¡Hola a todos! Como verán estoy de vuelta, esta vez con un nuevo episodio de El lamento del mar, sin afán de aburrirlos los dejo con este nuevo capítulo.
Sospechas…
Mientras todos se encontraban debatiendo los posibles motivos de la agresión y tratando de encontrar un punto común entre los sucesos y el caso, con Naru entre Mai y el resto del grupo claro está, una silueta los observaba pasando totalmente inadvertida de los miembros de SPR buscando el momento adecuado para actuar, ¿Qué se proponía? Eso solo se sabrá a la hora correcta, cuando el momento decisivo llegue…
-¿Que haremos ahora Naru-chan? –cuestiono bou-san- estamos igual que al principio o peor diría yo, con más preguntas que respuestas
-Yasuhara-san –dijo de pronto el pelinegro- investiga todo lo referente a ese pueblo, sus orígenes, sus costumbres, su ubicación, todo, ese lugar es la única pista concreta que tenemos
-A la orden –contesto el aludido mientras se sentaba frente a su computadora-
-Hara-san, bou-san, Matsuzaki-san, John –llamo a los mencionados- revisen cada habitación, sótano o deposito del hotel tal vez quede algún espíritu aquí
-Como digas –respondió el monje-
-Lin –dijo al mayor- te quedaras a cargo de los equipos, Mai –dijo mientras veía a la castaña- tu vienes conmigo, revisaremos la biblioteca del hotel
-¿biblioteca? –Cuestiono la miko- ¿este lugar tenía una?
-Si –respondió Kumo- los miembros de mi familia, incluyéndome, disfrutamos mucho de la lectura por lo que nuestra biblioteca es bastante grande, tenemos libros muy antiguos…
-Entonces tendrán mucho trabajo, mejor nos vamos –replico bou-san mientras salía de la base seguido de los demás- solo no se entretengan en otras "cosas"
-¡Bo-bou-san! –exclamo Mai con las mejillas coloradas-
-Vámonos Mai –replico Naru mientras tomaba su mano provocando un nuevo sonrojo en ella y la sacaba de la base con dirección a la biblioteca-
Ambos caminaban en silencio por los pasillos del hotel, hasta ahora Naru no había soltado la mano de Mai y ella no hacía más que mirar al suelo, a pesar de lo sucedido entra ambos ella aun no se acostumbraba a la situación, se sentía nerviosa a su lado y no sabía que es lo que debía hacer, Naru noto el nerviosismo de la castaña recordando la conversación que aquedó inconclusa debido a la llegada del espíritu de aquella mujer, por lo que detuvo su caminata y se paro frente a ella acariciando sorpresivamente su mejilla, provocando que los colores aumentaran en las mejillas de Mai…
-¿Qu-que haces Naru? –Cuestiono la castaña mientras sentía como sus piernas empezaban a temblar por la cercanía de ambos-
-Aun no me has dado tu respuesta –contesto el pelinegro mientras chocaba su frente contra la suya provocando que el sonrojo en el rostro de la chica aumentara a niveles sobrehumanos, en verdad le divertía verla en ese estado- la quiero ahora
-Re-respuesta? –cuestionó pues su mente se negaba a funcionar con el tan cerca- t-te refieres a…
-¿Aceptas ser mi novia? -pregunto mientras rosaba ligeramente los labios de la castaña- o… tendré que convencerte…
-S-si… respondió en un susurró la castaña-
-Si ¿qué? –cuestiono el pelinegro, ahora le tocaba jugar a él-
-S-si, acepto… -susurró mas roja que un tomate- acepto…. Ser tu novia…
-Eso quería oír… -respondió para luego besar a la castaña-
Para cuando se separaron Mai apenas y podía respirar, empezaba a creer que estará a solas con Naru encerrados en la biblioteca no sería buena idea, o por lo menos no sería favorable para la investigación, sacudió la cabeza tratando de alejar aquellos pensamientos de su mente, era imposible, para Naru la investigación siempre es primero aunque…. Últimamente se distraía mucho, quien sabe lo que estaría cruzando por su cabeza en ese momento, prefería no averiguarlo…
-Vámonos –dijo el pelinegro volviendo a tomar la mano de Mai, ahora era suya y se encargaría de que todos sus "pretendientes" lo supieran incluido Kumo-
La castaña solo asintió y un poco más relajada que al principio camino al lado de Naru, llegaron a la biblioteca e increíblemente empezaron a revisar los libros de la nada pequeña colección allí presente sin distraerse, el resto del día la pasaron allí, sumergidos en una cantidad interminable de lecturas; cansada de ojear su propio libro Mai se acerco a Naru para ver que estaba leyendo, pues parecía estar muy concentrado, grande fue su sorpresa al ver el rostro de alguien conocido en una de las paginas…
