ESTE ES UN RELATO DE FICCIÓN; LOS PERSONAJES Y NOMBRES PERTENECEN A SU RESPECTIVO AUTOR. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA
Capítulo 9
Victoria
El suelo vibraba al compás de los motores, todos los autos rugían con fiereza, el público excitado gritaba con gozo, todos exclamaban desde sus asientos reclamando el inicio de la carrera, las luces de las cámaras centellaban sin cesar.
La rubia sujetaba con fuerza el timón negro de cuero, giro levemente hacia ambos lados, observando a sus oponentes, clavo su mirada hacia el frente, y poso sus ojos sobre el banderillero, el hombre observaba su reloj, y cuando llego la hora, agito la señal de salida con ímpetu. Haruka sonrió.
Los autos comenzaron su marcha presurosos, y una gran exclamación se dejó ir por todo el complejo, uno tras otro peleaban por la gloria, se golpeaban, acorralaban, adelantaban, todos buscando la salida, todos sobre la ventaja. Haruka sonrió de nuevo, ella sabía que al inicio, todos jugaban sucios, y aunque podía participar y sacar uno que otro oponente de la pista, ella no estaba dispuesta a dañar su nuevo "bebe", paso una de sus manos sobre el tablero de aquel Ford Mustang 2016, lo acaricio como si tratara de calmar el inquieto rugir del motor, la rubia sonrió otra vez, observando la feroz batalla que se daba frente a ella.
-Haruka, ¿qué pasa?- pregunto su ingeniero en jefe.
-Nada- respondió tranquila la rubia
-¿Por qué no adelantas un poco?- cuestiono el joven con un poco de nerviosismo en su voz
-Tranquilo Chiba, todo a su tiempo.- dijo sonriente la rubia a la vez que observaba un espacio en medio de aquella lucha.
Haruka acelero y con agilidad maniobro el auto, entrando de lleno en la competencia, la rubia vio de reojo como un Camaro verde se colocaba a su lado, el auto se fue sobre ella e intento golpearla, pero ella fue más rápida y con un cambio de marchas logro frenar el auto lo suficiente para que el Camaro pasara frente a ella y golpeara otro vehículo, otro cambio rápido y la rubia hizo rugir el Mustang blanco pasando de nuevo entre los autos.
Las vueltas siguieron pasando, y la rubia ya se encontraba en el primer puesto, siendo seguida muy de cerca por dos autos, la rubia vio por los retrovisores, viendo a sus oponentes luchando para alcanzarla, aún faltaban 2 vueltas para terminar la carrera, si seguía asi ella sería la ganadora, pero este era su debut en Japón y quería que fuera fantástico.
-¿Chiba?- pregunto Haruka con calma
-Dime- contesto el joven por el radio.
-¿Cuál es el record de esta pista?-
-1: 43:13…- respondió
-¿Cuánto llevo?
-1:15:48
-Bueno… ya basta de juegos entonces.
La rubia realizo rápidamente unos cambios de marcha a la vez que pisaba el acelerador con fuerza, la distancia se comenzó a hacer más grande entre ella y sus adversarios, quienes inútilmente intentaron alcanzar a la rubia, Haruka sonrió triunfal a la vez que volvía a acelerar el motor.
El jefe de ingenieros de la rubia sonreía plácidamente, sabia de lo que ella era capaz, asi que no pudo evitar exclamar de felicidad cuando vio a la rubia adelantar por casi media pista a sus adversarios.
-¿tiempo?- pregunto Haruka
-1:23:20, y te falta solo una vuelta.
La rubia no respondió, y acelero aún más el coche.
350kmh, 360kmh…380kmh, el motor rugía feroz, mientras las bujías llegaban al máximo de su capacidad, Haruka observo como el tablero temblaba, el sonido ensordecedor del auto evitaba que ella escuchara a todo el público clamar su nombre con júbilo, todos estaban eufóricos viendo como la rubia no solo batía el record de pista sino que también ganaba con casi una vuelta de ventaja sobre sus oponentes.
La rubia sonrió por última vez antes de cruzar la meta, se sentía viva. Ninguna otra palabra le describía mejor, ella estaba viva.
