Capítulo 9
La Peor de las Pesadillas
Rin salía de una tienda de bebés, faltando 3 meses para dar a luz, era mucho lo que tenía que comprar. Inuyasha y Kagome le regalaron una hermosa cuna y simplemente estaba feliz. En 6 meses habló con Sesshoumaru sólo una vez para decirle que el préstamo estaba aprobado.
-Dame un número de cuenta para depositar…
-Olvídate de eso. Deja eso así, Ya está saldado.
-Pero…
-Olvídalo, Sesshoumaru. Es a mi hermano a quien estoy ayudando, no a ti…
-Rin…
-Sí?
-Rin… quiero verte…
Rin se vio su crecido vientre y lo acarició. Cerró los ojos y tomó aire.
-No…
-Rin… mi amor…
-Tú amor? Tú amor! Acaso olvidaste lo que me hiciste!
-Rin… no estaba en mí… fueron demasiadas cosas en un día… pero yo te necesito…
-Y qué hay de mí, Sesshoumaru? Qué hay de mí! Crees que es fácil? Que toda mi vida ha sido fácil! Grandes noticias, Sesshoumaru. No es así! Y tú tampoco me la facilitaste! Tú me abandonaste! Me dejaste sola en el momento en que más te necesitaba! Quién te dijo que quiero a mi padre! Pero sólo por ser su hija me odiaste! Me dejaste sola!
Sesshoumaru sabía que estaba llorando, y sus palabras le partían el corazón.
-Rin…
-Cómo quisiera tenerte de frente y decírtelo todo viéndote a los ojos! Para que sepas que ya la niña murió! Ya la Rin pendeja de la que todos se aprovechaban no existe! La Rin débil desapareció! Y te lo debo todo a ti…
Rin cerró la llamada y se secó las lágrimas llena de rabia.
-Ya no soy una niña… ni puedo seguir actuando como una…
Luego de calmarse, se metió en el baño. Siempre la relajaba el meterse en la tina. Salió faltando unos minutos para que Kagome llegara con las niñas. Aún tenía la toalla en la cabeza cuando tocaron a la puerta.
-Ya va!
Se soltó el pelo mojado y abrió la puerta. Kira brincó a sus brazos.
-Tía!
-Hola, mi amor!
Rin la llenó de besos y la volvió a dejar en el piso.
-A tía le duele la espalda. Tengo galletas y refresco…
-Síii!
Rin sonrió y la llevó hasta la cocina para darle las galletas. Cargó a Koishi y la llenó de besos, la pequeña reía a carcajadas.
-No me olvidé de ti, preciosa!
Kagome sonrió y la volvió a recibir en sus brazos. Le dio un trozo de galleta que la pequeña comenzó a mordisquear con sus dientecitos.
-Ama! Tira!
Kagome sonrió y la dejó caminar hasta donde Kira, las dos hermanitas se sentaron juntas a comer galletas. Kagome las vio y sonrió. Rin le pasó una servilleta frente a los ojos.
-Tierra a Kagome!
Kagome rió.
-Dónde estabas?
-Adoro verlas jugar juntas… cuando era niña siempre soñaba con una hermanita… se lo decía a mi mamá…
-Y qué te decía ella?
-Sólo sonreía… después… ya tenía 10 años y nació Souta…
-Tu hermano?
-Sí… ya debe ser todo un hombre…
-Tiene más o menos mi edad.
-Sí… yo continué pidiéndoselo… pero entonces conocí a Inuyasha, ellos se opusieron y… Kami, cuántas cosas, me había olvidado de todo eso. Quién lo diría? 15 años juntos…
-Mi hermano es especial, Kagome…
-Muy especial. Es bastante tosco… tonto… dulce… encantador… y con sus hijas es simplemente perfecto…
Rin sonrió.
-No sabes cómo te envidio… pero de la buena…
Kagome rió.
-Ahora se la pasa diciendo que cuando Koishi cumpla dos años, buscaremos al varón.
Rin sonrió.
-Te necesito un tiempo más… necesito que te hagas cargo mientras estoy de licencia…
-Claro… Inuyasha lo sabe… por cierto…
Kagome la abrazó con fuerza.
-Muchas gracias…
Kagome se removió las lágrimas de los ojos.
-Inuyasha está ahora mismo en el banco cancelando la hipoteca…
Rin sonrió y le ofreció una servilleta.
-No es nada… sólo es una pequeña cosa en comparación con todo lo que él ha hecho por mí…
Kagome sonrió. Pasaron un buen rato en la que sería la habitación del bebé.
-Está casi lista…
-Sí, sólo le falta el bebé. Ya sabes qué es?
