Capitulo 9
Reconozco que mi plan de mantenerme alejada de Seiya no ha ido muy bien hasta ahora, ya que prácticamente todos se desaparecieron y nos dejaron solos el resto del día.
Que fue lo que hicimos Seiya y yo todo el día? En realidad no mucho, estuvimos platicando mientras caminábamos por un mercado ambulante de artesanos que está al otro del lago Tazawako, en donde pude saber un poco más de lo que ya sabía Seiya.
Además de ser el presidente de Starlight Music y ser el jefe de Mina, es un aficionado de los deportes, desde softbol y futbol americano hasta deportes extremos como el alpinismo, lo cual explica muy bien el buen físico que posee. Le gusta todo tipo de música y sabe tocar la guitarra y la batería.
Aunque aún sigo pensando que es todo un Casanova, tengo que reconocer que quizás Mina tenía algo de razón sobre lo que dijo a que su forma de ser era similar a la de los protagonistas de mis libros, empezando por que Seiya no es tan engreído como creía cuando lo conocí, sorpresivamente su compañía no me disgusta tanto como creí que sería y prueba de ello es que sentí que todo el día paso volando entre platicas sobre nuestras vidas mientras caminábamos de regreso al hotel contemplando la maravillosa vista que nos ofrecía el lago en donde se reflejan maravillosamente la luna y las estrellas…
-sabía que este lago era uno de los hermosos de Japón, pero no tenía idea de lo hermoso que es –dijo Seiya mientras contemplaba el paisaje
-y eso que no lo has visto en invierno, el paisaje es realmente maravilloso
-es cierto lo que se dice? Que nunca se congela?
-sí, es verdad… todo gracias a la princesa Tatsuko
-la princesa Tatsuko? -dijo Seiya confundido
-si… ella era una princesa que deseaba ser bella para siempre, y por 100 días y noches rezó para conseguirlo. La diosa Kannon escucho sus plegarias y molesta por ellas, le dijo a la princesa que bebiera agua del lago, pero al beber el agua le daba más y más sed por lo que la siguió bebiendo hasta que se dio cuenta de que se había convertido en un dragón, así que la princesa decidió quedarse a vivir en el fondo del lago, es por eso que nunca se congela
-no conocía esa historia, aunque es triste que por querer ser bella la convirtieran en dragón… por que la diosa Kannon no le concedió lo que quería?
-no lo sé… supongo que la diosa quería ser más hermosa que la princesa Tatsuko
-tal vez… pero creo que tu eres más hermosa que cualquier diosa -dijo con una sonrisa sin dejar de verme
-porque me dices eso? –dije desviando mi mirada hacia el lago para no verlo
-porque es la verdad… es que acaso nadie te lo dicho?
-no intentes seducirme con palabras lindas Casanova, no funcionara -camine un poco más rápido y vi que nos encontrábamos a unos metros del hotel -menos mal que ya llegamos al hotel
-vaya, ni siquiera me di cuenta y ya es tarde… será mejor que te acompañe a tu casa, bombón
-mi casa?
-sí, dijiste que quedaba cerca de Moon Resort, por donde queda?
-bueno, yo vivo en Moon Resort
-en una de las cabañas! -dijo sorprendido
-si, en la cabaña de las rosas
-vaya… creí que tu casa quedaba cerca del hotel, no que vivías en el hotel. Supongo que tus libros no se deben de vender muy bien como para que vivas en el hotel de una de tus amigas
-todo lo contrario. Con el dinero que gano de las ventas de mis libros podría vivir en un palacio si quisiera
-y entonces por qué no vives en uno?
-un palacio sería demasiado para mi, además lo último que quiero es estar sola en un lugar tan grande
-se a lo que te refieres… a mí tampoco me gustaría vivir en un lugar donde me sintiera solo por más hermoso que llegara a ser
Continuamos caminando y pocos minutos después, nos encontrábamos frente a la puerta de mi cabaña…
-aquí es… gracias por acompañarme hasta mi cabaña
-gracias por acompañarme el día de hoy. Este día realmente valió la pena después de que me dejaras plantado en Tokio
-pensé que habíamos dicho que íbamos a olvidar todo lo que había pasado entre nosotros antes de hoy
-me cuesta trabajo poder olvidar cuando te vi por primera vez en la estación de trenes de Tokio bajo la lluvia
-buenas noches Casanova…
-hasta mañana bombón
Entre a la cabaña y me dirigí a mi habitación a cambiarme a mi pijama, una linda bata satinada rosa que me llega hasta los tobillos, dispuesta a irme a dormir después de este largo día.