Haruka salio del Mustang blanco, llevaba un traje que en contraste con su auto era completamente negro, se quitó el casco y lo agito en el aire, sonreía abiertamente, todo su equipo se abalanzó sobre ella y comenzaron a abrazarla y felicitarla, todos estaban felices por su primer victoria, la rubia se abrió paso y entre medio de aquel tumulto abrazo a un joven un poco más alto que ella, su cabello era negro, su tez levemente morena, combinaba con sus ojos azules, ambos se abrazaron con fuerza.
-Te dije que te tranquilizaras- le dijo la rubia con felicidad
-Lo se.- sonrió el de vuelta
-Esto es tuyo.- le dijo Haruka extendiéndole la mano a su amigo. El joven tomo el objeto y se quedó extrañado, era un pedazo de vidrio roto, volteo a ver confundido a la rubia a lo que esta dijo sonriente.- lo siento, el vidrio de las bujías se ha roto por la presión.
-Idiota- contesto el joven golpeando el hombro de la corredora.
-Eso dicen- contesto la rubia a la vez que posaba para las cámaras junto a su jefe de mecánica.
En el palco privado de empresas Matsubara se había desatado una fiesta, el señor Kyoga Matsubara estaba tan entusiasmado con la victoria de su nueva corredora, que mando a traer la mejor champagne de todo Japón, el aun no entendía como habían despedido a la rubia y solo por ser mujer, si con ese talento que Haruka derrochaba lo último que podía importar era su sexo, pero en fin, pobres por quienes la dejaron ir, porque asi el ganaba, y mucho.
Takano y Ayusawa observaban la pista a través del grueso cristal, ambos sonreían complacidos por el espectáculo.
-Haruka tiene talento- comento feliz el joven pelirrojo
-Lo se.- le sonrió la castaña.
-Creo que mejor nos retiramos, las chicas deben estar esperándonos.-
-Está bien, adelántate, y luego yo te alcanzo con el equipo, seguro que ya vienen para aquí.
-Ok.- termino Takano despidiéndose con un beso en la mejilla. La castaña observo a su amigo marcharse, ella siempre estuvo enamorada de él, aunque este nunca lo notara. Pero que tanto podía culparlo, si el pelirrojo fue amigo de la rubia por casi 8 años y el nunca advirtió que Haruka era mujer.
La castaña sonrió mientras dirigía su mirada de nuevo a la pista, habían pasado 3 semanas desde que Haruka había confesado parte de su pasado, Ayusawa no podía creer aun que aquella joven alegre y brillante, hubiera pasado por tales penas. Ella sabía que la rubia no venía de una familia rica como ellos, ya que en la universidad ella era una año mayor que todos los de su generación, ya que como le había dicho, la rubia termino sus estudios medios en un programa de educación a distancia, para entrar a la universidad lo hizo por medio de una beca que solo duraba un año, luego de eso la rubia entro al programa de deportes y consiguió patrocinio para permanecer estudiando con una beca deportiva. Haruka siempre se esforzaba al máximo y nunca dejo ver ni un poco la tristeza de su pasado, ella siempre era el centro de las fiestas, y todo el mundo disfrutaba con ella. Sin mencionar que sus modales eran talvez los más correctos en aquella escuela elitista, ya que la rubia se comportaba como si fuese alguien de la monarquía, siempre culta y modesta cuando la situación lo ameritaba.
Las puertas que daban al enorme cuarto se abrieron, y con eso las exclamaciones de júbilo aumentaron al tope, la rubia y su equipo entraron campantes con el trofeo en las manos.
La castaña no pudo evitar el impulso de abrazar a su amiga y corrió a los brazos de esta, quien la recibió dándole un efusivo beso en los labios.
-Esto es gracias a ti- le susurro la rubia al oído. La castaña sonrió al escuchar la voz de Haruka tan cerca, le volvió a abrazar y le dijo.
-No tienes que agradecerme nada- dándole un beso en la mejilla.- El señor Matsubara querrá verte, esta eufórico sabes- la rubia asintió pero antes de marchar por en medio del mar de gente la castaña la detuvo –pero no te tardes mucho, tengo una pequeña sorpresa para ti- lo último se lo dijo en un tono muy seductor. A lo que la rubia se ruborizo un poco y la beso de nuevo antes de irse.
La castaña camino ahora hacia el equipo de Haruka que se había quedado un poco más cerca de la entrada.
