Disclaimer: Candy Candy y sus personajes son obra de Mizuki © . Este fic fue escrito sin fines de lucro, sólo de entretenimiento.


IX

Una sola estrella de los deseos se balancea durmiendo con un feliz sentimiento.

….

-...¿Quién soy yo?- se preguntó de nuevo mirándose al espejo.

Como respuesta, volvió el dolor, caminó de nuevo hacia la habitación, el dolor estaba haciendo que se tomara la cabeza con las manos nuevamente y miles de imágenes revoloteaban alrededor de él, haciendo que de pronto cayera de nuevo al piso, aguantándose las ganas de gritar.

No obstante poco a poco el dolor amainó, pero éste lo había dejado sin fuerzas así que poco a poco y sin darse cuenta empezó a sentir un ligero cansancio que hizo que sus ojos se cerraran y dormitara. En ese instante entró Marie para ver si el paciente había despertado, al no verlo en la cama se preocupó mucho pero al dar un vistazo a la habitación distinguió un pie que se asomaba a un costado de la cama, rápidamente llegó al sitio donde se encontraba Anthony y observó que se encontraba sentado en cuclillas con sus manos sobre sus rodillas.

Se llevó sus manos a la boca, al darse cuenta de que el paciente había despertado y ahora yacía en el piso, había sucedido un milagro. Sin embargo lo más importante en ese momento era regresarlo a la cama.

-Joven Anthony- le habló suavemente para despertarlo y tocando su brazo.

Anthony volvió sus ojos hacia la persona que le hablaba y pudo distinguir su vestido de enfermera, lo que lo extrañó un poco, pero al haber distinguido la ropa que llevaba puesta, se dió cuanta entonces en dónde se encontraba, así que le preguntó.

-¿Qué…. qué estoy haciendo aquí?...

-Le contestaré pero antes ayúdeme a levantarlo y regresar a la cama, no es bueno que esté en el piso, está frío y puede resfriarse.

Marie le ayudó a levantarse y una vez que Anthony estuvo en la cama, Marie le dijo:

-Usted se encuentra en este hospital porque ha estado terriblemente enfermo- respondió ella y de nuevo le administró un calmante.

De pronto Anthony cayó en cuenta de algo.

-Espere un momento, ¿cómo me acaba de nombrar?- Anthony tenía su vista fija en la enfermera.

Ella se sorprendió, ¿sería posible que…..?

- ¿Recuerda cuál es su nombre?- le preguntó, deteniéndose un momento a verlo perceptivamente.

- No, no lo sé, no lo recuerdo, pero.. -Anthony la veía con una mezcla de ansiedad y zozobra-usted si lo sabe ¡¿verdad?...

Ella sabía que en el hospital nadie podía saber el nombre del joven, ya que su familia así lo había deseado, ¿habría cometido una indiscreción? Sin embargo ahora que el chico había despertado tal vez las cosas cambiarían, pero se dió cuenta de que lo mejor era seguir ocultando su identidad hasta que el doctor y la familia lo permitiera….

-Tony, usted se encuentra aquí ya que sufrió un accidente- respondió la enfermera un poco temerosa de que Anthony se diera cuenta del engaño, pero al mismo tiempo prefirió no darle la mayor importancia.

Acomodó las almohadas de la cabecera de la cama y lo cubrió con una manta, entonces recordó que dentro de la cómoda cercana a la cama había algo que podía ayudar al chico, al mismo tiempo que le formulaba la pregunta.

-¿Entonces no lo recuerda?- Marie observó que el chico estaba confundido.

- Ah… así que soy Tony- Anthony suspiró-…me llamo Tony. ¿Y tú cómo te llamas?- volvió a preguntarle a la enfermera.

- Yo me llamo Marie, pero...¿acaso no recuerda dónde vive? ¿Quién es su familia?

-No, no recuerdo nada, no sé nada- Anthony empezó a sentirse presa de la desesperación- no sé porqué no puedo recordarlo- y se tapó la cara con las manos.

Marie al ver la desesperanza del chico tomó su cabeza y lo tranquilizó diciéndole:-No te preocupes todo estará bien, todo estará bien, lo más importante es que has despertado y que estás vivo.

Estaba a punto de sacar aquello de la cómoda cuando llegó el doctor a la habitación, Marie se acercó a él para comunicarle las noticias con respecto al chico. Salieron fuera y el doctor a medida que Marie le informaba, su rostro empezaba a mostrar signos de preocupación, hecho que a Marie no le pasó desapercibido.

