N.A: Gracias por todo el apoyo.

N.A2: Espero que el próximo capítulo me salga mejor, creo que puedo mejorarlo, en este intente que no se me fuera lo de hablar en presente a a pasado(que no sé porque me pasa)

N.A3: No soy dueña de Dude Thats my ghost


Capítulo 9: Después de todo si era esperado

-¿No vienes?- le pregunta a Ruberto.

Él niega. Billy le da las gracias por la ayuda, coge el mapa y se va.

Camina lentamente hacia su casa por el bosque, sonríe al ver el Sol, después de todo en su vida aún queda algo por lo que luchar.

Saca el mapa y observa sorprendido al ver que este le indica donde está él y donde está el castillo.

Sigue caminando hasta llegar a un gran lago, Billy se maldice por no saber ni volar, ni nadar.

Rodea el lago, en días como estos se arrepiente de haber aprendido solamente a traspasar cosas.

Sigue su camino, de momento lo único que escucha son los pájaros cantando alegremente, aunque sabe que pronto empezará a oír las voces de los humanos. De repente las escucha después de un par de pasos de haber pensado en ello, salta a una de las ramas de uno de los árboles que tiene más cerca como siempre y está vez intenta controlarse, pasan tres personas y para su suerte no se paran. Billy suspira de alivio, baja y vuelve a escuchar que más gente viene. Vuelve a saltar a la misma rama, las personas pasan, vuelve a bajar y vuelve a escuchar voces, vuelve a subir.

Exclama con furia:

-¡Pero ¿Qué pasa hoy?! ¡Es que no pueden al menos pasar todos juntos!

Está vez pasan dos personas, al ser pocas Billy puede oír perfectamente lo que dicen:

-Parece ser que ayer expulsaron al sobrino de la gobernanta… ¿No te enteraste?

Son dos chicas, una con el pelo rubio y otra con el pelo rojo.

La pelirroja niega:

-Ayer estuve tan ocupada que no preste atención a lo que ocurría a mí alrededor.

-Pues verás…- dice la otra- lo expulsaron por: haberse comunicado con uno de esos horribles monstruos, por defenderlos y haber entrada en MJL, sí antes ya lo consideraban loco imagínate ahora.

-Sí… aunque no entiendo, ¿Cómo alguien puede apoyar a esos bichos? nos roban, queman nuestros hogares…

Billy en ese momento deja de escuchar, siempre ha podido oír los comentarios despectivos que decía la gente sobre ellos, prácticamente había crecido con eso y había aprendido a ignorarlos, pero por una vez sentía algo en su interior que lo hizo bajar del árbol y decirles:

-Él no está loco… solo es diferente, a nosotros nos llamáis monstruos, pero algunos tenemos más humanidad que cualquiera de vosotros, al menos nosotros no luchamos los unos contra los otros, o nos discriminamos por ser diferentes- Billy hace una pausa puede que este generalizando bastante porque cada incomprendido es como es.- Sé que nosotros somos temidos solo por nuestras diferencias…

Billy es interrumpido cuando ambas mujeres salen corriendo y gritando "Monstruo"

Billy grita con todas sus fuerzas:

-¡Incomprendidos!

Comienza a correr a gran velocidad hacia su casa, tal vez lo que hizo no fuera el camino correcto, pero se sentía bien y eso era lo más importante, por primera vez en su vida siendo fantasma sentía algo que creía haber perdido… su libertad.

A medida que camina el mapa se va iluminando cada vez más hasta que por fin llega al lugar en el cual empieza la gruta. Billy traspasa el suelo y se da de de bruces contra el de la gruta.

En lugar de caminar hacia donde le guia el mapa va en dirección contraria buscando si hay salida, tenía bien claro una cosa que Spencer no podría atravesar el techo con él, porque claro la cuestión de fracasar no se la había planteado en ningún momento.

Llega hasta el final, frente a él hay una gran puerta de metal, la intenta traspasar, pero no funciona.

-Anti-fantasmas- dice golpeando el metal con los nudillos, expira, tiene que haber otra forma de salir. Observa a su alrededor.- Por aquí deben tener un interruptor que abra la puerta desde dentro, digo yo que no dejaran la puerta abierta hasta que salgan.

Mira hacia al suelo, debe concentrarse en los lugares a los que puede llegar un humano, suspira, se pone a cuatro patas y empieza a palpar el suelo.

"Con suerte hay un botón escondido"

Da en el clavo la puerta se abre durante 30 segundos. Saca la tiza de los bolsillos y en marca el trozo que acaba de pisar.