-¡Chicos felicidades!- les dijo dándoles un abrazo a cada uno de ellos – Después que terminen aquí quería invitarlos a una pequeña fiesta que dará Takano por la victoria de hoy-
Todos aceptaron la oferta de inmediato, la castaña les paso un papel con la dirección del apartamento de Takano, y uno de ello las tomo gustoso.
-¿Y cómo sabia Takano que Haruka ganaría?- pregunto divertido el jefe de equipo.
-Darién… ¿tú lo dudaste?- inquirió Ayusawa
-Ni por un segundo- contesto feliz el pelinegro.
Minutos después todos ya se habían marchado hacia el punto de reunión, Darien manejaba el Mercedes Benz negro de Haruka, en el asiento de copiloto iba una muy divertida castaña que de vez en cuando giraba el rostro para reírse de la rubia, esta última intentaba ponerse el smoking negro que Ayusawa le acaba de regalar.
-Haber…- dijo Haruka metiéndose en el pantalón con dificultad- si ustedes van con ropa normal…- el auto giro un poco haciendo que la rubia cayera al suelo. -¡OYE!- exclamo Haruka
-Lo siento- dijo Darien riéndose
- En fin… ¿Por qué tengo que usar smoking?- pregunto la rubia sentándose.
-Porque eres la invitada más importante… sin ofender Darien- dijo la castaña divertida
-No hay problema- contesto el aludido- Haruka es quien hace la magia.
La rubia bufo por lo bajo, mientras intentaba anudarse el corbatín, vestirse en un Mercedes a toda velocidad era más complicado de lo que parecía, al final ella decidió tirar la pequeña pieza debajo del asiento y fingir demencia.
El auto se detuvo frente al lujoso edificio, los tres se bajaron, una vez dentro, los jóvenes caminaron hacia el elevador, apretaron el botón correspondiente al piso donde residía el pelirrojo.
La castaña se quedó viendo a su amiga durante unos segundos, y se percató que a esta le hacía falta el corbatín.
-Haruka Tenoh- dijo con seriedad la castaña- ¿Dónde está el corbatín?
-ni idea.- respondió Haruka conteniendo la risa.
La castaña comenzó a regañar a la rubia, esta solo reía sonoramente mientras Darien las miraba divertido. La puertas del elevador se abrieron entonces los tres jóvenes salieron, caminaron un par de pasos hasta que estuvieron frente a la puerta del departamento del pelirrojo, la música golpeaba la fina madera del otro lado de la puerta, haciendo que esta vibrara como preludio de la fiesta que les esperaba.
Haruka froto sus manos con un poco de nerviosismo antes de tomar el picaporte de la puerta y hacerlo girar, la rubia ingreso al lugar, la música sonaba con fuerza, las luces tenues en combinación con pequeñas lamparillas ubicadas con cuidado en ciertos lugares daban un ambiente casi mágico al lujoso apartamento.
Todos los presenten comenzaron a aplaudir al ver la llegada de la rubia, la música fue bajando poco a poco dejando solo el sonido de los aplausos danzando por el ambiente, Haruka no pudo más que sonreír ampliamente ante el gesto, pasando su vista sobre aquellas personas, eran sus compañeros de equipo, algunos conocidos suyos dentro de la compañía, y en el centro observo como sus nuevas amigas irradiaban felicidad, Ami, Rei, Lita, Mina y más importante aún su mejor amigo, Takano le sonreía y aplaudía con efusividad, Haruka sintió una mano posándose en su mejilla, Ayusawa le obligo a girar el rostro hacia ella, le dio un tierno beso en la mejilla.
-Esto es por ti- susurro la castaña, abrazando a su amiga con fuerza, gesto que Haruka correspondió de inmediato.
-Felicidades Tenoh- Darien palmeo el hombro de la rubia haciendo que esta se volteara, Haruka le tendió la mano a su compañero, acto que fue correspondido.
-No lo hubiera logrado sin el mejor jefe de mecánicos- le dijo la rubia con una amplia sonrisa en el rostro.
-Felicidades Haru- La voz de su amigo llamo su atención, ambos se abrazaron de inmediato, permaneciendo asi unos segundos. –Eres increíble, realmente lo eres- le dijo el pelirrojo al oído.
-Gracias hermano- le respondió Haruka separándose un poco de él, ambos se vieron unos segundos a los ojos, y se volvieron a abrazar con efusividad, ella realmente estaba feliz. Se dieron unas palmadas en la espalda antes de separarse y Takano le alcanzó una copa de champagne a la rubia.