-Na-Naru esa mujer es… -dijo la castaña señalando la imagen de la hoja-
-Eso parece –respondió el aludido alzando la vista del libro- esta imagen data de más de 100 años de antigüedad
-Imposible… -replico la muchacha- si eso es verdad…
-La anciana de la tienda y su nieto… -contesto el pelinegro- no han cambiado en más de 100 años…
-Pe-pero como… -susurró la castaña- ellos no… no eran espíritus…
-No lo sé –replico Naru mientras dejaba el libro sobre la mesa- esto es cada vez más confuso…
-¡Naru-chan! –Exclamo el monje entrando al lugar seguido por Yasuhara y el resto del equipo- encontramos algo, bueno el lo encontró –agrego señalando a Yasuhara-
-Nosotros también –respondió el pelinegro- pero antes dinos que encontraste
-Estuve investigando los orígenes del pueblo como lo pediste –respondió el aludido- y me encontré con una pequeña sorpresa…
-¿Eso es? –cuestiono el pelinegro-
-Según los registros –respondió el aludido- el pueblo en el que estuvimos esta mañana… no existe…
-Co-como que no… -susurró Mai acercándose a Yasuhara- ¡estuvimos allí! Como puedes decir que no…
-Según la información que conseguí –respondió el muchacho- ese pueblo existió es verdad, pero hace mas de 100 años por lo que no hay demasiada información al respecto, ahora solo debería existir un bosque en su lugar, al aparecer estuvimos en un pueblo fantasma…
-Imposible –refuto tajante la médium- todos estuvimos allí y ninguno detecto espíritu alguno
-Es verdad –apoyo bou-san- ninguno sintió nada extraño en ese lugar
-No podemos afirmar nada –replico Naru- el hecho de que no hayan sentido su presencia no quiere decir que no hubiese nada extraño allí, no sabemos qué está pasando en ese lugar, además si esa información es cierta, entonces lo que sospechamos también lo es…
-Es verdad –afirmo John- Shibuya-san dijo que habían encontrado algo, ¿a qué se refería?
-A esto –respondió mientras mostraba el libro a los presentes-
Una a una iba pasando las páginas en las que aparecía siempre la misma mujer acompañada del niño, notando en ese instante un pequeño detalle que hasta ahora había pasado por alto
-¡Un momento! –Exclamo Naru ojeando rápidamente el libro- lo sabia…
-¿Que pasa Naru-chan? –Cuestiono el monje- ¿encontraste algo?
-Fíjense en las fechas debajo de cada imagen –ordeno el muchacho- todas estas imágenes pertenecen a unos días en particular…
-Todas las imágenes son de la última semana de abril, eso que tiene que v… -replico bou-san deteniéndose al instante- estamos en…
-Abril –contesto Naru- exactamente en los últimos días de este mes…
-Hay algo mas –replico Mai revisando el libro- todas las imágenes fueron captadas de día, no hay ninguna que sea tomada de noche o al atardecer
-"No permitan que la noche los envuelva en ese lugar" –replico Naru recordando las palabras que aquella mujer le dijo en sueños, llamando la atención de todos- eso fue lo que…
-He oído eso antes… -dijo Kumo interviniendo por primera vez en la conversación- mi padre decía algo parecido al igual que mi abuelo, "no te acerques al pueblo durante la noche, es peligroso, si lo haces no volverás…"
-¡Por qué no dijiste eso antes! –Exclamo bou-san regañando al muchacho-
-Perdón -Se disculpo el aludido- las palabras de Shibuya-san me las recordaron
-¿Alguien ha permanecido una noche en ese lugar? –Cuestiono Naru-
-Si –respondió el aludido- recuerdo que cuando era pequeño, justamente por estas fechas, un tío mío llego de visita al hotel, mi padre le advirtió de lo que sucedería si se quedaba en aquel lugar pero él no le tomo importancia, me avergüenza decirlo, pero era un mujeriego empedernido y pues…. Se quedo por una chica, al día siguiente no llego, lo fueron a buscar al pueblo y no lo encontraron, nunca se supo mas de el…
-¡Ha! –Exclamo Ayako mientras sujetaba su cabeza- todo es más confuso que antes…
-Sera mejor que tomemos un descanso –sugirió Yasuhara- podremos pensar con mayor claridad después de un pequeño receso ¿no creen?
