Letra: A
Título: Acá
Avisos: comedia…
Pareja: Sakuno-Eiji
Edad: adulta.
Ella frunció el ceño y lo repitió. Él inclinó la cabeza y ahuecó la mano tras la oreja. Apretó los dientes.
—He dicho que vengas acá— repitió, avergonzándose por su vocabulario tan campero.
Él levantó los hombros y los dejó caer, acercándose unos pasos. ¿Acaso estaba burlándose de ella? Cruzó los brazos y golpeó el suelo con la puntera. El peto que llevaba tintineó y luego, él simplemente sonrió con esa dichosa sonrisa heredada.
Demonios, estaba perdiendo la paciencia. Estaba por ahí, agarrarlo y…
Respiró e intentó calmarse. No. Él debía de aprender que tenía que obedecerla y que cuando ella decía "acá", quería decir "acá ya". Por muy cabezón que fuera.
—Acá— repitió una vez más—, vamos. No tengo todo el día.
Los azulados ojos se posaron sobre ella y el labio inferior superior quedó atrapado bajo el inferior. Un mohín. Genial. Luego vendrían los pucheros. Pero no cedería. No. Esta vez no. Iba a ser firme.
Pero no sirvió de nada. Porque otro dio unas grandes zancadas y lo recogió del suelo para colocárselo sobre los hombros. Cedió de que le tirara de los pelirrojos cabellos y cuando llegó a su altura ambos sonreían con la misma cómplice sonrisa.
—Estaba intentando educarlo— bufó colocando las manos en su cintura—. No me obedece.
—Mm, dale tiempo. Solo tiene tres años y quiere tocar todo. Además, es un nervio, nya.
Ella puso los ojos en blanco y recogió al pequeño de los brazos de su padre.
—Terminará sin venir cuando se lo diga, ya lo verás.
—Bueno, siempre puedes decírmelo a mí— bromeó él con una cómplice y sensual mirada. Ella enrojeció y pese a que el deseo creció en ella, sopesó la idea de cambiar la palabra. Igual, su hijo decidía que no entendía su conversación rural.