-No quise saberlo… me enteraré el día del parto.
……………………………………
Rin estaba en un parque, cuando de repente sintió que alguien la inmovilizaba, quiso gritar, pero le tapaban la boca, era un pañuelo, trató de aguantar el aire, pero era muy tarde. Había inhalado el formol. Despertó y estaba amarrada de pies y manos. Estaba en un camastro maloliente, en un cartucho donde las paredes se caían por tajos, casi no había luz excepto por una vieja bombilla que colgaba del techo por un fino alambre. Sintió terror por su bebé, pero sintió el movimiento en su vientre, se lo acarició.
Esperó por horas a que alguien llegara, quién la había secuestrado? qué planeaban hacer con ella? Nada le importaba excepto la salud de su bebé.
……………………………………
Sesshoumaru dejó el envase de comida china sobre la estufa, se sentía mal. Una opresión en su pecho que no le permitía tragar. Se sentó en el sillón y se abrió los botones de la camisa. Sentía que el pecho le estallaría. De repente pensó en Rin y decidió llamarla. Se quedó viendo el número en la memoria de su celular, pero no se atrevió. En ese momento entró una mujer en el apartamento.
-Sesshoumaru…
Al verlo tirado sobre el sillón y con la camisa abierta, pensó que se trababa de un juego y se subió sobre él.
-Sesshoumaru…
-Bájate, me siento mal…
-Vamos, yo te curo…
-No, bájate…
-Sesshoumaru…
-No soy una máquina de sexo, bájate que me siento mal!
-Entonces llámame cuando te sientas mejor.
Sesshoumaru se quedó solo. Decidió llamarla, pero no contestó.
-Qué estúpido pesar que de verdad me iba a contestar… Rin… mi Rin… Mi amor!
……………………………………
La oscuridad de la noche se adueñó del cielo. Rin lo sabía porque la única rendija por donde pasaba el aire tenía una vista hacia el cielo. Sentía hambre y su bebé también. Le reclamaba a patadas su comida. Rin sólo podía acariciar su vientre buscando calmarlo mientras se desgañitaba la garganta pidiendo por ayuda. Pero no la escuchaban, nadie venía en su ayuda. Se sentía presa del cansancio, de la sed. Y del miedo por su bebé.
-AUXILIO! ALGUIEN QUE ME AYUDE!
Nada, la ayuda no llegaba.
…………………………………
Inuyasha llegó a la casa azorado, abrazó a Kagome con fuerza.
-Mi amor…
-Gracias a Kami que estás bien…
-Inu…
-Tengo un mal presentimiento.
-Yo también… sólo rezaba para que llegaras con bien…
-Y las niñas?
-Están jugando en la habitación.
-Kami! Mi arma está ahí!
Inuyasha subió las escaleras a pasos agigantados, al llegar a la habitación, respiró aliviado, las niñas veían televisión sobre la cama.
-Papi!
-Papa!
-Hola, mis princesitas!
Las abrazó y las llenó de besos.
-Mis amores…
Revisó la gaveta donde guardaba el arma, estaba cerrada con llave, sonrió y se tiró a la cama con las niñas. Luego de varios minutos de jugar con ellas, se dio cuenta de que aún no estaba aliviado, el presentimiento lo seguía.
-Inu…
-Sí?
-Llaman de la clínica…
-Qué pasó?
-No me quieren decir… pero se trata de Sesshoumaru…
Inuyasha tomó el teléfono.
-Bueno? Sí, soy su hermano… está bien… voy para allá…
Inuyasha cerró la llamada. Abrazó a sus hijas y las besó en la cabeza.
-Inu, qué pasa?
-Sesshoumaru sufrió un choque anafiláctico…
-Pero…
-No lo sé… está estable… pidió que me llamaran…
-Ve, yo me quedo con las niñas…
-Te llamaré más tarde…
Se besaron con ternura. Inuyasha se fue a la clínica. Al llegar, casi no lo reconocía. Estaba todo hinchado.
-Kami, qué te pasó?
-Salsa de soya con sésamo…
-Rayos, no leíste la etiqueta?
-No…
Inuyasha lo examinó.
-Ya te sientes mejor?
-Sí…
Inuyasha se sentó a su lado.
-Cómo exactamente te comiste el sésamo?
-Es de esas salsas de soya mixtas. Era de un sobre de una comida para llevar.
-Te van a hacer pasar la noche aquí?
-Sí, el doctor quiere que me quede.
-Quieres que le diga a Kagome que venga?
-No… está bien…
Inuyasha se quedó viéndolo fijamente.
-Qué pasa?
-Son todo lo que tengo…
-Qué?
