Disclaimer Los personajes son de J. K. Rwwling.

Capitulo:

Brincó de la cama y a empujones sacó a Blaise de ahí, él prefirió reír en vez de mostrar lo frustrado y molesto que se sentía. Molestó por que Pansy hubiera hecho más de lo que él mismo había pensado con Potter y frustrado por tener que salir de aquella cama, donde podía abrazarla y tenerla a su merced sin al menos poderle decir que tan hermoso y placentero era estar con ella.

Entre sus montones de ropa encontró lo que buscaba, pantalones holgados de mezclilla y una gran sudadera que alguna vez fue de su hermano, entre el montón de ropa pudo encontrar una gorra de béisbol, un muggle en Francia se la había regalado y dos años después le encontró un buen uso, salió de su sala común corriendo, primero necesitaba vomitar y ya después pensar en que hacer para poder saber todo lo que había pasado la noche anterior, podía empezar por torturar a Potter hasta obtener la verdad de primera mano pero tener que volver a verlo, sabiendo que él había estado sobrio le aterraba.

Empujo a varios niños en los pasillos y hasta creyó haber tirado a unos cuantos pero eso ahora no importaba lo único que podía llamar su atención era buscar a Potter, podía empezar pateándole el trasero, pellizcando sus mejillas o golpearlo hasta empezar a tener respuestas pero por desgracia no lo veía por ningún lado.

El desayuno había terminado hace horas y ahora debía vagar por cada pasillo y rincón escondido del colegio para encontrarlo pero no le preocupaba andar por todos lados, su ropa bien le hacía pasar por cualquier hija de muggles perdida pero aún así le desesperaba no verlo, no saber donde esta y recordar que él lo sabía todo y podía contarlo a quien quisiera.

20 minutos después de deambular sin rumbo fijo pudo ver a la sangre sucia salir de la biblioteca tal vez si la seguía llegaría una vez más a la sala común de Gryffindor .

Ginny Weasley estaba sentada en un pasillo y tan pronto como vio a Granger corrió a ella, Pansy agradeció mentalmente su vestimenta, jamás iban a sospechar que se trataba de ella e iba poder espiar a hurtadillas para saber la contraseña.

-¿Haz encontrado algo?-preguntó la pelirroja, Granger negó con disgusto.

-Nada que me diga lo que realmente pasó, no creo que este enfermo.-respondió la sangre sucia y juntas entraron a la sala común tras murmurar la contraseña.

-Acromantula.-recitó Pansy al saber la contraseña y poder entrar, tan pronto dio un paso a los interiores de la sala común deseo ser capaz de salir corriendo, ahí había un sin fin de Gryffindor's que ni la notaban pero aún así sentía miradas sobre ella, camino hasta las escaleras por donde se perdió un niño que bien podía ser de primero, entró en la primera puerta al oír la pastosa voz de Granger tras ella.

-Debería decirnos lo que paso.-oyó a lo lejos, tanto la sangre sucia como la pobretona andaban a prisa por el pasillo para perderse dos puertas al fondo. Sin estar segura de que la motivaba las siguió con sigilo para esperar con discreción las la puerta que habían entrado.

Cinco minutos después vio salir a ambas chicas molestas y sabiendo que tal vez Potter podía estar cerca entro en la habitación cerrando la puerta con un fuerte hechizo tras ella.

-He dicho que no tengo nada sólo no quiero salir.-gritó una voz a dos camas de distancia. Sabiendo que se trataba de Potter camino hasta él y de un jalón hizo que él la viera a la cara.- Eres tú.

-Si, soy yo Potter y ahora mismo quiero que me digas que mierda pasó a noche.

-¿No lo recuerdas?-preguntó Harry con un pequeño toque de dolor en su voz el cual ignoro por completo para fulminarlo con la mirada.

-En realidad.-murmuró apenada al tener los esmeralda y brillantes ojos de Harry viéndola de esa manera, frustrada se sentó en el borde de la cama y con ambas manos acaricio sus sienes, ahora que lo volvía a ver era como si pequeñas imágenes de lo ocurrido volvieran a ella, imágenes sin sentido como fotografías que veía de rápido. Suspiro asustada.

Unas manos recorrían sus caderas posesivamente al mismo tiempo que su propia lengua se deslizaba en los labios más suaves que había probado en su vida, no era lujuria, nada a lo que estaba acostumbrada con Draco o lo que había probado un par de veces con los franceses, un sabor diferente a la desesperación, un sabor profundo que bien podía ser confundido con la ternura, la calidez y la fragilidad de las manos firmes que recorrían sus pechos al mismo tiempo que con las piernas se aferraba con fuerza a la espalda firme y ancha que se cernía en su cuerpo.

