CHAPTER 9
Hacía ya tres meses desde que Jedah y Lady los dejaron a su suerte, y aunque al principio no había sido completamente difícil, ahora…
-VERGIL!!! VERGIL!!! –
- … ¿Qué diablos?... – Dante entró como alma que lleva el diablo al cuarto de su hermano, el mayor lo miró extrañado, traía una cara de susto y sudaba mucho. -¿Qué pasó?
-No encuentro a…Ne- antes de poder terminar la palabra, Vergil le saltó encima.
-¿Qué?!! – al borde de la histeria - ¿Sabes que esta es una mansión enorme cierto?... – Dante asintió nerviosamente – ¡¿Sabes cuanto nos tardaríamos en encontrarlo?! –
-Pues si seguimos aquí en una pose muy comprometedora, hablando sobre la arquitectura de la casa… si – cuando Vergil cayó en la cuenta de que estaba encima de Dante, se paró de inmediato recobrando la compostura, tomó a Yamato y arrastró a su hermano escaleras abajo.
-¿Por qué cargas con Yamato?- cuestiono, señalando la katana en la cintura de su hermano. El bufó, creyendo no muy conveniente decir la razón, pero Dante seguía insistiéndole, y fue cuando no tuvo opción.
-Hace tiempo encontré la forma de crear un portal al mundo demoniaco, y lo deje abierto, entonces puedo entrenar cada vez que un demonio sale de ahí…- aunque seguían caminando, Vergil no sintió respuesta por parte de Dante, extrañado giró la cabeza para mirarle y…
-¡¿ESTAS IDIOTA O QUE?! – Vergil se quedó ligeramente estático. Lamentando rotundamente el haberle dicho eso – ¿¡¿TE DAS CUENTA DE QUE A NERO LO PUEDEN HACER CACHITOS, O…O… COMERSELO VIVO?!? – Vergil desde que se enteró que el idiota de Dante le había perdido el rastro a su hermano menor, maldijo de muchas maneras ese método de práctica.
Ambos bajaron por la escalera en forma de caracol que conducía directamente al sótano de la mansión, guiados solamente por la luz tenue de la antorcha.
-¿Qué te hizo pensar que Nero estaría por acá? –
-Nunca se sabe… después de todo es mi hermano, quien quita y a esta hora ya ande por el quinto infie—Vergil lo golpeó con el mango de la antorcha. - ¡¿QUE TE PASA AHORA?! –
-Cállate idiota que me alteras – Irritado, el mayor de los Sparda continuó su descenso seguido de cerca por el cazador, el cual comenzó a gritar por los pasillos, haciendo que su voz resonara en los oídos de Vergil.
-NEEEROO!!! DONDE ESTAAAS? – Vergil bufó tras escuchar aquello, ganándose la atención de Dante, quien respondió cínicamente.- A ver pues ¿Tienes tu acaso otra mejor idea sabiondo? Lo único que has hecho es alumbrar con esa maldita luciérnaga el estúpido camino al sótano que yo no se para que demonios tendría mi padre un sótano tan abajo.
-Y tu haces mucho no? – Remarcó con otro sarcasmo – Esta bien que Nero ya sabe decir unas cuantas palabras, pero es obvio que no te dirá su ubicación exacta.- Dante no respondió al ataque (cosa rara de él) ya que estaba pensando en que Vergil era un idiota, el no quería que Nero le diera coordenadas ni mucho menos, el sólo quería que…
-DATE!!!! DATE!!! – la pequeña pero enérgica voz del chibi demonio resonó a lo largo y ancho de los pasillos, trayéndole cierta satisfacción a Dante tras ver la mirada de su hermano.
-Y decías que el método era estúpido – recordó, Vergil trató de pasar olímpicamente por alto lo que dijo Dante. Levantó mas la antorcha y trató de guiarse por el eco de la voz de su hermano menor, hacia donde posiblemente se encontrara, esperando que estuviera bien, ya que no soportaría otro ataque de histeria.
Caminaron cerca de 5 minutos, y cada tramo que recorrían aclaraba el panorama, y las paredes de cemento y tabique comenzaban a mezclarse entre las lisas paredes cubiertas de mármol claro. En silencio Dante comenzó a observarlas, mirando cada detalle de estas, se le hacía tan extraño que un sótano fuese decorado así, ya que los únicos lugares que había visto con esa clase de decoración, eran los…
-Tal parece que Nero llegó hasta la cámara de Rituales (si le hubiera puesto Cámara de los secretos sonaría a Harry Potter XD)
-¿Tenemos una cámara de Rituales? – Vergil no contestó a su pregunta y siguió caminando, levantó mas la antorcha para poder ver que se habían topado con una puerta, Dante se asomó por encima de hombro de su hermano.
-¿La rompo? – preguntó, nuevamente aquella cuestión le trajo un bufido de parte de su gemelo.
-¿habrá algo a lo que tú nunca le hayas enterrado la estúpida bota? –
-No se si mi bota sea estúpida, pero no te pases que tampoco me la vivo destruyendo todo – Vergil tornó los ojos, y movió la antorcha, iluminando una esquina en donde descansaban un juego de llaves de gran tamaño, las tomó y se dispuso a buscar la que abriera aquella puerta.