-Tú y Rin… son todo lo que tengo… mis hermanos… Sesshoumaru, por Kami, pídele perdón… aunque no vuelva contigo, pero yo no me puedo seguir partiendo en dos…
-La estuve llamando… la viste hoy?
-Sí, la vi esta mañana…
-Cómo está?
-Hermosa… piensa mucho en ti… eso lo sé… ha cambiado tanto… casi no se reconoce… ya no hace pucheros, cambió su forma de vestir. Usa aretes de perlas... al verla me eché a reír… pero se ve tan hermosa… le di algunas de las joyas de mamá… ella se emocionó tanto que comenzó a llorar…
-Aún la amo, Inuyasha…
-Qué vas a amar tú? Acaso te crees que ella es ciega? Te ha visto con el bando de locas con las que sales. Yo tenía razón… todo el tiempo tuve razón. Tú no te la mereces. Rin ya no es la niña que conociste… Rin ya es toda una mujer…
-Inuyasha… quiero recuperar… mira en lo que me he convertido…
Inuyasha negó con la cabeza.
-Rin tiene demasiadas razones para no volverte a ver. Hace un mes que se recuperó, sólo un mes… antes se la pasaba llorando en cada esquina… incapaz de sonreír… pero finalmente recordó que tiene una razón para vivir… mucho más fuerte que lo que vivió contigo…
Inuyasha se quedó un rato más y llamó a Kagome. Luego de calmarla, se despidió de su hermano y se marchó. Luego de besar a su esposa, Inuyasha seguía sintiendo ese presentimiento.
-Kagome… que sientes?
-No lo sé, pero sigo igual… crees que se trate de Sesshoumaru?
-No… creo que se trata de Rin…
Inuyasha la llamó varias veces a la casa sin éxito. A su celular, a la oficina. No hubo respuestas.
-Dónde estará?
-No lo sé…
Inuyasha continuó llamando. Después de dos horas, se comenzó a preocupar realmente y llamó a la policía.
-…Denunciar la desaparición de Rin Kashin…
-Cuándo fue vista por última vez?
-Esta mañana…
-Lo siento, señor… hasta que no pasen 24 horas no se califica como desaparecido…
-Escúcheme! Es una mujer que vive sola! Está embarazada! Y por Kami que si algo le pasa a ella y a ese niño usted no volverá a levantar un teléfono en toda su vida! Llene el maldito formulario de desaparición!
Inuyasha le dio todos los datos, pero igual no confió en ellos.
-Voy a buscarla…
-Pero Inu, a dónde podrías ir?
-No lo sé… no me puedo quedar de brazos cruzados…
Kagome tomó a Inuyasha de las manos.
-Inuyasha… piensa… dónde puede estar?
-Al menos iré a su apartamento y veré los hospitales más cercanos…
Inuyasha la besó en la frente, iba a volver a salir, cuando vio a Kira con su pijamita de su personaje favorito.
-Papi…
-Princesa…
-Papi, dónde estabas? Porqué no me llevaste a mi camita?
Inuyasha la cargó y la besó con ternura.
-Mi princesita…
Inuyasha la besó nuevamente. La pequeña acomodó su cabecita sobre su hombro. Lo besó en la mejilla.
-Te quiero mucho, papi…
-Y yo a ti, mi princesa… pero no puedo llevarte a dormir ahora…
-Porqué no?
-Porque tío Sesshoumaru se enfermó y tengo que ir a verlo.
-Pero se va a curar?
-Sí, mi princesita… se va a curar… pero tengo que ir…
-Dale un besito que yo le mando…
-Se lo daré… ahora, vete a dormir con mami…
Inuyasha la pasó a los brazos de Kagome y la besó en la cabeza.
-Te amo, Kagome…
-Y yo a ti…
Se besaron con ternura. Inuyasha se dirigió a la puerta.
-Cuídate, mi amor…
La puerta estaba cerrada.
-Que Kami te acompañe…
Kagome se quedó con Kira en brazos hasta que se durmió. La llevó a su cama y la cubrió con las sábanas. Al entrar en su habitación, comenzó a rezar por que Rin apareciera pronto.
Sonó su celular y lo contestó.
-Inuyasha…
-No está en su apartamento…
-Kami…
-Iré a los hospitales…
-Está bien…
Kagome continuó rezando. El reloj marcó las 3 de la mañana. Y fue cuando Inuyasha llegó a la casa, derrotado. Kagome lo abrazó con fuerza.
-Tengo miedo, Kagome… mucho miedo…
-Inuyasha…
-Dónde puede estar? Rin no es así… no se desaparece sin decir a dónde va…
-Kami, mi amor… tal vez salió con sus amigas… con Sango y Kari…
-La he llamado mil veces y no contesta…
-Tal vez se dañó. La mayoría de las veces esas cosas se dañan de repente…
……………………………………...