-De acuerdo –aprobó Naru- es casi medio día, tiene hasta las dos de la tarde durante ese tiempo pueden hacer lo que quieran
-Entonces… ¡A la playa! –Exclamo Ayako mientras se llevaba a Masako y Mai del lugar-
-No es mala idea ¿vamos todos?–cuestiono bou-san recibiendo un asentimiento por parte John, Yasuhara y Kumo- ¿no vienes Naru-chan?
-No –respondió el pelinegro mientras empezaba a ojear el libro que llevaba en las manos- prefiero quedarme a investigar un poco mas
-Entonces no te molestamos mas –dijo Kumo mientras salía del lugar acompañado por los demás- ¿Me pregunto qué traje de baño usará Mai-san? –Cuestiono a bou-san logrando llamar la atención Naru - estoy ansioso por verla, de seguro será uno pequeño como el anterior…
-Pensándolo bien… -replico Naru cerrando el libro con más fuerza de la necesaria logrando captar la atención de los presentes- también iré, necesito despejarme…
-¡Así se habla Naru-chan! –Exclamo bou-san mientras se acercaba a él- ¡podremos ver a Mai en traje de baño!
-No digas estupideces –replico el pelinegro con cierta molestia mientras salía de la habitación-
-Eso fue cruel Takigawa-san –regaño Yasuhara-
-No pude resistirme –contesto con una ligera sonrisa- el no sabe que nosotros estamos al tanto de su relación –agrego mientras empezaba a caminar seguido de los demás- hasta que nos lo digan lo seguiré molestando, no pueden negar que es divertido…
Todos asintieron y después echaron a reír pues era verdad, nadie imagino ver al gran Naru celoso de Mai, mucho menos los arrebatos que tenía cuando esos celos lo dominaban, era realmente divertido hacerlo enfadar. Mientras ellos fueron a sus habitaciones para buscar algo cómodo con que nadar Naru fue directamente a la playa para buscar a Mai, quien se había creído ese Kumo para hablar así de SU novia, y que tal Bou-san con su "Podremos ver a Mai en traje de baño" ese "podremos" no le agrado para nada, Mai era suya y no tenía porque compartirla con nadie… de acuerdo, ella no era un objeto, mucho menos le pertenecía pues no era su dueño, aunque no le molestaría nada serlo, pero no podía evitar sentirse celoso, Mai significaba mucho para él por no decir que lo era todo, era lo único real que tenia pues ni el nombre que usaba era verdadero, solo la tenía a ella… un suspiro salió de su boca, debería estar pensando en cómo resolver el caso y estaba allí, ideando la forma más dolorosa de castigar a los que se atrevieran a mirara a Mai… escuchó la risa de la castaña y dirigió su mirada hacia ella quedándose sin aliento al instante, no es que el traje de baño fuera pequeño, bueno tal vez un poco, la cuestión era que se veía, por lo menos a sus ojos, más hermosa que antes….
