Capítulo 9: Problemas en Richmond.
Kenny y Neko comenzaron a caminar siguiendo las vías del tren para saber hasta donde llegarían, a que ciudad o pueblo los llevaría y lo más importante, esperaban encontrar comida y armas por ahí una vez que llegaran. Aunque estuviera nublado, el cielo no daba señales de querer largar aunque sea unas gotitas de lluvia para aligerar ese clima tan cálido, para ambos amigos era raro que el clima estuviera en esa condición y más ahora que se aproximaba el invierno.
Después de caminar alrededor de tres horas con diecisiete minutos aproximadamente, el rubio pervertido y la castaña Otaku con gorro de orejas de gato se detuvieron al ver un cartel de una estación de tren abandonada, estaba algo despintado pero las letras en blanco revelaban el siguiente nombre:
"RICHMOND"
-¿Richmond? ¿Llegamos hasta este lugar?-Pregunto Kenny-¿Cuánto tiempo llevamos caminando, Neko?-
-No lo sé porque no hay sol y tampoco tengo un reloj conmigo-Respondió Neko-pero ahora lo mejor que podemos hacer es cruzar estas vías, salir de la plataforma de la estación e internarnos en la ciudad para buscar comida y armas-
Neko y Kenny cruzaron las vías tal y como lo dijo la chica Otaku, lograron pasar la plataforma de la estación sin ningún problema pero cuando Neko iba a salir a la calle, Kenny la tomo de su camisa y la pego contra la pared.
-¿Qué pasa? ¿Por qué me detienes?-Pregunto Neko pero no pudo decir nada más porque el rubio le tapo la boca con una mano.
-Shh…cállate, hay mutantes en la calle frente a la entrada de la estación-Respondió Kenny en voz baja-los mataría a todos pero si lo hago atraeré a más y podrían atacarnos y no quiero desperdiciar flechas, debemos idear un plan para cruzar sin que nos vean-
-¿Qué te parece si usamos algo para distraerlos o los matamos?-Sugirió Neko al chico de capucha naranja. Kenny no la escuchaba, su mirada estaba enfocada en un auto blanco algo sucio por el polvo acumulado por el tiempo que fue abandonado y que nadie se atrevía a poner en marcha-Kenny, ¿Kenny? ¿Estás ahí?-
-Tengo una idea mejor-Respondió Kenny-tu quédate aquí y observa-asomo su cabeza por la pared asegurándose de que los mutantes no lo observaran o no sintieran sus pasos, al no haber peligro alguno corrió silenciosamente hacia el auto blanco y se oculto detrás de él.
Neko le hizo una seña con la cabeza como diciendo "¿Y ahora qué?", Kenny le hizo una seña con la mano para que se acercara y ella accedió, se acerco lentamente asomando desde la pared, una vez que hizo eso, realizo todos los movimientos que hizo su amigo pervertido y en cuestión de segundos ya estaba escondida en el auto junto a él.
-Buen trabajo-Dijo Kenny orgulloso de ella-ahora sígueme, tenemos que ir al downtown a conseguir suministros, armas y comida-
Neko solo asintió y los dos comenzaron a alejarse de la estación intentando no hacer ningún ruido que llamara la atención de esos monstruos horribles de piel amarilla.
-Solo espero que todo salga bien-Pensó Neko con un poco de miedo. Los dos amigos siguieron caminando, a Neko se le hacía algo molesto que hubiera tanto silencio, no podía negar que amaba el silencio cuando tenía que leer un libro, hacer la tarea o estudiar para un examen de la escuela secundaria pero en ese momento no le gustaba para nada, doblaron hacia la derecha y comenzaron a caminar por E Main Street, apenas caminaron unos pasos cuando Kenny puso una mano sobre su hombro deteniéndola-¿Qué sucede? ¿Por qué nos detuvimos ahora?-
Kenny no respondió, rápidamente tomo a Neko de la manga de su playera y la escondió junto a él detrás de un cubo de basura para reciclaje. Neko iba a preguntar algo pero Kenny le pidió que guardara silencio y señalo la calle que llevaba al downtown, Neko pudo ver un mutante moribundo tendido en el asfalto de la acera con una botella de whisky "Jack Daniels Black" medio vacía en su mano con dedos largos y asquerosos.