-Yo.-tartamudeo recordando la forma en que Harry la había cargado la noche anterior hasta deslizarla con delicadeza sobre un suelo frío pero aún así sabía que Potter había manobrado con agilidad para que fuera él quien tuviera aquella frialdad en la espalda.

-Yo si lo recuerdo.-admitió Harry dándole la espalda.

Sintió como la fuerza en sus piernas comenzaba a fallar y sintiendo el deseo surgir de su vientre camino hasta él para tomarlo por el hombro y obligarlo a verla una vez más.

-Pero me lo puedes recordar.-dijo Pansy sin más al mismo tiempo que se ponía de puntitas para fundir sus labios en los de él.

Del mismo modo que sabía en sus sueños había hecho, con aquella profundidad con la que él la había tratado y antes de tener tiempo para analizar el sin fin de mariposas en su estomago tomo la hebilla del cinturón de Harry para acercarlo más a ella, subió su pierna para deslizarla sobre la de él y sabiendo que su intimidad estaba rozando la de él jalo desesperada del cabello negro azabache del que sus manos eran posesivas.

Deslizó su mano por la espalda de Harry al mismo tiempo que el la tomaba por la cadera para subirla sobre su cuerpo, apretando las piernas con fuerza dejó que la volviera a besar, lo dejó bajar por su cuello en un fino camino de besos y mordiscos dejando por momentos una marca de delicia y lujuria que bien podía reflejar el sin fin de sensaciones que él traía en los pantalones. En un movimiento más Pansy fue conciente de lo desesperada que se sentía por alejar la ropa a metros de distancia y jalando de la camisa de él rompió un par de botes con tal de tener frente a ella su pecho desnudo.

-No quería volverte a ver.-murmuró Harry quitándole aquella enorme sudadera, Pansy sonrió.

-Entonces cierra los ojos.-pidió a su oído dando un mordisco a su oreja y dejando que él la tumbara sobre la cama.

-Pero quería volver a tenerte.-admitió Harry con los ojos bien abiertos al mismo tiempo que admiraba las montañas que el sostén de Pansy ocultaba sin poder hacer lo mismo con los pezones.

-Lo sé.-susurró Pansy complacida y desabrochando ella misma su sostén, Harry sonrió al mismo tiempo que deslizaba el rostro sobre ellos y los atrapaba entre sus labios para probarlos y poder besarlos con tanta fuerza y delicadeza juntas de una manera inimaginable. Las caricias se extendían por todo su cuerpo dejando sensaciones confrontadas al mismo tiempo, por un lado el placer era una delicia pocas veces sentida por ella pero por otro el saber que lo que hacía no era lo correcto le impedía seguir al momento que deslizaba sus manos sobre los pantalones de Harry para dejar de sentir sobre la ropa.

En un movimiento más Harry consiguió llegar al broche de los pantalones que estaban bajo él y con fuerza bajo el cierre para poder quitárselos, Pansy sonrió, Harry parecía tener tan mala experiencia con pantalones ajenos que no le sorprendió cuando en un intento por quitárselos también jalo de sus bragas.

Pansy terminó por quitarse ella misma los pantalones jalando después de los de él para mandarlos al suelo donde la demás ropa descansaba sin preocupación, irguió la espalda cuando Harry deslizo sus labios por todo su cuerpo, probando sus pechos, bajando por su abdomen y haciendo un sin fin de mordidas sobre su ombligo para seguir bajando, llegando al momento en que Pansy tuvo que apretar con fuerza las sabanas bajo ella para no gritar de placer, la lengua de Harry parecía experta al mismo tiempo del que ella se daba cuenta de lo inseguro que estaba por hacer lo correcto.

Jalando del cabello de Harry lo hizo volver a subir a sus pechos y moviéndose con facilidad lo dejo bajo ella por que ahora era su turno para probar, el camino fue más rápido que el recorrido por Harry pero aún así el efecto fue igual o tal vez aún mayor cuando metió a su boca tanto como pudo para succionar con delicadeza y llenarse ella misma de placer.

Harry respiro a profundidad y Pansy sintió sus pezones doler de deseo, sus piernas le dolían y el dolor no sólo dolía sino que era una mezcla indescifrable de placer con lujuria y miedo que la hicieron erguirse para estar sobre él y besarle los labios, mordió con fuerza, supo que sus uñas se encajan en la piel de él pero no se podía ni quería detener, con más valor del que se creyó capaz lo miro a los ojos para gravar en los propios el color esmeralda y brillante que la admiraban, reflejada en las pupilas de Harry el dolor le ganaba al miedo al mismo tiempo que el deseo los poseía.

