que fui muy egoísta, nunca considere realmente tus sentimientos, Sasuke, ni los de mi padre... Pero, es que yo... a Naruto...

No pudo continuar, pues varios anbus salieron de quien sabe donde y los rodearon, Naruto intento ir adonde se encontraba Hinata, pero varios anbus lo sujetaron, deteniéndolo

–Finalmente los alcanzamos...– Dijo una voz desconocida

–Uzumaki Naruto, Se te responsabiliza por el secuestro de Hyuuga Hinata...– Dijo otro de los enmascarados

–¿Q... Que?– Decía el rubio un tanto confundido al verse rodeado de mascaras cuyos Kunais le apuntaban amenazadoramente

–¡¡Eso es mentira!!– Decía Hinata, quien también se encontraba rodeada –¡Yo vine con él por mi propia voluntad!

–Eso tendrán que aclararlo frente a Hiashi Hyuuga, él fue quien nos envió a buscarlos– Dijo de nuevo uno de los enmascarados

–¿Así que me siguieron?...– Decía Sasuke observando lo que estaba sucediendo y acercando su mano hacia su katana –eso no fue buena idea...

Sasuke se preparaba para atacar, cuando una voz lo hizo reconsiderarlo

–Fui yo quien les pidió que te siguieran, Sasuke-san– Hiashi Hyuuga salió de entre los anbus

–¿Por qué hizo eso?– Pregunto el Uchiha sin molestarse en disimular su enfado

–Al ver la forma en que saliste corriendo supuse que sabias a donde se habían llevado a Hinata–Decía mientras su mirada se posaba en ella –No me equivoque– Después se puso de pie frente a su hija y sin decir nada, le cruzo el rostro con una bofetada que hizo que la cabeza de Hinata se girara un poco, después ella volvió lentamente su rostro hacia su padre, tenia lagrimas en los ojos y su mejilla había empezado a enrojecerse, lentamente llevo su mano hacia esta y la toco, como queriendo comprobar si realmente su padre se había atrevido a golpearla –¡Te has comportado de una manera indigna!– Le grito furioso –¡Has manchado el nombre de tu clan y avergonzado a tu padre...!

–¡¡No la toque!!– Se escucho la voz de Naruto llena de rabia, se sacudía furioso, intentando zafarse de los anbu –¡Fui yo quien la obligo a venir conmigo!

–¡¡Eso no es verdad!!– Grito Hinata tratando de llegar hasta donde estaba el rubio, pero su padre se interpuso en su camino

–¡No me importa! Hinata... Has cometido una falta grave y serás castigada por eso– Después, dirigiéndose a Sasuke –Sasuke-san, entiendo que ya no desees seguir adelante con el compromiso...

–Yo no he dicho eso...– Naruto y Hinata lo miran asombrados ¿Qué no había dicho que ya no iba a seguir con eso? –Realmente no me importa lo que hizo su hija, la razón por la que quiero casarme es para asegurar la reconstrucción del clan Uchiha– Después se dirigió hacia donde varios anbus estaban deteniendo a Hinata, hizo que la soltaran y la sujeto del brazo –Es cierto que se ha comportado de manera vergonzosa... pero sigue siendo una Hyuuga, si usted esta de acuerdo... Quiero que el compromiso siga adelante

–Bien– Respondió Hiashi algo sorprendido pero evidentemente aliviado –Si estas seguro de eso, no tengo inconveniente– Después, dirigiéndose a Naruto –En cuanto a ti... ¡Podría matarte por lo que has hecho...!

–¡¡NO!!– Grito Hinata con pánico en sus ojos y su voz

–En dado caso... aquí el agraviado fui yo... si la vida de Naruto Uzumaki le pertenece a alguien es a mi. Y no quiero que sea ejecutado... al menos no ahora... Preferiría hasta después de mi boda– Jalo a Hinata hacia él –¡Nuestra boda!