La mañana se hizo presente. Rin despertó, se filtraba mucha claridad por la rendija.
Se abrió la única puerta del cuartucho donde tenían a Rin. Entró una mujer y le dejó una bandeja con comida y agua.
-Quién es? Qué es lo que quiere? Porqué estoy aquí? Conteste!
La mujer se marchó sin decir una palabra. La puerta se volvió a cerrar.
-No te molestes en hablar con ella… es sorda de nacimiento… MJAJAJAJA!
Rin sintió escalofríos al escuchar aquella risa, llena de maldad.
-Quién es! Qué quiere de mí!
-Es increíble como los hijos ingratos olvidan a su progenitor…
Aquello golpeó a Rin como un bloque de concreto.
-Mi… no puede ser!
-Acaso creíste que nunca te encontraría? Que no conozco el apellido de soltera de tu madre? Qué tan estúpido me crees?
-Eres un bestia! Déjame ir!
Se abrió la puerta de golpe. Naraku entró en la habitación.
-Esa no es la manera de dirigirte a tu padre.
-Maldito desgraciado! Suéltame!
Naraku rió a carcajadas.
-Ni loco… no te me volverás a escapar… no… ahora que eres una mujer…
Rin no soportó y comenzó a llorar.
-Por Kami, por lo que sea, por lo que más quieras… qué no ves que estoy embarazada? Por favor, déjame ir… mi hijo es lo único que tengo… por favor…
-Con que preñadita, ah? Entonces come… te quiero ver comer…
Rin vio la comida, no la tocó.
-QUE COMAS, TE DIGO!
Naraku cogió el pan y se lo estrujó en la boca. Rin se defendió levantando los brazos y le dio en la cara Naraku. Éste se enderezó y le dio tremenda cachetada. Rin se llevó las manos a la cara. Las lágrimas rodaron por sus mejillas. Pero su mirada no mostraba miedo, mostraba ira, rencor, odio. Naraku le dio con la mano abierta en el vientre.
-NO!
Rin se encorvó protegiendo su vientre con todo su cuerpo.
…………………………………………
Durante toda la noche, Sesshoumaru no pudo conciliar el sueño. Cada vez lo intentaba lo asaltaban imágenes de Rin en ese cuartucho, llorando, sintiendo dolor. Al amanecer, fue cuando pudo dormir y todo con lo que soñó fue con los maltratos de Naraku. Con Rin suplicándole que se detuviera, mientras protegía con su cuerpo su vientre.
Sesshoumaru sentía una urgencia tal de salir del hospital que mandó a buscar al doctor.
-Señor Kazami…
-Me tengo que ir!
En ese momento Inuyasha entró en la habitación.
-Sesshoumaru…
-Inuyasha, dónde está Rin!
Inuyasha se quedó de piedra.
-Dónde está! Porqué la veo embarazada! Qué le pasa!
A Inuyasha le faltó el valor para hablar. Sesshoumaru lo tomó por el cuello.
-DIME DÓNDE ESTÁ?
-A- a… A Rin la secuestraron… piden 1 millón de dólares…
-QUÉ!
-No sé qué hacer, Sesshoumaru… no tengo esa cantidad de dinero…
-Yo sí. Doctor, me voy de aquí…
Inuyasha y Sesshoumaru corrieron al banco más cercano, Sesshoumaru sacó el dinero de la cuenta y se fueron al apartamento de Sesshoumaru.
-De dónde sacaste todo ese dinero?
-Vendí mi apartamento…
Sesshoumaru buscó un arma de fuego y la recargó. Se detuvo.
-Inuyasha, porqué veo a Rin embarazada?
-Ahora no hay tiempo!
-Dímelo!
-Rin… no perdió el hijo que esperaba…
-Qué!
-Simplemente quiso dejarte libre… Rin tiene ya 7 meses de embarazo…
-Cuando todo esto pase, y ella y mi hijo estén bien… te voy a partir la cara!
Fueron al lugar de encuentro. Esperaron.
-Porqué sólo un millón de dólares? No sabe quién es?
-No sabe que tiene la empresa a su nombre… es sociedad anónima…
-Y quién es el socio?
-Lo estás viendo.
-Pero si tú…
-Sólo en el papel…
-Pero…
-Hacen dos meses.
……………………………
N/A: Qué tal? Espero que estén tods bien. Yo aki luchando… bueno, en examenes, si, son interminables… bueno, por el momento espero que les haya gustado el capi.
Me sentaré a esperar sus reviews.
Besos
Mizuho