-Hazlo.-pidió desesperada sabiendo que él entendería el mensaje, Harry sonrió y tomándola por las caderas la acomodo a la perfección sobre él para tantear el terreno antes de entrar, Pansy cerro los ojos sin dejar de besarlo para que el movimiento fuera aún mayor, sabiendo que lo mordió cuando él estuvo en ella no pudo evitar gemir, gemía por más al mismo tiempo que deseaba parar.

El ritmo de Harry era bueno y moviendo la cadera con rudeza tuvo que admitir que le seguía el paso, una y otra vez, entrando y saliendo sin terminar de salir y entrando cada vez con más intensidad, deslizándose con fuerza al mismo tiempo que la besaba con delicadeza. Sin ser conciente de contar el tiempo supo que estaba exhausta pero no se detenía, ya no quería hacerlo sólo deseaba más y cada vez que lo tenía sentía que no podía recibir nada mejor, en otro movimiento brusco ella quedo sobre él al mismo tiempo que movía las piernas para apretarlo sobre ella y hacer así más profundo lo que parecía no tener fin.

El tiempo se les fue al mismo tiempo que los movimientos cambiaban y las sensaciones se deslizaban sobre ella de una manera intimidante, supo que quiso gritar al mismo tiempo que deseo poder llorar por tanta intensidad dando mordidas a su cuerpo como venganza al mismo tiempo que lo besaba para que no la olvidara.

Una hora después ambos tumbados sobre la cama con las frentes sudadas y las piernas aún entumidas, supo que había hecho la mayor estupidez de su vida pero aún conciente de lo delicioso que eran los errores quiso salir de ahí corriendo sin embargo los brazos que la tomaban posesivamente eran difíciles de ignorar como para tener valor de abandonarlos.

-No me volverás a ver.-sonrió Pansy jalando de las sábanas para poderse ir, Harry sonrió y la jaló de la mano.

-Puedo acostumbrarme a tener los ojos cerrados.-exclamó deseando poder volver a besarla pero Pansy giro el rostro haciéndole chocar contra su mejilla.

-Ni me volverás a tenerme.-sentenció buscando su ropa, Harry tardó en reaccionar pero en una mirada a profundidad, perdiéndose en los ojos azules de Pansy supo que eso sería lo mejor sabiéndose demasiado poco y a la vez demasiado importante como para repetir aquella sesión.

Teniendo su ropa completa levantó la gorra de beisbol que descansaba demasiado lejos de ella, había sido lo primero que perdió cuando entro a la habitación de Harry, dando una última mirada atrás y lanzando un beso al aire salió de ahí para no volver para no hacerlo, nunca más.

Los pasillos eran aún más desiertos cuando sabía que podía tenerlo todo con unos pasos más de la manera que los había perdido, miro a todos lados en busca de una cara conocida sabiendo que lo que ella necesitaba no estaba ahí y aún no lo había obtenido sin importar cuantos pasos diera, sintiéndose miserable y como una traidora de lo peor camino a donde sabía sin importar que tuviera que hacer encontraría a quien necesitaba y aquella única persona con quien la culpabilidad sería por primera vez parte de su vida.

-Largó de aquí Vin.-pidió a una chiquilla de primer año que cargaba una bolsa de huevos, la niñilla sonrió y salió corriendo de ahí con pasos torpes. Respiro profundo y camino tres veces sobre el pasillo vació con un único deseo "un lugar donde esconder algo que no se pueda encontrar", "un lugar donde sólo él puedo estar".

La puerta apareció de la nada al mismo tiempo que la cruzó para hacerle frente a su única ilusión viviente, Draco brincó asuntando cuando la vio ahí pero fue cosa de segundos reconocerla.

-He sido una estupida.-admitió sin más caminando hasta él sintiendo las lagrimas deslizarse con fuerza por sus mejillas. Sólo ahora, sabiendo cuantas tonterías estaba dispuesta a vivir sólo para pensar que Draco podría volver se sintió dispuesta a ser vulnerable y miserable para suplicar por que él la volviera a querer.

-Lo sé.-valoró Draco dándole la espalda, Pansy camino hasta él y tomando de su mano le suplico a mirarla.

-Por favor.-pidió esperando que esas palabras bastaran, Draco jalo su mano y volvió a darle la espalda.

-No te entiendo Pansy, enserio que no entiendo que es lo que pasa contigo, sabes cuanto te... sabes lo que siento por ti y aún así haces esas estupideces, soy yo quien duda de tus sentimientos.-dijo con dureza, Pansy sintió sus piernas temblar y con miedo se arrodillo a la espalda de Draco.

-No dudes de mi por favor, no lo hagas-suplicó con los ojos rojos y el sin fin de lagrimas no podía parar. Draco sonrió de lado cuando la vio ahí, arrodillada y destrozada pero aún así sintió el dolor punzante en su corazón, el mismo dolor que Pansy sentía ante el miedo al rechazo.

