Victoire se sentó en el alfeizar de la ventana y observó como la primera nieve del año caía con lentitud, inundando el paisaje con su color blanquecino, estaba tan inmersa en sus pensamientos que no notó cuando Patrick se detuvo junto a ella.
-¿Esperando la siguiente clase? -le preguntó, haciéndola saltar.
El chico sonrió y se sentó junto a ella.
-A veces te encuentro tan absorta en tus pensamientos que me encantaría meterme en tu cabeza y espiar... -confesó mientras la chica le sonreía.
-¿Eso no suena realmente aterrador?
-Lo es -admitió riendo.
-Esta época es hermosa, ¿no crees? Me hace recordar que falta poco para Navidad, para reencontrarnos con nuestras familias... a veces me peleo con mis padres por tonterías, pero realmente los extraño...
-Te entiendo. Me sucede lo mismo con mi familia, pero ¿sabes? Creo que eso es normal, ¿qué sería una familia sin peleas?
Victoire rio.
-Es verdad. Nunca lo había pensado...
-¿Irás a Hogsmeade este fin de semana?
-Si, supongo que tú también, podríamos ir por una cerveza de mantequilla -propuso la rubia con una sonrisa.
El chico le devolvió una sonrisa brillante.
Victoire volvió a observar la nieve, y se sintió bien por intentarlo, Patrick era un buen chico.
-Creo que ya es la hora para Defensa, ¿vienes?
La bruja caminó junto a Patrick por el pasillo y entraron conversando al salón, hasta se sentaron juntos.
Teddy estaba allí, sentado al fondo, pero podía ver como se sonreían y cuchicheaban con claridad. Se sentía tan molesto y enfadado que hasta le molestó el constante coqueteo de la Ravenclaw que estaba sentada a su lado.
Apoyó su cabeza en la mesa y suspiró.
-Teddy... ¿estás bien? -dijo su compañera acariciando su cabello -Estás extraño hoy...
-Estoy enojado y no entiendo por qué.
-Por la noche... ¿quieres... quieres que nos veamos en algún pasillo? Tal vez eso pueda animarte...
Teddy la observó por primera vez. Tenía el cabello largo y rubio, tenía un aire parecido a Victoire, pero no era igual de hermosa que ella.
Otra vez la chica en sus pensamientos. Teddy quería morirse.
-¿Y? ¿Qué dices?
-Esta bien.
Teddy aceptó, sabiendo que haría cualquier cosa con tal de olvidarse por un momento el rostro de Victoire, es que lo estaba volviendo loco, había comenzado a darse cuenta de que siempre la estaba buscando, en el Gran Comedor, en los pasillos, en las clases, en el jardín, y que cada vez que la encontraba ella estaba con el. Le enojaba tanto.
Y cada noche sufría sueños húmedos como si fuera un chiquillo de doce años, su cara aparecía en sus sueños, gimiendo, gritando, pidiendo mas, y el hacía todo lo que le pedía, como si fuera su leal sirviente.
Las cosas para Teddy Lupin estaban cambiando, y eso a el no le agradaba para nada.
-¡Bien! -exclamó el profesor Tanner entrando al salón y haciéndolo saltar -Señor Lupin, por lo que veo está algo... distraído dígame lo que se necesita para hacer un buen patronus.
Teddy se llevó la mano a su cabello y suspiró.
-Un pensamiento feliz.
-Bien. ¿Sabía que su padrino Potter logró hacer un perfecto patronus solo cuando tenía catorce años?
Teddy sonrió.
-Así salvo a Sirius... -dijo recordando las historias de Hermione.
-¿Perdón?
-Nada... -dijo con una sonrisa.
-Hoy intentarán hacer un patronus, al principio les costará, pero usaremos varias clases para perfeccionarlo.
Todos los alumnos murmuraron emocionados. El profesor los hizo levantarse de sus asientos.
-Primero practicaremos el movimiento de la varita y diremos: Expecto patronum. Vamos, repitan.
-Expecto patronum -repitieron todos.
-Bien. Ahora. Quiero que cada uno piense en su recuerdo mas feliz, es muy importante que elijan el indicado, porque eso hará que el hechizo sea mas efectivo. ¿Lo tienen?
Muchos asintieron.