–¡¡Yo no...!!– Empezó a decir la chica de ojos platinos intentado zafar su brazo pero al escuchar a Sasuke susurrándole algo al oído, de tal manera que solo ella lo escuchaba, la hizo detenerse

–¡Cierra la boca y no lo empeores más! ¿No ves que tu padre esta fuera sí? Podría matar a Naruto en este instante... Por esta única vez, trata de actuar con cautela– Después, levantando la voz para que esta vez todos lo escucharan, hablo –Su hija tiene una herida de seriedad en su hombro, sugiero que nos dirijamos a Konoha cuanto antes para que sea atendida

Y así, todos se marcharon, Sasuke iba al lado de Hinata y los anbus llevaban amordazado a Naruto, quien finalmente entendía el significado de su sueño... La felicidad no era algo que él pudiera alcanzar.

El regreso a Konoha transcurrió sin contratiempos, Hinata lloro en silencio gran parte del camino, había sido un triste despertar de un hermoso sueño, finalmente llegaron a Konoha, Naruto fue llevado a prisión como un criminal, Hinata grito su nombre mientras se lo llevaban, pero él no se volvió a mirarle, no soportaría verla sufrir por él, en cierto modo, le agradecía a Sasuke por no rechazarla, de lo contrario, seguramente ella compartiría su triste destino.

Después, Hiashi, junto con su hija y Sasuke llegaron a la mansión Hyuuga, Hinata sabia que no le esperaba un cálido recibimiento, su padre le había dicho que debía ser castigada, y nada podría salvarla de eso, sin embargo, no le importaba... Sin Naruto, ella no tenia que perder, más que temer lo que le esperaba a ella, temía por él, sabia que su padre no se detendría hasta asegurarse que fuera ejecutado. Esa idea le martirizaba aun mas que el saber que le esperaba una larga sesión de torturas en su casa. Realmente no sabia porque le habían atendido la herida de su hombro si pronto le harían mas y peores que esa.

–Hiashi-san– Dijo Sasuke, rompiendo el silencio que había imperado durante el trayecto –Si no le molesta, me gustaría hablar en privado con su hija...

–Entiendo, Sasuke-san, puedes tomarte el tiempo que necesites.

Hiashi los llevo al pequeño salón donde le había anunciado a Hinata sobre su compromiso con Sasuke, ella observo el lugar con tristeza –Aquí fue donde todo empezó– Su padre salió del lugar, ella se quedo sola con Sasuke, ya no sentía miedo de lo que pudiera hacerle, su preocupación era otra

–Escucha Hinata, yo...

–¿Sabes?– Le dijo ella, interrumpiéndolo –Mi padre esta realmente furioso, y no es para menos, se que lo que hice fue algo inapropiado...

–Pero no fuiste solo tu...

–Realmente ya no importa ¿No crees? Mi padre no quiere saber nada de mi, la única razón por la que sigue considerándome su hija es porque tu aun quieres casarte conmigo...

–Yo...

–Debería estarte agradecida... Lo estoy, de hecho, y espero que no te ofendas, pero quisiera pedirte algo...

–¿Qué cosa?

–Mi padre esta profundamente agradecido contigo por no despreciarme, a ti te escuchara...– Camino hasta ponerse delante de él, pero sin mirarle, tímidamente, tomo su manga y la jalo con suavidad –¿Podrías interceder por Naruto...? ¡Él no merece que lo traten como un criminal...!

Sasuke la miro en silencio por unos minutos, después le pregunto:

–¿Qué estarías dispuesta a hacer para obtener mi ayuda?

Hinata levanto lentamente la mirada, cuando vio su expresión llena de determinación, Sasuke sintió un escalofrió recorrer su espalda

–¡¡Lo que sea!!

–Inclusive...– Prosiguió el moreno, entrecerrando los ojos –¿Entregarte a mi?

Hinata no respondió, simplemente llevo su mano hacia el cierre de su chaqueta y comenzó a bajarlo lentamente, Sasuke la observo asombrado mientras ella se la quitaba y la arrojaba lejos, para después mirarlo, determinada

–¡Si es lo que hace falta, adelante! ¡¡Puedes tomarme ahora si es lo que deseas...!!

–Hinata...

–¡¡ADELANTE!!– Hinata comenzó a gritar –¡¡NO VOY A RECHAZARTE!! ¡¡PUEDES TOMARME AQUÍ Y AHORA SI LO DESEAS!!

–¿Aun si eso significa que no volverás a estar con Naruto...?