-Esto se me va de las manos.-confesó Draco mirando aquel mueble viejo y gastado ante él.-Todo se me esta yendo, primero tú...

-Yo jamás he estado lejos de ti.-aclaró Pansy acercándose a él sabiendo que en su rodilla una pequeña piedra perdida se encajaba.-Y si me lo permites jamás lo estaré.

-No puedo confiar en ti, tan pronto te digo algo una de tus amigas se entera y de ellas, la verdad, no me preocupo, son tan estupidas que no lo entenderían pero se lo tienes que decir todo a Zabini, sabes cuanto le odio y aún así confías más en él que en mi.

-Eso no es verdad.-mintió sabiendo que no mentía.-Yo le digo todo a él pero no confió más en él, por mucho confió más en ti, te he confiado mi vida y mi corazón por que se que tú eres la única persona que puede cuidarlos.

-Eso ya no lo tengo claro.-y ahora fue el turno de Draco para mentir, sabía que Pansy se estaba humillando hasta el final sin sentirse menos, al fin fue palpable todo el poder que tenía sobre ella y como si de una explosión en su interior se tratara lo tuvo todo claro, claro de una manera pero de otro aún más oscuro, en dos semanas sería la visita Hogsmeade y tal vez ya iba siendo momento de dar un paso más.-Pero me lo puedes aclarar.-agregó antes de que ella pudiera responder.

-Lo que sea, lo que quieras, yo haré por ti lo que sea.-confesó Pansy colgándose a los pantalones de Draco para que él la mirara, Draco sonrió con malicia al mismo tiempo que el dolor en su pecho crecía, se veía tan débil y frágil, ahí, arrodillada y con los ojos rojos que deseo poder ponerla en pie y besarla hasta verla sonreír, decirle tantas cosas al oído a la vez que le suplicará por perdonarlo por haberla humillado.

-Es fácil.-murmuró antes de hincarse a su altura.- Sólo tienes que hacer una cosa, una simple cosa y sabré si de verdad me amas tanto como dices.

-Lo que tu quieras.-dijo Pansy dispuesta a ir con la varita en alto hasta el Sr. Tenebroso sabiendo que moriría al menor intento, dispuesta a entrar en Azkaban para liberar al padre del amor de su vida, dispuesta a lo que fuera sólo por que él perdonara todas las cosas estupidas que había hecho aunque no supiera su mayor error.

Draco sonrió de lado y tomo de su mano para que juntos salieran.

-Te lo mostraré.-dijo Draco jalando de ella por los pasillos, tan pronto estuvieron en la sala común de Slytherin subieron a la habitación de Draco, él se tumbo bajo su cama y ante la mirada desconcertada de Pansy sacó una caja gastada, la puso sobre la cama con las manos temblado y no dejó que se acercara.

-Sólo tienes que dárselo a... alguien de Gryffindor.-explicó.- No debes tocarlo por nada del mundo puedes al menos verlo, no quiero que sepas lo que es... y si te enteras de lo que es jamás te voy a perdonar ni te daré una oportunidad.-sentenció metiendo la casa en una gran bolsa.-En Hogsmeade, se lo darás a alguien de Gryffindor pero esa persona jamás debe saber que tu se lo diste...

-Pero ¿Cómo haré eso?

-Pensaras en la manera... sabrás la manera.-terminó Draco al mismo tiempo que volvía a guardar la caja en el fondo de su cama.-Sólo así voy a poder perdonarte.

Pansy sonrió, ella esperaba todo un reto pero eso iba a ser algo tan simple que no le preocupo, ya encantaría la manera de entregarlo sin que supieran que era ella quien lo daba, sabía que esta vez no iba a poder contar con Blaise pero dado todo lo que pasó la noche anterior y lo sucedido hace poco tiempo él también merecía pagar consecuencias y lo mejor era estar tan alejada de él como le fuera posible ahora su mundo volvía a ser Draco y sólo él debía importarle.

Notas de Ginevra Hale; Siento mucho la demora y se que no merezco de su perdón por que son meses lo que me tomo para un simple capitulo, enserio que lo siento pero ya no tengo computadora en casa y creanme que tomarme la paciencia para ir a un cyber cafe merece de todas mis habilidades, las computadoras son lentas, el tipo que atiende es tan feo y me cae tan mal, no cuento con mucho tiempo para ir y la inspiración suele tardar en llegarme pero no se preocupen pronto estaré de vuelta más pronto de lo que hasta yo me imagino, muchas gracias a todos sus reviews y esta vez no contesto x falta de tiempo pero creanme que los he leido todos y no saben cuanto me emociona que me escriban y me dediquen un poco de su tiempo al leer mi historia, MUCHAS GRACIAS.

Me despido por ahora por que ¡VolvereEe!

y cualquier duda o comentario siempre va ser bien recibido.