-¡Si me tocas un pelo lo lamentarás!, ¡soy la prometida del príncipe y te aseguro que nadie del palacio lo pasará por alto!

-¡Eres una gata...!-dijo mientras le daba una bofetada que la hizo caer sobre el pasto- ¡maldita estúpida!, ¡no eres nadie, aquí no eres nada, eres una ramera de quinta!-reclamaba dispuesta a darle otra bofetada.

-¡Maldita loca!-exclamó Bulma sobándose la mejilla y levantándose- ¡mi rostro!

-¡Te voy a desfigurar!-gritó dándole otra bofetada. Bulma estaba asustada, comenzó a llorar, pués aunque trató de defenderse fue imposible y vaya que dolían las bofetadas, fueron 4 peropara Bulma dolieron como si fueran 50.

-¡Ya déjame!...¡por favor detente!-imploró desvalidamente.

-¡Eres una estúpida, Misa!- espetó furioso y totalmente ofendido Vegeta, quien acababa de llegar en compañía de Nappa y Raditz. Bulma sollozaba llena de pánico y al verlo se abrazó fuertemente de él.

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-¡Lo hice por ti!-

-¡Lárgate!... ¡saquénla de aquí antes de que la maté con mis propias manos!-

Los hombres obedecieron y la sacaron casi a rastras.

Bulma estaba tan nerviosa y en shock que Vegeta la tuvo que llevar cargando hasta su habitación.

-¡Me las pagará esa estúpida!-decía encolerizado Vegeta al ver las mejillas enrojecidas, el ojo hinchado y amoratado, sin olvidar el labio un sangrante. Ella permanecía recostada en la cama y abrazada a su madre quién sollozaba al verla.

-¡Mi pobre bebé!-decía la señora. El rey estaba igual de molesto que Vegeta.

-¡Esto no se volverá a repetir!- dijo- Doctor, ¿quedarán marcas?-inquirió con preocupación el príncipe.

-Descuide alteza, una vez que se tranquilice le aplicaré este unguento especial y quedará como antes.

-Bulma, yo, no tengo palabras para expresar lo ofendido y avergonzado que estoy. Esto no debió suceder, ¡son unos ineptos esos guardias!, te aseguró que siempre habrá alguien vigilandote.- se disculpó el rey.

-Iré a darles instrucciones a esos idiotas, no quiero volver a ver a esa mujer en el palacio-espetó Vegeta saliendo del lugar.

-¿Estarás bien?-inquirió apenado.

-No se preocupe, ya estoy mas tranquila.

-De cualquier manera, habrá un guardia afuera de tu puerta-

-Gracias-

-No agradezcas, ya eres parte de la familia y es mi deber velar por tu seguridad...bueno, me retiro.

El rey fue directo su despacho, debía informarle al rey, al padre de Misa lo sucedido. Vegeta por su parte, no iba a permanecer con los brazos cruzados, debía desquitarse, debía darle su merecido a esa mujer.

Buscó su ki, para su fortuna aún estaba a las afueras del palacio.
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-¿Porqué lo hiciste?-inquirió preocupado y decepcionado a la vez.

-Eso a ti no te importa...-resopló agriamente. Su mirada reflejaba algo muy diferente a la satisfacción, sus ojos estaban a punto de traicionarle y dejar escapar una lágrima.

-Pudiste haber la matado...tú eres mejor que eso, Misa, y lo sabes-dijo acariciándole la mejilla.

-¡Te he dicho que no me interesas Raditz!- espetó alejándose-¡déjame en paz!-chilló, sus ojos sucumbieron y una lágrima recorría su mejilla.

-No siempre debes hacer lo que él te ordena...-

-¿Y según tú, qué debo hacer?-cuestionó secamente.

-¿Porqué no la mataste?, te contuviste demasiado. En un segundo pudiste partirle la cabeza en dos e irte sin dejar rastro.-anunció, ella le dio la espalda en forma evasiva.

-¿Porqué no lo hiciste?

-No vale su vida...no me iba a tomar la molestia...-

-Tu y yo sabemos que no es así.

-No pude hacerlo ahora, pero te aseguro que...que pronto tendré el valor suficiente para...para matar...la...

-Tu tienes derecho a ser feliz, ya no sigas sus órdenes.

-No puedo, eso ya lo sabes...-dijo amargamente. Él no pensó mas y la besó.

-¡Eres una perra!-gruñó Vegeta antes de lanzarle una bola de energía que convirtió en harapos el vestido que llevaba puesto.

-Vegeta...detente...-imploró Raditz.

-¡No me importa que sea tu zorra, Raditz!, ¡tiene que pagar lo que le hizo a mi mujer!-lanzándo otro ataque el cual Misa torpemente esquivo.

-¡Ten en cuenta quepudo matarla y no lo hizo!-cotinuó desesperado.

-¿¡Y qué!?, ¿¡tengo que darle un maldito premio!?-espetó violentamente y tomándola del suelo por el cuello.

-Ve...ve...g...ge...ta...-pronunció con dificultad la mujer.

-Solo dime, ¿qué pretendes con todo esto?-pronunció sombríamente mientras le clavaba la más gélida de sus miradas.

-Yo...te...a...-

-¡Cállate!-reprochó avéntándola a unos 15 ó 20 metros de distancia.

-¡Misa!...-dijo Raditz lanzándose a levantarla.

