Holaa a todos :D
Disclaimer: Los personajes, las ciudades y otros son propiedad de SquareEnix, no míos. Eso si, la historia tiene todo mi sello xDD; porque soy una mujer ociosa.
Datos: El noveno capitulo que tanto les debía a todos... espero que les guste
Feel
Capitulo 9: Será un sábado
- Zack… - dijo Aerith, que estaba midiendo cuidadosamente las palabras. Mientras, ese chico de unos ojos azules abrasadores no apartaba la vista de ella, estando muy atento a lo que ella iba a decirle.
- Am… ¿qué pasó cuando me desmayé…? ¿Por qué me desmayé, cierto? – Al parecer la tensión que se había generado ese pequeño lapsus de tiempo disminuyó, porque Zack se puso mucho más relajado. "Hay que partir por algo, ¿no?" pensó Aerith. Se cruzó los brazos, intentando recordar.
- Bueno… cuando empezaste a caer, lo único que logré hacer fue atraparte antes que tocases el barro; ya que tu cuerpo no necesitaba más humedad de la que ya tenía. Cómo era muy tarde, decidí llevarte aquí – Él lo decía como si fuera algo de todos los días, con una voz muy relajada. Pero mientras relataba su historia, la chica tenía toda una película rondándole por la cabeza: Zack intentando despertarla inútilmente, tomándola en brazos y corriendo lo más rápido que podía para llevarla a un lugar seguro… como un verdadero ángel guardián.
- ¿Y… no te cansaste? ¿Ni siquiera un poco? – preguntó asombrada.
- La verdad es que no. Y si lo estaba, no creo haberme preocupado mucho de mí. Tú tenías muy mala pinta, Aerith – Ella empezó a abrir sus ojos sorprendida, parecía que además de ser un ángel; Zack también debía ser un príncipe… se intranquilizaba por ella antes que de él mismo. Bueno, pensó Aerith, no es sorpresa: Tiene ese don de ayudar al que sea.
- Eso sí… ¿tú recuerdas que pasó antes? – preguntó el chico, acercándose un poco más a Aerith. Ella lo miró confundida. – Bueno, ya sabes… antes de tu desmayo –
Los ojos de la chica se abrieron inmediatamente. "¿Y cómo la situación tuvo este giro tan inesperado, por dios?", pensó Aerith. En un momento pensó en no contestarle, pero ésta es una oportunidad única para preguntarle sin rodeos.
- Sí, me acuerdo Zack – Aerith estaba lista para preguntarle sobre el beso, pero Zack es, en verdad, un hombre un tanto imprevisible.
- Entonces… perdona que te encuentres en esta situación. Gracias a mí corriste y llegaste a tu lugar secreto y te quedaste en la lluvia. Gracias a mí estuviste a punto de ir al hospital… lo siento mucho – Zack la miró arrepentido, con unos ojos que denotaban tristeza. En realidad, la chica se había quedado impresionada. No esperaba una disculpa… era lo último que esperaba. Realmente era increíble.
- Zack… - ella estiró su pequeña y frágil mano hasta la cara de Zack, para que lo pudiera ver mejor. – Yo… también siento haberte puesto en esta situación. La verdad es que no comprendo la reacción que tuve frente a Cissnei -
- Espera un segundo, ¿me estás diciendo que todo esto fue porque pensaste que entre Cissnei y yo había algo? - Ni siquiera pudo contestar la pregunta, ya que Aerith afirmó casi al instante. – Oye, a mí no me gusta Cissnei, ¿vale? Sólo somos compañeros de clase, nada más – "O eso es lo que pretendo, la verdad; aunque ella no coopere mucho"
- Lo sé. Pero verlos luego de lo que pasó en el jardín hizo que me descontrolara. Estaba muy mal ayer, y ver eso no mejoró mi estado de ánimo. Soy muy perseguida, ¿no crees? – dijo la chica, soltando una risita un tanto nerviosa.
- Pero también dulce, amable, preocupada y buena persona. Eso es lo que me gusta de ti – dijo Zack en un susurro perfectamente audible, que no pasó inadvertido. Ambos se sonrojaron. Él, tan nervioso que estaba, empezó rascarse la cabeza, un gesto típico de él. Aerith sólo se rió disimuladamente.
Y justo en ese gratificante momento, sonó la puerta de la enfermería. Zack, con un ánimo contagioso, se paró y preguntó quién era. No fue difícil suponer quiénes eran.
Aerith, al darse cuenta de sus visitas, sonrió.
- ¡Tifa, Cloud, Yuffie! ¿Cómo han estado? – dijo como si no fuera la gran cosa encontrarse en ese lugar. "Esta chica sí que sabe restarle valor a las cosas", pensó el moreno Zack.
- Bueno, mejor que tú… sin duda – dijo Yuffie, sentándose en una esquina de la cama.
- ¿Qué diantres les pasó? – preguntó Cloud, mirando a su amigo. Zack y Aerith intercambiaron una rápida mirada.
- Es que me desmayé y Zack me trajo aquí… - dijo Aerith en un pequeño susurro. Cloud y Yuffie asintieron, pero Tifa ya lo suponía cuándo se enteró de donde estaban los dos. Lo que quería saber era por qué su amiga se desmayó… pregunta que no iba a hacer en ese momento.
– Pero por lo menos estás mejor, ¿no? – dijo su compañera de cuarto.
- Sí, aunque deberé quedarme aquí reposando unos días, por si la enfermedad empeora –
- Entendible – dijo Cloud, asintiendo.
- Muy bien, muy bien; me alegro que estén bien los dos… pero saben, necesito ir a entrenar. Tengo en unos días más un campeonato, ¿se acuerdan? – Los otros tres no se habían acordado: había un campeonato de deportes el próximo sábado y todos los que eran de algún taller deportivo estaban siendo masacrados por los entrenadores.
