Para celebrar que hemos superado las 50 review os dejo un nuevo capi. Millones de gracias ;)
POV Damon.
Mis parpados se abren descansados y una resplandeciente sonrisa se muestra en mi rosto. Los recuerdos de una noche fantástica atacan a mi estado de animo y lo que no lo era. La necesito ya!. Ahora que la había hecho mía no podía parar...
Giro sobre el colchón y palpo a ciegas su lado. No está. Donde coño está?.
- Elena?.-
Por favor, que no se haya arrepentido.
Me levanto para buscarla por la habitación y compruebo que la ventana del balcón esta abierta. Salgo para ver si esta ahí y su presencia me tranquiliza.
El amanecer estaba a punto de salir y ella lo admiraba absorta cubriéndose con las sabanas.
- Que haces?- me llamó la atención la figura cuadrada que hacia con sus dedos enfocando al horizonte.
- Perdón. Te he despertado?.-
- Tú ausencia es la que me ha despertado.- la abrazo por detrás.
- Lo siento.- me recibe achuchándose contra mi.
- Por que haces ese gesto con tus manos.?- pregunté curioso.
- Soy muy fanática de los paisajes. Cuando veo algo que me gusta intento sacarle una foto y revelarla en mi memoria.-
- No es mejor hacerlas con una cámara?. Así no lo tendrás que recordar. Lo podrás ver siempre que quieras.-
- Ahm, ya... Tenia una, pero se rompió. Cuantito que pueda me la compraré.-
- También te enfadaste y la tiraste al suelo?- me burlé.
- Algo por el estilo...- respondió con seriedad.
Noto algo de tristeza en su voz, así que cambió de tema. Hoy no era un día para entristecerse. Quiero verla feliz.
- Gracias, Elena-
- Por qué?.-
- Por darme el privilegio de ser el primero. Nunca lo olvidaré.-
Lo decía en serio. Ha sido una de las mejores noches de mi vida y aun no me explico como he podido ser tan cuidadoso con ella. El temor de hacerle daño me impedía ser brusco, que era a lo que estaba acostumbrado, y nunca pensé que hacerlo suavemente también me excitaba.
- Yo tampoco. Y ha sido todo un placer.-
La balanceo conmovido por su honestidad y rozo su trasero con mi paquete.
Oh, oh, aquí están otra vez esas cosquillas que provocan que mi bulto vaya en aumento.
- Vamos a la cama.- le pido dando un tierno beso en su descubierto hombro.
- Quiero ver el amanecer.-
- Yo te haré ver el amanecer.-
Se da la vuelta y me sonríe aceptando mi proposición. La alzo en brazos, con el consiguiente chillido y me la llevo para poseerla una vez mas. En serio, no me canso...
Lamentablemente, una vez que la mañana se impuso, todo volvió a la realidad. Recogimos nuestros bártulos y regresamos a New York.
No podía cogerme el fin de semana entero como pretendía. Tenia llamadas muy importantes que atender sobre mis investigaciones que requerían urgencia. Aun así conduje por el camino mas largo para volver. Necesitaba estar el maximo tiempo posible con ella y seguir contemplando el rubor en sus mejillas o esa sonrisa bobalicona que no se le borraba de la cara.
- Uhhh, me encanta esta canción!- jovial, le dio volumen a la radio del coche.
Disfrutaba con autentico placer de la música y para mi sorpresa, tenia buenos gustos. Poco a poco la iba conociendo mas y por lo pronto todo de ella me gustaba.
- Te trasmite mucho esta canción?- pregunte alternando la vista en la carretera.
- Si. Es es el tipo de canción que te da energía para empezar bien el día. No se, es una tontería.- comenta avergonzada.
- Se a lo que te refieres. Me pasa con la canción de Alicia Keys y Jay Z. La de New York. Me encantaría tenerla como banda sonora cada vez que paseo por la cuidad.-
La hago reír y ese ruido si que es música para mis oídos.
- Esta lo que te provoca es subir a un punto alto, extender tus brazos y disfrutar de la calidez del sol.-
- Quieres sol?-
Al lado del freno mano, presiono un botón y la metalizada capota del coche se desliza para esconderse en el maletero. Ahora el que me reía era yo por la cara que puso.