-Parece que son vulnerables al alcohol-Comento Neko en voz baja mirando al mutante-igual que yo-
-Sí, pero no por mucho-Dijo Kenny y ve otro mutante muerto a unos pocos centímetros de él, unas moscas volaban a su alrededor-en cualquier momento reaccionara y podría atacarnos-mete su mano en el bolsillo de su pantalón naranja sacando una navaja-tenemos que camuflarnos-
-¡No! Kenny, ¿Qué carajo piensas hacer?-Pregunto Neko pero Kenny ya no la escuchaba, nuevamente salto a la acción sin pensar las consecuencias de su acto. Salió del cubo de basura y se acerco al mutante muerto arrodillándose cerca de este, con la punta de la navaja lo toco para asegurarse de que estuviera muerto del todo y si lo estaba, tomo su brazo derecho y clavo la navaja con fuerza comenzando a cortar alrededor formando un circulo perfecto de manera que pudiera desprender fácilmente el brazo, algo de sangre negra putrefacta cayo al asfalto. El rubio pervertido termino de arrancar el brazo del monstruo y lo acerco hacia él, aun estaba goteando sangre… ¡Perfecto! Solo tenía que pasársela por sus brazos, rostro y torax para camuflarse, llevo una mano bajo el brazo cortado y con la mano que tenia libre lo apretó un poco dejando salir finos chorros de sangre que empaparon su mano, tenía pensado untarse la sangre por su rostro pero, apenas acerco la hedionda sangre, el olor a podrido llego a sus fosas nasales y no pudo evitar vomitar por eso en el asfalto.
-¡Kenny!-Dijo Neko preocupada saliendo del cubo de basura y acercándose a su amigo-Kenny, viejo ¿estás bien?-
-Agh, s-si, si…estoy bien-Respondió Kenny-olvide ponerme mi bozal ¿me lo pondrías por mi?-Neko solo asintió y acomodo el bozal sobre el rostro de su amigo mientras este se colocaba la sangre negra por toda la cara-lo siento si te asuste, estoy acostumbrado al olor a putrefacción de su sangre pero esto…esto era inevitable, sabía que iba a vomitar tarde o temprano-
-Ugh, que desagradable-Comento la chica Otaku viendo a su amigo pasarse la sangre negra ahora por los brazos y el torso cuidando de no ensuciar su camisa.
-No te quedes mirándome, ten-Dijo Kenny dándole la navaja-corta una parte de cuerpo de ese monstruo, exprímele la sangre como si de una naranja se tratara y échatela por el cuerpo para poder camuflarte-
-O-Oke.
A los pocos minutos, Kenny y Neko estaban caminando por la calle cubiertos de esa sangre negra apestosa, el olor a podrido era tan fuerte que al llegar a las fosas nasales de Neko, sentía que quería vomitar en el asfalto como lo hizo Kenny. A diferencia del rubio pervertido, Neko se había pasado el espeso liquido por el cuello, los brazos y las manos pero siempre cuidando de no manchar su ropa y que esta oliera mal.
-¿Crees que esto funcionará, Kenny?-Preguntó la castaña algo ansiosa y un poco incomoda por lo pegajosa que se sentía la sangre impregnada en su cuerpo.
-Supongo que sí, ya he hecho esto antes y las primeras tres veces que salí a buscar comida funciono-Respondió Kenny sujetando firmemente su ballesta-pero para estar seguros, vamos a probar nuestro camuflaje en ese monstruo que vimos tirado en la acera-
Neko trago saliva por el miedo y los dos se acercaron lentamente sin hacer mucho ruido para no llamar la atención del mutante, aunque la Otaku estaba casi segura de que no reaccionaria si estaba atontado por el whisky. Kenny le hizo una seña con la cabeza a Neko para que se acercara a hacer la prueba, ella accedió y comenzó a acercarse lentamente a aquel monstruo amarillo algo atontado por el alcohol, levanto su mano impregnada de sangre que aun goteaba en el asfalto y la acerco al rostro de mutante. La criatura levanto su cabeza débilmente y unos pequeños huecos (su nariz) se abrían en su rostro para olfatear la mano de la castaña, reconoció el olor a putrefacción de su propia sangre pero también pudo reconocer otro aroma, un aroma a shampoo que era totalmente desconocido para él, así que con sus ojos redondos, negros y brillantes miro a la Otaku y le gruño con ira haciendo que ella retrocediera asustada. Kenny se aproximo mientras el mutante no dejaba de gruñirle a Neko, apunto con la ballesta en el cráneo del monstruo y disparo la flecha.
-Creí que funcionaria-Dijo Neko asustada-pero al parecer reconoció el aroma de mi shampoo-
-No fue eso, estaba tan atontado por el whisky que no pudo reconocer el olor de la sangre de uno de los suyos-Dijo Kenny volviendo a acomodar la ballesta (ahora sin flechas) detrás de la espalda-vámonos, hay que conseguir la comida, las armas y largarnos de aquí antes de que llueva-
-Como digas, Kenny-Contestó Neko, ayudando a su amigo rubio a guardar la ballesta, pero sin dejar de prestar atención a su alrededor para ver si llegaba un mutante.
