Capítulo 9
-¿Estas loca? -pregunta Peeta alarmado fuera de la ventana. Yo salto y mis pies amortiguan la caída, pero no lo suficiente para que impedir que trastabille un poco. Él me sostiene con ambas manos y cuando levanto mi cara la suya esta llena de preocupación. Me sostiene con una mano por la barbilla- ¿estas bien? -sus ojos recorren mi rostro y agradezco que sea de noche para que no vea el rubor que subió a mis mejillas. Asiento y sonrió pero no dura demasiado, porque me doy cuenta de la aproximación de nuestros rostros. Su semblante también se oscurece y un repentino brillo acude a sus ojos. Casi puedo sentir su aliento uniéndose con el mio: fresco, limpio y libre. Sus ojos me hipnotizan por un segundo, a través de la luna puedo ver su color celeste intenso. Se acerca mas a mi y no puedo evitar hacer lo mismo, deseo besarle. Quiero unir sus labios a los míos una vez mas. Nuestros cuerpos se pegan mas y, de pronto, siento algo que se interpone entre nosotros. La carpeta de dibujos, me respondo. Nos separamos y me mira algo avergonzado. El momento se rompe.
-¿Que traes ahí? -cuestiona tratando de volver a estar cómodo. Miro hacia mis manos, aunque me cuesta un poco recomponerme.
-son dibujos. -digo, quitándote importancia- tal vez me ayuden a recordar -Peeta sonríe y esto me tranquiliza un poco.
-vamos a ver -dice y agarra la carpeta de mis manos haciendo que las yemas de nuestros dedos se toquen. Trato de ignorar la descarga eléctrica. Prende la pantalla como si hubiera sido suya de toda la vida, siento algo de envidia de que él sepa todas esas cosas y yo no. Comienza a mover los dedos por ella hasta que llega a los dibujos de Annie, se detiene ahí y noto su mirada triste.
-¿quien es? -pregunto poniéndome a su lado para ver mejor.
-un amigo -dice él y se limpia disimuladamente una lagrima que estaba por resbalarse de sus ojos. Asiento pero no digo nada mas. Sigue pasando las imágenes hasta que llega a una que he echo yo. La que estoy de espaldas con el chico de pelo negro a mi lado. Es imperceptible pero los nudillos de Peeta se aprietan mas a la pantalla, tanto que me da miedo de que la rompa
-¿y él? -me mira durante unos segundos sin saber que decir luego suspira.
-creo que deberíamos hablar -dice firme apagando el objeto y dándomelo de vuelta. Frunzo el ceño.
-Peeta ¿quien es? -él se aleja unos pasos de mi, sin mirarme. Lo agarro del brazo, obligando a que girarse hacia mi.- quiero saberlo. Me dijiste que me ayudarías. -mira hacia ambos lados y luego suelta el aire.
-primero necesito saber con quien mas te has cruzado aquí. -dice en un susurro mirándome fijo. Puedo confiar en él, me digo una y otra vez.
-no lo se, veo gente todo el tiempo -levanto los hombros y los dejo caer.
-no. No me refiero a gente del Capitolio -se pone serio y me pregunto que quiere decir con "gente del capitolio" ¿acaso nosotros no pertenecemos aquí? a no ser que él...no sea del Capitolio.- quiero saber si te encontraste con alguien como yo. Alguien que te conozca -lo miro con los ojos entrecerrados y asiento levemente.
-una chica...-digo y él me anima a continuar- Johanna -Peeta esta serio pero puedo ver como se ilumina su rostro. Siento una rara presión en el pecho
-¿alguien mas? -pregunta y no quiero contarle. No si él no me cuenta lo que yo quiero saber.
-dime quien es el del dibujo -cruzo los brazos y parezco una nena caprichosa pero no me importa. Peeta baja la cabeza y niega un par de veces, luego dice un nombre en voz tan baja que me resulta imposible escucharle- ¿que? -pregunto y el me mira
-se llama Gale. ¿A quien mas viste? -¿Gale? me quedo pensando un rato, por si mente reacciona a ese nombre pero es en vano, no recuerdo nada. Estoy a punto de hablar cuando un ruido se oye desde un árbol detrás nuestro, ambos nos damos la vuelta y nos quedamos quietos. Peeta lleva dos dedos a sus labios indicándome que haga silencio y luego se acerca al lugar desde donde provino el ruido. Cuando esta casi por llegar al árbol alguien sale de detrás de él. Exalo fuertemente cuando me doy cuenta de quien es pero ahora un nuevo tipo de preocupación se apodera de mi cuerpo.