-Les voy a mostrar mi patronus para que sepan como se ve, ¡Expecto patronum! -exclamó, y una hermosa agila voló por todo el salón, haciendo a muchas suspirar, incluida Victoire.
-Bien, ahora quiero que ustedes lo hagan. Tengo que aclararles que en las primeras veces, es probable que solo salga un poco de luz, lograr que un patronus tenga forma conlleva mucha práctica, asique no se decepcionen.
El profesor Tanner les dio permiso para empezar.
Victoire movió su varita muchas veces, hasta que logró dar un poco de luz, algo que hizo sonreír al profesor.
-¡Muy bien Victoire! Sigue así -la felicitó.
Teddy movió su varita, pero nada salió. Intentó tranquilizarse, y cerró los ojos.
Un recuerdo feliz. Tenía muchos, como cuando Harry le entregó la Nimbus 3000, aunque sabía que tenía que ser un recuerdo mas poderoso.
Pensó hasta llegar a uno. Había sido solo un sueño, pero sabía que era suficiente.
Abrió sus ojos, y movió su varita mientras exclamaba:
-¡Expecto Patronum!
Un león plateado salió de su varita en todo su esplendor, y corrió por la habitación, rugiendo y dejando a todos con la boca abierta.
Teddy sonrió, totalmente sorprendido de haberlo logrado.
El león se detuvo frente a Victoire y la miró por unos segundos, hasta que se desvaneció.
El profesor Tanner miró a su alumno sin poder creerlo.
-¿Cómo... ? -el profesor se acercó a Teddy todavía sorprendido -¿Cómo pudiste hacerlo tan rápido? Es algo que conlleva mucha practica...
-Usted dijo que lo que hacía efectivo al hechizo era tener un buen recuerdo.
Tanner sonrió.
-Me has dejado impresionado, tienes el mismo talento que tu padrino. Cinco puntos para Gryffindor -anunció todavía alucinado.
Teddy sonrió.
Victoire lo miró furiosa. No podía creer que alguien como el, que nunca tocaba un libro, podía hacer un hechizo de tan alto nivel. El metamorfomago la observó y sonrió levantando una ceja.
La rubia apartó la mirada enfadada.
-Sigan practicando, Teddy puedes ayudarme a enseñarle a los demás, así hacemos mas rápido.
-¡Teddy ayúdame! -pedían las chicas, haciendo a Victoire rodar los ojos.
Lupin ayudó a las chicas, en algunas logrando que pudieran hacer pequeñas luces.
-¿Vic necesitas ayuda? -preguntó haciendo ruborizar a la chica. Que la llamara así la ponía muy nerviosa.
-No, gracias.
-Estás haciendo los movimientos muy brucos con tu varita -dijo colocándose detrás de ella. Tomó su brazo suavemente y lo movió de la manera correcta.
-Es un suave movimiento, eso hará las cosas mas fáciles -murmuró en su oído -¿Tienes el recuerdo indicado? Tal vez sea eso lo que te impida lograrlo...
Victoire sintió como se le erizaba la piel por su cercanía, por su voz, por la manera en que sostenía su brazo.
-¿En qué pensaste para poder hacerlo? -susurró la chica sin poder detener su curiosidad.
Teddy se quedó en silencio por unos segundos, sin saber si contestar o no.
-En mis padres -se limitó a decir.
Victoire se sorprendió.
-Intenta cambiar tu recuerdo, tal vez así puedas lograrlo -dijo soltando su brazo y pasando al siguiente compañero.
La bruja rebuscó en su mente, y recordó aquella vez en que su padre y ella volaron en el hipogrifo de Hagrid. Recordó ese sentimiento, esa felicidad que sintió, los gritos de júbilo de su padre, que siempre le había temido a aquel animal, pero que se atrevía a hacerlo por ella.
Una gran cantidad de luz blanquecina salió de su varita iluminando por unos segundos el salón.
-¡Increíble! -exclamó el profesor Tanner -Muy bien Victoire, ese es el paso para llegar a lo que hizo Teddy hoy. Muy bien.
Victoire sonrió.
.
-¿Teddy pudo hacer un patronus corpóreo? Wow -exclamó Abby sorprendida -Eso es magia muy avanzada...