- Es descapotable?- se le desencajaba la mandíbula mirando para atrás.
- No te habías dado cuenta?-
Niega con la cabeza estupefacta. Para ser una persona que no le impresionan los lujos, lo disimula muy bien.
- Nunca me había montado en un descapotable.-
- Relativamente si. El camaro de Enzo es descapotable.-
- Bueno, quiero decir que estuviera descubierto. Es una pasada!.- exclama exaltada.- Puedo hacer una cosa ahora que estamos en carretera secundaria?-
- Lo que quieras.- aminoro la marcha para prepararme para su beso.
De repente se quita las sandalias y el cinturón. Pero que va hacer? Quiere hacerlo ahora?. He creado un monstruo. Pretende que nos matemos o qué?
Subiéndose descalza en el sillón, apoya su trasero en el cabecero y extiende sus brazos para equilibrarse.
- Estas loca?-
- No eres tú el que dice que la vida tiene que tener algo de locura?-
Me dejó sin palabras cuando cerró sus ojos e inclinó su cabeza hacia atrás respirando el viento que corría.
- Deberías probarlo.-
- Y dejar que conduzcas mi coche?. Eso si que es una locura.-
La contemplo desde mi posición. Sin lugar a dudas, Elena me tenia perplejo. Esa manera de disfrutar las cosas, de su insaciable curiosidad por saberlo todo y esa madurez, ayyyy... esa madurez mezclada con la inocencia de una persona de su edad...
Al llegar a casa, dejamos las maletas en la entrada y me retiré un momento cuando sonó mi teléfono. Bajé al sótano y hablé desde allí sobre unos asuntos que me reclamaban. Fastidiado por dejarla sola, no tuve mas remedio que despedirme prometiendo que no tardaría.
Al final fueron cuatro horas de mierda que perdí de mi valioso tiempo. No solucionamos nada, las pruebas estaban exactamente igual, osea erróneas, y el perfectisimo día que llevaba se fue directamente al traste.
Preferí aparcarlo todo y volver a mi mundo de fantasía con Elena. Subí hasta la casa y me extraño que todo estuviese apagado y en silencio.
- Elena?.- me aproximo a la cocina y sobre la mesa había una nota.
`` He salido a dar una vuelta. Vendré pronto. Besos. Elena.´´
Joder, yo que tenia ganas de estar con ella...
Mi móvil vibra dentro del bolsillo de la chaqueta y contesto molesto sin mirar quien es. Seguramente otra vez del laboratorio.
- Que quieres ahora!-
- Que borde. Se puede saber que te pasa ?- la voz de Enzo suena al otro lado.
- Lo siento, es que... Da igual. Que pasa tío?.
- Pues aquí aburrido. Ya he preparado las clase para el lunes y no tengo mucho que hacer. Te apetece tomar el aire?. A mi mucho.-
- Pues...-
Quería esperar a Elena, pero no sabia exactamente cuando llegaría. Y tampoco quería quedarme en la soledad de la casa, lo odiaba.
- Por fa. Esta mañana vi a Sage en el centro comercial con otro tío. Y estoy que me subo por las paredes.-
Enzo y sus celos...
- Vale. Me recoges?-
- Claro!. Para que sacar tu pedazo de deportivo del garaje, no?.-
En media hora nos subimos en el cacharro llamado coche por mi amigo, y dimos una vuelta sin saber que hacer.
- Quieres una copa?.-
- No me apetece. Y a ti?-
- Pssss.-
Vaya aburrimiento.
Mientras damos vuelta y vueltas decido sacar algún tema de conversación. Y que mejor para hacer reaccionar a Enzo que hablarle de su rubia favorita.
- Pues sabes que me ha contado Elena?.-
- Espero que no esté embarazada.- bromea ganándose un manotazo de mi parte.