Annie nos mira a los dos. Primero a Peeta y luego a mi. No dice nada mientras se acerca a nosotros, cuando esta a casi un paso nuestro se larga a llorar. Peeta me mira durante unos instantes y después, al ver que yo no me muevo, lo hace él. Rodea a Annie con sus brazos y le dice algo al oído, una nueva sensación crece dentro de mi, me convenzo de que no es nada.
-Annie -dice él luego- ¿eres Annie no? -ella asiente y le sonríe
-¿Peeta? -pregunta y mis cejas se alzan. Annie nunca había hablado conmigo, ni siquiera para decir mi nombre. Solo he escuchado frases que salen de su boca cuando esta dormida. Él asiente y luego sonríe. Annie suelta una pequeña carcajada y empieza a hablar con él en voz baja, ni siquiera me miran. Debo admitirlo: Siento celos. Celos de que Peeta haya logrado que hable con él. Celos de que ellos se lleven bien. Celos de que se estén abrazando mientras yo estoy allí, formando parte de la vegetación.
-¿estas de acuerdo Katniss? -pregunta Peeta y lo miro distraída.
-¿que? -Annie me observa cuidadosamente
-Annie estuvo en los juegos -dice él acercándose a mi- ella puede ayudarte a recordar algo -digo que si con la cabeza aunque no entiendo de que va todo eso de los juegos- debo irme -se dirige a Annie- nos veremos mañana supongo -dice y ella le sonríe- se da la vuelta y, antes de marcharse agrega: -él esta bien -luego se va.
La mañana siguiente mi compañera esta de un excelente humor, demasiado alegre para mi gusto. No habla conmigo ni una palabra, en un momento se me ocurre preguntarle por los juegos pero ella niega con la cabeza luego me dice que eso lo tengo que hablar con Peeta y yo suspiro. Parece como si me estuviera perdiendo una gran parte de la historia y no me gusta. Como si yo fuera solo la loca que no tiene recuerdos. Pues bien, me digo, si soy loca lo seré del todo. Ya no se en quien puedo confiar pero de algo estoy segura tengo que averiguar mas de mi misma y si ni Peeta ni Annie me quieren ayudar entonces le preguntare a la única persona con la que no tengo deseos de hablar.
-Señorita Everdeen -su voz es ácida y viene colmada de ese olor que lo personifica. Me doy la vuelta y mis ojos chocan con su sonrisa altanera. Sus dientes blancos y afilados están al descubierto. Suspiro sonoramente y luego hago espacio en la cama, para que se siente a mi lado. Él lo hace y pienso por unos segundos que decirle, me recuerdo que no tengo mucho tiempo ya que Annie podría volver en cualquier momento.
-Presidente Snow -lo saludo y él hace un asentimiento de cabeza dándome ánimos para continuar. Aspiro lentamente y empiezo a contarle todo.
Hola tributos queridos que leen mi fict! primero que nada no hay excusas que me salven por la tardanza simplemente estaba un poco atorada de imaginación, pero ya paso! tengo grandes ideas para continuar esta historia. Que les pareció ese final? Me parece que Katniss esta tomando la decisión incorrecta pero era algo necesario. Les tengo una buena y una mala noticia...como siempre primero la mala:
Gale esta cerca, tan cerca que casi no quiero seguir escribiendo. Todos sabiamos que llegaria esta parte pero no quiero que aparezca, intentare hacerlo los mas soportable posible, lo prometo!
Y la buena...no se si se han dado cuenta pero este capítulo esta colmado de un sentimiento: celos. Si le pondría un nombre al cap sería ese! eso quiere decir que Katniss siente algo por Peeta awww jajaja. Les doy un super adelanto: en el prox cap sube la temperatura entre estos dos! No me maten por tardar intentare subir rápido!
Muchas gracias a todos por leer y comentar! :) Les recomiendo otro fict Peeniss (se escribe así?) que estoy haciendo, se llama El Culto y lo podrán encontrar en mi perfil, les pondría el link pero FF me lo borra.
Espero les guste. Nos leemos, besos. Ro.