-Muy bien- dijo él cuando Marie hubo terminado- lo primero será revelarle su verdadera identidad, tal vez si le contamos lo que sabemos de su familia, él pueda llegar a recordar.

- Está bien doctor- respondió ella.

- Entonces, yo le diré lo que tenga que saber y usted Marie seguirá cuidándolo, sin descuidar a los demás pacientes, ¿me entendió?

-Sí doctor-Marie estaba contenta, le había tomado cariño al chico y haría todo porque se recuperara lo más rápido posible.

-Entonces, aquí vamos- abrió la puerta del cuarto donde se encontraba el joven y lo distinguió aún en la cama pero viendo hacia la ventana contemplando el paisaje.

-Hola- saludó amablemente- soy el Doctor Harry Adams - ¿cómo te sientes?. Marie se situó cerca de ellos.

Anthony volteó para dirigir su vista hacia el doctor, sonrió amablemente, el doctor Adams hizo lo mismo, le estrechó la mano y le dijo que tenía que hablar con él, Marie salió sigilosamente de la habitación, regresaría después de cumplir con los demás pacientes.

- ¿Sabes cómo te llamas?- el doctor observó a Anthony.

- Sí …. Más bien no…. me han dicho que que me llamo Tony - Anthony presentía que a partir de este momento además de saber su verdadera identidad, podría saber más sobre qué le había sucedido y porqué no recordaba nada.

- Ah entonces, no te dijo tu verdadero nombre- respondió el doctor, un poco sorprendido, aunque podía adivinar ya el porqué Marie no se lo había mencionado-Tu nombre es Anthony, Anthony Brower y perteneces a la familia Andrew, dime... ¿te suena familiar?

Anthony se extrañó un poco al saber su nombre verdadero, pero aún más el apellido que había mencionado el doctor Adams, que no le traía nada a la mente.

- No, no recuerdo nada- dijo apesadumbrado, dirigiendo su vista al suelo. Se sentía muy intranquilo y a la vez muy triste. -...¿Porqué no están aquí?... ¿Si pertenezco a la familia Andrew como usted dice, porque no están aquí? ¿Por qué estoy aquí solo, sin poder recordar quién soy?

Unas lágrimas se habían desbordado y corrían por sus mejillas libremente.

- Calma Anthony- el doctor Adams se acercó a él y puso una mano en su hombro- no te aflijas, todo a su tiempo, por lo pronto te puedo decir que tu Tía Abuela siempre ha estado al pendiente de ti.

-¿Mi Tía Abuela?- levantó la cara con sorpresa-...tengo una Tía Abuela, pero ¿y mis padres?... ¿tengo hermanos?

-Anthony, tantas preguntas, no sé si pueda responderlas, pero seguramente tú Tía Abuela sabrá responder a todas ellas.

- ¡¿Dónde está ella?, ¡quiero verla!- imploró Anthony al doctor Adams- necesito preguntarle tantas cosas.

- Lo sé, le he escrito para informarle, seguramente no tardará en venir, con lo mucho que te quiere. En cuanto a lo de tus padres, según tengo entendido, ella te ha criado desde pequeño, así que no sé mucho al respecto. ¿No recuerdas a tus padres? ¿A tu madre no la recuerdas?

Entonces Marie tomó un objeto de la cómoda y se lo enseñó al joven que por un momento no reconoció a la persona dentro de aquél portarretratos, debajo de ella se leía el nombre de Rosemarie Andrew de Brower, fue como segundos después la imagen de aquella mujer llegó a su mente, tenía los cabellos rubios al igual que la de la foto, ella estaba extendiendo los brazos hacia él, la rodeaba un aura de flores, de hermosas rosas, ella seguramente era…..

-¡Mi madre!- exclamó Anthony- recuerdo a mi madre, estaba en un lugar lleno de rosas, yo….yo estaba con ella.

El doctor Adams sonrió al advertir que Anthony tenía al menos un recuerdo, estaba seguro que no tardaría en recuperarse por completo, tanto física como mentalmente, a partir de ese recuerdo partirían para empezar a recuperar el tiempo, el largo tiempo perdido. Sin embargo algo le preocupaba, esperaba que sólo la única consecuencia del accidente fuera la falta de memoria, pero ya habría tiempo de realizar más estudios.


Ok, el primero, en un rato más subo el siguiente...