-Toma –dijo bou-san mientras le extendía una toalla- para que te seques la baba
-Muy gracioso –contesto el aludido mientras recuperaba la compostura y se alejaba del monje-
Pudo oír como el monje comenzaba a reír mientras se alejaba, ignoro el hecho y continuo su caminata, vio como los chicos entraban al agua y como Mai reía acompañada de Bou-san que momentos antes la había salpicado con agua, un nuevo suspiro salió de su boca para luego sentarse en la arena, empezaba a preguntarse qué era lo que Mai pudo haber visto en un tipo tan frio como él cuando se divertía tanto estando con el monje, con Yasuhara hasta con Lin… cerró los ojos sintiendo como los rayos del sol golpeaban contra su rostro y termino recostándose en la arena de la playa, tratando de despejar su mente…
-Si continuas así sufrirás de insolación –dijo Mai con una ligera sonrisa mientras se arrodillaba a lado de Naru-
-Mai… -susurró el pelinegro mientras se incorporaba ligeramente, quedando sentado sobre la arena- creí que estabas…
-Estaba –Contesto la castaña- pero no es divertido si no estás con nosotros
-Sabes que no me gustan ese tipo de cosas –respondió Naru desviando ligeramente la mirada-
-Lo sé –replico la castaña sentándose a su lado, ensuciando la toalla que ahora llevaba atada a la cintura y recostando la cabeza sobre el hombro masculino- por eso estoy aquí, si no vienes con nosotros entonces yo me quedare contigo…
-Cómo… ¿cómo es posible? –cuestionó el pelinegro llamando la atención de la castaña- como es que alguien como tu… pudo enamorarse de un tipo tan frio como yo…
-¿A qué viene eso ahora? –Pregunto confundida la castaña-
-Parecías feliz hace rato –contesto el pelinegro mientras veía como sus compañeros jugaban en el mar- con bou-san, con Yasuhara, con todos… no entiendo que…
-Tonto –regaño la castaña mientras hacía que la mirase- me gustas… me gustas por ser tú… -agregó sonrojándose al darse cuenta de lo que había dicho- con todo y lo narcisista, con tu mal genio, con tus celos… yo…
-Te amo… -susurró Naru mientras abrazaba a la castaña- gracias por estar a mi lado…
Mai no menciono palabra alguna, simplemente se dejo abrazar por Naru, no sabía que le pasaba o por que estaba comportándose de aquella forma pero le agradaba…
-¿Quieres dar un paseo? –cuestiono el pelinegro soltando ligeramente a Mai-
-Claro… -respondió la castaña mientras se incorporaba del suelo siendo ayudada por Naru- ¿A dónde vamos?
-No lo sé… -contesto Naru mientras empezaba a caminar sin soltar la mano de Mai- solo caminemos… ¿te parece?
Mai asintió ligeramente y siguieron caminando ¿A dónde? Pues a donde sea que sus pasos los llevaran, se alejaron de la playa sin darse cuenta, para cuando lo notaron estaban cerca del risco en el que una vez el espíritu de una mujer desconocida apareció, ambos caminaban sin percatarse de aquel detalle pues estaban entretenidos en otras cosas, como tratar de quitarse el oxigeno mutuamente, juego en el que Naru iba ganando claro está, hasta que Mai, al separarse ligeramente del muchacho, diviso a lo lejos la traslucida figura de alguien, se alejo bruscamente del pelinegro y le señalo aquella silueta, Naru se posiciono frente a Mai cubriéndola con su espalda, mas ella se alejo de él y como si fuera movida por un poder sobrenatural, empezó caminar directo a aquella mujer…
Naru trato de detenerla, pero basto un ligero movimiento de aquel ente para que una especie de barrera invisible apareciera entre él y Mai impidiendo su avance, golpeaba con desesperación aquella traslucida capa, llamándola, tratando de hacerla reaccionar mas parecía no poder oírlo…
Mai se acercaba hacia aquella mujer sin poder detenerse, tenía miedo mas su cuerpo no le respondía y seguía avanzando, para cuando estuvo frente a la mujer su cuerpo no dejaba de temblar, oía la voz de Naru diciéndole que se aleje pero no podía moverse, la mujer se le acerco y cogió el collar que la castaña llevaba en el cuello para luego colocarlo en su frente, brindándole una sonrisa que Mai no supo comprender pues mientras sonreía una lagrima parecía caer de los ojos de aquella mujer, de pronto una terrible necesidad por dormir se hizo presente en la castaña, cerrando los ojos lentamente…
Naru veía como esa mujer se acercaba peligrosamente a Mai, estaba desesperado, no le importaba romperse las manos con tal de atravesar esa maldita barrera, estaba decidió a usar sus poderes con tal de salvarla, mas el collar que llevaba en el cuello emitió un ligero brillo que deshizo la barrera, poco le importo lo que haya sucedido, solo corrió hacia donde estaba Mai logrando atraparla antes de que tocara el suelo…
Alzo la vista buscando al espíritu o lo que fuese aquella mujer, mas solo pudo ver como empezaba a desvanecerse, regalándole la misma sonrisa que antes había dado a Mai. Mientras tanto, la castaña despertaba en el mismo lugar, el mismo risco, el mismo paisaje, más cuando busco a Naru no pudo hallarlo, estaba completamente sola…
Notas de la autora
Y así llegamos al final de este capítulo, espero hayan disfrutado de la lectura, agradezco como siempre a todos aquellos que dejan sus valiosas opiniones pues son sus comentarios lo que me motiva a continuar esta pequeña historia, sin más que decir me despido, hasta la próxima ¡Sayonara! *0*