-Óyeme bien, estúpida: no te mato ahora, porque no necesito otro maldito escándalo, pero esta es la última vez que lo haré. No quiero volver a verte en mi planeta ni en mis otras tierras...-anunció fulminante antes de irse.

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-En vista de que Kakarotto no soportará un minuto más, sugiero que vayamos a un restaurante que está a un par de calles de aquí, es mi favorito y es exquisito-dijo Table mientras paseaban en el carruaje real.

-¡Table tiene razón!, ¡la comida en ese lugar es deliciosa!-agregó Goku con entusiasmo.

-Pero que descortes es ese Kakarotto, mira que tutear al príncipe...-dijo Milk al oido a Krillin.

Habían recorrido varias tiendas de ropa, las mas sofisticadas. En todo ese rato, Milk nose despegó del brazo del príncipe, se le había metido la idea en la cabeza de hacerse esposa de él, si Bulma podía, ¿porqué ella no?

Pero el pobre Goku solo los veía desolado, competir contra un príncipe era asunto perdido y mas si recordaba el entusiasmo de su familia al saberlo interesado en una mujer.

FLASH BACK
Fasha servía los alimentos recién preparados. Bardock y sus hijos estaban listos para degustar aquel festín.

-¡Se ve delicioso, mamá!-dijo el menor con gran entusiasmo.

-Gracias. Lacasa se alegra cuando estamos todos juntos. Estaré triste el día que se casen, aunque feliz, siento que ese momento se acerca, ya son unos hombres-dijo en tono melancólico.

-Pues yo no creo que Kakarotto lo cumpla pronto. Ni siquiera sabemos si le gustan las mujeres.-agregó Raditz.

-¡Raditz!, no hables así de tu hermano- reprendió Fasha.

-Madre, todos sabemos que nunca se ha interesado en nadie.

-No, estoy seguro de que pronto nos dará una sorpresa, ¿no es así Kakarotto?- dijo Bardock.

-Pués...-pronunció con la boca llena- conocí a una chica.

-¿¡Cómo dices!?-dijeron con asombro y al unísono.

-Que conocí a una chica, es linda...-

-¡Lo sabía!-dándole una palmadita en la espalda- mi hermanito ya salió del cascarón.

-¿La conocemos?-inquirió Bardock, aún sorprendido.

-No.

-¿Es saiyajin?, ¿dónde la conociste?-cuestionó Fasha.

-Es terrícola, la conocí cuando fuimos por la prometida de Vegeta. De hecho es la mejor amiga de la señorita Bulma.}

-¡No lo puedo creer!, ¡eres un suertudo!, ¡desde que el príncipe decidió casarse con una terrícola todos desean tener una pareja de ese planeta!-decía Raditz con emoción.

-Debes invitarla al baile, antes de que otro lo haga-dijo Bardock.

-No lo se, creo que ella y la otra chica irán junto al príncipe Table.

-¿Hay otra?-inquirió Fasha.

-Si, son dos chicas, Milk, la chica que me gusta y Lunch, quien también es muy bonita.

-Interesante...ya se a quién invitar-dijo Raditz con interés.

-Invítala, si te gusta dícelo, ¡yo preparo la boda!-anunció Fasha con emoción, el resto del día Bardock y Raditz le dieron cientos de consejos para conquistarla.

FIN FLASH BACK

Ahora él debía hacer todo lo posible por ganarse su cariño, aunque fuera casi seguro no lograrlo, pero que mas daba, un plebeyo siempre puede ganarle a un príncipe, ¿o no?

-Señorita Milk-dijo al llegar al palacio.

-¿Necesita algo, Kakarotto?

-Hablar con usted, si es preciso-utilizando el vocabulario y modales que le enseñaron dias atrás su padre y hermano.
Ella entrecerró los ojos y lo vió de pies a cabeza tratando de encontrar algúnmotivo para negarse.

-De acuerdo...caminemos porel jardín, ¿le parece?

-Por supuesto-dijo con una amplia sonrisa.

-Y bien...¿que me quería decir?

Las palabras de su hermano retumbaban en su cabeza ''¡Tu puedes, tu tienes corazón de caballero, tu debes hacerlo!'', una y otra vez ''¡tienes corazón de caballero, eres más fuerte que ese príncipito delicado!'' y finalmente concluyerón en una orden: ''¡Solo hazlo''

-Pues...quizás no es lo mas apropiado, y se que es de último momento pero...quería pedirle que fuera mi pareja en el baile...-hizo una pausa y se apresuró a decir- pero claro, si usted se niega lo comprendo, aunque debería considerarlo como mi manera de recompensarla por mi comportamiento inapropiado en la Tierra, el cual le aseguro no fue intencional.

Ella pensó unos segundos y antes de declinar la oferta, contemplóla idea de ir con él al baile ffructifera, de ese modo cabía la posibilidad de causarle celos al príncipe al preferir ir al baile con un plebeyo y no con él.

-De acuerdo...-pronunció con suavidad.

-De igualmanera, le agradezco que haya permitido hablar...pero...-se detuvo- ¿acaba de aceptar?-inquirió con gran sorpresa.

-Así es. Espero no me haga esperar. Ahora debo ir a arreglarme, lo estaré esperando-dijo antes de irse y dejar a un embobado saiyajin con una sonrisa dibujada en el rostro.

-¡Sii!-festejó mientras se dirigia a casa.