"Steven Universe", pertenece a Rebecca Sugar y Cartoon Network, hago esto sin ningún fin de lucro.
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Día 9 del reto "15 días de fanfics"
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Días de Invierno
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Oneshot de invierno para "Isaias Villaseñor"
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Había una gruesa capa de nueve afuera, una ventisca ligera aún caía y el meteorólogo anunciaba que en la noche habría aún más nieve cayendo. Nadie en su sano juicio tendría deseos de salir con ese clima, estaban por lo menos a unos —5°, pero eran días justo como esos en que ellas estaban aburridas y él solía llamarlo para saber si podría visitarlas.
Podría haber un huracán y el aire podía tener la fuerza para levantar autos, pero él nunca diría que no.
Puso su pequeña tornamesa de practica dentro de una mochila, buscó algunos de sus discos y cuando tuvo todo lo que necesitaba salió de allí. Afuera, el perezoso león estaba tirado como si nada pudiera afectarlo, cuando lo vio salir solo bostezo y se puso a caminar, tuvo que seguirlo, el león no estaba allí para llevarlo en su lomo como a veces llevaba a Steven aparentemente solo estaba allí para asegurarse de que llegara a salvo a su destino.
Después de diez minutos andando llegaron a la casa de Steven, en la entrada Steven estaba esperando con una toalla. Apenas vio llegar al león saltó encima del animal para secar su pelaje, el león se lo permitió y después entró en la casa.
— ¿Quieres un chocolate caliente? – dijo tan amable y animado como siempre – tenemos mini malvaviscos.
— Suena bien – dijo sacudiéndose la nieve de encima.
Adentro todas reunidas en la pequeña sala platicaban tranquilas sin ningún suéter, manta ni nada por el estilo a pesar del frio, siempre le había parecido curioso pero no se había detenido a pensar demasiado en ello, mientras con más normalidad las tratara suponía sería mejor para él. No pudo evitar sonreír aún más ampliamente cuando vio a la única chica con suéter y una taza de cocoa en las manos.
Connie estaba allí, y antes de que nadie piense nada raro, le alegraba solo porque si Connie estaba allí significa que Stevonnie estaría allí.
Se dirigió a la mesada de la cocina y conectó todos sus aparatos. Vio con alegría que todos empezaban a poner atención a lo que hacía. Steven se acercó con la taza de chocolate caliente y malvaviscos.
— ¿Y con quien empezamos hoy? – dijo cuando lo tuvo todo listo y tomó un trago del chocolate que subió su temperatura.
— Yo – se levanto Pearl.
— ¡Oh, no! – se quejó enseguida Amethyst – porque tenemos que empezar siempre con tu música aburrida.
— Amethyst…
— Bien, bien mientras más rápido salgamos de ello mejor – dijo la "chica" arrojándose de nuevo en el sillón.
Pearl se puso de pie y empezó a estirarse. Puso para ella "Giselle" sabía que era una de sus favoritas, Pearl lo miro un momento con una sonrisa y él no pudo evitar sonrojarse. Bailó con la misma gracia que una bailarina profesional, con movimientos controlados e increíblemente flexibles. Sour Creme se sintió tan feliz de tener la oportunidad de estar allí
Hacia aproximadamente un año, el pequeño Steven se había acercado un día a él en el malecón de la playa le había pedido ayuda para un entrenamiento, se había sentido confundido al principio, no sabía a qué se refería, pero igual era un amigo y le había dicho que con gusto lo haría.
Su ayuda consistía en hacer un par de mezclas para el ir llevarlas a su casa, sus guardianas estaban allí. Había sido raro al principio, pero todo parecía indicar que lo que las chicas querían enseñarle a Steven era a bailar, cuando se dio cuenta de eso no se limitó a llevar las mezclas y que Steven las tocara en su reproductor sino que llevó su tornamesa y las tocó para ellas directamente.
Después de todo quien tiene la oportunidad de ver a unas bailarinas tan buenas con ellas. Era uno de esos espectáculos por los que la gente debería pagar para ver y el solo había tenido la suerte de estar allí para ayudarlas. El adoraba todo lo que tuviera que ver con la música y el baile era gran parte de ese proceso.