Comenzaron a caminar por la calle desierta con algunos autos estacionados en la acera llenos de polvo y tierra por el estado de abandono, Kenny y Neko miraban las puertas y vidrieras de los locales del downtown, la mayoría estaban cerrados o algunos tenían las puertas bloqueadas con tablas de madera que tenían pintadas advertencias como "ALÉJESE", "CERRADO" o "PELIGRO".
Neko ya se estaba dando por vencida cuando Kenny le chisto y la llamo con su mano para que se acercara ya que vio un pequeño supermercado que no estaba con la puerta bloqueada pero tenía el vidrio roto. La castaña miro hacia atrás por si algún mutante aparecía, eso nunca pasó, se calmo un poco y entro en el supermercado con su amigo. Cuando entraron, ambos amigos vieron que no había casi nada y casi todos los estantes estaban rotos o volcados en el suelo, Kenny encontró una linterna y la prendió ya que ahí adentro no había luz, la única luz que había era la de la ventana y de la puerta principal.
-Espero que encontremos comida aquí ¿Qué piensas, Neko?-Pregunto Kenny caminando lentamente y mirando si había algún mutante ahí.
-No lo sé, no se qué decirte ¿puedes caminar un poco más cerca de mi? No veo nada-Respondió Neko, Kenny solo asintió y se puso junto a Neko comenzando a iluminar el piso del supermercado para que pueda caminar sin problema alguno.
-¿Crees que haya comida en el área de depósito? Ya que ahí adentro suele tener un cuarto con un montón de hielo para almacenar comida como carne y otras cosas más-Le preguntó Neko al rubio pervertido.
-¿En serio? No lo sabía, nunca he ido a un supermercado así que no se qué cosas tiene ahí adentro, salvo la vez que pusieron Whole Foods en South Park, pero pude verlo desde afuera-Dijo Kenny sin poder creerlo-pero si tú lo dices, tiene que ser verdad, vamos a ver si hay hielo y algo que se pueda comer-
Neko y Kenny siguieron caminando un poco mas hasta un pasillo donde ya no entraba la luz y solo había completa y total oscuridad, así que ambos chicos tuvieron que guiarse por el pasillo con la luz de la linterna. No sabían cuanto tiempo estuvieron caminando pero pudieron ver que se encontraban frente a una enorme puerta de metal, Kenny respiro profundo dentro de su bozal y soltó aire para tranquilizarse, puso la mano sobre la manija de metal y abrió la puerta.
Una vez que la puerta se abrió, Neko pudo ver que se encontraban en el área de almacenamiento, había muchos estantes altos casi tocando el techo, algunas cajas de cartón estaban vacías y tiradas en el suelo pero la Otaku también pudo ver que había más cajas de comida en los estantes, quizás había algo ahí que pudieran llevar a la estación para que el grupo pueda comer.
-Dios, esto es enorme-Dijo Kenny mirando todo a su alrededor iluminando con la linterna y ve un cuarto más pequeño-mira, un cuarto de refrigeración, quizás aun funcione y haya hielo ahí-
-Perfecto, ve a buscar hielo y yo me ocupo de buscar comida-Dijo Neko, Kenny asintió y se alejo llevándose la linterna con él dejando a Neko en total y completa oscuridad, tenía miedo pero intento ser valiente, encontró una escalera de metal con rueditas, eso la ayudaría a desplazarse más fácilmente por el área de almacenamiento.
-Creo que estaré bien aquí arriba-pensó Neko mientras subía la escalera. La empujo un poco y estiro su brazo para alcanzar una caja de cartón que no estaba tan llena pero tampoco estaba vacía-¿Qué habrá acá dentro?-abrió la caja y metió la mano tanteando el interior para buscar que había adentro y toco algo duro, lo sacó y pudo ver que era una lata de maíz en conserva, atrajo la caja hacia ella y adentro había otras 15 latas más.
Emocionada, bajo corriendo de la escalera cuidando de no tropezarse junto con la caja, la dejo en el suelo y se echo a correr hacia el área principal del supermercado, encontró unos carritos en la entrada, destrabo uno y lo llevo rápidamente hacia el área de almacenamiento sin darse cuenta de que las ruedas hacían mucho ruido en el azulejo del pasillo, esto alerto a algunos mutantes que estaban afuera pero no se preocuparon por ello y siguieron deambulando por la calle como si nada.