- Ella y Caroline se han apuntado a clases de baile en la comunidad.-
- A las de Kol?-
- Sip!-
- Pero están tontas?. Ese pervertido intentará ligar con ellas y con lo pueblerinas que son de seguro que caen rendidas a sus pies.-
- No creo que a Elena le pase. En cambio a Caroline...-
Me miró de inmediato y aguante la risa cuando tensó la mandíbula.
- Pues ahora que lo dices, escuché a ese gilipollas quedar para practicar en el salón de actos esta tarde.-
- Es fin de semana. La comunidad está cerrada.-
- Ya sabes que los Mickelson se están acostumbrando hacer lo que les da la gana en ausencia de tu padre.-
Ahora el que se tensaba era yo. Estaría Elena allí?.
- Ya me conozco yo las practicas de ese bailarín de pacotilla. Se rumorea que se lleva allí a las chicas para... bueno, practicar con ellas, tu ya me entiendes.- me informa preocupado.
Si, lo entendía perfectamente, y sabiendo como es Kol no me extrañaba ni un pelo.
- Te gustaría ir a fastidiarle la tarde a ese niñato?- propuse travieso.
- Creí que nunca me lo pedirías.- contento, dio un volantazo para dar la vuelta y dirigirnos a la comunidad.
Plantados a las puertas del edificio, este permanecía cerrado y apagado. Yo aun conservaba los códigos para entrar y pasamos sin problemas hasta el interior una vez que los introduje.
Conforme nos acercábamos, escuchamos la música proveniente del salón de actos. Efectivamente Kol estaba allí.
Asomándonos por la puerta, divisamos como en el escenario Caroline bailaba con él entre risas y toqueteos.
- Serán asquerosos...- murmura por lo bajo Enzo.
Lo asqueroso fue descubrir como Elena estaba sentada en una de las butacas charlando con Matt. Eso si que me irritó.
Por lo visto nadie mas había asistido a las clases, solo ellos cuatro y parecían tener una cita doble. Mis puños se apretaron instintivamente y trague saliva para no correr hasta allí y partirle la cara a ese imbécil.
- Es increíble que les puedan llegar a gustar esos dos pamplinas.- se quejaba mi amigo en el mismo estado que yo.
- Pues cortemos el rollo ya!-
- Yo te sigo.-
Bajamos por las escalerillas hasta casi la mitad cuando la parejita del escenario se dio cuenta de nuestra presencia. Kol fue a quitar la música y pegó un salto para bajar y venir hasta nosotros.
- Que hacéis aquí?- preguntó con su clásica chulería.
- Lo mismo me pregunto yo.-
Elena se levantó de inmediato al verme. Ni si quiera la miré.
- Hemos venido a practicar. Le tenia que enseñar unos pasos nuevos.- se excusa tontamente.
- Esta terminante prohibido entrar.-
- Klaus me ha dado permiso.-
- Ya, pero mi padre es el dueño y son las normas.-
- Tú ya no tienes ningún mando aquí. Así que no te tengo porque hacer caso.- me replica.
- Sabes que lo puedo tener cuando quiera. Y si lo hago, diría que tu hermanito y tú no saldréis muy bien parados.-
Nos miramos desafiantes y tuvo que claudicar fastidiado por tener que darme la razón.
- Esta bien. Recogíamos chicos. Nos tenemos que ir.-
- Tu y Donovan si. Ellas se quedan.-
- Pero...- Caroline fue a protestar y Enzo la calló.
- Si, tienen que entender algunas normas de comportamiento.- añadió mi amigo.
Kol no respondió mas y le hizo una señal al rubio para que lo acompañara. Este, pasó serio por mi lado, pero ni siquiera me digné a mirarlo. Preferí centrarme en Elena.
- En que estabais pensando?- les preguntó Enzo claramente enfadado.
- Kol nos invitó. Decía que tenia el permiso para entrar. Que culpa tenemos nosotras?- se defendió la rubia.
- Claro, y si te dice que te tires por un puente, también lo haces.-
Emprendieron su clásica discusión. Como un matrimonio de viejos se enzarzaban nada mas verse y resultaba cómicos escucharlos, pero yo no estaba ahora para risas.