-Unas palabras- sugirió el pelirrojo a la vez que el mismo alcanzaba una copa para él y para Ayuzawa, quien asentía con emoción ante la sugerencia.
-Si- exclamo algún invitado atrás
-Di algo Haru- grito un joven peliblanco parte del equipo de la rubia.
-Que hable… que hable- comenzaron a corear casi todos los presentes.
-Ok ok- dijo Haruka haciendo gestos con su mano –Hablare- Dijo aclarando un poco la voz, acto que causo un poco de risa, la rubia dio unos pasos hacia el frente y levanto la copa que sostenía en sus manos.
Todos comenzaron a sonar las copas en vista al evidente brindis que se venía. Haruka entonces puso un semblante serio, como el de alguien que está apunto de decir un tremendo discurso, a lo que todos callaron el ruido y se quedaron en silencio a la expectativa.
-¿Alguien sabe por qué se brinda?- cuestiono la rubia con tono relajado y riendo, a lo que todos bufaron por lo bajo y comenzaron a abuchear a la rubia, esta había roto el momento.- Ya tranquilos, calma, es una pregunta seria, como sea, ¿alguien lo sabe?- todos negaron con la cabeza, otros respondieron que no en voz alta, y muchos solo reían.- Bueno, el origen del acto de brindar es incierto, si bien se le da el crédito a los romanos, esto no se sabe con seguridad, se decía que era señal de confianza, o un tributo a los dioses, sin embargo, mi explicación favorita es que los romanos decían que el vino se disfrutaba con todos los sentidos menos con el oído, por lo que al acto de brindar se sumaba ese sentido, y pues, en vista de la circunstancia aquello no puede ser más cierto y similar a la victoria, esta se disfruta con los oídos a través del aplauso, con la vista a través de las sonrisas, con el tacto a través de los abrazos y con el olfato a través del olor a neumático quemado…-Dicho esto el grupo de mecánicos comenzaron a reír y asentir a tales palabras- En fin, la victoria se festeja con cuatro sentidos, pero que hay del gusto… Chicos- Haruka se dirigió a su equipo- Todos me festejan, me aplauden, abrazan y besan, sin embargo nada de lo que paso esta noche sería posible sin su apoyo, su trabajo, su paciencia, asi que les invito, a probar el sabor de la victoria, a sentirla fluir por su boca y calentar sus corazones- Haruka levanto su copa aún más, acto imitado por sus compañeros.- A la salud de nuestro équido, de la victoria, y de que como bien decían los romanos, que esta sensación dure por siempre, ¡salud!- Termino el brindis la rubia.
Acto seguido todos gritaron al mismo tiempo aquella palabra y golpearon sus copas las unas contra las otras, antes de beber el dorado líquido se abrazaron, rieron, festejaron, y la rubia con ellos, y todos los demás les seguían.
NA: Hola, pues cuanto tiempo, siento mucho la demora, y pues este capitulo es un poco corto para mi gusto pero prometo habrá al menos dos mas este fin de semana, ya que tengo un poco de tiempo libre (vengo saliendo de exámenes) pero bueno... espero que este cap sea de agrado y realmente lo disfruten y pues la fiesta no acaba ahi, hay mas no se preocupen. xD
Ahora los comentarios:
Son muchos jejejeje, de verdad muchas gracias a todxs por sus comentarios, me alegro mucho saber que les agrada mi historia y ver como mas y mas comentan, de verdad lo aprecio.
Siento que no este la peliverde en este capitulo pero... bueno, ella se lo pierde, y la rubia se lo pasara de lo lindo (o al menos eso espero)
Veo que muchas piensan que Haru se merece algo mejor, y pues, lo tendré en cuenta, jejejeje prometo que no solo Haru sufrirá ese tipo de desplantes, ahora como bien dijeron algunas, la rubia solo recibió un poco de su merecido pero bueno, en este capitulo ella ya se siente mejor.
En fin, gracias a todxs quienes me apoyan desde el inicio, sus comentarios, sus sugerencias y pues gracias, y a todxs los que se van uniendo pues bienvenidxs sean! =D...
De nuevo siento la demora, pero como dije lo recompensare, cualquier pregunta que tengan con gusto la responderé.
Sin mas que decir, un placer como siempre y nos leemos pronto.
