*-*-* Capitulo 9:Poseción *-*-*

"Devoraré a todas las personas importantes para ti, incluyendo a esa mujer…", el eco de esas palabras parecía regresar de la nada una y otra vez.

"Pero no tienes idea de lo que eso significa", rectificó con una carcajada siniestra. "Me alimento del dolor, la tristeza, la ira… todos los sentimientos capaces de corromper el alma humana"

"Créeme, no existe nada más satisfactorio que observarte destruyendo a los que dices amar"

El sonido gutural y ronco de una carcajada me obligó a volver a la realidad.

Mi piel estaba húmeda, necesitaba sentir la fresca brisa de la mañana para que mi cuerpo se enfriara.

Aún respiraba dificultosamente cuando sentí el cálido aliento de Hinata contra mi cuello.

Despacio, retiré mi miembro de su ardiente interior. Seguía sobre ella, con la cabeza apoyada en el espacio entre su mejilla y su pequeño hombro. Sentía sus senos firmes y redondos aplastarse contra mi pecho, cada vez que intentaba satisfacer la necesidad de oxigeno en sus pulmones; ella estaba incluso más exhausta que yo.

El aroma de su cabello me envolvió como un suave perfume; pero tenía un toque erótico en él, que seguramente se volvería mi favorito.

El aroma del placer; nuestro sello único y personal, algo que se creaba únicamente cuando nuestros cuerpos se encontraban de esa forma.

Sus muslos dejaron de aprisionar mi cadera, se deslizaron lentamente por sobre mis ´piernas, permitiéndome sentir la suavidad de su piel pálida.

Ese momento era precioso, no quería que llegara a su fin.

Teniéndola junto a mí, con aquella sensación maravillosa de satisfacción física.

Pero volvía a recordar la última frase que había pronunciado en medio de su propio placer.

"Te amo", ese era un sentimiento que no necesitaba sentir, por su bien más que por el mío.

Me retiré bruscamente de aquel rustico camastro, divisando la expresión que tenía antes de sorprenderse. Sus mejillas sonrosadas, los labios rojos ligeramente separados y los párpados cerrados; como intentando disfrutar los momentos posteriores a su segundo orgasmo.

Me miró avergonzada mientras cubría su grácil figura con la sábana.

Apreté el puño de mi mano izquierda, realmente hubiera querido responderle. Sus orbes plateadas parecían rogar por una aceptación; algo, una palabra; pero mi boca permaneció sellada.

Tras varios dolorosos segundos bajó la vista al suelo, casi pude sentir su tristeza de haber sido utilizada.

Pero yo no había hecho eso ¿o sí?.

La alejé de su familia, de su Aldea y reclamé la pureza de su cuerpo.

La convertí en el juguete de un demonio.

Dejando que el cruel silencio llenara todas las preguntas sin respuesta, arreglé rápidamente mi pantalón.

¿Iba a abandonarla precisamente en estos momentos?

Era lo único que se me había ocurrido.

Y sabía que por cada minuto de indiferencia la lastimaba aún más.

-Lo lamento –susurró con la voz quebrada- No debí…

-No hiciste nada –espeté casi automáticamente, lo extraño es que no pensé en decir eso- La próxima vez guárdate tus comentarios e intenta ser más complaciente.

A pesar de que su mirada se ocultaba bajo el oscuro cerquillo de su cabello, noté como abría los ojos de par en par antes de dejar que las lágrimas se desbordaran creando finos caminos que bordeaban su rostro.

¡Mierda! Esa no era ni por asomo la respuesta que yo quería darle.

La voz del maldito zorro empezó a reírse con ganas, dentro de mi cabeza.

Tomé la chaqueta con aire ofendido antes de girarme hacia la puerta.

-Si no dejas de llorar tendré que matarte –cerré con un portazo la tosca madera.

"¡¿Qué hiciste?", le gruñí con ira contenida, las palabras que debieron haber salido por mi boca, apenas se escucharon como un débil quejido en mi mente ¿Porqué?

-Escuchaste alguna vez la frase "Jamás hagas tratos con el demonio" –caminó despreocupadamente por los pasillos del refugio subterráneo.

"¡Regresa!", ordené. "Entra y dile que lo sientes. ¡Explícale!"

