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9. Tan solo fue un sueño.

La habitación estaba oscura. Se girara a donde se girara esa era la única cosa que veía…OSCURIDAD. No sabia donde estaba ni quien la había llevado allí. Lo único que sabia era que no era un lugar seguro, que debía salir de allí y rápido.

Despacio, pero segura comenzó a atravesar la oscuridad. Le pareció una infinidad, pero al final vio la luz al final del túnel. Comenzó a creer que quizás, tan solo, podría ser capaz de salir de allí sin que nada fuera mal.

Pero, Oh, que equivocada estaba,

Justo cuando estaba a punto de poner un pie en la luz, algo desde la oscuridad pareció empujarla de nuevo dentro de esta, mas hondo que antes. Parecía que cuanto mas se esforzara en liberarse, mas atrapada quedaba...y después lo oyó.

-Hola Hermione- dijo la fría voz.

Sin siquiera darse la vuelta, Hermione supo quien estaba llamándola. La persona que tenia la esperanza de que jamás la encontrara, la persona con la que desearía no encontrarse nunca en la oscuridad.

-¿Qué quieres….Snape?

-Sabes exactamente lo que quiero. Lo que deberías estarte peguntando es cuando sucederá.

Hermione no sabia que hacer. Un parte de ella deseaba ponerse de parte de Snape…sabia lo que el quería, tan solo que no sabia cuando sucedería. Pero la otra parte le estaba gritando que corriera tan rápido como pudiera en la dirección opuesta y que no mirara atrás, daba igual lo que pasara. Pero simplemente no conseguía poner sus pies en movimiento en la dirección en la que quería ir. Era como si su voz la hubiera paralizado en el sitio en el que se encontraba. Hizo lo único que se le ocurrió: le dio conversación.

-¿Dónde estoy? ¿Por qué me ha traído aquí? ¿Sabe los problemas que va tener cuando me encuentren?

-Querida, querida, querida, haces muchas preguntas Hermione. Oh, esta bien, veamos. Tú estas en mi lugar especial, donde no importa que tanto se esfuercen en encontrarte, nunca lo harán. Así que no me importa en los problemas que vaya a meterme porque nadie, nunca va a encontrarte. I creo que es obvio porque YO te he traído a TI aquí.

No se sabia que decir, ni que hacer, solo permaneció allí parada. Era como si su cerebro se hubiera apagado y no importa que pasara no parecía ir a ponerse en funcionamiento pronto. Luego ocurrió. Hermione fue golpeada por algo que encendió su cuerpo, haciéndola sentir como si estuviera ardiendo.

Pareció como si se hubiera caído en una caldera, pero nadie estuviera cerca para sacarla de allí. Cuanto mas intentaba gritar, más dolía y mas difícil, se le hacia respirar. Tal como vino, se fue, ya era capaz de respirar con más facilidad y lo mejo de todo, ya podía moverse. Tan pronto como se aseguro de que estaba bien, echo a correr.

Pensó que quizás si podía mantenerse delante de el por un minuto al menos, entonces podría salir de allí viva. Podía oírlo detrás de ella, solo caminaba y la llamaba por su nombre como si fueran viejos amigos.

Era como si corriera por un laberinto. Izquierda aquí, derecha allá, pero parecía que cuanto mas corría, mas se perdía. Y luego lo sintió, la había atrapado y con un simple movimiento la tiro al suelo. Le dolía el hombro como si se lo hubieran golpeado con un enorme martillo. Trato de levantarse, pero no podía ejercer presión sobre su hombro, seguramente estaba dislocado. Finalmente consiguió levantarse del suelo y comenzó a correr de nuevo. Sabia que no llegaría muy lejos con el hombro en esas condiciones, así que parándose solo un momento, hizo la única cosa que se le había ocurrido.

Con un sonoro crack, volvió a colocarse el hombro en su lugar. Se deslizo hasta el suelo. Todo lo quería hacer era quedarse allí sentada, pero sabia que no podía, porque si lo hacia seguro que la encontraría y entonces nunca podría escapar. Así que una vez más, se puso en pie forzosamente y comenzó a correr.