A mí también me cuesta olvidar el día que conocí a Seiya, no tanto por él, si no por todo lo que pase en Tokio; y aunque no fue uno de los mejores días de mi vida, tengo que reconocer que hoy me divertí con Seiya, quien diría que me divertiría con el sujeto que estuvo discutiendo conmigo bajo la lluvia en Tokio. Puede que después de todo, él pueda ser un buen amigo.
Estaba a punto de acostarme cuando escuche que llamaban a la puerta, fui a abrir y encontré a Seiya al otro lado. No tenía ni diez minutos de que me había despedido de él y estaba de nuevo frente a mi puerta!
-que pasa Casanova?
-pues… resulta que no tengo donde pasar la noche
-que! –dije sorprendida -No se supone que estas hospedado en la misma cabaña que Mina y Yaten?
-sí, pero cuando llegue allá descubrí que ellos necesitan mucha… intimidad
-ahh… -fue lo único que alcance a decir al comprender a que se refería
-y como el hotel está lleno, me preguntaba si podrías recibirme aquí… no tengo a donde ir
-lo único que puedo ofrecerte es mi sillón
-perfecto!
-pasa… -dije dejándolo entrar
-gracias bombón, no sabes cuánto te lo agradezco y más viendo que ya te ibas a dormir
-si -me ruborice un poco al recordar que solo traiga mi pijama -siéntate, iré a traerte una almohada y una cobija
Entre a mi habitación y me cubrí con una frazada roja que tenia sobre la cama, como no me había dado cuenta de que le abrí solamente usando una bata satinada?
Saque de una cobija que tenía guardada en la parte superior de mi closet, y tome una de las muchas almohadas que había en mi cama para llevárselas a Seiya, que estaba observando la cabaña con detenimiento cuando regrese a la sala
-es linda tu cabaña bombón, a pesar de que es pequeña se nota que es muy acogedora
-gracias -dije dejando la almohada y la cobija en el sillón mientras él observaba las fotografías
-es tu familia? –dijo Seiya tomando una fotografía del librero en donde aparecía con mis padres y mi hermano
-sí, mis papás y mi hermano
-ellos también viven en Akita?
-no, fallecieron cuando tenía 16 años
-lo siento mucho… -deja la fotografía en donde estaba
-también yo… pero bueno, eso fue hace mucho tiempo -dije con una pequeña sonrisa
-puedo saber cómo murieron? Claro, si no te molesta contármelo…
-fallecieron en un accidente automovilístico, íbamos de regreso de una cena que organizaron en la compañía en donde trabajaba mi papá y un conductor ebrio impacto contra el auto sacándonos del camino… solo yo sobreviví
-no puedo imaginar lo que es que solo tú sobrevivieras a ese accidente y tu familia no
-bueno… esa es una de las muchas cosas que me hacen ser quien soy el día de hoy
-te hizo una mujer muy fuerte… me di cuenta de ello cuando te vi en la estación de tren y discutimos sobre el taxi, era obvio que no estabas dispuesta a darte por vencida para conseguirlo -dijo con una sonrisa mientras sigue viendo las fotografías y ve sorprendido una fotografía en donde aparezco al lado de Michiru -quien aparece aquí contigo es Michiru Kaioh!
-sí, es la esposa de mi primo… la conoces?
-hace un par de años estuve platicando con ella en su camerino después de un concierto, pero… hubo un pequeño malentendido con su esposo…
-no es posible… tú eras ese sujeto que se quiso aprovechar de Michiru? -dije sorprendida
-yo no me quise aprovechar de ella! -dijo defendiéndose
-ah no?
-Michiru me estaba coqueteando y dijo que si la ayudaba a cambiarse
-claro… y tu solo querías ayudarla
-un caballero no puede negarse nunca a la petición de una dama -dijo con una pequeña sonrisa
-pues déjame decirte que Haruka siempre ha dicho que si vuelve a ver al sujeto que se quiso aprovechar de Michiru, se las iba a ver con él… quizás debería llamarlo para que venga a visitarme
-no serías capaz de hacerlo o si, bombón?
-aun no se qué hare con esta información que acabo de descubrir
-y no puedo convencerte de que no le digas a Tenoh sobre mi?
Camino hacia mi sin siquiera mover su mirada de mi, hasta que quedamos frente a frente sin decir nada mientras me miraba fijamente, y yo empecé a sentir que su mirada comenzaba a ponerme nerviosa.
Por que deje que pasara aquí la noche? Hubiera sido más fácil dejarlo afuera y que durmiera a la intemperie, en lugar de tener en mi hogar a un hombre que obviamente no se va rendir hasta que logre seducirme.
-deja que conserve mi espacio vital Casanova… -doy un paso hacia atrás -allí están la cobija y una almohada, la primera puerta es el baño y la del fondo es mi habitación, así que mantente alejado de ahí. Entonces… buenas noches
-que tengas dulces sueños bombón…