-Teddy es genial -dijo Jeremy con una sonrisa.
Victoire se dedicó a comer ensalada de calabaza, intentando no sentirse celosa de la poca atención que le estaba dando su amiga. Ahora Jeremy comía siempre con ellas, y nunca podían hablar a solas.
-¡Teddy! ¡Ven aquí! -exclamó Jeremy al verlo entrar al Gran Comedor.
Victoire intentó no levantar la mirada, pero le fue imposible cuando Patrick se hizo a un lado, dejándole espacio junto a ella.
Teddy le despeinó el cabello a Patrick y se sentó junto a Victoire.
-Estábamos hablando sobre tu patronus -dijo el chico con emoción.
-Ya veo -suspiró Teddy sin mucho interés, llevándose un pedazo de pan a la boca.
-¿Cómo lograste hacerlo? -insistió Abby.
-Recuerdo feliz.
-¿En qué pensaste hermano?
Teddy mojó el pan con un poco de salsa y se lo metió en la boca, Victoire apartó la mirada cuando un pensamiento indecente pasó por su cabeza.
-Es cosa mía.
Victoire jugó con su tenedor. Se preguntó por que a ella si le había confesado que había pensado en sus padres. ¿Tal vez le avergonzaba?
Teddy siempre había sido un misterio para ella, nunca dejaba que los demás notaran sus emociones o sus pensamientos.
Sus padres habían muerto apenas había nacido. No los había podido conocer, la bruja dedujo que seguramente lo único que sabía sobre ellos era lo que Harry le había contado desde pequeño.
Sintió una pena terrible por el. Se imaginó que hubiera pasado si sus padres hubieran muerto después de su nacimiento, con tan solo pensarlo sintió un dolor agudo en el pecho.
Victoire levantó la mirada del plato y observó a Teddy. ¿Y si detrás de toda esa fachada de adolescente egocéntrico y mujeriego, realmente sentía dolor? La rubia supo que ni siquiera tendría que habérselo preguntado, que seguramente así se sentía. Cualquier humano sentiría dolor por haber perdido a sus padres.
Los ojos oscuros de Teddy se encontraron con los de ella, y por un breve momento, Victoire confirmó sus pensamientos.
Una chica apareció de repente, abrazando a Teddy desde atrás. Era rubia y guapa, lo suficiente para que Victoire sintiera una punzada de celos.
-Hola Teddy, no olvides lo de hoy -dijo divertida y luego le dio un sonoro beso en la mejilla que hizo a Jeremy sonreír.
La Ravenclaw salió del Gran Comedor con una sonrisa traviesa.
-Me pregunto que será lo que no tienes que olvidar -dijo su amigo codeándolo.
Teddy siguió comiendo, como si nada hubiera sucedido.
.
La acorraló contra la pared fría, mientras la chica colocaba las manos en su cabello azul para profundizar el beso.
Teddy se esforzó por sentir una mínima gota de placer, pero no había nada que la borrara de su memoria.
-Lupin... vamos... -gimió la chica -, quiero que me hagas tuya... por favor...
Los besos de la Ravenclaw bajaron hasta el cuello de Teddy, succionando, mordiendo lo mas que podía.
-No puedo -murmuró casi para si mismo. La chica no lo oyó, porque siguió mordisqueando sus labios con anhelo.
El metamorfomago la apartó, decepcionando a la chica.
-¿De verdad? ¿Qué te ha pasado Lupin? Has cambiado -dijo la chica jadeante.
Teddy se apoyó junto a ella en la pared.
-No se que mierda me pasa.
-¿Es esa Victoire Weasley? ¿Verdad? -preguntó la chica algo resentida.
Teddy suspiró, confirmándole a la chica todas sus sospechas.
-No te culpes. Es linda, inteligente, talentosa, cualquier chico estaría enamorado de ella, y si te soy sincera hasta yo la miro a veces -dijo pícaramente.
-No estoy enamorado.
-¿Entonces por qué no puedes cogerme? -dijo bruscamente -No hay otra explicación.
-Es deseo. Nada mas.
-¿Deseo? Es algo mas fuerte que eso. Estás enamorado.
-¡Que no lo estoy! -exclamó el chico furioso.
-Entonces demuéstramelo -lo desafió la chica con una ceja levantada.