Hermione…

Se paro un momento antes de empezar a correr de nuevo. Sabia que había oído su nombre, pero no había sonado como Snape, sino como otra persona. Sonaba como Sirius, pero eso no podía ser. Sabia que el no estaba allí y ¿No había dicho Snape que no había manera de que nadie la encontrara allí?

Hermione…

Ahí estaba de nuevo, pero sonaba mas cerca. Freno un poco el paso, quizás era Sirius. Si tan solo pudiera alcanzarlo antes de que Snape la alcanzara a ella, entonces todo estaría bien. Corrió tan rápido como sus piernas podían llevarla, rezando todo el camino por conseguirlo.

Hermione…

Era como si cuanto mas escuchara su nombre, más rápido pudiera correr. Estaba decidida a llegar hasta el, así fuera la ultima cosa que hiciera, no quería pasar ni un momento mas en este lugar. Entonces sucedió lo que ella no quería que sucediera. Doblo una esquina y allí parado no estaba otros sino el mismísimo Snape. En menos de un segundo se había dando la vuelta y ya corría en la dirección contraria, pero esta vez no iba a ir a ninguna sitio. La tenia y ella lo sabia, pero ¿Dónde esta Sirius? Sabia que el estaba allí, lo había escuchado.

-Así que Hermione, creíste que podrías escaparte de mi, pero déjame contrate un pequeño secreto. No importa a donde vayas aquí, no importa cuan lejos corras. Siempre acabaras de vuelta frente a mí. Este es tu destino Hermione, aprende a tratar con el.

Y de nuevo con un sonoro golpe estaba de nuevo en el suelo. Con un intenso dolor lacerando su pierna., sabia que no estaba rota porque aun podía moverla, pero era como si le estuvieran clavando mil puñales a la vez en ella. Y supo que al igual que en su hombro, le quedaría un moretón.

Hermione…

Podía oírlo, sonaba como si estuviera muy cerca, pero a la vez sabia que estaba muy lejos de ella y entonces el dolor en su hombro y su pierna llegaron a un punto en que no pudo soportarlo mas y dejo que el dolor la empujara a la inconsciencia, rezando que bien alguien la encontrara pronto o que Snape lo terminara rápido.

Hermione…

-Hermione, ¿Puedes oírme?...Tienes que levantarte…Venga, Hermione….Por favor, tienes que despertarte ya.

Comenzó a despertarse lentamente. Tras restregarse los ojos, Hermione miro en los ojos dulces y preocupados ojos del único e irrepetible Sirius Black y lo primero que hizo fue echarle los brazos al cuello y comenzar a llorar.

-Sirius…menos más que estas aquí…estaba tan asustada de que nunca me encontraras- dijo ella entre lágrimas.

-Hermione, ¿De que estas hablando? Remus me dijo que te llego una carta y nada mas leerla te desmayaste…no has ido a ninguna parte…solo era una pesadilla…has estado dormida durante seis horas, hasta ahora. Estábamos comenzando a preocuparnos…así que empecé a llamarte…con la esperanza de que te despertaras.- respondió Sirius.

Hermione no se inmuto. No podía entender lo que el le estaba diciendo. Solo había tenido una pesadilla. Tan solo fue un sueño, pero se sintió tan real. Era como si realmente estuviera allí y Snape…también estaba allí ¿Podría realmente haber sido solo un sueño?

-Hermione, ¿Estas bien?

-Estoy bien. Solo, voy a ir al baño a arreglarme un poco, después nos veremos en el salón, vale.

-Vale, pero solo si todo esta bien.

Despacio, Hermione se levanto de la cama y se dirigió al baño. Una vez allí se miro en el espejo, y tuvo que admitir que estaba hecho un asco, así que decidió darse una ducha. Desenado que eso la despertara y le quitara es estremecedor sueño de la cabeza. Cuando fue a quitarse la camiseta por encima de la cabeza, sintió una fuerte punzada de dolor atravesar su hombro, al principio, pensó que solo serias una contractura por haber dormido en una mala postura. Sirius dijo que había dormido seis horas seguidas. Pero cuando se quito los pantalones, vio un moretón feo y bastante grande en su muslo. Lo miro y se giro lentamente hacia el…

Espejo…mirando por encima de su hombro, vio que todo su omóplato estaba cubierto por un enorme moratón verdeazulado. Hizo lo primero que se le vino a la cabeza. Grito.