Con solo verlas un par de veces había aprendido los gustos de las chicas. Pearl era una bailarina de ballet nata, era tan emocionante verla bailar el lago de los cisnes, las sílfides, Giselle, el pájaro de fuego o el cascanueces, era una bailarina apasionada y con una técnica impecable. Amethyst era una apasionada del hip hop y era brutal al bailarlo, ella prácticamente brincaba a la mitad de la casa y empezaba a bailar cada que le ponía un tema de Missy Elliott, o Foxy Brown y con esas curvas que ya las quisieran chicas como Nicky Minaj era una locura verla bailar. Después estaba Garnet que había sido la más difícil de descifrar, porque en ocasiones parecía odia y amar algún tema al mismo tiempo, como si tuviera dos personalidades distintas en sus gustos musicales, pero un día cuando toco "Freak" de Estelle, supo que era una chica de R&B así que tuvo listos varios temas de Estelle, The pusscat dolls y Toni Braxton, la alta chica trataba de ocultarlo pero sus pies no podían.
Y luego estaba ella. Ella adoraba el pop/rock pero no la basura comercial de ahora, como los Jonas Brothers o Justin Bieber ella tenía buen gusto, ella podía escuchar de Michael Jackson a Queen, pasando por Madonna o los Beatles, ella no discriminaba demasiado siempre que las voces fueran buenas.
Y Era su turno, las demás gemas ya habían tenido sus tandas de baile y ahora los dos chicos estaban en medio de la habitación.
— Primero que nada recuerda Steven, una reverencia – dijo Pearl – tú primero pides permiso.
El chico extendió su mano a su pequeña amiga y esta la tomó con una amplia sonrisa, el se apresuró a ponerles algo que pudiera gustarles pronto estaba tocando "Moves like Jagger" y los dos chicos se movían felices por unos segundos antes de que un brillo rosado los rodeara y apareciera ella.
Stevonnie.
Stevonnie tenía que ser la mejor bailarina que había visto en su vida, bailaba como si nadie pudiera mirarla, solo se dejaba llevar, nunca calculaba como se movía como se movía y eso resultada espectacular, giraba, subía, bajaba, brincaba y movía todo su cuerpo con una sensualidad que no sabía de dónde sacaba. Y de verdad estaría loco por ella si no supiera que ella… él… ellos, eran Steven y Connie juntos.
La primera vez que se la había topado en la playa había sido encontrar la chica más sexi que había visto nunca, ni siquiera se lo pensó cuando la invitó a su tocada aunque se ocupaba de que fueran eventos secretos y muy exclusivos, tenía que cuidar su reputación como el mejor DJ de cuidad playa, pero solo se había acercado a ella y se había jurado que cuando terminara la tocada la acompañaría a su casa y le pediría una cita. Darse cuanta durante la tocada que la chica era la unión de dos niños pequeños había tardado de salir de su cabeza, pero lo había superado,
Aún así era genial verla de nuevo y sobre todo verla bailar. Cuando el tema terminó la chica se dejó caer al piso con una risa escandalosa, como siempre lo hacía, era obvio que Connie y Steven eran felices juntos.
— Muy bien Stevonnie – aplaudió Pearl – pronto podrían ser incluso mejor que Garnet.
— Ni lo sueñen – dijo Garnet relajada desde su lugar.
Sour Creme a veces se sentía desplazado pero en realidad no le importaba, así no le dirigieran la palabra estaría feliz de estar solo mirando.
— Tengo que ir a casa – dijo con pesar – mamá se pone nerviosa con las tormentas si me quedo fuera.
— Gracias por venir a ayudarnos Sour Creme – dijo con una sonrisa Stevonnie.
— Sí, claro – dijo sonrojado, rayos porque ella… él… ellos eran tan linda.
— Saluda a Vidalia de mi parte – dijo Amethyst.
Sour Creme recogió sus cosas y salió por la puerta, la ventisca era un poco más fuerte pero nada que no pudiera manejar, bajando las escaleras de todos modos estaba león que se acomodo cerca de él para servirle de apoyo.
Miró sobre su cabeza y la nieve que tocó su rostro se derritió al contacto. Cielos, ojala estuvieran aburridas de nuevo pronto.
Fin