Enzo se subió al escenario para encararse con Caroline y mientras peleaban, Elena y yo pasamos a un segundo plano para ellos. Me acerqué y solté el aire que tenia retenido en los pulmones desde que la vi con Matt.
- Creí que solo darías una vuelta.- intenté no sonar molesto.
- Terminé hacer las tareas de la casa y me aburría como una ostra. Caroline me llamó y tú estabas muy ocupado, así que...-
- Quedasteis con estos dos.- terminé la frase por ella.
- No sabia que quedó con ellos también. Hay algún problema?.-
- Pues claro que hay un problema.-espeto disgustado.
- Cual?-
- Damon!. - me llama Enzo. Salvado por la campana.- Dile a esta que me tiene que tratar con respeto. Soy su profesor, no su sirviente.-
- Yo tampoco soy tu sirvienta, aunque trabaje en eso. Y el respeto se gana, capullo.- le responda alterada.
- Pero que boquita tienes. Tu abuela te la tendría que haber lavado con lejía.-
- Oye!, no te atrevas a meterte con mi abuela...-
Siguieron y siguieron sin que nadie los interrumpiera.
- Mira, lo siento mucho. No tenia ni idea que no podíamos estar aquí. No volverá a ocurrir. - se disculpa Elena algo cortada.- Es mejor que me lleve a Caroline antes de que mate a tu amigo. Nos vemos en casa.-
Elena se alejó de mi lado y agarró a su amiga antes de que se comiera al mio.. Ambas partieron hacia la salida no sin antes de que la rubia le dedicara una peineta a Enzo en forma de despedida.
- Esa barbie es una maleduca. Alguien debería enseñarle modales.- la critico ofuscado.
- Supongo que te ofrecerías voluntario, no es así?-
- Mira quien fue hablar!. Te ha faltado tiempo echar al rubito para hablar con tu preciosa Elena.-
- Solo quería fastidiar el plan del niñato. Eso es todo.
- Si, claro...- ironiza.
- Cállate y vayámonos ya.- pasé de sus indirectas.
Regresé a la casa un buen rato después y subiendo por el ascensor comienzo a practicar frente al espejo la disculpa que tenia preparada. Me había pasado de la raya con mis reproches, y aunque estuviese un pelin cabreado, mi comportamiento no estaba justificado.
Piso mi casa y me dirijo directamente a la cocina. La luz encendida y el olor a comida me dieron la confirmación de que Elena había llegado.
- Hola...-
Elena cortaba verduras en una tabla encima de la encimera y no se volvió para devolverme el saludo.
- Hola.-
- Huele rico.-
- Gracias. Ya mismo estará la cena.- comenta con frialdad.
Joder, la he liado...
- Estas enfadada?.- camino lentamente hacia ella. No quiero que me tire una sartén.
Se da la vuelta y se apoya en el borde de la encimera dando un buen suspiro.
- No se porque tienes que abusar de tu poder de esa manera. Y mucho menos pedirme explicaciones.-
- Elena, las reglas están ahí para cumplirlas. Ese niñato y su amiguito el rubio se las pasan por el forro y no me da la gana.-
- No creo que estés en disposición de decir que se tienen que respetar las normas. Entonces yo ya estaría despedida, no crees?.-
- Estarías despedida si no llego a ser yo quien os interrumpe. Si da la casualidad que Guiseppe os ve ...-
- Kol nos dijo que tenia el permiso de su hermano.-
- Klaus es un simple bufón de mi padre. No es nadie para hacer tal cosa.- dije brusco para concluir con el dichoso temita.
- Vale. Me callo. No pienso entrar en ningún debate familiar. Eso no me incumbe.-
- Lo siento, Elena. Vale?. Tal vez he sido un poco arrogante y como dices un abusón, pero no aguanto a Kol. Es superior a mi.-
- Estas asi por Kol o por que me has visto con Matt?. Porque si es así, ya te dije que no tengo nada con él. -
- Y por que cada vez que voy a la comunidad te veo con él?-
- Solo somos amigos. Ando un poco escasa de ellos en esta cuidad.-
- Ya tienes amigos.-
- Si, lo se. Katherine y tú.- no lo decía muy convencida.- Vivo con ustedes y esta claro que me lo paso bien, pero necesito mi espacio. Tener mi propia vida fuera de aquí.-
Maldita sea, Damon. Ella tiene razón. No tienes el derecho a reprocharle nada. Pero que coño te pasa?. Estas actuando como un crío. SERÉNATE!. Parece mentira que una chiquilla de veinte años entienda las reglas de este juego mejor que tú.