- ¡Verdad! Ahora que lo pienso mi partido es a las 17:00 – dijo Zack, un poco despreocupado.
- ¡Pero tú no entrenarás, Zack! ¡Todavía estás convaleciente! – dijo Aerith, que frunció el entrecejo.
- Ya sí, pero me debo ir. ¡Adioooooooooooooos! – se despidió Yuffie a medio pulmón, cerrando la puerta de un portazo.
- A esta Yuffie nadie le quita el ánimo, por lo visto – dijo Tifa, sonriendo levemente.
- Hey Cloud – dijo Zack, su amigo levantó la cabeza – No he desayunado nada, ¿vamos a la cafetería? –
- Claro, yo tampoco comí mucho que digamos – agrego Cloud - ¿Les traemos algo, chicas? –
- Ya tomé desayuno, gracias igualmente Cloud – agregó Tifa en un pequeño susurro que causó que Cloud se pusiera un poco nervioso.
- No tengo hambre, gracias – dijo Aerith, negando con su cabeza.
- No, tú comerás. Los enfermos necesitan alimentarse – dijo Zack secamente. Aerith hinchó levemente sus mejillas en señal de protesta, alegando que no comería.
- Bueno, sí es así, te obligaré a comer – dijo el moreno, haciendo una pequeña sonrisa mientras salía con Cloud de la enfermería.
Tifa miró como cerraba la puerta Zack mientras se despedía con una mano de las dos; ahora si estaban solas para poder hablar de lo que verdaderamente pasó.
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- ¿De verdad ocurrió? ¿Se besaron? – Fue la única pregunta que formuló su rubio amigo mientras comían en la cafetería. Zack solo asentía, mirando de manera distante la ventana cerca de ellos: todavía no se podía creer lo que había pasado. ¡Había besado a Aerith! Justo lo que más necesito, ¿no?
- Pero intenta gritar más a la otra, así se enteran todos – agregó con una risita. Cloud solo se dedicó a encoger sus hombros ante el comentario.
- Pero Zack… -
- ¿Qué? –
- ¿Qué piensas hacer con ella? – Esa pregunta hizo escupir un poco del café que tomó el moreno.
- ¿¡Qué estás pensando, por Shiva! –
- Nada de lo que tu crees, solo quiero saber si quieres que Aerith sea tu novia – Eso dejó perplejo a Zack. Es cierto, es bastante probable que quisiera que fueran novios o que por lo menos empezaran a salir; esa idea era bastante tentadora y le encantaría, pero…
- No se Cloud, no me he detenido a pensarlo –
- Pero, ¿a ti te gusta Aerith, no? –
- Claro, yo no juego con los sentimientos de las chicas – aclaró el moreno mientras realizaba un fingido movimiento de encontrarse ofendido. Eso sacó un par de risas entre ambos.
- ¿Entonces, el problema es…?-
- Es que todavía no me siento "preparado" todavía. No sé cómo explicarlo… - dijo el deportista sacudiéndose se cabello negro de manera nerviosa. Cloud lo miró extrañado, Zack no era de esos chicos nerviosos por las acciones que realizan, aquí hay gato encerrado.
- Bueno, no sé mucho que ha sucedido; pero habla con ella. Y toma la decisión correcta – dijo el rubio, dando un par de palmaditas en la espalda a su mejor amigo.
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.O.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.
- ¡Qué ternura! ¡Yo sabía que esto pasaría! – dijo Tifa poniéndose sus manos en su cara para taparse la parte sonrojada de su cara, estaba demasiado emocionada. Así, mientras ella decía toda esa pila de cosas sobre el amor para sí misma, Aerith sonreía de oreja a oreja; feliz de que su amiga la apoyase.
- ¡Pero espera! – dijo la natal de Nibelheim, abriendo sus ojos rápidamente. – Entonces, ¿cómo están las cosas? –
- Mmm… ¿cosas? – preguntó Aerith, inclinando su cabeza levemente hacia la izquierda; sin entender.
- Bueno, tú sabes… ¿ya son novios? – El sonrojo de la castaña dejó clara la respuesta. – ¿No? –
- No… la verdad no hemos hablado casi nada al respecto. No ha habido tiempo – agregó débilmente la chica, mientras su pecho se comprimía y volvía a toser. – Pero quiero hablar con él, no deseo que estás cosas queden en el aire –
- Claro que hablarás con él, pero cuando te recuperes. Lo que nos falta es que te vayas al hospital, ¿no? – Su amiga asintió – Además, creo que el momento para que tengan esa conversación será un sábado… -
- ¿Ah? ¿Un sábado? Pero Tifa, tú sabes que yo estaré de alta el miércoles – dijo Aerith inmediatamente.
- Claro, ¿pero no crees que sería mejor hablar las cosas cuando sea la salida a Gold Saucer? – dijo la karateca rápidamente.
"¡Lo había olvidado!" se dijo Aerith golpeándose suavemente su cabeza. De vez en cuando, los alumnos del instituto podían salir a la ciudad más excéntrica de todo el mundo: Gold Saucer, donde todo se hace realidad.
Y Aerith comprendió que era el momento ideal y que todo se vería ese día.
Comentarios:
¡Hola a todos! Siento demasiado la demora, en serio; pero el colegio y todo mi intento de entrar en la universidad me quitan todo mi amado tiempo libre. Pero ahora estoy de vacaciones, asi que actualizaré todo lo que les debo y lo que he estado desarrollado. Bueno, eso.
Un abrazo enorme, y revieeews!
Kmy42
