Algo Me Falta
Pov Nessie
Fui a mi habitación a cambiarme de ropa.
Escogí un elegante y entallado - creo que algo sexy - , vestido color negro, que Rosalie me compro en París.
Baje al lobby y busque a papa. Percibí su olor en el bar del hotel. Me dirigí al lugar y sentí como alguien me miraba con insistencia.
Levante la vista y todos los hombres del lugar me observaban.
Edward estaba sentado en la barra, me daba la espalda. Lentamente se volteo y me vio de arriba a abajo, me dedico una gran sonrisa.
Conocía esa sonrisa que ultimamente tenia. Era una mezcla entre orgullo, felicidad y repulsión. Hoy mas que nunca la repulsión, era el sentimiento dominante en sus ojos dorados.
Tal vez escucho algo que no le era agradable.
Le conteste con otra sonrisa igual de grande.
De reojo pude ver como la mayoría de los hombres que me miraban, voltearon a ver a Edward para ver quien seria su "competencia". Al verlo agachaban la mirada o volteaban para otro lado. Seguro que pensaban que no podían competir con el.
Camine hacia el y me sente a su lado.
-Hola, algo interesante?
-No hasta que apareció una deslumbrante castaña que me hizo desear no escuchar.
Papa apenas si podía controlar la expresión, para mantener la mascara de felicidad.
-Lo siento. - Avergonzada, baje la cabeza.
-No es tu culpa, todos causamos ese efecto. Parece que estoy viendo una pelicula para adultos, con todo lo que piensan de nosotros los humanos de esta habitación.
Levanto mi rostro con un dedo suave y helado.
-Piensan que estoy siendo grosero contigo, mi amor. Estan pensando seriamente en venir a rescatarte de mis garras.
Los dos nos reimos, de su comentario.
-Quienes? - le pregunte aun sonriendo.
-Todos, incluso uno de ellos quiere que seas su próxima condesa. - sonrió de la forma que enloquese a mama.
-Quien?
-El senor de la ultima mesa, el que esta rodeado por un séquito.
Discretamente, voltee a ver al señor, si era un conde, al menos debería ser guapo, no?
No, estaba muy mayor y calvo.
-No gracias, así estoy bien.
Edward se rió con ganas y tomo una de mis manos.
-No has pensado en alguien de esa manera? De la manera en la que ellos piensan en ti? - señalo a nuestra audiencia con la cabeza.
-Pensar en alguien de manera sexual o romántica? - mi sinceridad lo tomo desprevenido.
-Ah, si. Eso creo. Lo has hecho?
-No, ni creo que lo haga.
-Por que? - su tono era de sorpresa.
Quiero un amor como el tuyo y mama, - le dije con el pensamiento. - Así como el de mis tios y el de mis abuelos. Es un amor puro y eterno. No creo que eso se aplique en mi. Ustedes son vampiros y encontraron al amor de su existencia. Yo soy mitad vampira, mitad humana. Eso que significa? Que solo lo voy a medio amar? - Era tan bueno sacar esto de mi sistema - Cuando lo encontrare? No quiero vivir mucho tiempo, sin tener lo que ustedes tienen. No es que lo quiera apresurar, pero me gustaría tener a ese alguien. No quiero estar sola, alrededor de ustedes. Quiero a ese alguien. Pero tampoco quiero ser como Tanya, que solo ella y Dios saben cuantos ha tenido...
-Que? - Edward estaba helado, figurativamente claro. - Tu como sabes eso? Quien te conto?
-Somos mujeres! Y las mujeres hablan. Como sea. Quiero a ese alguien, a esa persona diseñada especialmente para mi.
-Lo tendras - me abrazo con fuerza. -No te preocupes, ni niña lo tendrás.
Me solto, pero sostuvo mis manos.
-Te dire que no me agrada mucho la idea, pero tarde o temprano... lo encontraras.
Suspiro con fuerza.
-Que va a tener Renesmee? - pregunto mama, al acercarse a nosotros.
-A su otra mitad.
Mis padres intercambiaron una mirada intensa, que no comprendí.
Mama me vio con ternura, una vez liberada de la mirada de Edward.
-No te preocupes Renesmee. Tu pad...- volteo alrededor - Edward tiene razon, algún día lo encontraras.