Escuchamos a lo lejos el timbre del ascensor, seguido del ruido de unas ruedas arrastrando por el suelo y las pisadas de los tacones de mi mujer. Lamentandolo, volvió a darme la espalda y disimuló removiendo la comida en el fuego. Volvía agobiarla y era lo ultimo que pretendía.
- Elena, buenas noches.- aparece Kat por la cocina.- Mi amor, estas aquí.- la recibo con un beso.
- Hola Katherine.- la saluda.- ¿ Que tal el desfile?-
- Ufff, estoy agotada. Creo que voy a darme una ducha y a dormir. Gracias por preparar la cena, pero no tengo hambre.-
- No te preocupes.-
- Cari, cenas y nos vemos arriba?.- me pregunta Katherine antes de irse.
Lo pensé un par de segundos y miré como Elena se pasaba el cabello por la oreja. No estaba del todo cómoda con nuestra presencia y preferí zanjar la conversación que dejamos a medias.
- No. Me voy contigo. Yo también estoy cansado y mañana tengo mucho trabajo.-
- Pero mi vida, Elena tiene ya la cena.-
- No tengo hambre. Puede dejarla en la nevera.-
Salgo de la cocina y oigo como Katherine se disculpa por el desplante y queda con ella para hablar en el desayuno.
Subo hasta mi habitación echo un obelisco, con ira contenida y una frustración que no llegaba a entender.
- Supongo que la noche romántica no a ido tan bien.- decía Katherine entrando tras mía.
- Cierra la puerta.- le ordeno.
- Que pasa, que Elenita no era lo que te esperabas?-
- He dicho que cierres la puerta!.- me impaciento y voy yo a cerrarla de un portazo.
Kat dio un brinco y me observó confusa.
- Se puede saber que te pasa?.-
- Cállate - le atrapo el rostro con mis manos y ataco su boca sin piedad.
- Oh, Damon... Ahora entiendo porque no tenias hambre. Me has echado de menos...-
La alzo en volandas y la tiro en la cama violentamente. Me arranco la camisa y ella hace lo propio con la suya. Tengo que escapar de estos pensamientos contradictorios y que mejor que el sexo puro y duro para sacarlos de mi cabeza...
Creí que me sentiría mejor después de revolcarme entre las sabanas con mi exquisita mujer. Pero no, estoy igual o peor. Ahora soy doblemente culpable. Primero por ser un capullo con Elena y luego follar con Kat por despecho. Ellas no se merecían esto.
Pero para ser verdad, estaba en un terreno desconocido. Nunca me había encontrado tan perdido y mucho menos tratándose de mujeres.
- Vaya...Que bienvenida mas buena.- resoplaba tumbándose hacia un lado de la cama.- Pero me lo vas a contar ya?-
- Es el trabajo, Kat. Me han jodido el fin de semana, eso es todo.-
- Que putada...- me compadecía- Y con Elena?. Ya habéis...?-
- Si. Lo hemos hecho.-
- Que bien. Y como fue?.- se abrazo a mi.
- Ya sabes que un caballero no cuenta sus intimidades.-
- No quiero que me lo cuente con lujos y detalles, solo si estuvo bien.-
Estuvo genial, yo creo que mas que genial. Fue una experiencia que me a dejado marcado para siempre. Pero ni se me pasaba por la mente decirle eso a mi mujer.
- Si, a pesar de su inexperiencia, se esmeró bastante.-
- Me alegra que te la hayas follado.- me dos palmaditas en el pecho y se levanta sonriente- Ahora me toca a mi.-
Sacad las conclusiones que queráis. Os lo dejo a vuestra imaginación. XDD.