Llego al área de almacenamiento y dejo el carrito cerca de la entrada, abrió la caja y cargo todas las latas de maíz que podía con sus dos brazos, fue hacia el carrito metiendo las latas dentro de este, de repente la puerta del cuarto de refrigeración se abrió y de él salió Kenny cerrando la puerta detrás de sí.
-Kenny ¿encontraste hielo? ¿O algo donde conservar la carne?-Pregunto Neko pero Kenny negó con la cabeza-uh, que pena. De verdad que necesitábamos hielo, sino la carne se va a echar a perder-
-Busque pero no encontré nada-Respondió Kenny y ve el carrito con las latas de maíz-¿Quieres que te de una mano? Y… ¿De donde sacaste ese carrito?-
-Estaban en la entrada-Dijo Neko metiendo la última lata de maíz dentro del carrito-y si, necesito ayuda, quiero que revises las cajas de cartón que están en los estantes conmigo y fíjate si encuentras mas latas de conserva, bolsas de snacks, lo que sea que podamos comer-
Kenny solo asintió, tomo una escalera de metal con rueditas para facilitar su desplazamiento y al igual que Neko comenzaron a moverse por los estantes revisando cajas buscando algo que llevarle al grupo para que puedan comer.
Escasos minutos después, ambos amigos ya estaban fuera del pequeño supermercado, Neko llevaba el carrito lleno hasta la mitad con comida, además de las latas de maíz, habían colocado paquetes de galletas, cereales, leche en polvo, latas de atún, hongos, guisantes, tomate, paquetes de papas fritas y 2 paquetes con 6 botellas de agua mineral y una caja llena de sobres de jugo de manzana en polvo.
-Creo que con todo esto estaremos bien por unos cuantos días-Dijo Kenny caminando junto a Neko quien se ocupaba de empujar el carrito-ahora lo único que nos queda es conseguir armas y largarnos de aquí antes de que llueva-
-Creo que en este estado es muy común encontrar una tienda de armas cerca de un supermercado, Neko-Sugirió el rubio de ojos azules a la chica de orejas de gato. Pasaron con el carrito por en medio de un grupo de mutantes pero estos no los atacaron, solo los pasaron de largo como si ellos no existieran.
-Hmm, según este mapa que tome de la caja registradora, hay una tienda de armas ubicada en la calle Hull Street Road-Dijo Neko consultando el mapa que guardo en su mochila y cuidando de no tocarlo mucho con sus manos manchadas de sangre negra-así que tenemos que ir desde donde estamos hasta…-traza un camino con el dedo-aquí, aquí es a donde tenemos que ir-
-De acuerdo, entonces ¿Qué estamos esperando? Vamos a esa tienda a conseguir armas-Dijo Kenny, sujeto el costado de carrito y ayudo a Neko a empujarlo con fuerza y velocidad para que pudieran ir más rápido a la tienda-Por cierto ¿cómo se llama la tienda? Asi podemos ubicarla-
-Town Gun Shop-Respondió Neko-tenemos que identificarla por unas letras de color azul y amarillo-
-Espero que no nos crucemos con más mutantes-Dijo Kenny preocupado.
Después de caminar unos minutos, por fin llegaron a la tienda Gun Town Shop pero al llegar Neko quiso matarse (no literalmente) ya que encontraron la tienda cerrada… ¿Cerrada? No, no estaba cerrada, sino que la puerta estaba bloqueada con un auto rojo que se había chocado contra una columna de ladrillo perteneciente al local. La Otaku pudo ver otras tiendas más que estaban cerradas o con los vidrios rotos y supo que la tienda formaba parte de un pequeño centro comercial.
-Maldición, tendremos que empujar el auto-Dijo Kenny alejándose del carrito donde llevaban la comida, apoyo sus manos en la cajuela del auto y comenzó a empujar con toda la fuerza que podía-¿M-Me ayudas? No puedo hacer esto yo solo-
Neko enseguida dejo el carrito y fue a ayudar su amigo colocándose junto a él y comenzando a empujar el auto rojo haciendo un pequeño esfuerzo sobrehumano, entre los dos lograron correr el auto de la entrada y llevarlo a un sector despejado del estacionamiento. Cuando terminaron, ambos estaban respirando entrecortadamente y chocaron las manos para felicitarse por su trabajo. De una patada, Kenny abrió la puerta y entro seguido de Neko quien estaba un poco molesta por lo que había hecho el rubio pervertido.
-Oh, por todos los cielos. Se podía usar la perilla, no era necesario darle una patada a la puerta-Comento Neko molesta mientras caminaba por la tienda junto a Kenny mirando las armas que se iban a llevar.