–¡¡No me importa!! ¡Mientras él este vivo y a salvo!, es joven y fuerte, podrá ser feliz con alguien más... ¿Quieres que sea tuya para salvarlo? ¡Lo haré! ¡¿Quieres que te suplique?! ¡¿Qué me humille...?! ¡¡Solo dime que es lo que quieres y lo haré!!

No pudo continuar, Sasuke la abrazo con fuerza, a ella le sorprendió que lo hiciera, y finalmente no lo soporto más, comenzó a llorar, Sasuke sentía el cuerpo de Hinata mientras los sollozos lo sacudían, él también sentía deseos de llorar, así que eso era lo que hacia falta para que Hinata se le entregara por su propia voluntad, saber que la vida de Naruto estaba en peligro... Sentía un profundo dolor en su corazón, y el peso de su necedad lo abrumo, junto con la culpa... Es solo que él nunca se había enamorado, ni tampoco había sentido el rechazo de una mujer... Al igual que Naruto, él lo único que buscaba era la felicidad con la mujer que amaba, y aunque parecía que eso estaba a su alcance... la realidad era otra, y esa realidad le golpeo de lleno al ver a Hinata ahí, llorando en sus brazos. Él beso tiernamente su frente y le hablo con profundo dolor reflejado en su voz

–Realmente nunca vas a ser mía ¿Verdad?

Ella no supo que responder, él la separo suavemente de su lado, y lentamente acerco su rostro al de ella, Hinata cerro los ojos y sintió los labios de Sasuke sobre los de ella, un beso suave y sutil, un beso lleno de resignación, después, sin acotar ni media palabra, él abandono la habitación, durante unos momentos, Hinata no supo que pensar ¿Qué es lo que iba a hacer Sasuke? Pero no pudo cavilar mucho al respecto, pues su padre entro y la saco del lugar, el momento de recibir su castigo había llegado...

Naruto no sabia cuanto tiempo llevaba ahí, tal vez dos o tres días, ¿Qué importaba? Si lo mataban en ese momento, le estarían haciendo un favor, sonrió con tristeza, al menos lo consolaba el hecho de que fue él y no Hinata quien termino así, como lo había visto en su sueño, de rodillas, con las manos atadas a lo alto y lleno de heridas, Hiashi Hyuuga realmente era importante, pues por lo visto, ni siquiera la abuela Tsunade había podido interceder por él, pero le daba igual, pronto Hinata seria de Sasuke y a él no le importaba si veía de nuevo o no la luz del sol. En ese momento, fue sacado de sus pensamientos por el sonido de la puerta que se habría. Sasuke Uchiha entro en su celda

–De verdad que te ves fatal– Le decía el moreno en tono sarcástico

–Lo sé... ¿Cuál es tu excusa?– Le respondió con el mismo tono, aunque se escuchaba algo cansado

–Lo que hiciste fue una estupidez ¿Sabes?

–Si... pero ¿Qué hubieras hecho en mi lugar? Si dices que no hubieras hecho lo mismo... Te llamare mentiroso

–Para que lo negaría, especialmente a ti, que eres quien mejor me conoce...

–¿Cómo esta Hinata?

–No se me a permitido verla, pero por lo que me insinuó Neji, aun esta algo lastimada por "el castigo" al que la sometió su padre...

–¿Tu permitiste...?– Ahora Naruto se escuchaba molesto

–¡Si hubiera habido una forma de evitarlo lo habría hecho y lo sabes!

–Si... Supongo... al menos sigue con vida... Porque tu vas a hacerla tu esposa...

–Así es...

–¿Para que estas aquí, Sasuke?

–Bien... Por fin entendí ¿Sabes? Mientras tu existas, Hinata nunca va a ser para mi... Ella te ama a ti... Por fin lo e aceptado...

–Ya veo...– Le dijo el rubio sonriendo sarcásticamente –Y has venido a asegurarte que yo no sea un estorbo en tu "futuro"... ¿Cierto?

–Es una forma de decirlo...– Le respondió Sasuke con el rostro inexpresivo y llevando su mano hacia su espada

–Bien... al menos me alegra saber que serás tu– Sasuke había desenfundado y Naruto solo sonrío con resignación y tristeza –Por favor, Sasuke... Cuida bien de Hinata... Hazla muy feliz...

–¡Eso hago...!

Y se escucho el sonido de una espada cortando, después algo que caía pesadamente en el suelo y finalmente, solo silencio...