No tardo ni tres minutos para encontrar la llave, cuando estaba a punto de introducirla en el cerrojo, la puerta cayó de golpe en un sonoro trancazo.
-¡¡¡DANTE!!! – El aludido levantó las manos.
-¡¡Yo no fui!! (Ebony en la espalda) La puerta se cayó sola – Vergil arqueó la ceja.
-¿Y esta marca de bala? – Dante se hizo el desentendido. Su gemelo no tuvo opción más que dejar el asunto de lado, al fin y al cabo a nadie le importaría una puerta más o una puerta menos en el sótano, después de todo, nadie iba allí.
La cámara estaba completamente a oscuras, Dante se adelantó a Vergil, levemente iluminado por la luz de la antorcha.
- tu cosa (refiriéndose a la antorcha) está defectuosa-
-No molestes Dante- Vergil camino unos pasos y levantó la antorcha tratando de iluminarse más – Nero?...
Tras mencionar su nombre, un pequeño de similar aspecto a los Sparda se acercó lentamente a Vergil, estirando sus brazos, cuando Dante le disparó.
El pequeño cayó bruscamente en el suelo, Vergil sorprendido y a la vez aterrado se levanto de golpe sujetando a Dante de su sobretodo.
- ¡¿Que diablos has hecho?! – La mirada de Dante era seria.
- Ese no es Nero – contestó, sujetando las manos de su gemelo – ni siquiera esta llorando.
En efecto, el pequeño no lloraba, de su brazo brotaba sangre de manera violenta pero el parecía no inmutarse, cuando Vergil se giró, lo que encontró fue un demonio herido.
- Es un nobody – susurró, desenfundando a Yamato y la colocó frente a este - ¿Dónde está mi hermano?
El demonio siseo balanceándose de un lado a otro, Dante frunció el ceño y disparó a una de sus extremidades. El demonio se quejó, lanzando un chillido agudo, Vergil habló:
- ¿Dónde esta mi hermano?- El nobody levantó la mirada, arrastrándose como un insecto, su voz era espeluznante.
- un hijo de Sparda nunca es bienvenido en el infierno, a esta hora debe de estar muert—No terminó la oración pues Vergil le incrustó su espada en el cráneo.
- ¿y ahora qué genio? – le cuestionó Vergil
- ir al infierno por él ¿no? – Vergil frunció el ceño - ¿qué?
- uhm nada… olvídalo – Vergil jalo a su hermano llevándolo por un acceso de la misma habitación, saliendo a un corredor con varias puertas a cada lado.
- nunca había visto este pasillo – dijo Dante – ¿Cuántos accesos tiene este sótano?
- Nunca terminaría de decírtelos – el menor carraspeó.
Ambos entraron a una habitación levemente iluminada, no había nada dentro, Vergil empujo a Dante dentro de la misma.
- ¿Qué hacemos aquí? –
- Dentro de esta habitación hay un vórtice que nos llevaría al infierno, pero está invisible, por lo tanto necesito que me ayudes a encontrarlo
Ambos anduvieron caminando a tientas por la habitación un buen rato, Dante ni siquiera tenia idea de cómo saber que había encontrado el portal, Vergil por otro lado estaba tan ensimismado en sus pensamientos, que Dante no creyó correcto molestarle (tenia a Yamatto en mano)
- Dante…-
-¿Si?-
-Lo encontré- Vergil estiró la mano y al acto parte de su brazo había desaparecido, Dante se acercó a comprobarlo el mismo.
- Genial… y… ¿que tan grande es? –
- Lo suficiente como para pasar ambos- le respondió su gemelo, quien ya estaba dando el paso dentro del portal- ¿Vienes o que?
- Ehm… ¿sabes que? Dejé los frijoles en la estufa, no vaya a explotar la olla y… - Vergil no atendió a sus excusas y lo jaló consigo dentro del portal, Dante cerró los ojos y esperó una sacudida violenta, sin embargo se encontraba completamente quieto.
- ¿Qué haces? ¡Camina! –
Dante abrió lentamente los ojos, encontrándose de pie frente a un inmenso bosque.
- Esto es…
- El primer infierno – contestó Vergil observando su alrededor.
Frente a ellos se encontraba un bosque oscuro, y a pesar de que los árboles se veían en buen estado, no podían evitar sentir repulsión por aquel paisaje deprimente.
- vamos Dante…- el aludido caminó detrás de Vergil, inquieto, preocupado. El mayor lo notó.
- Nero… - habló.
- eh?...-
- Nero estará bien – dijo, tratando de reconfortar a su hermano, Dante suspiró.
- Lo sé Verge… él tiene que estarlo-
Continuará…
Notas Finales:
Gomene, pero es que no se me ocurre nada, alguien que me quiera dar alguna idea respecto al viaje de los Sparda por el infierno, es completamente bienvenida. Les agradezco todo este tiempo por haber leído mi historia ^^ ojala tenga pronto alguna idea de cómo continuarla.
Nos leeremos pronto.
Let's ROCK!!!