Volvió a reír con el sonido de una voz demoniaca, profunda y letal.

-Supongo que ahora sabes lo que sentía allí dentro, niño estúpido; ahora bien. ¿Para qué sirve el cuerpo de un humano? No creo que pueda salir a aplastar aldeanos con él; tampoco puedo comérmelos de lo contrario ya habría a esa suculenta humana de un tajo.

Se detuvo a medio camino- Tal vez debería hacer esto último; mira, tengo colmillos –acto seguido tocó los largos colmillos afilados con la lengua.

Debí suponer que volvía a tener esa apariencia endemoniada.

Se me revolvió el estómago al escucharlo, si es que tenía estómago.

"No hagas eso", dije intentando parecer calmado, sabía que trataba de sacarme de casillas, entonces tendría una buena excusa para herir aún más a Hinata.

-"No hagas eso, regresa, explícale"; escucha idiota, no soy tu mascota así que deja de darme ordenes. Aún no te das cuenta de tu posición.

Habría tensado la mandíbula si hubiera tenido una. Ahora me sentía como una voz incorpórea que veía a través de sus mismos ojos.

"Supongo que tendrás alguna buena explicación o amenaza que darme acerca de lo que está pasando"

-¡Claro! Tu alma se fusionaría con la mía de la misma forma que compartiría mi poder contigo; creando una nueva personalidad. Algo así como el cuerpo y tú pasaste a quedar atrapado junto a mí, como mente, demonio y conciencia.

"Ajá" respondí, sin entender muy bien a lo que se refería.

-Estoy empezando a creer que eres "Conciencia", porque eres igual de tonto que el mocoso.

Que hablara de mí como 4 personas diferentes ya estaba confundiéndome más que sus explicaciones de almas.

-Cuando te encontraste con el Uchiha –prosiguió sin muchos miramientos- "Conciencia" o sea el mocoso, despertó y empezó a hacer un berrinche insoportable. Hasta que termino por llamarte a ti, "Cuerpo".

Ambos se unieron por motivos que espero no saber y quedaron libres. Pero ya también estaba unido a "Conciencia", tú eras el único independiente.

Así que aquí me tienes, libre y aprovechando el tiempo antes vuelva dentro y ustedes salgan.

-Salir a donde –preguntó Zetsu apareciendo con una masa informe desde el suelo.

-Ya sabía yo que estaba un poco loco, pero hablar consigo mismo, esto es el colmo –Kisame dejó al descubierto la fila de puntiagudos dientes a manera de sonrisa amenazadora, mientras avanzaba desde el otro lado del pasillo.

-Ustedes dos…

-Tres –corrigió el lado oscuro de Zetsu.

El Kyuubi o yo apretamos la mandíbula seriamente disgustados.

-Ustedes tres, si saben lo que es bueno ¡lárguense! O les arrancaré las entrañas y me las comeré.

"No vas a hacer eso ¿verdad?", pregunté con cierto tono de repulsión.

-Lo dudas.

"!Ag¡ Pues eres asqueroso, la verdad"

La puerta que quedaba al lado izquierdo en el espacio entre ellos y yo se abrió a medias.

Dos ojos color carmesí observaron ambos bandos.

-Y si saben lo que es bueno, cerraran la boca y se irán de rositas a otro lugar.

-¡Tú! –espetamos el zorro y yo, Sasuke hizo un mohín y volvió a cerrar la puerta.

*-*-* Fin capi 9*-*-*


Muy bien me declaro totalmente demente.

Siento no haber podido subir el capi antes, la verdad no recordaba que aún faltaba una conti por subir ya que estos capis están escritos hace mucho... Bien no sé como decirlo pero hasta aquí llega el fic.

En realidad creo que ya notaron que esta conti estuvo algo rara, la cosa es que desde hace tiempo tuve que exprimir mi pobre cerebro para escribirla, me quedé vacia de ideas para este -solo este- fanfic. No tengo la más mínima idea de qué podría pasar a partir de aquí. Y no creo que eso cambie, pero amo mucho este fic y no quisiera abandonarlo.

Por ello me encantaría que dejaran algunas sujerencias o lo que ustedes crean que podría suceder despues, por favor cualquier idea será BIENVENIDA.

Espero no haberlos decepcionado y porfa aporten para que el fic no se pierda.

Sayo.