Ahora sí que puede ir a por Spencer, se esconde detrás de una de las rocas grandes que hay y observa.

Sabe que hay un guardián, pero no sabe exactamente ni como es, ni que es.

Se acerca lentamente al castillo, no hay ruidos, ni gritos, solo hay silencio. Cuando por fin está cerca, lanza una piedra contra el cristal de la ventana. Spencer abre la ventana y mira hacia abajo sorprendido.

-¡Billy!- grita. Sus ojos se llenan de lágrimas.- Sácame de aquí.

-Sí, lanza tu larga melena para que pueda escalar por ella.

-¡Jajaja! Muy gracioso, Billy- dice Spencer sacándole la lengua y secándose las lágrimas que no puede evitar que broten de sus ojos- date prisa, antes de que el guardián vuelva y te encuentre aquí. No quiero pasarme ni un minuto más encerrado aquí.

Billy se sorprende al oír la mención del guardián:

-¿A dónde fue?

-No lo sé, lo vi salir de aquí y correr hacia allá- señala al lugar de donde había venido Billy.

-Está bien, eso facilita las cosas, relájate mi princesa, tú príncipe va a por ti.

-Tampoco te pases.

-Sí quieres que te rescate, ni palabra de mis cursilerías.

-Está bien- dice Spencer derrotado.

Billy sonríe, traspasa la puerta de entrada y corre por los pasillos hasta llegar hacia la escalera que había visto desde la esfera. Empieza a subir lentamente las escaleras por las que obligaron a subir a Spencer solo para tardar más y hacerlo rabiar.

Después de un par de minutos, llega arriba, traspasa la puerta de madera, se choca contra Spencer, rápidamente este se abraza a él.

-Podrías haber venido antes, tenía miedo.- dice Spencer enterrando la cabeza en el hombro de Billy- No quería pasarme toda mi vida encerrado aquí, no volvería a ver el cielo, ni la luna, no volvería a sentir la hierba, nunca volvería a verte a ti, ni a hablarte y me acabaría volviendo loco para cuando, si alguien se lo plantara, me rescatará de esta torre.

Billy le acaricia el pelo.

-Relájate, te pienso sacar de aquí, cuente lo que me cueste.- le da un beso en la mejilla.

Billy mira en ese momento que las paredes de la habitación estás forradas con el tipo de metal que está hecha la puerta de entrada de la gruta. Mira hacia la puerta de madera, está forrada con el mismo metal, intenta traspasar, pero no puede, sonríe:

-Después de todo sí que era esperado.

Spencer observa en silencio:

-Entonces era una trampa y yo era su cebo- se sienta en la cama- lo siento, la culpa es mía si no hubiera insistido tanto desde el principio esto no hubiera ocurrido, si tan solo te hubiera dejado seguir tu camino… otra vez lo volví a fastidiar todo- esto último lo dice acercándose las rodillas a la frente- primero a mi familia y luego a ti… ¿Por qué siempre acabo defraudando a quien más me importa?

Empiezan a brotar lágrimas de sus ojos, antes lloraba por desesperación, ahora llora por dolor y en verdad le duele, es como si sus propios órganos se estuvieran destruyendo ellos mismos, él único que no parece reaccionar así es su corazón que late con fuerza como si le fuera a explotar.

-Spencer, tranquilízate, esto no es culpa tuya, recuerda siempre hay una salida. ¡Spencer!- empieza a agitar sus hombros- ¡Escúchame! ¡Spencer! ¡Al menos mírame a los ojos! ¡Por favor, no lo hagas más difícil!

Spencer lo intenta, hace un esfuerzo por levantar la cabeza de entre sus piernas y lo miro con la mirada nublada por las lágrimas. De repente nota un frio y lento beso en los labios.

-Billy- susurra.

-Sí, tranquilízate quieres, no te pongas histérico o será peor- le susurra limpiándole las lágrimas- escúchame por lo que veo ni el suelo si el techo están forrados con ese material así que todavía hay una oportunidad, pero necesito que te tranquilices y me dejes buscar algo con lo que romper el techo…

-¿Vas a romper el techo?

- Bueno o es eso o escurrirme por el suelo, acabar sabe dios donde, encontrar el camino hacia esta torre, buscar algo con lo que romper la puerta desde fuera…

-Me hago una idea, pero… ¿Cómo piensas que bajaremos si subimos al techo?

-De la misma manera que salto a los árboles, también se caer- Billy le guiña un ojo.

De repente se escucha un sonido metálico en la puerta. Spencer se congela, alguien está intentando entrar.